Capitulo III: ._

Encendió el televisor que lucía triunfante delante de él, agradecía de sobremanera poder pasar esa noche en una cama de verdad dentro de una habitación real, lo que no le agradaba del todo era tener que compartir la habitación con Tom; le ponía demasiado nervioso el saber que le tendría tan cerca durante toda una noche y que no podría hacer nada, suspiró pesadamente y se dejó caer en el sofá delante de la misma acomodándose medio acostado en el con la cabeza apoyada en el brazo del mullido lugar mientras pasaba canales deteniéndose al ver su rostro expandido por toda la pantalla.

-¿Puedes creerlo?-comentó sonriente mientras subía el volumen del televisor, Tom levantó la mirada de su guitarra y miró la pantalla esbozando una sonrisa al recordar el momento en que habían filmado aquel video…

Flash Back (aunque no les guste XD)

-No, no y no-repitió-no permitiré que se suba en ese sitio, primero sobre mi cadáver-exclamó cruzándose de brazos.

-Tendremos un colchón inflable, de esos que usan en las escenas de este tipo en las películas-le aclaró David.

-Ya dije que no, y es definitivo.

-¿Pero cual es el problema? Ni que fuera a saltar de verdad-comentó Bill sonriente.

-No me importa si no piensas ni mirar hacia abajo, dije que no, y eso es un no definitivo, me niego rotundamente a que te pares en el filo de un techo-dijo evidentemente enojado por el hecho.

-Pues me vale, es parte del video y quiero hacerlo.

La discusión terminó ahí, realmente ninguno estaba de humor para ponerse a perder el tiempo en ese momento, así que simplemente se dedicaron a hacer su trabajo, sin embargo en el preciso instante en que Bill se colocó en el filo del edificio Tom sintió como el corazón se le subía a la garganta, por mucho que fuera una actuación, a nadie le gusta ver a su hermano a punto de lanzarse, ¿y si se mareaba o daba un paso en falso y no caía en el lugar correcto? ¿Quien le devolvería a su hermano entonces?

Desvió la mirada de la dolorosa escena, no estaba preparado para pasar por eso aunque fuera falso, y la sensación de vértigo no le abandonó en ningún momento hasta que todas las escenas de ese tipo terminaron; al menos le sirvió de algo que su hermano siempre que terminara allí se le acercara y le sonriera, cuando lo viera su madre seguro le daba un infarto.

End of Flash back

-Aún sigo creyendo que pudiste haber usado un doble para aquello-comentó volviendo a su guitarra.

-Eres un cobarde-le espetó.

-Debí empujarte cuando tuve la oportunidad.

-A lo mejor-sonrió poniéndose de pie.

"just take my hand

give it a chance

don't jump"

Entonó junto con la televisión mientras se sentaba junto a su hermano en la cama y le clavaba la mirada viéndole tocar notas sin sentido con las cuerdas, sonrió para si suavemente, le gustaba verle tocar, siempre parecía tan concentrado en ello, como si sus pensamientos solamente volaran en dirección a las notas que sus dedos producían; en momentos como aquel le gustaría ser esa guitarra que tan fijamente miraba Tom, ser aquel instrumento que tocaba con tanto cuidado de no dañarle, dejó escapar un ligero suspiro sin poder evitarlo.

-¿Que?- le escuchó decir sin apartar la mirada de las cuerdas.

-Nada-dijo simplemente poniéndose de pie rápidamente y dándole la espalda dirigiéndose al baño: Solo cuando estuvo fuera del alcance de la vista de Bill elevó la mirada, había sentido la fijeza de los ojos de su gemelo sobre él, como si le provocara un indescriptible placer verle tan concentrado en tocar, le había sentido quedársele viendo con demasiada fijeza y eso le había puesto extrañamente nervioso, ¿Por qué razón Bill se le había quedado mirando de esa forma? Por que no era la manera usual en la que le miraba ¿o si? ¿Y él desde cuando se fija en como le mira su hermano? Y no solo eso, ¿Por qué se había sentido repentinamente incomodo con aquella atenta mirada puesta sobre él? Suspiró, ¿Y por que rayos no podía apartar de su mente lo suave que era la piel de Bill?

