Hola! Muchas gracias por leer y comentar en esta historia! Por cierto hoy me llegó un comentario de que decía que sería bueno que cuando Sakura creciera supiera algo sobre sus verdaderos padres, lo siento pero no se va a poder, ya que la historia ya la tengo muy bien planeada, Sakura sabrá que es adoptada sí, pero más después y sobre las edades eso sí te puedo decir. Madara tiene como treinta y Hanako como veinte y aquí Sakura tiene como tres años, y perdón si me adelanté mucho, pero los capítulos ya los tengo escritos.
Espero que les guste! =)
En este capítulo, Sakura tiene como tres años, y Sasuke e Itachi e Izumi tienen como diez años.
Una gran disculpas si hay mucho ooc en Madara y otros personajes.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Capítulo 3
Pasaron varios años, Madara y Hanako junto con Sakura de ahora tres años de edad vivían ahora en una gran mansión, la que fue la pequeña empresa automotriz de Madara, ahora se convirtió en una grande e importante empresa la cual era mundialmente conocida como la empresa de su hermano Fugaku. Los tres eran una familia muy unida, Madara amaba a sus dos flores, su esposa Hanako y su hija Sakura, él velaba y cuidaba siempre de ellas, las complacía en todo para verlas feliz, hacía de todo por ver sonreír a sus dos personas importantes.
Cierto día Madara se encontraba en su mansión desayunando con su esposa Hanako y su hija Sakura, su pequeño botón de cerezo, Madara como siempre leía el periódico mientras desayunaba.
-Sakura, termina tu desayuno, hija que se te hace tarde para irte al jardín de niños.-Dijo Hanako a su hija Sakura.
-No quiero ir…-Se quejó Sakura.-En mi salón hay unos niños que se ríen del color de mi cabello.-
-¿Así? Pues diles que se vayan a la verga.-Dijo Madara.
-¡Madara! No le enseñes esas palabras a Sakura.-
-Perdón.-Se disculpó Madara.-
Hanako seguía viendo con cara molesta a Madara ¿Cómo se le ocurre enseñarle esas feas palabras a su hija?
-¿Qué? ¿Sigues molesta porque anoche te di duro?-Dijo burlón Madara.
-¡Cállate, idiota!-Gritó roja de vergüenza y molesta Hanako.
-¿Qué quiso decir papi con que anoche te dio duro?-Preguntó inocentemente Sakura a su mamá.
-¡A nada! Vámonos, ya es hora de que vayas al jardín.-
-Pero aun no he terminado de desayunar.-
-No importa, ya vámonos.-Dijo Hanako roja por la vergüenza y salió rápidamente de la cocina junto con Sakura, quería irse rápido antes de que Madara dijera otra cosa pervertida frente a su hija.
Madara sólo las vio alejarse, sonrió pues le gustaba hacer enojar y sonrojar a Hanako.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Una pelinegra y de ojos azabaches se encontraba en el jardín de su mansión leyendo una revista que tenía en sus manos. La información de la revista la tenía tan asombrada y enojada, pues lo que decía la revista era sobre Madara y su esposa Hanako.
"Hoy en día hemos visto y escuchado hablar de Fugaku Uchiha, dueño de la empresa automotriz Uchiha, en un número anterior hablamos sobre su larga carrera como el único heredero y dueño de la gran empresa Uchiha, pero hoy queremos hablar del hermano mayor de Fugaku Uchiha,. Hablamos de Madara Uchiha, el dueño y fundador de la Empresas UH, ahora llamada Empresas Cerezo.
Madara Uchiha es el primer hijo del matrimonio entre Takamaru y Kimiko Uchiha, y es hermano mayor del ya mencionado Fugaku, la empresa de Madara antes era una mini empresa que con el empeño y trabajo del mismo Madara ahora es una de las más reconocidas, su empresa es muy reconocida mundialmente y Madara es un rico empresario, incluso más rico que su propio hermano. Madara Uchiha está casado con Hanako Otoshiro una veterinaria, la joven esposa de Madara es muy hermosa, su cabello es de color lila y ojos verde. En una entrevista que le hicimos a Madara Uchiha, le preguntamos que si estaban interesados en tener hijos a lo que él respondió con una sonrisa " Hanako y yo tenemos ya a alguien que nos hace feliz y que es el producto de nuestra unión" lo que nos hace pensar que probablemente tienen un hijo que ha sido oculto ante la prensa…"
Mikoto dejó de leer, estaba molesta, no, furiosa. Madara, su Madara estaba casado una estúpida mujer y probablemente él y esa estúpida eran padres. Se sentía celosa y con ganas de matar a esa tal Hanako, nadie le robaba su amante a Mikoto, nadie.
-Mikoto…-La pelinegra escuchó la voz de su esposo Fugaku.
