Bueno, capítulo nuevo, la verdad es que esto está yendo bastante rápido pero bueno, como ya dije lo normal en mi es actualizar una vez cada dos semanas si estoy inspirada o si no… xD, o sea, que esto esta siendo rápido pero bueno, aquí os dejo el capítulo, que espero que os guste.

Dedicado al Fanclub MinatoxKushina de NU

Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto-senpai, que cada semana consigue que estemos al borde de un ataque de histeria con sus capítulo xD (Y que el 14 de Febrero, para mi, deje de ser odiado xD ¡Viva Shippuden!)

Advertencias: Spoilers Capitulo 367 (Quien avisa no es traidor)

Advertencias II: Posteriormente subirá a M


Cruzando la línea

Capitulo 4: Besos

En todo el camino del lago a la aldea no se dijeron nada, era extraño puesto que Kushina siempre estaba hablando y ella siempre era la primera en querer romper esas atmósferas pero esa vez no quiso hacer nada, en parte por que se encontraba un tanto nerviosa, se había abrazado a un Minato completamente desnudo y eso le había gustado, tenía una piel tan suave y delicada, sin ninguna marca ni ninguna imperfección…

"¡Minato¡Por fin te encuentro!" gritó una voz de la caseta que había a la entrada de la aldea.

"¿Qué pasa?" preguntó él mirando al ninja que lo estaba llamando.

"Oh, tranquilo, no es nada importante, es solo que te quería preguntar una cosa que me escama desde hace un tiempo…" dijo el ninja con una sonrisa.

"Pues pregunta" dijo él devolviéndole la sonrisa.

"Bueno, en realidad le preocupa a mi novia…"

"Dispara"

"Ella se pregunta si… ¿Tienes novia?" le soltó.

Minato enrojeció, sobretodo sus orejas.

"¡N-no¿Qué mujer querría aguantarme?" preguntó negando efusivamente con los brazos.

Si no hubiera sido por que hubiera hecho el pena, Kushina se hubiera dejado caer contra el suelo en plan columna. ¡De ella decían que era inocentona pero es que Minato se llevaba la palma¡¿Acaso no se daba cuenta que tenía a media población femenina de Konoha persiguiéndolo?! O una de dos, o se daba cuenta y pasaba o estaba intentado evadir al guardia de una manera muy tonta.

"Pues yo se de muchas que estarían dispuestas a aguantarte" dijo con una sonrisa pícara. "Sobretodo esa que trabaja en la tienda de fotos… además¡he oído que es una máquina en la cama!"

Ahí si que Minato no pudo más, el color de sus mejillas superó indudablemente al de los tomates más maduros, haciendo que el mismo ninja-guardia y Kushina se acercaran a ver lo que le pasaba.

"¡Minato¡¿Estás bien?!" preguntó aventándolo con unos informes que tenía a mano.

"S-si, es s-solo que estos t-temas me ruborizan de s-sobremanera" respondió aventándose con la mano.

"Pues alguna vez tendrás que perder esa vergüenza, algún día tendrás novia, la querrás, le harás el amor, te casarás y tendrás pequeños Minatos por el mundo…"

Minato tuvo que sentarse para no caer redondo en cualquier momento.

"Creo que eso no ha sido lo mejor que le podrías haber dicho" dijo Kushina caminando hasta ellos y sacando la botella de agua.

"¿Mm¿Así que tú eres la famosa pelirroja Kushina? La gente habla o muy bien de ti o muy mal, los ninjas tienden a hacerlo, dicen que en la guerra ayudaste muchísimo con uno de los frentes… pero los demás aldeanos solo te ven como una chica revoltosa y metomentodo"

"No es novedad" dijo ella con sorna y destapando la botella. "¡Minato¡Déjate de cuentos chinos y vuelve a tu color normal, que parece que te haya dado una insolación!" le gritó antes de lanzarle el agua por encima.

Pero el rubio fue más rápido, se levantó antes que ella le tirara el agua por encima.

"Eso ha sido peligroso" dijo recuperando su color normal.

El guardia los miró un momento, primero a uno y después al otro.

"¡¿No me digas que la guapa de Kushina-Chan es tu novia, Minato?!" gritó a los cuatro vientos, haciendo que la gente que paseaba por al entrada se giraran escandalizados.