Cerró los ojos irritado consigo mismo arrepintiéndose al momento por haber hecho aquello, en cuanto cerraba los ojos captaba el rostro de Bill entre la oscuridad de la noche, la forma sutil de su sonrisa, e incluso podía escucharle deseándole buenas noches, y lo peor de todo era que le gustaba demasiado la sensación que le provocaba aquello, ese ligero y gracioso calor en el estomago; abrió los ojos de golpe, no, a él no le gustaba su hermano, no, no y no, simplemente estaba confundido por las palabras de una loca que lamentablemente había tenido la desgracia de escuchar.

Tomó fuertemente la guitarra entre las manos y empezó a tocar sin reconocer del todo la melodía simplemente repitiendo algo que hacía siempre que no quería pensar: dejarse envolver por las notas que producían las cuerdas como si su vida dependiera de que hiciera aquello.

-Tomi a ti te pasa algo-le escuchó comentar a un Bill que recientemente salía del baño.

-Ya te dije que no me pasa nada-le respondió

-Mentiroso, estás demasiado tranquilo como para no tener nada-le espetó sentándose a su lado.

-Simplemente estoy molesto de acuerdo-soltó sin pensar mirándole, llevaba el pelo peinado hacia abajo ocultando con uno de sus mechones el ojo derecho.

-¿Por lo de la entrevista?-preguntó tragando en seco.

La entrevista, claro, era eso lo que tenía a Tom tan ido, normalmente le hubiera importado un pepino, hubiera salido de fiesta aunque no encontrara ninguna en toda la ciudad, por que así era él, cuando estaba irritado, pero la entrevista había sido realmente molesta al final.

Todo había iniciado como siempre, se levantaron faltando poco para salir, comieron algo, se prepararon y antes de darse cuenta ya estaban sentados mientras alguien contaba con los dedos los segundos que les faltaban para estar al aire.

-Buenos días a todos, como les prometimos, hoy les presentaremos a un grupo de Rock que está rompiendo esquemas en toda Europa y el mundo, Tokio Hotel-aclaró la entrevistadora señalando a los chicos que saludaron desde sus asientos-chicos díganme, ¿Qué se siente ver tanta aceptación por parte del publico tanto Alemán como estadounidense?-preguntó la comentarista mirando a Bill quien le sonrió y se acercó el micrófono a los labios.

-Pues, es una gran alegría ver que nuestra música puede llegar a todas partes del mundo, realmente nos sentimos agradecidos con todas las personas que nos siguen-terminó mirando a la mujer antes de que su gemelo le arrebatara el micrófono de las manos.

-Es increíble ver a tanta gente esperando por nosotros, realmente es una gran sensación escucharles gritar cada que salimos al escenario- agregó.

La entrevista surgió en torno a este tipo de preguntas, algunas un poco personales para Bill y siempre medio interrumpidas sus respuestas por su hermano quien, como era de costumbre, peleaba por el micrófono, sin embargo la entrevista fue lo mas normal, lo que sin duda le había molestado a Tom fue el hecho de que en mas de una ocasión tubo que poner cara de perro buldog cuando un chico de dudosa inclinación sexual le insinuaba algo que obviamente ponía de mal humor a Tom, suspiró, la gota que derramó el vaso de su escasa paciencia fue el encontrar fuera de la puerta de salida todo un sequito de pervertidos dispuestos a cualquier cosa por el vocalista.

Un suspiro por parte del mayor le devolvió al tiempo presente, le vio ponerse de pie y llevarse una mano a la cabeza, ahora que lo pensaba, sabía perfectamente que su hermano era sobre protector con él, pero parecía realmente molesto cuando todo aquello pasó, sonrió para si, en aquel instante se había permitido el lujo de sentirse alagado, parecía que su hermano estaba celoso.

-Seguro que te sientes alagado por ello-le escuchó comentar desde la puerta del baño.

