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"LOS MUCHACHOS DE PETUNIA"

Autora: Severusphoenix


CAPÍTULO 4

~~oOo~~

Severus observó con desagrado los ojos de Albus titilar y brillar durante otra tediosa reunión del plantel. Albus y Minerva se comportaban de forma repugnante con su orgullo de que Harry Potter vendría el próximo año al colegio. Filius rodaba los ojos de forma regular; el también adoraba a Lily, por supuesto, siendo ella una estudiante destacada en Encantamientos. Pomona se veía preocupada, como debería ser, porque Albus no cedía en su locura acerca de la Piedra Filosofal.

Minerva y Albus seguían mirándolo durante las reuniones, esperando una explosión de malicia concerniente al 'engendro Potter'. Él permanecía con el rostro de piedra, indiferente a las pullas sutiles de los Gryffindor. Severus solamente podía asumir que ellos querían verlo hostil hacia el chico Potter... ¿y eso por qué?

Él suponía que Albus no quería que Severus estuviera al tanto de Harry, excepto para asegurarse de que no resultara muerto mientras estaba en el colegio. Mantener bien alimentado el odio de Severus por todo lo Potter era una buena forma de lograrlo.

Durante los últimos años varias cosas perturbadoras sobre Albus habían atraído su atención. Una vez un pariente bastante rico muy, muy, lejano de los Potter, había preguntado por Harry, con la obvia intención de adoptarlo en su familia. Albus había sacado de no sabía donde una carta de Petunia, una que ella había escrito para ver si podía acompañar a Lily a Hogwarts. La carta, decía Albus, demostraba claramente el amor que Petunia sentía por Lily y la angustia que sentía al verse separada de ella.

No quedó un ojo seco en el cuarto después de leerse esa carta, excepción hecha de Severus por supuesto. Albus había derramado poesía acerca de lo bien cuidado que estaba Harry por la mujer que había escrito esa carta, y las muchas indulgencias que seguro le habían prodigado.

Cada vez que Harry era mencionado por alguien él empezaba a hablar acerca de su forma extravagante de vida... sin mencionar directamente que Harry fuera malcriado, por supuesto. Si Severus no supiera exactamente como Harry vivía, probablemente hubiera desarrollado un resentimiento muy real por esto.

Se le había hecho claro que Albus no tenía la menor idea de como era la vida en la residencia de los Dursley. Petunia en ocasiones consentía a los niños, pero ellos debían realizar pequeñas tareas, y se esperaba que se comportaran como jóvenes caballeritos. En ninguna ocasión Albus mencionó la enfermedad de Petunia. Por supuesto que era posible que Albus no quisiera que nadie supiera que la principal fuente de su protección mágica estaba muriendo... pero aun así, él debería haberle dicho algo a Severus.

La carta de Harry contándole del deceso de Petunia dejó a Severus desosegado. Él esperó... y esperó... y esperó a que Albus lo mencionara. ¿Seguramente ellos necesitaban transferir las protecciones sanguíneas a Dudley? ¿Acaso Albus y Minerva lo habían hecho solos? ¿Pero por qué Albus no había mencionado nada al respecto?

Después, durante el receso de primavera, en una reunión del plantel, Albus y Minerva alegremente discutieron en extenso que los Dursley y Harry estaban vacacionando en la playa, o quizás este año estarían acampando. Severus notó ahora como ellos eran cuidadosos de no actuar como perjuros. Ellos 'especulaban' acerca de ello, pero en un tono de convencimiento tal que los oyentes lo daban por hecho.

Sin embargo, ellos continuaron hablando de la familia de Harry, y de Petunia, cuando por lo menos Albus debería estar consciente del hecho de que ella estaba muerta.

Severus se había hecho preguntas y había dudado, con temor de alertar a Albus del hecho de que había estado en contacto con Harry y su familia por años. Hacia mucho que Severus se había desilusionado un tanto de Albus, quien en el mejor de los casos, pensaba solamente en una guerra que podría o no ocurrir; y en el peor, estaba usándolos a todos como piezas de ajedrez en un juego que no podría estar en el mejor interés de todo el mundo.

