Bueno, otro capítulo más. Que lo disfrutéis .
..:: Capítulo 4::..
Una de las personas era un hombre, con el pelo largo, blanco y con ojos verdes, llevaba un jersey de manga larga blanco, el cual en la parte del ombligo quedaba al descubierto, pantalones blancos ajustados un colgante con una luna pequeña y otra más grande y la luna creciente en su frente, la otra era una mujer esbelta, de cabellos ondulados recogido en dos moños a cada lado, con el pelo azul oscuro y con una luna en la frente, su vestimenta es un vestido amarillo dejando los hombros y los brazos al descubierto, donde al final acaba en forma de flor por encima del muslo y a la altura del pecho tiene unas flores hechas de tela negra, donde empiezan los tirantes y por detrás un lazo hecho de la misma tela que las flores y con un colgante largo, en el cual llevaba una luna amarilla creciente.
-¿Qué ha pasado? - Preguntó una de los desconocidos reincorporándose.
-¡Luna! - Gritó la rubia y se abalanzó sobre la chica.
-¿U...Usagi? - Dijo la mujer atónita.
-Ay Lunita, es increíble, hace nada eras un gato y ahora....- Habló la rubia aún con ojos llorosos y la susodicha se miró de arriba a bajo.
-Ahh, que sueño tengo... -Habló el otro inconsciente de la situación en que se encontraba.
El chico se miró a si mismo y luego alrededor suyo y lo que vio no sabía cómo reaccionar. Parpadeó varias veces, intentando creérselo, Luna era humana.
-¿Luna, eres tú? - Preguntó atónito el peliblanco. - Increíble.
-Eso mismo digo yo, Artemis, aún no me lo puedo creer.-
Ambos se quedaron mirando a los ojos y la sala se empezaba a cargar de sentimientos y sensaciones demasiado incómodas para todos, porque los dos gatos, ahora humanos, se amaban y eso todos lo notaron cuando se ruborizaron y cortaron el contacto visual.
-Bueno, ahora podréis hablar supongo.- Inquirió Daisuke y todas le lanzaron una mirada de reproche. -¿Qué? Yo solo quiero saber quien los atacó.
-Pues calladito estás más mono. ¿No te lo han dicho nunca?- Dijo la peliblanca irónicamente.
-No cariño, nunca hasta ahora.- Respondió él.
-Ah, yo pensaba que sí.- Afirmó otra vez irónicamente ella.
-Pues ya ves que no. -Entrecerró los ojos y ella suspiró.- Volviendo al tema. ¿Quién les hirió?
-De primera. ¿Quién es usted? - Preguntó Artemis y el hombre sonrió.
-Vaya, que poco recuerdas a tu mejor alumno, Arte-chan -. Le llamó por el diminutivo que le puso el chico cuando eran maestro y alumno, con cariño-. Pero ese no es el problema.
Artemis y Luna intentaron recordar algo y sólo recordaron que estaban en un parque y que de repente fueron atacados por una sombra y estaban un poco confusos y no pudieron decir nada más, ya que a partir de ahí todo se volvía negro. De todas las bocas sólo salió un "oh" y los dos gatos -ahora humanos- bajaron la cabeza y se disculparon.
-Bueno, no pasa nada querida Luna, ya encontraremos al causante de todo-.
-¿Reina Serenity? - Preguntó la mujer de pelo violeta y la susodicha asintió. -No me lo puedo creer-.
-Así es, amiga, es un regalo por cuidar a mi hija mientras yo no estaba-.
-Gracias...- Dijo la chica de pelo azul ondulado y era abrazada por la peliblanca.
No volvieron a tocar el tema de los enemigos y todos hablaron sobre lo que iban a hacer. Primero, tenían que "adaptar" a los gatos a la ropa que se lleva ahora y algo que sea a diente para ellos, la segunda era donde se iban a quedar, porque Luna no se Podía quedar en casa de la rubia y Artemis en casa de la otra rubia tampoco, así que Serenity propuso que se fueran a vivir "temporalmente" con ellos.
