***Hola otra vez! Ya tengo traducido el siguiente capítulo de mi historia, y éste es un poquito más largo para que podáis disfrutarlo un poco más... Gracias por dedicar vuestro tiempo a leerme y a hacerme saber que os gusta mi historia, de verdad se agradece! Nos vemos la semana que viene con más... :-) ***

***Sailor Moon y sus personajes originales no son de mi propiedad, pero estaría genial que lo fuesen para poder terminar la historia justo así como yo quiero! ;-) ***

CAPÍTULO 4 – NOTIFICACIÓN

Tierra

Los días pasaban despacio mientras la brisa de primavera se iba volviendo cálida poco a poco y el verano podía olerse en el aire de la tarde. La vida continuaba tranquilamente para las chicas, permitiéndoles disfrutarla como adolescentes normales. Los días de lucha y transformaciones en las defensoras del amor y la justicia parecían tan lejanos que prácticamente se habían olvidado de lo que era ser senshi y de todas las batallas que habían librado juntas. Sólo Usagi mantenía fresca una de esas memorias: el encuentro con esos tres chicos de un planeta lejano que había cambiado su vida sin ella darse cuenta siquiera.

Los pensamientos de Usagi acerca de Seiya y de lo que sentía por él no disminuían en absoluto, y ella estaba más melancólica cada día que pasaba. Intentaba con mucho esfuerzo convencerse de lo valioso que era su novio y el amor que compartían, y de cómo estaban viviendo una de las historias de amor más románticas que nunca había oído. Tenía grandes esperanzas puestas en cada una de las citas que tenían, e incluso intentaba preparar encuentros verdaderamente románticos con él para que el amor no tuviese más remedio que aparecer, pero la realidad es que nunca resultaban como ella deseaba. Tenía la sensación de que sus citas eran puro formalismo, y ella podía notar que él estaba ansioso por que terminasen para continuar con otros planes que realmente le interesaban. Los momentos felices de Usagi sucedían ahora mayoritariamente en el pasado, cuando sola en su habitación con las luces apagadas, miraba a las estrellas y recordaba los buenos ratos que pasó con Seiya.

Intentaba mantenerse ocupada la mayor parte del día, para evitar pensar en él o en su relación con Mamoru, mientras interpretaba el papel de la vivaracha Usagi delante de sus amigas. Hoy, había quedado con ellas en el parque, donde iban a encontrarse para ir de picnic.

Cuando Usagi llegó, las demás ya estaban allí, tumbadas en la hierba mientras charlaban.

"Tarde como siempre, Usagi!" dijo Rei, en su estilo.

"Usagi-chan holaaaaaaa!" Minako saltó de la hierba y abrazó a su amiga, lo que la hizo sonreír "Te estábamos esperando! Mako-chan ha preparado unos sándwiches con una pinta estupendísima, pero no nos dejaba probarlos hasta que estuviésemos todas aquí! Sácalos ya, Mako!"

"Está bien, está bien, aquí los tenéis!" anunció Makoto alegremente

"Wow, Mako-chan, están deliciosos! Te has superado de nuevo!" comentó Ami tras probarlos

"Gracias! He estado practicando mucho en la cocina últimamente, desde… ya sabéis… bueno, por si acaso recibo alguna visita inesperada o algo"

"Aaaahhh como por ejemplo, de tu vecino de al lado?" la provocó Minako

"Todavía estamos así? Habéis hablado ya siquiera? O todavía sigues espiándole como una vieja demente?" preguntó Rei, molesta ante la exagerada vergüenza de su amiga

"Bueno, de hecho… el otro día llamó a mi puerta para pedirme unos huevos porque se le habían acabado! Casi me da un infarto cuando abrí y le vi allí… fue tan maravilloso!"

"Y eso fue todo? 'Hola necesito huevos, aquí tienes, adiós'?" Rei dijo poniendo voces

"Rei-chan, no seas tan mala con Mako-chan!" la interrumpió Usagi, hablando por primera vez desde que llegó "Deja que disfrute de esos momentos tanto como quiera, lo importante son los sentimientos que tienes durante el camino, no el alcanzar tu meta rápidamente"

Todas se quedaron mirando a Usagi de pronto, lo que la hizo sentir muy incómoda.

"Qu…Qué he dicho ahora?!" preguntó

"En realidad es un muy buen consejo, Usagi-chan, me asombra ver lo madura que te estás volviendo" dijo Ami, y añadió "Usagi tiene toda la razón, Mako-chan, deberías tomarte todo el tiempo que necesites, no es buena idea acelerar las cosas con los chicos, todavía somos muy jóvenes para esto".