Cuando el verano llegó, Severus decidió finalmente que necesitaba hablar con Harry antes de que comenzara el año escolar. Él fue a Privet Drive... para descubrir que allí estaba viviendo una nueva familia.

La mente de Severus se aceleró tratando de hallarle sentido a esto. ¿Albus los habría trasladado en secreto? ¿Habrían sido los mortífagos... ahora que Petunia ya no estaba? Otra parte de él de manera cínica se preguntó si Albus tendría alguna pista siquiera de que estuviera pasando algo en Privet Drive.

Severus golpeó en unos pocas puertas, diciendo verídicamente que era un amigo de la familia que "les había perdido la pista". Los vecinos trataron de ser atentos. Escuchó la triste historia de la muerte de Petunia ocurrida justo antes de Navidad. Severus ya sabía de eso, aunque no en tanto detalle, pues Harry había sido breve en su carta. Todo lo que ellos sabían era que Vernon y los niños habían empacado y se habían mudado en la primavera. Nadie, incluyendo a los niños, sabía nada de ellos desde entonces.

Le llevó algún tiempo recordar a Severus que los chicos no podían quedar fuera de la escuela sin sufrir la ira de Servicios Infantiles. Severus fue con rapidez a interrogar a una secretaria de la escuela local, y aplicando un poco de Legilimancia descubrió donde habían terminado el resto del año escolar. O al menos la escuela a donde habían enviado la documentación de los niños.

Severus halló esa escuela, y con alivio obtuvo por fin una dirección. Quedó perturbado al encontrarse delante de un lamentable sitio de 'arriendos semanales'. El lugar parecía habitado en su mayoría por trabajadores de cuadras, y algunos pocos que habían caído en desgracia. Ninguno parecía peligroso a primera vista, lo que lo ayudó a relajarse un poco. El dueño/gerente fue servicial con mayor información después de que Severus le deslizara algunos billetes.

Vernon y los niños habían estado trabajando en las pistas de carreras, y después se habían mudado a Salisbury, por lo visto al hipódromo de allí.

Severus regresó a Hogwarts para considerar cuales eran sus opciones. Estaban en julio, y Severus necesitaba hacer algo. Si escuchar a Albus parlotear acerca de Petunia consintiendo a Harry en unas vacaciones lujosas era intolerable cuando sabía que ella estaba muerta, ahora era peor cuando sabía que los Dursley y Harry se habían visto forzados a abandonar su hogar.

Le pesaba saber que la familia la había pasado mal y él no se había enterado de nada. El dueño de ese lugar de renta semanal le había contado que a ellos 'les iba bien', y que a Vernon le habían ofrecido un trabajo mejor. Severus esperaba que eso fuera verdad.

Tomando una decisión, se puso de pie con una mueca de irritación, interrumpiendo la charla de Minerva acerca de lo 'acogedora' que era la calle donde vivía Harry―. Creo que ya hemos discutido todo lo importante. Necesito ir a mi casa que no esta en una 'calle acogedora'. Voy a necesitar reunir cada gota de paciencia para este año que viene.

Mientras salia con las túnicas revoloteando, por el rabillo del ojo notó que una sonrisa satisfecha se cruzaba entre Albus y Minerva.

Severus ya había empacado, y escribió una nota apresurada a Harry. Fue a la lechucería y notó que el búho moteado que le perteneciera a Lily, y después a Harry, estaba allí. Le colocó la nota y le dijo al búho―. Tráeme la respuesta a mi casa en Spinner's End.

El búho ululó y partió con rapidez. Severus partió a su casa a rumiar su enojo por Albus, y su preocupación por Harry.

~LMP~LMP~LMP~LMP~LMP~

Harry y Dudley corrieron a los establos temprano en la mañana, como todas las mañanas por esos días. Draco se les unió, le había llevado algún tiempo el llegar a términos con cepillar su propio caballo y ensillarlo. Pero Dudley estaba en lo correcto, los caballos respondían mejor a aquellos que los cuidaban. No habían podido convencerlo de limpiar los establos, pero Draco sentía que los otros niños en realidad no echaban eso de menos.

