Siempre Tuya - Cuestión de Aceptación
·Chat Noir· Viernes 10:30 pm
Hoy es el cuarto día en el que no me presento ante Ladybug y nuestras guardias nocturas, claro que eso no quiere decir que sea un irresponsable insufrible, insufrible quizás si... pero irresponsable nunca. Quizás he estado evitando ver a Ladybug, pero si he estado haciendo guardias por separado, intentando no toparme con ella.
No me he sentido con ánimos de verla, ni a ella ni a nadie en realidad.
Sigues deprimido por lo que te dijo Marinette.
¿Deprimido? ¿Por qué rayos estaría deprimido por saber que a mi hermosa amiga le gusta Luka?
Después de lo que me dijo Marinette no supe cómo reaccionar, sin embargo sabía que lo correcto era sonreir y apoyarla... "ayudarla" como dijo ella ¿En que demonios se suponía que iba a ayudarla? Luka ya estaba enamorado de ella y a ella le gustaba él ¿Qué mas se podía hacer? Tan solo debían emparejarse y listo ¿Cuál era el jodido dilema? ¡No existía!
Cálmate.
Estoy calmado, maldita sea. Solo...
Mis ojos de gato escudriñaron las calles que podía ver gracias a que me encontraba trepado en mi bastón a varios metros del piso. Todo estaba tranquilo esa noche, como todas las noches desde el martes. Sin rastro alguno de akumas o de algún delicuente ocioso.
Mi poca concentración se rompió cuando mi bastón comenzó a emitir un sonido, indicandome que se trataba de una llamada. Desactivé el poder de expansión de mi bastón para saltar a una azotea de un edificio alto... Esos edificios me gustan porque se puede tener suficiente privacidad en lo alto.
Mi bastón seguía sonando. No quería contestar, sin embargo eché un vistazo para ver de quién se trataba, esperando de que no fuera Ladybug, simplemente no tenía los ánimos de ser sermoneado y regañado por ella ni por nadie más. Sin embargo mi corazón pegó un brinco cuándo me di cuenta que quién me estaba llamando era Marinette.
¿Qué si Marinette tiene el número de bastón de Chat Noir? ¡Nah! El número de celular de mi forma civil está vinculado al del bastón, así que... Ya entienden ¿no?
Carraspee un poco para aclarar mi garganta y contesté.
- Hola, Marinette. ¿Cómo sigues? - saludé intentando sonar natural.
- Buenas noches, Adrien. Estoy mucho mejor, gracias. -
- ¿Volverás el lunes a clases? Te habían dado 3 días de reposo pero no asististe en todo el resto de la semana -
- Si. Mis padres insistieron en que debía quedarme en casa para que sanara correctamente; pidieron el permiso en la escuela. ¿Tú cómo estás? no había sabido nada de ti...- Noté que su voz se apagó un poco. Generalmente lo hacía cuando se sentía avergonzada o triste.
- Oh, perdón... He tenido muchas cosas que hacer que me dejó encargadas mi padre en su ausencia. Está de viaje de negocios, de hecho regresa hasta la próxima semana... -
En parte mentí y en parte dije la verdad. Mi padre si estaba fuera por negocios pero era mentira que me había dejado cosas que hacer más allá de mis típicas clases de chino, piano y esgrima. No sé, quizás algún mosco le picó y decidió dejarme en paz estas dos semanas, lo cual agradecía infinitamente, realmente no estaba de animos como para otra sesión de fotos o cosas de la empresa.
- ... Entiendo -
- He querido ir a verte pero no tengo tiempo... Ha ido Alya a verte ¿no?-
- Si, ha venido todos los días después de clases, se queda un rato y después se va a cuidar de sus hermanas. Luka también ha venido, el suele quedarse hasta tarde, de hecho se acaba de ir -
Un punzada en el pecho casi me hace tirar mi bastón al piso. Luka... "Luka, Luka y más Luka" ¿Por qué demonios ahora todo tenía que girar en torno a ese idiota?