"Bueno, estoy segura de que también disfrutaría de un pequeño empujoncito en su relación!" añadió Minako emocionada, haciendo el símbolo de la victoria con sus dedos "No estábamos planeando quedar mañana a estudiar para los exámenes finales? Qué tal si quedamos en casa de Mako?" sonrió ampliamente

"Ay madre… ahora estoy aterrorizada. Qué estás pensando hacer, malvada Minako?" preguntó Makoto, preocupada por el comportamiento de su amiga.

"Nada en particular! Sólo quería ir de visita a ver si por casualidad nos cruzamos con él y así veo cómo es y esas cosas! No te preocupes, ajjajajjajaja!" rió, mientras Makoto le lanzaba una mirada de sospecha.

"A mí me parece bien" dijo Ami, aceptando la propuesta "Rei-chan, Usagi-chan?"

"Sí, nos vemos allí mañana" contestaron ambas.


Al día siguiente, Ami, Minako y Usagi quedaron para ir juntas a casa de Makoto. Rei vivía en la dirección opuesta y dijo que iría por su cuenta directamente desde el colegio. Cuando las tres amigas llegaron al bloque de apartamentos de Makoto, Minako empezó a soltar risitas locas.

"Qué es tan gracioso Minako-chan? Yo me quiero reír también!" protestó Usagi

"ji ji ji" respondió con una sonrisa maléfica "Tengo un plan!"

"Un plan?" preguntó Ami

"Un plan perfecto para formar una pareja!"

"Oh no… Minako por favor compórtate, quieres? Mako-chan se enfadará mucho contigo si haces algo relacionado con su vecino!" respondió Ami, pero Minako ya estaba avanzando por delante de ellas a lo largo del pasillo donde estaba el apartamento de Makoto.

Se dio la vuelta un segundo y susurró "Puede que ahora no esté en servicio, pero sigo siendo la agente del amor" y guiñó un ojo a sus dos estupefactas amigas.

De pronto, se paró delante de una puerta y llamó. Ami y Usagi se quedaron de piedra, horrorizadas por lo que acababa de hacer, en cuanto se dieron cuenta de que no había llamado a la puerta de Makoto sino a la anterior. Un segundo después reaccionaron y saltaron a esconderse detrás de la esquina del pasillo.

Minako estaba de pie delante de la puerta, sonriendo de oreja a oreja, cuando la puerta se abrió.

"Holaaaaaaa" la oyeron saludar con un canturreo Ami y Usagi. Las dos se asomaron por la esquina para echar un vistazo.

"Hola, señorita, puedo ayudarla?" dijo una voz masculina

"Oh-Madre-Mía!" Minako exclamó, enfatizando exageradamente "Me parece que me he equivocado de puerta! Venía de visita a casa de mi guapísima, dulce y soltera amiga Makoto!"

Una gota de sudor recorrió a Ami y Usagi cuando la oyeron decir esas palabras.

"Ah, sí, vive en la puerta de al lado, señorita"

"Por favor, llámame Minako! Lo siento tanto cariño, ya sabes, estas puertas son todas iguales y he debido de equivocarme! Espero no haberte molestado!"

"No, en realidad no, no te preocupes, sólo estaba…"

"Me siento fatal, seguro que estabas haciendo algo importante y yo te he interrumpido con esta manía mía de llamar aleatoriamente a las puertas, JAJAJAJJA!" se reía como una loca

"Nnn… no… no pasa nada…"

"Tengo una idea!" exclamó de pronto, por poco provocándole un infarto al chico y poniéndoles los pelos de punta a Ami y Usagi que seguían observando desde su escondrijo. Minako continuó diciendo "Para que mi amiga y yo podamos disculparnos por esta interrupción, estaríamos encantadas de invitarte a tomar un aperitivo con nosotras esta tarde! Resulta que mi amiga Makoto es la mejor cocinera que conocerás jamás, y seguro que nos prepara algo delicioso para comer mientras aprovechamos a conocernos mejor! Qué tal dentro de un par de horas?"

"Bueno, no sé… seguro que a Makoto-san le parecerá bien?"

"Pues claro que sí! Siempre está diciendo que le encantaría conocer más a sus vecinos! Ya sabes, todos viviendo juntos en el mismo edificio, tan cerca pero sin conoceros unos a otros… es muy frío" respondió Minako

"Mmmm… Bueno, está bien entonces, me pasaré después a tomar un aperitivo" dijo sonriendo

"Genial! Nos vemos, y disculpa de nuevo!" dijo Minako, mientras él cerraba la puerta.

