El Día Más Feliz.

Escrito por: OzoraWings

Traducido por: Saske92

Inspirado en

Katekyo Hitman Reborn © Akira Amano

Link de la historia original:

*http:*/www.*fanfiction*.net*/s*/8311956*/4*/Happiest-Day*

Capítulo 04.

Ojos de Bondad

–" Puedes descansar ahora, Tsuna-san"

Se dio cuenta hasta entonces de que estaba muy lejos de la iglesia. Estaba en uno de sus parques favoritos y en uno de sus lugares secretos, que solo le había dicho a ciertas personas a su alrededor. El parpadeo sus ojos con fuerza, porque sabía de quien era esa voz, en todo caso. Su mirada se posó sobre la joven de cabello azabaches que fruncía el ceño y tenía en sus labios una media sonrisa.

Ah, sí conocía a esta mujer, la conocía muy bien…ella era…

–"Haru"– su voz salía de forma lastimera, aun dolida. Sus ojos que por lo general eran tan vivos y claros…ahora se veían tan sabios, habían envejecido, una vez más el cansancio y el extenso agotamiento hacia su Aparición en su rostro. Esa luz que veía en ella le hizo fruncir el ceño, su nariz se movía, mientras su garganta se hacía espesa de forma que estaba a punto de llorar, pero no podía.

Haru solo asintió con la cabeza, entendiendo el estado en que estaba su amigo y no estaba dispuesta a insistir, sino que fuera el mismo quien lo permitiera. En realidad era frustrante, pero una sola cosa era lo que no permitía a Tsuna sacar sus emociones, lucha, resistencia… cualquier cosa semejante; que probaba demasiado su paciencia y podría tener una explosión semejante a un desastre natural (aunque cada vez le era más difícil tratar de siquiera abrirse), cuestionarle sus valores morales y el mismo hacia las preguntas (dudas que auto-surgían). Cualquier cosa de importancia (Lo que necesitara) sus amigos y familiares se tuvieron que abstenerse a ofrecérsela.

Es por eso que ella amaba a Tsuna(es por su preocupación), por eso nadie dudaba o temía simplemente porque era probable que llegara a una edad madura. En cualquier tipo de relación Sawada Tsunayoshi habían ciertas reglas y una de ellas estaba recalcada a pesar de lo repugnante que pareciere, decía claramente:"Cuando los idiotas tratan de ser fuertes, solo ofrecen paciencia y dejan que pase el resto".

Así fue como Haru se resigno mientras miraba a través de los ojos llenos de dolor, las piernas temblorosas que pronto cayeron en tierra de forma implacable. Tsuna se abrazo a sí mismo con su mano derecha, obviamente con la usual sensación de mareo, una temblorosa mano izquierda que cubría su boca mientras estaba encorvado.

Los ojos de Haru estaban llorosos. Ella negó con su cabeza, mientras cerraba con fuerza los ojos. ¡No!, ella no podía mostrar demasiada emoción en ese instante. Trago en seco, rodo a un lado el pliegue que salía del vestido de dama de honor de Kyoko, era repugnante; para poder colocarse de rodillas sobre el suelo cubierto de hierba y se sentó a su lado, dudando antes de colocar su mano sobre su espalda. Él se estremeció y se mordió el labio, pero decidió no apartarla y en su lugar ella comenzó a frotar círculos suavemente sobre su espalda.

Haru no estaba segura del tiempo que estuvo allí, tratando de dar consuelo a un hombre que obviamente, estaba en su peor estado entonces podría entenderlo. Pero al levantar la vista con los ojos ámbar que hubieran rivalizado a los de Xanxus, ella sabía que era suficiente.

Tsuna trato de ofrecer una sonrisa, pero lo único que hacía era atemorizarla.

–" L-Lo siento"–dijo con su voz ronca y cansada.

Y Dios ver su edad, pero su apariencia tan vieja y demacrada hasta ese instante que ella tenía ganas de llorar.

"Oh! Tsuna-san…"pensó Haru, mientras su visión era borrosa por las lagrimas" ¿Qué es lo que te hizo este mundo?"

Parpadeo mientras una lagrima recorría su mejilla, mientras sonreía.

–"Tú no tienes que disculparte"–contesto ella suavemente, negando con su cabeza. Antes de decir con seriedad–" Realmente eres la persona más fuerte que conozco y no me equivoque al escogerte entre todos…"

Tsuna pareció algo sorprendido y en su rostro se mostro algo arrepentido. Abrió levemente la boca, pero no pudo decir nada, lo intento una y otra vez, hasta que se limito a negar con la cabeza…permitiendo que el silencio se hiciera cargo de este sentimiento y por una vez Haru no trato de ayudar como lo haría normalmente, ella dudaba que Incluso Yamamoto pudiera dar algo de alegría y luz a esta situación.

–"Yo solía…"– la voz de Tsuna hablo con firmeza, antes de perder la confianza. Se aclaro la garganta y lo intento nuevamente en silencio, Haru lo miro esperando…como si fuesen horas–" Yo solía….Yo amaba tanto…totalmente a Kyoko"–susurro.

Y Haru de repente deseo estar sorda, que no deseaba escuchar esto…no de él hombre que amaba, pero de todos modos lo escuchaba.

–" Y saber que ella era infiel, me hizo sentir…"– el buscaba las palabras, mientras ahogo un sollozo–"Me sentí tan destrozado y entonces...entonces yo decidí que se fuera a observar los entrenamientos en otra de las bases Vongola en Portugal y todo solo…solo…lo empeoro"

Haru frunció el ceño; no entendía la conversación ahora, era evidente que desde mucho tiempo atrás, probablemente durante el tiempo en el que ella no había decidido vivir aquí. Si el hablaba de ver la base Vongola como conocía su horario mejor que un "Forastero" como debería probablemente conocer y no había salido del país por mucho tiempo. Pero si eso era cierto, entonces eso significa…significaba que Kyoko había…había…

Oh Dios…

–"Entonces, me entere de que…"–Tsuna sacudió su cabeza y trago en seco. Continuo antes de volver a tragar antes de que su mano temblorosa descubriera su boca–"Y-Y entonces el bebé…entonces el bebé murió…y-y…Kyoko estaba destrozada y me amenazo con…"

Se interrumpió nuevamente, pero Haru aun estaba tratando de reconstruir la historia, tambaleándose en su propio shock.

