La Mirada Perdida
Capítulo 4
El cumpleaños
El profesor Noriyasu Seta se encontraba revisando algunos escritos antiguos sobre Atenas, motivado por lo que consideraba una reacción inconsciente de un joven amnésico al cual era necesario investigar mientras pensaba "parece como si fuera una bomba a punto de estallar"
Por lo general, él era una persona excesivamente distraída, tanto así que a veces se olvidaba de la existencia de Sara pero tratándose de su profesión era la persona más apasionada del mundo y las investigaciones en Atenas había despertado en él ese entusiasmo
Es cuando al encontrar información sobre el culto a Atenea ve que ya hay referencias sobre los seguidores que actuaban por órdenes de la diosa y motivados por su protección. Tenía razón en el conflicto que tuvieron con Pericles y finalmente la caída en tiempos de Alejandro, subsistiendo en convivencia con los romanos hasta los tiempos de Teodosio 500 años después cuando este suprime la orden. Se dice que hubo violencia y la iglesia los combatió durante años pero que no se tenía evidencia histórica de su existencia lo que ya se venía demostrando con los descubrimientos de su amigo en Atenas
Sin dudarlo más coge el teléfono. Necesitaba conversar con su amigo que estaba en Atenas
...
Tsuruko alistaba sus cosas a la vista de Motoko y de todos. Se sentía profundamente humillada pero se cuidaba de decirlo ya que era lo suficientemente orgullosa como para admitirlo además que se daba cuenta que el chico a quien había enfrentado no era normal
- ¿Te irás entonces? - le pregunta Naru
- Necesito averiguar cosas... ese hombre no es cualquier persona ordinaria... la velocidad de sus movimientos, la precisión de sus técnicas y estando ciego... no, aquí hay algo más que tengo que averiguar... si quieren un consejo, aléjense de él
- ¿Por qué? - pregunta Mitsune
- Puedo sentir el peligro apenas lo veo... Motoko... yo si te ordeno que vengas conmigo
Motoko se queda sorprendida. No esperaba esa petición de su hermana y lo peor es que no quería irse
En su habitación, Lisandro se tapa la cara con las manos "¿Quién soy? no quiero despertar". Imágenes confusas había en su cerebro y todas hablaban de violencia y muerte. El toque de la puerta lo saca de sus pensamientos y se vuelve para ver a Keitaro parado en el umbral
- ¿John?
- ¡Ya dije que no soy John! Mi nombre es Lisandro
- Lo siento... Lisandro... ¿qué sucedió allá afuera?
- ¿No lo viste?
- Lo vi... consideraba a Tsuruko invencible y… ¡la venciste en menos de tres minutos!
- ¿Tanto? Qué vergüenza...
- ¡No bromees! No sé cuál será la reacción de Tsuruko pero no te vaticino nada bueno
Lisandro se pone de pie y se acerca a Keitaro quien no puede evitar sentirse nervioso ante alguien que ya se había convertido en la horma del zapato de las chicas
- ¿Me temes? Puedo sentir tu miedo
- No puedo evitarlo...
- Eres un tonto entonces... no me interesa lastimarte... gracias por querer ayudarme frente a Tsuruko
- ¿Tenías que insultarla?
- Se lo merecía... cada vez que está frente a su hermana la hace sentir inferior
- Ella quiere a Motoko...
- ¿Estás seguro? ¿No será por la envidia que siente porque es Motoko y no ella la elegida para dirigir la escuela?
- No digas eso... Tsuruko aceptó dejarle ese lugar a Motoko voluntariamente
Lisandro suspira... sentía la necesidad de ser agresivo
- Creo que lo mejor es que me vaya...
- ¿Adonde?
- No lo sé... habrá algún lugar donde pueda recordar
- No puedes irte... yo creo que mejor debes de quedarte
- ¿Por qué?
- Porque creo que nos necesitas
Lisandro le pone la mano en el hombro y le sonríe
- Eres un buen muchacho... pero creo que lo mejor para todos es que me vaya... sé que las chicas ya lo están pensando y mi presencia aquí les fue impuesta... están acostumbradas a tener el control y tú has sabido manejar eso mejor que yo
- ¿Que dices?
- Los golpes, los gritos y las zamaqueadas que te dan... ¿no me digas que no puedes evitarlas?
Keitaro se sonríe nerviosamente y Lisandro también
- Bueno... cada quien en lo suyo... no me veo así y las chicas lo saben
- Al menos puedo escudarme detrás tuyo - le dice Keitaro
- No creo que eso sea lo mejor... adiós Keitaro
Tsuruko salía de la habitación y todas le abren paso pero se vuelve a Motoko
- ¿Vienes o no?
- Yo...
- No hace falta que se vaya - interviene Naru - él es el que se va a ir
- ¿Crees acaso que puedan obligarlo?
- No hace falta - suena una voz - yo me voy
Lisandro y Keitaro estaban allí cargando sus pocas pertenencias
- No discutan por mí - dice Lisandro - Tsuruko, lamento lo que pasó hace un rato... discúlpenme todos por las molestias causadas y les agradezco su ayuda pero creo que es hora del adiós
- ¿Qué le dijiste Keitaro? - le dice Kaolla trepándose sobre él. Su entrepierna atrapa la cara de Keitaro quien se cae para atrás
- ¿Yo? ¡Uhmmfff!¡Nada!