¿Ese idiota no se supone que te caía de maravilla y era un buen amigo?
Eso era antes de saber de que me había robado el amor de Marinette...
¿El amor de Marinette?
- Perdón, Marinette, debo colgar, tengo otra llamada, es Nathalie -
Y sin más, colgué, sintiéndome como un total tarado y demasiado avergonzado conmigo mismo.
Si sigues así vas a terminar tirándote de éste edificio. Solo acéptalo.
Llevo días con solo una cosa en la cabeza, una sola idea...una sola persona: Marinette. Nunca me he considerado una persona egoísta ¿Soy una persona egoísta? ¿Es acaso egoísta el haber pensando que Marinette siempre viviría enamorada de mi? Que siempre tendría su amor para mi... que estaria allí para mi... ¿Eso era egoísta?
No solo son pensamientos egoístas, son ególatras.
Sucudí mi cabello violentamente alborotandolo aún más de lo que siempre está. Realmente me sentía frustrado ¿Por qué demonios me tenía que afectar tanto que ella ya no me amara? Después de todo...aún seguiamos siendo buenos amigos y tratándonos como siempre. No era como que la estuviera perdiendo... ¿O si?
La quieres solo para ti.
Hey, ese pensamiento es hasta enfermo...
La quieres igual o hasta más de lo que quieres a Ladybug.
No, Ladybug lo es todo para mi. Marinette es solo mi amiga.
Una amiga a la cual mueres por abrazar y besar, por hacer que sea solo tuya.
Maldita sea. ¿Cuándo mi propio subconsciente va a dejarme en paz? Me está volviendo loco. Salí al patrullaje como forma de distracción pero no sirvió de nada, de cualquier forma no dejo de pensar en ella. A veces hasta doy gracias por el hecho de no haber tenido que verla en éstos días y tenerla detrás de mi todo el tiempo, digo...literalmente, ella se sienta detrás de mi en clases...
¿Qué me has hecho Marinette Dupain-Cheng? Te has metido en cada rincón de mi cabeza y no puedo sacarte... y ahora... ¿se supone que debo ayudarte a estar con Luka? No, me niego, si ese idiota quiere alejarte de mi lado que lo haga por si mismo. Y sí tu quieres estar a su lado, hazlo por ti misma, a mi no me metas en eso.
Y dale... ¿Cómo que "de tu lado"?
¡Agh! ¡Déjame en paz!
Salí corriendo sin rumbo fijo, mi anillo comenzaba a sonar y yo ni siquiera sabía en dónde rayos me encontraba, lo único que quería era no pensar en nada, despejarme, tranquilizarme, ya nada estaba claro en mi cabeza.
Para colmo, desde el cielo caían gruesas gotas que indicaban el inicio de una tormenta. Genial, además de deprimido ahora seré un gato mojado.
Me detuve bruscamente en un balcón cuándo escuché de nuevo mi Miraculous, estaba por destrasforme y eso sencillamente era bastante malo. Me giré para ubicarme un poco y... bueno... Quizás no me creerán, pero resulta que fui a dar justo en el balcón de la casa de Marinette sin darme cuenta ¿Que? Es la verdad, no supe cómo rayos terminé ahí, pero supuse que ella podría ayudarme por lo que toqué fuerte en la trampilla que daba a su habitación.
El anillo sonó nuevamente, me estaba comenzando a desesperar, no era muy buena idea quedarme allí arriba destransformado, mojado y sin alimento para Plagg.
De pronto la trampilla se abrió, dejándo ver unos hermosos ojos azules desde el interior.
- ¿Chat? - preguntó Marinette desde adentro, sin abrir bien la trampilla o de lo contrario seguramente toda su cama se mojaría.
Otro pitido de mi anillo, ella lo escuchó y miró mi anillo, sólo me quedaba una garra. Ella abrío los ojos como plato por la sorpresa y me jaló al interior de su habitación, me empujó para llegar al piso de abajo y ella se quedó en su cama.