Ellos pasaban los días montando en los senderos, hasta en los de la reserva de New Forest, y almorzando por ahí. Draco había querido usar a los elfos, pero una vez en la reserva ellos podían ser vistos por los muggles. Después de almorzar siempre regresaban a la casa, y venian las clases con Narcissa de "explorar el mundo muggle" para Draco, y "explorar el mundo mágico" para Harry y Dudley.

Lucius y Narcissa llevaron a Harry y Dudley a algunos juegos de quidditch en Francia y España, asegurándose de que Harry llevara puesta una gorra para cubrir su frente. A cambio de esto, Draco fue presentado con el fútbol, y pronto se convirtió en un fanático, a pesar de que le costaba trabajo escoger cual equipo quería apoyar. Draco se estaba sintiendo más a gusto con el mundo muggle, aunque dejaba que los otros hablaran. Con todo, ir a las carreras era su afición favorita, especialmente cuando Rusty corría.

Vernon estaba más cómodo en sus labores, y todos se habían asentado en la nueva casa. Las pertenencias que estuvieron guardadas en una bodega fueron retiradas y ubicadas en la casa junto con el resto de las fotos familiares que fueron colocadas en las murallas, y así se sintieron más en casa.

Harry y Dudley habían ido hace tiempo atrás al club local de ponis, pagado por Marge, antes de que ella los expulsara de su familia. No es que fueran jinetes expertos ni mucho menos, pero conocían lo básico. Ahora, con las excursiones diarias se estaban volviendo muy buenos jinetes. Los caballos de Camargue eran pacientes, pero rápidos y ágiles, de modo que los dos niños pronto aprendieron a quedar sentados sin importar lo que pasara. Un mozo de cuadra que tenía algo de tiempo libre les enseñó también como caer correctamente, un talento tan útil como el quedarse en la silla.

Ellos observaban a los purasangre correr en una pequeña pista que rodeaba los pastizales, deseando que les permitieran montarlos. El entrenador era un pariente de los Malfoy que venia de la Camargue, uno a quien no le interesaban los trabajos mágicos, sino solamente trabajar con los caballos. Los mozos de cuadra y los jinetes que trabajaban en las cuadras de la mansión en su mayoría eran estudiantes jóvenes mágicos que querían ganar algo de dinero en los veranos. Uno o dos de ellos eran squibs o tenían muy poca magia, y deseaban permanecer en el mundo mágico y amaban los caballos.

Un mozo llamado Marin que ayudaba al entrenador era un squib que sabía que los trabajos en el mundo mágico para entrenadores eran escasos y esperaba trabajar en el mundo muggle, pero necesitaba aprender esto, y como funcionar en el mundo muggle. Él se había convertido en el improvisado instructor de silla para Dudley y Harry, y ellos le estaban enseñando a como pasar por muggle.

Marin había conseguido obtener una licencia para conducir, aunque Harry pensaba que alguien debía haber utilizado un Confundus en quien tomó el examen para que él lo pasara. Pronto Marin se encontraba llevando a los niños al pueblo para ir al cine y almorzar en esos lugares poco saludables de comida rápida. Lentamente, Marin y Draco se habían empezado a sentir más cómodos en el mundo muggle, y Harry y Dudley aprendieron más acerca del mundo mágico.

Narcissa les daba una clase de "conociendo a los magos" en las tardes. Ella había quedado sorprendida y dudosa cuando Dudley se les unió por primera vez, pero Dudley estaba ansioso por venir y le dijo que "aunque en realidad no podía unirseles, adoraba escuchar de ello y disfrutaba yendo a algunos eventos cuando podía". Ella asintió, sonriendo, esperando que nunca se pusiera celoso ni resentido como algunos.