-Hola, amor.-Dijo Mikoto a Fugaku.-¿Se te ofrece algo?-
-Esta noche haremos una fiesta por nuestro aniversario. ¿Te parece?-Dijo Fugaku-
-Oh, claro, espero que sea una gran fiesta.-
-Si, también vendrá mi hermano…-Dijo Fugaku y Mikoto al escucharlo se sorprendió.-Hace años que no lo veo…-
-Eso suena bien.-Respondió Mikoto. Perfecto, así aprovecharé la ocasión para hablar a solas con MadaraPensó Mikoto con una sonrisa.
Hablaría con Madara y quizás lo convencería de que volviera con ella. Lo que Mikoto no sabía era que Madara nunca caería en sus garras de nuevo…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Ya era medio día, Hanako y Sakura regresaban a casa, cuando llegaron a la mansión se dirigieron a la cocina para comenzar a hacer el almuerzo junto con Chiyo, una anciana de cabello cano que trabajaba en la mansión de Madara y que además era la nana de Sakura.
-¿Qué comeremos hoy?-Preguntó Sakura.
-Espagueti rojo.-Contestó Chiyo a Sakura.
-Que bien.-Respondió con una sonrisa Sakura, pues a ella le gustaba l espagueti rojo. Las dos mujeres junto con la pequeña Sakura hicieron el almuerzo y después se sentaron a comer, Madara no tardó en llegar y reunirse a comer junto con su familia.
Cuando terminaron de comer todos, Sakura salió al jardín a jugar, Madara y Hanako salieron al jardín y se sentaron en las sillas que tenían afuera, Hanako pudo ver que el rostro de Madara era serio.
-¿Sucede algo, Madara?-Preguntó Hanako.
-Me llegó una invitación hoy…-Dijo Madara.
-¿Invitación?-
-Si, la envió Fugaku…-Explicó Madara.
-Oh…-Logró decir Hanako. Hanako sabía que Madara y su hermano no se llevaban bien ya que Fugaku siempre trataba de humillar a Madara recordándole que él era el único heredero de la familia y Madara un don nadie.
-Hay que ir, creo que llegó la hora de encarar a Mikoto y demostrarle que ya la superé.-Dijo con una sonrisa Madara.
-¿Hablas del plan que tenías en mente desde hace tiempo?-
-Sí…-Dijo Madara y luego dirigió su vista a Sakura que jugaba en su caja de arena.-Llegó el momento de demostrarle a Mikoto y a mi hermano que soy feliz y que ahora soy alguien importante.-
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Llegó la noche y con ella la fiesta que se celebraría e la mansión de Fugaku Uchiha. Mikoto se encontraba en su habitación maquillándose para la ocasión y para que cuando la viera Madara le rogara a ella que volvieran a su antigua relación. Mikoto terminó de arreglarse y salió de su habitación con rumbo al jardín, llegó hasta donde estaba Fugaku esperándola con sus dos hijos Itachi y Sasuke. Los tres Uchihas varones iban vestidos de esmoquin, Mikoto se acercó a su esposo e hijos.
-Te ves muy bien, Mikoto.-Dijo Fugaku admirado por cómo se veía Mikoto con el largo vestido color verde.
-Gracias, cariño.-Dijo Mikoto a Fugaku.
-Vamos, los invitados nos esperan.-Fugaku tomó la mano de Mikoto y junto con sus hijos y esposa se dirigieron al jardín donde se celebraba la fiesta. Fugaku y Mikoto saludaron a los invitados que eran socios y amigos de Fugaku, los hombres con disimulo miraban con lujuria a Mikoto y ella disfrutaba de las miradas de los demás hombres, Fugaku no se daba cuenta de nada.
¿Dónde estaráPensaba Mikoto, mientras con la mirada buscaba a cierto pelinegro. Comenzó a pensar que él tal vez no vendría, lástima, y ella que se había emocionado con volver con su vieja relación que tuvo con él.
-Parece que Madara no vendrá.-Dijo Fugaku, ganándose la atención de Mikoto.-Sabía que no vendría, él no encaja en nuestra sociedad, es un idiota, un pobre diablo...-
Per es un Dios en la cama…Pensó Mikoto con una sonrisa.
De repente todos los invitados comenzaron a dirigir sus miradas al ver que a la fiesta llegaba Madara Uchiha con una mujer que para los hombres era realmente hermosa.
"¿Es Madara-san?" "Creí que no vendría" "Amigo, es Madara-sama, el dueño de la importante empresa automotriz Cerezo" "Que envidia, esa mujer es afortunada de tenerlo a su lado" "Su esposa es muy hermosa"
Los murmurios llamaron la atención de Fugaku y de Mikoto y vieron que al jardín donde estaba la fiesta entraba Madara acompañado por una mujer de cabello lila y ojos verdes.
