La noticia del nuevo año escolar en Hogwarts había corrido como pólvora por todo el mundo mágico. Muchos eran los alumnos que habían recibido cartas de aceptación para aquellos alumnos nuevos y de reingreso para los que la guerra les había impedido concluir su enseñanza mágica.

Este también era el caso de una rubia de ojos soñadores que vivía con su padre en una colina. Su casa había sido destruida en un ataque mortífago, más cuando todo acabo juntos pudieron volver a construirla. El cuarto especial de mamá se había perdido, así como muchas fotografías donde aparecían Luna y su madre. Eso fue lo más doloroso de la guerra. las torturas sufridas por luna a manos de Bellatrix no fueron tan crueles como ver que todos esos preciados recuerdos destruidos,

Xenophilus lloró amargamente al ver su hogar destruido, momentos especiales llegaron a su mente, entre ellos la llegada de Luna en brazos de su madre.

Flash back P.V. Xenophilus

Era un frío día de febrero, el invierno estaba en su mayor cumbre cuando su adorada Pandora trajo al mundo a la pequeña Luna, era realmente preciosa, ojos azules como el cielo, piel blanca y un cabello rubio idéntico al de su madre. Era la luz de sus ojos, y verla en brazos del amor de su vida era la mejor dicha que un hombre podía pedir. Corrió como loco buscando protección contra los nargles, compró miles de ciruelas dirigibles para adornar las ventanas de su casa. Ese día era capaz de ver todas las extrañas criaturas que se le habían escapado durante su vida.

El día que por fin su hermosa Pandora obtuvo el alta del hospital mágico, en ese momento tomo con sumo cuidado a ambas en brazos y se apareció en su casa. Había dedicado junto a su esposa días enteros en preparar la habitación de su pequeña, colores pastel cubrían las paredes, animales de felpa en la pequeña cuna y un hermoso móvil heredado de la abuela Lovegood con pequeñas estrellas y planetas.

Los años pasaron en esa curiosa casa que estaba cada vez más llena de los dibujos de la pequeña, su padre amaba hablarle de los extraños animales que él creía existían. Era todo un deleite ver sus hermosos ojos abrirse asombrados antes sus historias.

Su adorada Pandora pasaba los días experimentando con hechizos nuevos, Luna solía acompañarla en muchas ocasiones mientras él realizaba las nuevas ediciones del Quisquilloso. Una mañana Luna jugaba con las cosas de su madre, ya era una niña grande como ella misma se denominaba así que le permitían jugar con algunas cosas. Pero ese día mientras su madre realizaba un hechizo algo salió mal. Una fuerte explosión cimbro la casa, Luna grito llena de miedo y su padre corrió lo más rápido que pudo hasta donde se encontraban.

La pequeña Luna de 9 años movía a su mamá desesperada por que despertara, al llegar con su hija puedo constatar que la vida de su Pandora se había extinguido. Un enorme dolor asolo su corazón, sin embargo, al ver los ojos azules de su niña llenos de lágrimas se prometió ser el mejor padre para ella.

Fin flash back

Esos recuerdos eran ahora lo único que quedaba de su esposa y madre ejemplar. Los recuerdos juntos, las imágenes, así como dibujos de los tres se habían perdido en el ataque de los mortífagos.

Ahora veía con algo de pesar a su Luna, como jugaba con las ciruelas dirigibles que su madre planto con tanto amor y esmero para darle alegría a esa pequeña pero feliz casa que ellos llamaban hogar.

Xenophilus tenía miedo, por supuesto que si. Temía a mortífagos renegados que atacaran de nuevo. Ya había perdido a su amada esposa y todos sus recuerdos, no quería perder a Luna. Más él sabía que debía volver al colegio, era imperativo que terminara su enseñanza mágica para algún día ser la grandiosa bruja que su madre siempre pronostico que sería.

-Luna, ¿Quieres volver a Hogwarts? - Xenophilus había calentado un poco de té de gurdirraiz, estaba preocupado por perderla.

Luna pensaba en la pregunta de su padre. Ella quería volver y ver a todos de nuevo, sus amigos le hacían falta, así como reanudar la relación de amistad con Neville. Su noviazgo había sido fugaz, se dieron cuenta que estaban mejor como amigos. Y tomaron la decisión de terminar. Neville se había ido con su abuela en un viaje especial para pasar más tiempo con sus padres. Por lo cual no se habían podido ver después de su fallida relación

-Padre, claro que quiero volver. Los nargles indican que vaya-