~Click~
-Auch!- otra ves la bebe se había prendido con sus dulces manitas a su hermoso cabello lacio tan lindo y cuidado, no solo lo tironeaba si no que ademas amenazaba con llevárselo a la boca como tantas otras veces, -¡no bebe!
-Te ayudo- dijo su colega sailor quitando el cabello de la mano de la pequeña Hotaru, quien todavía no cumplía ocho meses de edad. Michiru había sido mas practica, tenia todos sus hermosos bucles sujetos en un rodete para prever esa situación.
-Gracias- tendría que recurrir a ese método ella también, la única que no tenia ese problema era Haruka, su cabello era corto, no usaba aretes ni collares, por lo que terminaba poniendo en jaque a la pequeña. Hotaru pareció molestarse cuando se vio sin su "juguete a ser explorado".
-No hay por que, pero Set, vas a tener que acostumbrarte a atarte el pelo ademas de estar sin accesorios, al menos cuando estés cerca de Hotaru, leí en libros de psicología que a esta edad el bebe conoce el mundo a través de las cosas que se lleva a la boca.
-Lo se lo se, voy a ser mas cuidadosa- dijo sonriendo para tranquilizar a la otra chica, Michiru al verse madre había estudiado todos los puntos para el cuidado de un bebe, era la que mas feliz se veía por la situación que las tres tenían que vivir.
Para ella la vida había cambiado repentinamente, siempre se había sentido cómoda en soledad, el estar tanto tiempo vigilando sola las puertas del tiempo lejos de molestarle, le traía calma, y desde hace unos meses esa paz era interrumpida terriblemente al encontrarse a si misma tratando de calmar el llanto de una bebe en la madrugada.
No es que no quisiera a la pequeña, pero no se terminaba de acostumbrar a ese ritmo de vida, aquel entorno familiar era todo menos conocido para ella. Sus otras dos colegas trataban de hacerla sentir cómoda, pero ellas también con los trabajos que tenían, salían y entraban de la casa constantemente, se había tenido que acostumbrar a escuchas las practicas de violín de Michiru y los arranques de los coches que Haruka traía para arreglar o investigar.
De todas maneras cada ves que podía, se escapaba a cuidar las puertas del tiempo aunque sea solo dos o tres días, para así encontrar la paz a la que tanto estaba acostumbrada.
-Me la llevo- dijo Michiru tomando a la bebe en sus brazos, esta sailor amaba a la pequeña, alegando que en sus anteriores vivas Hotaru había sufrido mucho ya sea por salud o por cuestiones que la rodeaban, ahora se empeñaba en darle todo el amor que le fuera posible, ademas agregaba que quería tener "feliz" a la bebe para evitar que Sailor Saturn despertara y causara algún problema.
A la sailor del viento se le daban bien los chicos (a diferencia de lo que ella creyera en un principio), consentía mucho a la pequeña, ademas le gustaba tenerla con ella y llevarla de paseo. Ademas recientemente había obtenido una mayor popularidad del publico por la imagen de "familia" que mostraba junto a Michiru y Hotaru.
Salio de la casa que compartían las cuatro frente a la playa, toco los cabellos que Hotaru hasta hace un momento había tenido en sus manos, estos estaban arrugados y pegajosos. Tendría que tener paciencia, nada mas, por suerte las próximas dos noches era el turno de sus colegas de cuidar a la bebe que ya prácticamente no se despertaba llorando por las noches, así que podría retirarse a su puesto para volver a la calma.
-Hola Set- estaba tan distraída mirando el cielo, que no noto que Haruka estaba estacionado el auto a unos cuatro metros de ella, la rubia bajaba saludándola con la mano,- ¿que haces aquí afuera?
-Solo quería tomar un poco de aire- respondió con una media sonrisa.
-¿Horaru otra ves?- se vio descubierta por la rubia, se suponía que era la mas despistada, ¿por que se daba cuenta de todo?
-No no, solo quería tomar aire, nada mas- mintió.
-Esta bien, te veo adentro- dijo la sailor rubia cruzando la puerta, no mas abrirla el llanto de Hotaru llego a sus oídos, ¡por favor! ¿que le pasaba ahora?.
