Hola a todos perdonen la demora, sin más aquí les dejo nuevo capítulo.

''El modelo perfecto para mis diseños''

Capítulo 4:

…POV DE SAKURA….

-''Insoportable, inconcebible…. No volveré a beber en lo que me resta de vida''.

-Dueleee—tenía un tremendo dolor de cabeza y deseos de vomitar que me estaban matando. La claridad que entraba al cuarto hacía que me fuera imposible abrir los ojos.

-Sakura no grites tanto.—la voz adormecida de Chiharu sobresalió desde mi lado sobresaltándome.—no eres la única que tiene jaqueca.

-Chiharu-chan por qué estás en mi cama.—la miré completamente y vi que no tenía ropa.—y por qué estás desnuda.—rápidamente miré por debajo de la sábana que recubría mi cuerpo y vi que yo estaba en las mismas condiciones.

-KYAAAAAAA! Por qué estamos desnudas!, no me digas….no me digas.—no se de que manera per sabía que el rostro que tenía demostraba lo asustada y desconcertada que estaba.

-PUFF jajajajajajajajjajajajaja.—escuché como Chiharu estallaba en carcajadas, seguida por otra voz que provenía desde la puerta, al llevar mi vista hacia allí vi que era Tomoyo que llevaba en las manos una bandeja con comida. Aún seguían muertas de la risa, agarrándose el estómago y llorando de la risa.

-vale chicas no es para que se rían tanto.—las regañé haciendo mofletes, me estaban acomplejando ya.

-jajjajaja es que Sakura jajajaja, tienes cada ocurrencias, si fuera por eso hicimos un trío porque dormimos las tres juntas.—Tomoyo intervino mientras depositaba la bandeja de comida frente a Chiharu y yo, inmediatamente se me abrió el apetito, los desayunos de Tomoyo eran los mejores.

-vale vale, es solo que no sabía que habíamos dormidas juntas, y como estaba desnuda me sobresalté un poco, es que desde hace tiempo no dormía con ustedes chicas.—enseguida me calmé de todas formas no era para tanto.

-jajjajajja a penas nos montamos en la limosina de regreso caíste rendida, y tuvimos que traerte y cuando llegamos te desnudaste diciendo que tenías calor, y nosotras que también estábamos cansadas nos acostamos aquí mismo, además este colchón es inmenso. Tomoyo tendrás que decirme donde lo compraste, yo quiero uno igual, así puedo hacerlo en todas las posiciones con Yamazaki.—Chiharu habló en dirección a Tomoyo mientras que por ese último comentario, vi como sonreía pícaramente.

-pervertida.-metí una de las tostadas en mi boca.

-mira quien habla, Sakura, no te nos escaparás, ayer te nos perdiste por un buen rato…donde estabas?.—Chiharu me miró lascivamente, y queriéndome decir que si le mentía ella lo sabría, casi me atraganto con la tostada por su repentina pregunta.

-pues…esto…yo

-Sakuraaaa…-esta vez era Tomoyo, se veía que no cabía de lo interesada que estaba por saber.

-….—aún no sabía como decírselo, pero…acabarían enterándose.

-…..tuve sexo con Li Syaoran…-cerré los ojos apenas terminé de hablar, como queriéndome esconder de sus reacciones, pero ya se los había dicho.

-QUE TU QUÉ?!.—estalló más que entusiasmada Chiharu.

-Con Syaoran?, el bombón, buenorro, papasito de Syaoran?!.—esta vez Tomoyo, al abrir mis ojos, las tenía a ambas justo en frente de mi con ojos de detectives que querían desmantelar un caso hasta lo más profundo y terminar de traer a luz un crimen.

-s…si

-OMG! Y dime cómo fue? La tiene grande o chiquita? Se movía bien o no se movía? La sentiste hasta el fondo o no la sentiste?...por Dios Sakura habla!.—estas dos querían volverme locas, sentí mi rostro enrojecer por las preguntas tan personales que me hacían.