-Estás equivocado-contestó mirándole desde su posición sentado en la cama-fue bastante divertido, pero nada mas-sonrió.

-Divertido-le miró como si estuviera loco -¿Qué tiene de divertido que un grupo de chicos raros te siga?

-La cara que pusiste cuando ocurrió-comentó logrando que su hermano le mirara por encima del hombro.

-¿Qué cara puse?-preguntó mirándole a los ojos ante lo cual su hermano le sonrió mas ampliamente.

-Pusiste cara de estreñido-comentó divertido poniéndose de pie al instante y huyendo rápidamente de un Tom que amenazaba con cobrársela.

-¿Y que cara pretendías que pusiera? ¿Querías que sonriera cuando un tipo quiere meterte de todo menos miedo?

-exagerado-comentó colocando las manos en las caderas-ni que fuera a aceptarles; yo tengo buen gusto-comentó orgulloso.

-si, claro.

-es cierto-se colocó delante de él-¿sabes que?-se inclinó ligeramente hacía delante-que no me creas es tú problema-terminó sonriendo de oreja a oreja.

-como quieras-suspiró el otro-pero como me entere de que se vuelven a querer pasar de listos les dejo sin ojos-comentó regresando sus pasos en dirección al baño y encerrándose en el.

El pelinegro suspiró pesadamente, cada día entendía menos a su hermano, primero se le queda mirando de manera extraña y cuando parece darse cuenta de ello retira la mirada como si quemara, entonces de vez en cuando parecía ausente, y eso desde aquella última visita a un hotel hace ya una semana, realmente cada vez entendía menos lo que estaba pasando.

Se dejó caer en la cama acostado y tomó el reproductor de música que sabía traía su hermano siempre consigo y se los colocó en los oídos dispuesto a ignorar todo a su alrededor, mientras mas vueltas le diera al hecho mas caía en la conclusión de que tenía haber sido algo que le hubiera dicho aquella chica o algo que él había hecho que había sacado de quicio a su hermano. Se acurrucó mas en la cama mientras ponía la música a todo volumen; podía contar con los dedos de las manos las canciones que tenía su hermano que le gustaban, pero secretamente había introducido su propia música en una de las tantas ocasiones en las que habían estado en casa.

Abrió silenciosamente la puerta sabiendas de que su hermano yacía dormido en la cama con las mantas cubriendo su rostro para evitar que la luz se colara y le despertara, cosa bastante complicada tomando en cuenta que todas y cada una de las ventanas de la habitación estaban cerradas y que incluso la rendija de la puerta tenía una manta a modo de tapadera para que no entrara la luz del exterior; de no ser por el aire acondicionado ya se habría asfixiado allí.

Sonrió con cierta malicia, sabía perfectamente que Tom se levantaba de mal humor cuando alguien se atrevía a perturbar su sueño, y más cuando era adrede, pero realmente no pudo evitarlo, entró con cautela a la habitación y se dejó caer sin ningún miramiento sobre su hermano acomodándose sobre su cuerpo como si de una cama se tratara.

Al instante sintió como el cuerpo de su gemelo se movía bajo el suyo propio intentando en vano liberarse del peso extra, se removió mas durante unos minutos hasta terminar destapándose con gesto frustrado y enojado

-¿Por qué rayos no te vas a molestar a otro lugar? ¿Qué no es el departamento lo bastante grande para ello?-comentó algo molesto el de rastras.

-es que no es lo mismo…no hay nadie en este piso que pongo la misma cara de perro buldózer que tú-comentó riéndose pero sin moverse ni un ápice de su posición sabiendo que aquello sacaba aún mas de quicio a Tom.

-Bill, bájate-le advirtió.

-¿y si no que?-sonrió.

-te aseguro que me vengaré de la manera mas cruel que se te pueda ocurrir.

-¡jah!, eso quiero verlo-dijo algo escéptico.

-¡Bill quítate de encima!-exclamó a sabiendas de que no serviría de mucho.

