Baka onii-chan!: ultimate onii-chan
Por Katou Yuu
ADVERTENCIAS: yaoi, yullen, drama.
DISCLAIMER: d. Gray –man no me pertenece, es de Katsura Hoshino.
Sentía que no podía darse el lujo de hacerlo, después de lo que había pasado, no se lo permitía.
Road no insistió mas y les había dejado diciéndole que entonces se disculpaba por su intromisión. Prefirió ignorarla a ella y Tyki llevándose a Allen sin siquiera darle tiempo de despedirse. Allen se disculpo y le agradeció al mismo tiempo. - Realmente que eres idiota Moyashi.
- Como si fuera tan fácil - dijo con un aire cansino. Kanda ignoro la respuesta y le seguía guiando - A donde vamos?
- Todos te inscriben en donde se les da la gana...
Allen lo vio los ojos de sospecha, Kanda lo llevaba casi volando y miraba el reloj constantemente. Una vez montados en el autobús, Allen no dejó de insistir en saber el lugar, Kanda había elegido los asientos del fondo mañosamente así que podía callarlo distrayéndole con algún pequeño beso.
Llegaron al distrito comercial, había un festival de repostería donde ofrecían muestras gratis.
Los ojos de Allen brillaron, pro en cuanto una bandeja se le acercó para darle hojaldre, Kanda le golpeó la mano antes de que pudiera tomar algo.
-Te inscribí en el concurso de comer pays.
- ¿ E-En serio? - le miró incrédulo.
- Dije que lo haría.
Allen en un movimiento inesperado se lanzó a sus brazos.
- ¡Gracias, gracias! - dijo con total felicidad.
- Mas te vale ganar Moyashi, aposté por ti.
Allen entrecerró sus ojos - ¿Acaso soy un caballo de carreras?
- No, solo lo hago porque sé que limpiaras esa mesa como si nada - se burló evadiendo un golpe que venía de frente - Es hora de que vayas a validar tu inscripción.
Allen no sabía de la felicidad, definitivamente, Kanda lo conocía.
Fue a la mesa de inscripción después de dejar su mochila, saco y corbata con su novio, dio su nombre y de inmediato le dieron un número para pegarse en el hombro y un babero enorme con el logo oficial de la feria para que lo usara en el momento de la competencia. Muy considerados, la verdad, pensó Kanda, ya que seguramente, cuando Allen comiera como cerdito, se ensuciaría el nuevo uniforme.
Cada uno tomó su lugar, en el público y en la enorme mesa de voraces concursantes. Desde su asiento, podía ver la cara desorientada de Allen... por dios, no estaría nervioso ¿cierto? comer era lo que mejor le salía, estos concursos podrían ser su vocación.
Se sonrieron, al parecer el idiota no estaba nervioso, estaba en un sueño, a penas y lo podía creer. Tan tonto, tan infantil.
El conductor del concurso dio las reglas y comenzaron. Todos se hundieron en los pays. Allen ya tenía relleno en la nariz al tercer pay. El público vitoreaba a un loco que golpeaba la mesa cada vez que terminaba uno, era el favorito, al parecer, pero Kanda confiaba en su Moyashi.
La tensión subió cuando Allen pareció atragantarse. Se golpeó el pecho e hizo una señal para que le dieran agua, el conductor dudaba que pudiera seguir, dijo algo de los siete pays que llevaba y su cuerpo pequeño. Allen logró pasar y siguió devorando.
El hombre a su lado notó su determinación pensó en no dejarse ganar y defender su título. Allen veía como aquel hombre comía de lo más desagradable, le ignoró siguiendo en lo suyo. Kanda le apoyaba no se podía rendir, quedaba un solo pay en la mesa debía comerlo lo más rápido posible, aquel hombre también había llegado al último, ambos estaban cabeza a cabeza. El hombre se atragantó por un momento Allen aprovechó el momento para tragar y comer el ultimo trozo.
Una campana anunció el final de la competencia y el presentador se acercó al albino con el rostro lleno de pay y alzó su brazo anunciando su victoria. Kanda sonrió como si ya lo supiera. El presentador quiso pedirle algunas palabras al ganador pero Allen simplemente pidió un vaso de agua mientras recibía ovaciones.
El hombre le entregó lo que parecía un trofeo y un vale en la pastelería por un año gratis en pays. No podía estar feliz. Mientras Kanda cobraba lo su apuesta.
El rival de Allen le dio la mano en un gesto competitivo y todo estaba en paz. Kanda se acercó a él acariciándole la cabeza y dándole un pañuelo para que se limpiara el rostro de pronto oyeron algunos cuchicheos cerca.
" ¿Has visto a ese? No es Walker, participando en un concurso como ese..."
" Que vulgar"
Al parecer algunos estudiantes estirados del nuevo instituto del Moyashi merodeaban por allí.
