Mikey terminó de embalar lo último de sus cosas.
Habían pasado dos días desde la llamada de Donnie y Mikey había estado tratando de mantener su mente ocupada.
Esa era su última noche en la casa, estaba solo, los demás habían salido y él estaba solo.
Klunk descansaba en su escritorio y levantó la cabeza cuando Mikey dejó la última caja en el suelo.
-Hey Klunk ¿Te apetece salir un rato?
Mikey ya había salido a "pasear" con Klunk.
Al familiar de Mikey le gustaba salir y correr por el bosque junto a su dueño. Mikey tenía que reconocer que le gustaba tener esos momentos con Klunk. Nunca iban al mismo lugar, ni siquiera planeaban donde ir solo salían y descansaban en cualquier lugar.
Mikey había llevado su celular, sus llaves y su billetera. El clima había comenzado a enfriar por lo que llevaba una campera negra.
Llegaron a una colina, no había mucho. Solo césped.
Y Lía estaba allí.
No estaban muy lejos, Mikey podía ver a Lía perfectamente bien desde allí. Bloom estaba dormida en las piernas de Lía.
-¿Vas a quedarte ahí como idiota o vas a sentarte a mi lado?-inquirió Lía.
Mikey rio y bajó de Klunk, quien volvió a su tamaño pequeño y saltó al hombro de Mikey mientras se sentaba al lado de su amiga.
-Odio no poder sorprenderte nunca.
Lía sonrió débilmente.
-Sigue intentando Hamato- Lía miró el cielo nublándose- ¿Viniste por última vez a recorrer?
-Si-Mikey se recostó en el césped- Voy a echar de menos este lugar.
-Yo también pero podremos venir de vacaciones.
Klunk soltó un sonido y se recostó en el pecho de Mikey.
-Ja, lo lamento Klunk-Mikey acarició la cabeza de su familiar.
-Je me recuerda a alguien- dijo Lía acariciando a Bloom-¿Cómo lo llevas?
-Bien supongo ¿Alguna idea para que pueda dormir sin sueños? Se me acabaron las ideas.
-Escríbelos.
Mikey la miró.
-¿Qué?
-Escríbelos, cuando tengas sueños que no te dejen dormir escríbelos, eso me ayuda. Incluso si son pesadillas.
Mikey no sabía que decir, esa era una de las cosas que siempre le había asombrado de ella.
Lía le sonrío débilmente.
-¿Qué? No eres el único que tiene una familia desastrosa.
Mikey tomó a Klunk de su pecho y lo puso en sus piernas.
-¿Crees que deba hablarles?
-Mikey…No creo que esa sea una decisión que puedas tomar en un día…Cuando mi abuelo se fue me enfadé, me sentí traicionada. Después de todo él había decidido hacerse cargo de mí, él y mi abuela eran todo lo que tenía- Lía lo miró-Supongo que darte un tiempo es lo mejor, el perdón no se da de un día para el otro.
-Es solo…han pasado años y ellos me dijeron que no servía, ustedes me salvaron me mostraron lo que dijeran otros no importaba que importaba lo que yo pensara de mí mismo.
Lía le acarició la cabeza, algo que siempre hacía para animarlo.
-Lo recuerdo, actuabas como si fueras un invitado, costó bastante para que dejaras de actuar como si fueras a romper algo en cualquier momento.
Mikey buscó en su bolsillo y sacó la fotografía de su familia.
-¿Crees que me acepten? ¿Cómo soy ahora?
Lía dejó de mover el cabello de Mikey y tomó la fotografía.
-No voy a decir una respuesta honesta puesto que no los conozco pero…si ellos te aman te aceptarán…pero de que se sorprenden se sorprenden.
Mikey rio débilmente, Lía lo abrazó.
-Recuerda Mikey que eres importante para mi hermanito.
Mikey apoyó la cabeza sobre la de Lía.
-Gracias hermanita.
-Donnie ¿Tienes un minuto?
Donnie se volvió hacía Leo y se desperezó.
-Si Leo ¿Qué ocurre?
El líder entró en el laboratorio y se acercó a Donnie. Él lo vio en sus ojos, sabía lo que se avecinaba.
-¿Podrías…Decirme como fue la llamada?
Donnie se mordió el labio, habían pasado dos días desde que había llamado a Mikey y le había explicado sobre lo que habían hablado.
Pero todos le pidieron su versión de la conversación. Leo era el segundo que preguntaba, solo Rafael no había preguntado.
-Fue…extraña, Mikey sonaba algo diferente…pudo haber sido la señal pero…
-¿Pero?
-Su voz…sonaba con más fuerza, sé que es estúpido pero…me pareció no sé más confiado pero estaba….
¿Cómo podía describirlo? ¿Era siquiera posible? Solo había hablado con él por menos de cinco minutos, no podía calificar las emociones de su hermano por solo menos de cinco minutos de charla.
Y quizás no quisiera.
Leo lo abrazó y Donnie le devolvió el abrazo. Lo necesitaba.
-Lo entiendo Donnie…No te preocupes todo estará bien.
Donnie quiso creer en las palabras de Leo.
-Bien es la última-anunció Mikey.
Kim alzó la mirada al cielo.
-Bien ¿Qué esperamos? Se largará en cualquier momento.
Mikey rió, y bajó del camión. Fue hacia donde estaban el padre y Mike.
-Ha sido divertido- comentó Mike mientras se abrazaban
-Oye Lía dijo que quedaría alguna habitación de seguro podrás visitarnos.
Ambos chicos rieron, Mikey miró al padre despedirse de Lía.
-Cuidarlo, si necesitan algo díganlo- murmuró Mikey
-Lo haré cuídense.
Mikey fue hacia él padre y lo abrazó.
-Si necesitas alguien con quien hablar no dudes en venir- dijo el padre
-Gracias padre cuídese.
-Chicos vamos- gritó Jane desde el auto. Los cuatro rieron.
-Cuídense le avisaremos cuando lleguemos- murmuró Lía.
Ambos subieron al auto, Mikey se sentó en el asiento del acompañante. Kim, Rache y Mac iban en la camioneta, Karen, Mikey, Adrian, Lía y los niños iban en el auto.
Mikey se despidió una última vez.
-Nueva York haya vamos- anunció Lía antes de encender el auto
La lluvia se largó cuando por fin llegaban al pueblo. Lía y Mac eran los únicos que tenían licencia de conducir por lo que Mac se encargó de la camioneta.
El auto le pertenecía a Lía, ella le había explicado que lo había dejado su abuela cuando falleció. La camioneta por otro lado le pertenecía a Mac, algo que un familiar suyo le había dado.
Mikey miró atrás, Jane y Ana estaban dormidas, Zeth estaba con los auriculares.
-¿Nervioso?-preguntó Kim
-No es solo…Nostalgia-respondió Mikey
-Bueno relájense porque nos queda un rato para llegar- interrumpió Lía.
Mikey miró por la ventana.
Era hora de volver a Nueva York