-no-sonrió el otro satisfecho con su labor de molestar a su gemelo-no quiero-dijo como todo un niño mientras se acomodaba nuevamente sobre su hermano ignorando los quejidos del mismo olímpicamente, con lentitud se colocó de tal forma que le fuera simple ver el rostro de recién levantado de Tom que dejó escapar un suspiro de frustración al verle terminar acostado en su regazo, alzó una mano mecánicamente y le acarició el pelo y las mejillas.

-¿por que tienes que ser tan podidamente necio ah?-le cuestionó en tono aún algo soñoliento.

-por que solo así te dejas convencer de prestarme atención-comentó con algo de sinceridad, realmente le sorprendía de sobremanera el hecho de que el y su hermano se hallan separado tanto desde que se hicieron famosos, y no necesariamente tenían que estar uno lejos del otro para estar separados, ocurría que Tom había decidido que tenía todo una vida por delante y por lo mismo tanto tenía que disfrutar de lo que la vida le daba; de las piernas que se le abrían con solo guiñar un ojo.

Al principio se le había hecho bastante pesado hacerle frente a todo ello, enfrentarse al hecho de que lo que sentía por su hermano no era amor fraternal no había sido exactamente algo sencillo, tenía que hacerle frente a que cada contacto que recibía de su gemelo le quemaba la piel como si fuera fuego, el saber también que estaba mal le destrozaba, y entonces, cuando sentía que todo podría ser soportable simplemente por verle sonreírle de esa forma que solo él sabe hacer resulta que empieza a desvirgar mujeres como si de arrancar hojas de un cuaderno se tratara; simple, fácil y satisfactorio.

Suspiró pesadamente, hubiera sido soportable de no ser por el hecho de que tanto sus propios sentimientos como el hecho de las noches de juerga que se daba su hermano les hubieran hecho mella, era como pelear contra l imposible, solo agradecía aquellos pequeños momentos que, como aquel, podía compartir con el de rastras.

-eso no es cierto-dijo el otro a modo de excusa-es que tú siempre andas de arriba para abajo.

-lo dice alguien que anda de cama en cama haciendo solo Dios sabe que cosas-le comentó elevando la mirada en su dirección, el rostro de su igual se tensó ligeramente, sabía que en aquello tenía razón y por lo mismo Tom nunca podría encontrar con que rebatirle.

-anda, levántate, abajo te espera Andreas para "aprovechar el tiempo"-comentó levantándose del regazo de Tom quedando sentado en la cama, el otro simplemente suspiró, se acercó a Bill y depositó un suave beso en su frente para después dirigirse a la ducha, era inútil discutir cuando Bill tenía la razón, empezando por que no tenía como rebatir ese argumento, y terminando por que sabía que de todas formas terminaría cediendo ante su hermano.

Se quedó en su lugar por unos instantes aún algo extrañado por el gesto de Tom pero bastante complacido con el mismo, miró a su ardedor constatando la falta de suelo y negó con la cabeza, algún día encontraría el piso perdido de la habitación de su hermano, si que realmente seguía allí; miró el ordenador que descansaba sobre el escritorio con el reproductor conectado aparentemente cargándose y se acercó al mismo constatando la mierda de música que tenía el de rastas en el aparato, tomó el Mouse y se dedicó a introducir su propia carpeta en el aparato, ¡ya no mas sufrir con la música del desordenado de su gemelo!

"Green Day, Simple plan, Nena…que mas, que mas…. A ver" pensaba a medida que sincronizaba el aparato, justo cuando terminó de sincronizarse y en el preciso instante en que se disponía a meter otra carpeta escucha como se abre la puerta del baño, con rapidez cerró el programa y se giró encontrándose con algo a lo que realmente no se sentía listo para enfrentar; un Tom únicamente vestido con una toalla alrededor de sus caderas, con las rastas al aire goteando alegres gotitas que caían al suelo y el cuerpo ligeramente húmedo, reprimió un suspiró y se puso de pie sin decir palabra dispuesto a salir de allí, de lo contrario seguro que metería la pata, y en ese caso si que no habría vuelta atrás.