Aquellos sentimientos le hacían fruncir el ceño ante cualquier cosa que pasaba, quería acostumbrarse a esta nueva vida en compañía, realmente se esforzaba en adaptarse y disfrutar de lo que las otras dos Outer señalaban como "un poco de paz y poder relajarse". En cierta forma estaba mas a gusto con cuidar a un bebe, que con tener que formar parte de batallas en las que nunca sabría como terminaría. ¡Pero necesitaba paz!, y el llanto de la pequeña no aportaba. Respiro profundo y entro a la casa.
Hotaru ya había dejado de llorar y ahora reía a rienda suelta por que Haruka la tiraba hacia arriba y la agarraba con sus brazos, mientras Michiru le pedía que deje de hacer eso, pero bueno, al menos ya no lloraba.
-¿Estas mejor?- pregunto la rubia preocupada dejando de arrojar a la bebe por los aires.
-Si mejor, no era nada, no te preocupes...- también le era difícil acostumbrarse a sus dos colegas, no es que la convivencia fuera complicada o que ellas se metieran en su mundo y la ignoraran, al contrario cuando estaban las tres espaciaran incluso no ser mas que dos amigas... amigas que comparten cuarto por la noche, pero nada mas. Sabia que tenia que poner mas de si misma, pues no le gustaba la idea de simplemente irse y dejar solas a las otras dos cuidando a un bebe, no por que no las creyera capaz, si no por que ella también en el fondo quería estar presente en la vida de Hotaru, ella también era "su mama".
-¿Te vas mañana por la mañana o te quedas a cenar?- pregunto la sailor del mar.
-Salgo mañana temprano- respondió mirando a Hotaru quien desde su lugar en brazos de Haruka le sonreía.
-¡Muy bien! ¡entonces a comer!- festejo esta ultima.
-¡Antes pone la mesa!- le reprocho Michiru.
-¡Pero estoy con la bebe!, ¡no la vi en todo el día!- bien, la situación si tenia algo de cómico, Setsuna no pudo evitar sonreír ante los pucheros de la rubia.
-Yo te ayudo- dijo entonces y se dispuso a colocar sobre la mesa las cosas para la cena mientras Haruka seguía jugando con Hotaru.
-¿Te vas muchos días?- pregunto Michiru cuando estuvieron solas en la cocina.
-Dos o tres nada mas, no puedo dejar...
-El puesto mucho tiempo... lo sabemos Set, no te preocupes- sabia que Michiru la comprendía también y no se molestaba con ella, ahora que compartía mas tiempo con ambas se estaban conociendo mas a fondo- sabes que podes contar con nosotras...
-Gracias... voy a volver pronto, no te preocupes.
-... y que podes contarnos lo que quieras- la sorprendió la chica de cabello aguamarina.
-Lo se, es.. un poco.. difícil.. pero se que voy a poder.
-¡Por supuesto que si!, a todas nos tomo por sorpresa, ¡pero vas a poder!, ¡así que no te preocupes!
En algún momento esperaba poder controlar la situación, pero comenzaba a dudarlo, sobre todo cuando dos semanas mas tarde amaneció un día con la mirada sonriente de Hotaru viéndola directamente a los ojos mientras otra ves tenia algunos cabellos verdes de ella en su boca. Se incorporo y comenzó a recordar. Michiru tenia un concierto en otra ciudad y Haruka la había acompañado. Por lo que hace dos noches se quedaba ella al cuidado de la pequeña, ademas la noche anterior Hotaru se despertó llorando a la madrugada y al no poder tranquilizarla opto por llevarla a dormir con ella.
Evidentemente eso le habría gustado a la pequeña por que se había despertado de buen humor. Los cálidos rayos del sol se colaban por su ventana, acaricio la cabeza de Hotaru y la atrajo hacia ella mientras le quitaba su cabello de la boca.
-¿No seras muy consentida?- le pregunto, y como respuesta la bebe puso sus manitas sobre sus labios y sonrió,- sos toda una mimada- dijo sonriendo a su ves. Se levanto de la cama y bajo a hacer el desayuno para ella y la pequeña.
En el refrigerador Michiru había dejado una nota por cada día que se ausentarían aclarando que tenia que comer la pequeña, en que proporción y horario. Setsuna tomo la nota que decía "domingo" y sonrió nuevamente, aquellas aclaraciones las escribió antes de saber que Haruka la acompañaría, ya que confiaba en ella, pero no tanto en la rubia, esta era mas despistada en cuanto a estas cuestiones se trataba y no quería que por accidente intoxique a la bebe o le de algo que aun no podía ingerir. Justo después de terminar el desayuno las Outer que faltaban entraron por la puerta principal.