- ¡Corre! ¡Métete al baño! - me gritó y yo solo atiné a obedecer.
·Adrien· 11:05pm
Justo cuando entré mi transformación se deshizo y yo suspiré aliviado. Puf, eso si que estuvo cerca.
- Mira nada más a donde vinimos a parar - Dijo Plagg en tono burlesco, él perfectamente estaba enterado de mi estado de confusión y desespero actual por Marinette.
- Cállate Plagg - susurré para que Marinette no escuchara que había alguien más conmigo, se suponía que los civíles no deberían de saber de la existencia de los kwamis.
- Osh, que aburrido eres. Dame mi queso - Plagg extendió sus patitas para recibir su alimento pero yo hice el ademán de buscar en mi ropa y sacar aire de ésta. - ¿¡No hay queso?! -
- Salí pensando en que regresaría rápido después del patrullaje, si, ya sé, fui un idiota - dije al ver la cara de enfado de mi kwami.
- Ehm... ¿Chat? ¿Está todo bien? -
La voz de Marinette desde el otro lado de la puerta me sobresaltó tanto que pegué un brinco hacia atrás en pose defensiva.
- oh... ah... Perdón Princesa, no quise importunarte. Comenzó a llover y me desubiqué y no me dio tiempo de llegar a mi casa -
- Entiendo ¿Necesitas algo? -
- Ehm... si ¿Tendrás de casualidad un poco de queso? -
·Marinette· 11:03 pm
Un ruído en mi balcón a éstas horas de la noche y con lluvia no era normal, me sobresalté y le indiqué a Tikki que se mantuviera escondida pero cerca de mi, por lo que se fue a esconder debajo de mis cobijas.
Cuándo escuché que algo o alguien tocaba en mi trampilla se me pusieron los nervios de punta pero aún así opté por abrir la trampilla para ver de qué se trataba.
Las gotas de lluvia me salpicaban la cara pero aún con ello pude ver la silueta mojada de Chat Noir y al escuchar el pitido de su anillo y al ver que estaba a punto de destransformarse no dudé ni un segundo más para hacerlo entrar y esconderse en mi baño.
¿Qué voy a hacer con éste gato tonto? Siempre metiendose en problemas... Aun que me alegraba al fin saber de él... Llevaba días sin poder ir a la guardía debido a mi tobillo lastimado y me daba pena con él por haberlo dejado plantado sin dar explicaciones de ningún tipo.
Tras bajar con cuidado de mi cama me dirigí a la puerta del baño para poder hablar con él, preguntándole por si necesitaba algo.
- ¿Queso? ehm... creo que si ¿Está bien si es mimolette?-
Alcancé a escuchar susurros dentro del baño, sonreí, seguramente estaría hablando con su kwami y el queso era para él, me pregunto que apariencia tendría.
- Si, no hay problema, cualquiera está bien -
- De acuerdo, vuelvo en un momento -
Con paso lento pero seguro me dirigí escaleras abajo al refrigerador de la casa esperando no despertar a mis padres por dos simples razones: Era muy tarde y ellos a diario se levantaban temprano para hacer el pan del día siguiente y porque seguramente me regañarían por bajar sin ayuda; el tobillo ya no me dolía, la hinchazón ya había bajado y todo estaba perfecto, claro estaba que de igual forma me cuidaba de no dar algun pasó en falso, solo por las dudas. No quería pasar más tiempo sin acompañar a Chat en los patrullajes.
En fin, tomé un trozo del queso y regresé a la habitación. El golpetear de las gotas de lluvia resonaba en toda la casa pero en mi habitación era aún más fuerte debibo a que justo derriba de mi estaba el balcón, eso de cierta forma me gustaba, era relajante para mi...
Ah,si...Chat, el queso...
Toqué dos veces en la puerta del baño, esperando por que Chat Noir no hubiese decidido irse ya, aun que poco probable era al necesitar comida para su kwami.