Al comienzo de Julio, justo mientras los caballos eran dejados libres en los pastizales, un familiar búho moteado voló directamente hacia Harry, quien al verlo le extendió el brazo para que se posara. Harry estaba contento de ver a Ditto, como ellos habían empezado a llamarlo. Esperaba que el profesor Snape se contactara con él, ahora que ellos se habían asentado en la finca Malfoy. Si llegaba a visitarlos antes hubiera sido embarazoso.

Harry tomó la carta y le dijo al búho que esperara en el nuevo hogar de Harry, indicando la casa de la viuda. Dudley y Draco fueron detrás de él mientras iba hacia la casona Malfoy, ambos habían reconocido la letra. Dudley estaba contento de ver que el profesor Snape se reconectaba con ellos. Draco estaba desconcertado, ¿cómo es que su padrino conocía a Harry?

Los tres niños llegaron hasta el salón de visitas, donde Narcissa normalmente conducía los 'lecciones' junto con servir el té de la tarde. Harry estaba un poco receloso. La tía Petunia siempre había dicho que nadie debía saber que Severus los conocía, a menos que él lo dijera, ya que podría ser peligroso para él por una docena de razones.

Harry abrió la carta y la leyó con rapidez.

oOo

Señor Potter:

¿Donde rayos se encuentra?

Espero su respuesta inmediata, dígale al condenado pájaro que lleve la respuesta a Spinner's End.

Exasperadamente,

Profesor Snape

oOo

Harry se rio entre dientes. Aun estaba haciéndolo cuando Narcissa entró. Ella también reconoció la letra de Severus y se detuvo. Insegura de lo que quería decir esto, fue con rapidez al estudio de Lucius y lo llevó a hablar con Harry.

Lucius dio una mirada a la escritura en la nota, verificando que fuera de Severus y se sentó junto a Narcissa en un sofá.

―Veo que conoces a un amigo nuestro... ―comenzó Lucius, esperando que Severus fuera en verdad un amigo―... ¿un profesor llamado Severus Snape?

Harry vaciló un largo rato. Podía darse cuenta del gran interés de Lucius y Narcissa en esto, pero no podía determinar si eso era bueno o malo para Severus. Él sabía, mediante comentarios sutiles y no tan sutiles, que a Lucius no le agradaba Dumbledore, y no debía estar a favor de Voldemort puesto que le había dado la bienvenida a Harry Potter, y un par de muggles, en su finca. Harry sabía que todo esto podría tratarse de un complot bien organizado, pero decidió dejar que Severus lo decidiera.

Harry asintió―. Sí, él fue amigo de mi madre, y mantuvo contacto también con mi tía ―dijo Harry con sencillez. El profesor Snape probablemente explicaría todo de todas maneras si fuera necesario. Harry se metió la carta al bolsillo―. ¿Esta bien que le conteste?

Lucius le mostró a Harry su estudio con un gesto, con la intención de asegurar que Severus llegara de inmediato, mientras que Narcissa hablaba de forma distraída con Draco y Dudley acerca del año escolar siguiente.

Lucius le pasó pergamino y una pluma inagotable a Harry. Harry suspiró, pero Snape había hecho que Petunia pusiera a Harry a practicar con una pluma y pergamino que había enviado, así que Harry era bueno en eso.

oOo

Estimado Profesor Snape:

Lamento no haberle avisado que el tío Vernon, Dudley y yo nos mudamos después de la muerte de tía Petunia. El tío Vernon encontró un trabajo muy bueno aquí en la Finca Malfoy con unos parientes míos. Tenemos una casa mágica y todo. Tío Vernon puede explicarle todo lo demás cuando venga a visitarnos.

Espero que pueda venir pronto.

Sinceramente,

Harry Potter

oOo

Harry sabía que Lucius estaba leyendo la carta mientras él escribía, aun cuando fuera cabeza abajo. No le importaba, eso le evitaría tener que decirle lo que había escrito. Harry la enrolló con cuidado, y Lucius llamó a su búho real para enviar la carta.