"Dios mío… es un genio!" admitió Usagi desde su lugar de observación. Ami estaba demasiado alucinada para reaccionar.

"Venga chicas!" les gritó Minako desde el otro extremo del pasillo "Vamos a contarle a Mako-chan las buenas noticias!"


"Que habéis hecho QUÉ?!" preguntó Makoto cuando las chicas entraron en su apartamento y le contaron lo que había pasado, medio gritando medio susurrando para evitar que su vecino las oyese.

"A que soy la mejor?" Minako se felicitó a sí misma "No eres la chica más feliz del mundo? No es fantástico que una de tus mejores amigas sea la Agente del Amor?" dijo mientras adoptaba una postura teatral.

El rostro de Makoto se volvió de un rojo brillante mientras empezó a tartamudear "Oh… qu… que voy… qué voy a hacer? Qué voy a decirle?!"

"Minako-chan eres una lianta!" dijo Rei tras oír la historia "No se suponía que habíamos quedado para estudiar? Cómo crees que va a estudiar Mako-chan ahora?"

"Aún tardará dos horas en venir, así que podemos usarlas para estudiar" respondió Ami

"Ami-chan, mírala!" dijo Rei señalando a la sonrojada Makoto "Ahora mismo no tiene la cabeza en los estudios precisamente, sólo está pensando en su vecino!"

"Debería cambiarme de ropa? Debería preparar algo de comer? Limpiar la casa? Todo necesita estar perfecto!" Makoto se estaba poniendo histérica, mientras Usagi se reía de la situación. Estaba pasando muy buen rato hoy con todo lo que estaba sucediendo, lo que le impedía pensar en sus temas personales.

Las chicas consiguieron estudiar en silencio durante un rato. Rei hacía sus deberes sentada delante de Makoto, que hacía lo mismo, mientras Minako estaba tumbada en el suelo pasando las páginas de su libro de texto mientras tarareaba una melodía, no prestándole mucha atención a lo que estaba leyendo. Ami intentaba explicarle a Usagi un problema de matemáticas por tercera vez seguida.

Makoto paró de escribir, sonrió y cerró los ojos. Apretó fuertemente los párpados, más y más, mientras se ponía cada vez más roja. Rei se percató de esto y levantó los ojos de su cuaderno para mirar a su amiga.

"Mako…chan?" preguntó

"AAAAAHHHHH NO PUEDO!" gritó, y de pronto se tapó la boca con ambas manos, dándose cuenta de que quizá su vecino podría estar escuchándola "Estoy tan nerviosa que ni siquiera sé lo que estoy haciendo!" susurró "El corazón me va a mil, no… no puedo respirar con normalidad, estoy tan nerviosa de pensar que va a venir a mi casa…!"

Usagi sonrió. Conocía esa sensación. Echaba de menos la anticipación que se sentía cuando estás a punto de ver a tu persona amada.

"Relájate, sólo es un tío viniendo a comer, eso es todo. Probablemente no sabe cocinar y no pudo resistirse a aceptar la invitación a venir" dijo Rei con cinismo

"Rei-chan, siempre eres tan desagradable acerca del amor!" interrumpió Usagi "Sentirse así es la mejor sensación del mundo, y el amor verdadero existe, así que por qué tienes que arruinarlo todo diciéndole algo así a Mako-chan? Seguro que querrá disfrutarlo mientras dure"

"Bueno, quizá sea porque yo todavía no he conocido el amor verdadero ni he tenido buenas experiencias con los hombres. No todas somos tan afortunadas como tú con Mamoru-san, sabes? Lo único que quería es que Makoto no se desilusionase si la cosa no va bien"

Usagi bajó la mirada al oír el comentario acerca de Mamoru, y se calló de pronto. La atmósfera alrededor de las chicas se volvió tensa.

Ami se dio cuenta e intentó cambiar de tema, y pensando que el problema era Rei y no Usagi, comentó "Oh por cierto, Usagi-chan! El otro día estaba en la biblioteca y me encontré a Mamoru-san, …A que no sabes con quién estaba? Con Setsuna-san! Sí, ha vuelto! No es estupendo? Habló de organizar algo para quedar todas juntas de nuevo!"

"Sí… ya lo sabía…" dijo Usagi con poca emoción "Perdonad, me la encontré el otro día en la calle y se me había olvidado contároslo. Estaba en una cafetería… también con Mamo-chan…" terminó la frase en un susurro.