-¡Bienvenidas!- saludo - las esperaba por la tarde.
-Yo también, pero cierta persona quería ver a la bebe- dijo Haruka dejando los bolsos de ambas sobre la mesa del comedor.
-¡Como si vos no la extrañaras!
-Bien bien, ¿y donde esta mi hija?
-En su silla de comer en la cocina- respondió, aunque Michiru ya entraba con Hotaru en brazos quien aplaudía y sonreía feliz de ver a otra de sus mamas nuevamente.
-Perdón si te dejamos mucho tiempo sola Set, volvimos en cuanto pudimos- se disculpo la rubia.
-No te preocupes, Hotaru se porto muy bien.
-¡Que tal si esta tarde salimos a pasear!-propuso Haruka.
-Pero recién llegan del viaje, ¿no quieren descansar?
-Estamos bien, toma, quiere estar con vos- dijo Michiru pasandole a Hotaru a Haruka, ya que la bebe trataba de alcanzar a la otra sailor con sus pequeños bracitos. No mas tenerla en sus brazos la pequeña comenzó a reír fuertemente- aunque si tenes que volver a tu puesto lo entendemos-
Setsuna lo medito un momento, estar tres días completamente al cuidado de Hotaru la habían agotado un poco, pero realmente eso no la mantuvo lejos de las puertas del tiempo, ya que antes de quedarce ella sola al cuidado de la bebe, habia estado en su puesto.
-No hay problema- respondió con una sonrisa.
-¡Bien!- festejo Haruka levantando con sus brazos a Hotaru por lo que la pequeña también sonrió.
-¿Y a donde quieren ir?
-¡De picnic!- dijo Haruka
-¡A la playa!- respondió Michiru, y Hotaru hizo un pequeño gritito llamando la atención de todas.
-Creo que ella también quiere opinar-dijo Setsuna y las otras dos rieron.
Después de organizar rápidamente el paseo, sus compañera Outer llevaron los bolsos al cuarto que compartían en la plata alta, dejando antes a Hotaru en su andador. Setsuna se fijo en la bebe que se había quedado en silencio mirándola fijamente... y suspiro. Tan chiquita y tan frágil, por mas que dentro de ella se encontrara una de las mas poderosas sailors, si rodaba por las escaleras toda aquella fuerza seria en vano, caía sobre ellas la tarea de educarla y cuidarla, quisiera o no. La pequeña chillo desde su posición para reclamar su atención estirando sus diminutos brazos para tratar de alcanzarla.
-¡No te voy a levantar, vivís en brazos!- la pequeña pareció entenderla y empezó a llorar de capricho.
-¡Pobrecita mi pequeña!, ¿mama Setsuna es mala?- dijo Haruka a su espalda alzando a la bebe quien en seguida paro de llorar.
-¡Es una caprichosa... solo quería estar en brazos!
-¿Que cosa?... ¿que mama Setsuna no te consciente?- seguía la rubia.
-¡Haruka!- la reto Michiru quien ya estaba junto a ellas,- si haces eso Hotaru va a entender que Setsuna es mala.
-Esta bien... ¿solo estábamos jugando verdad?- le pregunto a Hotaru quien por toda respuesta rió y acaricio con sus manitos el rostro de Haruka.
-¿Preparamos las cosas Set?- le pregunto la sailor de los mares.
-Claro claro- respondió y se dirigieron a la cocina.
-¡Yo ayudo!- dijo Haruka
-Mejor quédate con Hotaru acá, si va a la cocina va a querer tocar todo...
-¡Mama Setsuna es mala, no quiere que ayudemos!
-¡Haruka!- la volvió a retar Michiru.
-Jajaja... esta bien, las esperamos acá- dijo riendo y se sentó en el suelo para jugar con la pequeña.