- Soy yo, Marinette - llamé, seguramente no contestaba temiendo que se tratara de otra persona.
- Ah. Perdón, pero debía asegurarme - Le escuché decir desde dentro, parecía que estaba pegado a la puerta.
- ¿Me abres? Tengo tu queso... aun que no sé si sea muy bueno comer algo así a estas horas y en el baño, creo que para un gato sería mejor un poco de atún - me burlé un poco, sabiendo que el queso no era para él.
- ¿Atún? Que va, el queso siempre es bueno... - hubo un pequeño silencio - Por favor, no mires cuando abras, sólo pásame el queso por una rendija -
- Claro, confía en mi - le dije, comprendiendo sus razones al ser yo la portadora de los Miraculous de la catarina.
- Confío en ti, Princesa... Más de lo que crees -
Aquel último comentario lo dijo en voz bajita, pero aún logré escucharlo y sin saber bien por qué, me sonrojé. Chat a veces podía ser muy tierno, no lo iba a negar y al paso del tiempo nos habíamos convertido en buenos amigos y compañeros de equipo. Ya no solía coquetear tanto conmigo como en nuestro primer año de conocernos, sin embargo lo hacía esporádicamente y a decir verdad había dejado de molestarme, era como nuestra forma de ser entre nosotros, algo muy normal y que formaba parte de nuestra amistad. Le quería mucho y confiabamos plenamente el uno en el otro y a pesar de que él no sabía que yo era Ladybug...jamás le iba a negar mi ayuda bajo ningúna identidad.
- Bueno... voy a abrir ¿De acuerdo? -
La puerta tembló un poco, seguramente estaba recargado en ésta.
Giré el picaporte y abrí, iba a ser yo quién colara la mano junto con el queso, pero enseguida vi la mano desnuda de Chat Noir exponiéndose un poco para recibirlo. Me quedé estática, era la primera vez que veía aun que fuese una pequeña parte de Chat sin su traje, su piel se notaba un par de tonos más blanca de lo que solía verse en su rostro cuando estaba transformado. Sus dedos largos y estilizados, era curioso verlo sin las garras...
- ¿Princesa? -
La voz de Chat me hizo reaccionar, entregándole el queso bruscamente y dando un par de pasos hacía atrás rápidamente.
Escuché un "gracias" de su parte pero ya no le respondí.
Al cabo de unos 5 minutos la puerta del baño se abrió, dejando mostrar nuevamente a Chat Noir frente a mi.
- Gracias. No sé que habría hecho sin ti. - Me agradeció rascándose la cabeza. ¿Qué pasa Chaton? Solo haces eso cuando estás nervioso y eso solo pasa cuando estás con mi alter ego
- Quizás tendrías menos problemas. Recuerda que gracias a mi han habido varios akumas - Simulé golpearme la frente mientras sacaba la lengua.
- Nunca los has provocado a conciencia... Además gracias a esos akumas es que te conozco y siempre es un placer venir a tu rescate, Princesa -
Me ruboricé un poco.
- ¿Asi les dices a todas las chicas que rescatas de akumas?-
- No - respondió de inmediato y totalmente seguro - Tú eres mi única princesa - Éste gato no tenía vergüenza, mira que responder así tan quitado de la pena.
Por alguna razón que no alcanzaba a comprender me estaba poniendo más nerviosa de la cuenta...y ver a Chat Noir aproximarse a mi no me estaba ayudando en lo más mínimo. Aléjate de mi, gato tonto.
- Marinette... -
Me estremecí ante su forma de nombrarme, si, eres era mi nombre pero él nunca me llamaba así. Su andar era lento y de pasos cortos, como si no quisiera llegar hasta mi. Aquello me recordó a aquella escena en mi balcón un año atrás...en la que había actuado sumamente serio y se había atrevido a besar mi mejilla. Debo aceptarlo, aquella noche algo en mi corazón cambió, mi forma de verlo también... Sin embargo sabía que no era más que una ilusión, yo no podía corresponderle y él estaba enamorado de una máscara...literalmente.
