Disclaimer: Digimon no me pertenece
Resumen del capítulo anterior: Ryo viaja por el espacio-tiempo hasta llegar al Mundo de los Niños Elegidos —Taichi, Yamato, Daisuke, Hikari y demás—. Cuando se dispone a buscarlos, se encuentra a Taichi en el camino. Una explosión les llama la atención y salen corriendo para ver lo que ha ocurrido. La razón de esta, es Piemon, que consigue huir, secuestrando así al resto de compañeros de Taichi. Ambos viajan al Mundo Digital en busca de ayuda, y no tardan mucho en conseguirla. El elegido del valor se reencuentra con Agumon. El siguiente paso fue ir a buscar a Whamon. Mientras lo hacían, dieron con otro viejo enemigo, MetalEtemon. Le derrotaron y por fin encontraron al Digimon ballena, que prestó su ayuda para llevarles hasta la Isla File, donde en teoría les está esperando Piemon.
Capítulo 3: Amor
Tras unas largas horas, por fin alcanzaban a divisar su destino, la Isla File. Allí, probablemente les aguardaría un increíble peligro. Uno que están dispuestos a correr para salvar al resto de elegidos.
Taichi fue el primero que se puso en pie.
—Por fin llegamos, chicos. ¿Estáis preparados? —Pregunta el joven de pelo alborotado.
—Nací preparado, Taichi. —La respuesta de Ryo hace que ambos choquen las manos, los Digimon también los imitan —Pero antes de nada… Verás, como te dije durante la lucha con MetalEtemon, antes de ir a buscarte me pasé a ver a alguien.
—Si no te entendí mal, ese alguien era Gennai. ¿Cómo sabes de su existencia?
—Verás, aunque parezca mentira, yo nací en este Mundo. Pisé por primera vez el Mundo Digital casi en el año 2000. Un poco más tarde que tú y el resto. Fue entonces cuando conocí a Gennai y por supuesto, comenzó mi lucha eterna contra Millenniumon. Para tenerlo más controlado, decidí irme a vivir a otro Universo.
—Vaya… eso quiere decir que tu familia…
—Creen que he muerto. Y no les culpo. Prefiero que no sepan lo que me está ocurriendo a que vivan en peligro y preocupados por mí. —El joven le da un momento la espalda a Taichi. No quiere que su nuevo compañero le vea llorar tan pronto —Pero bueno, ese no es el tema. Como te dije, fui a ver a Gennai. Y me dio algo para ti. —Ryo se saca del bolsillo un anillo de color naranja y se lo lanza al elegido del valor.
—¿Qué es esto? —Pregunta confuso Taichi.
—No estoy seguro, pero me dijo que haría aumentar vuestros poderes notablemente. Llévalo por si acaso. Ese viejo sabe lo que hace —Dice Ryo mientras le guiña un ojo a su amigo.
—Supongo que llevas razón. Venga, no hay tiempo que perder. ¡Vamos a patearle el trasero a Piemon!
—¡Sí! —Exclaman todos al unísono.
Tras despedirse de Whamon, los humanos y sus compañeros por fin comenzaron a andar por la Isla File. Si como dijo Piemon, les esperaba en el lugar donde todo comenzó…
—Tenemos que ir hacia el bosque, Taichi. Ahí fue donde nos conocimos.
—Sí… donde aquél Kuwagamon nos atacó. —Responde el joven intentando recordar cada paso que dio tras poner pie por primera vez en el Mundo Digital.
—No hay tiempo que perder entonces, os seguimos. —Dice Ryo, dejando que Taichi tomase el liderato del grupo por esta vez.
—Si no recuerdo mal… Creo que es por ese camino.
Los 4 comienzan a andar con las indicaciones de Taichi. Por el camino, se encuentran con lugares que le son muy conocidos al elegido del valor. El desierto y la aldea de los Pyocomon; El tranvía abandonado y el lago donde les atacó Seadramon. La playa y las cabinas telefónicas… Parecía que iban bien encaminados, hasta que…
—Vaya, no recordaba esta cueva —Taichi, confuso, mira a su compañero que niega la cabeza. Por algún motivo, una gran superficie rocosa había aparecido de la nada. No encontraron ningún otro camino, así que tendrán que atravesar la gruta. Algo que no gusta mucho a los protagonistas.
