Camino a la Perdición

Autor: Terry Moon

Género: Drama / Romance

Personajes Principales: Hermione / Draco

Aclaración: Ninguno de los personajes me pertenece; es toda obra de J. K. Rowling y de aquellos con quienes comparte la propiedad. Sólo los uso para mi diversión y para entretenerlos a ustedes!

Advertencia: R / M. Quedas advertido! Este fic contiene escenas "fuertes" y un vocabulario un tanto inadecuado.

Agradecimientos: A los autores de fanfictions por inspirarme y a los lectores por los ánimos que brindan con sus reviews.


Capítulo 4.- La Reunión


El Gran Comedor se estaba vaciando, puesto que las clases estaban a minutos de comenzar y nadie quería llegar tarde a ellas y que luego descontaran puntos a sus casas o recibir un regaño enfrente de los demás.

Los prefectos, al percatarse de tal hecho, se levantaron de sus mesas y se reunieron en la puerta. Ninguno de ellos, casi ninguno, se había dado cuenta del transcurso del tiempo. Durante el desayuno habían estado hablando con sus compañeros de casa sobre qué es lo que les iban a comunicar, y con esa charla se mantuvieron bastante entretenidos, formulando ideas desde lógicas y simples hasta las más desopilantes.

Los pertenecientes a las Casas de Ravenclaw, Hufflepuff y Gryffindor comenzaron la marcha juntos hacia la Sala de Profesores; mientras que los de Slytherin iban un poco más atrás, alejados del grupo, murmurando y siseando entre ellos, haciendo críticas sobre los andares de los demás.

Los pasillos estaban en calma. Se podía escuchar a los otros alumnos hablar desde las aulas y alguno que otro todavía andaba merodeando por ahí, tratando de hacer tiempo o medio desconcertado porque no recordaba a qué clase debía ir. Los rayos de sol del mes de Octubre, se colaban por las ventanas que daban vista a los verdes terrenos de Hogwarts. Hacía frío, el otoño ya estaba mostrándose con su clima levemente gélido, desnudando a los árboles y tiñendo a las hojas de los mismos de colores ocres y rojizos.

Caminaban algo apurados, la curiosidad era más fuerte que cualquier otra cosa. Cuando llegaron a la puerta, un prefecto del 7mo Curso de Ravenclaw golpeó. Esperaron unos segundos, hasta que desde el interior alguien abrió la puerta y le dijo "Adelante". Era Dumbledore. Eso los extrañó aún más. El Director no solía asistir a las Reuniones de Prefectos, solían ser ellos y los Jefes de Casas.

La habitación era bastante grande. A la izquierda de la puerta había una gran biblioteca atiborrada de libros de las diferentes materias que se dictaban, a la derecha varios estantes llenos de diversos objetos conocido y extraños para ellos. Tres mesas se ubicaban en el medio de la sala. La del medio tenía forma rectangular, donde fácilmente cabrían 20 personas; las que se encontraban a los costados de esta eran redondas. Las sillas que las rodeaban no eran muy grandes ni muy modernas, pero a simple vista parecían bastante cómodas. Tapices y cuadros adornaban las paredes, y tres grandes ventanales dejaban pasar la luz del sol.

Dumbledore los invitó a acercarse a la mesa central, donde los estaban esperando los demás profesores. Una vez allí, esperaron a que el director tomara asiento; mirando expectantes a sus Jefes de Casas y demás profesores.

-Bueno, se los ha convocado en esta ocasión para comunicarles una o dos cositas.-Comenzó a recitar el Director con una amable sonrisa en el rostro.

-Ayer por la tarde, estuvimos discutiendo varios asuntos; entre ellos la unión que debe haber entre las casas y entre los alumnos. –Continuó Sprout.

-Y llegamos a la conclusión, de que no hay nada mejor que los prefectos den el ejemplo. –Siguió Flitwick.

-Es por eso que decidimos que a partir de hoy en adelante, ustedes trabajaran en forma conjunta y con alumnos de otras cosas. –Sentenció Mc Gonagall.