Ambos chicos salieron del lugar desconociendo los comentarios, Allen se sostenía la barriga. Toda su cara sabía dulce, hubo forcejeo pues Kanda no quería besarlo.
Se sentaron en la parada del autobús. Charlaron sobre la escuela y dejaron pasar el tiempo, sin embargo, un asunto importante no se había tratado.
- No vayas con Tyki - dijo Kanda como orden aunque era más una súplica.
- ¿Por qué? Puedes acompañarme...
- No...
Se quedaron callados al no poder comprenderse el uno al otro. Kanda miró el reloj, no quería irse, quería explicarlo todo pero no podía. ¿Cómo explicar que estaba tan estúpidamente enamorado que la distancia lo estaba angustiando?
- Me tengo que ir, el viejo debe estar buscándome.
Allen asintió. A veces no podía comprender a Kanda, jamás explicaba nada.
Se besaron tan intensamente que se olvidaron de la rencilla anterior, ambos se fueron a sus casas con una sonrisa, aunque la de Kanda era mucho más disimulada.
Llegó a casa, antes de entrar buscó arreglar su aspecto y parecer aceptable y ver si no había alguna mancha en su uniforme.
Entró encontrándose con Link que le recibió inmediatamente.
- ¿Link?
- Qué bueno que llegas, me habías preocupado - expresó un poco más tranquilo.
- Lo siento Link, es que había quedado con Kanda y... - sus mejillas se sonrojaron, sin dar mucho detalle de a donde había ido.
Link le miró seriamente examinando su expresión. Aún con el obstáculo impuesto de cambiar de instituto y casa los sentimientos de Allen no parecían haber cambiado, más bien se fortalecían hacia Yuu Kanda, quizás era el quien estaba siendo muy permisivo, pero no podía imponerle cosas como que dejara de verle, solo se ganaría su odio y desprecio después de todo era su novio.
- La próxima vez avisa que llegaras tarde.
- Lo haré.
- Ahora ven a cenar - le indicó pero Allen se quedó parado - ¿Ocurre algo?
- ¿Eh? pues.. - rodó los ojos - Kanda ya me invitó a comer y...
- Entiendo - dijo con una suave sonrisa.
- ¿Ha llegado Allen? - se escuchó decir a Leverrier desde la sala
Allen y Link fueron a su encuentro, ya estaba levantándose para ir con Cross al comedor. Los apresuró a sentarse pero Allen se excusó nuevamente.
- ¿Ese Kanda Yuu es buen amigo? - dijo Leverrier indicándole a una criada que le sirviera vino.
Link miró a Allen como si el advirtiera de algo. Era mucho mejor si no le decía directamente que eran novios, tanto para él como para sí mismo.
- Sí, es buena persona. - dijo sin poder evitar sonreír un poco.
- Sin embargo, ahora tienes la oportunidad de conocer nuevas personas. Así como tu padre olvidó ese estilo de vida miserable, tu también deberías hacer cambios. Hay buenas personas en tu nuevo instituto.
- Disculpe señor Leverrier pero, no le comprendo.
- Ahora eres mi hijo y el hermano menor de Link, no nos pongas en vergüenza.
Cross había permanecido callado. Allen nunca esperó que lo defendiera pero la verdad es que ni siquiera entendía a qué venían esas advertencias y prohibiciones disimuladas. Link tenía la mirada clavada en el plato, ahora mismo les servían la sopa.
- Ahora vamos a comer, como una familia. - dijo Leverrier e ignoró la tensión de la mesa.
Allen vio su porción, Link le había servido muy poco respecto a su aviso, pero aquellas palabras le habían descolocado un poco, dejó la cuchara de plata en la mesa y procedió a disculparse mientras pedía retirarse.
- Padre, disculpe a Allen, aún le cuesta adaptarse - dijo Link en su defensa.
- No pasa nada - dijo bebiendo de su copa - Puede retirarse si así lo desea - le miró de reojo y Allen tembló un poco disculpándose nuevamente saliendo del comedor. Una sensación de escalofríos había recorrido su cuerpo en ese momento. No quería pensar que el señor Leverrier fuera una mala persona ni nada de eso, después de todo les había acogido en su casa pero... ¿acaso le avergonzaba las personas con las que andaba que no fuesen parte de su círculo?
Negó con la cabeza, no iba a dejar a Kanda por una excusa tan ridícula.
Se dio un baño y se colocó la pijama y se fue a dormir.
NOTAS: Ya se van notando las intenciones malignas del nuevo padrastro de Allen, como es de esperarse Leverrier nunca es sinónimo de nada bueno. Logrará el amor de nuestro protagonistas sobrevivir a este obstáculo? Allen irá al campeonato mundial de comer pays? descúbranlo en el siguiente capítulo.