–"Por lo tanto…así que hice algo estúpido…"– las lagrimas comenzaron a salir, el luchaba porque no fuese así, pero sus defensas bajas dejaban fluir el rocío salado–" Tan estúpido. Yo no quise escuchar mi intuición y…y Reborn…y las enseñanzas de Reborn…"

La culpa era evidente en su tono de voz, como si le faltara el respeto a Reborn–" y le pedí que…se casara…conmigo"

Haru tenía los ojos muy abiertos y la incredulidad inundaba el interior de su mente, su boca se abrió lentamente por la misma impresión.

–"¿Q-Que quiere decir eso?"–Su voz ahogada por un grito silencioso y su cara anonadada–"Pero…Pero…Pensé que tu…"

Tsuna negó con su cabeza, pero fue suficiente para detener sus palabras y ella cedió…el silencio inundo ese instante nuevamente, su cabeza meditaba en esta confesión, en este conocimiento que le había sido confiado.

–"Yo…Yo soporte estar con un extraño en la cama y llego la noche y..."–dijo de repente, Haru–" Solo para despertar al día siguiente con un hombre, gritando y jalando de las sabanas quien deseaba saber quién era yo…y simplemente respondí… su esposa"–pronuncio ella y realmente no tenía idea del porque le estaba contando esto…algo que juro no decirle a nadie, especialmente a él. Era su vergüenza y tuvo que vivir con ella, pero…

Tsuna resoplo, mientras una sonrisa se dibujo en su rostro después. Haru volvió su rostro tan rápido que sintió un fuerte dolor en su cuello.

–"¿T-Tsuna s-san?"–titubeo ella, de cierta forma eso no era lo que esperaba.

–"¿Qué…que será de nosotros?"–dijo entre un punto estúpido e histérico de risitas.

Aunque el aire era tenso y quizás doloroso, lleno de amargura y remordimiento que hacía tensar a Haru. Sus ojos le decían que el estaba tratando de recordar cómo era, la adolescente que había llegado accidentalmente a involucrarse en algo mucho más grande que ella y la mujer que era ahora. Sin embargo, la forma en que la miraba no eran muy amable, la piedad en esos orbes claros marrones estaban destinada a sí mismo.

Había algo en sus ojos que mantenía una enorme emoción, que tenía tanto de sí, que la hacía tan increíblemente triste. Podía ver el ingenio de esos ojos, de hablar con tanta facilidad y se encontró al saber que a pesar de todo, ese tipo…de ojos que transmitían un tipo de orgullo.

Estaba orgullo de ella.

–"¿Haru…?"–pregunto de repente. Ella parpadeo, frunciendo las cejas confusa, pero asintió con la cabeza de todos modos–"¿Qué sucedió con…hablar en tercera persona?

Haru se sonrojo, sus mejillas se encendieron en un rojo brillante y bello como ella vio en la inesperada pregunta. Tsuna debió haber mirado en el pasado más de lo que pensaba.

–"Yo…Adivina que Haru solo creció fuera del desu"

Al parecer era como si fuera fácil recaer en aquel hábito, aunque era un poco forzado. Había dejado aquella forma de hablar el día en que Tsuna apareció en su puerta desangrándose, en gran manera. Ese fue el día en que por fin utilizo el número de emergencia de Reborn y lloro en el hombro del asesino, mientras Shamal luchaba con traer de vuelta a Tsuna.

Tsuna sonrío y por ese instante el corazón de Haru se detuvo. Era una sonrisa que era ensombrecida por el tenue dolor, pero que el estaba allí y le decía que la necesitaba.

Haru le devolvió la sonrisa, aunque en el instante se destrozo cuando una bala atravesó y zumbo entre ellos. Ambos abrieron sus ojos de par en par y se suavizaron al mismo tiempo mientras se miraban el uno al otro antes de colocarse de pie, Tsuna un poco tambaleante, pero logrando colocarse de pie y activando su última voluntad.

Haru saco una pistola de la funda de cadera que por lo general oculta, pero esta vez era más difícil de mantenerla bien oculta por el horrible diseño del vestido que escogieron para ella, uno puede adivinar que tenía un arma por despecho o venganza. Ella quito el seguro, al no tener tiempo para dudar, pensando en que le preguntaría él sobre porque tenía un arma (Tsuna no sabía sobre las actividades ilegales de ella) y se lo llevo cerca de su rostro, sujetándola con ambas manos y apretó el gatillo.

Alguien en los arboles le devolvió el disparo.

Haru se agacho y rodo, los palillos que había puesto en el cabello para verse un poco presentable, se clavaban en cráneo. Pero ella le dio menor importancia, mejor eso a una bala. Apunto a los árboles, analizo donde podría estar el enemigo en base al disparo suyo al soltar algunas fotos, apretó sus labios mientras el sonido hacía eco en sus oídos al no fijarse en haber traído el silenciador.

Segundo había quedado sin balas y necesitaba cargar, pero tenía que estar atenta para bajar la guardia tanto como para llegar al cargador dentro de su sostén. Ella miro de soslayo a Tsuna y él estaba congelado. Se había sonrojado y había quedado en un estado de shock, mirando hacia sus pantalones, las llamas que normalmente mostraban sus sentimientos que siempre era tan débil y vacilante, era como si tratara de mantener ese nivel de llamas.

Durante este momento, Tsuna la había estado mirando y luego su intuición había reaccionado a otra bala que se acercaba…

–"¡Haru!"