―Severus y yo fuimos juntos al colegio. Yo iba a unos pocos años antes que él, pero ambos estuvimos en Slytherin. Él es el padrino de Draco de hecho ―Lucius trató de proveer la información de manera casual, pero su mente esta acelerada. Enviar la carta por búho, en vez de mostrarle a Harry como hace una llamada por fuego le daba a Lucius y Narcissa un tiempo precioso para pensar como hacer que esto funcionara a su favor.

Lucius envió a Harry de regreso con Narcissa, y pensó con rapidez. Severus, de todas las personas, sabía que Lucius no sido sometido al Imperius por Voldemort. Lucius nunca realmente había sido capaz de entender donde se encontraban las lealtades de Severus … una de las razones por la que Lucius admiraba enormemente a Severus. Alguien que pudiera esconder sus motivos de Lucius era alguien a quien respetar.

Pero ahora, si Severus estaba ayudando a Harry Potter, y Dumbledore no sabía nada de esto... bueno, quizás hubiera un tercer lado en esta guerra. Uno que no involucraba a un fanático demente purista de la sangre ni a un mago en una torre de marfil que no reconocía nada más que su idea de lo que era correcto. Severus conocía de áreas grises y de sombras y sabía como navegar en ellas.

Lucius esperó el regreso del búho de Severus con expectación, y, seguro que si, su búho real regresó pronto con la respuesta, con las colas de la cola humeando y una mirada de ultraje en el rostro.

Harry se disculpó con Narcissa quien asintió, también ansiosa por conocer la respuesta de Severus.

oOo

Harry,

¿LOS MALFOY?

Dile a Lucius que estaré allí para la cena a las siete, y que mejor sea que tanto él como Vernon tengan una explicación.

Atentamente,

Severus Snape.

oOo

Harry se rio algo incierto. Había un montón de cosas entre lineas que no comprendía, pero fue divertido observar como el ojo de izquierdo de Lucius saltaba en un tic, como siempre pasaba cuando Lucius estaba bajo presión, al parecer. Esperaba que Severus le dejara saber lo que estaba sucediendo, la tía Petunia había confiado mucho en él, y este siempre daba información sin problemas cuando los visitaba.

Harry le pasó la nota, y observó como Lucius se ponía una mano en la esquina del ojo izquierdo para detener el tic.

'Fantástico', pensó Lucius. Bueno él no podía esperar que Severus confiara en Lucius sin una confrontación menor sobre ciertas cuestiones... tales como lealtades, expectativas, planes concernientes al futuro, etc.

Todo dependía de a quien era leal Severus... y Lucius recordaba bien la súplica suicida de Severus a Voldemort para que dejara con vida a Lily Evans Potter. El hecho de que en realidad había persuadido al Señor Oscuro a perdonarle la vida a Lily de ser posible, había sido asombroso.

Lucius le envió un mensaje rápido a Vernon acerca de la cena con Severus que tendría lugar en la Mansión Malfoy, "para mayor conveniencia de todos"... especialmente de Lucius. Los niños se cambiaron de ropa, y Narcissa se puso un hermoso vestido que no era demasiado ostentoso como para poner tenso a Severus. Lucius luchó por evitar empezar a pasearse mientras esperaban en la sala de estar. Por fin se escuchó el Flú, y un Severus de aspecto hostil fue conducido hasta allí por un elfo doméstico.

Los tres niños saltaron a saludar al Profesor, y él contuvo su interrogatorio hasta después de terminar de inspeccionar a los tres niños. Lucius se erizó un poco al ver que Severus hacia un diagnóstico mágico sobre Harry, probablemente buscando algún hechizo coercitivo. A Lucius no importaba que hiciera el hechizo, pero lo agravante fue ver al otro mago hacerlo sin varita y sin palabras. El condenado Snape tenía mucho más poder bruto que Lucius, no es que esto le molestara, a menos que Snape insistiera en hacer ostentación de ello de esta manera.

Finalmente, Severus se sentó en un sofá, y los niños lo rodearon parloteando acerca de caballos. Severus los dejó hacer por un rato mientras miraba a los tres adultos. Narcissa pidió un copa de su vino favorito y una bandeja con tartaletas de alcachofa, otro favorito de Severus.

