Creo que terminaré extendiendo unos cuantos capítulos el Fic, por que me ha llegado unos momentos de inspiración, entre ellos varias ideas que podría implementar, espero que sean de su agrado.

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Desde que se había ido de la presencia de la pelirrosada, había notado que ésta los seguía no muy lejos, no en vano podía sentir los flujos de chakra de las personas. Ella tomó otra ruta para evitar conducirla hasta donde Sasuke se encontraba, no solo por órdenes de él, si no que un encuentro con su pasado, podría prolongar la pregunta que ella deseaba hacerle.

- ¿A dónde vas? -

Cuestionó el alvino extrañado al grado de reprocharle, pero como ella no se detuvo a contestar, tuvo que seguirla.

- Tenemos que distraerla -

Hizo una mueca para que él se diera cuenta de que estaban siendo perseguidos por la muchacha con la que se habían encontrado, no le gustaba dar explicaciones, pero si él no le apoyaba, podría levantar las dudas en la chica.

Uno de los perros llegó al punto de reunión, casi todo el equipo destinado a la búsqueda de Sasuke estaba ahí, solo faltaba el Uzumaki que no se rendía en encontrar al chico. El segundo can, seguía a la necia que había decidido ir tras los extraños que llevaban consigo el aroma de su objetivo.

- ¿Dónde está Sakura? –

Cuestionó el Hatake del equipo al perro buscando también la compañía de su otra mascota.

- Hallamos a unos tipos con el aroma de Sasuke y ella fue a seguirlos –

- Tenemos que hallar a Naruto –

Se oyó la voz Yamato que miraba a los alrededores para tratar de hallar al mencionado.

- No podemos dejar a Sakura sola, no sabemos si esos tipos sean peligrosos – argumentaba el sensei del equipo 7 - Nosotros iremos a buscarla; Shino, Hinata, vayan en busca de Naruto.

- Si –

Se oyó el coro de las voces de los jóvenes destinados a la tarea, sin hacer otra pregunta, partieron de inmediato junto a 2 de los perros ninjas presentes. El resto, salió en busca de la integrante con ayuda de los conocimientos del can que la había acompañado, así como con la ayuda del olfato del Inuzuka que se jactaba de poseer una mejor que la de un perro.

- ¿Aún sigue tras nosotros? –

- Si –

La chica no se dejaba ver, sabía que ellos no permitirían llegar hasta el Uchiha, pero desconocía la habilidad de la pelirroja. Su corazón estaba al 100% el simple hecho de pensar que con cada paso, según ella, se acercaba a Sasuke.

Estaba ya cansada de la persistencia de la chica, sabía que a esas alturas, era demasiado inútil seguir escapando, si no podían perderla en ese instante, solamente quedaba enfrentarla, no se veía como una amenaza.

- Suiguetsu, tenemos que perderla, si no tendremos que enfrentarla –

- Sasuke prohibió batallar con los de la hoja –

- ¿Y que planeas? ¿Correr eternamente? –

El sabía que ella tenía razón, pero era demasiado riesgoso enfrentarse a esa gente… ya sea por las habilidades de ellos o por lo que su líder les fuera a decir y/o hacer. Finalmente, él pensó que la muchacha no se veía muy fuerte, hasta le parecía más debilucha que Karin.

Con una señal, ellos decidieron separase, con eso seguramente ella no sabría a quién seguir y podrían reunirse con su equipo.

- ¿A quién seguimos? -

Cuestionó desesperadamente la chica, confusa al ver que esos dos tomaban rumbos diferentes, se había parado en seco.

- A la chica -

Argumentó el perro que no había detenido el paso, la pelirrosada plantó su mirada en el can intrigada por la respuesta de éste.

- Ella lleva un aroma más penetrante que el chico -

Escuchar éstas palabras estrujaron el corazón de la chica, sabía que no debía adelantarse a los hechos, pero desde que Sasuke abandonó la aldea, la simple idea de que él encontrara a alguien le asaltaba la cabeza todos los días. Ella había visto a la chica, en apariencia no se veía fuerte, no parecía especial ¿Qué haría Sasuke con una chica así? No quería ni contestarse ella misma, le daba miedo la respuesta, pero solo siguiéndola, podría volver a verlo… volver a escuchar… Mientras pensaba, sus pies ya la llevaban en la misma dirección que la pelirroja.

- ¡Demonios! -

La chica había decidido seguirla a ella y no al alvino, no estaba lejos de ella y la presencia de ese perro no le ayudaba mucho para escaparse, podía esconder su chakra pero ¿De que le servía si el perro lo que percibe es el aroma? Tendría que enfrentarla y obtener ventaja para escapar en cuanto pudiera debilitarla. Cuando encontró un lugar "apropiado" paró su paso esperó a la pelirrosada.

- ¿Dejaras de seguirme? –

Se volteó súbitamente cuando sintió el chakra de la ojiverde tras de ella. Aún podía evitarse la pelea, pero todo dependería de la otra.