-ESAS COSAS NO TIENEN QUE SABERLAS!.-ahora mi nivel de vergüenza estaba por las nueves.

-Dale Saku no seas tacaña, solo cuéntanos un poquitín.—miré a Chiharu, y tuve que suspirar resignada, estaba haciendo mojitos con sus cachetes y ella sabía que no me resistiría con eso.

-bueno, estuvo bien…muy bien…demasiado bien…si si, estuvo excelente el mejor sexo que he tenido en toda mi vida.—casi estallo con un orgasmo recordando lo sucedido con Syaoran.

-Kyaaaa, OMG! Eres una perra suertuda.—gritó Chiharu como una loca, mientras representaba su exaltación agitando a Tomoyo de un lado a otro. Tomoyo también se veía entusiasma por lo que les dije.

-si chicas pero solo fue algo de una noche, saben que él es mi nuevo jefe, y no puedo dejar que mi vida privada se interponga con mi trabajo.

-Sakura, no seas tonta, ambos son adultos, creo que saben perfectamente como mantener una relación profesional independientemente de si estuvieron justos.—habló Tomoyo como todo una mujer con experiencia.

-aunque si van a estar todo el tiempo juntos, serás su estilista personal, deberás verlo todo el tiempo cambiándose de ropa, eso quiere decir des-nu-do, no creo puedan evitar meterse mano de nuevo.

-chicas, ya les dije que fue algo de una noche, ambas sabían como estaba y que necesitaba algo que me levantara los ánimos y ahí fue cuando entró él, eso no volverá a pasar.—aunque no estaba tan segura de mis palabras, porque lo deseaba, lo deseaba como nunca desee a un hombre, en tan solo una noche me di cuenta de lo mucho que me hacía sentir ese hombre, me hacía sentir bella, sexy, deseada, mujer, cosas que con Yukito nunca sentí.

- Saku…-miré atentamente a Tomoyo, pero no dijo nada solo soltó un suspiro, algo que internamente le agradecí.—Ya tienes que vestirte, o se te hará tarde para tu primer día de trabajo en ''World Stylist''.

-qué hora es?

-7:00 am

-Tar-de! Estoy extremadamente tarde!, no me dará tiempo!.—de la manera más rápida que ha existido me preparé por completo y recogí todas las cosas que me harían falta para el primer día de trabajo. De solo pensarlo empezaba a ponerme nerviosa, una nueva vida, un nuevo trabajo, espero poder estar a la altura.

Son las 7:50am y estoy parada frente a ''World Stylist'', realmente imponía demasiado el enorme edificio, sin retrasarme más entré a este, recibiendo la mirada de todos los que allí se encontraban, ¿tan mal me veía? Había decidido usar uno de mis diseños, estábamos en una época del año en donde los colores cálidos eran los que representaban la nueva temporada, tal vez me excedí al utilizar uno de mis diseños el primer día de trabajo.

Miré hacia todos lados, en verdad era una compañía inmensa todos se ven ocupados caminando por todos lados como locos. Me acerqué a una de las mujeres que estaba detrás de un gran recibidor.

-buenas me llamo Kinomoto Sakura, estoy buscando a Li Syaoran.—al terminar de hablar vi como la chica habría sorpresivamente sus ojos y me miraba anonadada.

-Oh Dios Mío! Eres Kinomoto? La diseñadora de moda?.—me preguntó tan interesada que me pareció algo gracioso, no muchos reaccionaban así, ya que todos lo que conocía o con los que lograba hablar me conocían y eran del mismo estatus que yo.

-s…si

-OH Dios Mío, soy una gran fan tuya, me encantan tus diseños.

-muchas gracias, me alegro mucho.

-mmm, así que eres la famosa Kinomoto Sakura, eh?.—de repente escuché a mi lado una voz que no conocía, miré hacia el lugar de donde provenía para encontrarme con un mujer muy hermosa, de cabellos rojizos que prácticamente le llegaban a los hombros.

-si y usted es?