- Kaolla-chan... gracias pero es mi decisión... más bien te agradezco tus atenciones y siempre te consideraré mi amiga pero debo irme
- ¡No! ¿Acaso hemos votado ya? ¡Yo voto porque se quede!
- Kaolla...
- Vamos... levanten la mano quien quiera que él se quede
Kaolla levanta ambas manos sosteniendo la de Keitaro aún en el suelo y las chicas se miran. Y Mutsumi levanta la mano
- Creo que está decidido - dice Mitsune - son cuatro contra tres
- ¡Aún no! ¿Motoko? - le pregunta Kaolla
Motoko baja la cabeza y sin pensarlo levanta la mano
- ¡Motoko! - exclama Tsuruko
- Yo... no creo que sea correcto que...
- ¡Basta! - dice Lisandro - no es cuestión de votos... es mi decisión y se acabó... adiós Kaolla... adiós a todos
Lisandro coge una escoba, la parte y la utiliza de bastón para retirarse ante la vista de todos
- ¡Lisandro! - le dice Kaolla tratando de ir tras el pero Mitsune la coge
- Déjalo... es su decisión
Para sorpresa de todos, quien sale tras él es Mutsumi. Naru quiere seguirla pero Mitsune la detiene
- Déjala, creo que ella sabe lo que hace
Mutsumi sigue despacio a Lisandro hasta que este se da cuenta y se vuelve
- ¿Eres tú, Mutsumi?
- Ara... si... jeje
- No me sigas... no puedes detenerme
- Lo sé... pero al menos podrías escucharme
- ¿Qué me quieres decir?
- Lisandro... ¿ese es tu verdadero nombre, no? pues bien... yo creo que cometes un error... no tienes adonde ir y la mayoría queremos que te quedes aquí
- Tú lo has dicho pero no se trata de una democracia... basta que uno esté descontento para que mejor me vaya
- ¿Adonde?
- Adonde sea
- No seas injusto Lisandro... no lo hagas por Naru o Mitsune... piensa en Kaolla y en Motoko
- En ellas pienso también... Motoko tiene problemas con su hermana y Kaolla busca un hermano mayor
- No es así de simple... ¿no te parece que Motoko ha hecho un esfuerzo muy grande para superar sus problemas contigo y enfrentarse a todas e incluso a su hermana para que te quedes?
- Creí que ella era la que más me odia...
- Ella siempre ha reaccionado así ante los extraños... sino pregúntale a Keitaro... pero ahora ha cambiado su opinión hacia ti y lo que más quiere es ayudarte
- No lo entiendo, ¿por qué?
- Porque todas nos damos cuenta que dentro de ti se libra una lucha ¿piensas buscarte y encontrarte en la calle donde te enfrentarás a una realidad que no te será agradable que encontrarte a ti mismo en medio del cariño de gente que te ha cogido aprecio?
- Mutsumi...
- Lisandro... esta es tu oportunidad de tratar de ser humano
- ¿Qué dices?
Lisandro siente que ya no estaba hablando con Mutsumi sino con otra persona ya que siente una presencia diferente
- Tú no eres Mutsumi
- Ya te diste cuenta...
- No entiendo...
- Lo siento jeje... tuve que tomar posesión de este cuerpo en forma momentánea... ella era la más indicada para eso ya que es muy gentil y amable con los demás y siempre piensa en el bienestar de todos... lo malo es que su salud es muy débil
- ¿Quién eres?
- Alguien que sabe que necesitas ayuda, Lisandro
- ¿Tu sabes quién soy?
- No... Solo sé que puedo ayudarte pero no lo haré recuperando tu memoria sino que tú a través de los que habitan en esa casa la puedas encontrar así como tu identidad
- Yo... no lo sé... yo siento que hay algo muy malo dentro de mí y temo hacerles daño
- Se cómo te sientes pero eres alguien especial y sé que al darte cuenta de quién eres realmente puedas darte cuenta de lo que necesitas para no lastimar a aquellos a quienes quieres
- No lo entiendo
- Estas desarrollando una especial empatía con Motoko... tú y ella tienen cualidades especiales y es por eso que deben darse tiempo para entenderse... no llegaste aquí de casualidad Lisandro... hubo un motivo... encuéntralo entre los que habitan este lugar
Lisandro baja la cabeza... empieza a comprender algunas cosas pero ahora frente a una entidad que había tomado posesión de Mutsumi no sabía que hacer
- Ven conmigo Lisandro... no le digas nada a las chicas y yo velaré por ustedes
Mutsumi coge la mano de Lisandro y lo hace caminar nuevamente en dirección a Hinata
...
- ¿Estás seguro que la turbación de ese muchacho responde a lo que hemos encontrado en Atenas?
La voz de la otra persona al otro lado del teléfono sonaba un tanto preocupada para Seta quien prefirió no ahondar en el tema
- Pues... eso me pareció, pero no me hagas caso, solo quería saber más sobre tus descubrimientos para ayudar a ese chico
- Bueno, no es extraño que ciertos nombres o lugares despierten recuerdos o hechos vividos anteriormente... son solo relaciones que nuestro cerebro arma sin estar necesariamente involucrados ¿qué dijo exactamente este muchacho?
- Pues... dijo algo así como que le resultaba interesante que no hubiera un Santuario aquí
- ¿Eso dijo?
La voz sonaba un tanto alarmada y Seta cambia de tema
- Bueno, solo quiero que me mandes lo que puedas para poder trabajarlo... de repente me intereso más en el proyecto y me voy a Grecia ¿qué te parece?
