Hola, aquí el nuevo cap., que espero le tomen bien y que me dejen su opinión de esto

Amor oscuro

Capitulo 3: ¿Un sueño?

Agrr, eso era todo lo que podía pensar ahora, estaba molesto, me habían traído a este lugar muerto otra vez, no quería estar aquí, llevo años aquí, y todo porque soy un príncipe vampiro, y como mi deber es estar aquí en Transilvania, dando órdenes, y tener tras de mí a esos idiotas consejeros diciéndome que hacer, ya quería salir de aquí, 11 años, 11 años! sin poder verla, me pregunto como esta, 11 años sin poder verla es mucho para mí, ha de estar ya grande, pero aun no es tiempo de que se convierta en mi reina, faltan unos pocos años más para eso, lo que si se es que ella es mía, Bella es mía, es mi reina, mi alma, y no importa lo lejos que este, pronto la volveré a ver, contemplarla como antes, velar sus sueños, tratar de que no llorara, pero antes, ella era una niña y yo su amigo misterioso, ahora es una adolecente, y yo ahora solo debo conformarme con verla de lejos, pero diablos cuando desearía poder verla, pero no puedo, estamos muy lejos, quiero dejar todo esto y estar con ella, que nadie con malas intensiones se la acerque...

Iré, le dejare esto a cargo a Rosalie por un tiempo, espero acepte, pero la muy... mejor solo le digo que estaré fuera un tiempo, aunque lo único que haga sea meterse en mi vida y fastidiarla, a veces la odio tanto por eso que me dan ganas de matarla y quemar sus partes en la hoguera, debía calmarme o la asesinaría de verdad, pero no debía hacerlo debido a su gran cargo que mi padre le dio, como sea, Rosalie solo es una vampiresa que solo quiere fastidiarme la vida.

-Busca a Rosalie y dile que quiero hablarle, ahora- Le dije a uno de mis súbditos, odiaba esta país, yo quería estar en América, estados unidos, Forks, donde mi amor esta, donde mi reina esta en estos momentos.

A los minutos la gran puerta de mi despacho se abrió mostrando a Rosalie, Rosalie Hale, para muchos la vampiresa más hermosa existente en la historia, pero esperen a que Bella sea de los nuestros, y Rosalie quedara de ultima, y como siempre, vestía elegante, llevaba un vestido rojo ajustado con escote en v que daba mucho a pensar, su cabello era ondulado y totalmente Rubio, su piel era blanca y a simple vista suave, su mirada era desafiante con cierto tono de burla, odiaba eso de ella, pero era buena en su deber, mantenía el equilibrio y orden en el mundo de vampiros y humanos, y vampiro que rebelaba algún secreto al mundo de los humanos era asesinado, con ordenes de ella, pero primero mío claro está.

-Me mandaste a llamar, aquí estoy, ¿que se te ofrece?- me dijo levantando una de sus cejas, yo me incline en el respaldo de mi silla, y la observe, la vi que debido a mi silencio empezaba a fastidiarse, así que supo que sería algo serio de lo que le hablaría, así que tomo asiento frente a mí.

-Habla Edward- demando mirándome fijamente, sus ojos estaban de un color dorado claro, me importaba muy poco si estaba molesta o fastidiada, solo era otro Vampiro que quería atarme a este lugar.

-Te llame para dejarte a cargo del reino vampiro por un tiempo- la vi levantar una de sus cejas con extrañes, sabía que aria muchas preguntas del porque -No preguntes, te aras cargo por un tiempo, volveré, no sé cuándo pero será pronto, hay asuntos que debo atender fuera de este lugar- le dije callándola de su posible preguntadera, aquí lo único que se miraba en mi cara era enojo y seriedad, mi alegría estaba en Forks.