-Sasaki Rika, la secretaria de Li Syaoran.—no se por qué, pero esta mujer me miraba con desprecio y desconfianza.—El señor Li la espera en su despacho, acompáñeme por favor.—aún no entendía por que sus palabras eran tan respetables pero su mirada era despreciable, sin meterle mucha cabeza a eso la acompañé hasta donde me estaba esperando Syaoran, solo recordar su nombre hizo que mi corazón comenzara a latir como loco, y eso no podía ser…, deseo, era lo que estaba sintiendo, un gran y ardiente deseo por el hombre dueño de ese nombre.

Llegamos a una gran puerta, que luego de que la secretaria Rika tocara y el permiso de pasar se le fue dado, entramos, y sentí que el esfuerzo por pensar que lo de la otra noche no se repetiría se quemó en lo más profundo de las llamas que se prendían en mi cuerpo. Allí estaba él tan implacable que daba miedo correr algún objeto del lugar que estaba porque echaría a perder la hermosa obra de arte que tenía en frente de mí.

-que bueno que llegaste, te estaba esperando.—me miró y creí haber visto fuego, deseo en sus ojos.—Rika, gracias puedes dejarnos.—La nombrada se viró hacia mi, y nuevamente esa mirada que no lograba entender, hasta que sentí como era cerrada la puerta.

-puedes sentarte Sakura.—tratando de no fijar la vista en él me senté en uno de los grandes sillones que están frente a su mesa, pero pude sentir su penetrante mirada sobre mi. Estaba demasiado nerviosa y temía que se diera cuenta.

-no tienes por qué estar tan nerviosa.—mierda, plan fallido.

-n…no estoy nerviosa.—si claro Sakura esfuérzate un poco más en disimularlo.

Su mirada se intensificó aún más como si me hubiera leído la mente. Mi mirada se concentró en él al escuchar un suspiro provenir de sus labios.

-se que debes estar al tanto, pero quedan 6 meses para que empiece la elección de los diseñadores que participarán en la próxima semana de la moda en Paris y él tema será ''MI REFLEJO''.—todo el nerviosismo que tenía se fue en el momento que entré en modo trabajo. Sorprendiéndome por lo que acababa de escuchar, había dicho semana de la moda en Paris.

-un extraño tema he de decir.—la verdad es que nunca había escuchado un tema como ese en una semana de la moda.

-el objetivo de nuestra compañía es crear diseños que reflejen la personalidad de la persona que la viste, que con solo ver su ropa podamos entender a la persona que la porta, para eso necesitaba de diseñadores que pudieran captar el alma de las personas y plasmarlas en sus diseños.

-entonces creo que te equivocaste al elegirme para trabajar en tu compañía.—parece que él no sabe nada sobre como diseño.

-no, no me equivoqué, se que tu diseñas y luego buscas a los modelos, pero de lo que tal vez nunca te has dado cuenta es, de que es como si tus diseños tuvieran almas y crearan una entidad ellos mismos, por eso me gustan tus diseños, por lo otro yo me encargaré de buscar los modelos que te sean necesarios, se que serás perfecta para formar parte de uno de los diseñadores de la próxima semana de la moda.

-¿me está diciendo que quiere que yo diseñe para su empresa y que esos diseños formarán parte del desfile de la próxima semana de la moda en Paris?.—no sabía que pensar o como reaccionar, siempre pensé que ese objetivo de mi vida estaría aún a millones de años por lograrse.

-algo así, para mi trabajan otros diseñadores de los cuales también los considero excepcionales, por eso, para que sus diseños sean los que representen a nuestra compañía en la próxima semana de la moda deben de ser elegidos por todos los altos mandos de la compañía.

-¿osea que debo competir con otro de tus diseñadores para ser la que represente a la compañía en la elección de los diseñadores de la próxima semana de la moda no?

-exacto.

-no lo puedo creer, no entiendo por que yo?.—aún no salía de mi asombro.