Tras unos minutos andando, un pitido comienza a sonar. Los chicos miran para todos lados hasta que se dan cuenta de que es el Digivice de Ryo. Un extraño punto gris se muestra en la pantalla.
—Probemos a seguirlo —Dice Ryo —Quizá sea la salida.
Y así hicieron. Quedaban ya pocos metros para darse de frente con aquella señal. ¿Qué sería?
—Imposible. Es sólo un estúpido muro. Y encima no hay ninguna salida por aquí cerca… ¿Qué hacemos? —Se indigna Taichi.
—Espera un momento… yo conozco este símbolo —Ryo se acerca al muro que tenía delante suya. La pared tenía dibujada una balanza en perfecto equilibrio. Sin darse cuenta, el chico posó la mano sobre esta, y de repente el Digivice empezó a brillar. Una luz plateada alcanzó la balanza e hizo que el muro que tenían delante se esfumara. A continuación el Digivice de Ryo, pasó de un color azul eléctrico, al mismo color grisáceo de la luz de hace un momento. Además, el chico recoge del suelo un anillo similar al de Taichi, pero del mismo color que la pulsera que lleva en su muñeca.
—Esto que acaba de pasar es muy extraño… —Dice Taichi
—Y tan extraño… mira dónde estamos —Responde Agumon
Debido a las palabras del Digimon reptil, Cyberdramon y los dos humanos levantan la cabeza para observar lo que el muro ha dejado al descubierto.
—¡Es aquí! Aquí fue donde conocí a Koromon. Aquí fue donde ese Kuwagamon nos atacó.
—Están pasando cosas demasiado extrañas, ¿no os parece? —Dice un molesto Ryo. Y no es para menos, apenas unos segundos después…
—Vaya, vaya. Ya pensaba que no íbais a venir a rescatar a vuestros amigos… ¡Espléndido!
Ahí estaba una vez más. Delante de los dos humanos y sus compañeros se encontraba Piemon. Esta vez, parecía más seguro que el día anterior.
—¿Dónde están? —Pregunta un molesto Taichi
—¿No queréis jugar conmigo un poco? —Dice el Digimon Payaso. Parece que va en serio, no tarda en lanzarse a por Agumon. Por suerte, Cyberdramon es rápido y consigue parar un poco el golpe, aunque se lleva la peor parte.
—Gracias Cyberdramon, pero de éste me encargo yo. Agumon digievoluciona en… WarGreymon.
—Cuánto tiempo, WarGreymon. Me alegro de verte. —Rie Piemon
—Yo no —El Digimon dragón se lanza hacia uno de los componentes de los Dark Master. La tensión producida por la rabia de la etapa Ultimate de Agumon se siente por todo el lugar.
Ambos se lanzan numerosos ataques. Mientras WarGreymon lanza su ofensiva con sus garras, Piemon se defiende con sus espadas y viceversa. Una batalla muy pareja, probablemente el que se canse primero perderá.
Mientras el compañero del elegido del valor y su contrincante peleaban, los dos humanos y Cyberdramon decidieron profundizar en el bosque en busca del resto de elegidos. Tras un buen rato andando y varias explosiones a sus espaldas, al fin alcanzaron a ver algo en la copa de un árbol. Se trataba de Sora. El suspiro de alivio se transformó en un grito de ahogo por parte de la chica al ver lo que se acercaba.
—¡Taichi, ayuda! ¡No puedo moverme!
—Mierda, es un Okuwamon. Cyberdramon, date prisa y corta las lianas que la mantienen sujeta al árbol. Después, prepárate para luchar. Nosotros nos esconderemos en un lugar seguro.
Y cuando Sora consiguió reunirse con Ryo y Taichi, los tres salieron corriendo. Mientras corrían, esquivaban a duras penas algunas espadas lanzadas por Piemon. Parece que la batalla entre WarGreymon y el Digimon nombrado anteriormente, aún continuaba.
