¿Cómo saber si es amor?
Capítulo 4
Aquel día había terminado con rapidez y desde la misma manera la noche cayo, dejando que luz de la luna y las estrellas sean su único resplandor, lo único que iluminara, entre tanto oscuridad, la noche para la mayoría de las personas significaba fiesta, vino, baile. Pero para la gente de la clase alta, y en especial para las mujeres significaban "ofrecimiento", para las mujeres era el ofrecerse a un hombre de buen dinero y tierras.
Estos eran los pensamientos de un joven, de cabellos celestes y de ojos del mismo color, ella se encontraba en su habitación, sentada en frente de un espejo con la mirada fija en ella misma, sus ojos, sus labios, su cabello… ¿por qué era tan linda?, ¿Por qué no podía ser fea? Así de aquella manera nadie jamás alguien la quería, pero era algo que dios la había regalado, y para ella debía ser el mejor regalo.
Un leve suspiro se escapó de sus labios, no podía decir algo así, ya que ella misma era la copia de su madre, su padre siempre se la había dicho. Levemente se colocó un poco de polvo en las mejillas, y un poco de pintura en los labios para poder resaltarlos.
-¿esta lista?- pregunto una voz femenina al entrar en la habitación de la joven
-¿tía?-pregunto incrédula la joven al escuchar la voz
-quien más puede ser-respondió mientras entraba a la habitación
-hay, tía mi alegro tanto de verte-exclamo ella mientras se aferraba a ella
-tranquila amor yo ya se todo-dijo mientras correspondía el abrazo-no tienes que explicarme nada-dijo para tranquilizarla
-y ¿Qué debo hacer tía?-pregunto con angustia
- no lo sé, esta es tu decisión-respondió
-ya lo pensé-respondió separándose de su tía
-y ¿Cuál es tu decisión?-pregunto al oír la repuesta de la joven
-aceptare-respondió con dolor
-aceptaras a ¿Quién?-pregunto
-ese es el tema, ¿no lo sé?-dijo con preocupación- no lo sé tía y estoy asustada-dijo
-tranquila ya verás que todo esto pasara-dijo la mujer consolándola
La fiesta dio lugar muy elegante, la personas entraba con elegancia acompañado en su rostro con una mascara, algunas eran sencillas y otras extravagantes y coloridas, pero todo el mundo se escondía bajo ella, como se en ella escondieran sus propias almas.
-Shun me pregunto ¿Cómo me convenciste de venir?-exclamo dan mientras toma un poco de vino
-fácil-respondió-¿quieres conseguir una esposa? que mejor que una fiesta-dijo Shun viendo a su alrededor
-y ¿Por qué las máscaras?-pregunto
-eso especificaba en la invitación que nos dieron-exclamo
-pero así no voy a poder ver nada-se quejó dan
-deja de quejarte y diviértete-dijo
-mmmm….-no respondió
En ese momento de aquella plática, las personas se empezaban a comportar de manera de manera extraña, mientras lo veían con simulación, y luego decir algo levemente.
-dan ¿lo notas?-pregunto Shun
-sí, ya lo note-respondió con disimulo
-esto no me sorprende los chismes siempre adán con velocidad- exclamo Shun
-estoy de acuerdo contigo-dijo dan
-entonces en este momento las madre de las jovencitas comenzaran a presentarte las jovencitas con disimulo-se explicó Shun
-¿Por qué no vas con tu esposa?-pregunto
-ella esta con su amiga-respondió Shun.