-Line Break-

Ryohei estaba pálido y sombrío (Tan diferente a como normalmente es) cualquierdía hubiera sido alarmante con su "¡Extremo!", pero hoy no. Llevaba a su hermana caprichosa y llorona por las escaleras hasta su apartamento (o compartido, el guardián del sol solo podía hacer una mueca de desagrado al pensar en ello) y espero a que su esposa abriera la puerta blanca mientras Kyoko se aferraba a su traje, mientras su mejilla se estrechaba contra su pecho con dureza y las puntas de sus dedos incrustadas en su ropa, llorando y lamentando, mientras sus piernas se agitaban como una loca que estaba cansado de ella.

Hana apareció desde las escaleras, después de hablar con el guardia de la puerta (Este edificio dirigido y propiedad de Vongola), pero esta situación…bueno, debía estar en guardia. En la cabeza llevaba uno de los zapatos de Kyoko que había salido volando hace un rato y que llevaba una expresión dura. Le hacía temblar, ella no estaba de buen humor y cuando su esposa no estaba de humor era más que mil problemas, por su propia seguridad.

Ella pasaba acechando, dejando caer los zapatos con dureza en el suelo delante de la puerta con descuido al tomar la bolsa que colgaba de su hombro e iba arrasando las cosas como un tigre salvaje, su labial, un arma, su diario entre otras cosa de valor cayendo al suelo como basura mientras tomaba su llave y la introducía en la cerradura como un loco apuñalando a su peor enemigo antes de hacerlo girar con una sonrisa burlona en su rostro.

–"C-Cariño, ¿No crees que deberías coger Es…?"

–"Ryohei. Cálmate"

Su boca cerrada en una mueca de desagrado era audible. No definitivamente no estaba feliz.

Hana cerró la puerta abierta, sin sentir agrado cuando esta cerró con fuerza en la pared. A ella no le importaba en lo más mínimo lo que había dejado en su bolso; Tsuna era dueño del edificio entero, cada habitacion estaba lleno de mafiosos que hospedaban allí. Nada podría ser tocado, los novatos sabían que vivían en el apartamento 204. Sus cosas no serian tomadas y si fuese así lo habrían llevado al portero para ganar su confianza. Fin de la historia, podría ser tan fuerte y descuidada como quisiera.

Encendió la luz y se detuvo, pensando en si algo estaba fuera de lugar en el apartamento, pero se negó rápidamente y se sentó en el coche y miro sombríamente como Ryohei pasaba por delante, mientras iba al dormitorio principal. Él estaba allí media hora antes de haber disminuido el llanto, gracias probablemente a Shamal quien había llegado a ellos después de que Haru rescatara a Tsuna. Dios, en este momento no importaba que el médico era uno de los hombres más perfectos porque pensaba muy poco. Esa pastilla del sueño lo convirtió en un santo en las referencias de Hana. Por el momento, al menos.

Cuando Ryoheisalió Hana podría predecir con calma y honestamente que nunca había visto esto (Sus hombros caídos, sus ojos oscurecidos y cada paso que daba era más pesado que el otro) tomo asiento junto a ella, dejándose caer justamente…sin gracia o energía con todos sus movimientos tensos y hundió la cabeza entre las manos, que eran sostenidas por las rodillas.

Hana no dijo nada, simplemente cerró los ojos por un instante antes de que ella colocara su mano sobre su espalda y dejo que el silencio llenara la habitación.

Tsuna estaba tratando de hacerle un favor a todos, pero esto parecía más un castigo. Y en de cierta forma…se lo merecían.

Hana Recordó el día de su boda y el temor que tenía ella y que había comenzado en él, sus padres no estaban de acuerdo con su compromiso…ni por una pizca, pero ella se negó a terminar su relación. Ryohei era todo lo que necesitaba y la familia que se incluía en el paquete era más que suficiente para compensar la decisión que ella se vio obligada a tomar entre sus padres y él.

Ella desde su elección no los había visto hasta entonces. Pero eso era el comienzo de su carrera y su dinero se había reducido con la cuota de la universidad, ella había discutido el asunto de continuar la boda hasta que tuvo el dinero para pagarlo, y Ryohei de seguro que en su…"Trabajo" del que ella sospechaba de que no era todo lo que él decía, por un bien no tenía motivos para no ayudar.

Al día siguiente (cerca de las 3 de la mañana no se podría decir que era de día a menos que no hubiera dormido) Ryohei la despertó y le rogo a ella que no lo golpeara y fuera con él porque tenía algo que decirle. Él incluyo que era también algo que ver con su visita a Italia. Hana lo siguió, a pesar de no haberle agradado y menos aun cuando el coche (con ventanas Oscuras) se detuvo en el aeropuerto y al lado del avión privado que estaba allí.

–"Muy bien, estoy en un avión. Rumbo a Dios sabe dónde, en medio de la noche"–murmuro, con los brazos cruzados sobre su pecho y las piernas cruzadas de igual forma–"Y ya que estamos muy callados…sobre lo que no voy a preguntar dónde me llevaras. Pero por lo menos quiero saber ¿Porque? "

Ryohei trago en seco antes de mirarla de soslayo.

"Yo…hable con mi jefe sobre nuestra situación"–y si hubiera sido posible, de haber hablado con Tsuna sobre el asunto por teléfono antes le hubiera ordenado asesinarla.

Hana se froto la sien

"Él no puede despedirte, ¿verdad?"–pregunto ella con un suspiro.

Para esto ella tenía un "No" categórico. Ryohei sabía que Tsuna no le dispararía, incluso si la amenazaba

"No…pero quiere hablar contigo"

Hana simplemente arqueo una ceja, había algo que le estaba ocultando.

"Ryohei, se que tuviste problemas...sobre mi decisión. Pero me llevas a Italia para ganarte a tu jefe esa no es la manera de manejar la culpa"

Ryohei negó con su cabeza.

"Solo tienes que confiar en mi"

Esas palabras sonaban sinceras, extraño viniendo de un hombre tan fuerte y vibrante, Hana tiempo atrás aprendió que su futuro esposo tenía más de lo que podía ver, incluso las personas que lo conocieron bien, no lo entendían y que empezaba a darse cuenta de que aún no había visto lo que se hizo a sí mismo.