Tras unos segundos más corriendo, Taichi reconoció algo.
—Chicos, por aquí —Dice el joven mientras atraviesa el grueso tronco de un árbol.
—Pero qué… —Ryo alucina al traspasar aquél trozo de madera como si fuera simplemente aire.
—No es momento de explicaciones. Sora, ¿estás bien? —Pregunta Taichi a la pelirroja mientras le da un fuerte abrazo.
—Sí… Gracias. —Se gira hacia el otro joven —Encantada, mi nombre es Sora Takenouchi. Gracias por cuidar de Tai todo este tiempo —Dice mientras se inclina hacia delante en señal de saludo, a su vez, el elegido del valor se sonroja.
—Lo sé, encantando de conocerte. Mi nombre es Ryo Akiyama —El joven imita el saludo de la chica del gorro
—También lo sé. —La cara de extrañeza de Ryo obliga a Sora a explicarse —A Piemon le gusta mucho hablar, ¿sabes? Me ha contado todo lo de Millenniumon. Es increíble que haya un Digimon tan poderoso suelto por ahí.
—Es una situación difícil, pero saldremos de esta. Como siempre —Dice sonriendo el líder de los niños elegidos de antaño. —Sin embargo… debemos preocuparnos de otras cosas ahora mismo. Como por ejemplo…
A Taichi no le da tiempo a terminar la frase, ya que Cyberdramon aparece volando tras un increíble impacto. Resulta que tras acabar con Okuwamon, fue a ayudar a WarGreymon, al que le estaba costando una barbaridad seguirle el ritmo a su rival, Piemon. Pero lo único que consiguió el compañero de Ryo es desconcentrar aún más al Digimon dragón, haciendo que ambos terminasen malheridos debido al ataque de uno de los Dark Master.
—Cyberdramon, ¿estás bien?
—Sí, Ryo… No te preocupes. Creo que meterme en esa pelea sólo perjudicaría a WarGreymon… tendremos que buscar una forma de ayudarle a la distancia. —Tras las palabras del Digimon, Sora sonríe.
La batalla entre los dos Digimon ultimate se seguía librando al máximo poder. Los golpes serían imposibles de ver para un monstruo digital cualquiera, era increíble. Las ondas de cada impacto terminaban por destrozar los árboles que los Digimon tuvieran alrededor, mientras, 5 siluetas se esconden en la lejanía, esperando el momento perfecto para actuar.
—Parece que has mejorado mucho desde la última vez, Piemon… —Dice un cansado WarGreymon
—Tú tampoco te has quedado atrás, creí que te ablandarías un poco después de tanto tiempo —Responde el Digimon Payaso en las mismas condiciones
—Sin embargo, tengo algo que tú no tienes Piemon. Algo que me dará la victoria.
—¿Ah sí? Dime ¿de qué se trata TontoGreymon? —A cada frase le sigue una increíble combinación de ofensivas por parte de ambos Digimon.
—Tengo una razón noble para pelear ¡La libertad de mis amigos!
WarGreymon va a por todas. Este golpe será el que decidirá absolutamente todo, y ambos lo saben. Las garras del Digimon dragón se cruzan con las espadas de su enemigo. Están unos segundos cara a cara hasta que por fin comienzan a separarse, desde fuera, no está nada claro quién ha ganado esta batalla.
Los dos Digimon caen desde una altura bastante significativa. El gran ruido que produce su impacto contra el suelo es seguro escuchado desde kilómetros. Ninguno se mueve. Ninguno se desintegra en datos. Pasan unos minutos hasta que por fin, uno de los dos posa su rodilla sobre el suelo; está intentando levantarse. WarGreymon tiene una gran herida en su hombro, sin embargo, consigue ponerse en pie. A unos metros, se encuentra todavía en el suelo Piemon. Unas heridas más grandes le impiden totalmente moverse… O eso es lo que parece.
