¡¡¡MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS!!!

Sinoa Heike-chan: Bueno . te diste cuenta, nee? Eso es lo que cuenta. Bueno, muchas gracias por la idea… tengo que decir: Lo intenté. Espero que te guste. Domou!!

taia himura-chan: Gracias por la ayuda, como siempre. Domou!!

KaoruKobayashi-chan: Domou Arigatou!!

chibi-hagane-chan: 'Esta tía está loca' Gracias por notarlo XDD me gustó mucho tu review. Wow, sin cuentos infantiles… que fortuna. XDD a mi me envenenaron la cabecita con eso desde pequeñita, y hasta ahora reparo en su enfermedad. En fin, MUCHAS Gracias por tu review, domou por decidirte a publicarlo xD

Shin-chan: XD jo. O-su. O.o no tengo mucho que decirte aquí… pero bueno, sabes que te aprecio mucho… aunque me salga del tema, por ahora, te agradezco el hecho de que me leas XD y afortunadamente es reciproco. Nos vemos en la próxima reunión. Domou!!

Alegría-chan: o.o no sé si es mi imaginación, pero 'sonaste' como que ya no vuelves xDDDD ojalá me equivoque. Domou!!

omtatelo-senpai: o.o poco Itachi… XD no, no tan poco Itachi. Lo mismo que a Sinoa-chan: lo intenté. No me mates. O.o… mmm… XD Domou!!!

sussane.x-chan: o.o sarcasmo… bueno, en japonés no existe el sarcasmo en sí dicho… por eso Itachi no es sarcástico. Pero configurándolo un poco a la cultura occidental, le quedaría como anillo al dedo. Generalmente se lo dejo a Itachi grande, pero ¿Por qué no? Domou!!

KiOoOoOo-chan: ¬¬ Sasuke fue, es y será un llorón. Muerte a Sasuke! XD Muchas Gracias!!

Uchiha Astrid-chan: Gracias por la aclaración de las edades, XD aunque ya me la contestaron y acerté por mera coincidencia. En cuanto a chan… pues, a los niños, de pequeños, se les puede decir "chan"… también, por ejemplo, las novias, a sus novios, les dicen "chan". Para humillar a un hombre mayor, también se le dice "chan" (Deidara-chan, cortesía de Hidan) Pero, "chan" no se limita solo a las niñas. XD de ser así, no se llamaría 'Crayon Shin-chan' Domou!!

Queen-Poli-chan: Etto nee… xDD sé que hay mucho material pero… deben ser días memorables en la vida de Itachi.. o.o sinceramente, pienso que navidades y esas cosas estaría bien pero las dejará pasar como una mosca en la cocina. XD y si no, esto nunca acabaría. Es algo más especifico, aún así, también lo tendré en cuenta. Muchas Gracias!!

Umiko-san: ¬¬ no entras en "gracias por su review" porque tú NO dejaste review… aún así te quiero XD Domou!!!

Y también muchas gracias por las sugerencias, las tomé muy en cuenta.

Y a lo que no dejaron review, malvados, egoístas del mal o.ó Ya ni por qué es gratis XDD

Pues, pasando. ¡Continuismo! XD

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IV. ¿Así?

Todos los jueves, exactamente las tres y un minuto de la tarde, pequeño Uchiha Itachi se entregaba en cuerpo y alma a la enajenación televisiva.

Los preparativos cada semana eran un suceso escabros en más de una manera.

Itachi, después de llegar a casa, sólo el jueves; se quitaba las sandalias sin acomodarlas en la entrada. Aquello pasaría como un gesto sencillo y desorganizado para cualquier niño. Sin embargo; en Itachi era raro, extraño e inclusive ilícito.

Acto seguido, se detenía delante del reloj de la cocina y calculaba en fracción de segundos cuánto tiempo le dedicaría a cada acción, para llegar puntual a su cita.

Los horarios de programación no esperan a nadie.

Sin cometer movimientos innecesarios, Itachi corría a su recamara (sin lucir apresurado ni ilusionado, era sólo parte de una misión importante.) deslizaba la puerta principal y solamente se dirigió al tercer cajón de su armario privado, el cual estaba sellado, con un jutsu de su invención. Su mecanismo era hipotéticamente sencillo: reaccionaba y se disipaba ante el tacto de su dueño. Algo acerca de células y huellas digitales.

Dentro del cajón, se escondía un pergamino negro enrollado delicadamente. Lo tomó y continuó el proceso. Lo extendió sobre el piso, hizo sellos oficialmente inexistentes, y tras una nube de polvo, surgió un gato-peluche a miniatura. Tenía cosido en su mano un kunai y amarrada una capita negra con surcos rojos… que parecían nubes…

Itachi lo idolatró tomándolo en sus manos como su más preciado tesoro… que de hecho lo era.

Para entonces, ya eran las dos con veintinueve minutos, lo que quería decir que tenía ochenta y un segundos para llegara frente al televisor.

Caminó hasta la cocina, intentando no mostrar aprensión por su gato, entró ceremonialmente…

Pero ese jueves, algo salió mal.

