\(:v)/ un capitulo mas damas y caballeros

Espero que les guste :3 gracia a todas las que comentaron aqui o en PM xD los lei pero no me ha dado tiempo de responder :'v

Sin mas que decir lean :v LEAANNNNNN


Sosushchestvovaniye

— Pareces contento—comentó Yuuri echado en el suelo con la cabeza en alto, era muy temprano, apenas debían ser las 6 de la mañana y toda la manda despertaba alrededor de 8. Viktor se estaba amarrando un par de… cosas en los pies, era como un zapato que podía usar como arma, al menos eso pensaba Yuuri— ¿Algo en especial?

—Había una pista aquí y no me dijiste nada—se levantó y apenas puso un pie en ese lago congelado comenzó a dar vueltas, disfrutando la sensación que le daba esto—De saber que esto estaba aquí no me hubiera quejado tanto—suspiraba.

—No sabía que te gustaba tanto patinar—se excusó bajando la cabeza—Aunque es bueno que encuentres algo que te guste.

—Eso me hace pensar… ¿Aquí nadie patina? Ayer parecías saber bastante bien a que me refería cuando hable de patinaje—dijo curioso acercándose hasta Yuuri, el dragón resoplo al parecer ofendido, tan recto como de costumbre.

—Por supuesto que sí, aquí casi todos tenemos por… ¿Distracción? Patinar, por eso este lago está congelado, Yuri lo mantiene así. Si vienes de noche quizás tengas la suerte de verlo danzar junto a Otabek—comentaba bostezando enormemente, mostrando todos los colmillos que usualmente no se veían.

—Oh… ya veo, vendré por las noches entonces—parecía un niño pequeño con un juguete nuevo, tan solo dando vueltas y haciendo ligeros movimientos de coreografías hechas por sí mismo, Yuuri le miraba fijamente, como queriendo analizarlo de arriba a abajo— ¿Y porque no vienes y patinamos juntos?

—No puedo, estoy despierto para no perder el reto de hoy, no debo distraerme con algo así—explicó mirando alrededor también, su cueva justo donde terminaba lo que se podía llamar "Territorio", algunas veces diferentes especies aparecían, rara vez hostiles pero como líder tenía que cuidar de cualquier amenaza exterior.

—Sí, claro, como no—se mofo dando pequeñas vueltas cerca de Yuuri—Quizás solo me mentiste y no patina nadie aquí, menos tu—el que Yuuri moviera la cola de un lado a otro con mayor velocidad a la normal, definía que estaba molestándose—Tal vez eres muy torpe y lo hagas mal.

— ¿¡Torpe!? —al parecer le había tocado una fibra sensible sin querer. El dragón cambio a su forma humana, para asombro de Viktor no tenía su usual ropa, sino una mucho más clara, muy hermosa en tonos celestes y aguamarina, el pantalón negro al igual que sus pies que parecían tener patines invisibles, pues se deslizaba grácilmente sobre la lisa superficie con tanta facilidad que resultaba hasta ridículo.

Viktor iba a su lado, casi jugando con Yuuri para quitarle la mueca de niño regañado que se cargaba, incluso las manos dejaban de tener las escamas negras, luciendo más humanas por el tono claro y carencia de pequeños cuernos. De un segundo a otro estaban danzando cada uno a su ritmo, pensando en algo distinto pero que de la misma manera terminaban conectado, Viktor le tomaba de la cintura alzándolo, finalizando con Yuuri dándose la vuelta en aquellas manos, dándole un beso corto en la boca al humano, contrario a quejarse sonrió por esto, poniéndole en el hielo de nuevo.

No tenían ni la más mínima idea de cuánto tiempo estuvieron ahí, tan solo divirtiéndose los dos, de forma tan íntima que Viktor sentía desde lo más profundo de su alma el ferviente deseo de seguir así hasta caer agotados al suelo, recibiendo a Yuuri, abrazándolo, dándole besos furtivos que eran correspondidos, demostrarle las danzas más bellas que podría hacer por el cómo…

—Con que aquí es donde te escondías—Yuuri casi se cae al escuchar aquel comentario burlón, Jean parado en donde hace –según él- poco tiempo, estuvo esperando que se hiciera hora para el reto. —Acerté al pensar que huías del duelo conmigo—Yuuri vio el cielo, después de todo no usaban relojes sino que se guiaban por la luz del sol, y este daba… a más o menos las 12 de la mañana.

