¿En serio piensan que algo en TWD es mío? Un beso de mi parte si es así, me encantaría pero no: Nada que no sea las historias de The Walking Dead soy dueña, ni los nombres, ni los personajes… ni los zombis.
Cuando Glenn tiene ideas con las que Judith no estaría de acuerdo
En ese día todo el mundo tenía cosas que hacer excepto Glenn así que se ofreció a cuidar de la pequeña Judith.
Hora uno. Cuidado
Judtih estaba jugando con una pelota más grande que ella misma y el propio Glenn parecía divertido con la misma escena, sonrió para sí e inició un viaje un tanto ridículo por su mente con varias hijas e hijos. Temía que Maggie pasara lo de Lori, pero quizá en el futuro podría ser posible que fuera. Entonces Judith comenzó a llorar.
Hora dos. Alimento
Después de pasarla meciendo a la niña por más de una hora la pequeña seguía llorando y en su desesperación comenzó a golpear al coreano quien un poco triste movía la cara en un patético intento por librarse del castigo. Ya no sabía qué hacer cuando alguien pasó por la celda.
— ¿Probaste darle de comer? — le sugirieron desde el otro lado de la cortina
—Oh, pero claro— dijo mientras recibía otro manotazo.
Hora tres. El momento de cambiar el pañal.
Apenas había pasado una media hora cuando el bebé comenzó a llorar pero esta vez el chico supo de inmediato que se trataba de un cambio de pañal. Quitarle el pañal le costó casi su desayuno pero contuvo el aliento, la tarea era más difícil de lo que parecía y no ayudaba que el bebé pateaba como reflejo. Para cuando Glen terminó tenía la cara llena de talco pero el bebé seguía llorando.
Hora tres punto cinco. O el momento de la verdad y por amor quítenle ese bebé.
Glenn se estaba estirando los cabellos con frustración mientras el bebé gritaba de modo desesperado en su caja. El pobre coreano se llevó las manos a la cara.
—Yo también quiero llorar— dijo —Te di de comer, te mecí y cambie el pañal… —
En ese momento entró Rick y vio a su pequeña con la cara roja de tanto llanto, también vio el espantoso pañal torcido así que sin decir nada cambio con destreza a la niña, luego le dio una palmadita en la espalda por lo que Judith eructó y dejo de llorar.
Glenn se sentía muy tonto e inútil —Rick, lo siento mucho—.
Rick negó con la cabeza —Entiendo, eres muy joven para esto pero asegúrate de que los condones REALMENTE no estén caducados, que tengas muchos…—
—Ya entendí. Soy un asco como padre— exclamó Glenn.
Dedicado a todos los papás, cuanto aprenden para poder cuidar a sus hijos. Gracias por comentar Zaia y todos los demas por leer de Argentina,México, España, Venezuela y muchos otros paises, me he desvelado en estos días así que locuras como esta son comunes. El siguiente capitulo se sube el próximo martes; tambien invitando a ver las proximas historias que tengo o las que estoy actualizando.