Hana se quedó dormida poco después, su cuerpo totalmente agotado después de completar su carrera antes en ese mismo mes y las palabras de sus padres le habían agotado mentalmente. Se despertó una vez más, con una ligera sacudida en los hombros de Ryohei, una expresión de cansancio en su rostro cuando él la llevo fuera del avión y mientras un auto los esperaba.

Ellos viajaron en el auto cerca de dos horas, el conductor comenzó un par de veces una conversación en italiano con Ryohei. Ambos hablaban con fluidez, esto era molesto y le producía dolores de cabeza, ni siquiera sabía que hablaba otro idioma, aparte de sus pocas frases en inglés que a veces las cogía en el teléfono. Nunca parecía feliz al irse así, por lo que nunca se atrevía a hablar del tema.

Cuando el auto por fin se detuvo estaban en la entrada de una enorme mansión. Hana se detuvo instantáneamente sorprendida al reconocer lo que había visto en su curso de investigaciones penales y los rumores que circulaban sobre como El Don más grande de la mafia nació en Japón. Esto era propiedad de Vongola.

Ryohei abrió la puerta para ella y solo lo siguió, a lo que podrían ser los edificios máspeligrosos en los que podía haber entrado. Hana nunca había pensado en lo mucho que confiaba en él, antes de esto…hasta que estuvo de frente a un par de puertas caobas con algunos pintorescos bordes dorados (acababa de pasar junto a otras habitaciones para llegas hasta aquí, un escritorio y dentro algunos archivos; muy parecido a una oficina) Dos guardias estaban en la puerta, sus caras sombrías hasta que vieron a Ryohei y a ella. Se inclinaron delante de su futuro esposo y lanzo una mirada curiosa a su manera, uno de ellos dijo algo en italiano pero este se negó con la cabeza, puso una mano sobre su hombro y la barbilla en dirección a las puertas.

Los hombres asintieron y las puertas se abrieron rápidamente. Ryohei parecía jalarse a su mismo mientras caminaban a través de lo que parecía ser la tercera oficina, aunque esto era más cómodo al encontrar dos sofás y un mini bar a un lado y un escritorio desordenado en frente. Detrás de esa mesa está sentado un hombre…un solo hombre que parecía un poco estresado, ocupado sobre lo que parecía ser documentos antes de volver hacia ellos su mirada.

Hana lanzo un grito ahogado y lamentando las palabras que salieron al azar de sus labios.

"¿Dame-Tsuna?

Ella lo reconoció, había cambiado mucho, pero solo es hombre, pero casi mantiene su cuerpo semejante. Su rostro había perdido su niñez pero aun conservaba algunas facciones de aquel joven, sus labios que siempre habían sido siempre extendidos parecían secos por falta de cuidados. Su pelo había crecido tanto como su cuerpo. Era más largo, el flequillo bajaba justo cerca de la nariz y sus mejillas enmarcadas. Sus cabellos despeinados brillantes que se mantenían siempre de pie a pesar de todo, ahora estaban un poco decaídos; dejando atrás la época en que teníamás cabello y menos cara. Era bueno eso, parecía…parecía diferente, pero lo que realmente había cambiado eran esos ojos…

Eso fue lo que realmente le atraía, lo que antes eran Profundos lagos marrones ahora eran iluminados por un color, manchas de lo que parecía llenar eran llamas. Era un color tan inusual que ella no podía ver partes del viejo él, ella habría pensado que eran falsos. Pero ver más allá, más adentro y más adentro, la emoción no era tan…grande y el era sabio. Al igual que había visto todo lo que debía y había escuchado todo lo que debía.

Los años de experiencia que había tenido, los caminos que incluso después de un siglo solo podrían adivinar de lo que es parte. Y otra cosa era muy clara: El mundo no ha sido amable con Sawada Tsunayoshi.

Tsuna se echo a reír, un sonido que llenaba el aire y bailaba en la luz y parecía poner en paz a Ryohei. Por supuesto Hana hubiera sabido que Ryohei valoraba a este hombre como algo más que un amigo…más que un hermano y también que fue novio de Kyoko, pero no podía decir que había visto algunas actitudes de él desde que había salido tiempo atrás de Japón.

"Ha pasado un largo tiempo desde que he escuchado eso"–dijo Tsuna.

Mientras volvía su voz dulcemente mientras su dedo índice acariciaba su mejilla, un gesto que había visto más de una vez en la secundaria. Parecían viejos hábitos que había perdido. Tomo de nuevo la compostura y la reconoció con un suave y con un toque tímido.

"Hola Hana"– contesto inclinando la cabeza en señal de respeto, mientras dejaba el bolígrafo sobre la mesa, y volvía a escribir en el documento que había estado leyendo antes de volver rápidamente al papel–"Lo siento no me ha dado tiempo para visitarlos antes, pero…he estado muy ocupado"

Hana arqueo la ceja, ¿Qué quería decir con eso? Él no le debía nada, ella admitió que había sido un poco dura…a él al momento de conocerlo y ver que no tenía mucho descanso. No podía ver algún motivo por el cual estarían hablando.

"Debido a lo importantes que son ustedes para mi"–respondió a las dudas que tenia, como ella lo miro con incredulidad.

Tragando en seco, Hana intento entender la conversación y continuo como si nada hubiera sucedido…aun–"¿Así que…culpable por asociación?"–de alguna forma.

Tsuna sonrío.

"lamento decirte que no tendrás mucha suerte para deshacerte de mí, ahora su familia y me gusta ser parte de las vidas de mi familia"

Hana miro sorprendida a este hombre, antes de acariciar su cabello.

"Siempre supe que eras extraño Sawada, meterte en estas extrañas situaciones y que ese don de terminar en problemas, al parecer encontró algo"

Todo parecía mas, Tsuna. Ella coloco una cara de desagrado, se coloco de pie y Hana se dio cuenta en ese momento que Ryohei no había hablado desde que habían llegado.

"¡Voy a decirte que esto no fue mi culpa! Es que…Me han obligado"

Hana hizo un bufido, al mirarlo con dureza.