—No se escondía, sólo se distrajo—intentó excusar Viktor acercándose al pelinegro que con un soplido escupió una gran llamarada, la cual impactó contra el ala de Yuuri que cubrió a Viktor

—Que rayos se supone que están haciendo, aquí no se puede pelear—reprochaba Yuri aterrizando—También se había dejado claro que no se le haría daño al humano.

—Ay por favor, es tan patético que dan ganas de hacerlo. Muévete Yuuri, quiero jugar con los Omegas ya—comentó acariciando la cabeza de Yuri, quien se apartó de inmediato gruñendo. Al verlo noto que Yuuri ya tenía puesta su ropa de siempre, a decir verdad opacaba un poco su hermosa apariencia, habiendo visto cómo vestía antes.

—Si tanto apuro tienes ¿Por qué no simplemente viniste antes? ¿Acaso fuiste al comedor sin mi permiso?—Jean borró su sonrisa por unos segundos, era verdad, de haberse interesado enserio le habría buscado a los 5 minutos, siendo tan impaciente era lo más normal pero no, se tardó horas, no existía la excusa de no saber dónde buscar pues su olor era lo suficientemente fuerte como para ser localizado—Vamos de una vez, no quiero tomarme más tiempo amargandome por tus berrinches—bufo pasando a su lado con aquella postura recta y elegante—Lleva tu a Viktor al coliseo, no empezaremos hasta que él esté ahí—Yuri chasqueo la lengua, Yuuri estiró las alas y alzó vuelo.

—Maldito…—gruño Jean.

—Ten más respeto, imbécil—bufo pasando de él. Jean alzó vuelo en la misma dirección que Yuuri—Y tú… ¿Qué demonios crees que haces? Distraer así a Yuuri, pretendes que te mate antes o que—gruño con parte de su piel poniéndose amarilla y escamosa.

—So-solo le pedí patinar junto a mí y-

— ¡No se lo pidas más nunca! —exclamó furioso, asustando a Viktor—No tienes la más remota idea de lo que... ¡Ugh! Vuelvelo a hacer y te tiro a los Naga a que te mueras por su veneno, que entra en tu torrente sanguíneo y pudre todo por dentro—amenazaba iracundo—Yuuri no necesita más ilusiones, te lo dije antes Aléjate de él.

—Soy humano... Él me hace sentir como la persona más feliz del mundo, aun en este mundo extraño del que me quiero largar... Quiero disfrutar el tiempo que pase a su lado —dijo lleno de convicción y firmeza, el que Yuri se pusiera aún más escamoso dejó entre ver que su ira aumentaba.

— ¿Largarte después de haberle enamorado? Tienes razón, eres humano —escupió la palabra como si le causara repulsión —Andando.

— ¿Porque hoy hay tanta gente aquí?—pregunto algo sobrecogido y Yuri bufo.

—Hasta ahora Jean es el mayor rival, también quien más temor causa, el ver su derrota es un alivio para todos—explicó Otabek sentándose al lado del rubio, Yuri se recostó de este. —Por desgracia existe la posibilidad de que Jean gane existe.

—Pero Yuuri es el líder —resaltó un tanto abatido por lo que el dragón decía.

—Es Omega, no lo digo por ser despectivo, tan solo que en algún momento va a flaquear, pelear contra un Alfa de casta Alta es difícil para cualquiera.

—Sobre todo para Yuuri—suspiro Yuri con preocupación.