Minako le lanzó a Usagi una mirada de advertencia, como diciéndole que parase de hablar así y de actuar deprimida.

"Bueno, ya vale. Qué está pasando aquí?" dijo Rei

La habitación se llenó de silencio.

"Usagi-chan?" preguntó Ami con una voz atenta y preocupada

Usagi miró abajo, encogiéndose como si intentase desaparecer y permaneció callada.

"Minako-chan?" insistió Rei

"Qué?!"

"Qué está pasando entre vosotras dos con esta actitud y esas miradas que os estáis lanzando?" preguntó Rei

"Qué miradas? No sé de qué me estás hablando" Minako se hizo la tonta

"Minako, quizá seas una excelente agente del amor, pero eres una pésima mentirosa" puntualizó Rei "Vamos, sólo estamos nosotras aquí, nunca nos hemos ocultado nada, y si tenéis un problema podemos ayudaros a resolverlo!"

"Mmm…" Minako miró a Usagi una vez más, pero seguía sentada, completamente quieta y en silencio "No es mi secreto, así que no me corresponde a mí contarlo, Rei-chan"

Al oír esto, Makoto se levantó y se sentó al lado de Usagi, levantando su cara delicadamente con su mano hasta que sus ojos se encontraron.

"Usagi, qué pasa?" preguntó "Podemos ayudarte, somos tus mejores amigas"

Usagi miró a Makoto. Tenía los ojos llorosos y Makoto se preocupó más al verlo.

"No… no es nada en realidad. Es que estoy teniendo una etapa no muy buena con Mamo-chan, pero todo volverá a la normalidad pronto".

"Te ha hecho algo?" preguntó Rei, preocupada. Ésta no era su primera crisis, y la morena estaba empezando a pensar que les sucedían demasiado a menudo.

"No! Para nada! No es eso. Es… es sólo que está tan ocupado últimamente con la universidad y sus cosas que ya casi nunca nos vemos, y cuando sí quedamos, siento que es más como una rutina y que realmente no tiene ganas de pasar tiempo conmigo"

Las chicas se entristecieron al oír esto. A Usagi le resultaba muy duro contarles esto a sus amigas, que pensaban que su relación con Mamoru sería siempre perfecta. Pero una vez que había empezado, decidió continuar.

"El otro día, cuando le vi con Setsuna-san… se lo estaba pasando tan bien con ella… hablaban todo el rato, y se reían… conmigo nunca es así".

"Usagi-chan…" Rei consiguió decir

Todas la miraron con preocupación. Makoto la rodeó con uno de sus brazos, y estuvieron así en silencio un rato.

De pronto, Usagi sonrió y dijo "Estoy bien, en serio! Sólo es que echo de menos el sentirme como Mako-chan se está sintiendo hoy! Pero estoy segura de que en cuanto Mamo-chan termine sus exámenes finales en unas pocas semanas, tendrá más tiempo libre y todo volverá a la normalidad! No os preocupéis, chicas!"

"Usagi… por favor prométenos que si pasa algo más, nos lo dirás enseguida para que podamos comprenderte y apoyarte. Somos tus mejores amigas y nos preocupamos mucho por ti" dijo Rei, acordándose de aquélla vez hace un año cuando se enteraron de que Usagi había cargado en soledad con el peso de no saber nada de Mamoru durante mucho tiempo, y no se lo había contado a nadie.

"Sí, Rei-chan, gracias" sonrió

"Eso es una promesa entonces" dijo Rei, y todas sonrieron.

"Bueno bueno bueno…" interrumpió Minako, mirando a su reloj "Fíjate qué tarde es ya! Deberíamos irnos a casa, no os parece? Somos adolescentes y necesitamos descansar!"

"Oye, espera… QUÉ?!" Makoto de pronto se percató del plan de Minako.

"Te dejamos sola, por supuesto! No esperarías que nos quedásemos aquí contigo durante tu cita? Por supuesto que no! No queremos interrumpir nada!" dijo mientras sofocaba una risita y tiraba de los brazos de las chicas para ponerlas en pie.

"No os atreveréis! Me muero si me dejáis aquí sola!"

"Oh estarás perfectamente" dijo Minako mientras empujaba al resto de sus atónitas amigas hacia la puerta "Adiós Mako-chan, diviértete! Ah! Y no te olvides de llamarme en cuanto él se haya ido!" y con esto, cerró la puerta del apartamento de Makoto.

La chica castaña se quedó sola, todavía sentada a la mesa, demasiado aturdida para reaccionar.