- Bien... te mandaré algunos archivos... sé cauto
Ese "sé cauto" intrigó a Seta ¿se refería a los archivos o a Lisandro?
En Atenas, el amigo de Seta, el profesor Noriyama estaba preocupado lo que fue advertido por su asistente el profesor Cadmo
- ¿Sucede algo profesor?
- No... Nada en especial... ¿recuerdas algo sobre la fratria de Atenas?
- ¿Lo que descubrimos últimamente? bueno... ¿qué hay con eso?
- Pues, me llamó un amigo de Japón... quiere información de ella
- ¿Para qué?
- Algo sumamente extraño... dice que ello ha despertado recuerdos en un muchacho amnésico ¿puedes creerlo?
- No... Pero mejor no le mande nada
- No... Lo haré de todos modos... él quiere venir a trabajar en el proyecto y quiere saber más del tema
El profesor Cadmo se retira sin decir nada. Va a su oficina y coge el teléfono para llamar a Italia
- ¿Si? - responde una voz
- Maestro... tenemos un problema
...
- Esto no ha terminado - le dice Tsuruko a Lisandro al momento de salir - eres bueno pero nunca te mostré todo mi potencial
- Lo sé pero espero no enfrentarlo nunca...
- ¿Qué quieres decir?
- Digamos que declino volver a luchar contigo... ya no quiero arriesgarme
- ¿Quién eres realmente?
- Ojalá pudiera contestarte
- No puedo obligar a mi hermana a venir conmigo pero te advierto que no permitiré que la lastimes
- No temas por ello...
Tsuruko se va y Lisandro va hacia la habitación de Motoko para hablar con ella mientras Naru y las demás encaraban a Mutsumi
- ¡¿Qué fue lo que le dijiste?! - le reclama Naru - ¡Se suponía que nos desharíamos de él!
- Nada en especial... solo le dije que Motoko lo necesitaba
- ¿Qué?
- Vamos... ¿No les parece extraño que Motoko se enfrente a su hermana por él?
- ¡¿No estarás insinuando que nuestra Motoko se ha enamorado de ese loco?!
- No quise decir eso... pero creo que debemos darle tiempo a ambos para que se entiendan... ese "loco" parece despertar recuerdos cuando se trata de Motoko y ella quiere ayudarle realmente y es por eso que ella quiere que se quede
- ¿Y por qué ella? - interviene Kaolla
- Ara... no lo sé... tal vez tenga que ver con esa persona llamada Asuka... tal vez Motoko se le parece de alguna forma
Lisandro toca la puerta y un "adelante" le da la señal para entrar
- Hola... - le dice tímidamente Lisandro
- Hola... pasa y cierra la puerta
Lisandro se sorprende ante esa propuesta y tal vez ella jamás hubiera dicho eso a un hombre pero Motoko se sentía confundida y necesitaba un momento a solas con él. Como él era ciego, ella no sentía ese sofoco que le provocaba Keitaro en situaciones comprometidas y lo que la hacía sonrojar "quizás son las miradas las que me provocan eso" piensa pero de pronto recuerda que Lisandro es más fuerte que ella, acababa de verlo vencer a su hermana en un santiamén y la vez pasada la había besado sin dificultad. De pronto siente que su lengua había salido de sus labios y se los frotaba por lo que se tapa la boca precipitadamente, movimiento que a Lisandro no le pasó desapercibido
- ¿Te pasa algo? - le pregunta
- No... Digo si... la verdad es que... yo...
- Antes que digas nada, lamento lo que pasó con tu hermana
- La humillaste...
- Lo siento...
- ... y lo hiciste por mí
- ¿Qué?
Motoko se pone de pie y se acerca a Lisandro
- Desafiaste a mi hermana en la cocina para defenderme y cuando la venciste le dijiste que no era mejor que yo, ¿es eso cierto?
- Viste lo que pasó
- Me refiero a que si crees sinceramente que mi hermana no es mejor que yo o solo lo dijiste para insultarla
- ¿Compararla contigo es un insulto?
- Yo...
Lisandro se cruza de brazos y se vuelve a la pared
- Motoko, tú eres muy buena con la espada lo mismo que tu hermana pero te digo con toda sinceridad que tu hermana ya ha llegado a su límite y tú estas en condiciones de rebasarla... en Tsuruko está la habilidad combinada con la maestría pero en ti está la voluntad y la capacidad y tal vez la genialidad... tu problema es que te subestimas demasiado y siempre tienes presente a tu hermana y al nivel al que ha llegado y crees que ese es también tu límite
- ¿Cómo puedes saberlo?
- Tu hermana ni me tocó y tú me rompiste la espada en la cabeza... ¿eso no te dice nada?
Motoko se sienta sobre su cama sin saber que decir. ¿Podría ser cierto de que ella puede ser mejor que su hermana? ¿Podría ser Lisandro la clave para retomar el camino de la espada, ingresar a la Todai y sentirse realizada?
- Aún tengo una duda - le dice al fin - ¿Quién eres? ¿Dónde aprendiste a luchar así?
- Ojala pudiera responderte pero algo que sé es que necesito tu ayuda para despertar esos recuerdos
- ¿Por qué?
- No lo sé... pero cuando vienen esos recuerdos siento que algo malo dentro de mí fluye al exterior pero tú puedes controlarlo
- No entiendo... pero hagamos un trato... te ayudo a recordar y tú me ayudas con mi entrenamiento, ¿de acuerdo?