" Mientras decías tus objeciones que fueron tan débiles que nadie las escucho. Por alguna razón, tú que eras el mas cuerdo de tu grupo, te largaste como el más loco y sonreías podría decir…"

Tsuna se encogió simplemente de hombros, sin molestarse en negar lo que de todos modos era una verdad a medias.

" Que Vías rápidas en la familias, y podría decir que vuelas…"

Sus ojos (que en los últimos años se habían inclinados ligeramente) se posaron sobre Ryohei, quien se enderezo un poco.

"Ella será buena para ti, Oni-san"–dijo Tsuna con una sonrisa–"El sol tiene una hermosa luna después de todo, realmente es muy adecuado, veo que ambos serán felices juntos, pero…"

El ambiente se puso tenso, Ryohei también. Hana se calmo tratando de adivinar a donde iba todo esto.

"A veces hay que mencionar, que no permitiré que le pase a Hana lo que le sucedió a Kaa-san"

Los hombros de Hana se tensaron al momento que escucho a Tsuna y saber que lo que escucho no era agradable. El castaño se volvió a ella.

"Supongo que a estas alturas, has calculado casi todos los secretos desde aquí hasta afuera ¿No?"–el comento.

Hana asintió con la cabeza levemente, abriendo sus labios cuando era evidente que esperaba el castaño que respondiera.

"Si, ya sé donde estoy. Aunque me gustaría saber…por el bien de mi cordura, ¿Qué es lo que hacen aquí?"

A pesar de que podría ser un argumento bastante bueno, sobre todo con las cosas que llevaba. Tsuna asintió con la cabeza y sonrío un poco al comprenderla.

"Entones…creo que volveré a enseñarte en este orden, conocerte primero por favor. Yo soy Sawada Tsunayoshi, Décimo jefe de la familia Vongola, heredero elegido por noveno y descendiente directo del Primer Jefe"

"Supongo que el bebe con una pistola no era solo de juego"–comento Hana, al recordar tiempo atrás. Cuando esto debió ser tan evidente, ya que no era exactamente sutil y tuvo que preguntarse ¿Por qué era esta la primera vez que todo encajaba? El afecto de Gokudera y el apodo de Tsuna"Decimo " en la escuela, los hombres de traje que lo seguían a la escuela al igual que el fumador tanto como el beisbolista estaban todo el tiempo con él, y habían comenzado a ir al mismo instituto "Elite"

La espada de Yamamoto, Gokudera y sus "palos" de fuegos artificiales en los que ella había comenzado a dudar que en absoluto Noeran fuegos artificiales. Ryohei y como él era portador de unos guantes de beisbol, la tolerancia de Hibari, aun ruidoso grupo lleno de adolescentes, donde el chico con cabello de piña con una mueca horrible y muy fuerte, buscando un tridente y su gemelo que no era tan feo que lo buscaba, pero tenía aun un peligroso aire.

Dios ni idea de donde había estado…Pero, ¿Dónde entra Ryohei en todo esto? Y como si estuvieran leyendo nuevamente sus pensamientos, miro de nuevo a Ryohei y este asintió con rigidez, una conversación silenciosa que pasaba entre ellos sin palabras.

"Y como decimo…El cielo de Vongola, necesito seis…o en mi caso, los siete guardianes"– dijo Tsuna.

Mientras enlazaba sus manos inclinándose levemente con una sonrisa, mientras su anillo brillaba impresionantemente de forma que fuera evidente para ella.

"Por favor, trata con cariño a Sasagawa Ryohei, mi Oni-san y El guardián del sol"

-Line Break-

La Cara de Tsuna palideció, sus ojos que instintivamente se movían en modo Ultima Voluntad y mientras trataba de mantenerse, lanzo algunas de sus antiguas llamas, pero no podía utilizarlas como normalmente lo hacía y no podía arriesgarse a usar las píldoras…no con los efectos secundarios. Sus ojos se centraban en la bala que pasaba a su compañero con la guardia baja.

No podía perder tiempo…no ahora, no cuando alguien dependía de él. Sus manos que titilaban llamas, tomo su pistola y mientras la adrenalina caía por sus venas. Al mantener su atención en la bala que iba a llegar a su destino, desenfundo el arma sin pensar en un segundo objetivo, e incluso sin pensarlo dos veces apretó el gatillo.

Haru casi deja escapar un grito, cuando la bala frente a su pecho cambio de dirección y se incrusto en el suelo. En ese momento de pánico que Tsuna era incapaz de protegerse, había olvidado la enseñanza primordial de Reborn" No, sin importar la situación, bajar la guardia..."

Era sencillo y a la vez tan difícil de realizar…

Parpadeo y su mirada volvió una vez más a Tsuna, que no aparto su postura al volver estar en condiciones, atento. Como si el mismo estuviera en condiciones de hacer frente a las balas que se dirigían a el y le disparo.

Observo como el dedo apretaba el gatillo, como su hombro una y otra vez avanzo y de cómo su cuerpo delgado pero Atlético con el inconveniente de lo que hacia el arma en él; Tsuna le había dicho una vez cuando había estado un poco ebrio, demasiado para ella. Que esto era en compensación por el daño que hacia cuando usaba un arma. Haru había tenido en cuenta esas palabras ese día, aunque no era la intención de Tsuna.

El Eco de los disparos resonaba en el aire con un objetivo fijo. Los ojos de Tsuna estaban cerrados, su cara luchaba contra una mueca de tristeza tratando de aceptar que esto era lo correcto y cedió su postura, mientras sus bajos poco a poco bajaban, a través del arma que estaba en una de sus manos inmóviles y en silencio.

Haru se dio cuenta de un golpe seco hacía eco después de los disparos, seguido de ramas rotas mientras algo al parecer caía de los arboles al suelo.

Tsuna se mantuvo así por un instante, antes de que abriera lentamente sus ojos, las lágrimas caían de sus ojos llenos de arrepentimiento por lo que había que hacer y por lo que sabía que tendría que seguir haciendo. Haru con su mano libre acaricio su pecho, que le dolía. Camino hacia adelante y toco su hombro suavemente, observo en silencio mientras el volvía su mirada a ella. Él la miro a los ojos durante lo que pareció una eternidad antes de tomar aire y enfundo su arma.