En el medio de la arena estaban Jean y Yuuri, uno frente al otro ,aunque el dragón de fuego lucia confiado y se lucía como solo él en momentos así, el dragón de cristal permanecía tranquilo, sentado y con lo se ojos cerrados, esperando la señal que daría comienzo a su batalla. Al escuchar el sonar de un cuerno abrió los ojos, el silencio duró tan solo un segundo, siendo interrumpido abruptamente con el choque de ambos enormes y poderosos animales. Yuuri de por sí lucía menos fuerte, más hermoso y delicado, no por ello se dejaba tirar por el otro, manteniéndose ambos al margen chocando sus cuerpos, cabeza y cuernos mientras se rugían ferozmente. El dragón de cristal se alzó en sus dos patas, dando fuertes golpes y arañazos al dragón de fuego que comenzó a hacer lo mismo, ambos hiriéndose y rasguñándose cruelmente para derribar al contrario

—Esto es... horrible—murmuró Viktor incómodo a más no poder, tenso hasta el último músculo por lo que veía, le recordaba muchísimo a peleas de perros ilegales, aunque por suerte aquí nadie disfrutaba lo que veía.

Las mordidas y lanzarse de un lado a otro esperando dejar K.O al contrincante era lo principal para Yuuri, sin embargo Jean se notaba contento, satisfecho por herir frente a todos a su "Alfa". Yuuri se subió encima de su lomo, comenzando a morder y golpear desde ahí, tuvo que volar para darse la vuelta y este cayera, tomándolo con sus patas para que este no pudiese evitar el golpe, usando su pecho para que este fuera más doloroso, disfrutando con morbosa satisfacción el rugido dolorido del Omega.

—¡YUURI!—gritó levantándose, queriendo hacer algo, la sangre hirviendo por la rabia de que el Omega estuviese sufriendo por algo tan absurdo, tenía que defenderlo y...

Una enorme bola de fuego se dirigía hacia él, siendo el único incapaz de resistirlo resultaba obvio, se cubrió con los brazos como si esto lo pudiera ayudar. El impacto jamás llego, una enorme barrera de cristal estaba enfrente suyo, impidiendo que el fuego aún ardiente le lastimara. Se apartó hasta otro lugar a ver qué pasaba, viendo a Yuuri atacar iracundo y descontrolado, Jean al parecer estaba aturdido por este cambió, quedando finalmente derrotado y tirado en el suelo con una especie de capa de cristal, impidiéndole levantarse. Yuuri rugió con fuerza hacía Jean, dejándose ver como el ganador, los aplausos inundaban el lugar. El dragón de cristal alzó vuelo jadeando fuertemente.

—Tenemos que ir por el—Yuri se levantó de su lugar apresurado, elevándose y tomando el mismo rumbo que el dragón negro. Otabek le tendió la mano a Viktor y este la tomo casi por inercia, tenía que saber cómo estaba Yuuri. El pelinegro se alzó de la misma manera sujetando a Viktor, volando en la misma dirección a los otros dos. Los que quedaron en la arena se iban, exceptuando a Isabella que trataba de quitar el cristal que aprisionaba a Jean.

Se dejó caer al suelo, levantándose con las patas temblando, apenas dando unos cuantos pasos y desplomándose de nuevo, rugiendo muy pasito por el dolor tan latente en su cuerpo, sentía incluso el peso absurdo de Jean cayendo sobre su ser, no bastando con esto estaba sangrando por un costado debido a la herida de una garra, se había clavado por completo en su cuerpo y ardía mucho más de lo que debería. Jadeaba ahí tirado, comenzando a balbucear…

—Viktor… Viktor… ¡Viktor! —Llamaba en tono lastimoso y desesperado, de sus ojos salían enormes lágrimas que al pasar unos cuantos segundos se volvían cristales en el suelo.

— ¡Yuuri! ¿¡Estas bien!? —el rubio comenzó a examinarlo, no había tantísimo daño pero si más del que pensó que tendría en un principio, fijándose en aquella extraña herida de garra que olía fatal

— ¿Qué tiene? ¿¡Que le pasa!? —preguntó Viktor corriendo y abrazando al cabeza de Yuuri, este le dio un empujoncito y se restregó contra Viktor, gorgoteando su nombre

—No debería estar agonizando solo por aquella caída, has resistido la caída por un risco—murmuro Otabek pasando las manos por todo el lomo de Yuuri—Quizás sí pero… Estas sufriendo de esta manera.