- De acuerdo... yo te entrenaré y tú me ayudas a recordar
- ¿Y de qué forma puedo ayudarte?
Lisandro se sonríe y esta vez Motoko si se sonroja
- Pueden haber muchas formas pero la primera es esta
Lisandro abre la puerta y todas las chicas se caen juntas encima de Keitaro
- Comencemos por tener un poco más de privacidad...
...
La verdad para Keitaro le resultaba incomprensible la forma de pensar de las mujeres pero se alegraba que al final pudieran darle al clavo en su relación con Lisandro
Por primera vez podía darse el lujo de holgazanear un poco. Las chicas lo tenían atosigado con pedidos y cuando se los cumplía lo tildaban de pervertido si es que las miraba demasiado como "¿me pasas una toalla Kei-kun? y cuando lo hacía "¡Qué miras pervertido!" y el golpe no se hacía esperar
Pero con Lisandro no había ese problema, los mandados peligrosos los hacía él y a las chicas no les importaba tenerlo cerca estando ellas tan ligeras de ropa. Por primera vez, había un poco de paz en Hinata ya que las chicas no tenían razones para golpear a Keitaro y Naru nunca se hubiera atrevido a descargar sus iras sobre Lisandro, lo mismo que las demás chicas
Ni que decir de Motoko, la segunda en repartir golpes parecía haberse transformado en otra ya que caminaba siempre con una suave sonrisa en el rostro y practicaba su amabilidad con todos. Claro que eso no le parecía natural a nadie pero ella había explicado que como parte de su entrenamiento, Lisandro le había pedido más armonía en su forma de ser
Lisandro no tenía la menor idea de cómo entrenar a Motoko pero algunas ideas vagas llegaban a su cabeza para poder orientar a Motoko por lo que solían sentarse a conversar cada día para ordenar sus ideas y a su vez ella pueda avivar esos recuerdos. Eran esos momentos en el que las chicas se preocupaban más por Keitaro y no era raro verlo a él corriendo tratando de refugiarse tras ellos dos, escapando de una furiosa Naru
- No sé exactamente adónde voy - le dice Lisandro - pero creo que debemos comenzar por perfeccionar tus sentidos
Lisandro le da una venda para que se cubra los ojos. Había decidido entrenarla tal como él sentía en esos momentos
- Quiero que te quedes inmóvil en posición de loto y por una hora captes todo lo que está a tu alrededor...
"Hazte una con tu entorno y trata de proyectar tu mente a cada cosa que te rodea... siente la vida fluir en ti y trata de sentir cada movimiento alrededor tuyo... solo así podrás predecir lo que pueda llegar a ti"
"Cuando te muevas, déjate llevar por lo que hay alrededor tuyo... el viento... la tierra... la luz... sé cómo el agua que fluye y proyéctalo a tu espada cuando la desenvaines... es el principio de toda técnica... es el sentido del movimiento"
Había momentos en el que Lisandro ya no decía nada y se sentaba abrazando sus rodillas. Motoko se acercaba a él pero él le pedía que lo dejara solo. Para él, los recuerdos llegaban a modo de imágenes confusas que le provocaban sentimientos encontrados
Fue Mutsumi quien se le acercaba en esos momentos pero no le decía nada. Para todos los que presenciaban la escena era como un diálogo silencioso en la cual no había palabras pero tal vez mucho que se transmitían. Fue Naru quien los descubrió y se quedó con la boca abierta. Lisandro había recostado su cabeza en el regazo de Mutsumi y esta pasaba su mano por sus cabellos
- ¿Por qué no puedo recordar? - le pregunta Lisandro
- Tómate tu tiempo... los recuerdos vendrán con lo que vivas aquí... solo procura aprender de lo bueno y de lo bello que te rodea... vuelve a sentir esa conexión con toda la vida aquí presente y abre tu corazón al amor que te den los demás
Lisandro cierra los ojos y trata de imaginar algo de su pasado ¿Era acaso una forma de limpiar su alma tan atormentada? ¿Por qué Mutsumi le transmitía tanta paz?
- ¿Quién eres realmente Mutsumi?
- No debería decírtelo
- ¿Es que acaso aquello no pueda ayudarme? ¿Qué de malo habría si sabes tanto de mi como de ti?
- De acuerdo... mi verdadero nombre es Belldandy
- No me trae ningún recuerdo ¿Por qué te enviaron?
- No represento nada en tu pasado Lisandro... es por eso... cuando vine solo sabía que debía ayudarte a que te encontrarás a ti mismo
- Pero alguien te envió...
- No precisamente... solo supe que debía venir y que debía buscarte... vine en forma inmaterial para poder tomar posesión del cuerpo de esta chica y así estar cerca de ti
- ¿No es peligroso que me reveles tanto?
- Creo en la sinceridad... si supieras la verdad por ti mismo no confiarías en mi
Keitaro ya estaba al lado de Naru viendo tan curiosa escena
- No puedo creerlo - dice - Nunca pensé que Mutsumi... así que es por eso que se ha quedado tanto tiempo
- ¡Todo es tu culpa Urashima! - le grita Naru agarrándolo del cuello - ¡Si no hubieras votado porque se quede ahora no le estaría rompiendo el corazón a Motoko! ¡Y fuiste tú quien trajo también a Mutsumi y la dejó quedarse! ¡Ahora me explico porque ya no se desmaya tan a menudo!
Es en ese momento que Motoko hace su ingreso y ve a Naru zamaqueando del cuello a Keitaro
- ¿Qué pasa con ustedes dos?