- ¿Qué...qué pa-pasa? -
Espera... ¿Eso fue un tartamudeo? No...solo existen dos personas en el planeta que pueden hacerme reaccionar así y definitivamente él no era una de ellas.
- ¿Puedo preguntarte algo...un tanto...personal? Sin esperar que me tomes a mal...- Noté duda en su voz, ésta temblaba en su garganta. Cada vez estaba más cerca de mi, obligandome a recular hasta mi escritorio, recargando mis manos en éste.
- Su...supongo que si. Adelante -
Él me miraba fijamente con aquellas enormes orbes esmeraldas. Siempre me habían parecido intrigantes sus ojos y ésta vez hasta casi fascinantes.
- Tu crees que...yo... bueno... - suspiró - No, olvídalo, es imposible que no tomes a mal esto -
Él giro su cabeza para mirar algún punto invisible en mi habitación. Quería saber qué quería preguntarme, quizás así sabría porque la última vez que nos vimos se encontraba tan decaído.
- No. Adelante, Chat... Enserio, puedes preguntar lo que sea-
Él no respondió, negó ligeramente con la cabeza y regresó su mirada a la mía, no pude evitar sentir un escalofrío. Había algo en esa mirada que me hacía sentir con la necesidad de abrazarlo, se notaba confundido y un poco perdido, no quería que mi gatito se sintiera mal.
Acorté la distancia que nos separaba dando un par de pasos al frente, él se sobresaltó un poco pero se mantuvo estático y yo aproveché aquéllo para abrazarlo, pasando mis brazos por debajo de los suyos. Se sentía tenso pero tras unos segundos el alzó sus brazos para posar sus manos delicadamente sobre mis caderas para atraerme más hacía su cuerpo, al tiempo que recargaba su mentón en mi cabeza.
- Gracias - dijo en un susurro y noté que apretaba su agarre sobre mi, yo no se lo impedí. No sabía que le estaba sucediendo pero si aquello le ayudaba entonces estaba dispuesta a dárselo.
De pronto él separó nuestros cuerpos y alzó una mano para acariciar suavemente mi mejilla con las yemas de sus dedos, cuidando que las garras no me hicieran daño para enseguida acunar mi mejilla con su mano. Noté como la distancia de nuestros rostros se iba acortando lentamente, sus párpados se notaban caídos mirándome fijamente. Los latidos de mi corazón casi se lograban escuchar desesperados, sentía que iba a explotar...¿Por qué todo aquello no me parecía incorrecto? ¿Por qué incluso me sentía ansiosa de un posible beso? Sentía como si lo hubiese estado esperando desde hacía tanto tiempo... Algo curioso al ser yo quien lo ha rechazado tantísimas ocasiones.
Sin embargo ese beso nunca llegó. Chat apartó su mano de mi rostro y se alejó de mi, dándome la espalda.
- Escuché que te habías lastimado el tobillo ¿Cómo vas con eso? Yo te noto bien - dijo de pronto aún sin voltear a verme de nuevo.
- Ah... Ya estoy casi al 100. Gracias por preguntar -
¿Enserio Chat? ¿Casi me besas y después pretendes que haga como que no lo intentaste?
- Muchas gracias por tu ayuda, Princesa, de no ser por ti seguramente mi forma civil estaría en tu balcón escondido y empapado -
Chat me guiñó un ojo, adoptando nuevamente su coqueta forma de ser, como si realmente nada raro hubiese pasado solo unos instantes atrás.
¿Qué rayos le está sucediendo? ¿Qué rayos me está sucediendo a mi?
Ok, Marinette, no te atrevas a sentirte desilusionada de algo que definitivamente no querías ¡Se trata de Chat Noir! No de Luka o... Adrien. Vaya cabezota eres, Marinette.