-y yo no entiendo por qué no puedes ser tu, eres una diseñadora reconocida mundialmente, ya era hora de que empezaras a ver la otra parte del mundo de la moda que nunca habías visto.

-es solo que aún no puedo creerlo.

-entiendo…pero… cambiando de tema…Sakura.—tan perdida estaba en mis pensamientos que al escuchar mi nombre rápidamente lo miré, para ver como movía de un lado a otro una pequeña prenda que me era extremadamente conocida.

-eee…eso es…-inmediatamente mi rostro adquirió una inmensa tonalidad rojiza, tenía en la mano una de mis tangas Victoria Secrets que tanto amaba y fue la que llevaba puesta la noche anterior, aún más avergonzada me levanté rápidamente tratando de agarrar mi prenda para obtener como resultado que el la moviera de lugar haciéndome imposible alcanzarla.

-puedes ser tan amable y darme mi ropa interior, no creo que te vallan esas cosas.

-quien dijo que no me van, me he pasado toda la noche pensando en como se te vería puesta esta diminuta tela, y poder admirarte desde todas las dimensiones, uff me fue imposible no estar empalmado toda la noche ni aún después de tres duchas frías.—Dios este hombre quiere romper con todas mi creencias, quiere destruirme y hacer que me vuelva una esclava del placer.—ayer no me diste la oportunidad de verte, solo pude sentirte y créeme que fue la mejor sensación que había sentido alguna vez.

-eso no se volverá a repetir.—tenía que impedir de alguna forma de que siguiera hablando así, él no sabía lo que sus palabras ocasionaban a mi cuerpo.

-¿y por qué estás tan segura?, hablas como si hubiera sido tan malo que no lo hallas disfrutado, porque no recuerdo que te quejaras ayer.—una vez más sus palabras logran hacerme pequeña y prenderme por completo.

-ayer te dije que fue increíble, no tengo por qué mentirte.—soy adulta, no una niña.—pero creo que ambos estamos al tanto de que ahora somos jefe y empleada, y esas cosas no deben suceder.

-no recuerdo haber implantado en mi empresa una ley que impida las relaciones entre los trabajadores o una relación con el jefe.—demonios tenía razón, entonces de que manera le decía que no quiero caer en el placer con él, porque me hace olvidarlo todo y volverme una persona diferente.

Syaoran se paró de su asiento para agacharse y quedar frente a mi, colocando sus manos en mi rostro y acariciándolo.

-entonces que te detiene, que te detiene para no pasar más noches conmigo, de permitir que te toque, te sienta y vea por completa, de que te entregues por completo a todo el placer que estoy dispuesto a darte, de que me permitas hacerte sentir mujer.—no podía, no podía apartar mis ojos de los suyos, estaba cayendo ante sus palabras y su tacto, preguntándome a mi misma que me lo impedía, por qué me resistía ante su placer, y no encontré respuesta.

Se fue acercando a mí lentamente como si tuviera miedo de que me apartara, quería besarlo, quería volver a sentirlo dentro de mí y como su calor me consumía. Sus labios una vez más en los míos y creí desfallecer, nunca creí que pudiera sentirme así con un beso, beso tan intenso, tan hambriento, como si consumiera mi alma.

Envolví mis brazos en su cuello atrayéndolo más hacia mí, dándole a entender que necesitaba más, necesitaba más de lo que él me estaba dando. Me levantó del lugar donde estaba sentada y me cargó sin ningún tipo de problema, obligándome a envolver mis piernas en sus caderas y sentarme en su mesa. Podía sentir sus manos tocándome por todos lados, volviéndome loca y prendiendo mi cuerpo por completo, me agarraba de las nalgas para acercar más nuestros cuerpos y poder sentir lo mucho que me necesitaba, estaba duro, tan duro que creí que me arrancaría la ropa y entraría de una sola estocada en mi, y lo necesitaba, por Dios lo necesitaba muy dentro de mi, cuando estaba quitándole su chaqueta, el teléfono, el puto teléfono de su oficina comenzó a sonar, pareció que él no contestaría porque siguió besándome y tocándome con la misma intensidad.