Quince minutos después, Setsuna y Michiru salieron de la cocina con una canasta y las cuatro se pusieron en camino a la playa. El trayecto no era muy largo, solo tenían que caminar una cuadra en bajada y doblar a la esquina. La casa en la que vivían estaba ubicada al final de una calle sin salida en el punto mas alto de una pequeña colina, la primer casa se encontraba cincuenta metros de distancia, por que les brindaba privacidad ya que ahora tenían que vivir como una familia normal, aunque no lo fueran. Casi no hablaban con sus vecinos y trataban de llamar la atención lo menos posible. Tenían dos o tres secretos que guardar, y que ya bajo ese techo viviera la famosa violinista y "el" popular corredor de autos, era bastante. Ademas si en algún momento llegaban a tener un ataque estarían un poco lejos de la gente, ya que la ultima ves una de las dead buster causo todo un alboroto en el edificio donde Haruka vivía, alarmando a los vecinos. La privacidad les gustaba, ademas el barrio era tranquilo y parecía no importarle vivir con celebridades cerca.
-¡Maaaaaam...! - grito Hotaru señalando al mar con su pequeña mano.
-¡Es tan linda!- dijo Michiru abrazándola mas a su pecho.
-¡Estuvo por hablar!- exclamó Haruka.
-¿Podrá ser?, aunque para eso todavía falta- se sorprendió Michiru girando a la bebe y mirándola fijamente a los ojos.
-Se nota que es una sailor...- acotó Setsuna.
-¿Sera que por ser una sailor crece mas rápido?- pregunto la rubia.
-Mmmmm no se...
-Yo creo que es por que señaló al mar- Haruka y Michiru se miraron.
-Podría ser...- acepto esta ultima, -¡vamos a sentarnos en la arena!
Caminaron hasta ubicarse a un metro de la orilla, y sacaron una manta de la cesta. El mar estaba muy tranquilo y casi no había viento por lo que el oleaje era muy poco y se podía disfrutar de la vista.
-¿La siento?- le pregunto Haruka a Michiru.
-Si, ya tiene suficiente fuerza en la columna, ¿por que no la llevas a la orilla a que juegue con la arena mientras yo preparo el almuerzo?, podes ir con ellas Set- la invito.
-No te preocupes, prefiero quedarme...
-¿Segura?
-Si.
-Bien, Ruka ponle protección solar, Hotaru tiene la piel muy blanca y sensible.
-¿Y vos me pones a mi?
-¡Haruka!
-¡Jajaja... esta bien, esta bien!- dijo tomando el pote que Michiru le tendía y llendoce a la orilla con la bebe, dos pequeños baldes de plástico y una palita todo en color violeta.
Su compañera comenzaba a sacar la comida de la cesta, mientras ella se distraía mirando el mar. El viento pasaba a través de sus cabellos y la transportaba a un lugar tranquilo, donde no se escuchaban voces ni risas, un sitio donde solo existía la calma y la quietud, cerro sus ojos imaginando ese lugar rodeado de nubes rosadas y una sonrisa se dibujo en su rostro. No supo cuanto tiempo estuvo perdida en aquel pensamiento, cuando una risa la trajo nuevamente a su realidad.
-¿Set estas bien?- pregunto Haruka, quien ya estaba devuelta y sostenía a Hotaru justo frente a sus ojos.
-Si si... solo... miraba el mar...
-Setsuna podes confiar en nosotras, ¿ocurre algo?
-No.. yo... solo... - se veía acorralada, ahora si tendría que ser sincera con ellas. De pronto se escucho un "click" seguido de la risa de Hotaru por el nuevo sonido, miro en dirección a donde venia, y se dio cuenta que era Michiru con una cámara fotográfica en las manos apuntando hacia ella.
-Creí que seria lindo tener fotos nuestras- se explico rápidamente- ya saben... para la casa, así la podemos hacer mas... ¿nuestra?, mmm... ¿acogedora?
-¡Buenas idea!- festejo Haruka- ¡quiero una con Hotaru!- dijo acercando a la pequeña a su cuerpo y Michiru disparo hacia ellas- ¡vos también Set!
-Mmm... no... no creo, no suelo salir bien en fotos...
-¡No te creo, sos muy linda!- la corto la sailor del mar- solo quédate así- termino y le tomo una foto de improvisto, -¡listo!
-Quiero verla- dijo la rubia mas alta y se acerco a ver la foto por la pequeña pantalla de la cámara digital.
-Vas a tener que hacer una pose mejor que esa.
-¡Ven! les dije
-¡Haruka no la molestes!... ¡pero podemos hacer mas fotos hasta tener una bien bonita para poner en la sala principal!