-Madara…-Dijeron Mikoto y Fugaku al ver a Madara.
-Hermano. Que gusto volver a verte.-Dijo Madara al acercarse a su hermano Fugaku.
-Madara, lo… Lo mismo digo.-Logró decir Fugaku. De pronto Fugaku se sintió un inútil al ver a su hermano mayor que desprendía un aura de superioridad.
-Gusto en verte, Mikoto.-Saludó Madara a la mujer de su hermano. Mikoto pudo ver que Madara había dicho su nombre con odio.
Mikoto no pudo decir nada, se sintió un cordero indefenso ante un león, porque eso parecía Madara, un león, un rey, también pudo ver que su presencia ya no afectaba a Madara como solía pasar antes.
-A mi también me da gusto en verte, hermano.-Dijo Fugaku.
-A mi también, cuñado.-Mikoto recuperó su voz para saludar a Madara.
-Les presento a mi esposa, Hanako.-Presentó Madara.
-Mucho gusto.-Saludó Fugaku a la hermosa mujer de cabellos lilas y ojos verde, vestida con un hermoso vestido rojo con escote y que le marcaba su delicada figura.
-Igualmente.-Dijo Hanako tomando la mano que Fugaku le ofrecía.
-Mucho gusto.-Dijo con desprecio disimulado Mikoto.
-Igualmente.-Respondió con el mismo desprecio Hanako.
-Papá…-Los hijo de Fugaku aparecieron ante los cuatro adultos.
-Hijos, saluden a su tío Madara y su tía Hanako.-
-Hola, tío.-Saludó Itachi.
-Hola.-Saludó serio Sasuke.
-Pero como han crecido.-Dijo Madara al ver a sus sobrinos.
-Si,son mi orgullo, mis hijos.-Dijo Fugaku.-… Algo que tu no tendras.-Murmuró bajo Fugaku sólo para que Madara escuchara.
-Pero que tonto soy…-Dijo Madara y después sonrío.-Aún no he terminado de presentar a toda la familia. Querido hermano, permíteme presentarte a mi gran orgullo, a la única razón de mi gran felicidad, a mi más grande tesoro..-Dijo Madara.
Y ante ellos apareció una pequeña niña que traía puesto un hermoso vestido de princesa color rojo que levaba un delicado moño, la niña era escoltada por dos hombres con esmoquin, la niña de extraños cabellos rosados se acercó a sus padres.
-Ho-Hola..-Dijo tímidamente la pequeña.
-Madara, esta niña es…-Murmuró sorprendido Fugaku.
-Sí, es mi hija Sakura, mi gran orgullo.-Respondió Madara con una sonrisa al ver que su hermano se había quedado con la boca abierta.
Mikoto estaba igual o más sorprendida que Fugaku, la pelinegra dirigió su vista a la esposa de Madara, la cual le sonrió con superioridad lo cual hizo enojar a Mikoto. Esa estúpida mujer se atrevió a meterse con su hombre.
Madara y Hanako disfrutaban de las miradas de asombro de Fugaku y de Mikoto.
-Bueno… Es un gusto conocerte, Sakura, feliidades, hermano.-Logró decir Fugaku.
-Gracias, Fugaku.-Respondió Madara.-Bueno, si me permites, mifamilia y yo pasaremos a tomar asiento.-
-C-Claro.-Dijo Fugaku y Madara junto con su esposa e hija se retiraron. Mikoto y Fugaku solo vieron como se alejaba Madara con su familia.
-Esto es increible…-Dijo Fugaku.
-Lo mismo digo.-Dijo Mikoto con molestia.
Fugaku y Mikoto después de saludar a Madara siguieron con la fiesta. En el transcurso de la fiesta Fugaku se enteró de que su hermano era un importante empresario y que su empresa era mundialmente conocida, eso dejó a Fugaku y a Mikoto más que sorprendidos.
-Me disculpas, amor iré a hablar un poco con la esposa de tu hermano.-Dijo Mikoto a Fugaku dejándolo hablar con sus amigos.
Mikoto se acercó a donde estaba sentada sola Hanako.
-Hola, ¿Hanako, cierto?-Dijo Mikoto
-Si.-Respondió Hanako.
-Quisiera hablar contigo…-
-Adelante.-
-Bueno, pues en primer lugar me sorprende que tu y Madara san esposos…-Dijo Mikoto.-Ya que él siempre ha estado…-Hanako interrumpió a Mikoto.
-Sé que es lo que quieres decirme, sé que tu y Madara se entendían…-Dijo Hanako.