Al día siguiente, las cinco amigas quedaron en Crown´s después del colegio, con la única intención de interrogar a Makoto acerca de su cita de la pasada tarde.

"Y bieeeeeeeeeeeeeen, cómo fue?" preguntó Minako en cuanto todas estuvieron sentadas.

"Minako te juro que si todavía sigues con vida es sólo porque…. ayer pasé la mejor tarde de mi vida!" respondió Makoto sonrojándose como una niñita, y añadió "Cómo pudistéis hacerme algo así? Podía haber salido terriblemente mal, sabéis?"

"Pero no fue así, a que no? Confío en ti Mako-chan, sabía que podrías con ello sin problemas" sonrió.

"Entonces, fue divertido?" preguntó Ami

"Fue más que divertido! Primero, cuando llamó a la puerta y abrí, no sabía qué decir y él simplemente me saludó con su fantástica sonrisa… Después, me preguntó por supuesto que dónde estabáis vosotras y yo me inventé algo de que os habíais tenido que ir y le pregunté que si le parecía bien… y me dijo que claro que sí, porque quería conocerme a MÍ!" Makoto estaba emocionada.

"Heee… chica afortunada! Te dijo algo como eso?" comentó Rei

"Lo dijo! Oh, me sentí taaaan bien! Y después lo pasamos genial juntos. Comimos pastel y unos refrescos, y hablamos y hablamos durante casi dos horas! Dijo que le encantaba mi pastel y sabéis qué?! También le encantan las plantas! Hablamos muchísimo sobre el tema e incluso estuvimos mirando unos libros de botánica juntos… somos tan parecidos!"

Usagi sonrió. Le encantaba ver a su amiga tan feliz con ese chico, compartiendo sus aficiones en común y disfrutando del tiempo que pasaban juntos "Y vas a volver a quedar con él?" preguntó.

"En realidad sí, dijo que le encantaría llevarme a una floristería que conoce donde venden unas especies de plantas raras que no se encuentran habitualmente. Estoy tan emocionada por todo…!"

"Estamos muy felices por ti, Mako-chan" dijo Ami, y todas asintieron.

"Pues qué guapa estás hoy, Makoto-san" dijo de pronto una voz masculina

"Motoki-oniisan!" contestaron todas al unísono

"Sí, esto que ves es el efecto que el amor tiene en las chicas, Motoki!" respondió Minako con los ojillos brillantes "Esa sombra rosada en sus mejillas, esas chispas en los ojos… aaaahh! Tengo tanta envidia! Yo también quiero estar enamorada!"

Motoki sonrió ante su comentario "Así que estás saliendo con alguien, Makoto-san?"

Makoto asintió tímidamente, poniéndose tan roja como es humanamente posible.

"Eso es… genial. Enhorabuena" dijo Motoki con una suave sonrisa.

"Gracias" murmuró Makoto

"Chicas, creéis que quizá debería intentar conseguir más información acerca del nuevo cantante que adoro? Quizá si me entero de dónde estudia podría intentar cambiarme a su colegio o algo!" continuó Minako.

"Minako-chan, no lo dirás en serio?! El colegio es para estudiar, no para flirtear!" respondió Ami.

Todas soltaron una sonora carcajada ante su comentario.


Pasaron el resto de la tarde hablando y tomando un helado, y después cada una se fue a su casa. Todas salvo Usagi, que había quedado con Mamoru esa noche para cenar. Era una hora algo rara para quedar, especialmente en un día de colegio entresemana, pero como él estaba tan ocupado últimamente con sus estudios, le había pedido si podían quedar entonces ya que parecía ser el único hueco libre para tener una cita con ella que él había encontrado en su apretada agenda en las últimas dos semanas.

Usagi estaba esperando a Mamoru en la entrada de Crown´s donde supuestamente habían quedado hacía media hora. Estaba cansada y empezaba a tener frío de estar allí inmóvil en plena calle. Justo cuando había decidido entrar otra vez dentro y esperarle allí, vio su coche aparecer y detenerse justo delante de ella.

"Usa-ko, entra" dijo él únicamente, bajando levemente la ventanilla

"Mamo-chan… he estado esperando una eternidad aquí fuera!" contestó mientras entraba en el coche.
"Sí… disculpa" dijo, dándole un beso rápido "No he podido venir antes, tenía papeleo que terminar"

"Bueno, está bien" respondió Usagi no queriendo arruinar una de las escasas citas que tenían enfadándose con él por llegar tarde otra vez "Estás haciendo un montón de papeleo últimamente! También es para tu evaluación final?"