-Es verdad... ¿ahora comemos y después vamos a caminar?
-Preferiría quedarme acá, vallan ustedes chicas- dijo Setsuna.
-¡Vamos Set!, no todos los días estamos todas juntas.
-Es verdad, y así podemos sacar mas fotos
-"Click"- dijo Hotaru.
-¡Aprendes rápido pequeña!- la felicito la rubia, y las cuatro se dispusieron a comer. El día seguía tranquilo, sin que el viento llenara la comida de arena o las nubes taparan el sol, estar en un lugar relajado y transparente le gustaba (aun con la charla de sus compañeras y el balbuceo de la bebe), ojala pudiera ser así siempre.
-Estuvo muy bueno Michiru
-Me alegro que te gustara Set- otro "click" apareció en la escena.
-Así me gusta, ¡mas relajada!
-Haruka no insistas...
-¡No te enojes Set!
-"Click"- grito Hotaru-¿Queres un "click" princesa?- pregunto la rubia y le saco una foto a la pequeña que al instante comenzó a reír una ves escucho el sonido de la cámara.
-¿Caminamos?- pregunto Michiru, por lo que guardaron las cosas en la canasta y se dispusieron las cuatro a dar un paseo por la costa.
"Click"... eran repartidos hacia todas las sailors, dejando congelados aquellos minutos de paz que tenían en sus vidas.
-¡Quiero una en el mar!- dijo Michiru quitándose las sandalias y posando con los pies dentro del mar con Hotaru sonriendo en sus brazos- ¡entra Set!- dijo sonriendo, pero ella obviamente se negó. "Click"
-¡Haruka!
-¡Sonríe y olvídate de todo!, vas a ser mas feliz si lo haces que si te negas, se que eres mas dulce de lo que aparentas- después de eso le saco la foto a Michiru y continuaron.
-¿Vamos regresando?- pregunto la chica de cabello aguamarina cuando llego junto a las otras dos.
-¡Pero todavía no tenemos una foto bonita de Setsuna!-
-¡Ya olvídalo Haruka! ¿por que insistes tanto en eso?
-Así podremos sonreír en el futuro cuando miremos estas fotografías- respondió sinceramente mirándola fijo a los ojos. Aquella respuesta tan simple guardaba toda la verdad de lo que realmente eran sus vidas, quienes eran, cual era su deber. No solo su vida como humanas, si no su trabajo como sailors. El dolor y las lagrimas siempre estaban a la vuelta de la esquina ya que la paz nunca estaba al cien por cien asegurada, ademas llegaría el momento en que ellas se tendrían que separar para volver todas a sus puestos, y quien sabe cuanto tiempo estarían sin reunirse nuevamente.
-Esta bien, entonces tómame una buena foto- dijo apenas sonriendo.
-¡Bien!, di "queso"- dijo apuntando la cámara a ella- ¡disfruta el momento!, ¡ahora mira hacia aquí!-dijo cambiando de angulo alejándose mas. Aquella actitud de su amiga le causaba risa, le era raro ver a la fuerte sailor del viento jugar a ser fotografía con ella- ¡bien Set! esta bien reírse en voz alta...
-¿No sientes que eres mas feliz así?- interrumpió Michiru, y pensanadolo bien, era bueno tener un poco de risas en su mundo lleno de batallas y soledad, ya llegaría la hora en que nuevamente tengan que pelear, ¿por que nos disfrutar de unos momentos de paz y de esa linda y extraña "familia" que habían formado?. Después de eso pusieron el temporalizador de la cámara y sacaron una foto de las cuatro juntas-¡va para un cuadro!-declaro Michiru y retornaron a aquel hogar que las cuatro habían credo.
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Vi pocos fic sobre las cuatro Outer conviviendo, y me parece algo interesante a tratar así que en eso se baso un poco esta historia :) (y las que vienen, ya que si bien son historias cortas autoconclusivas, tienen una cronología).
De mas esta decir que los personajes no son míos si no de la respectiva Naoto, y el tema en el que inspire esta historia fue la canción "Click" de GFRIEND.
Si tienen alguna sugerencia o comentario sean libres de decirla :) y si alguien sigue esto que escribo disculpe la demora, mis finales no me permitían dedicarle mucho tiempo a esto u.u
