-"bla bla"- son diálogos
-bla bla- son comentarios
Advertencia;
Este fanfic está hecho por mi, cualquier efecto secundario y/o alteración en la conducta del lector no caen -dada la advertencia- bajo mi responsabilidad.
Ninguno de los personajes de Beyblade me pertenece... aún ô_Ó
Disfrutenloooo! n.n
- Capitulo 3-
Cita para Tres
Kai repasó varias veces el suceso en su mente ¡Estaba enfurecido! Si bien el beso no había sido desagradable, detestaba la idea de que alguien pudiera tomarlo sin que él pudiera hacer algo al respecto. Se mantuvo algunos minutos frustrado con esa idea mientras su dedo tocaba el área de contacto hasta finalmente regresar a buscarnos.
Nosotros nos ocultamos en la habitación de Mariam junto con dos de sus amigas e, inmediatamente al entrar, encontramos el supuesto brazalete en el tocador. Se imaginarán la sorpresa de Kai al entrar y ver la joya en el brazo de su dueña.
-"Estuvo aquí desde que entramos"- Atinó a responder el pelirrojo, conocedor de las expresiones de su primo.
-"¿Cuánto tiempo llevan aquí?"- A Kai no le parecía razonable que hubiera dos reliquias iguales.
-"Una hora casi"
Mientras Ivannov y Hiwatari tenían esa conversación que solo los dos entendrían, las chicas murmuraban entre risillas algo sobre un evento al día siguiente.
-"Nadie ha salido o entrado desde entonces"- Me atreví a completar, pero el níveo se notaba cada vez más perturbado. Era imposible que hace menos de treinta minutos se hubiera encontrado con alguien y trajera ese mismo brazalete.
El ojirojo se acercó a la festejada y tomó su mano delicadamente.
-"¿Te importaría si me lo llevo para que esté seguro? Lo tendrás mañana cuando pase por ti para escoltarte a la ceremonia de tu padre"- Algunas veces Kai se aprovechaba se las señoritas dándoles ilusiones a cambio de lo que él quería.
Mariam se sonrojó un poco y sus amigas dejaron escapar una sonrisilla conspiradora. Yuriy y yo no pudimos evitar mirarnos con una expresión de "qué sucede aquí" ante las extrañas actitudes del millonario.
-"Por supuesto"- Sonrió la chica mientras se quitaba la reliquia pero la encerró en su puño un segundo antes de que Kai la tomata. -"Siempre y cuando tus amigos escolten a mis chicas"
A mi parecer eso era un vil chantaje. Ellos dos juntos era una situación en la que ambos ganaban pero nosotros no teníamos nada que ver.
-"Acepto"- Fueron las exánimes palabras del níveo. Seguidas por la risa nerviosa de las muchachas, la sonrisa resignada del ojiazul y mí caída repentina por la sorpresa al descubrir con cuanta facilidad nos ofrecía incluso al tener menos de un día de conocerme.
Kai tomó el "Driger" y nos comentó su deseo de pasar al laboratorio. Dado que es el dueño y nosotros tenemos las llaves, eso fue más una orden que otra cosa. Nos excusamos con la peliazul y partimos al laboratorio.
BioVolt es una empresa muy grande con hospitales, laboratorios, va de la genética a la geología, atravesando toda ciencia posible; sin embargo nuestra división era de las menos sofisticadas: altos muros blancos llenos de vitrinas, microscopios, batas, algunas rocas, muestras, zonas de lavado y extrema higiene, a fin de mantener a nuestros objetos de estudio fuera de cualquier interferencia externa.
Kai llegó a una de las mesas de observación y limó ligeramente uno de los costados del metal para luego vaciarle una sustancia que confirmaría su genuinidad.
-"En su tiempo libre es científico loco"- Musitó Yuriy ante mi mirada confundida.
Kai continuó su labor de evaluar si la joya era falsa mientras nosotros conseguíamos algo de cenar.
-"No sabía que hubiera 'takoyaki' en ese lugar..."- Comenté mientras subíamos con la comida por el ascensor.
-"No había, pero te encontrarás con que el apellido Hiwatari es muy influyente, por alguna razón."
La puerta del elevador se abrió dejando ver al millonario muy consternado.