- ¿Con nosotros? - dice Naru con su mejor sonrisa fingida - ¡nada!
- ¿Por qué maltratas a Urashima? - les dice sacando su katana - ¿te ha hecho algo pervertido?
- ¿Yo? No... Por nada... jeje...
- ¿Me están ocultando algo? - Motoko trata de mirar por encima de ellos pero Naru arroja a Keitaro sobre Motoko cayendo encima de ella. Motoko lo estrella contra el techo dejándolo pegado en él mientras Naru cerraba las cortinas de la cocina
- ¿Que sucede Naru sempai? ¿Qué es lo que quieres que no vea?
- ¿Yo? ¡Nada! ¿No quieres una taza de café?
Motoko pierde la paciencia y decide abrir las cortinas y Naru se tapa los ojos
- Motoko... lo siento... yo...
- ¿Era esto lo que no querías que viera Narusegawa?
- Yo... no quería que sufrieras...
- ¿Sufrir? Al contrario, creo que era lo que Lisandro necesitaba... tal vez todas deberíamos intentarlo
- ¡Motoko! ¿Cómo se te ocurre que yo...?
Naru mira por la ventana y ve a Mutsumi arrojándole agua a Lisandro mientras este llevaba en sus hombros a Kaolla y Shinobu observaba divertida la escena
- Pero...
- Creo que podemos estar afuera un rato... creo que estás demasiado tensa
Cuando Motoko va a salir, Keitaro se cae del techo nuevamente sobre ella. Motoko lo lanza por la ventana al estanque mientras Naru quedaba un tanto desconcertada
...
Cuando llegó el cumpleaños de Naru, toda la residencia se preparaba para el acontecimiento. El cumpleaños de Mutsumi fue antes pero con todo lo que había pasado, las cogió casi de sorpresa y no pudieron hacer mucho más que darle regalos. Lisandro se sintió mal el no poder regalarle algo pero con el secreto que compartían ambos les creaba un nexo especial que les hacía superar esos percances. Fue idea de Mutsumi, quien pidió permiso para quedarse unos días más en la residencia, el de hacer algo especial para Naru mientras Keitaro y Lisandro discutían sobre cuál era el mejor regalo
- La verdad es que no tengo idea de que se le puede regalar a una chica como Naru - dice Lisandro - además que no tengo dinero y no le simpatizo... lo mejor sería no estar
Keitaro estaba con la idea de que Lisandro debía regalarle algo especial a Naru ya que la joven aún trataba con recelo al joven ciego. Pese a que Mitsune y Shinobu ya habían superado sus temores, Naru veía a Lisandro como alguien en quien no podía confiar lo que no le era ajeno a él
- Lo mejor será que vaya a buscar a mi tía Haruka - le dice Keitaro - tal vez ella tenga una idea porque la verdad yo tampoco sé que regalarle
Ambos van a hablar con Haruka quien no vivía lejos de la residencia. Había seguido con interés la evolución de Lisandro y por un momento había dudado de la decisión de dejarlo permanecer en Hinata. Aunque nunca supo del incidente con Seta, supo de los temores de Naru y de la pelea con Tsuruko, aunque esto último le pareció más gracioso ya que consideraba que era hora que alguien frenara a las Aoyama. Poco después visitó la residencia y pudo comprobar que la presencia de Lisandro era un catalizador al manicomio en el que a veces se convertía la casa de su madre y también se alegró que Keitaro se dedicara más a los estudios que en lidiar con las chicas
- ¿De modo que no saben que puede gustarle a Naru? - les dice Haruka con una sonrisa irónica - es increíble como los hombres no llegan a comprender a las mujeres
- Justamente por eso vengo a verte - le dice Keitaro - yo creo que puedo arreglármelas pero quisiera que el regalo de Lisandro sea especial
- Uhmmm... parece que quisieras que Lisandro impresione a Naru... ¿por qué?
- Bien sabes porque Haruka... Lisandro no le simpatiza a Naru y quisiera que al menos hubiera algo más de cordialidad entre ellos
- ¿Y qué dice Lisandro?
- La verdad es que no tiene dinero y creo que es por eso que hasta piensa no estar en la fiesta
- Tal vez en eso pueda ayudarte... pero antes dime ¿qué opinas de él?
- Es muy difícil dar una opinión... Lisandro al menos ya no se comporta extraño... entrena a Motoko, juega con Kaolla y Shinobu ya no parece tenerle miedo... Kitsune está más cordial pero es Naru quien aún no es amistosa... lo evita
- ¿Por qué?
- Cuando hay alguien que la molesta lo agarra a golpes pero… ¿Cómo podría atreverse a golpear a alguien que venció a Tsuruko tan fácilmente?
- ¿Y... Motoko?
- Esta muy callada últimamente pero sigue entrenando con él y suelen charlar desde la tarde hasta que anochece
- ¿Y Mutsumi?
- Ella viene más seguido a la residencia...
- Y dime... ¿se te ha hecho la vida más fácil o más difícil con Lisandro allí?
- La verdad... creo que...
Keitaro pensaba en ello cuando hablaba con su tía mientras Lisandro lidiaba con Kaolla quien lo perseguía con una máquina oculista
- ¡Espera! ¡Creo que esto puede remediar los problemas de tu vista!