Ella se había ocultado tras unos árboles, no quería ser vista, pero al oír a la pelirroja, no tuvo más remedio que salir y dar la cara.

- Por favor si sabes donde está Sasuke dímelo, lo he buscado durante tanto tiempo…-

- No se quién me hablas, deja de seguirme o tendré… -

Cerró su puño en forma amenazadora, era su forma de advertirle las consecuencias de lo que estaba haciendo. Sabía que no estaba en el mejor momento para pelear, pero no tenía otra salida, no con alguien tan teca como ella.

- Se que has estado con él ¡No mientas! – Exclamó desesperada - ¿Dónde ésta? ¿Cómo está? ¿Por qué me ocultas su paradero?

La paciencia de ella también se estaba agotando, no era una persona que contuviera sus enojos, fastidios o incomodidades. Quiso dar el primer golpe, pero las palabras de Suiguetsu llegaron a su mente. Tenían estrictamente prohibido atacar a esas personas… Dio media vuelta y reanudó su marcha ¿Cómo es que ella pensando en pelear ahora se retractaba? ese momento no era el momento para hacer que Sasuke se enojara con ella… no deseaba que eso pasara… no así… no por eso… no en esos momentos.

Estaba siendo invadida por la inquietud, ya no podía resistir, la desesperación actuó por ella. Se acercó hasta la muchacha de anteojos y la tomó fuertemente de uno de sus brazos, ya no podía seguir suplicando, tenía que actuar de otra forma.

- No puedo dejarte ir hasta que me contestes –

¡Tonta! Hubiera sido mejor dejarla ir, pero ella insistía, tenía un límite y ella lo había rebasado. Indudablemente, la fuerza de la chica era notable, pero logró zafarse de la prisión y se volteó lanzándole un golpe que no falló.

- ¡Sakura! -

- No tengo tiempo para ti –

Volvió a tratar de irse, pero Sakura, le lanzó un golpe.

- No te dejaré ir hasta que me digas donde ésta Sasuke –

Karin estaba preparada para un contra ataque, así pudo esquivar con facilidad el ataque de la chica y en un movimiento rápido le dio una patada, que fue interceptada por la chica con los brazos.

- ¡Eres una impertinente! –

Una pelea había iniciado, ninguna cedería a la petición de la otra y solo había una forma de lograr lo que querían: someter a la otra. Karin era muy rápida y vaya que le ayudó, si no esquivaba los golpes, sería víctima de la monstruosa fuerza de la pelirrosa, sin embargo, ésta última, invadida por el deseo de verlo, sus habilidades habían cambiado lo suficiente para hacerle frente a la chica de anteojos.

Un golpe a la blanca cara con ojos verdes, esquivado de inmediato con movimiento a un lado; una patada por la lateral del traje violeta, detenida con los brazos; patada por debajo, un salto inesperado… ambas se contenían a usar sus armas o algún jutsu, no había intenciones de matar.

Su paciencia se estaba agotando, ya se había retenido mucho y esperaba que si algo grave fuera a suceder, Sasuke pudiera perdonarla… sacó algunas armas de su equipo y escondidas tras ella esperaba lanzar un ataque sorpresa.

- Por favor, solo quiero saber donde está Sasuke – chillaba la pelirrosada – Soy una amiga de él… amiga de la infancia.

- Ya te he dicho que no lo conozco ni me interesa –

¿Por qué tanta insistencia? ¿Qué acaso estaba sorda? Dio un salto hacia atrás y lanzó 5 shurikens y se movió del lugar donde estaba, sabía que no podía permanecer en un solo lugar.

Ella apenas vio el movimiento de la pelirroja, pudo esquivar algunos, pero otros tantos se le habían incrustado en el cuerpo dejando derramar el vital líquido rojo sobre sus brazos. Sacó las armas de su cuerpo, usó un jutsu curativo y poco a poco las heridas se cerraron.

- Se que has estado con él, se que debes conocerlo… -

Karin pudo haber tomado ventaja del momento en que ella se curaba, pero le impresionó que esa joven tuviera esas habilidades, por eso no pudo moverse hasta ver lo que hacía. Pensaba en lo tonta que fue al perder esa oportunidad y alcanzó a sentir el aire de un puño que se dirigía a ella. Se movió del sitio, pero no fue suficiente, el puño le había rosado y sintió dolor a pesar de ello, tenía una fuerza impresionante, bastó con ese ligero toque para quedar tirada en la tierra… la había subestimado. Tirada, tomó un kunai, sabía que la chica se acercaría a ella y Karin la estaría esperando.

Ya la tenía con la guardia baja, podría interrogarla hasta que le revelara la ubicación del Uchiha, solo bastó con acercarse a ella y ser algo brusca, si no, el interrogatorio no servia. Ella se desconocía, no recordaba haber sido así alguna vez, pero estaba realmente desesperada.