-"Es perfecta..."- Suspiró. Ambos lo vimos extrañados -" Una copia exacta. Sometida a quien sabe cuántos procedimientos a fin de replicar su antigüedad... "
Ninguno de los dos entendía realmente que tan antigua o que procedimientos pero sabíamos que debía ser muy especial si alguien se tomaba tantas molestias.
-"Debía conocerlos. Debió saber que el padre de Mariam verificaba la autenticidad de los objetos del museo y que como experto, esa sería su primera acción, por lo que espero a que la tuviera ella"- Nuevamente caminaba de un lado a otro como gato encerrado.
-"Si es perfecta... ¿Cómo sabes que no es real?" - Dudé al preguntar.
-"Por qué..."- Dudo un momento e hizo una mueca de enfado -" No sé cómo explicarlo. Pero, el brazalete que yo vi... ese tenía, no sé; como alma... Era como si una fuerza inmensa y misteriosa lo poseyera"
Pude ver por la expresión del pelirrojo que éste pensaba que su primo estaba llevando su paranoia a otro extremo más a mí me intrigó bastante esa suposición.
-"hmpf"- Resopló el ojirojo al ver la expresión de su primo. -"Mariam es novata, pero no creo que esto pueda engañar a su padre. Mañana será un caos"- Y con esa declaración comenzó a caminar a la salida.
Esperé unos minutos en silencio, tratando de asimilar lo que pasaba.
-"Mis padres fueron asesinados en un conflicto entre familias de la mafia rusa"- Comenzó Ivannov, una vez que estuvimos solos -"...así que mi tía decidió adoptarme a fin de que no parara con desconocidos. Mi primo creyó que mis papás viajaban por negocios, pero unos años después descubrió la verdad... Cuando fuimos lo suficientemente fuertes, Kai decidió que me ayudaría a encontrar al culpable, pero hace unos cinco años nuestra investigación nos llevó a una posición en la que alguien tenía que ser sacrificado y mi tía, con su inmenso amor por nosotros, lo hizo... Entonces cumplimos la mayoría de edad y a Kai le fue entregada la herencia de su padre; una compañía que había controlado su abuelo hasta ese momento. Y prometió usar cada uno de los centavos que obtuvo en encontrar al culpable y acabarlo."- Relató el pelirrojo con tal sentimiento que una lágrima traidora corrió por mi mejilla. -"A veces, tengo la esperanza de algún día encontrar a ese bastardo y ahorcarlo con mis propias manos por haber arruinado nuestras familias. Otras veces pienso que ese complot es un consuelo que creamos nosotros mismos para no tener que afrontar lo que pasó"
Inmediatamente supe que se refería a Kai, quien aún examinada la joya y sin prueba física alguna, insistía en que era falsa.
-"Yo creo que puede ser posible... Es como: la roca que examinamos en la mañana"- Continué teniendo una experiencia similar a la que el peliazul se refería -"Esas luces no eran simplemente luz... es decir, obviamente son energía, pero hubo un punto en el que sentí como si supieran que hacían y lo hicieran por alguna razón"-
Yuriy me miró extrañado y estuvo a punto de decir algo que, por su expresión, pensé sería incómodo, más el sonido de un coche encendiendo nos distrajo de la conversación.
El ojiazul resopló cansado.
-"Llamaré a un taxi "- Dijo sacando su celular. Y fue ahí cuando me di cuenta que Kai nos había dejado.
Llegamos a la mansión lo suficientemente tarde y cansados como para continuar la conversación, por lo que cada quien se retiró a sus aposentos.
Por la mañana, la misma señora que nos llevó comida el día anterior comenzó a tocar la puerta de cada una de las habitaciones. Me levanté a abrir y solo estaba un traje, colgado de un perchero, frente a mi puerta.
Decidí vestirlo y me encontré con los otros en el comedor.
-"¿Qué haremos ahora?"- Me atreví a preguntar. Supuse que me habían involucrado lo suficiente al obligarme a ir a la gala como para tomar la iniciativa.
-"Tú te encargarás de escoltar a la asiática y recabaras información"- Me ordenó el ojirojo inmediatamente. -"Por alguna razón tiene rasgos muy similares a los de..."
Yuriy observó extrañado el sonrojo de su primo, quien al darse cuenta optó por cambiar de tema.