Inmediatamente los dos le taparon la boca.

"¡¿Cómo se te ocurre decir eso?!" preguntó Minato.

"¡Y a plena calle!" añadió ella.

"¿Acaso no es verdad?" preguntó soltándose de los dos.

Se miraron entre ellos y enrojecieron a la vez.

"¿?"

Simplemente no dijeron nada, dijeron un simple adiós al confundido guardia y se encaminaron hacia la casa de Minato.

"Menuda perdida de tiempo…" dijo ella una vez se hubieron alejado de allí.

"Si, puede…" dijo él localizando ya su piso.

Entraron y subieron las escaleras en silencio y cuando hubieron entrado Minato hizo quitarle las bambas a Kushina, para ciertas cosas era un poco maniático, y esa era una de ellas.

"Pero si no voy a pasar mucho rato…" dijo colocándoselas.

"Pasa" le dijo él, como si no hubiera escuchado lo que decía.

Lo siguió hasta su habitación, donde había guardado los marcos, pasó dentro un poco incomoda, había estado numerosas veces en su piso pero nunca en su habitación, y quedó enamorada de ella en el primer instante, las paredes tenían una tonalidad azul pastel preciosa y los muebles era de diseño simple y de un blanco crudo perfecto, además, tenía una vitrina enorme que dejaba la habitación perfectamente iluminada, aunque él lo ocultaba tapándola con unas gruesas cortinas.

"Toma" le dijo dándole el marco con la foto.

"Gracias…" musitó aceptándolo.

Le encantó, ese marco naranja con los detalles en amarillo, pero lo que mas le gustó y lo que más ilusión le hizo fue la foto, ya era hora, una de ella y Minato, solos.

"¿Te gusta?"Preguntó sentándose en la cama.

"Mucho" respondió.

Minato le sonrío.

"Me alegro…" dijo. "Oye… ¿Era la primera vez que entrabas en mi habitación?" le preguntó.

Kushina alzó la vista de la foto y lo miró, encontrándose con sus ojos azules brillantes.

"Si" dijo caminando hasta él y sentándose a su lado, dejando el marco a un lado.

"¿Y te gusta?" preguntó tumbándose.

"Mm… no se…" dijo con un tono que expresaba todo lo contrario.

"Túmbate" le dijo tirándola del brazo.

Inevitablemente cayó sobre el colchón.

"¿Que quieres?" preguntó mirándolo.

Él se incorporó un poco y con una mano comenzó a acariciar su corto cabello.

"No lo sé… ¿Que no te separes de mi? Talvez…" susurró con la mirada perdida en su pelo.

"Últimamente tienes cada cosa…" dijo levantándose.

"Quédate a comer" le dijo antes que llegara a la puerta.

"Quiero bañarme, por si no te has dado cuenta he estado corriendo con esta ropa durante dos horas" dijo tirándose un poco de la camiseta.

"Báñate aquí" le dijo acabando de incorporarse, aunque sin levantarse aún de la cama.

"¿Y que ropa me pongo después?" preguntó llevándose las manos a la cintura.

"Una camiseta mía y unos pantalones… puedo dejártelos…" susurró levantándose del todo.

"Soy una mujer, aunque me confundan a veces con un chico" dijo un poco a regañadientes.

"Vamos… solo será hasta llegar a tu casa, que está a dos calles" dijo yendo hasta el armario.

"¡Que no¡Que me da vergüenza!" gritó empezando a ruborizarse.

Minato la miró entre las puertas abiertas del armario.

"Nos hemos bañado desnudos en un lago y ¿Dices que te da vergüenza ponerte mi ropa? Sinceramente… no te entiendo" dijo lanzando dos camisetas y dos pantalones a la cama. "Anda, escoge, lo que no quieras me lo pongo yo" dijo cerrando las puertas del armario.

"¡Minato!" exclamó yendo hasta allí, arrastrado los pies.

"Vamos, yo voy a preparar el baño" dijo saliendo de la habitación.

"¡¿Y que ropa interior quieres que me ponga?!" gritó para que él la oyera.