En cuanto WarGreymon baja un poco la guardia, el Digimon Payaso consigue reunir todas sus fuerzas para alzar con su mano cuatro espadas, irán dirigidas al valeroso Digimon para acabar con su vida de una vez por todas. Las lanza, pero WarGreymon no se encuentra en condiciones de esquivarlas, aquí acabará todo.
Sin embargo, una capa roja colgada sobre el cuerpo de un Digimon Cyborg supera la velocidad a la que van las espadas. En apenas unas milésimas de segundos, es capaz de moverlas lo suficiente como para que no alcancen el cuerpo de WarGreymon. A su vez, un Digimon pájaro de gran tamaño sobrevuela la zona también. Recoge con sus garras a Piemon y lo eleva a una gran velocidad, la altura es similar a la de la Montaña Infinita. El Digimon del amor decide soltarlo.
Aunque caiga desde esa altura, el impacto no acabará con la vida de Piemon ni mucho menos. Un Digimon de etapa ultimate es mucho más duro. Por ello, el plan de Taichi, Ryo y Sora continúa. Cuando el Digimon Cyborg da la señal —casi a la vez que cuando Garudamon suelta al Dark Master—, el elegido del valor alza el Digivice enfocándolo directamente hacia su compañero. Una luz anaranjada llega hacia WarGreymon, ésta le ilumina totalmente. Tras el tremedo destello, un Digimon de armadura mucho más grande —rojiza casi al completo— y potentes armas en los brazos hace aparición. Según Justimon, su nombre es BlitzGreymon.
—Adelante BlitzGreymon, ¡acaba con él! —Exclama Taichi. Su compañero no tarda en reaccionar.
Una de las armas que posee el Digimon en sus brazos, comienza a brillar de una forma intensa. Tras unos segundos que son utilizados por el Digimon Cyborg para apuntar a su objetivo, acaba por lanzar su espectacular ataque. Unas increíbles bolas de plasma se transforman en su camino hacia Piemon, toman la forma de una majestuosa espada que no tarda en atravesarle totalmente. Esto al fin, acaba con su vida.
Una vez el malvado Digimon comienza a descomponerse en datos, Justimon acaba por separarse en Ryo y Cyberdramon. El humano hace uso de su Digivice y repite las mismas palabras que cuando acabaron con Metal Etemon.
"Por favor, haz que los datos de esta oscura criatura sean purificados y no malgasten más el tiempo en luchar contra el honor y la bondad."
Tras todos estos confusos sucesos, todo vuelve a la normalidad. BlitzGreymon retorna a su etapa Child, al igual que Garudamon. Agumon, se encontraba un poco confuso.
—¿Qué ha sido todo esto? —Pregunta el Digimon reptil.
—Creo que lo mejor será que vaya por partes —Sonríe Ryo. —Verás, mientras tú luchabas contra Piemon decidimos ir a buscar por los alrededores, por si alguno de vuestros amigos se encontraban cerca. Acertamos y dimos con Sora. Sin embargo, un Okuwamon apareció de la nada y fue directo a atacarnos. Mientras Cyberdramon se encargaba de él, nosotros decidimos escondernos durante un rato. Hasta que vimos a mi compañero volar por los aires. Se había ocupado del Digimon insecto, sin embargo su intento por ayudarte en tu lucha con Piemon fue en vano, así que decidimos crear un plan.
—¿De qué trataba ese plan? —Agumon seguía un poco confuso. —¿Cómo demonios te uniste con Cyberdramon? ¿De dónde salió Garudamon?
—En cuanto a Justimon… Digamos que hay multitud de Digievoluciones desconocidas para vosotros hasta el momento. Ésta, es la Matrix Evolution. Trata en unir el alma de un Digimon con su Tamer, gracias a esto, pude transformarme en Justimon y llegar a tiempo al momento más crítico de la batalla. Creo que el resto le corresponde a Sora contarlo, el plan fue cosa suya. —El joven sonríe a la pelirroja, que hace lo propio.