-"Yuriy vigilará que nadie interfiera mientras intento averiguar que más sabe Mariam sobre 'Driger' o sus antiguos dueños y también en caso de que tu obtengas alguna pista importante..."
Ambos lo miramos sin entender a qué se refería.
-"Por alguna razón todos lo encuentran adorable, así que estoy seguro que sabrá manejarlo"- Respondió cortante a nuestras expresiones.
Terminamos nuestro desayuno y tomamos la limosina, para ir a recoger a las chicas en el loft.
Yo iba poco nervioso por lo que estaba pasando y porque, una vez que las chicas abordaron al lado de cada uno, descubrí que me encontraba en una cita. Inmediatamente Kai devolvió el brazalete a su dueña y las chicas cuchichearon sobre ello todo el camino.
-"¿Estás listo?"- Preguntó el pelirrojo a su primo al verlo un tanto nervioso.
-"Estaré bien mientras sigan el plan"- Contestó exánime. Kai había pensado en la posibilidad de que el padre de Mariam se sintiera de la misma manera que él al ver la joya y lo culparan a él, ya que era el único que sabía la historia del ladrón.
Finalmente llegamos y cual caballeros, escoltamos cada uno a nuestra respectiva cita frente a las miradas acosadoras de los demás presentes.
No llevábamos un minuto dentro del museo cuando el ojirojo susurró algo al oído de la peliazul y esta -completamente sonrojada- se excusó con sus amigas para poder marcharse. Después de eso, Yuriy -con una de las fabulosas sonrisas que le caracterizaban en el mundo de Rublevka- invitó a su acompañante, Salima, a acompañarlo a saludar a alguna gente importante. Realmente yo llevaba mucho tiempo fuera de eso de las citas y no porque fuera tímido o mal parecido, sino porque me absorbía mucho mi trabajo, así que esto habría sido mucho más complicado si no la hubiera visto en ese momento.
Durante mi último año en América, antes de aceptar el trabajo en BioVolt, salía con una chica de mi antiguo trabajo, ella era la asistente de mi madre y estaba preparándose para ocupar su puesto ya que mi madre pronto se convertiría en directivo del laboratorio; esa es la razón por la que llegamos a pasar tiempo juntos, a tener cosas en común y finalmente una relación que acabó siendo un vil desastre. A Emily no le gustaba ser superada ya que se esforzaba arduamente para lograr las cosas y el hecho de que -al final- me hubieran ofrecido el puesto de mi madre a mí en vez de ella le rompió el corazón a un grado que no pude soportar. Renuncié a la PPB -mi antiguo trabajo- recomendándola como la única capacitada para esa labor y ella lo 'agradeció' gritándole al encargado que no tomaría mis sobras, lo que le dejó una pésima reputación para sus siguientes entrevistas de trabajo, de la cual, hasta la fecha, me culpa.
En fin, allí estaba ella, escoltada por un sujeto de cabello naranja que vestía un extraño abrigo blanco.
-"Cuéntame sobre ti, Mao"- Dije con mi sonrisa más encantadora, encaminándola a los jardines del museo antes de que Emily me viera y montara una escena.
-"Pues... ¿Qué te gustaría saber?"- Preguntó despejando de su frente unos mechones rosados.
-"¿De dónde vienes, qué te trajo a Rusia?"
-"Pues, vivía en una aldea en China, pero hace un tiempo fue atacada por bandidos y la población se dispersó. Otro de los chicos de mi aldea se fue a estudiar a Francia y al poco tiempo de terminar, se convirtió en embajador, por lo que mis padres decidieron que era buena idea que trabajara en su oficina, dado que estudié lenguas y ellos requerían un traductor... y así fue como acabé aquí"- Sonrió un poco nostálgica.
-"¡Es asombroso!"- Seguro recuerdan la parte en la que me emociono por todo. -" Yo tuve que estudiar ruso todo un año antes de mudarme y aun así batallo para entender algunas cosas"- Me apené un poco al confesarlo.
Mao rió fuertemente sacudiendo su cabello rosa fuera de su cara.
-"Creo que ya debería cortarlo un poco"- Se quejó antes de continuar nuestra plática -" y tu Max, ¿cómo acabaste aquí?"