–"Ya termino"–afirmo Miura Haru. Mientras el jugueteaba con el cierre de su funda, sus dedos temblorosos se negaban a lo que el les decía, que siempre le sucedía después de algo como semejante. Sintió inmóvil el brazo y suspiro cuando un ligero "Clip" confirmando que estaba segura.

Tsuna se volvió con una sonrisa forzada, su atención se retomo en mantener la sonrisa:

–"Y yo que pensaba que era menos probable en que terminara haciéndote daño"–comento mientras el flequillo ocultaba sus ojos y Haru estaba a punto de negar eso, aunque nunca hizo tal cosa, pero antes de que siquiera tuviera la oportunidad de decirle algo…él se había alejado de ella y comenzaba a caminar en medio de los arboles.

Haru lo siguió a toda prisa, trepando a través de lo peor de la maleza antes de perder a Tsuna de su vista, ella no quería perderlo de vista…no en su condición. Muy pronto estaba detrás de él y miro por encima de su hombro, viendo con horror al hombre que había estado tan decidido a asesinarlos.

Tsuna toco su frente, empujando suavemente el flequillo de su rostro y le quito la máscara, su rostro palideció. Antes de que una pequeña risa los sorprendiera a ambos.

–"Espero que no le hagas esto a todos los asesinos que vienen tras su cabeza, Decimo Vongola"– abriendo lentamente sus ojos, llorosos y empañados por el dolor.

El rostro del castaño se suavizo después de un momento, pero no dejo la frente del hombreal arrodillarse en el suelo, viendo en la profundidad de sus ojos como la sangre emerge en su pecho.

–"No, en las batallas por lo general soy demasiado ido"

Los ojos de Tsuna se posaron sobre Haru, su mirada que sostenía un peso le decía que estaba dispuesta a comprender algo asintiendo levemente con el rostro, diciendo en silencio que podía continuar hacia adelante y lo hizo con cautela, asegurándose de que no seguía sus movimientos.

Alargo lentamente su mano hacia ella, para no llamar la atención del asesino y tomo su mano, tirando de ella y mientras ella se extendíaaúnmás, colocando su mano sobre la parte superior de la herida de bala que sangraba. Haru trato de contenerse el desagradocuando presionola heridaque sangraba entre sus dedos, pero no hizo ningún movimiento por apartar su mano, él quería que hiciera algo.

Una nausea recorrió su cuerpo, pero ella volviendo en si para ver los ojos marrones rogándole algo a ella. Sabiendo Tsuna que no se movía, aparto de él su manoy la coloco sobre su pequeño hombro, desnudo en su lugar; temblandoal sentir lo fría y pálida que estaba en ese momentoen blancoy al recordar el vestido de mal gusto que le escogió Kyoko. ¿Por qué el lugar que les había escogido o incluso cuando él estaba más lejos de ella?

Sacudió la cabeza, centrándose en esos pensamientos de su mente y limito sus llamas al debilitarseal contacto con su amiga. Él llevo su atención a ella(su esencia en mente mientras sus labios estaban en una curva baja, tratando de mantener las llamas y ver que podrían ser un problema, pero ahora se sentía como si estuvieran extrayendo sangre de una hemorragia interna) era duro y doloroso ,drenarse. Pero el persistió en ello y en ella con sus pensamientos.

"Haru" dijo el castaño. Se congelo cuando escucho lo que solo podría hacer su voz haciendo eco, sonaba como si tuviera auriculares. Sus ojos se abrieron para satisfacerlo y supo que no había hablado (Te explicare luego…solo escúchame por un instante) ella asintió confusa, sabiendo que era lo único que podría hacer.(Quiero pedirte un favor…Y lo siento por esto, pero quiero que cortes su respiración con tus llamas del relámpago) Haru quedo en shock, iba a hablar pero no lo hizo(No tenemos tiempo. Si, y lo sé que es peligroso, pero por favor…)

Y eso fue todo lo necesario para que Haru encendiera sus llamas y las concentrara sobre el pectoral del hombre que luchaba por respirar.

El hombre se sorprendió por un segundo y luego soltó una carcajada de sus labios.

–"Usted es tan tonto como los rumores dicen que es…"

Sin darse cuenta que habían conversado unos segundos antes, mientras su visión se había comenzado a nublar.

Tsuna suavizo su mirada.

–"¿Cuál es tu nombre?"

La petición silenciosa del castaño provoco el silencio del hombre, el asesino miro de forma extraña a Tsuna por un segundo.

–"¿Qué es lo que te interesa?"

–"Yo siempre tengo cuidado…"– contesto Tsuna suavemente.

La sinceridad en su voz clara y suave, completamente diferente al mismo hombre que vio desviar de forma rápida e inhumana un tiro y luego encontrarlo fácilmente. ¿Cómo saber si el hombre tenía problemas de doble personalidad?

El asesino suspiro, aunque se ahogaba al final cuando la sangre volvía a estorbar por su cuello.

–"Makoto Yuuto"

¿Qué importaba de todos modos moriría en poco tiempo?

Los ojos castaños se abrieron con sorpresa, él no esperaba un nombre japonés en un hombre de tales características.

–"Sawada Tsunayoshi"

El asesino casi suelta una nueva carcajada.

–"S-Si, muchacho. Yo séquién eres"

Era estúpido que él le dijera algo, pero estaba empezando a entender que para este estúpido muchacho era normal.

Una sonrisa triste apareció en el rostro de Tsuna.

–"Si, supongo que si"–suspiro–"Ya sabias que esto qué harías, no funcionaria ¿Verdad?"–pregunto tristemente aun apartando el pelo del hombre suavemente.

Mientras Haru se aparto para sentarse, mientras las lagrimas nublaban su visión.

–"Yo no iba a estar en este lugar, dime… ¿Cómo me encontraste? ¿Fue mientras me esperabas en la iglesia, pero me encontró al escuchar sobre este lugar?"