—Hay algo extraño en esta herida—comentó Yuri tocándola, Yuuri se quejó por esto. El rubio vio la sangre en su mano, olisqueándola levemente y notando el olor nauseabundo nada común en esa herida, sin embargo antes de decir cualquier cosa el líquido rojo comenzó a quemarle, hiriendo su piel y causando sus pequeñas quejas mientras trataba de quitárselo de la mano— ¡TIENE VENENO DE NAGA! —quisquillo limpiándose del suelo, su mano con quemaduras justo donde anteriormente había sangre-

— ¿Pero cómo es posible que eso llegara ahí? —Interrogó Viktor aun acariciando la cabeza de Yuuri, al parecer esto le era sumamente gratificante al dragón.

—Jean debió impregnar sus garras, se supone que está prohibido—gruñía Otabek—No podemos quitárselo sin matarnos nosotros mismo.

—Quítate—lo apartó de un empujón y como ya la herida había cerrado considerablemente comenzó a chupar la sangre, volteando la cabeza y escupiéndola en el suelo

— ¿¡estás loco!? —Quisquillo Otabek— ¡Eso te-!

—No me pasa nada—afirmó repitiendo lo que hacía, anda que hacer aquel curso de primeros auxilios para pasar el rato había funcionado de algo. Después de unos cuantos minutos en los cuales quedo hasta con el cabello lleno de sangre se apartó, Yuuri ahora parecía dormido más no inconsciente, se veía tranquilo en diferencia a un rato. —Creo que ya está—murmuró sin saber muy bien como limpiarse la cara, le daba pena manchar la ropa.

—Pero cómo hiciste eso… El veneno de Naga es demasiado fuerte para cualquiera—preguntó Yuri impactadisimo, la herida de Yuuri se cerraba y carecía de aquel hedor.

— ¿Quizás la saliva? —intento razonar Otabek sin tener muy claro que paso.

— Lo importante es que está bien ¿no?

—Ya no me fio de dejarlo aquí dormido así... Si fue capaz de usar veneno es probable que en algún momento lo haga hasta cuando duerme—Yuri se cruzó de brazos

—Yo me encargo—Para sorpresa de Viktor Otabek comenzó a escupir algo que parecía mercurio, que lentamente se compacta dejando una enorme barrera alrededor del cansado dragón de cristal. Miro curioso al pelinegro—soy un dragón de metal, quizás no sea tan resistente como el cristal de Yuuri pero servirá en lo vamos.

— ¿Ir a dónde?

—A partirle la cara a Jean—Yuri se tronó los dedos, no era el alfa de la manada, podía pelearse con el cuándo y dónde le diera la gana y se iba a asegurar de dejarlo tan mal trecho que no volara ni a 15 metros.

—Que sorpresa ver a la sombra de Yuuri por aquí sin él—se mofó Jean al verlo acercarse— ¿Algo que-

El golpe que le dio en la cara bastó para mandarlo unos cuantos metros más lejos y tirarle al suelo, rompiéndole la nariz en el trayecto, la expresión iracunda de Yuri demostraba bastante bien su enfado, algunos se aglomeraban a ver, entre ellos Mila, Pichit y Seung. Isabella ayudó a Jean a levantarse.

— ¿¡QUE TE PASA!? —grito Isabella molesta por como el rubio dejó a su amado Jean.

—Menos de lo que ese maldito se merece, levántate tramposo de mierda—abrió las alas, dejando ver claramente las cuchillas de estas—Si tantas ganas tienes de recibir una paliza tras otra

— ¿Pero qué ocurre? Donde esta Yuuri…—preguntó Mila algo nerviosa

—Descansando. ¡JEAN LO ENVENENÓ! UNA DE SUS GARRAS TENÍA VENENO DE NAGA—acuso con su piel llena de escamas, sus ojos en completo verdes y carentes de pupilas

— De dónde sacaría el veneno, eso es absurdo—se defendió Jean levantándose—Si alguien pudo haberle envenenado es ese que está a tu lado—todos fijaron su vista en Viktor, que con una ira que no sabía porque tenía encima se puso delante de Yuri.

