Amor, ¿qué era realmente el amor?
¿Había alguna vez sabido lo que era amar?
Evidentemente no, pero parecía que con él era diferente.
Y él, ¿acaso sabía lo que estaba diciendo?
Oh no, ¿es que acaso ambos estaban encontrándose juntos?

—Rey, ¿qué ocurre? Te has quedado callada —dijo el chico con el rostro apoyado en el seno de la muchacha de Jakku, embriagándose con su aroma y calidez.

—Hay algo que quisiera más que nada —dijo ella con las mejillas humedecidas.

—¿Qué? —dijo Ben levantándose y observando el rostro sonrosado de Rey.

—Estar con la persona que amo —dijo, esbozando una sonrisa tímida y acercándose a su rostro.

El poder de la fuerza era tan intenso entre ambos, que lograban sentir la suavidad y lo húmedos que se encontraban los labios del otro. Kylo Ren fue muy asertivo en el beso, intentando descubrir con su lengua cada recoveco de la boca de Rey, quien respiraba con dificultad y se aferraba a la piel de su Ben.

—No sé si me queda tanta energía para mantener la conexión —dijo Rey mientras Kylo comenzaba a besar su pecho.

El chico levantó su rostro y la miró a los ojos.

—Quiero que nos veamos, pero de verdad.

—¿Estás loco? No podría irme de aquí sin una razón convincente, ni ir a donde tú te encuentras, es peligroso, ¿no crees? —dijo ella mientras Kylo seguía intentando besar su cuello y más abajo.

—Buscaré un lugar, que no sea ni tu ubicación con tu odiosa Resistencia ni mis cuarteles de la Primera Orden, y ahí nos encontraremos. El planeta más simplón y vacío que exista, donde ni siquiera haya pensado en ir a meterme —dijo el chico en el oído de la muchacha, provocando que se erizara un poco su piel.

—Es un trato, Ben —dijo ella.

Pasaron algunos días en los cuales Kylo Ren se enfocó únicamente en buscar un lugar donde pudiese estar solo con la muchacha de Jakku, a su alrededor podía estar desintegrándose el universo y él continuaba ensimismado en lo que le preocupaba realmente, estar de frente, sin uso de la fuerza con ella. Probablemente se volvería loco, quería solicitar a Hux o a alguno de sus soldados que hiciera la búsqueda, pero eso podría traerle sospechas y arruinar por completo sus planes.

—¡Maldición! —bufó repentinamente, buscando respuesta a su predicamento.

Y fue casi como una aparición repentina, pero un nombre vino a su mente, buscó en los registros y ahí estaba. Un planeta donde su abuelo había tenido un templo personal, se mordió el labio inferior. Aquel planeta ya no estaba regido por nadie, era su oportunidad. Ahora, ¿cómo ir allá sin una razón? Sólo debía mentir lo suficientemente bien, y avisarle a ella.

—¿Dónde es, entonces? —dijo Rey cuando sintió la voz del muchacho en su cabeza.

—Consigue una nave y te enviaré las coordenadas de esta misma forma, sólo avísame cuando ya estés a punto de salir.

—Espero que no estés intentando engañarme —dijo ella con seriedad, pero tranquila consigo misma y con él.

—No seas tonta, chatarrera —bufó el muchacho y se sonrojó un poco.

—¿Qué te avergüenza? —dijo ella sonriendo.

—No me leas.

—Muy tarde.

Rey necesitaba una nave, y había únicamente una persona a la cual podía pedírsela sin tener que dar demasiadas explicaciones, así que manteniendo la calma se movió dentro de la gran nave de la resistencia y buscó al sujeto en cuestión.

—Dameron, ¿estás ocupado? —dijo la chica quedando frente al piloto, que se encontraba haciendo ejercicios.

—Ahora no, ¿qué sucede Rey?, ¿quieres hablar de tus problemas? —rió bajito el mayor, colocándose la chaqueta y acercándose a la muchacha para escuchar lo que tenía que decir.

—Necesito una nave, pequeña y que no haga mucha falta.

—¿Irás a algún lado? —dijo él arqueando una ceja.

—Es una misión secreta, que nadie puede saber. Prometo volver pronto, y si por algún motivo existiera algún problema pediré la ayuda de ustedes —dijo ella sonriendo.

—¿Volverás a Jakku?

—Claro que no.

—¿Tiene que ver con lo que no me quieres contar?

—Sí.

—Entonces adelante, acompáñame.