Los chicos se miraron entre sí y luego a los profesores con cara de asombro y de no entender nada; salvo los alumnos de Slytherin, quienes ya estaban al tanto del comunicado gracias a su querido Profesor Snake (N/A: Perdón, perdón!, digo Snape!).

-Perdón. –Dijo Hermione en tono respetuoso.-No logro comprender bien lo que quieren decir.

-Ja! Era de esperarse eso de ti, Granger. –Susurró Malfoy con sorna lo suficientemente alto como para que ella y sus compañeros escucharan, pero no los profesores. Hermione se sonrojó de la ira, y Ron apretó fuertemente los puños tratando de contenerse para no golpear a la rubia serpiente.

-Bueno, Señorita Granger. Yo creo que hemos sido bastante claros. –Dijo Snape, arrastrando el apellido de la chica. –Pero, se lo puedo aclarar.

Hermione miró al profesor enojada. ¡Estaba siendo humillada enfrente de todos!

-Severus... –Reprendió Dumbledore. –Verá, señorita Granger; lo que tratamos de decirles a todos es que a partir de ahora, las rondas ya no las harán con sus compañeros de casa, sino con alguien perteneciente a una diferente; así como también alguna que otra actividad que se presente y que requiera un trabajo en equipo. –Explicó.

-Esperamos que esas actividades las lleven a cabo con seriedad y respeto mutuo, hacia ustedes y hacia lo que se las ha pedido. –Expresó la Jefa de los leones.

Silencio. Los chicos estaban procesando la información. Si bien se esperaban algo así, de todos modos les resultó sorprendente que sus sospechas fuesen ciertas y confirmadas. Algunos, sonreían ante la novedad, otros fruncían el cejo dudando de la nueva resolución (más que nada los Slytherins), y otros, simplemente, no podían salir de la sorpresa.

Hermione se aclaró la voz y levantó con timidez la mano.

-Sí, Señorita Granger. –Dijo Mc Gonagall.

-Me pregunto, cómo serán las parejas?. –Pronunció con un poco de temor, esperando lo peor.

-Bueno, eso también ya está decidido. –Contestó Dumbledore.-En la reunión de ayer, las formamos. También decidimos que, como el baile de Halloween se acerca, irán acompañados de la persona que les designaremos. De esta manera, esperamos que la unión se fortalezca y los conflictos y asperezas se vayan atenuando.

Si antes estaban sorprendidos, ahora estaban estupefactos. Muchos veían el baile de Halloween como la perfecta oportunidad de acercarse a quien les gustaban o interesaban; y por eso que les dijeran que ya tenían pareja les cayó como balde de agua fría en pleno Polo Norte. Los profesores miraban a sus alumnos como tratando de descifrar lo que sus rostros expresaban. De antemano se preveían esa reacción, por lo que lo tomaron con calma, después de todo, lo peor no era eso; sino lo que venía a continuación.

-Ejem! –Interrumpió los pensamientos de los adolescentes Snape. –Ahora les diremos con quién harán pareja de ahora hasta fin de año. Les advierto que no habrá modificaciones, por mucho que protesten. Las armamos de esa manera teniendo en cuenta las "capacidades" de cada uno, por lo que creemos que de esa forma las actividades se llevarán de forma óptima y acorde a las expectativas planteadas. –Cuando terminó de pronunciar su "discurso", hizo una media sonrisa maliciosa, lo que para todos fue señal de regocijo por lo que iba a suceder.

Con un movimiento de varita de todos los profesores, los prefectos recibieron un pergamino en sus manos que contenía el nombre de su compañero. Al abrirlo algunos suspiraron aliviados; otros no se inmutaron, puesto que eran les había tocado con quien querían; y otros... Bueno, otros al leerlo no pudieron evitar sentir rabia, disconformidad, y... temor. Aún así, por la advertencia de Snape, ninguno puso objeción.

Luego de que todos habían conocido el nombre de su compañero, los profesores entregaron los nuevos horarios de las rondas y los despacharon a sus clases.