—Aunque fuera idea mía… no podríamos haberlo hecho si no hubierais creído en mí, así que esto también es gracias a vosotros chicos. —Todos asienten con la cabeza, Agumon empieza a impacientarse por la explicación de la chica. —Vale, vale, ya empiezo —Sora sonríe. —Verás, cuando Piemon me capturó, no me llevo con el resto de elegidos. Nos esparció por diferentes zonas del Mundo Digital. Aunque atada de pies y manos en la copa de un árbol, podía perfectamente ver lo que ocurría a mí alrededor. De pronto, vi como un Elecmon pasaba por allí cerca. Como también tenía la boca tapada, no podía llamarle de ninguna forma, así que me decidí por hacer movimientos bruscos con la cabeza, gracias a esto, mi gorro cayó al suelo y llame la atención de Elecmon. Consiguió llegar hasta donde me encontraba, así que le conté lo que estaba sucediendo. Por suerte, es un amigo que conocimos en nuestra primera aventura por el Mundo Digital, así que no tardó en ayudarme. Como él no era rival para Piemon, le dije que se fuera rápidamente de aquél sitio, pero que por favor fuese a buscar a Piyomon. El resto lo has vivido tú mismo —Dice la chica. —Además, gracias a Ryo recuperé mi Digivice, lo que hizo que Garudamon pudiera formar parte del plan.
—Eso está muy bien, pero… ¿Qué demonios me ha ocurrido? ¿Por qué de repente he recuperado todas mis fuerzas? Y lo más importante… ¿Por qué me he transformado en BlitzGreymon?
—¿Recuerdas lo que os conté a Taichi y a ti de la función que tiene vuestro Digivice? —Tras el asentimiento de Agumon, Ryo continúa. —Pues se debe a eso. Estabas en tu límite, así que cuando Taichi enfocó la luz en ti, ocurrió el milagro. Gennai me dijo que el primer nombre que recibieron los Dispositivos Digitales no era este. Sino Dispositivo Sagrado, ahora ya sabes por qué.
Las explicaciones saciaron completamente a un Agumon que al fin, sonrió. Sin embargo, tras unos segundos acabó desmayado. Según Ryo, tanto poder de repente pudo causarle un tremendo cansancio al Digimon. Aprovechando que ya estaba anocheciendo, decidieron que lo mejor sería pasar la noche por la zona. Sin embargo… Ryo recordó algo importante
—¡Mierda! —Exclamó —Hemos acabado con Piemon, sí… Pero si como ha dicho Sora, el resto de vuestros amigos se encuentran dispersos por el Mundo Digital, habrá más Digimon custodiándoles, ¿verdad? —La preocupación en las palabras del joven causó una tensión que para Taichi era completamente innecesaria.
—Pues lucharemos. Lucharemos para salvar a todos nuestros amigos y al Mundo Digital. Ese Milenniumon no se saldrá con la suya, te lo aseguro. —El elegido del valor parece haber calmado por completo los nervios de su amigo, que le da la mano agradecido.
Sora y Taichi amontonaron unas cuantas hojas a modo de colchón para dormir un rato, mientras Ryo hacía la primera guardia. El día siguiente se levantarán pronto para ir a buscar al resto de elegidos, sin embargo, no saben por dónde empezar. Si la primera que es Sora, se encontraba en el primer lugar que pisaron los niños elegidos en el Mundo Digital, la lógica dice que el segundo tendría que estar escondido en el siguiente punto, la playa de las cabinas telefónicas. Sin embargo, ya pasaron por allí y no encontraron ni rastro de ningún Digimon ni humano. Todo son dudas. Pero hay alguien que lo tiene muy claro, una oscura silueta se encuentra observando a los humanos y los Digimon desde las sombras. ¿Quién será?
Y así finaliza el capítulo de hoy. Lamento haber estado ausente estos días, pero estoy un poco liado. En un par de días me iré a la playa así que probablemente no pueda escribir nada hasta el día 13.
¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Os sorprendió la aparición de BlitzGreymon? ¿Qué creéis que serán esos anillos que han recibido Taichi y Ryo? Espero vuestras respuestas.
Me gustaría también agradeceros por los comentarios, me encanta que lo paséis tan bien leyendo esta historia como yo cuando lo escribo.
¡Nos vemos!