- ¡Estoy ciego, no miope! - le grita Lisandro escabulléndose al interior de la residencia con tan mala suerte que entra a la habitación de Naru cuando esta se estaba cambiando
Lisandro apenas tuvo tiempo de salir huyendo cuando una lluvia de objetos fue tras él "creo que era Naru" piensa cuando se tropieza con Motoko y cae sobre ella
Lisandro de un salto esquiva el espadazo pero se aprestaba a esquivar otro cuando Motoko se frena
- Maestro... ¿eras tú? Creí que era...
- ¿Keitaro? No... Yo...
- ¿Acaso estás aprendiendo los malos hábitos de Urashima?
- Bueno... yo... solo estaba huyendo de Kaolla
- ¿Qué nuevo invento ha sacado ahora?
- Creo que quiere devolverme la vista pero prefiero mis ojos que no ven a estar tuerto
Motoko oculta una sonrisa. Ahora las cosas parecían ponerse normales y Lisandro entraba a la dinámica de la residencia "tan solo espero que no pierda la cordura"
- ¿No quieres entrenar hoy? - le dice Lisandro a la joven
- ¿Quieres entrenar o quieres salir de aquí?
- Jeje... creo que ambas cosas
Ambos se van a entrenar lejos de Hinata. Lisandro se queda de pie y le dice a la kendoista
- Movimiento circular... trata de bloquear todos los ataques que te llegan
Lisandro le lanzaba piedras y Motoko con sus técnicas las eludía o bloqueaba con su espada. Los movimientos de Motoko eran más hábiles pero Lisandro aumenta la velocidad al mismo tiempo que cambiaba de posición y es en eso que una piedra impacta en el hombro de Motoko quien cae al suelo sujetándose la parte lastimada. Lisandro detiene el ataque
- ¿Estás bien? - le pregunta
- Si maestro... lo siento... no la vi
- Esta bien... no es cuestión que la veas sino que la sientas... solo de esa manera podrás superar un ataque veloz de distintas direcciones... pero también debes crear una técnica de bloqueo que abarque todos los ángulos de tu cuerpo
- ¿Podríamos intentarlo de nuevo?
- De acuerdo
Los ataques de Lisandro fueron de distintas direcciones pero Motoko los bloquea todos. Lisandro aumenta su velocidad y lanza piedras que parecían venir de varios lugares en forma simultánea. Por un instante Motoko se sorprende por la velocidad de Lisandro pero no se deja amilanar y lanza una serie de bloqueos para luego generar su técnica
- ¡Zan-Ma-Ken! - la técnica quiebra los ataques de Lisandro y este se ve obligado a cambiar de posición mientras el poder del ataque pasaba de largo. Lisandro se pone de pie sorprendido
- ¡Eso fue trampa! No quedamos en que me atacarías
- Tampoco quedamos en que no te atacaría... el mejor ataque es la defensa
Lisandro aprieta el puño. Siente el deseo de contraatacar pero de pronto siente la felicidad de Motoko por haberlo sorprendido y aquella furia desaparece
- Tienes razón... creo que es hora de volver a casa
...
Ambos caminaban por la calle en dirección a Hinata cuando son alcanzados por Keitaro quien llegaba agitado. Por un momento se miran sorprendidos y Motoko se sonroja ya que se sentía comprometida al verse con Lisandro frente a Keitaro
- Te... buscaba... Lisandro - le dice Keitaro tratando de recobrar la respiración - tenemos que buscar un obsequio para Naru
- Te dije que lo mejor era... ¿te sucede algo?
- Es que Kaolla... me perseguía con una máquina oculista... me dijo que me veía mejor sin anteojos
- Te entiendo... hizo lo mismo conmigo... lo siento Keitaro pero no sé qué regalarle y además creo que lo mejor es que no me presente
- Al menos ayúdame a elegir un regalo
- No tengo ni idea... lo siento
- Ve - dice Motoko seria
- ¿Qué? - pregunta Lisandro sorprendido
- Debes ir... al menos debes ayudar a Urashima... eso podría ayudarte en tu relación con Narusegawa
Lisandro asiente aunque no estaba muy convencido ya que no le preocupaba si se llevaba bien con Naru pero lo mejor era acceder
- Tomaremos un taxi - dice Keitaro parando uno - vámonos que no tenemos mucho tiempo
Los dos suben y parten raudamente cuando Kaolla llega con su máquina oculista y solo encuentra a Motoko
- ¡Motoko-chan! - grita la chiquilla - ¿no tienes un problema de vista?
Motoko solo expulsa una gran gota de sudor...
...
Los dos muchachos estaban en la tienda buscando un buen regalo para Naru y Keitaro observaba carteras con Lisandro a su lado
- No sé qué hago aquí sino puedo ver que le quieres comprar - le dice Lisandro vuelto para otro lado con las manos sobre el cuello
- La verdad es que... toma...
Keitaro le pone un poco de dinero en las manos de Lisandro
- ¿Qué haces? yo... no puedo aceptar esto
- No te preocupes... es de parte de mi tía Haruka... quiere que le compres un buen regalo a Naru
- No puedo aceptarlo...
- Es un préstamo... se lo devolverás con trabajo
- ¿Trabajo?
- Te acaba de contratar como... mi ayudante
- ¿Están locos?
- No... hemos visto que puedes hacer lo que yo no puedo... jeje... vamos... acéptalo
Lisandro aprieta el dinero y siente una extraña sensación
- No sé qué decir...