-Le diré a los consejeros que no te pases mientras estés a cargo, obviamente no tomaras grandes decisiones, lo apartara hasta mi regreso, eso es todo, así que te pediré que busques a los consejeros y los mandes a mi despacho, gracias por tu atención, pero ya puedes salir de aquí- no la deje hablar, no quería tener una discusión ahora, se aria todo como yo quiero, por algo soy el príncipe, y rey hasta que tenga una esposa vampiresa, pero eso será en unos años, pude ver su enojo reflejado en sus ojos, no le gustaba que no la dejaran hablar, sin más salió dando un portazo, puff, me daba igual su enojo.

Tiempo después llegaron los consejeros, hable con ellos que Rosalie quedaría a cargo, que tenia asuntos que atender fuera de Transilvania, que Rosalie no podía tomar decisiones grandes, esas se dejarían a mi regreso, odiaba esto, desearía a veces ser un vampiro normal y vivir con Bella en Forks, no importa como yo sea, mi Bella siempre será mi reina, mi dueña, ellos aceptaron mis órdenes con una que otra protesta, me preguntaron donde iría, por si algún problema grande se presentaba y era necesaria mi presencia, sin otra opción les dije donde iría.

. . .

Caminaba por el gran pasillo que daba a la salida del castillo que yo gobernaba, y podía sentirlo, era una mirada pesada, pero no intimidante la que sentía sobre mí, alguien que yo conocía bien me estaba siguiendo, por un momento me detuve, disimulando ver por una gran ventana de cristal, que dejaba ver el cielo oscuro y los jardines, sin tantas flores que rodeaban parte del castillo, sentí la mirada más cerca de mí, y en un rápido movimiento me di la vuelta corrí a una gran velocidad asía esa mirada y tome a la dueña de esa mira del cuello y la estrelle contra la pared, sabía bien que eso no le dolió mucho, es normal, ella gruño y me miro con enojo, pero como pudo ella ser tan tonta, creyó acaso que no me daría cuenta de que me seguía, y mi mirada no mostraba exactamente felicidad.

-¿Que hacías siguiéndome?- Le pregunte mirándola a sus tan radiantes y oscuros ojos.

-No te seguía... solo pasaba por aquí- La solté de un solo y ella callo de rodias al suelo y tomo su cuello.

-No vuelvas a seguirme, te lo ordeno Rosalie, te he tenido mucha paciencia, pero esa un día se acaba... Me voy, y los consejeros te estarán vigilando a que no te pases con estos vampiros- Y con eso me di la vuelta y seguí mi camino asía la salida.

-Como ordene mi señor...- La oí susurrar, me detuve, nunca había usado ese tono, tramaba algo, di media vuelta despacio.

-No te metas conmigo Rosalie- Le amenace con mi mirada seria y frente en alto, ella me miro divertida, ¿ya les había dicho que deseaba matarla? ¿No? pues, quiero matarla ahora mismo, pero no quiero problemas, la vi levantarse, ni uno cediendo a apartar la mirada.

-...-

-...-

-... que tengas buen viaje Edward- y con eso se dio la vuelta, la odiaba, y estaba seguro de que sospechaba de alguien en mi vida, pero de algo estaba seguro, si se le ocurría tocar a Bella, la mataría al instante sin importarme que...

. . .

Forks... me gustaba más Forks como mi hogar, aunque había crecido y pasado mayor parte de mi vida en Transilvania, amaba este lugar, Forks. Aquí se respiraba un mejor aire que el de Transilvania, que parecía seco y con odio, odio, solo con ese sentimiento pasaba en Transilvania, pero en cambio aquí, aquí es muy diferente, aquí está mi felicidad, y tengo muchas ganas de volver a verla, mirar mejor sus ojos cafés, brillantes y hermosos, su sonrisa que es tan encantadora, su hermoso cabello castaño, es una reina perfecta, mi reina perfecta...

Esperaba la llegada de la muy preciada noche, para poder ir a su cuarto y verla dormir, hoy durante el día la observe, está muy hermosa, su cabello más largo, su cuerpo era envidiable, era hermoso, toda ella era la hermosura perfecta, me encanto a verla observado, pero ahora, estoy escalando asía su ventana, que al parecer estaba abierta y podía ver las pequeñas cortinas delgadas moviéndose debido al viento.