- Solo dime lo que quiero saber… -

- Sakura –

El can tampoco podía creer que la pelirrosada se comportara así, pensaba que estaba a punto de hacer una locura y se acercó a ella, tratando de interferir.

Solo la estaba esperando con el cuchillo en la mano, estaban a tan solo unos centímetros que se consideraría una verdadera estúpida si no acertaba. Vio como al animal se acercaba, vigiló que no fuera descubierta, sacó levemente el arma y antes de poder hacer el rápido movimiento que la liberaría del agarre de la Haruno…

- ¡Karin! –

Estaban muy cerca de donde Naruto vagaba en busca de su amigo, no les tomó mucho tiempo hallarlo.

- ¡Na… Naruto-kun! – exclamó la Hyuga al verlo no muy lejos - ¡Naruto-kun!

- ¿Qué pasa Hinata? ¿Encontraron algo? –

- Sakura se encontró con unos tipos y fue tras ellos – comentó el chico de lentes negros con seriedad – Aparentemente traían consigo el aroma de Sasuke.

- ¿Qué? ¡Vamos! –

El trío salió en búsqueda del resto de su equipo, esperaban hallar a tiempo a la Haruno, sabían que los seguidores de Sasuke no eran ninjas cualquiera.

- Sa… su…ke…kun –

Ella había reconocido su voz de inmediato ¿Cómo no reconocer esa voz y más aún cuando dice su nombre? ocultó nuevamente el arma en su lugar y oyó como la pelirrosada llamaba al Uchiha con una voz quebrada.

Oyó una voz varonil, sabía que era la de él y volvió la vista rápidamente para verlo, ahí estaba, parado en la rama de un árbol no muy lejos de ella, había un par de chicos con él, pero no les prestó atención. Se levantó y quitó la mano de la blusa de la pelirroja, dio unos pasos en dirección al Uchiha.

- Vaya, pensé que serías más hábil –

No esperaba la escena que había contemplado, de verdad la Haruno se veía más débil que la pelirroja, pero para él eso ya no importaba, tenía algo más de que hacerle burla y ya había comenzado con ese primer comentario.

- ¡Cállate! –

Exclamó la pelirroja levantándose rápidamente, pero ignoró el comentario por que tenía que saber lo que Sasuke diría… haría después de ver eso. Si bien la escena estaba a su favor seguramente el idiota de Suiguetsu ya le había comentado algo de sus planes.

- Karin, vámonos –

Cuando había llegado la hora de la reunión, le extraño que ella no estuviera ahí, estaba seguro que sería la primera, pero no fue así. Cuando el alvino se propuso como voluntario a buscarla aceptó, él estaba a punto de irse en su búsqueda. El tiempo la fue muy largo esperando que regresaran y cuando al fin Suiguetsu regresó y no la vio a ella, un pensamiento fatal llegó como rayo a su cabeza. Se calmó y oyó a su compañero, enterarse de la presencia de los ninjas de la hoja no le sorprendió, pero quería ir donde Karin, si todo lo que ella planeaba se ponía en marcha, temía los resultados.

- ¡Sasuke-kun! –

Ella estuvo a punto de dar un salto para llegar hasta Sasuke, pero una mano por detrás de ella la detuvo, era la pelirroja que hizo la acción que ella quería hacer. Ahora la pelirroja era la que estaba junto a Sasuke, le dio ver le escena, los estaba reemplazando por los tipos que los acompañaba.

- ¡Sakura! –

Por fin había llegado el equipo que acompañaba a la pelirrosada, estaban preocupados de lo que fuera a ocurrirle, pero solo llegaron y vieron a Taka, éste solo les miraba. Pero el líder deseaba irse, solo había un pasado ahí que no podía recuperar, no mientras las ideas en su cabeza fueran su prioridad. Miró a las personas ahí, cada uno lo reconocía y luego miró a Karin, tal vez… ¡No! ¿Cómo le pudo cruzar eso por la mente? La venganza de su hermano y de su clan era inminente y nada ni nadie debía interponerse… ni siquiera él mismo.

- Lo siento Sasuke, pero no tenía otra opción –

Le contestó ella con voz fría, como si fuera alguien más aunque la disculpaba decía algo más. Ella pensaba que aquella mirada tenía que ver sus acciones, adoraba que él la mirara, pero pensaba que su mirada era de reproche… estaba intranquila.

- ¡Sasuke regresa a la aldea! –

El dio media vuelta, su equipo lo siguió, no quiso cruzar palabras con ellos y era mejor irse antes que algo nuevo surgiera.

- Sasuke ¿Qué tienes que hacer ahora? –

El Hatake esperaba retenerlo más, había que hablar con él.

- Pierden su tiempo conmigo, tienen una aldea que defender –

- ¡Sasuke! –

El Uzumaki al fin había llegado, veía que él estaba por irse, pero el rubio no lo permitiría, hizo sellos de manos y estaban ya rodeados por miles de bunshins.

- ¡No te irás, regresarás a la aldea! -