-el…el teléfono…está sonando.—me era imposible formular palabra alguna cuando lo tenía a él besándome.

-déjalo.—su voz sonó algo fastidiada.

-pero puede ser importante.—parase que se dio cuenta, ya que se apartó de mi algo molesto con imagen clara de no querer hacerlo. Se acercó al teléfono y lo descolgó de mala gana.

-diga…entiendo…en unos minutos estaré listo para irnos.—escuché que decía y colgaba el teléfono.

Lo sentí suspirar y alejarse, mientras se acomodaba la ropa y volvía a sentarse en su silla, imitándolo yo también.

-bueno…, creo que con esto quedó más que claro que ambos queremos lo mismo.—joder como podía sonar tan ardiente este hombre. Yo solo suspiré en respuesta, creo que de mi parte había quedado más que claro, había respondido inconscientemente, porque así mi cuerpo lo quería.

-déjame tenerte.—escuché que dijo, rápidamente mis ojos se concentraron sorprendidos en los suyos.—está muy claro que te deseo con locura, y creo que tu también, no niegues lo que ambos queremos. Déjame tenerte, no importa que sea cuando tu quieras, pero déjame excitarte, calentarte y volverte loca como hace unos minutos, yo se que tu lo deseas igual.

Iba a responder pero fui interrumpida por él.

-no tienes que decirme ahora, puedes pensarlo, vas a trabajar para mi y lo mejor es que enfrentemos esto como adultos que somos, ahora tengo que irme tengo una reunión muy importante y nosotros tenemos que hablar de esto sin que haya algún impedimento y podamos hablarlo con todo el tiempo que sea necesario.

-está bien.—era lo único que podía mi cerebro formular, aún estaba desconcertada.

-bien, Rika te llevará a la que será tu oficina, allí podrás implantar tus instrumentos y relajarte para poder diseñar.—me habló nuevamente como si hubiera entrado en modo trabajo.—Nos veremos más tarde.—su mirada se suavizó por unos segundos y me pareció demasiado tierna, no creí que pudiera hacer ese tipo de expresiones.

-esta bien, nos vemos entonces.—me levanté para salir de su oficina, sin antes virarme y decirle.—y gracias.—ahora si salí, me acerqué a Rika y le pedí que me dijera donde estaba mi oficina, esta nuevamente clavó su mirada en mi, y sentí el desprecio que sentía por mi, pero no me importó ya, estaba acostumbrada a recibir esas miradas desde que entré en este mundo, dándole las gracias por decirme donde quedaba mi oficina me fui, me paré frente a una puerta donde a su lado había un cartel con mi nombre, sin detenerme por más tiempo abrí la puerta y me quedé demasiado sorprendida, era hermosa, grande, espaciosa, podía ver las muchas cosas que necesitaría para diseñar, me quedé aún más sorprendida al ver la hermosa vista que tenía desde las grandes paredes de cristal, era extremadamente hermosa, podía ver toda la ciudad de Tokyo desde aquí. Me senté en la que sería mi gran silla por el tiempo que trabaje allí y me puse a mirar por las grandes paredes de cristal, y en cuestión de segundos pensamientos sobre Syaoran empezaron a invadir mi mente, en que me estaba metiendo, tenía miedo, miedo a salir lastimada, pero una gran fuerza me hacía querer estar con el, la necesidad de que me diera placer era inmensa, lo necesitaba fervientemente.

Mi mente daba vueltas, vueltas y vueltas, solo pedía poder elegir la opción correcta.

Continuará…

Hola a todos! Se que ha pasado muchísimo tiempo, pero he estado muy ocupad con la escuela, espero que hayan disfrutado de este capítulo, se que fue algo corto, pero a partir de aquí se puede decir que empezará el verdadero fanfic jejejeje espero que lo disfruten y esperen mucho más, si les gustó y quieren que lo continúe, me encantaría que me lo dijeran en los comentarios , sin más no seguimos leyendo, chané.