-¿Cómo? - Dijo él saltando de su asiento. -¿No eres un poco exagerada?-
-Vamos, es demasiado grande para nosotros dos y nos vendrá bien tener compañía-.
-Si claro, quiero estar solo contigo-. Habló haciendo pucheros pero no consiguió nada.
-Ya has estado bastante tiempo a solas con mi persona, si no has sabido a provechar el tiempo, no es culpa mía-. Y se quedó tan ancha y causó risas en todos menos en el susodicho, el cual se puso rojo de vergüenza.
Pasaron la velada tranquila, entre risas y comentarios sarcásticos entre los dos reyes y alguna que otra indirecta hacia ellos. Lo que más les sorprendió fue que los gatos se adaptaran tan rápido a su condición humana y Daisuke les empezó a insinuar cosas.
-Luna, Artemis. ¿Queréis tener una charla conmigo sobre lo que se debe y lo que no se debe hacer cuando una pareja está sola o ya lo sabéis? -Habló con tono gracioso causando el sonrojo de los susodichos y una colleja de parte de su querida novia. -Auch... ¿Qué?
Serenity sólo suspiró y negó con la cabeza y entre risas y discusiones, se hicieron las doce de la noche. Rei se dio cuenta y les propuso dormir aquí, ya que habían camas de sobra y ya mañana se irían. Serenity, Daisuke y Usagi aceptaron, las inner senshi tenían que ir al colegio de madrugada y ambas vivían cerca la una de la otra, por lo que se fueron, las outher senshi tenían trabajo y no podían quedarse y Mamoru también quería irse pero la rubia le pidió que se quedara. Después de explicarle más de una vez que el pelinegro no se podía quedar, desistió pero ella se quedó ya que quería quedarse con su madre. Se empezaron a ir todos a su casa quedándose solos. Luna y Artemis no tenían dónde ir y se quedaron en el templo.
-Entonces. ¿Cómo quedan las habitaciones pues?- Preguntó la pelinegra.
-Artemis y Luna juntos, como no, en cuanto a nosotros...- Pero fue interrumpido por la rubia.
-Yo duermo con mis padres, si ellos quieren.- Dijo un poco apenada la rubia.
-Claro que sí. -Dai iba a protestar pero Serenity no le dejó. -¿Qué hay de malo? Así se recuerdan viejos tiempos, pero ellos dos sí que deberían dormir juntos...
-Ya estamos. ¿Por qué? -Preguntó el peliblanco y a todos se les apareció una gota en la cabeza.
-Porque es obvio que os queréis, aprovechad parejita.- Dijo Daisuke haciendo sonrojar a los susodichos.
Dicho esto, Rei les mostró sus habitaciones y se despidió de ellos y al entrar encontraron ropa para dormir.
-Parece que ya lo tenía planeado...- Dijo la rubia de coletas suspirando. -Siempre es igual.
Se iban a desvestir y se acordaron de que no estaban solas.
-Dai. ¡Fuera! Vamos a cambiarnos, pervertido.- Serenity le gritó y él obedeció.
-Vaya, sí que os lleváis bien.- Dijo Usagi y su madre rió.
-Más o menos.- Dijo ella y ambas ya estaban cambiadas. -Ya puedes entrar, pervertido.-
El hombre hizo un pequeño rugido pero ella lo ignoró y se metió en el futón y por lo visto, era bastante grande. Luego la siguió la rubia y Dai dudó, pero una sonrisa de ambas mujeres le despejó la duda de dormir con ellas, se abrazaron como una familia y se quedaron dormidos con una sonrisa cada uno.
Toma ya, inspiración-sama se ha quedado, ya lleva muchos días conmigo y temo que se va a ir algún día...xD.
Bueno, por ahora no hay mucho misterio creo yo... Pero todo se verá más tarde...xDxD.
¡Ja Ne!
