Glee no me pertenece, ni tampoco los personajes, ya quisiera yo ser dueña de Blaine, los Hummel-Hudson, etc., pero no, no me pertenecen, esto lo hago por diversión.

Oh si…AGRADESCO ENORMEMENTE sus comentarios, en serio, así que no teman comentar niñ s, usualmente yo los contesto uno por uno por medio de mensaje, para no distraerlos de la historia, pero sepan que en verdad me impulsan para actualizar.

ADVERTENCIA:

Esta historia contendrá situaciones difíciles, mal lenguaje, violencia y por la naturaleza de nuestros personajes principales, una temática homosexual latente, si tienes problemas con cualquiera de estos temas, te recomiendo no sigas leyendo, igual si eres menor de edad no me hago responsable de traumas, yo he advertido que no es una historia apta para todo el público y sin más…iniciamos.

Cap. 3 "Segunda Pista"

Ir a la estación de policía parecía ya tan familiar, aun cuando solo habían pasado unos días desde aquella terrible mañana, encontrarse con Cooper Anderson ya no era tan agradable como la primera vez, cuando estaba en la escuela y solo era el novio de su hermano menor, no aquellos días se habían acabado.

Kurt Hummel había terminado con lo que tenía que hacer, esa tarde, sin lugar a dudas no había encontrado paz, no, definitivamente no, mucho menos cuando vio llegar a los padres de Blaine, jamás en su vida creyó que los conocería así, y se sintió mal, porque siempre que había imaginado ver a señor y la señora Anderson, creyó que sería cuando al fin Blaine sintiera la fe en ellos para presentarlo oficialmente como…bueno…como algo que ya no era.

Así que ahí había estado él, ligeramente ausente cuando vio como Cooper fue a abrazar a su madre quien estallo en llanto, ahí estaba Kurt cuando su propio padre y Carole fueron con los Anderson para explicar algunas cosas y presentarse, quiso decir algo cuando la mujer de ojos pardos se acercó a él y le miro con aire dolido, buscando alguna pregunta, algún…algo que pudiera encontrar, pero Kurt solo pudo sentir que sus ojos se llenaban de lágrimas y un nudo se atoraba en su garganta, entonces la mano de Finn toco su hombro y al volver a verlo este le sonrió con tristeza y dificultad en una clara señal de apoyo fraternal, tal vez ese pequeño detalle fue lo único que logro que sus músculos pudieran moverse y salir de ahí con algo de dignidad.

Las horas pasaban y cada segundo contaba, tal vez para algunos sería muy poco, pero por la naturaleza del rapto de Blaine, cada minuto podía ser la diferencia entre la vida y la muerte.

No tuvo idea de que hora era, solo fue consciente de que estaba en su departamento nuevamente, arreglando algunas cosas para cuando volviese a la oficina de la revista, sus cosas para su ingreso formal a las clases de NYADA que algo lo saco de sus eternos pensamientos.

Su teléfono móvil comenzó a sonar y la pantalla parpadeo con letras grandes, terroríficas para el castaño la palabra "Número Desconocido".

- ¡Papá! –grito desde su habitación con el corazón en la garganta y no tardo en escuchar los pasos apresurados, no solo de su padre, si no tal vez de Carole y Finn, mas antes de que cruzaran la puerta contesto la llamada-…¿Bue..no? –murmuro y rápidamente recordó todo lo que tendría que hacer en caso de que alguno de los que se llevaran a Blaine lo contactaran a él o a su padre-

-¡Alo! –se escuchó la voz de una niña que parecía más que agitada y Kurt movió sus ojos en dirección a donde sabía que estaba su padre y como sospecho, el resto de su familia- ¿Kurt con una T y Hummel con H? –pregunto antes de respirar hondo-

- si…así es –dijo sin saber muy bien de que iba todo, no creía que esa niña fuese uno de los secuestradores y aquello era terrible, porque eso significaba aun, que Blaine no había sido raptado por dinero, había sido raptado, como todo lo apuntaba, por odio- ¿con quién hablo?

- No puedo decir mi nombre –dijo la niña bajando un poco la voz- pero… pero tengo un mensaje para ti…usted…bueno, tengo un mensaje –dijo la pequeña en lo que Kurt decidía tomar asiento en el borde de su cama, siendo observado fijamente por su familia- es de…hummm.. Blaine Anderson ¿lo conoce?...dijo que era su amigo…-entonces Kurt abrió los ojos y asintió mientras la boca parecía habérsele secado, aquello era, lo más magnifico de todo, aun no sabía de qué trataba, pero si Blaine podía dar un mensaje, significaba lo mejor del mundo…estaba vivo- ¿hooooooooola?

- ¡Hola!, si…hola, digo, si, lo conozco y lo estamos buscando ¡¿Dónde está?!-pregunto olvidando el detalle de mantener la calma, entonces Burt se acercó y se sentó a su lado , preguntándole con un ademan de su mano si le pasaba el teléfono, a lo que Kurt negó con fuerza, quería oírlo él, quería saberlo directamente-

- Humm…bueno, te diré en donde pero… tienes que prometer que no le dirás a nadie que te llame, mi papa podría perder su trabajo por esto-dijo la niña y Kurt volvió a asentir como si la niña pudiese verlo- creo que necesita ayuda, mucha, por que ayer lo escuche gritando y llorando…y los hombres solo lloran cuando cosas feas pasan –explico con voz suave pero triste- me dijo…"Dile que estoy vivo y necesito ayuda" –recito como si lo hubiera estado repitiendo para que no se le fuese a olvidar-