-buenas tardes-saludo runo mientras hacia un reverencia
-buenas tardes-respondieron las jovencitas
-y dime runo ¿Cómo está tu familia?-pregunto un jovencita
-bien, gracias por preguntar-respondió runo
-y dime ¿ya los viste?-exclamo una
-¿ver qué?-pregunto al no entender
-el joven-respondió otra jovencita
-no…-respondió sin interés
- es un joven acaba de heredar la fortuna de su familia, se llama Daniel Kuso-exclamo la jovencita
-jamás escuche que la familia Kuso tuviera un hijo, que no murieron por el cólera-dijo runo
-sí, pero se dice que el señor Kuso falleció hace poco, dejando toda su herencia a el-respondió un joven
-pero… jamás escuche sobre el-exclamo runo confusa
-si dice que él estaba estudiando en otro país, por eso que nadie sabía nada de el-respondió otra jovencita
-¡Alice!, me alegro que vinieras-dijo runo feliz
-no, yo me alegro de que tu vinieras-dijo Alice
- y ¿Cómo estás?-pregunto Alice preocupada
-trato de no pensar-respondió
-disculpe señoritas-dijo interrumpiendo un joven- disculpe señorita runo ¿le gustaría bailar con migo?-pregunto
-lo siento, pero no me encuentro bien-respondió
- entonces, con su permiso me retiro-dijo el joven mientras se iba
-runo, ¿Por qué no aceptaste?-pregunto Alice
-lo siento, pero no estoy de ánimo-respondió ella
-bueno si no estás de ánimo me voy con mi esposo, capas que me saque a bailar-dijo mientras se iba de su amiga
-bueno yo creo que me iré a sentar en el lado más olvidado de la fiesta-dijo mientras se marchaba
-buenas noches, esposo mío-dijo Alice mientras se acercaba a el
-igualmente, esposa mía-exclamo Shun mientras besaba levemente a Alice
-buenas noches señora Kasami-dijo dan saludando a la joven
-buenas noches-respondió Alice haciendo un reverencia
En aquel momento un voz gruesa se escuchó por todo el salón llamando la atención de todos lo que estaban allí, -es momento de comenzar el baile así que por favor coloquemos nos las macaras, y que ¡comience el baile!-exclamo con exaltación el hombre mientras todos se colocaban las macaras.
-¿aceptarías esta pieza?-pregunto Shun a su esposa
-con gusto acepto-respondió ella mientras agarraba con delicadeza, llevándola a la pista.
Dan empezó a caminar, mirando fijamente a cada jovencita que estuviera a su vista. Las macaras no mostraban mucho solo ojos de un color marrón… fijo en él, pero escucho algo un voz delicada y elegante, como si la voz de aquella mujer fuera como un canto angelical, que lo cautivo, al intentar escuchar con un poco más de atención, logro comprender la conversación que tenía aquella joven, para poder encontrar la dueña de aquella voz, a unos cuanto pasos pudo ver a la dueña, una jovencita de test blanca, cabello celeste recogido en un elegante peinado que la hacía ver más bonita, su vestido era de un color rosa pastel, el corsé ceñía su pequeña cintura que era visible, su manos eran cubierta por unos guantes con encaje, las facciones de su rostro y cuerpo era perfectas, la máscara era de un color blanco con detalles del mimo color, un diosa sin dudas. Al acercarse más logro escuchar la conversación que tenía ella con un joven.
-¿disculpe señorita le gustaría bailar con migo esta pieza?-pregunto el joven
-discúlpeme señor, pero en este momento no-respondió con cortesía runo
-entonces me disculpó-dijo mientras se iba
Dan pensó que sería inútil pedirle un pieza y así que con velocidad se acercó a un mesa donde reposaba una mascara de color negro y se la coloco, de la misma manera se acercó a ella, sin que ella se diera cuenta de su presencia, se quedó atónito al tenerle a espalda de ella, respirando su aroma a rosas, que lo cautivo más. Con rapidez agarro la mano de ella y de la misma manera la llevo a la pista de baile. Al quedar frente de ella pudo notar sus hermosos ojos de color celeste que pareciera estar viendo al mismo cielo y resaltaba más con la máscara. Lentamente se acercó a ella quedando mejilla con mejilla, pudo oler ese olor a rosas con claridad y luego con una voz suave le susurro en el oído de ella.
-baila con migo-
¿Qué le pareció?
Bueno ya que es de noche me voy a dormir, sin más me despido de ustedes y no se olviden dejar comentarios
Sayonara
Besos y abrazos de chocolate (mmm…)