- No digas nada solo ve y cómpralo... lo siento... olvido que eres ciego... termino de comprar y te ayudo
- No hace falta... puedo hacerlo solo
Keitaro asiente ya que Lisandro podía desenvolverse solo y deja que se vaya mientras él elegía algo. Es cuando ve un maletín de cuero y se imagina a Naru con él
- Disculpe… ¿Puedo hacerle un grabado a ese maletín?
...
Cuando ambos estaban en camino en el taxi, Keitaro estaba contento ya que estaba seguro que su regalo impresionaría a Naru y no le preguntó a Lisandro al salir de la tienda, que era lo que le había comprado
- A propósito... ¿qué le compraste? - le pregunta
- Una prenda... quien me atendió me dijo que era ideal para una chica a quien quiero impresionar
- A ver...
Keitaro abre el paquete y se pone de todos los colores
- Pero... ¿qué fue... lo que le dijiste?
- Dije que quería mejorar nuestra relación... ¿sucede algo?
- ¡Es ropa interior erótica! - dice Keitaro sacando una pantaleta minúscula con aberturas - ¡No puedes regalarle esto!
- Yo... no me di cuenta
- ¡No puedo creerlo!
- Regresemos...
- ¡Ya estamos cerca de la casa y las chicas deben estarnos esperando! ¡No hay tiempo!
Ambos llegan a la casa y bajan del taxi raudamente para entrar por la parte trasera. Keitaro deja el regalo de Lisandro en su cuarto y lo jala a él fuera de allí
- No hay remedio... mañana cambiaremos eso y trataremos de que no se note que no tienes regalo... vamos a verlas
- No... lo mejor es que...
- ¡Sorpresa!
Las chicas salen imprevistamente y arrojan confeti a ambos dejándolos sorprendidos
- ¿Qué...? ¿Qué sucede? - dice Keitaro sorprendido
- Jeje - ríe Kaolla - sí que ambos se sorprendieron
- ¿No es acaso el cumpleaños de Naru?
- Si - dice Mitsune - pero también se cumple un mes desde que Lisandro está aquí
Lisandro estaba mudo e impresionado... no se había dado cuenta del tiempo y mucho menos esperaba aquella recepción
Todos pasan a un ambiente arreglado para celebrar el cumpleaños y había dos pasteles. Uno con el nombre de Naru y otro con el de Lisandro. Kaolla llevaba de la mano a Lisandro y le describía cada escena
- Yo... - dice Lisandro - no sé qué decir
- Fue idea de Naru - le dice Mutsumi a Lisandro y esta se acerca con un presente
- Lisandro... sé que hemos tenido problemas pero quiero que sepas que... bueno... toma...
Naru se lo entrega y Lisandro sostiene el regalo sin saber que decir
- ¡Ábrelo! - reclama Kaolla
Lisandro lo abre y saca un pullover
- Yo... aunque no puedo verlo... es suave y agradable... siento que lo haces con cariño
- Gracias
- ¡Mira el mío! - grita Kaolla
Lisandro saca un casco de metal lleno de circuitos
- ¡Es para que te regrese la memoria ya que no quieres que te devuelva la vista!
- Gracias... tal vez algún día la pruebe - con una sonrisa fingida
Todas las demás le dan regalos. Mitsune le da una cadena para el cuello, Shinobu unos chocolates, Mutsumi le entrega un libro en Braille lo que deja anonadado a Lisandro
- Yo... les agradezco esto... no esperaba que quisieran celebrar mi mes aquí... yo lamento los malos momentos que pude hacerlos pasar y...
- ¡Espera! - grita Kaolla - ¡aún falta el regalo de Motoko!
- Yo... - dice la aludida sonrojándose al sentir la vista de los demás
- Vamos - le dice Mitsune - No seas tímida... sé que tienes algo escondido allí atrás
Motoko, de todos los colores lo saca. Era un paquete pequeño y Naru le dice al oído a Mitsune
- Pensé que sería una espada o tal vez algo con que golpearlo...
Motoko le entrega el regalo a Lisandro quien lo abre y descubre una cajita
- Ábrelo... - le dice Motoko casi en un murmullo
Lisandro lo hace y una hermosa melodía se hace escuchar. Era una cajita de música pero el detalle gracioso era que no aparecía una bailarina sino un kendoista moviéndose con una espada
- Es... hermoso... - murmura Mutsumi
Lisandro no dice nada. Solo escucha la música y una serie de recuerdos vienen a él. La imagen de dos niños jugando aparece en su mente. Una lágrima rueda por su mejilla
- ¡No! - exclama Kaolla - ¡No debes llorar! ¡No es el momento para ello!
Lisandro se sacude la cabeza y recupera la compostura
- Lo siento... yo... tuve la impresión de haber escuchado esto antes... yo... gracias Motoko... siento como si se despertaran más recuerdos
- No quise hacerte llorar...
- No lo has hecho... solo es... el polvo
- ¡Vamos! - aplaude Mitsune - ¡No nos olvidemos que es cumpleaños de Naru también! ¡Hay que celebrar!
En ese momento entra Haruka quien pone orden en el alboroto que se armaba y Lisandro se le acerca
- Gracias... sé que fuiste tú la de la idea de que me quede
- No tienes que agradecérmelo... en realidad tenía serias dudas pero creo que no me equivoqué... aunque no entiendo cómo se me pudo ocurrir una idea semejante
Mutsumi pone su mano en el codo de Lisandro y él se da cuenta de que la idea de Haruka no fue del todo de ella... se preguntaba si Mutsumi se lo sugirió o fue Belldandy
Haruka le da un obsequio a Lisandro y luego le da otro a Naru. Con ello se inicia la avalancha de regalos sobre Naru. Adornos, sortijas y una que otra prenda cayó sobre ella como si fueran de un camión
- Gracias... - dice Naru algo sonrojada - no pensaba que mi cumpleaños sería tan divertido
- ¡Lisandro! - le dice Kaolla - ¿Y tu regalo?