"Sí, bueno, un poco de todo" contestó, sin entrar en detalles "Por cierto… te importa si cenamos en mi casa? Es un poco tarde ya y quería hablar contigo en algún sitio tranquilo. Podemos pedir comida, y no te preocupes, luego te llevo de vuelta a casa"

"Sí, por mí bien" contestó, intentando no darle importancia a su comentario acerca de que quería hablar. En realidad no había dicho nada, era más bien… la manera en la que lo había dicho, el tono de voz... Usagi no sabía por qué, pero tenía una mala sensación acerca de ello.

En cuanto llegaron al apartamento de Mamoru, él cogió el teléfono y llamó para pedir comida a domicilio. Usagi se puso cómoda, entró en la cocina y empezó a preparar algo de té para ambos, para tomarlo mientras esperaban a que llegase la comida. Ya se manejaba muy bien por la casa de Mamoru, había estado allí muchas veces, y no tuvo ningún problema en encontrar todo lo que necesitaba. Mientras estaba cortando un limón y poniendo las rodajas en dos tazas, Mamoru entró en la cocina y la abrazó por detrás. Ella sonrió.

"Mamo-chaan" dijo juguetona "Ten cuidado, no es una buena idea abrazar por sorpresa a una senshi mientras está sujetando un cuchillo!"

"Bueno, no has sido una senshi desde hace ya mucho tiempo, y no creo que vuelvas a necesitar ser una nunca más, así que asumiré el riesgo" manifestó él mientras la cogía por la cintura y le daba la vuelta de manera que estuviesen cara a cara, mientras lentamente abría su mano para quitarle el cuchillo y dejarlo en la encimera.

Entonces él la abrazó. Ella pudo sentir su calor y su olor, que siempre la reconfortaba. Él siempre la había hecho sentir a salvo, desde el primer momento que le conoció cuando sólo era aquel extraño hombre enmascarado con traje que siempre venía a rescatarla. Mamoru bajó su cabeza, sus labios buscando los de ella. Se besaron, sus ojos cerrados. Él la sujetaba fuertemente alrededor de la cintura con un brazo, mientras pasaba su otra mano por su larguísimo pelo dorado. Usagi se sentía bien, se sentía segura y protegida… pero eso era todo. No había pasión, ni emoción, ni deseo, ni… amor? Estos pensamientos empezaron a arremolinarse en su cabeza, e inconscientemente dejó de besarle.

Cuando él se dio cuenta de que ella no respondía a su beso, se apartó un poco para mirarla.

"Pasa algo, mi princesa?" susurró mientras apartaba de su cara los mechones de pelo sueltos.

Ella misma estaba confusa. 'Qué ha pasado?' pensó 'Por qué he dejado de besarle? Es el momento más íntimo que hemos tenido en mucho tiempo, no era esto lo que he estado esperando? Por qué no lo estoy disfrutando ahora que por fin lo tengo?'

Negó con la cabeza, sonrió y dijo "No, no pasa nada, sólo es que tengo hambre!" se inventó como excusa.

"Ah, vale. La comida llegará enseguida. Qué tal si mientras tanto vamos a la sala de estar y nos tomamos este té que has preparado? Quiero hablarte de algo"

"De acuerdo" dijo, siguiéndole a la habitación contigua.

Ambos se sentaron en el sofá, y él posó delicadamente una de sus manos en su rodilla.

"Verás Usa-ko, tengo que decirte algo importante" comenzó Mamoru

Usagi tomó un sorbo de su té y dejó la taza en la mesa "De qué se trata, Mamo-chan?" se sentía inquieta acerca de esa conversación.

"Bueno, no quiero que te disgustes, esta decisión que voy a tomar no va a cambiar nada entre nosotros dos" continuó

Ella únicamente le miraba fijamente, sin mover un músculo.

"He decidido retomar mi sueño de terminar mis estudios en América"

Usagi enmudeció. No podía creer lo que estaba escuchando. Ahora no, por favor, ahora no.

"…qué?" fue todo lo que se le ocurrió contestar

"Siempre has sabido que ese era mi verdadero deseo, Usa-ko, asumí que no te sorprendería"

"Sí, bueno, pero pensaba que ya habíamos hablado sobre eso después de lo que pasó, y que habías decidido quedarte aquí conmigo. Tú sabes cuánto te necesito!" ella empezó a sentirse desesperada. No podía irse. Si se iba ahora…

"Usagi, renuncié a mi sueño por ti, porque habías sufrido mucho durante la última batalla y te sentías tan insegura que me necesitabas aquí a tu lado todo el tiempo" respondió "Pero ya ha pasado más de un año. Ya no hay enemigos, todo es seguro, y estarás bien aquí aunque yo no esté contigo. De hecho, te las arreglaste bastante bien sin mí la última vez, así que no deberíamos preocuparnos por eso. Además ahora eres más madura, y también lo es nuestra relación, por lo que creo que es un buen momento para cumplir mi sueño".