- No fue nada. Me alegra haberle sido de ayuda a uno de los primeros grandes héroes de París -
- ¿Es eso lo que soy?... ¿No me consideras como tu amigo? - Y ahí estaba, nuevamente ese tono decaído.
- Claro, Chat. También eres mi amigo, soy muy afortunada -
El sonrió vagamente y dió un gran salto hacía el piso de arriba, a un lado de mi cama.
- Tu también eres mi amiga, Marinette -
Oh, dejavú.
- Gracias por todo. Creo que es mejor que me vaya-
- ¿Tan pronto? Sigue lloviendo afuera, podrías quedarte aunque sea un poco para ver si la lluvia para o por lo menos aminora -
No iba a dejar que el pobre saliera así, bueno, ya sabía que el traje le ayudaría a no enfermar y que en cuánto se lo quitasa volvería a estar seco... Claro que él no sabía que yo sabía eso y de todos modos no me atrevía a dejarlo ir de esa manera.
- Ven, puedo ir por croissants y un poco de leche caliente para ti, sé que te encaaanta -
¿Se están preguntando cómo es que mi forma civil y Chat Noir nos llevamos tan bien? Bueno, no es un secreto que Chat puede ser muy..muy sociable, supongo que fue eso lo que lo llevó a frecuentarme, siempre diciendo que no le veía nada de malo tener una amistad conmigo y que como al parecer atraía a los akumas entonces "quizás podría servirme como guardaespaldas". Y así fue que Chat Noir de vez en cuando se paseaba por mi balcón para charlar conmigo, verme diseñar, hacer mi tarea, ver una película o jugar un poco con la consola. No lo voy a negar, realmente disfruto de su compañía y creo que esto ha ayudado a mejorar mi relación con él como Ladybug ¿Cómo sería si conociéramos nuestras identidades? Bueno... Eso probablemente nunca lo sepamos.
Yo y mis pensamientos distraídos, tan distraídos que no me di cuenta en qué momento Chat había regresado a mi lado, muy cerca de mi...clavando si mirada esmeralda en la mía y sobresaltando mi corazón.
- De acuerdo, has convencido a este gato. No se le puede decir no a los croissants de tus padres -
·Chat Noir· 11:40 pm
Y heme aquí, en la habitación de Marinette Dupain Cheng, con los nervios a flor de piel y una ansiedad que me carcomía por dentro.
Nunca antes me había sentido tan nervioso solo de pensar que me encontraba cerca de ella ¿Por qué justo ahora? Digo...han sido ya meses en los que nuestra... amistad civil/héroe se ha desarrollado y nunca antes me sentí así. Estaba ahí para protegerla y para aprovechar a pasar un buen rato, no sé... de alguna forma me sentía responsable por su seguridad y bienestar, me gusta saber que puedo serle de ayuda y al mismo tiempo ella me ayuda a mi a escapar de vez en cuando de aquella cárcel a los que algunos llaman hogar.
¿Podrías dejar de ignorar el hecho de que por poco la besas?
...Demonios ¿Se habrá dado cuenta?
¿Es enserio? ¡Es OBVIO que se dió cuenta!
Pero ella no dijo nada... Y hasta me invitó a quedarme, así que he de suponer que todo está bien y que...sí es que se dió cuenta, ella también decidió dejarlo pasar.
Aquí el verdadero punto es que... ¡La ibas a besar!... ¿Y aún así te atreves a seguir negando lo que sientes?
¡Es Marinette! Hemos sido amigos por 2 años, el último ha sido excepcionalmente bueno... pero... eso no quiere decir que ella...a mi...
"Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido"
¿Perdido? ¿Quién dijo que la he perdido?
Ella se enamoró de Luka y se olvidó de lo que sentía por ti...
Basta de eso. Ya me quedó muy clara esa parte ¿ok?
Bueno, otra cosa que me queda clara es que cualquiera que pudiera escuchar mis debates mentales conmigo mismo me vería como un loco ¿O es que acaso no soy el único? Como sea. Lo único que quiero es de una maldita vez dejar en claro lo que estoy sintiendo.
