Capitulo 03

Más allá de lo que los ojos ven

Una pareja de chicos estaba recostada en una colchoneta en el suelo ambos estaban dormidos, hasta el momento en el que el joven de ojos café abrió los ojos y noto a la chica, la recostó bien y vio por una muy pequeña ventana del lugar, notando que ya era de noche, salió del lugar.

Media hora después la chica se levanto algo confundida, había dormido en lugares lujosos pero aun así, no había dormido tan tranquila desde hacía ya tiempo.

- ¡TAO! – Grito al recordar cómo es que había llegado a ese lugar – No puede ser me dejo en este lugar y ni siquiera sé donde estoy – La joven volvió a ver por todos lados y busco algo… quizás así sabría cómo salir del lugar… hasta que vio una foto de tres personas, dos jóvenes y una mujer, parecían todos de la misma edad

- ¿Cómo lo encontraste?

- Yo… buscaba algo para saber donde estoy y como regresar a casa… pensé que me habías dejado Tao

- Fui por el automóvil, aun estaba y con todo… así que ya es hora de llevarte a tu hogar

- Eso no es un hogar – La joven comenzó a caminar saliendo del lugar

- Aun así, debo llevarte Ying Fa, así que deja todo como estaba – La joven asintió mientras veía a su celador salir

Media hora más tarde ambos jóvenes estaban entrando al famoso burdel del lugar.

- Sakura – Dijo un hombre abrazando a la chica – Que demonios Tao… más de doce horas fuera, comenzaba a pensar que la habías raptado… aunque una fiera como ella no cualquiera la controla, ¿verdad Sakura?

- Disculpe señor Tendo, es solo que nos ataco, lo que creo es el Clan Yamamoto

- ¿Cómo lo sabes?

- Llegaron a atacar a mi familia, reconocí a dos de ellos desde el momento en que nos comenzaron a seguir, trate de perderlos pero bueno no hay tantos automóviles en el lugar

- Si eso es cierto… te encuentras bien florecita – La mujer de ojos verdes asintió – Entonces ya te puedes ir a tu habitación – La joven se fue del lugar no sin antes dar una leve sonrisa al joven que lo salvo

Al llegar a la habitación la joven se recostó en su cama y de su pequeña bolsa saco dos fotografías una de ellas, en la que se encontraba con tres personas, su prima, su hermano y su padre, se tomo un día antes de que su hermano se fuera lejos de ahí. La otra, bueno en realidad no sabía quiénes eran esas tres personas pero eso quería decir que la persona que la cuidaba no era del todo un monstruo, quizás solo quizás podría ayudarle a comunicarse con su familia… nunca antes había tenido a alguien así como cuidador.

- Solo quizás… Zhang Tao – Volviendo a ver las fotografías – ¿Serán parte de su familia? – Guando las fotos en un pequeño cofre… que perteneció a su madre era lo único que había sido permitido guardar por parte de Tao, ahí tenía pocas cosas, las saco todas, había tres fotos aparte de las que ella tenía, también estaba un prendedor en forma de flor de cerezo, algunas cartas que llegaron por parte de su padre y un pequeño diario donde comenzó a escribir, no escribía en japonés, afortunadamente sabía escribir en francés así que si alguien llegaba a leerlo no sabría que decía, y gracias a Tomoyo que le había enseñado ese lindo idioma, al terminar guardo todo nuevamente, cerro el cofre con llave un tanto inusual en forma de estrella, volvió a colgársela en el cuello. Se quedo dormida.

Mientras debajo de las escaleras aun en el burdel, se encontraban alejados del bullicio el hombre que tenia prisionera a la chica, platicando con el hombre que horas atrás la había salvado.

- Solo un raspón de la bala, que bueno… un excelente cuidador seria una perdida que te hubieran matado… sabes en un mes tendremos una fuerte carga que llegara de América… si continuas así, tal vez podría cambiar tu lugar por uno de los diez, es un poco precipitado pero como sabes, la semana pasada recientemente uno de ellos fue a dormir con los peces, no es bueno traicionarme

- Si bueno… gracias señor, es algo que no debes olvidar, si me permite quisiera ir a festejar

- Puedes hacerlo aquí, ahí chicas por montones y licor que parece no acabar

- Gracias señor, pero creo que iré con mi chica

- Siendo así… espero que algún día puedas traerla aquí, a mi boda… creo que es hora de casarme con la fierecilla, una semana después del cargamento

- Falta poco

- He esperado mucho, sin embargo después de lo agitado del día, mañana le daré la noticia

- Muy bien señor, en ese caso me retiro, nos vemos mañana

- Tomate el día, lo mereces después de hoy

Dos hombres se encontraban en el despacho, un tanto desesperados por la situación

- Es hermosa no crees – Dijo el joven de lentes

- Eso es relevante

- No, es solo que a pesar de usar lentes no estoy ciego ¿sabes?

- Si lo sé… por cierto me entere que pasas demasiado tiempo, con su prima… ¿acaso es una conquista tuya ya?

- Sabes que mi corazón pertenece aun a…

- Eriol, lo sé, yo más que nadie fui testigo del amor puro que tenían el uno por el otro… pero créeme que la conocí y sé que no le agradaría verte solo, la familia no lo reprochara… han pasado ya cuatro años

- Bueno Shaoran, entonces cuando será el gran golpe

- Ya pronto… tengo un pequeño plan, quería consultártelo antes de hablarlo con el jefe, además necesitamos la ayuda de Yamazaki necesito que cuide a una chica

- Bien, entonces comienza

Por la noche la joven de ojos verdes bajo al burdel, su compañera y amiga Chiharu fue la encargada de ayudarla a arreglarse de forma especial por ordenes de Tendo. Esta vez usaba un vestido verde esmeralda que resaltaba los ojos el estilo era chino y con un dragón dorado que rodeaba el vestido tenía una larga abierta que resaltaba lo formadas que estaban sus piernas, su largo cabello estaba recogido en un perfecto moño que era sostenido por algunos broches.