Por fin los chicos se quedaron sin aliento, y Severus consiguió decir una frase.

―Imaginen mi sorpresa al descubrir a Harry y su familia... aquí ―consiguió decir Severus calladamente.

Lucius vaciló, y Vernon saltó―. Quizás yo debería comenzar... ―Lucius asintió dando su permiso―. Necesito explicar algo, aun antes de que Petunia enfermara nosotros estábamos viviendo fuera de nuestro presupuesto. La hipoteca fue co-firmada por Marge, y era mayor a la que yo debería haber tomado, y teníamos dos autos, aunque Marge fue quien compró uno. Ella nos compró viajes de vacaciones caros... pero aun así debíamos pagar por los tours, y las comidas caras. Habríamos salido adelante, de no ser por el desastre que nos golpeó. Por supuesto que sus tratamientos estaban cubiertos, pero yo falté demasiado al trabajo, y una vez que vas quedando atrás en los pagos... es muy difícil ponerse al día. Cuando vendí el auto caro y pelee con Marge, ella dejó de darme 'préstamos' para cubrir los gastos... y después de eso todo fue de mal en peor...

Severus asintió comprendiendo. Lucius, por supuesto, se veía algo perplejo, pero asintió de todos modos.

―Yo había faltado muchos días en el trabajo para cuando ella murió, y ellos me despidieron ―Vernon miró a Severus disculpándose―. Yo debería haberle avisado de todo esto, pero tenía miedo de que Dumbledore nos arrebatara a Harry. Petunia dijo que él tenía demasiado interés en él.

―Una mujer muy sabia ―murmuró Narcissa.

Severus escuchó el matiz en el comentario, y lo archivó para más tarde. La princesa sangre pura estaba expresando aprobación por una muggle. A pesar de que sentía afecto por Narcissa, también conocía sus flaquezas.

―En cualquier caso, conseguí que siguiéramos juntos, aunque no fuera en ningún caso en medio del lujo ―dijo Vernon con remordimiento―. Después se presentó esta oportunidad con el señor Malfoy, y descubrimos que la señora Malfoy es pariente de Harry. Debo decir que me sentí muy aliviado, ellos podrían ayudar a Harry a ingresar en el mundo mágico. Yo sé que usted tiene a Dumbledore mirando sobre su hombro, así que puede que no fuera capaz de darle una mano tanto como quisiera.

Severus asintió lentamente mientras Lucius permanecía de pie cerca de la chimenea recargado en ella de forma elegante intentando evitar que su ojo saltara con el tic. Severus pensó que quizás había tomado un pócima calmante.

Narcissa se puso de pie y se alisó la falda, anunciando la cena. Ellos se sentaron a la mesa, y los niños la dejaron orgullosa comportándose muy bien, ya que unos cuantas lecciones de etiqueta se habían añadido a las otras. No es que Petunia no hubiera hecho un buen trabajo con ellos, pero algunos sangre pura con quienes se encontraran podrían ser muy inflexibles en sus expectativas.

Lucius sostuvo su silla, y Narcissa tocó la campanilla para el primer plato. Severus se sentó a su derecha y ella procedió a dejar caer algunos indicios. Sí, ellos ya no pensaban mucho de cierto 'Lord'... Lucius había escuchado que existían billones de muggles, 'con b', y que era imposible que el antes mencionado 'Lord' pudiera con todos ellos...

Todo esto fue dicho con una sonrisa hacia Vernon y Dudley, esperando que ellos no se ofendieran. Ellos le sonrieron, probablemente sin darse cuenta que ella estaba hablando de Voldemort.

Ella siguió cuando llegó el plato principal, con una sonrisa dirigida ahora hacia Harry, quien estaba a su izquierda―. Estoy muy contenta por haber conocido a mi primo, y nos sentimos honrados de tenerlos a él y su familia en la Finca con nosotros. Aquí les damos la bienvenida...