"¡Me compré unos calzoncillos, cógelos para salir del paso!" gritó ya desde el baño, puesto que se oía el agua.

"Calzoncillos… ¡¿Y de arriba también pretendes que me ponga unos calzoncillos?!" gritó.

"No me seas burra, coge las vendas¿No es eso lo que hacéis las mujeres ninja?" preguntó.

Kushina suspiró, realmente encontraba cosas buenas a todo.

"¿Y donde están los calzoncillos?" preguntó.

"¡En el armario, el primer cajón!" dijo. "¡Oye¡¿Agua muy caliente o…?!"

"¡Muy caliente!" gritó abriendo el armario y buscando el cajón.

Lo abrió y rápidamente sacó los calzoncillos, por suerte aún estaban en la caja por lo que suponía que no los había utilizado, al menos le daba cosas limpias.

"Ya está" dijo apareciendo por la puerta. "¿Has escogido ya?" preguntó viendo como la chica miraba las camisetas que le había dejado.

"No" dijo mirándolas.

Lo cierto es que eran monas, una era blanca de rayas azules y la otra era azul de rayas más oscuras.

"Pues escoge, o mira el armario y coge lo que quieras." Dijo caminando hasta allí y sentándose en la cama.

"Pues ves a bañarte" dijo levantándose y yendo hacia el armario.

"Primero los invitados" dijo levantándose. "De mientras iré a preparar la comida."

"¡No!" gritó agarrándolo del brazo. "¡Es tu casa¡Ves a bañarte¡Y ya prepararemos la comida juntos!" le dijo.

"Si insistes…" dijo apartándose. "Me baño yo primero" y se fue hacia el baño.

Kushina suspiró aliviada, no quería que él lo hiciese todo, finalmente, cuando hubieron pasado diez minutos escogió la camiseta blanca de rayas azules y unos pantalones blancos. Una vez separadas las dos prendas Minato entró por la puerta, llevando consigo una pequeña toalla que dejaba muy poco a la imaginación.

"Libre" dijo dirigiéndose al armario.

"O-ok…" dijo antes de dirigirse al baño.

Era un baño típicamente oriental, con una bañera y la ducha separados. Se agachó y acarició con la punta de los dedos el agua, estaba tibia, pero bastante caliente. No queriendo que se enfriara más se desnudó y se metió en el agua¡Se estaba tan bien…! Pasó así unos minutos y después reaccionó, buscó los jabones con la mirada y los encontró al lado de la ducha, se levantó y salió de la bañera para enjabonarse, al cabo de unos minutos se quitaba el resto del jabón y salía del baño con una toalla cubriéndola.

Inspeccionó la habitación antes d entrar completamente, no quería aparecer antes él con esa toalla tan minúscula. Viendo que él no estaba en la habitación entró y se vistió, pero al ponerse la camiseta sintió como una oleada del olor de Minato la invadiera, normal, era su ropa, además que había utilizado sus jabones.

Una vez vestida y peinada fue hasta el comedor, donde encontró al chico entre los fogones.

"¿Qué estás haciendo?" preguntó acercándose e inspeccionando por encima de su hombro.

"Pasta" respondió.

"Realmente sabes hacer de todo¿Eh?" dijo con una sonrisa.

"Bueno… me defiendo" respondió. "Anda, ves y pon la mesa" le dijo.

Kushina se giró y fue hasta la mesa, donde él había dejado el mantel y lo demás, aunque sin ponerlo.

No tardó más que un par de minutos, al igual que él.

"Pásame los platos" le dijo.

La chica se los pasó.

"Me da la sensación que últimamente no hago nada más que estar contigo" dijo ella una vez hubieran empezado a comer.

"Es que estamos pasando mucho tiempo juntos" respondió él con una sonrisa.

"Si…" susurró hundiendo los palillos en su plato.

"¿Quieres hacer algo después de comer?" le preguntó limpiándose la boca con la servilleta.

"¿Algo…?" preguntó con la mirada perdida en el plato.

"Si, algo" dijo mirándola fijamente.

"Bien¿Qué?" preguntó alzando la vista y mirándolo.

"Lo que quieras" dijo llevándose un poco de pasta a la boca.

"Otra película no¿Eh?" preguntó sin apartar la vista de él.