Los ojos de Usagi empezaron a humedecerse, pero no quería que él la viese llorar. Acababa de llamarla madura y no quería que se arrepintiese de sus palabras.

"Pero… qué hay de nosotros?" preguntó, aguantándose las lágrimas

"Qué hay de nosotros? Nada cambiará, Usa-ko. No voy al fin del mundo, así que podemos estar en contacto con regularidad, y además vendré a visitarte cuando tenga ocasión" y después añadió "No necesitas preocuparte por nuestra relación, vamos a estar juntos por toda la eternidad, hemos visto el futuro que nos espera e incluso hemos conocido a nuestra hija! Qué son unos pocos años viviendo en países distintos comparados con pasar la eternidad juntos? Nada!"

"Eso es lo que piensas?" explotó Usagi. Ahora se sentía furiosa.

Mamoru se quedó perplejo; no esperaba para nada que ella tuviese una reacción así.

Ella continuó "Como vamos a estar juntos para siempre, no hace falta que nos veamos tan a menudo, o que alimentemos nuestro amor cada día. Nuestro destino está escrito en piedra, así que sucederá de todas formas hagamos lo que hagamos, no es así? No necesitamos hacer el esfuerzo de cuidar al otro"

"Por favor cálmate, no actúes como una niña"

"No estoy actuando como una niña Mamo-chan, yo sólo… te necesito aquí a mi lado. Necesito que quieras estar aquí conmigo, que desees pasar tiempo conmigo…"

"A qué te refieres?" Mamoru se quedó en shock con ese comentario

"Nada… no es nada. Olvídalo" Usagi no quería poner las cosas peor. Cómo iba a solucionar esto? Cómo iba a mejorar su relación si él se alejaba de ella? Necesitaba pasar tiempo con él más que nunca, para aclarar de una vez por todas los sentimientos de amor que compartían. Si se iba… cómo iba a arreglar su noviazgo?

"Usa-ko, por favor. Intenta entenderlo. Éste es mi sueño, es muy importante para mí. Nada cambiará entre tú y yo, lo prometo"

Eso era exactamente lo que preocupaba a Usagi: que nada cambiase entre ellos. Necesitaba que cambiase, no podía vivir no sintiendo amor por y de parte del hombre que estaba destinado a estar con ella para siempre.

"Mamo-chan, tú me quieres todavía?"

"Pero por supuesto, mi princesa. Tú eres Serenity de la Luna y yo Endymion de la Tierra. Nuestro amor es épico y ha trascendido eras"

"Sí, pero… me quieres… a mí?"

"Qué quieres decir?"

"Quiero decir que si me quieres… a mí… o quieres a la princesa Serenity?"

"Usa-ko, ambas sois la misma persona. Cómo podría no quererte después de todo lo que hemos luchado para estar juntos? No demuestra eso la profundidad de mi amor por ti?" A él no le gustaba este tema de conversación en absoluto, así que intentó terminarlo rápidamente "Usa-ko, te querré para siempre. Todo está tranquilo y en paz y no hay absolutamente ninguna razón para que no pueda por fin perseguir mi sueño. Todo irá bien"

Usagi se rindió. Había intentado hacerle entender cómo se sentía, pero no lo había conseguido. Mamoru se iba a América, y ella se iba a quedar allí sola con sus pensamientos, viéndole todavía mucho menos a menudo que ahora, empeorando su relación de pareja…

"De acuerdo, Mamo-chan. Si tú lo tienes claro, supongo que…"

"Gracias, Usa-ko. Sabía que lo comprenderías" la interrumpió antes de que cambiase de opinión. Seguidamente continuó diciendo "Ah, por cierto… me voy en unos pocos días".

"Cómo, tan pronto?" Pensó que tenía al menos hasta después del verano, fecha para la cual había planeado mentalmente solucionar sus problemas de pareja como pudiese.

"Sí, solo durante un tiempo. Necesito organizar muchas cosas allí: papeleo en la universidad, buscar un apartamento y esas cosas. Después regresaré, haré mis exámenes finales y volveré a marcharme a comienzos del año académico. Ah, y sabes qué? Setsuna-san viene conmigo esta vez, para ayudarme a moverme por ahí. También va a estudiar un año más en el extranjero" Esta última frase la dijo con indiferencia, como dándole muy poca importancia.