—Ni siquiera he visto un Naga en este lugar, mucho menos sabría cómo tener su veneno o tan siquiera dárselo ¿O como explicas que sea casualmente después de tu enfrentamiento? No trates a la gente como a una estúpida. Sí, soy humano, pero no tan imbécil para matar al único que me quiere vivo en este lugar. Ahora comprendo por qué razones no te quiere nadie como su alfa, eres un persona asquerosa y enmarcas la humanidad de la que tanto te quejas—bramo con tantos sentimientos que los presentes le sonrieron al humano

—Él tiene razón, siempre nos intentas ver la cara de idiotas, en cada error de Yuuri o tan siquiera sus decisiones lo vuelves la peor tragedia para intentar ponernos en contra suya—dijo Seung mirando venenosamente al dragón de Fuego

—No me había dado cuenta pero es cierto, eres precisamente de lo que huimos de los humanos en primer lugar—dijo un muchacho de cabello rubio y un enorme mechón rojo.

—Tampoco te importamos como a Yuuri, él si nos cuida, tu nos tendría como unos malditos esclavos—acuso el mismo hombre de barba y ojos grises. Jean miro furioso a Viktor

—Maldito…—gruño cambiando a su forma de dragón y lanzándose con intenciones de matarlo, siendo empujando de vuelta por Yuri que le rugió en la cara. Jean pensaba escupir fuego pero Yuri le congelo el hocico, impidiéndole abrirlo para hacer lo que pretendía.

Enterró lo más profundo que pudo sus garras en la carne del otro dragón, alzándole para golpearle contra el suelo hasta cansarse como venganza lo que había hecho Jean con Yuuri. Jean logro quitárselo de encima, sangrando por las enormes y filosas garras habían hecho, rompió el hielo al abrir el hocico con suficiente fuerza, rugiéndo al omega y chocando contra este, empujándolo bastante atrás, Yuri debía admitir que no poseía tanta fuerza como Yuuri pero tenía algo que el no y eran esas cuchillas, iguales a las de sus familiares.

Casi como si estuviera toreando se apartó de Jean, clavando y haciendo grandes cortadas en su lomo, estómago y cola. Después de unos minutos en los cuales tan solo recibía daño el dragón de fuego cayó al suelo agotado. Yuri puso una de sus patas sobre él, rugiéndole de nuevo a la cara, mostrando sus colmillos por completo

—Ahora te ha ganado, otro Omega—se burló apartándose de él

—Yuuri parece... infeliz—estaba sentado en una roca de una enorme colina, Yuri sentado en otra pierna viendo el hermoso panorama, habían pasado ya unos cuantos días desde aquellas peleas, Yuuri seguía con sus deberes como si nada, pero luciendo más cansado que antes, además de que algunas heridas en su cuerpo aún no cerraban—Siento que hay algo que aún no explican

—Por supuesto que no ¿Qué razón tendría de hacerlo si te iras en algún momento? —bufo mirando a otro lado

—Será peor si le pregunto a Yuuri, te sugiero responderme—amenazó sutilmente y el rubio chasqueo la lengua, moviendo la cola inquieto.

—Él no quería ser líder, nunca lo quiso, de hecho, mientras más lejos estuviera de ese cargo mejor para el—Viktor ladeo la cabeza, alzando una ceja y su clara confusión invadiendo su cabeza. Supuestamente Yuuri era líder por vencer al anterior, no era posible que esto pasara por arte de magia.

— ¿Pero entonces para que venció al líder? —preguntó sin comprender, era simplemente absurdo. —Si no quería…

—Lo hizo por mí, por Otabek, por Mila… Por muchos que ahora simplemente no podemos dejarlo solo por más que él diga que está bien—relato algo ensimismado—El ni siquiera era de esta manada, llego cuando yo tenía 38 años, él tenía 70… Era muy lindo, aunque su casta baja no atraía mucho a los alfas.

No me huelas tanto—lloriqueo intentando quitarse a la pequeña garrapata de encima.

Pero si eres Omega deberías tener el mismo aroma que yo… así Jean no me fastidiaría solo a mí—decía Yuri haciendo berrinche, era muy adorable por sus mejillas sonrosaditas y cabello cubriendo su cara—Aunque… me recuerdas mucho a mi mama.