Rey ya se encontraba dentro de la nave que Poe había conseguido para ella, él le hizo prometer que no se metería en problemas y que regresaría pronto. Ella le juró que así sería. Le agradeció con dulzura y entró, preparando todo para lo que le esperaba.

—¿Ya estás dentro?

—Así es.

—Perfecto, te envío todo.

El viaje no fue tan exhaustivo ni largo como hubiese pensado, y a la hora de aterrizar pudo vislumbrar una nave muy cerca, la que evidentemente era de Ben. Se puso de pie, tomando algunas cosas y abriendo las puertas de la nave. Fue ahí que lo vio, absorto de que realmente estuviese ahí y no fuese una ilusión dentro de sus sueños o simple efecto de la fuerza que los unía. Ella se acercó, ambos estaban realmente cerca, sentir la respiración del otro en una cercanía real era completamente diferente.

—Tu aroma ahora es mucho más fuerte y embriagador que antes —dijo Kylo aferrándose a Rey, ubicando su rostro en su cuello y sus manos alrededor de su cintura.

—Ben, estamos en medio de la nada, ¿qué quieres hacer? —dijo ella arqueando su cuerpo con las descargas provocadas por el tacto del muchacho.

—Acompáñame, ya sé donde podemos ir.

El hombre tendió su mano, finalmente podía tomarla de forma real y tangible. Ella tembló, tomó su mano y él comenzó a caminar rápido, alejándose de las naves en las que habían llegado, acercándose a una construcción de piedra, donde Kylo pidió a Rey que ingresaran juntos. Realmente el lugar era muy simple, solamente tenía una litera pequeña y algunos muebles pequeños, además de que la entrada era una cortina muy gruesa y difícil de abrir. Rey miró absorta aquel lugar donde solo entraba la luz del sol, observó cada detalle y sonrió, era bastante adorable la elección del "líder supremo".

—¿Qué sucede, Rey? —preguntó él, acercándose por detrás, colocando sus manos sobre el vientre de la muchacha y acercando su rostro hacia su cuello, para sentir su aroma.

—Creo que es fue una gran elección —rió bajito y mordió su labio inferior arqueando un poco su cuerpo ante el contacto con el muchacho.

—Quiero probarte de verdad, ahora mismo —dijo él, pasando sus labios por la piel de la chica.

—¿Quieres intentar lo que hicimos a través de la conexión de la fuerza? —dijo ella volteándose y quedando de frente.

—Y mucho más.

Los ojos oscuros de Ben se posaron en la temblorosa mirada de Rey, quien sonrío levemente y mordió su labio inferior, seguido a ello fue él quien dio una leve mordida en el labio de la muchacha de Jakku, comenzando a besar sus labios como si fuera la primera vez. Es que, en cierto sentido lo era, esto era completamente real, no era una conexión como antes.

Kylo comenzó a soltar las amarras de la ropa de Rey, dejando a la vista su pecho, ella se sonrojó, pero no se negó a los movimientos intrépidos de aquellas manos. El chico por su parte comenzó a despojarse de su ropa, dejando primeramente a la vista sus pectorales y bajando su pantalón, quedando en ropa interior, verlo de aquella forma tan cerca era muy intenso para la muchacha.

—Veo que eres mucho más hermosa de lo que había visto —dijo él sentándose en la cama que poseía aquel refugio—Ven, acompáñame.

La muchacha, casi por inercia se sentó en las piernas de Ren, y comenzó a besarlo nuevamente, mientras él se afirmó de su trasero para atraerla y moverla sobre su cuerpo, aun ambos en ropa interior. La boca de Kylo bajó por cuello y pecho de Rey, sin dejar de presionarla contra él, haciéndola sentir su ya despierto sexo, que palpitaba intensamente. Pasado un rato de caricias y sabores, el chico le arrebató la ropa interior a la bella muchacha de ojos avellana y dejó al descubierto su erección. Rey extendió sus piernas para darle el pase a su Ben, quien ingresó completamente, tomando a la chica del trasero nuevamente para poder afirmarse y entrar sin problemas. Se echó hacia atrás, dejando a Rey sobre si, en donde ella se movió aferrándose al cuerpo del muchacho, tomando un poco de control de la situación. Pasados algunos minutos, Kylo se movió sin salir de dentro de Rey, quedando arriba y abrazándose a la muchacha mientras la embestía.

—Ben —dijo Rey muy cerca de su oído.

—No permitiré que te alejes de mí, no importa cómo termine todo esto.