Inclino su rostro a un lado con su pregunta.

Si alguien le hubiera dicho sobre este hombre, Yuuto se habría burlado del asunto. Pero solo lo observo y simplemente lo iba a dejar ir, pero antes de ser engañado por una falsa bondad para sacar información de él, pero después de tanto tiempo en el bajo mundo, sabía lo que parecía y se podía decir que Sawada Tsunayoshi deseaba solo saber por curiosidad.

–"Te he estado vigilando por más de una semana"–comento el asesino.

Sin embargo, eso no asustaba al joven "Don" muy poco, el castaño simplemente asintió. Yuuto podía decir sinceramente que este hombre tranquilo era el hombre más indicado para ningún asesinato. En tan solo una semana lo había seguido mientras caminaba por la ciudad con su guardián del relámpago, hablando y riendo tratando a Lambo de la familia Bovino como un niño, no como su titulo indicaba. Como visito el Orfanato, que…dadas las circunstancias…aun se mantiene en pie. Él estaba viendo como Tsunayoshi llevo a un vagabundo y le ofrecía un ascensor a un extraño. Y como durante todo este tiempo no había apretado el gatillo, parecía como si el mundo fuera un lugar mejor con él, que si no estuviera.

Pero su familia estaba ansiosa y deseaba quitar, y deshacerse de la presión que mantenía. Yuuto sabía que no podía mantenerse al margen de la misión, él era conocido por muertes fáciles disparos seguidos, así eran todos los demás sospechosos del asesinato en el mejor de los casos, que pareciese que fuera una traición de la peor forma a la familia, por lo que necesitaba terminar el trabajo.

Y tenía o creía tener previsto por lo menos algunos anzuelos. Yuuto a pesar de ser un asesino a sueldo no tenia malas intenciones, sabiendo que no podía dispara antes de la ceremonia porque los mejores diez hombres más fuertes del mundo estaban allí, y no deseaba que al hacer su misión aterrorizara a la novia y a la gente inocente en los asientos, que se verían involucrados después.

Eso era lo que había decidido, sin embargo…no esperaba que la ceremonia fuese interrumpida, mientras el veía como la extraña chica se llevaba al decimo lejos como si él también estuviera de acuerdo y los siguió. Los encontró y espero mientras ellos hablaban.

Sin embargo, se involucro en su vida por una semana y después de conocerlo más y le había tomado afecto, algo que un asesino no debe tener con su objetivo…su cuerpo no deseaba matar a Sawada Tsunayoshi. Y se había perdido en ello.

–"Entonces que es…"–murmuro Tsuna.

Yuuto arqueo una ceja.

¿Cuántos atentados tenia este tipo como tratarlo tan calmadamente?¿y qué tipo de jefe le permite a su asesino tanta facilidad durante tanto tiempo?

–"Pero tú has tenido más de el tiempo suficiente para dar el golpe de gracia en cualquier instante. Recuerdo muchos lugares…eventos donde estaba baja la guardia y simplemente un blanco fácil, me preguntaba ¿Por qué esperar?... ¿porque?"

–"Si, ¿porque el hombre al que le disparo estaría tratando de hablar con un asesino y tratarlo como niño de camino a casa desde la escuela y por supuesto, mientras ayuda a un huérfano?¿Porque no? Incluso podría asustar a todos esos niños que parecen ver a su Onee-san y benefactor dispararles en su cara y grabar sus gritos de horror en mi Ipod?"

Respondió tratando de acoplar las palabras, para que entendiera porque había durado tanto tiempo.

Tsuna arqueo una de sus cejas.

–"Pudiste haberlo hecho antes, ¿no veo por qué no?

Yuuto resoplo con ironía.

–"Y yo que pensaba que eras demasiado optimista…"

Tsuna sonrió.

–"No, yo soy más un realista"–algo resonó y Tsuna hizo una pausa antes de continuar–"Supongo que no tienes nada mejor que hacer… ¿Por qué no te unes a Vongola?"

Ah, este chico es un buen comediante.

–"Estoy muerto, chico"–comento Yuuto sin dudar.

–"Solo estaba bromeando"–Tsuna respondió con facilidad, mientras otro pequeño sonido volvía nuevamente a salir desde su muñeca.

Yuuto se rio.

–"¿Por qué reclutar a alguien que trato de matarte?"

–"No veo el porqué de no hacerlo; Aquí ninguna ley se opone a ello y si existiera, no debería importarme, después de todo he quebrantado las demás"

EL hombre simplemente suspiro, mientras la sangre corría por sus labios. El cansancio comenzó a afectarle aúnmás fuerte.

–"¿Por qué no? No se puede vivir lamentándolo…"

Aunque, debió pensar en cada palabra con cautela porque esas palabras habían hecho algo en él, un tercer pitido sonó del reloj de Tsuna y una llama brillante los rodeo a los tres, en diez minutos más el comandante de la policía buscaba en la zona a tres hombres armados.

-Line Break-

Hana observo a Ryohei en lo que parecieron horas, mientras su mirada observaba alrededor de la habitación, en Tsuna hasta que volvió en sí. Estaban inquietos como era común, pero era aún más grave y se veía el miedo, miedo al rechazo y muy…que ella suspiro al ver a Ryohei.

A pesar de los bruscos cambios que habían ocurrido en estos chicos ahora hombres, estos viejos, sabios y tontos, tan generosos ahora cansados, luchando por aquellos jóvenes que conoció en la secundaria. Y tenían que creer que lo que hacían estaba bien.

Sintiendo que estaba cansado más del doble de lo que antes estuvo antes de que ella lo levantara y golpeara a Ryohei en la mejilla, con la cabeza a un lado por lo inesperado que era esto…

"Eso es por haberme mentido durante cinco años"– comento, Ryohei estaba en shock antes de que ella se adelantara a la mesa.

Tsuna levanto sus manos en defensa, aunque su rostro expresaba diversión mientras ella se acercaba.

–"No me pegaras así, ¿verdad?"