"Como quieras" se volvió a limpiar con la servilleta. "Si quieres podemos jugar a algún juego de mesa o algo" dijo mirándola.

"¡Muy bien! Pero jugar dos a cartas es muy aburrido…" dijo después del exaltamiento inicial.

"Pues no se… ¿Al parchís?" le preguntó.

Lo miró mal.

"¿Nada más interesante?" preguntó.

"Ajedrez… shôji… go…"

"¡Minato¡Se trata de hacer algo divertido!" exclamó golpeando la mesa.

"Mi mesa no tiene la culpa que no sea una juguetería…" susurró mirándola un poco fríamente.

"Lo siento…" se calmó y continuó comiendo.

"¿Quieres que te enseñe a jugar a Shôji? Cuando le coges el truquillo es bastante entretenido…" dijo mirándola.

"Está bien, enséñame a jugar al Shôji…" finalmente accedió a jugar a eso, realmente no esperaba entretenerse pero al menos haría algo, con Minato.

"Bien, pero terminemos de comer" dijo él acabándose casi su plato de pasta.

Kushina no tardó más de cinco minutos en acabarse ella también su comida, así que recogieron la mesa.

"¿Quieres postre?" le preguntó mirando como dejaba las cosas en el fregadero.

"No, con la bandeja de aperitivo y la comida he acabado servida" le respondió abriendo el grifo del agua. "Ayúdame" lo miró.

Minato fue hasta ella y la ayudó a lavar los platos, mientras ella fregaba él aclaraba.

"Te advierto que no sé jugar y que soy mala para este tipo de juegos" le soltó pasándole un plato.

"Tranquila" le dijo con una sonrisa, dejando el plato al lado del fregadero para que este se secara.

Acabaron de fregar los platos y Minato se fue a su habitación a buscar el tablero.

Kushina dejó la cocina y se sentó en el sofá, no sabía por que pero siempre que iba a esa casa se acababa relajando muchísimo, ya fuera por los colores o por el simple hecho de estar cerca de Minato, que también la ayudaba en cierto modo.

Minato apareció con un tablero bajo el brazo y la localizó en el sofá, siéntate abajo" le dijo señalándole el suelo, donde había una alfombra blandita.

"Bien… vamos a ver como se juega a esto…" dijo sentándose donde él le había mandado.

El rubio sonrió y se sentó a su lado.

"Si, a ver como juegas."

Media hora después Kushina conocía la mayoría de las jugadas y como salir airosa de algunas partidas comprometedoras, pero lo que más le sorprendió fue que al cabo de una hora de empezar a jugar ya se había vuelto una experta.

"¡Pues no es tan aburrido como me pensaba!" exclamó cuando casi hubo acorralado a Minato.

"Claro…" pero él hizo una jugada perfecta y acabó ganando.

"¡Oh No!" dijo llevándose las manos a la cabeza. "¿Por qué tienes que ser tan bueno?" preguntó mirándolo fijamente.

"Llevo mucho más tiempo que tu de práctica" dijo con una sonrisa.

"Mm…" volteó la cabeza y miró un reloj que había allí. "¡Cuando estoy contigo el tiempo pasa volando¡Mira que hora es!" exclamó levantándose.

"Pero si es pronto…" dijo él mirando el reloj.

"Ya, pero es que paso mas tiempo aquí que en mi casa" le dijo ya cuando estaba casi a la altura de la puerta.

"Kushina… no te vayas" dijo alcanzándola y cogiéndola del brazo.

No dijo ni hizo nada, solo dejó que él la acercara a su cuerpo y cuando estuvieron suficientemente cerca habló.

"¿Por qué no quieres que me vaya?" preguntó mirándolo directamente a los ojos.

'Perder la concentración y dejarse llevar…' pensó cerrando con fuerza los ojos para abrirlos después cuando notó que ella cogía su mano libre.

"¿Por qué Minato?" preguntó tremendamente cerca de su oreja.

"Por qué…" susurró abrazándola suavemente.

Kushina cerró los ojos y se dejó llevar por la magnifica fragancia que la envolvía.

"Es simple y sencillo" susurró ella abrazándolo también.

"No puedo" dijo soltándose de golpe, pero sin soltar sus manos.