Keitaro mira a Lisandro quien se queda muy turbado sin saber que decir. Al parecer ya se daban cuenta que no tenía nada y Haruka mira a Keitaro con seriedad y en eso él decide algo de lo que no sabía si se iba a arrepentir
- ¡Aquí está! - Keitaro saca su propio regalo y se lo entrega - Lo eligió Lisandro...
Naru lo recibe algo incrédula y lo abre. Extrae el bello maletín y se queda extasiada. Mitsune se acerca y lee el grabado
- "Para una futura profesional de la Todai. Tu puedes"... qué bonito
- Yo... - dice Naru - no sé qué decir... gracias
- Pero... - empieza a decir Lisandro pero Keitaro lo interrumpe
- Yo le sugerí lo del grabado... jeje... espero que te guste
- No te creo... de haber sido tu idea hubieras puesto algo pervertido
- Yo...
- ¡Y además tu debiste traer un regalo propio! - le reclama Naru volviéndole la espalda ya que en el fondo esperaba un regalo especial de Keitaro sin sospechar que ya lo tenía en la mano
A Lisandro no le pareció justo e iba a decir algo pero en eso Kaolla entra dando brincos
- ¡Aquí está! - dice mostrando un paquete envuelto - ¡Estaba escondido en su cuarto!
- Seguro quería entregarlo a solas - dice Mitsune
- ¡Noooo! - grita Keitaro tratando de evitarlo pero Kaolla salta sobre él y le pasa el regalo a Naru quien lo coge y lo abre con avidez
Todos se quedaron con los ojos muy abiertos al ver que Naru extraía aquel conjunto tan diminuto y sugerente. Naru se queda muda y sus ojos miraban a Keitaro a través del orificio de la truza
- ¿Te... gusta? - le dice Keitaro fingiendo una sonrisa
No tardó Keitaro en salir volando por el techo al grito de Naru llamándolo pervertido...
...
Tsuruko se encontraba sentada en su sala reflexionando aún sobre lo sucedido dos semanas atrás. Había intentado todo para averiguar algo del muchacho que la había vencido tan fácilmente. Aunque se sentía humillada su interés mayor era Motoko. Como mujer sabía cuándo una podía sentirse atraída por alguien y en todo ese tiempo había tenido sobresaltos al pensar que Motoko hubiese despertado algún sentimiento por el sin saber quién era
Aquella búsqueda la había hecho pecar de indiscreta. Ya más de uno sabía que un desconocido la había vencido y siendo la fama de Tsuruko como espadachina tan conocida, que alguien que la haya podido superar debía de llamar la atención
Es por eso que cuando Miyosuke entra no le sorprendería que le hablara de ello. Miyosuke era su discípulo a quien daba clases particulares y él la idolatraba. Cuando se enteró de lo sucedido estaba más indignado que ella pero Tsuruko le prohibió que se metiera en ese asunto pero aceptó su ayuda para poder tener alguna pista sobre la identidad de Lisandro. Aunque Miyosuke no había encontrado nada, su cara denotaba preocupación
- ¿Qué sucede Miyosuke? ¿Por qué esa agitación?
- Sensei... lo que pasa es que...
- ¿Has averiguado algo?
- No sensei... pero me temo que he cometido una imprudencia
- ¿A qué te refieres?
- Yo... estaba tan furioso por lo que había sucedido que decidí averiguar en otros clanes de kendo para saber si este misterioso guerrero provenía de allí...
- ¿No me digas que hiciste pública mi derrota ante otros maestros de la espada?
- Yo...
- ¡Te había pedido que seas discreto!
- ¡Y lo fui sensei! Pero... sucedió en la escuela de la espada de fuego... ellos... se rieron de mi por ser tu discípulo... me dijeron que cualquiera de ellos podía vencerte
- Solo lo hicieron por fanfarronear... yo he vencido a muchos alumnos de esa escuela
- Si... pero les dije que...
- ¿Que les dijiste?
- Que había un guerrero muy poderoso que estaba en Tokio y se reía de su escuela y de ellos... que incluso era superior a ti y que deberían temblar
- Fue un acto tonto... solo lo hiciste para provocarlos
- Pero...
- ¿Podrías terminar de una vez?
Miyosuke traga saliva y mira a Tsuruko
- De pronto apareció un hombre... se acercó a mí... era imponente y denotaba gran poder... me obligó a contarle todo y a darle los datos de aquel guerrero
Tsuruko se pone de pie y coge de los hombros a Miyosuke
- ¿Qué fue lo que hiciste? ¿Quién era ese hombre?
- Su nombre era... Saisuke Aoshi...
Tsuruko suelta a Miyosuke y se queda de pie con los ojos muy abiertos... comprendió que un terrible peligro se cernía sobre la residencia Hinata y sus habitantes
...
En un lugar apartado pero cerca de Tokio, cinco personas se reunían... cuatro hombres y una mujer... un hombre alto y vigoroso se dirigía a ellos
- Creo que hemos encontrado al fin algo contra quien vale la pena luchar...
Fin del capítulo 4
