La mañana no tardó en llegar, o eso le pareció al más alto, pues no se sentía demasiado descansado, más bien parecía que había dormido solo unos minutos en lugar de varias horas.
Cuando por fin estaba lo bastante consciente como para conocer donde se encontraba, notando entonces los delgados pero firmes brazos del ojiazul sujetarse a su cintura, algo que le pilló por sorpresa, aunque era difícil moverse ya que por alguna razón obligarle a despertarse después del ánimo que tenía el día anterior le pareció realmente cruel. Claro que no contaba con que su cuerpo le pareciera tan cómodo al moreno porque se abrazó a él con más fuerza algo que aunque era tierno, solo aumentaba su incomodidad.
"Mhn..." Se escuchó a Nanase bostezar y estirarse un poco en la cama, lo que hizo que estuviera a punto de caerse "Eres tan cálido..."
De sus palabras Yamazaki pudo saber que seguía durmiendo pues de lo contrario era bastante improbable que dijera eso.
"Nanase" El ojiazul ignoró aquello y trató de seguir durmiendo, pero era obvio que Sousuke no iba a dejarlo así, por lo que se giró sobre sí mismo, sorprendiéndose al ver al más bajo tan cerca, y sobretodo que no quisiera soltarle. Observó durante un rato su rostro, parecía mucho más calmado que el día anterior, además de que sus facciones estaban completamente relajadas dejando que Sousuke pudiera ver bien cada parte de su rostro, deteniéndose en unos labios entreabiertos y ligeramente húmedos que parecían ser bastante suaves. Para cuando quiso darse cuenta, sus labios estaban sobre los ajenos de forma suave, aunque no entendía cómo había llegado a ese punto. Nanase por su parte no se quejó ya que se había mantenido inconsciente en todo momento, algo que el más alto agradeció pues aquel momento había sido bastante extraño e incómodo. Dejó escapar un suspiro resignado, decidiéndose a esperar a que el bello durmiente despertara, pues seguía sugetándole, algo que afortunadamente no tardó demasiado en suceder. Claro que el hecho de que la primera reacción de Haruka fuera echarle de la cama de un empujón no era mejor.
"¿Se puede saber qué hacer Nanase?" Sousuke se había sentado en el suelo, después de que su cara hubiera estado a punto de darle un beso a este.
"Es tu culpa, ¿por qué te pegas tanto a mi?" El más bajo bufó molesto, como si realmente creyera que él tenía razón, aunque para él mismo a si era.
"Eres tú el que se ha abrazado a mi mientras dormía, si lo que necesitas es cariño ve a que te echen un polvo" Soltó aquellas palabras algo molesto pues odiaba que le echaran la culpa de cosas que no había hecho y mucho más odiaba que fuera Nanase el que lo hacía.
El silencio ocupó la habitación después de aquel comentario, el moreno seguía en la cama con los dientes ligeramente apretados mientras que Yamazaki se había puesto en pie y había comenzado a ponerse su ropa, pues algo le decía que ya no era bien recibido, aunque dudaba haberlo sido en algún momento.
Haruka no hizo nada por detenerle y no fue hasta que Sousuke se fue del apartamento que reaccionó, dándose cuenta de que había sido increíblemente idiota, había sido él quien que se había abrazado al mayor, pero tampoco tenía que haberle soltado algo así, que le hubiera echado de la cama no se debía más que al hecho de haberse sorprendido así "Que eche un polvo..." Cuanto más repetía las palabras, más absurdas le parecían. No era tan fácil hacer algo así, primero estaba el problema de que era virgen, aunque no lo consideraba realmente un problema pues a pesar de que estaba cerca de los 20, nunca se había sentido atraído por nadie salvo por Rin, quizás ese era el problema, debía olvidarse de Rin de una vez.
Aquel día había sido especialmente incómodo, no sabía nada de Rin ni de Makoto, y por supuesto tampoco de Sousuke, eso solo le había hecho sentirse más solo de lo normal, por lo que agradeció que esa misma tarde volvieran a Tokio, lo que no había esperado era que Rin ofreciera salir de nuevo, aunque al menos era una discoteca distinta. Lo más extraño era que tanto él como Sousuke habían aceptado.
~~~~
De nuevo la misma situación de la última vez, parecía una imitación barata de aquel momento, igual que un déja vu con poca calidad. De nuevo la niebla de gente le agobiaba, de nuevo solo veía aquella melena pelirroja bailar, pero esta vez lo hacía con su mejor amigo, ya que Makoto había decidido quedarse con él un rato, el problema era que Haruka empezaba a sentirse increíblemente agobiado. "No tendría que haber venido" aquellas palabras habían pasado tantas veces por su mente que era imposible decir el número exacto.
El castaño estaba algo preocupado por él, pero cuando Matsuoka fue a pedirle que bailara con él, no pudo evitar aceptar, dejando a un deprimido y confuso Haru completamente solo, aunque no por mucho tiempo.
"Ah...Lo siento" Un chico ligeramente más alto que él se había chocado contra su espalda en un intento de ir esquivando personas, aunque no le había salido demasiado bien por lo que Haruka había podido comprobar.
"Da igual" Se giró del todo para ver bien a la persona que le había sacado de aquel trance aunque lo único que logro ver con claridad eran aquellos ojos, completamente rojos y expresivos, exactamente iguales a los de Rin, aunque quizás brillaban de forma distinta.
"Eres Haruka Nanase, ¿no?" Los ojos rojos del más alto habían empezado a brillar, trayéndole recuerdos a Nanase sobre el día que conoció a su pelirrojo, aunque a diferencia de este, el chico desconocido era castaño, y su espalda era más estrecha , pero era igualmente atractivo.
El más bajo asintió, mareándose un poco en el momento en el que lo hizo, por lo que casi de inmediato fue arrastrado hacia fuera por aquel chico, agradeciendo de verdad el aire fresco al salir.
"Akira, encantado. Te he visto en algunas competiciones...eres muy rápido y pareces disfrutar bastante el hecho de estar ahí" La sonrisa del tal 'Akira' era sincera y amplia, llenando el corazón de Haruka de tranquilidad, aunque no sabía qué decir al respecto, por lo que optó por el silencio acompañado de algunas miradas preocupadas a la puerta de la discoteca, pues no había dicho nada.
"Dudo que quieras volver ahí, ¿quieres que te acompañe a casa? Aunque si quieres puedes venir a mi apartamento, está cerca"
El ojiazul se quedó pensativo al escuchar aquello, él no era de esas personas que se iban a casa de cualquiera, pero por otro lado necesitaba olvidar no solo a Rin, si no también lo ocurrido con Sousuke esa misma mañana, además aquellos ojos le hipnotizaban, eran demasiado parecidos a los de Matsuoka y no podía negarle nada a esos ojos
"Está bien"
Sousuke llevaba un rato bastante incómodo, con la extraña sensación de que algo iba mal, increíblemente mal "Makoto, ¿y Nanase?"
El castaño, quien había presenciado gran parte de la escena bajó la cabeza y después le miró confuso, no sabía si el moreno estaba preocupado o simplemente sentía curiosidad, pero era obvio que quería una respuesta "Se ha ido fuera con un chico y no ha vuelto"
El más alto miró en dirección a la puerta de aquel lugar con el ceño fruncido
"Así que te tomaste en serio mi propuesta, ¿eh, Nanase?"