Y ahí estaba ella, acostada en su cama, con su respirar tranquilo, sus labios entre abiertos, dormía de lado, en dirección a la ventana, estaba arropada hasta la cintura con una sabana color azul, pase a su cuarto, estaba diferente, ya no había aquella cantidad de muñecas con las que ella solía jugar.

Me acerque a ella, hace tiempo no la miraba, me puse a tan solo centímetros de su rostro, era más hermosa aun, largas pestanas negras, mejillas sonrojadas, con las yemas de mis dedos acaricie su rostro, era muy suave, ella se movió y aparte muy rápido mi mano, se puso ahora boca arriba, me levante para verla, sus labios, mi mirada no se apartaba de ellos, me llamaban, los muy traicioneros me llamaban, estaban entre abiertos, me era imposible no hacerles casos, quería probarlos, muy lentamente mi incline asía ella, a sus labios rosas, solo unos milímetros mas y la estaría besando, así estuve por un momento, sintiendo su tibio aliento, me incline mas y los sentí, eran suaves y deliciosos, lleve una de mis manos a su barbilla, con ella abrí un poco mas sus labios y la bese, la sentí moverse debajo de mí, no me aparte, aunque sabia debía hacerlo, ella abrió sus ojos, por primera vez desde que llegue los veía de cerca o que nuestras miradas se encontraran, no me alejo pero yo si me aleje, ella se sentó muy rápidamente en su cama tomado la sabana como barrera entre nosotros su mirada era de susto, y yo, yo quería quitar su mirada de miedo y besarla de nuevo, y no me quedaría con las ganas, como un león me acerque a ella asiendo que ella quedara debajo mío y yo sobre ella, estaba asustada, lo sentía, pero aun así no gritaba, puse mis manos a cada lado de su cabeza, observe su rostro, y vi que ella asía lo mismo, pero aun así tenía su mirada de miedo, me causo ternura.

Me acerque a ella, la vi tensarse, no pensaba lastimarla, solo que, sus labios me llamaban, me acerque y bese su mejilla, su respiración se acelero, repartí besos por su mejilla y parte de su sensible cuello, se calmo un poco, regrese a su mejilla, alejándome de la gran tentación, di pequeños besos en su mejilla hasta llegar a la esquina de sus labios, la sentí tensarse y poner una de sus pequeñas manos en mi pecho, aun tenía mis labios en esa provocadora esquina. Ella... sentí como ella abrió un poco mas sus labios, invitándome a probarlos, y yo no rechace la invitación, y la bese, nos besábamos, por primera vez, se que ella aun era pequeña de edad, pero yo la amaba ya...

Bella se despertó sobresaltada, mirando a todos lados, aun estaba oscuro, podía ver su rostro de confusión, ya estando calmada, se llevo sus dedos a sus labios y cerro sus ojos con suavidad, y los volvió abrir, miro fuera de la ventana, yo sabía que no podía verme, pues estaba muy lejos de ahí, demasiado para que un humano pudiera verme a tal distancia, la vi acercarse a la ventana y mirar fuera de esta como buscando algo, buscándome, y al no encontrar nada, cerro su ventana...

Y en cambio yo, ¡Dios estaba tan feliz!, la había besado por primera vez, cerré mis ojos recordando lo que había vivido hace poco, con mis ojos cerrados y en la punta de este árbol de pino, extendí mis brazos hacia arriba mientras me dejaba caer asía atrás, con una verdadera sonrisa en mis labios...

Ok, y eso es todo por hoy, espero que les allá gustado leerla tanto como a mí me gusto hacerla :)

Y por favor dejen un hermoso y sensual comentario no olviden darme su opinión en el, sean muy buenos y háganlo, y sobre todo, sean sinceros conmigo :D