- ¡sí, claro…claro iremos por él, solo…solo dime donde! –dijo con la voz amortiguada, trataba de no gritar, por lo que los nervios y la emoción se le escurría entre las notas de su voz, y es que era feliz, al fin, al fin podía encontrarlo- …¿hola?...¿hola?...por favor no te vallas, dime que sigues ahí –dijo al no escuchar repentinamente nada y Burt se encargó de tomarlo de los hombros para verlo fijamente y ordenarle así que se calmara-

-sí, sí, es que estaba borrando tu número de mi libreta, no puedo tener números así…humm este..-se escuchó a la niña antes de que Kurt cerrar los ojos y llevase su otra mano a su pecho- estamos en la 11va Avenida …a dos cuadras del Muelle Pier 54…por ahí hay unos pequeños almacenes para las embarcaciones –dijo bajando aún más la voz- él está en el más viejito de todos, tiene una puerta enorme en color café feo y las ventanas con muchas tablas viejas…

- espérame…-dijo Kurt antes de ver a Finn, quien era el que estaba más cerca de uno de sus cuadernos- Finn pásamelo, pásamelo –dijo y este apresuro sus manos para tomar el cuaderno y una pluma, a lo que Kurt lo tomo para escribir – dices …Avenida 11, a dos cuadras del muelle Pier 54…y es un almacén viejo y pequeño, con tablas en las ventanas ¿cierto? –pregunto mientras su mano escribía lo más rápido que podía-

- sip, eso…y yo que tú, venia, ya, porque yo debí llamarte anoche o hoy en la mañanita, pero no pude, mamá no me deja usar el teléfono sin ella y si se da cuenta me van a regañar…y hoy cuando llegue fui a hablar con él, pero escuche mucho ruido y gritos, entonces corrí a llamarte, necesitan venir, ya, ya, ya –dijo antes de callarse unos segundos- debo colgar papá no tarda en llegar , nos vemos –dijo y antes de que Kurt intentara detenerla ya habían colgado, entonces se levantó de la cama y fue a ponerse su abrigo-

- Tenemos que irnos –dijo Kurt con aire apresurado y asustado- llamare a la policía en el camino, pero tenemos que ir, ya…¡YA! ¡Blaine está siendo masacrado a golpes! –dijo y Finn se apresuró a buscar su abrigo, sin embargo Burt se movió para tomar el teléfono de la casa y marcar un número- ¿papá? ¡¿Carole, que hace mi padre?! –pregunto sin poder creer que su padre estuviese haciendo las cosas, así-

- Cariño, tu sabes que hace…-dijo la mujer antes de acercarse a él para tomar el cuaderno- esto es un asunto que debemos reportar a la policía, ustedes no pueden solo ir por él, no sabemos si es una trampa o que tan peligroso es –explico antes de salir de la habitación para buscar a su esposo, llevándose con ella el cuaderno-

Iba saliendo cuando Finn entro, con el abrigo puesto y la mirada extrañada, entonces observo a Kurt quien había vuelto a sentarse.

-¿Qué pasa? –pregunto sin entender demasiado, hasta que recordó haber visto a Burt hablando por teléfono- oh…cierto, debemos avisar primero… -dijo antes de ir hacia su hermano y sentarse a su lado- Hey…Kurt… escucha, este sí, lo sé yo también quien ir, pero…bueno es mejor que esto lo trate la policía ¿no?, ellos son especialistas en eso, tu sabes, como en las series de televisión y esas cosas –dijo antes de poner una mano en su hombro- hey… amigo…

-No…¡No Finn! –grito quitándose de la cama con aire frenético y los ojos rojos, no sabía cuánto tiempo había llorado desde lo sucedido, no sabía cuándo dejaba de hacerlo y cuando volvía a hacerlo- ¡No es como la televisión, esta…esta es la vida real!¡Blaine está siendo molido a golpes por orden de alguien que NO conozco!-grito antes de llevarse una mano al rostro-

- Hey amigo, si… lo sé, pero…pero mira…-Finn se levantó para ir con él y tomarlo de los hombros- está vivo…Blaine está vivo Kurt y ya sabemos dónde lo tienen y van a ir por él-dijo con fuerza y con tal seguridad que Kurt le creyó y se abrazó de él- va a estar bien… te dije, es fuerte, encontró la forma de mandarte un mensaje y hombre eso es súper increíble –dijo contestando el abrazo de su hermano-…debes estar tranquilo, …y prepárate, prepárate para verlo ¿estás listo?-pregunto y el corazón de Kurt pareció dar un salto de emoción-

-…debo ducharme..-dijo Kurt separándose del otro con las lágrimas corriendo sus mejillas- voy… a… voy a ducharme, ¿ellos irán por él verdad? –pregunto y Finn asintió mientras Kurt se movía a su armario para buscar algo de ropa-…quiero verlo…-murmuro – sé que…tal vez valla a estar muy herido, pero…quiero abrazarlo y decirle que..yo aún…-se mordió el labio mientras Finn le sonreía-

- Lo se…lo se hermano –dijo antes de dar un paso atrás- iré con Burt y mama, tu mientras arréglate, cualquier cosa te informamos, pero estoy completamente seguro que daremos con él, que pronto lo veremos y yo tendré una vez más a mi estrella en el club Glee jejeje –dijo antes de salir por la puerta de su habitación-

Kurt era consciente de que la llamada podía ser falsa, pero muy dentro de sí, creía en la niña, muy dentro de sí, le decía que esos datos eran reales, no como las que habían llegado sin frutos a la estación de policía, y quería verlo, quería ver a Blaine con tantas ganas que no podía con la emoción en su cuerpo.

Sabía que su padre llamaría a la policía y los movilizaría en caso de que le pusieran peros a la llamada, sabía que se encargaría de localizar a los Anderson para comunicarles la noticia, pero sobre todo sabía que hoy, antes de que el día y el 2012 llegaran a su fin podrían tener a Blaine a salvo.