Rompió a llorar. Lentamente, me acerque a ella y la abracé en silencio. Puede ser que me tratase mal y no me tolere (ni yo a ella), pero igual debo quererla.
Lady se dio cuenta de que no me contaría nada de lo que quería saber y se paró. Caminó hacia mí, yo dejo a mi madre y la veo.
—Tu padre no era una buena persona. Mató a su primera mujer y a muchas personas inocentes. Luego, estuvo con tu madre y te tuvieron. Perdona por lo que te diré, pero es la verdad: A ti y a Caya solo las vio como muñecos, títeres. Las utilizó para sus fines y se fue—. Procese lo que me había dicho. Me lo tendría que haber imaginado.
Miró el techo, y el insulso ventilador que estaba apagado. Es invierno.
De la nada, Dante pronuncia sus primeras palabras allí. Creo que estaba cansado de estar callado.
— ¿Cómo es que sabes tanto de eso?— Su cara era de total desconfió.
—Lo que ocurre es que su padre es…— Paró en seco. —No creo que te lo tenga que decir yo—.
Los tres, automáticamente, giramos a ver a mi madre. Ella respiro profundo y paro su llanto, para luego hablar.
—Su nombre era Arkham—. Miró a Lady y luego a mí. De seguro se sentía mal.
—Solo quiero saber unas cosas. ¿Él está vivo?— Miré a Lady luego de decir esto, si ella conocía muchas cosas de mí, sabría esto.
—No, él está muerto. Lo maté hace un tiempo—.
— ¿Cómo es que sabes tanto de este tema? ¿Y porque lo mataste tú?—
—Lo que ocurre es que él también era mi padre. ¿Eso responde todo?—
No podía creerlo. Así que tengo una media-hermana. ¿Por qué mi madre no me lo dijo nunca? ¿Acaso no le importa lo que yo creía de esta situación? Yo tenía derecho a saber.
—Me iré de casa—. Listo, todo dicho. No tolero más la actitud de Caya. Puede ser que yo sea mitad demonio pero, la puta madre, soy mitad humana y también tengo corazón. Y eso parece que a ella no le interesa. Hasta creo que hay momentos en el que solo me utiliza como una estúpida caza demonios.
— ¿Qué cosas dices, Maria?— Su cara era una mezcla de ignorancia, desconcierto y falsa felicidad por que yo descubrí la verdad.
—Lo que dije. Estoy cansada de ser tu puto trapo y que me utilices para lo que quieras. Ya no estoy a tus servicios—. Fue difícil, pero se lo dije.
— ¿Dónde vivirás? No tienes a donde ir—. Sus ojos querían que yo desaparezca, pero antes quería hacer que parezca una pelotuda. Ahora lo entiendo, ella nunca me quiso, pero fingía. Yo le traía muy malos recuerdos, nunca alguna felicidad.
—No me importa. Con tal de irme de tu casa, por mí sería una mochilera—. Eso era cierto. Un sueño mío era escapar y estar de mochilera por un tiempo con alguien, un amigo, no sé.
—Si no tienes lugar, aquí hay muchas habitaciones disponibles—. Dante me ofreció. Su cara ocultaba segundas intenciones. Claro, soy una chica sola, sin casa y sin nada; y él estaba allí para mí. Sí, claro.
Miré a mi vieja. Sus ojos ya no me eran como ventas de acero que no me permitían ver su alma (o lo que tuviese), ya lo podía contemplar. Ya no me ocultaba nada, no me quería.
—Gracias, Dante. Vuelvo en un rato con algunas cosas mías—. Tomé mi moto y me fui a mi "ex-casa". Ya es hora de un cambio… Una gran cambio.
Maria Blood: Hola y perdón por el retraso. De seguro no se imaginaban esto, ¿no? Pues ahora comenzaran algunas conflictos entre la castaña y el albino… Jajaja xD
Dejen review o no dejo el próximo capítulo! xD
Besos, MB.