Las nuevas rondas comenzarían a las 8 de la noche y las harían dos parejas por noche. Los turnos serían aleatorios y deberían vigilar los pasillos hasta las 12. Nada muy inusual.

Los chicos se despidieron en el pasillo y cada uno se dirigió a sus respectivas clases. O al menos eso hizo la mayoría...

-Ron! –El aludido se volteó para ver a la castaña que se encontraba a medio metro de la puerta por la que habían salido hace un rato.-Tu adelántate, si? Tengo que ir a buscar algo a la Sala Común. –Mintió la gryffindor.

-Está bien. Pero no te tardes. Le diré a Hagrid que te quedaste hablando con ellos. –Y señaló el Salón.

-Gracias, Ronnie. –Le sonrió y se dio media vuelta yendo a su Sala Común.

Caminaba y caminaba, al igual que lo había hecho la noche anterior. ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?!; se preguntaba una y otra vez. ¡El mundo está en mi contra!, resoplaba para ella misma. Y eso parecía. Le había tocado hacer las rondas con nada más ni nada menos que con Draco Malfoy. Casi más se desmayaba en la Sala de Profesores, pero supo guardar las apariencias. Lo había mirado de reojo y notó que la serpiente no estaba sorprendida. ¿Acaso él ya lo sabía?. De seguro Snape se lo había dicho. Cuando salieron, lo vio caminar hacia su clase; y un ligero temblor recorrió su cuerpo. Necesitaba aclarar ideas y tenía que estar sola, por eso le había mentido a Ron. Fue una suerte que su amigo no le haya preguntado con quién le había tocado, porque sí le decía seguro que el pelirrojo pegaba el grito en el cielo. A él le había tocado con una chica de Ravenclaw, y a ella con una de las pocas personas que despreciaba.

Resopló a medio camino y se detuvo por un rato. Estaba huyendo. Sí, estaba huyendo. Y eso la estaba molestando. Gryffindor, la casa de los valientes; era donde el Sombrero Seleccionador la había puesto en su primer año. ¡¿Dónde demonios estaba ese valor?!. No lograría nada escapando de lo inevitable. Se giró de nuevo, y se fue a su clase. Tarde o temprano tendría que volver a encontrarse cara a cara con Malfoy y a solas. Eso la asustaba, pero no se dejaría intimidar por el hurón. Para su suerte, la ronda de ella no era hasta el viernes de la semana próxima. Con esa idea en la cabeza, llegó algo aliviada hasta la cabaña de Hagrid donde la estaban esperando sus dos mejores amigos.


N/A:

Holitas! Cómo están? Me quieren matar? No? Mmm... Por mi parte tiraría el capi a la basura... Snif... :'(. No me gusta cómo quedó! Pero era esto o no seguirlo; y la segunda opción no me parecía muy linda, por mi orgullo (que es muy grande!!) y por ustedes, más que nada! Sería muy injusto no seguirlo. Además, después de este capi espero que la verdadera "acción" surja por sí sola. (Soy muy vaga.... Jejeje...). Estoy segura que los personajes harán todo el trabajo por mí de ahora en más. Jajajajaja... Muy pronto, muy pronto...(Conciencia: Malvada...).

En fin... Como este capi no me gustó, no sé si a ustedes sí; así que dejen un review y digánme! Acepto desde "Es Horrible" hasta tomatazos y la verdulería o ensalada completa y howlers! Las críticas son muy bienvenidas, me ayudarían a mejorar un poco el estilo de redacción que lo encuentro muy pobre (en estos momento mi autoestima como escritora está por el piso, por lo que necesito su opinión –léase Review-). Esto es un asco!! U.U, Necesito de su apoyo! Jejeje...

Okis; hasta la próxima! O sea el capítulo 5, que será: ¿Qué es lo que miras?.

Cuídense, quiéranse, sean muy felices (no hay nada mejor que la felicidad!) y dejen review! Jajajaja!!Lo último no es muy necesario, tal vez un poco; pero lo primero sí!

Los quiero mucho!

Besos de su servidora;

+*Terry Moon*+