Jean está loco por ti—sonrió algo divertido sentándose. Yuri le apretó los cachetes—Efo dueleh—balbuceo dejándose por el otro

Jean es un pesado, yo no lo quiero a él—tenía el ceño fruncidito, haciéndole ver más adorable

Pero debes hacerlo, ya tu abuelo y su padre lo acordaron para que no los echen de la manada—tomo las manos d Yuri entre las suyas y el rubio bajo la mirada

Yo quiero estar con él, yo quiero estar con Otabek—se echó sobre Yuuri, el cual le abrazo envolviéndole con sus pequeñas alas—Lo siento tan… cercano a mí, quiero estar con él, que sea mi Alfa

Ya veo… quizás tú y él estén destinados, sería muy triste que no estén juntos—comentó acariciando la espalda del rubio—Seguro encontrare la manera de que estén juntos, será difícil pero lo lograre, te lo aseguro

A veces enserio pareces mi madre cerdito—se burló, apretando uno de los rollitos que el otro tenía, era pequeño pero también era un apodo de cariño.

—Pura casualidad—gorgoteo abrazándolo con fuerza contra su cuerpo

—Ya veo… Pensé que eso de forzar relaciones no iba con ustedes, digo… son como animales, ese tipo de cosas son más de gente interesada—Viktor estaba más curioso de ser posible por el pasado de Yuuri y el rubio, después de todo ambos eran bastante cercanos.

—El padre de Jean era casi tan loco como él, realmente no me extraña, mi abuelo tenía miedo de que me abandonara, por eso aceptó ese trato, no pude enfadarme con él por pensar en mi bienestar. Además Jean es muy fuerte, la idea de tener un alfa es que proteja al Omega—explicó brevemente sentándose en posición de indio

—Comprendo, aun así es un poco absurdo ¿Y qué pasó con los padres de Yuuri?

—Murieron envenados por los Naga, lo trajeron en sus últimos momentos de vida. No lloro mucho, realmente solo pedía que quemaran sus restos, tiene la rara creencia de que al hacer esto las almas se liberan—soplo uno de los tantos mechones en su rostro—Es alguien un poco solitario… algunas veces parece estar esperando a alguien—miro por el rabillo del ojo a Viktor, de forma un poco extraña y enigmática, como si aún se estuviera guardando información sobre el tema.

—Se le nota, a pesar de todo parece que no puede vivir sin ti—sonrió y Yuri se sonrojo un poco por lo dicho. —Aun creo que eso y que Jean está demostrado como la peor persona para liderar… No hay suficiente razón para querer tomar el lugar de líder

—Jean tiene la brillante de idea de que cada Omega en esta manada va a ser suyo, la pareja de ese Omega tendría que aguantar que las crías sean de Jean, si ese Omega no quiere será echado de la manada y un dragón en solitario no dura mucho—comenzó a explicar dando un largo suspiro—Tampoco tendrían tanta comida, apenas para vivir, los betas tendrán que cazar todo, comer casi nada de igual manera y los Alfas devorarían todo

— Eso es completamente ridículo e injusto—arrugó el entrecejo, eso respondía muchas dudas en cuanto al pelinegro

—Para él los únicos que tienen razón de vivir son los alfas, de casta alta como él, lo demás se puede ir al infierno o servirle como sus esclavos. No es por tirarme flores, de hecho me gustaría que fuera así pero parece tener unas ganas horribles de forzarme a estar con él, lo dejo claro el día en que supuestamente él iba a tomar el liderazgo

Este día llegó más pronto de lo que me gustaría…—murmuró para sí mismo algo encogido y atrás de Otabek junto a Yuuri

Esto es ridículo, vamos a terminar todos muertos si él toma el cargo—habló Otabek en el mismo tono de voz— ¿De verdad hay alguien de acuerdo con que todo esto vaya a pasar?