Severus escuchó eso y le dio una mirada a Lucius quien lo estaba mirando fijamente. Así que ellos se habían desilusionado de Voldemort y Harry era su boleto de salida. Bien... sonrió con malicia a si mismo, provocando que a Lucius le regresara el tic. Dumbledore necesitaba ser mantenido bajo control en lo que concernía a Harry. Severus solamente podía actuar hasta cierto punto, pero tener a una familia poderosa de sangre puras listos para protegerse usando a Harry, seria excelente.

―Bueno, les aseguro que Dumbledore no tiene los mejores intereses de Harry en mente ―dijo Severus con una sonrisa―. ¿Alguna idea de como obstaculizarlo?

Los otros se echaron para atrás con alivio, y Narcissa llamó para que sirvieran el siguiente plato. Severus había aceptado su deserción de la causa del Señor Oscuro, y estaba de su lado en el asunto de dejar que se quedara en la Finca Malfoy. Lucius sintió que su ojo izquierdo se relajaba, y dejaba de saltar. Los detalles podrían discutirse más tarde, por supuesto. Mientras tanto, ellos le contaron a Severus de los planes que ya habían puesto en efecto, provocando una risita del Maestro de Pociones. A Albus le iba a dar un patatús... si tenían suerte. Él compartió con ellos el plan de Dumbledore con la Piedra Filosofal, haciendo que varias mandíbulas se cayeran con asombro.

Severus después de un postre ultra dulce que juraba que podría elevar el azúcar en la sangre hasta provocar un coma, llevó a un lado a Harry.

―¿Se encuentra todo bien, Harry... tienes alguna preocupación? Porque si es así, yo puedo hacer otros arreglos para ti ―le consultó calladamente.

Harry negó con la cabeza―. No, nuestra única preocupación era por usted. No estábamos seguros si contactarlo lo podría meter en problemas.

―Sí, fue sabio de tu parte esperar a que yo hiciera contacto ―Severus sonrió. Él apreciaba su discreción, esto le permitiría mantener su vigilancia sobre Dumbledore, y poder incapacitar cualquier plan que pudiera hacer.

Para su sorpresa, Harry lo abrazó, pero el niño era de naturaleza afectuosa, y además él también lo había echado de menos, había tan pocos niños que no palidecieran ante su sola presencia.

~LMP~LMP~LMP~LMP~LMP~

Lucius alzó la vista cuando otra lechuza entró dejando caer un sobre en una pila, esta vez en la pila de Draco. Lucius sonrió. Ellos tenían una competencia en marcha. Era una tradición en su familia esperar hasta que se recibieran todas las cartas de las escuela mágicas antes de abrir cualquiera de ellas el 31 de julio. Las escuelas mágicas debían asegurarse de que estas habían sido enviadas y recibidas hasta ese día, o los estudiantes no tendrían tiempo para aceptar y conseguir los útiles necesarios.

Ahora era el 30 de julio, y Harry tenía ocho cartas de varias escuelas, y Draco tenía seis. Él ya le había dicho a Draco en privado que era probable que Harry recibiera más cartas que él, ya que todos querrían que el Niño Que Vivía fuera allí por su fama. Él estaba muy impresionado de que Draco hubiera conseguido seis.

En eso, los chillidos de un elfo doméstico lo hicieron saltar―. ¡Malvado, malvado gigante esta lastimando al Amo Dursley, Señor! ¡Él maldecir Amo Dudley! ¡Amo Harry Potter Señor esta gritando mal lenguaje!

Lucius corrió hacia la puerta, y después decidió Aparecerse, para así encontrarse en medio de una escena de caos.

Hagrid estaba vociferando algo incomprensible y Harry estaba gritando algo profano, justo antes de mover su brazo izquierdo en un arco poderoso arrojando al ahora aturdido semi-gigante a través de la muralla hasta el jardín exterior. Lucius quedó igual de pasmado, esa no había sido magia accidental. Harry había efectuado magia sin varita, además de sin palabras, y había aturdido a un altamente resistente semi-gigante. De inmediato se sintió orgulloso de si mismo por haber escogido respaldar a un tan claramente poderoso Harry.