"Minato…" susurró ella empezando a perder la compostura, lo cierto es que la estaba poniendo de los nervios.

"No puedo dejar de pensar…" susurró abajando la mirada.

Harta ya de las continuas dudas de Minato, Kushina optó por la vía rápida, le calló con un dedo y se volvió a acercar peligrosamente a él.

"Pues piensa si eso te hace feliz…" susurró rodeando sus brazos por su cuello.

"Feliz…" susurró antes de juntar su frente con la de la chica. "¿Serás feliz si lo hago?" preguntó mirándola.

"No lo sé… ¿Por qué no lo pruebas?" preguntó mirándolo fijamente.

Pero justo cuando se estaba inclinando para besarla el timbre sonó.

"Joder…" musitó separándose de golpe y yendo hasta la puerta.

Kushina simplemente se arregló la camiseta un tanto nerviosa.

Una vez hubo abierto la puerta Jiraiya entró en la casa, pero al ver a Kushina un poco roja y con la ropa de su alumno arqueó una ceja.

"¿Interrumpo algo?" preguntó mirando las caras de los dos.

Kushina simplemente desvió la pregunta yendo a sentarse en el sofá a recoger el tablero y Minato desvió la vista.

"Interrumpo algo ¿Cierto?" preguntó.

"Como quieras" dijo antes de ir también al sofá.

"Er… yo solo venía a decirte que el viejo me ha comunicado que mañana te quiere en su despacho, prontito, dice que quiere hablar de ciertos asuntos contigo…" susurró mirándolo fijamente.

Kushina levantó la vista.

"¿Por lo de Hokage?" preguntó mientras le brillaban los ojos.

Conocía a Minato desde hacía muchos años y sabía que su esfuerzo y superación no tenían rival.

"No lo sé, no me ha dicho nada, pero pareces tu mas entusiasta que él" dijo sonriendo.

"Hey… no cantéis victoria¿Quién dice que es por lo de Hokage?" preguntó metiéndose en la conversación.

"¿Y para que querría entonces hablar contigo?" le soltó Kushina mirándolo.

"Hay mil razones…" dijo él encogiéndose de hombros.

"No, no hay mil razones, imagínate que te nombran Hokage¿No es ese tu sueño?" preguntó Jiraiya mirándolo fijamente.

"¡Cierto Minato¡No pienses en negativo!" dijo ella con una sonrisa pintada en la cara.

"Dejadlo estar los dos, en cierta manera sois igual de pesados." Dijo yendo hasta la cocina a beber un poco de agua.

Jiraiya se rió escandalosamente.

"Pero yo no recibo ni una cuarta parte del amor que recibe Kushina" Minato paró de hacer cosas, pero no se giró a verlo. "En cierta parte me siento dolido… yo que he pasado mas tiempo contigo que ella soy quien menos aprecio recibe…"

"Son amores diferentes, Kushina es Kushina y nunca nadie podrá reemplazar su lugar, además, tu eres tu, mi maestro, es otro tipo de amor" respondió bebiendo agua.

"Cierto…" dijo él con una sonrisa de medio lado, mirando a la chica de reojo, que se había puesto roja. "Bueno jóvenes, os dejo aquí… en una casa… solos… con una cama… y un c---."

"Simplemente vete" lo cortó Minato mirándolo fijamente.

"Está en el segundo cajón de la estantería" dijo antes de irse.

Minato suspiró profundamente y se giró hacia Kushina cuando escuchó la puerta cerrada.

"¿Qué piensas sobre eso?" preguntó mirando la espalda de la chica, puesto que se había puesto a recoger el Shôji.

"Pensar nada" dijo antes de dirigirse hacia la habitación.

Minato la siguió y cerró la puerta tras de él.

"En esa estantería" dijo señalándosela con la cabeza.

Cuando hubo dejado el juego se giró hacia él y lo encaró.

"Dime que es lo que estás pensando"

"Simplemente ya no pienso, solo siento" dijo cogiéndola de una mano y acercándola a su cuerpo.

"¿No piensas en nada?" preguntó mirándolo con el ceño levemente fruncido.

"En nada…" susurró apartando unos cuantos mechones de su cara.

No hicieron falta más palabras.