Recapitulemos:
¿Marinette me gusta físicamente? Si...Siento celos? Posiblemente. ¿Siento algo más por ella?
... Demonios...
¿Por qué me cuesta tanto responder a ésta pregunta directamente?
No es que te cueste, ya sabes la respuesta, pero eres demasiado cabezota como para aceptarlo.
El aroma de los croissants que traría Marinette me sacó de mis pensamientos y en un intento de distracción corrí hasta la entrada a su habitación y me atreví a abrirle sin temor a ser descubierto pues ya era muy tarde y seguramente sus padres estarían dormidos. Ella me sonrió dulcemente y me dió las gracias para inmediatamente después entrar y dejar la charola con croissants y chocolate caliente en su escritorio.
- Ven, gatito. Hora de cenar - dijo ella tocándo mi cascabel, haciéndolo sonar. Irremediablemente aquel gesto me hizo sonrojar, a lo que me acerqué rápidamente a la charola para disimularlo un poco.
- ¡Mmmh! ¡Dime que son rellenos de chocolate! - tomé un par de croissants y mordí uno, comprobando que efectivamente eran rellenos - ¡Uuuuf! Amo lossh reshenos -
- ¡Chat, no hables con la boca llena! - me regañó ella mientras tomaba un croissant y se sentaba en la silla de su escritorio.
- Perdón, mami, no lo vuelvo a hacer -
Ambos reímos y yo me volví una babosa de tan solo mirarla hacerlo. Se le veía tan hermosa cuando reía, tan inocente, tan... Oh rayos... ¿En serio ella me gusta?
- ¿Pasa algo? Tierra llamando a Chat Noir -
- Ehm... es solo que... ¡No puedo creer lo deliciosas que son estas cosas! - devoré el resto del croissant que ya había mordido y di media vuelta para que ella no pudiera ver mi rostro, o lo poco que se alcanza a ver gracias al antifaz al menos...
- ¿Quieres hacer algo? En lo que pasa la lluvia...-
¿Y si me dejas besarte para disipar de una vez por todas mis dudas? ¿No?...ok...
- Ehm, podríamos... ¿Ver alguna película? - sugerí, alzando un dedo al aire aún dándole la espalda.
- ¡Suena bien! ¡Ven! -
- ¿Eh? -
Sentí su cuerpo pasar a un lado del mío y enseguida la vi subiendo las escaleras que daban a su cama en la parte superior.
- ¿A...a dónde? ¿No vamos a mirar desde tu computadora? Como siempre... - pregunté totalmente nervioso.
- Nah, es muy tarde y no quiero estar sentada. Podemos usar mi tablet para ver una película acostados en la cama ¡Ven! -
Sin más remedio tuve que aceptar su inocente propuesta y la seguí hasta su cama en donde ella me esperaba ya con tablet en manos y acostada.
Ok, Chat Noir, no es la primera vez que hacemos ésto, no te acobardes y no hagas ni digas ninguna estupidez, tu solo limítate a ver la película y nada raro pasará.
Me recosté a su lado..un tanto alejado y con el corazón a punto de salirseme del pecho.
- ¿Qué quieres ver? -
- Elige tu, Princesa, y yo lo hago la próxima vez ¿Trato? -
- ¡Trato! -
¿Cuál película eligió? Sinceramente no lo sé. Estaba demasiado ocupado intentando luchar en contra de el enorme deseo que tenía de acercarme a ella para besarla.
Si... moría de ganas por besarla...
Supongo que ya no tiene caso seguir negándolo ¿Verdad? Mi estúpido subconsciente siempre lo supo...
Ella realmente me gusta, no sólo físicamente hablando...
Puf. Y ahora que lo he aceptado... ¿Qué se supone que haga? Ella ya no me quiere...ahora le gusta Luka y hasta quiere que la ayude con él... ¡Ja!Imposible ¿Cómo voy a entregar en charola de plata a ésta increíble persona a mi lado?