Sí, créeme que hay alguien feliz—dijo Yuuri mirando a Isabella que veía embelesada a Jean junto a su padre

Ya que nadie ha sido capaz de vencerme para tomar el cargo d esta manada, mi hijo será el nuevo alfa de todos ustedes, deberán cumplir su palabra…

Es ridículo… No quiero esto…—dijo aferrándose a la mano de Otabek, sin poder alzar la mirada por la fuerte presión que estaban ejerciendo en su persona—No puedo… estar con él…

No creo que haga tal estupidez como forzarte a-

Escojo a Yuri—todos miraron al pelinegro que sonreía victorioso, el rubio se escondió tras Yuri, ninguno había prestado atención a las palabras del adulto. Otabek apretó con fuerza la mano del rubio, negándose por completo a dejarse vencer por la mirada que Jean estaba dirigiéndole—Él será mi Omega… Igual que todos los demás—alzó las manos y se encogió de hombros, sonriente y complacido

Él no quiere estar contigo—salto Yuuri poniéndose frente a la pareja, no había razón aparente esto más allá a esa amistad que se tenían. Un dato curioso a esto es que Yuuri parecía más bien una madre protegiendo a su cría, un gesto bastante particular.

No me interesa, va a ser mi Omega igual que tú, aunque con lo poco que eres quizás no valga la pena—se mofo notando como Yuuri se encogía mínimamente por la presión que ejercía sobre él con sus feromonas. Yuuri frunció el entrecejo y miró al padre de Jean

Le reto a una batalla, si yo gano seré el líder de la manada y no Jean—el hombre reventó en carcajadas

¿Tu? Eres mi Omega más artístico ¿Cómo me piensas vencer? —se burló el ya anciano hombre.

¿Acaso teme que le gane? Si tan débil soy permítame enfrentarle y tener la posibilidad de liderar

Me parece divertida tu convicción. Adelante, pero luego no me culpes si te rompo algo—extendió sus alas en toda su plenitud, las alas de Yuuri apenas eran un tercio en comparación, siendo muchísimo más pequeño

¿Qué estás haciendo? —Preguntó Yuri al borde de un ataque de nervios—Te va a matar

Tranquilo, te aseguro que estaremos muy bien—aseguró sonriéndole mínimamente. Se echó el cabello para atrás y poder ver bien, el corazón se le iba a reventar pero debía intentarlo al menos.

—Lo más perfecto de ese día fue la rabieta de Jean, Yuuri derrotó a su padre con mucho esfuerzo pero lo hizo, todos los acurdo de emparejamiento dejaron de existir, todos podíamos quedarnos si queríamos, hacer lo que quisiéramos aun si no era nuestra virtud… Los dragones de aire podían cazar y no ser solo mensajeros, los de metal viajar a diferentes lugares para lo que fuera, un beta podía estar con un Omega, un alfa con un beta, alfa con alfa… Simplemente arrasó con esas estúpidas normas que opacaban nuestra libertad en este bello mundo—sonrió viendo hacia otro lado, la brisa le destapaba toda la cara al igual que a Viktor

—La felicidad de todos a costa de su felicidad… Yuuri se merece el cielo y las estrella—sonrió de igual forma mirando el cielo, si antes pensaba que Yuuri era un persona muy dulce y amable ahora le parecía el doble, sumando la nobleza que le hacía más bello de lo que ya era.

—En fin… Hoy es Den' vozrozhdeniya, así que deberíamos bajar, Yuuri quiere que te vistas para la ocasión, todos estarán arreglados y tú no puedes ser la excepción

— ¿Qué se supone que se hace hoy? —preguntó algo dudoso, desde hace unos cuantos días tenía un dolor de cabeza terrible, lo soportaba bastante bien pero no dejaba de ser molesto.

—Es una ceremonia para honrar a nuestro primer líder, se canta una canción y se danza, a veces dura hasta el amanecer—explicó escuetamente— ¿Acaso tienes que irte a dormir temprano?

—No, solo-

Se levantó de la roca, la mirada se le volvió borrosa y oscura, Yuri le agarró antes de que se golpeara contra el duro suelo. Viktor respiraba agitado, escuchando voces extraña en su cabeza

Sí quemas un cuerpo su alma queda libre para volver en una nueva vida, sería precioso ¿Verdad? Nuestras almas son casi una, se volverán a encontrar pase lo que pase… Eres adorable así de rojo, pareces una enorme cereza, déjame morderte… Aww que no te de vergüenza, así te adoro

— ¿Qué te pasa? —pregunto con el ceño fruncido

—Na-nada…—murmuró parpadeando repetidamente y con una mano en su cabeza ¿Qué había sido esa voz?