-Entonces sabes que Madara no te ama y que sólo me ama a mi.-
-Jajajaja, por favor, Mikoto, si no me amara no tendríamos a nuestra hija.-Respondió Hanako.-Si crees que me harás dudar del amor de Madara estás equivocada.-
-Mira, estúpida zorra, Madara es mío y si tu crees que me lo has quitado embarazándote de él y teniendo una bastarda…-
-NO te atrevas a hablar mal de mi hija.-Dijo furiosa Hanako.-Si vuelves a hablar mal de mi hija te juro que te irá mal.-
-Madara es y será mío, ¿Oíste, estúpida?-Mikoto se paró de donde estaba sentada y comenzó a caminar dejando a Hanako furiosa.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Una pequeña pelirrosa se encontraba jugando con un niño azabache en su habitación.
-Sasuke-kun, juguemos un rompecabezas.-Dijo Sakura.
-No, son muy aburridos. Mejor videojuegos.-
-Pero no sé como jugarlos.-
-No te preocupes, yo te enseñaré.-Dijo Sasuke a Sakura. Sasuke le enseñó a Sakura como jugar y como usar el control.
Los dos niños estuvieron jugando un largo rato hasta que apareció Itachi acompañado por una pelicastaña.
-Otouto…-Dijo Itachi.
-Itachi.-Dijo Sasuke al ver a su hermano.
-Hola, ¿Tu debes ser Sakura?—Dijo Itachi saludando a Sakura.
-Si.-
-Mucho gusto, yo soy el hermano mayor de Sasuke.-Dijo Itachi. Sasuke se molestó al ver que su hermano estaba hablándole a Sakura e Itachi lo notóCelos…Pensó Itachi al ver lo molesto que estaba su hermano.
-Ya lárgate, Itachi.-Dijo Sasuke jalando a Sakura.
Veamos que tan celoso eres, otouto-Sakura-chan, ¿Quieres ir conmigoy con Izumi a comer el pastel que acabaron de partir?-
Sakura al oír la palabra pastel, sonrió.
-Sí.-Dijo Sakura y siguió a Itachi. Sasuke también los siguió aun molesto.
Fueron hasta el jardín y comieron pastel.
-Quita esa cara otouto,te harás viejo.-Dijo Itachi a Sasuke.
-Hmp.-Respondió molesto Sasuke.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Madara estaba hablando con unos hombres sobre negocios, cuando de repente fue intrrumpido por Mikoto.
-Madara, quiero hablar contigo.-Dijo Mikoto.
Los hombres que estaban con Madara se alejaron para dejar solos a Mikoto y a Madara.
-¿Qué se te ofrece, Mikoto?-Dijo Madara.
Mikoto llevó a Madara a un salón para hablar con Madara.
-Explícame, ¿Cómo es eso de que estás casado y que tienes una hija.
-Desde que tu me rechazaste comprendí que no eres una mujer, eres una bruja y gracias a tú rechazo conocí a Hanako y me enamoré de ella. ¿Sorprendida?-
-No, estoy molesta, tu eres mío…-Dijo Mikoto.-Tu me amas sólo a mí.-
-¡Ja! Sueñas.-Respondió Madara y salió del salón Mikoto lo siguió.
-Madara, escucha, eres mío porque Sasuke es tu hijo.-
-Jajajajajaja…-Se rió Madara.-Sé que él noes mi hijo, hice una investigación y me enteré de que Sasuke no es mi hijo.-
Mikoto se quedó con la boca abierta.
-Pero me compadezco del pobre chico y su hermano, ya que tienen una zorra como madre.-
-¡Cómo te atreves…-Mikoto fue interrumpida por una infantil voz.
-¡Papi!-Era Sakura.
-¿Si, mi pequeña?-Preguntó Madara a su hija, mientras la tomaba en brazos.
-Es hora de que bailes con mami y conmigo.-Dijo Sakura.
-Claro, princesa.-Dijo Madara-Si me disculpas, Mikoto, iré a bailar con mi esposa e hija.-Dijo Madara haciendo rabiar a Mikoto.
Mikoto vio como Macará se acercaba a Hanako y bailaba el vals con su hija y esposa y pudo ver que Madara sonreía junto con Hanako, lo cual la hizo enojarse más.
Comenzó a sentir odio y rencor a Hanako y a su bastarda, pues esa maldita mujer le quitó a su amante…
Pero se vengaría, lo juraba, se vengaría. Destruiría a Hanako, a Sakura y a Madara, nadie la reemplazaba y nadie la olvidaba…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Bueno, tal vez el capítulo no tenga sentido pues así me salió el día que lo escribí ;-; bueno, si quieren pueden leer la historia en wattpad ahí me puedes buscar como LupitaUchihaHaruno96 ahí la historia esta muy avanzada.
Si veo aunque sea un comentario subo otros dos capítulos!