Hana se burló, dejándose caer de nuevo sobre una de las sillas al lado de la mesa, cruzando las piernas y entrecruzando los brazos.

–"No golpeo niños"–respondió ella con frialdad, antes de enderezarse y dejar de pensar en Ryohei–"Supongo que prefieres que tu guardián del Sol más cerca de ti, ¿no?"–comento, sintiéndose incomoda y tensa sin ni siquiera mirar detrás suyo.

La expresión de Tsuna se mantuvo tensa, sin embargo sus ceños fruncidos.

–"Lo prefiero donde sea que él sea más feliz"–dijo.

Mientras todo había quedado en silencio, Hana arqueo una ceja en señal de desconcierto. ¿En serio? Tsuna suspiro, nunca fue bueno al hablar con otros.

–"Entiende algo Hana, debido a la naturaleza de mi trabajo me quedo en casa, no me puedo mover libremente como otras personas"

–"Eres demasiado fácil de encontrar"–respondió de acuerdo con Tsuna.

Tsuna asintió.

–"Me ayudan a entrenar, leer los informes de las misiones, bla, bla, bla…"–comento mientras movía sus manos en respuesta a sus gestos, obviamente sabiendo lo aburrido que podría ser su dialogo. A pesar de todo eso, Hana estaba atenta a todas sus palabras.

–"A veces voy a algunas reuniones, pero por lo demás es muy peligroso. Eso es por lo general y allí es donde entran mis guardianes, aunque no es mucho, me puedo mover un poco mejor, lo que trato de decir es…"

–"Son sus piernas y te puedes mover de una lado a otro"– termino Hana.

–"Si, así que no me importa donde…"

–"Pero entonces tu tendrías un guardián menos para protegerte"

–"Bueno…si, pero no tengo una casa entera llena de…"

–"Y no importa que solo vea a su "Oni-san" cada seis meses"

–"Por supuesto, lo echare de menos, pero…"

–"Y no es que por lo fuerte que es el idiota: no puedes dejarlo. Él es…"

–"¡Muy bien!¡Muy bien!"–Exclamo Tsuna.

Por primera vez sería el que interrumpe y no el interrumpido.

–"¡Si sería bueno tener a Oni-san más cerca!

–"me alegra saber que nos hemos podido entender"–dijo Hana, secamente sin alejarse de Tsuna.

Tsuna coloco sus manos por instintito, por si lo golpeaba en la cara. Sino que había pasado mucho tiempo desde que no hablaba así, pero Hana era una mujer tan frustrante.

–"Así que…¿Cuándo lo transferirán de nuevo?"

–"¿De nuevo?"

–"Para Italia"

La expresión de Tsuna no mostro cambio alguno, cuando inclino ligeramente la cabeza.

–"Tendrías que comenzar uno de los programas de entrenamiento Vongola para tu protección por supuesto."

Hana simplemente asintió, y comprender la necesidad de ser capaz de luchar en un cierto nivel.

–"Hana…tu decisión tiene un precio, sino que te exigirá grandes y terribles cosas de ti"

Sus ojos…sus ojos parecían llenos de ansiedad, después de haber visto tantas cosas por las que se quedó quieta.

Hana se había dado cuenta, ella sabía lo que estaba aceptando, entendió lo que implicaba y simplemente acepto por última vez, un gesto tenso pero firme en ese momento sabia y se daba cuenta en lo que estaba a punto de entrar.

Sus ojos oscurecidos ahora nublados se posaron sobre el hombre con el cual nunca había tenido una conversación adecuada y casi suspiro; por el rostro de Tsuna que estaba fruncido, se dio cuenta (por conocer la lógica de los idiotas) que estaba preocupado y sintiéndose culpable.

Tsuna se inclino y le ofreció su mano, ella lo miro y en cuanto a su estatura aun era bajo, pero había crecido y era un poco más alto que ella…su piel se había estado echando a perder un poco, mostrando lo fuerte que habían luchado en las batallas. Hana acepto la oferta y la apretó con fuerza como si siempre hubiese querido hacerlo… sintiendo lo cálido y por un momento un hormigueo recorrió su cuerpo.

–"Ahora"–suspiro, Tsuna. Llevando su mano hacia atrás y tomando asiento nuevamente, mirando por un instante en el silencio a Ryohei antes de continuar

–"He oído hablar de tus problemas familiares…"–afirmo con torpeza, mirando la incomodidad de hablar sobre un tema en el que no había duda que no le debía importar donde no debía intervenir; como siempre Reborn decía que el siempre hacia.

Hana miro de soslayo a Ryohei molesta.

–"Si"–respondió ella, honestamente. Sabiendo que mentirle a el no llegaría lejos, sino que trato de discernir la verdad de lo que no era–"He tenido algunos desacuerdos con ellos…"

Los ojos de Tsuna notaban un leve matiz de tristeza ante sus palabras de "El" y "Ellos" y no nosotros. Era obvio para él que ella los había apartado de su mente a todos.

–"Oni-san también me ha comentado acerca de sus novios…"– Hana miro de nuevo de soslayo a Ryohei llena de ira–" y me gustaría ayudar…"

Hana se detuvo mirando a Ryohei mientras una gota de sudor corría por la sien del hombre y parecía un poco sorprendido.

–"¿Tu…que? "

Tsuna sonrió, las personas que estaban alrededor de un hermano o hermana más joven…

–"Me gustaría pagar los gastos de su boda"–comento mientras se sonrojaba y se frotaba el cuello–" Ryohei siempre se sonroja cuando hablo sobre el asunto y me mostro algunos de los planes…tengo muchas ganas de ayudarlos a ambos con ello"

Tsuna continuo sonriendo como Hana quedo petrificada.

–"¿Por favor? "

HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Bueno espero les guste y que a pesar de haberme demorado para colocarlo por lo extenso que es…y bueno he decidido colocar un capitulo de alguna de las series por semana y si me sobra tiempo coloco dos pero pues por ahora esto es todo…y espero no se molesten jejeje bueno bendiciones y gracias por el apoyo de todos los lectores…