CAPITULO 4
``DE REGRESO A CASA``
- Kikio, ese es mi nombre - dijo la sacerdotisa.
- ¿Te sientes bien Kikio? - pregunto – mi nombre es Aome.
- Estoy bien, eso creo – respondió - ¿Qué es este lugar?
- Laugthie – respondió.
Después Kikio decidió que era hora de desmayarse, Aome no podía llevarla a la tienda de campaña sola, así que la oculto entre los arbustos y salió corriendo a llamar a Sango y Kohaku.
Después de lo ocurrido ya en la tienda Kikio despertó o más bien fingió. Sango la estaba revisando y solo hallo algunos raspones nada de qué preocuparse; solo había algo que la inquietaba y era que esta emane una energía por así decirlo similar a los FIRES pero no igual su cuerpo era la de un humano pero estaba muy segura de que tenía poderes y pensó ``puede ser peligrosa``.
- ¿Dónde estoy? ¿Quiénes son ustedes? Pregunto Kikio
- Mi nombre es Sango – luego señalo a su hermano diciendo – él es mi hermano Kohaku y ya conoces a Aome. Este lugar se llama Laugthie – respondió, para luego preguntar – ¿de dónde vienes tú?
- Yo soy del reino del oeste – respondió.
- ¿Eres una princesa? – pregunto Aome.
- Me temo que no soy lo que crees – respondió.
- Seguro tienes hambre, puedes ponerte en pie y venir con nosotros o te traemos la comida aquí si prefieres – dijo Sango amistosamente.
- No, yo me pondré de pie descuiden – dijo Kikio.
Ya en la cena empezaron la plática. Sango le dijo a Aome que la maquina pronto estaría terminada que solo le faltaba tres piezas para completarla. Este comentario llamo la atención de la sacerdotisa.
- ¿Qué maquina? – pregunto.
- Es una máquina para viajar entre dimensiones como un portal – respondió Sango.
- ¿Entonces ustedes no son de esta dimensión?
- No, nosotros somos de Japón el planeta es conocido ahí como Tierra – dijo Aome.
- ¿Tú vienes también de Japón? – inquirió Sango.
- No, yo soy del Oeste.
- ¡Aja! vienes de México – dijo Aome.
Este último comentario hizo que a Sango y Kikio les saliera gotitas estilo anime en la cabeza de cada una. Sango pensaba que su amiga a veces ni se enteraba. Estaba claro que la muchacha era de otra dimensión diferente a la suya su ropa y accesorios eran extrañas tanto en la Tierra como en Laugthie.
Una nueva integrante en el grupo, que quería irse con ellas a la Tierra pues no le convenía estar sola en un lugar donde experimentarían con ella como si fuese una rata.
Pasaron 6 meses y todo estaba listo solo esperaban el regreso de Kohaku quien había ido al baño pronto abrirían el portal. Mientras esperaban oyeron una explosión y las tres dijeron en unísono ``Kohaku`` salieron a ver qué pasaba, al salir se encontraron con 2 naves de los FIRES; todo indicaba que las habían encontrado, ellos tenían al muchacho, las tres mujeres estaban preocupadas por él; Sango solo tratada de pensar en cómo salvar a su hermano. Ellas sabían que en algún momento podrían encontrar el escondite y estaban preparadas para cuando sucediese.
En eso Kikio dijo en voz casi inaudible ``debemos pelear`` solo las que estaban a su lado la oyeron y asintieron.
- 1, 2, 3 ¡AHORA! Gritaron las tres juntas.
Corrieron dando frente a los enemigos; Sango luchaba con un hiraikotsu de metal destrozando una las naves, mientras Kikio con un arco para herir al enemigo a larga distancia; Aome utilizaba una espada láser peleando con el enemigo cuerpo a cuerpo; todo estos artefactos creadas por Sango.
Kohaku se dijo que ya era hora de escapar de las garras de lo FIRES y golpeo a su opresor, presiono un botón de su traje y ya tenía dos armas estilo revolver en sus manos, las cuales disparaban dando en el blanco.
Los FIRES que eran seres poderosos no podían creer lo que ocurría sus ratas estaban luchando, y lo peor para ellos era que no podían controlar las armas que tenían las ratas en su poder; ellos tenían la habilidad de controlar materia a su alrededor tanto negativa como positiva por ello nunca recurrieron a armas. Pero lo que veían sus ojos hicieron que por primera vez se plantearan en usar armas, puesto que estaban perdiendo en contra de lo que ellos llamaban seres inferiores.
Kohaku hizo explotar la segunda nave pronto acabaría la lucha, Sango cayo herida Aome la protegía le los que se acercaban con su espada. En eso el que estaba al mando de las dos naves se acercaba peligrosamente hacia donde estaban las dos, se paró 3 metros frente a Aome se sacó el casco que cubría su cabeza y dijo ``morirás``.
Aome quedo pasmada por lo que veían sus ojos ese ser frene a ella no podía ser su amigo, la estaba apuntando con una bola de energía de color azul que salían de sus manos; ella dijo en un susurro ``Yunoki``; cuando el FIRES la iba a atacar, justo a tiempo Kohaku dispro haciendo que el ser fallara en su cometido y quedara con el brazo herido.
Los FIRES se retiraron diciendo que regresarían y acabarían con todo a su paso; en eso Sango que estaba herida indico que ya era hora de irse de ese maldito lugar. Todos asintieron se dirigieron a la tienda cargando a Sango, abrieron un pasaje debajo de la tierra entraron y ahí estaba el portal que los llevaría de regreso a la Tierra.
Sango dio instrucciones para abrir el portal, todos esperaban ir a la Tierra menos una, la sacerdotisa, está ya sabía cómo cambiar el curso del portal, todo estaba a su favor debía aprovecharlo se dijo a si misma; y así abrieron el portal entrado en él.
Continuara...