Lucius se volteó hacia Dudley y Vernon y perdió su sonrisa. Dudley, ahora con orejas de burro, estaba llorando sobre su padre. Vernon yacía colapsado en el piso, los ojos vidriosos y aferrándose el pecho. Su color macilento y su respiración jadeante daba mal pronóstico.

Apenas unos minutos más tarde, Lucius tenía un grupo de sanadores de San Mungo sudando sobre "¡El tío de Harry Potter!" y "El primo que le da protección sanguínea a Harry Potter!". Fudge y una ceñuda Amelia Bones estaban parados mirando a un todavía confundido Hagrid, ahora conocido como un atormentador de muggles y un posible asesino, en caso de que Vernon muriera.

Amelia miró a Lucius, esperando una explicación. Lucius dijo arrogante―. Llegué justo cuando la magia accidental de Harry lanzaba afuera a su atacante ...―le apretó el hombro a Harry como advertencia―. Estoy seguro de que el señor Potter se sentirá feliz de relatarles todo lo ocurrido ―Lucius sabía que Amelia de todos no hubiera creído nada de lo que él dijera de no contar con la corroboración de Harry.

Amelia se volteó hacia Harry, y Fudge le sonrió ansioso. Harry narró su historia con enojo y angustia, de un gigante Apareciendo durante el almuerzo, y Vernon tratando de hacerlo salir, ya que después de todo había entrado a la fuerza. Hagrid despreciando 'al muggle'. Dudley gritando y terminando con orejas de burro. Harry tratando de razonar con el hombre, diciendo que ya le había llegado la carta, y que tan sólo no la había abierto todavía. Hagrid insistiendo que ellos estaban tratando de mantenerlo afuera de Hogwarts...

Todo había terminado en lágrimas, por supuesto.

Lucius consiguió lucir grave en vez de jubiloso y triunfante. Él escuchó decir a un sanador que Vernon viviría, así que tenía derecho a sentirse ufano.

Amelia arrugó la frente―. ¿Por qué no ha abierto la carta, señor Potter?

Lucius intervino ante eso―. Es una tradición en la familia Malfoy esperar hasta que la carta de la última escuela llegue, y después abrirlas todas. Harry decidió participar, es como una especie de competencia entre Draco y él, para ver quien consigue más cartas.

Harry se sintió molesto, y miró con solemnidad a Fudge―. Yo tenía la intención de ir a Hogwarts, pero he recibido un total de ocho cartas... ―su voz se desvaneció, y miró con algo de alarma la forma aturdida de Hagrid siendo llevado de allí con un Traslador―... ¿fue el Director Dumbledore quien lo envió? ―Harry consiguió decir con aprensión.

Lucius le dio una palmada en el hombro a Harry como consuelo, y murmuró que debería ir a ver a su tío, a quien habían llevado hasta su dormitorio. Harry partió hacia allí, seguro de que conseguiría algo de venganza. Fudge había lucido espantado de que Harry pudiera elegir irse de Gran Bretaña para ir a la escuela en otra parte. Bones también se vio algo sombría.

―¿Imagino que habrá una investigación ante el Wizengamot el lunes? ―preguntó Lucius con tono severo―. Muggles siendo maldecidos, intimidados hasta sufrir un ataque al corazón... Violación de domicilio mediante uso de un traslador ilegal ¿traspasando mis protecciones? Harry Potter estuvo en peligro.

Tanto Fudge como Bones asintieron enfáticamente, y Lucius hubiera bailado una giga, de no ser porque Narcissa lo reprendería. Quizás lo haría más tarde, cuando estuviera solo.

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N/T: Gracias por comentar, favorecer y seguir el fic :)

Oh, acerca de la Giga es el baile escocés en que bailan dando 'patadas y vueltas' (tipo Sr. de la Danza) ;)

Harry Potter, personajes y su mundo © de J.K. Rowling y varias otras compañías. Fanfiction sin fines de lucro, ni pretensiones de infringir derechos de reproducción, realizado sólo con fines de entretención. La trama, y personajes que no reconozcas pertenecen al autor de este fic.