Tenía que hacer algo... ¿Volver a enamorarla? ¿Cómo? Ni siquiera sabía que había hecho mi yo civil para hacer que se enamorara en primera instancia. Por un segundo me cruzó por la cabeza la idea de enamorarla como Chat Noir, pero... lo deseché de inmediato, a pesar de que Chat Noir era mi verdadero yo, quería que ella conociera esa parte de mi como Adrien Agreste...aun que eso significara correr el riesgo de que adivinara mi identidad heroica.
La miré de reojo... solo para darme cuenta de que había caído en los brazos de Morpheo... ¿Es enfermo decir que ahora mismo hasta podría decir que tenía celos de ese tal Morpheo? Broma, es broma.
Rayos, es ta hermosa... y yo soy un maldito suertudo al poder tener su confianza como para permitirme estar a su lado...en su...cama...
Demonios, estoy tan cerca de ella... ¿Y si...pudiera...aun que sea un poquito...?
Me senté a su lado, observando su relajado semblante y me incliné un poco para quedar frente a frente con ella. Perdóname, Marinette... por lo que voy a hacer, pero... no puedo no hacerlo, necesito hacerlo.
Con temor a despertarla reduje el espacio entre nosotros, tocándo sus labios ligeramente con los míos, quizás a aquello ni siquiera se le pudiera llamar "beso"...pero para mi era algo completamente nuevo, una sensación electrizante que me envolvió por completo. Ese vacío en mi estómago de pronto se llenó de cientos de mariposas revoloteando dentro, tantas que hasta creo que le robé unas cuantas a Hawk Moth.
Fui dándo pequeños y cortos besos, probando los labios que desde hace ya tanto tiempo había deseado y que me negaba a aceptar, lo hacía lo más lento que podía, pensando que de esa manera duraría más, sus labios eran tan suaves, con un sabor a frutilla delicioso...Me atreví a acercar una de mis manos a su mejilla, tal y como lo había hecho apenas hace poco menos de una hora, acariciandola y disfrutando cada segundo que me llevaba hacerlo.
Estaba condenado, ahora lo sabía, a partir de éste momento mi corazón y mente le pertenecían...aun que ella no lo supiera.
- No voy a permitir que dejes de amarme - Susurré, cuando mi moral decidió que no era correcto seguir besándola de esa manera.
Me atreví a darle un último beso en la frente, tomé su tableta y quité Netflix, abrí una nota digital y escribí un mensaje de despedida para ella, enseguida usé mi bastón para abrir un poco la trampilla encima de nosotros para comprobar el clima; aún briznaba un poco pero nada que pudiera detenerme.
- Nos vemos pronto, Princesa -
Arropé a mi azabache amiga y finalmente salí hacía su balcón, asegurando la trampilla detrás de mi.
Lancé un profundo y largo suspiro al aire y comencé mi camino a casa...
Notas de la autora:
Amo a Chat Noir/Adrien... A pesar de su edad en éste fanfic, quise conservar su caracter reservado y respetuoso y una pizca de inocencia, aún no tiene mente perversa...aún... :P
Respondiendo REVIEWS:
Hanako Dosukoi: Mil gracias por tu opinión! Personalmente ésta es una nueva forma de escritura para mi y a decir verdad creo que me desenvuelvo mejor en ideas de ésta manera, sale todo más natural. Anímate a escribir algo así! :D Aquí tienes pues el nuevo capítulo, espero te haya gustado ;) Yo creo que siiii :P jejeje
Hakerenit CasRiv: Dont worry! que siempre intento actualizar no pasados los 6 días, a veces antes, si es que me es posible.
Misaki Uzumaki: Kagami, Kagami... uhmmmm Deberé pensarlo, jajaja Espero no decepcionarte en ningún momento con la historia :P
GRACIAS a los nuevos Followers de la historia!: hama431, ValSmile, LuxCe y Lord Wolf 98.