Minato se inclinó y acarició sus labios con los de la chica, sin llegar en ningún momento a besarla, pero esa sensualidad no duró mucho, puesto que entendió que no sería suficiente. Así que de esa manera, la besó.

Ninguno de los dos quiso profundizar más así que se separaron lentamente, sin perder el contacto visual que habían establecido después del beso.

"¿Y ahora que piensas?" preguntó ella mirándolo.

"Que quiero coger practica rápidamente en esto" dijo volviendo a inclinarse y besarla de nuevo.

Kushina simplemente sonrío y dejó que la presión que él ejercía sobre ella le hiciera efecto, dejó que la arrastrara hasta la cama, sin embargo, cuando notó el colchón debajo suyo también notó el miedo.

"Minato" dijo presionándolo de un hombro.

"Tranquila, no voy a hacer nada, es solo que estar de pie es incomodo" dijo mirándola.

"Ya, pero esto me estresa" dijo intentando buscar un hueco por el cual levantarse.

Minato se apartó y se puso de rodillas en la cama, dejando que ella se incorporara.

"Lo siento" se disculpó agachando la cabeza.

Kushina lo miró y se sintió un poco culpable.

"¡No tienes por qué disculparte!" le dijo tocándole un hombro. "Es solo que me da un poco de… miedo" admitió.

"¿Miedo de qué?" preguntó mirándola fijamente.

Ella apartó rápidamente la vista.

"Miedo de…"

"Mm… ya veo… pero yo tengo ese mismo tipo de miedo" respondió sin apartar la vista de ella.

"Vamos… seguro que tu ya…"

"No" respondió sinceramente. "Yo creía que tu ya si…"

"No, déjalo, es una conversación de besugos" dijo haciendo un gesto con la mano y levantándose.

"Mm…" él también se levantó. "¿Y que hacemos ahora?" preguntó.

"¿Tu no me querías tener amarrada a la casa?" preguntó cogiéndolo del cuello de la camiseta.

"Tanto como amarrada…"

"Vamos al sofá" dijo atrayéndolo hasta ella, y en consecuencia al comedor.

"Aquí me siento idiota¿Qué mas te da la cama o el sofá?" preguntó.

"No es lo mismo" dijo besándolo ella esta vez.

"Si es lo mismo" respondió entre beso y beso.

"No lo es…"

"No empecemos…" suspiró él.

Fue entonces que se fijó en su blanquecino cuello, tan perfecto, tan blanco… y casi por indistinto dirigió allí sus labios, estuvo un largo rato entreteniéndose en ese mismo punto mientras dejaba que ella le acariciara el pelo. Sin embargo, cuando quiso moverse descubrió que la camiseta se lo impedía.

Si a ella le molestaba la rapidez, parecía que no quería demostrarlo, ya que no tardó nada en quitarse la camiseta.

"Simplemente no preguntes" le soltó metiendo las manos por debajo de su camiseta.

Y así lo hizo, solo se dedicó a besar más y más de su cuello, hasta llegar casi a la altura de sus pechos, cubiertos por las vendas.

"No puedo hacer nada más¿Cierto?" preguntó.

"No puedes hacer nada más, estás en lo cierto" le dijo pellizcándolo levemente. "Muévete" le ordenó casi más que le dijo.

Intercambiaron posiciones, ahora era ella quien se encontraba arriba y besaba su cuello.

"Márcame" le soltó en un suspiro.

"¿Marcarte?" levantó la cabeza, sorprendida.

"Si, hazme un ---." Comenzó.

Lo silenció con un dedo.

"Vale" dijo antes de marcarle levemente el cuello.

Cuando se separó se dio cuenta que él le había hecho lo mismo.

"Tranquila, no se te verá con la ropa" respondió.

"Eso espero…" dijo antes de besarlo de nuevo.

"¿Quieres que me quite la camiseta?" preguntó una vez el beso hubo acabado.

"Como quieras" le respondió.

Minato no se hizo rogar más, se quitó la camiseta y la miró fijamente.

"¿Qué hacemos?" preguntó él acariciándola lentamente.

Kushina ladeó la cabeza y se fijó en la mesilla.