Pero Usagi se quedó sorprendida de nuevo. Setsuna iba con él? Podía esto ponerse peor?

"Ah, ella también va? Es genial, no? Parece que vosotros dos os lleváis muy bien"

"Sí, es estupendo tener a una buena amiga cerca que pueda ayudarme. Supongo que será duro, sobre todo al principio. Y de esta forma por lo menos conozco a alguien".

Usagi no tenía miedo por el hecho de que Setsuna y Mamoru fuesen juntos, sólo tenía miedo de que Mamoru se diese cuenta de lo vacía que era su relación cuando la comparase con otras, por ejemplo la que él tenía con Setsuna, ya que ambos disfrutaban de las mismas cosas…

"Mmmmhhmmm" dijo únicamente "Entonces, cuándo es la última vez que te veo antes de irte esta primera vez?"

"No estoy seguro, todavía necesito preparar tantas cosas, y también encontrar tiempo para estudiar… te llamaré cuando tenga un hueco. Por el momento, disfrutemos todo lo posible de esta noche, de acuerdo? Incluso había pensado que podías llamar a tus padres y decirles que vas a dormir en casa de una de tus amigas, para poder pasar la noche juntos…"

Usagi sólo quería llorar. Lo único que deseaba era que la dejasen a solas con su pena y sus pensamientos.

"En realidad… no me encuentro muy bien. Parece que lo de antes no era hambre, tengo el estómago revuelto. Te importaría llevarme a casa?" le dijo a Mamoru

"Ya? Y qué hay de la cena?"

"No tengo apetito, de verdad. Lo siento, Mamo-chan. Creo que sólo necesito descansar un poco"


Tras convencerle, Mamoru la llevó a casa. Estuvo en silencio todo el camino, y Mamoru no intentó empezar una conversación, percatándose de que ella tenía algo más que una simple indigestión. Decidió que era mejor dejarla pensar en todo lo que le había dicho, y seguro que al día siguiente ella vería las cosas tal y como las veía él. Se dijeron adiós sin siquiera besarse, y Usagi entró rápidamente en su casa sin mirar atrás.

En cuanto llegó a su habitación, cerró la puerta y rompió a llorar desconsoladamente. Sentía tanta desesperación que ni siquiera se tenía en pie. Gateó hasta su cama y cogió la foto en la que aparecían Mamoru, ChibiUsa y ella, sonriendo como una familia feliz.

"ChibiUsa-chan, qué voy a hacer?" lloró en voz alta

Se sentía fatal. Su relación con Mamoru estaba peor de lo que nunca lo había estado y encima él se iba ahora? Necesitaba justo lo opuesto! Necesitaba reconfirmación, necesitaba que él le dijese cuánto la quería, que le mostrase su amor por ella, que pasasen tiempo juntos disfrutando! Y eso no iba a ser posible, porque él se iba.

Estaba decidida a luchar por su relación, y a aguantar hasta que todo volviese a la normalidad incluso aunque ella no sintiese lo que debería sentir por su novio. Iba a hacerlo por el bien del Mundo, por el bien del futuro, por ChibiUsa…

Usagi había experimentado el amor verdadero, pero no con Mamoru. Qué ciega había estado por aquel entonces, cuando estaba con Seiya y se sentía tan feliz, pensando que lo suyo era únicamente una gran amistad. Ahora comprendía porqué se había sentido de esa forma, y recordaba aquel momento en el que él la abrazó para protegerla en esa discoteca cuando se fueron las luces, y todo lo que había sentido… fue un día maravilloso, una cita perfecta.

Aun así, había decidido empaquetar todos esos sentimientos y esconderlos profundamente en su interior para continuar con su destino, pero lo que ahora temía era… estaba Mamoru dispuesto a hacer lo mismo? Sabía que la ausencia de sentimientos durante sus citas era mutua, eso era fácil de notar. Cambiaría su opinión sobre ella si pasaba tanto tiempo con otra chica que le comprendía mejor y le hacía sonreír? La querría todavía cuando volviese, después de convivir con Setsuna?

Cogió la foto y la metió en uno de los cajones de su mesa. No quería verla ahora mismo; no quería pensar en nada relacionado con el futuro, que ahora sentía que era injusto, teniéndolo todo decidido por ella sin dejarla elegir. Apagó las luces, se metió en la cama tapándose completamente con las sábanas, y lloró hasta que se quedó dormida.