Pensé un segundo en mi respuesta, pero soy pésimo mintiendo, así que le conté lo de mi ex novia, el empleo de mi madre y mi necesidad de irme lo más lejos posible de esa clase de problemas, como conocí a Ivannov y a su primo, quien terminó ofreciéndome para acompañarla a pesar de recién conocerme.
-"Lo irónico de esto es, que ella de alguna manera acabó aquí también"- Bajé la cabeza de cansancio. La chica se soltó riendo a carcajadas luego de escucharme y la miré un poco sorprendido.
-"Pobre Max"- Intentó consolarme una vez que logró controlar su risa. -"Eres muy buen chico... y muy gracioso"- Sonrió- "Así que te confesaré que tampoco fui muy honesta contigo. El embajador... bueno, en mi aldea, existía la tradición de comprometer a una chica y un chico de las familias principales, para que se convirtieran en los siguientes jefes y pasaran la sabiduría de nuestros ancestros a las generaciones futuras y los elegidos fuimos Rei y yo"- Suspiró desolada -"La verdad ninguno estaba de acuerdo, él y yo éramos como hermanos así que la idea de cualquier cosa más allá resultaba desagradable. Luego la aldea fue atacada y todos nos separamos; él se mantuvo en contacto, preocupado por nosotros, ya que al morir su padre, el jefe de las familias, era su deber que volviéramos a nuestro hogar. Mis padres sugirieron que viniera a trabajar con él y que si al tratarlo, mi deseo era cumplir mi compromiso, así se haría. Al partir de China, estaba segurísima de que eso jamás pasaría, pero al llegar; él era impresionante, sólo de verlo me enamoré perdidamente. El único detalle es que no menciona el compromiso ni muestra alguna señal de interés. Él aún me trata como si fuera su hermana pequeña y eso me causa ¡tanta rabia! - Se exaltó, en ese momento solo atiné a abrazarla como si fuéramos buenos amigos.
-"Me siento alagado"- Susurré algo indeciso al darme cuenta de que me usaban para infundir celos a un embajador y decidí sonreír lo dulcemente posible –"Ahora que nos conocemos un poco más, que te parece si me presentas y yo hablo de lo encantadora de tu compañía"- No podía evitar ser cortés con las damas, aparte que si me quedaba afuera no lograría averiguar nada de lo que necesitaba.
Ella me miró extrañada, como si esperara otra reacción de mi parte y la verdad era que, si la dejaba en ese momento, estaría en una ceremonia de un desconocido, solo, rodeado de desconocidos, con Emily juzgándome y en un país extraño en el que no sé cómo encontrar la entrada del lugar donde vivo, así que... enojarme con ella no era opción.
La pelirosa sonrió alegremente y me tomó de la mano para escoltarme a donde sus colegas.
-"Eres fabuloso, Max"- Exclamo contenta.
En el camino logré apreciar a Kai saliendo de una habitación que decía 'Acceso Restringido' haciendo una seña a su primo para que dejara de distraer a un señor que parecía ser el padre de Mariam, mientras su acompañante -la peliazul- se adelantaba a felicitarlo -a su padre.
Llegamos con los amigos de Mao y noté el peculiar aspecto felino de sus rostros pensando que quizá uno de ellos era a quien Hiwatari se refería esa mañana.
-"¿Y Rei?"- Preguntó una vez que me hubiera presentado.
-"Observando las esculturas. Ya sabes que le encanta el arte y todo eso"- Sonrió mientras apuntaba uno de ellos de nombre Rai.
Volteamos a donde indicaba y saludando hacia nosotros estaba otro chico, si mucho dos años mayor que yo, con esos mismos ojos felinos pero en color ámbar y una sonrisa que me sonaba muy familiar.
Empezamos a caminar hacia Rei mientras él también se acercaba y empecé a sentir todo muy lento; creo que mi cerebro trabajaba tan rápido intentando descubrir de dónde lo conocía, que sentí que pasó demasiado tiempo antes de que nos encontráramos de frente, y eso que la sala no era tan amplia. Una vez que lo tuve enfrente entendí todo…
Él era la mesera de cabello hermoso de la noche anterior.
Uff :/ Este tardó un poco mas, aunque también esta mas largo xP... en fin :) recuerden dejar sus opiniones.
Nos seguimos leyendo :)
Biitez! (")