"Creo que debería irme"

"¡¿Por qué?!" exclamó mirándola sorprendido. "¿Acaso no estamos bien?" preguntó.

Lo miró fijamente y clavó sus ojos en los de él, nunca antes le había visto esa mirada, era como de tristeza acompañada de sorpresa.

"Si, estamos perfectamente… pero…" hizo una pequeña pausa. "…mañana tengo una misión y…"

"Quédate a dormir" le soltó mirándola.

Lo miró sumamente sorprendida¿Tenía tapones en las orejas o algo por el estilo? Le estaba diciendo que se tenía que ir por una misión importante y él ahí insistiendo en que se quedara.

"Minato…" susurró intentando sonar comprensiva.

"Sé, la misión…" susurró él apartando la vista. "Pero puedes ir mañana por la mañana a tu casa y…"

Lo calló con un dedo.

"Si quieres, cuando acabe la misión, vengo y me quedo a dormir aquí" susurró deslizando el dedo hasta la punta de su nariz.

La miró fijamente y no apartó sus ojos de los de la chica.

"De acuerdo" respondió sumiso.

"Y ahora me voy" dijo levantándose y colocándose la camiseta.

Minato se levantó y también se puso la camiseta, exactamente tampoco sabía por que se la había quitado.

"¿Cuánto durara?" preguntó yendo hasta la puerta y viendo como ella se ponía sus bambas.

"No lo sé" respondió atándose los cordones. "¡Ay¡Mi ropa!" dijo llevándose una mano a la cabeza.

"Ya la lavo yo, te la daré cuando vuelvas" le dijo.

"Como quieras… pero tráeme la bolsa"

Minato se metió un momento y regresó con su bolsa.

"Pues… hasta que vuelvas" dijo con una sonrisa.

"Vale…" esperó un poco a ver si el chico la besaba como despedida. "¿No me das un beso?" preguntó mientras un goterón le caía por la cabeza.

"Si" se inclinó y la besó ligeramente. "Hasta pronto" le dijo despidiéndose con la mano.

Ella le devolvió el saludo de la misma manera.

Una vez la puerta estuvo cerrada se apoyó en la pared y se deslizó hasta tocar el suelo, estaba triste, su declaración no había salido como quería y para colmo la estaba asustando yendo demasiado rápido, definitivamente las historias de Jiraiya eran MUY irreales, al menos según su punto de vista.


Bueno, otro capítulo largo xD, aquí la historia ya ha avanzado un poco aunque aún quedan muchas cosas xD, cabe decir que la última parte quería reservarla para un poco más adelante pero aquí la insistencia de mi amiga y los reviers pudieron mas que yo, espero que no haya quedado demasiado cutre xD, bueno, advertí en el anterior capítulo que talvez el fic iba a subir de rating por la misión pues sigo con la misma duda, pero creo que definitivamente lo subiré cuando las escenas suban de tono, tenía pensado introducir en este Cáp. la misión pero parece ser que no ha podido ser (sigh).

He visto algunas dudillas planteadas en los reviews así que ahora las contesto.

Mi nick en NU ser el mismo que aquí xD (SMRU)

Definitivamente voy a poner todo en el fic, no solo su relación amorosa, por defecto soy una persona que se enrolla mucho y si tengo cosas a las que sacar jugo lo sacaré xD, así que si, a explicarlo todo. (Zory)

Pues bueno, como siempre daros las gracias a quienes apoyáis este fic, ya sea dejando o no review xD.

A mi amiga Carla, que cada noche por el msn me martiriza a acabar escribiendo ¡Y yo con sueño! xD, a Kumi Strife, que me recuerda también la actualización y que no se como se lo hace pero siempre consigue fics en ingles para que nos cansemos un poco xD ¡Quiero userbar! xD, a SMRU, Ladyissobelle, june-li, Harlett, Sharpey-00, Arue-san, Sandra-Uchiha-13 y Zory

Pues nada, a continuar escribiendo por vosotras, (ahora me pongo con el próximo capítulo) y nada, que pidiendo permiso a la nee-sama ¿Puedo llamarte asi Nami-Chan? -, un fic con reviews es un fic feliz (Y en consecuencia una autora agradecida)

Pues hasta la próxima, besitos y saludos, Ankin.