Él no estaba frente al televisor…. Bueno, eso era obvio, puesto que el asechaba al intruso.

Esta vez, pequeño-monstro Sasuke, estaba invadiendo, como le gustaba llamarle, 'su territorio'.

Estaba sentado, con sus pequeñas piernas expandidas, frente a su televisor, dando palmaditas mientras unos monitos de sexo dudoso y cara excesivamente feliz hacían algo parecido a bailar.

Itachi debía reaccionar, rápido.

—Quítate.—ordenó, plantándose frente a su pequeño hermano menor futuramente estúpido.

El menor de los Uchiha contempló a su hermano mayor como si le hablara en otro idioma. Lo único que le era racional era que el cuerpecito de su hermano estaba obstruyendo su visión.

Fue cuando Sasuke hizo un puchero, en señal de amenaza.

—No te atrevas.—Itachi estaba estoicamente enojado.

Las primeras lagrimitas comenzaron a inundar los ojitos de la pequeña molestia.

—Mira, enano, en verdad no tengo tiempo para esto. O te paras, o….

Un momento…

Sasuke aún no sabía caminar.

Eso quería decir que alguien conspiraba en su contra.

Arrastró a Sasuke de los bracitos, fuera de su lugar televisivo.

—Muy bien. Te quedas aquí calladito.

….

Se dio la espalda.

Sasuke comenzó a llorar.

Fugaku irrumpió con la sala con la clara intención de castigar a Itachi.

—¿Por qué quitas a tu hermano?

—Son casi las tres. Me corresponde el lugar.

Fugaku vaciló un poco en recoger a Sasuke, quien sobreactuaba su pena.

—Pero tu hermano estaba ahí. Además, no es necesaria tanta agresividad.

¿Agresividad?

—¿Agresividad?

Se lo había pedido cortésmente.

—Le pedí de buena manera que se quitara. Pareció no entender. Vi que no podía moverse, así que lo arrastré.

¿Cuándo es que Fugaku entendería que Itachi era una víctima de la situación?

—Itachi-chan, son las tres y uno.—gritó Mikoto desde la entrada.

Itachi miró a Fugaku, Fugaku miró a Sasuke y Sasuke… pues, sólo digamos que ya ni recordaba por que lloraba.

—Las tres y uno.—repitió Itachi, corriendo civilizadamente a su padre.

Ja. Mikoto tenía autoridad.

Fugaku vociferó algo parecido a 'madre sobre protectora' mientras salía con su monstro en brazos.

A solas con el televisor, Itachi se paró de puntitas hasta alcanzar el botoncito que le cambiaba a los 'Gatos ninja-samurái'.

Se sentó cruzando las piernas y abrazando por reflejo su gato.

.-.-.

¡¡No, hermano!! ¿Por qué lo hiciste?

Para probarme... (insertar risa malvada de gato.)

--¡¡¡NOOOOOOUUUUUU!!!

—… nee, Mikoto-chan ¿Es 'saludable' que Itachi vea eso? Sabe que los niños suelen ser muy influenciables. —murmuró Fugaku, quien junto con su esposa observaban como su hijo casi llegaba a las cinco horas de muerte cerebral.—¿Es un maratón o algo así?

—Creo que si…. Itachi-chan no es influenciable. Además, es sólo una caricatura, es inverosímil.

"Quiero matarte, hermano. Me haré más fuerte. Te asesinaré y reviviré a mi clan."

Las pupilas de Itachi dieron un chispazo, una señal de vida, y una media sonrisa criminalmente madura se incorporó a una planeación irreal.

.-.-.

Al día siguiente (Fin de semana)

—otô-san.

—¿Mm?

—¿Cómo se revive a un clan?

Zaz…

Fugaku mantuvo una calma inflexible. Tomó un sorbo prolongado de té (que hasta hace apenas unos segundos antes le sabía a gloría)

—¿En qué situación en especifico, Itachi?

Mikoto sabía que Fugaku se saldría por la tangente, así que no prestó mucha atención.

—Por ejemplo: que pasa si alguien mata a todo tu clan y tú, como único sobreviviente, deseas restaurarlo. ¿Cómo logras eso?

—Es algo muy simple.— comenzó, dejando la taza en la mesa para no volverla a tomar.—Debes convencer a varias personas para que se unan a tu causa, dispuestas a adoptar tu apellido y a vivir en las mismas tierras, apoyándose social y militarmente.

Fin del tema.

Definitivamente, Fugaku era un buen padre y si Itachi no preguntaba más, entonces él sería un buen hijo.

—Eso lo entiendo cuando las personas no tienen una habilidad que se transmite consanguíneamente. En los Uchiha, por ejemplo ¿Qué tendría que hacer?

Fugaku intentó no lucir incómodo, pero su conversación de lo general a lo particular, tenía un sólo objetivo. Aun confiaba en que a Itachi no se le ocurriera.

—Tomar una esposa y tener hijos con ella con el fin de perpetuar el apellido y la habilidad.

—Ah…

—otô-san.

—Dime…

—Ahora que lo mencionas, ¿Cómo es que tienen hijos?