Al entrar al lugar la chica fue observada por los presentes.

- Te vez bien… deberías arreglarte así más seguido – Tomado su brazo y sentándola en una de las mesas que había

- ¿Que quieres ahora?

- Quería darte una gran noticia

- Tienes un nuevo carcelero para mí

- No… me temo que Tao continuara siéndolo, si no lo viste el día de hoy es porque le di el día, por su gran hazaña de ayer

- Bien… di lo que quieres decirme para poder irme a acostar… hoy no deseo estar aquí abajo

- Sakura, Sakura… si quieres márchate pero sabes cuales son las consecuencias ¿o te lo recuerdo?

- No es necesario, sé muy bien cuáles son, es por eso que no me marcho

- Recuerdas el trato ¿cierto? Es hora de que cumplas tu palabra Sakura, creo que llego la hora de casarnos

- ¿Qué?

- Casarnos, ese es el punto de todo esto… me darás el heredero del pequeño imperio que mi familia tiene… ese es el punto de todo aquí, así que es hora de casarnos

- Takato… - Hablando por primera vez por su nombre – Acaso no deseas casarte con alguien a quien de verdad ames y te ame, no solo por lo que ves si no por lo que hay mas allá

- Por favor, es una estupidez, o acaso estas enamorada… ¿de Tao?

- Claro que no… es inconcebible eso… es alguien igual a ti… detesto esto, lo que deseo es tener lo que mis padres compartían… pero no importa… se comenzaran los preparativos para la boda… ya decidiste la fecha

- Sera en poco más de un mes, el primero de abril

- ¿Qué? Es muy pronto

- Ya espere un año Sakura, así que no es pronto aun… aparte florecita, es el día de tu cumpleaños o me equivoco – La joven negó – Que ocasión mas especial que esta, bien ya te puedes retirar si quieres

- Tao… si ya nos casamos en pronto podría ver a Tomoyo… solo quiero saber por la salud de mi padre… lo último que supe de él es que estaba algo enfermo

- Ya te lo dije, cuando seas mía – La chica se levanto de su lugar y camino a las escaleras para marcharse a lo que ahora era su habitación, donde se tiro a la cama y comenzó a llorar

- Sakura, ¿Qué paso?

- Chiharu, pensé que ya estarías en casa

- Algo me hizo pensar que quizás me necesitarías aquí

- Me casare con Tao el primero de abril

- Es menos de dos meses

- Lo sé… mañana descansas así que te veré el viernes

- Señorita Sakura

- Solo márchate por favor

- Si – La chica de ojos café salió del lugar, Sakura tomo una llave de su cuello y escribió en su diario, lo que fue uno más de sus días, después guardo todo

La desesperanza se hacía presente en Sakura conforme pasaban los días, los preparativos de la boda cada vez estaban más cerca, los pocos momentos que pasaba alejada de ese lugar estaba con Tao, habían platicado mucho, de cosas simples y banales ya que aquellas profundas, simplemente lo intento y el desviaba la plática… aun así no le parecía que encajara en aquel lugar, al menos no como sus antiguos celadores.

Faltaban ya solo diez días para el gran día en el que Tao Zhang pasaría a ser uno de los diez de Tendo, Sakura había subido, ese día temprano ya que fue un día libre para su carcelero, así que tenía que pasar todo el día con su prometido y eso era algo que no toleraba. Se disculpo y fue a tomar un baño, al salir tomo la llave que usaba en su cuello, simplemente no tenia ánimos de escribir ese día, así que se dispuso a acostarse

- Tendo – Quien se encontraba demasiado pasado de copas - ¿Qué demonios haces aquí?

- Solo visitando a mi futura esposa… no quiero esperar a que seas mía

- Ya hemos tenido esta conversación antes… estoy aquí aun así que al menos espera a que nos casemos – El hombre golpeo a la chica arrogándola a la cama

- Temblando otra vez… así será todo el matrimonio florecita – La chica comenzó a llorar – Ahora lloras – El chico tomo el vestido que usaba ella y aprovechando la gran abierta que tenía el vestido lo rompió por completo dejando ver el cuerpo de la joven y retirándose rápidamente la ropa

- Tendo por favor… basta

- Vaya… no puedo creer que espere un año – Mientras manoseaba los pechos de la joven, no tardo mucho antes de hacer lo que en realidad deseaba hacer provocando un gran grito por parte de la chica – Cierra la boca – Dijo mientras la golpeaba fuertemente – Eres tan cálida

- Basta, déjame ya – Tratando de aventar al hombre que estaba lleno de tatuajes quien volvió a usar su fuerza contra ella

- Disfruta florecita… porque pronto serás mi esposa… y si cooperas quizás lo disfrutes - Hablo con una horrible sonrisa en la boca, ahora la joven se había resignado y se quedo tranquila llorando mientras esperaba a que terminara aquella tortura

Eran las diez de la mañana, el joven caminaba por las calles de Kioto, iba contento a pesar de tener aquella cara seria, como hace tiempo no estaba, al fin una buena noticia que podría dar, entro a una tienda de joyería y se retiro del lugar con una alargada caja y una sonrisa en el rostro.

Quiero agradecer por los review que me han enviado muchas gracias por su apoyo, espero que les guste el capitulo… ya lo había mencionado desde el principio este fic es un poco más fuerte que los anteriores pero aun así espero que lo disfruten y mil disculpas por hacer sufrir a Sakura, pero créanme que lo recompensare