En ese preciso momento, Mikoto cerró la llave del grifo, secó sus manos, tomó a Sasuke en sus brazos y ágilmente huyó de la habitación.

Fugaku lucía herido en su orgullo: había pisado una mina anunciada.

¡Diablos! Debió verlo venir. Lo más inteligente en ese entonces era escapar porque, sí, Fugaku planeaba pasarle la estafeta de la pregunta a su esposa.

El Uchiha se cruzó de brazos. Hablarían de hombre a hombre. Con la verdad sobre todo.

Puso cara de papá regañón, dispuesto a comenzar un gran discurso. Logró poner a Itachi un poco nervioso. Pequeño Itachi cerró los puños y miró fijamente a su padre. Una gotita de sudor atravesó su sien, mientras, un pajarito espiaba la escena, convirtiéndola en la típica sin ambiente.

—Existe el País del Ave. — comenzó sin ver a Itachi. —dentro de ese país, esta la Aldea Escondida entre las Plumas.

Itachi asintió, mostrando entendimiento.

—Quien gobierna es el Hanekage. Básicamente, la población se rige por cigüeñas, quienes entregan pedidos por todo el mundo. Cada vez que una pareja desea tener hijos, mandan un mensaje en clave a esta aldea, y exactamente nueve meses después, llega el encargo al hospital. Algunos pueden ser enviados directamente a la casa correspondiente pero… a veces también pueden llegar en los lugares menos esperados. Es importante tener buenas relaciones con esa aldea.

Ah…entonces… ¿Las aldeas con poca población estaban en riñan con el País del Ave?

Itachi parpadeó dos veces.

—Y… ¿Es esencial que las parejas estén casadas para poder encargar un bebé?

—En general, las mujeres no sueltan su código si el hombre no se casa… pero eso depende del tipo de mujer.

—¿Y cómo funciona la fabrica? ¿Cómo los hacen?

—Es un secreto, y como tal, nadie lo sabe.

Oh, la vida era un completo misterio interminable.

Después de dos minutos eternos e incómodos, Itachi decidió hablar.

—Te diría que entiendo pero te estaría mintiendo.

Quería decir, más bien, que Itachi se negaba a creer en una realidad tan poco realista.

No se imaginaba en unos años escribiéndole a un animal para que se encargara de traer a su bebé, con sus encigüeñadas alas.

—Está bien. Vuelvo en un minuto.

.-.-.

Itachi despejaría su mente en la calle. Caminó sin rumbo aparente con el cielo nublado sobre su cabeza. Sin querer, llegó al parque de Konoha. Los columpios estaban vacíos y aunque lucían melancólicamente encantadores decidió abandonarse en las ramas de su árbol favorito.

Precisamente, ¿Qué era lo complicado del tema para no decirlo con pocas palabras? Entonces debía ser…

El libro de biología que su padre le había proporcionado después de su maduracharla de hombre a hombrecomo complemento, era confuso y estaba en un dialecto que no comprendía. Óvulos y espermas… cosas microscópicas que lograban grandes cosas. Estaba más confundido que al principio (tomando en cuenta que la pregunta llegó por conclusión coincidencial). Él, al principio, no estaba confundido en lo mínimo.

Debajo del árbol, llegó un Hatake Kakashi de aproximados catorce años. Acababa de 'tomar prestado' del escritorio de su padre el primer tomo de 'Icha Icha' y se disponía a cometer la travesura de leerlo justo recargado en el tronco del árbol de Itachi.

Pequeño Itachi resguardó su presencia mientras Kakashi vigilaba de derecha a izquierda, verificando que ningún ojo indiscreto le estaba observando. Sólo que estaba tan inmiscuido en su trabajo que olvidó mirar hacia arriba. Despegó la caratula y comenzó a leer, soltando risitas precozmente pervertidas cada tres minutos.

Y aunque Itachi fue Itachi desde que nació, no lo exiliaba de la curiosidad.

Imitando a su gato, Itachi fue incorporándose en la rama. Bajó su carita; forzó la vista y apenas pudo distinguir algunas letras. Gruñó en silencio. Activó el Sharingan y lo que vio le hizo perder el equilibrio y cayó elegantemente (si elegancia se define como poner la cara en vez de las manos, entonces Itachi era un experto.) junto a Kakashi.

—¿Eh?

Sólo la curiosidad fungió como anestésico frente al dolor del golpe.

—¿Estás bien?

Kakashi lo ayudó a levantarse, olvidando cerrar el libro. Para Itachi, sólo existía la página que jamás se borraría de su memoria.

—¿Q-Qué…? ¿Qué están haciendo?—preguntó con los ojos bien abierto y señalando el libro.

Detrás de la máscara, Kakashi se sonrojó y se sintió obligado a explicarle.

—Ellos… digamos que… están reviviendo a su clan.

Ah….

¡¡Ah!!

Oh…

Con que así se hacía…

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Gracias a Shin-chan por sus 'encigüeñadas alas' xD

oxo en verdad lo intenté.

Puede que haya un error por ahí, quienes lo noten, lo siento mucho xD

Dudas, amenazas, comentarios, regalos y dinero son más que aceptados.