Disclaimer: Hetalia no es de mi pertenencia.
*Estados Unidos*
Alemania abrió las puertas de la gran sala de reuniones como de costumbre, sin sorprenderse de encontrarse la sala un poco vacía como lo era en una junta común; Sólo estaban Inglaterra y Estados Unidos, discutiendo como siempre y a sus respectivos lados, quienes creía, eran sus nuevos protegidos.
- ¡Hey, Germany! – Le saludó Estados Unidos con una extrema alegría sin importar las peleas con el inglés
No era una junta común, era finalmente la junta para conocer a los protegidos de las naciones ganadoras y que acordaron la noticia de sus superiores.
Alexy le lanzaba miradas coquetas a Alice sin recibir algún tipo de muestra tanto de afecto como ignorancia; Inglaterra le exigía al norteamericano detener ese acoso a su protegida contradiciéndole con una estruendosa risa.
- Se llevan bien… - Dijo Alemania para sí
Él aún no tenía algún protegido al que dar a conocer puesto que aún, la prueba no se realizaba ese año en su país, sólo faltaba un mes exactamente.
- ¿Dónde están los demás? – Preguntó aun conociendo la respuesta
- ¿Dónde más?
Siempre llegaban de la manera más impuntual.
Claro que nadie notó a la primera, la presencia de los canadienses ya que éstos no omitieron palabra alguna hasta que Alemania tomó asiento y los llamó para hacerse de su firma en un papel importante.
El primero en firmar fue Arthur Kirkland con una caligrafía digna de admirar por varios segundos de lo elegante que era, seguido de Alice Morrow.
Alfred Jones escribió su nombre al igual que Alexander Miller en la segunda línea que les correspondía.
El tercero fue Matthew William con una linda letra al igual que su nueva protegida, Lilian Wells.
Alemania se haría cargo de mantener los formatos donde las naciones y protegidos firmaron en caso de que alguno de ellos falte a las normas que se les leyó al conocerles.
Tomaron asiento nuevamente, cada uno realizando una actividad en específico; En el caso de Alemania e Inglaterra, acerca de negocios, Alice se encontraba leyendo una novela inglesa al lado de su nación, Canadá charlaba con Estados Unidos, sorprendido de que éste le prestase atención, y en la situación de Lilian y Alexy, éstos se mantenían en silencio por temor a presentarse de mala manera.
La puerta se abrió, dejando entrar un fuerte olor a colonia y una clara molestia para una de las naciones.
- ¡Vaya! Me sorprende verte aquí, Angleterre
La nación francesa hizo presencia, moviendo su cabello al aire, lanzando una mirada coqueta a sus alrededores.
- Shut up, stupid french!
- Ahora veo de qué te trata – Alice se levantó, cerrando su libro sin olvidar su separador – Esa colonia apestosa… No es nada más que los franceses
- Eso debería decir yo – Salió a la defensa la protegida de Francia, Kassandra Bouffart, con un aire tranquilo – Esa falta de moda, ingleses debían ser
- What the hell did you say?!
- ¡Basta! – Les llamó la atención Alemania – No han sido citados para esto
Tal vez el castigo no caería sobre las chicas que siguieron la pelea, sino, para sus naciones respectivas que la comenzaron.
Kassandra Bouffart, ella tenía una razón para realizar la prueba y que sólo Francia lo sabía, aunque sin mucho lujo de detalle.
Poseía un largo cabello dorado cenizo, envidiado en tres partes de toda Francia, una hermosa nariz respingada, una altura promedio así como su peso, su piel era una clara porcelana que se acompañaban de unos ojos azules grisáceos. Era una belleza a sus veintiún años.
Francis admitía que no había visto una belleza igual desde que conoció a la belleza de Orleans.
- ¡Alice!
La joven temió al llamado de su nombre a una conocida voz, buscando con una mirada desesperada, un escondite sin hallarlo al momento; Para cuando quiso y encontró, un peso cayó sobre su espalda y unos brazos se enredaron en su cuello.
- ¡Ha pasado tiempo, querida!
- Get down, you fool!
- Eres muy fría~
Inglaterra observaba con detenimiento la vergonzosa situación en la que su protegida se encontraba gracias a una muchacha de la cuál no se tomó la molestia de ver entrar.
- ¡Isabel! ¡No huyas así!
Y esa voz, también le causaba cierta molestia a él.
Antonio Carriedo, la nación española, entraba con una radiante sonrisa, sorprendiendo a la mayoría de presentes.
- ¡Espagne! ¡Mon ami! ¡Que sorpresa!
Francia se le acercó a su amigo, colocando su mano derecha en el hombro del joven del mismo lado, con una sonrisa honesta.
- ¿Ella es tu protegida? – Preguntó Francia mirando a la melosa joven
- Así es, su nombre es Isabel Aragón.
Una muchacha de cabello cobrizo atado en una cola de caballo, ojos verdes y labios rosados que se combinaban perfectamente con su piel clara. Esos labios siempre mostraban una bella sonrisa, desbordaba alegría con sus conocidos, cariño con su hermana mayor y era bastante despistada.
Su puntaje, 98 puntos y su edad eran los veintitrés al igual que la joven inglesa; Siendo las únicas mayores hasta ahora.
- ¿Entonces se conocen? – Preguntó Arthur a su protegida
- Sadly…
- ¡Que mala eres! – Hizo un mohín para luego mirar a la nación inglesa con una sonrisa – Estudiamos un año juntas en Inglaterra
- ¿Entonces estudian literatura?
- Así es
Y con eso bastaba para dar a conocer esa extrema cercanía entre ambas féminas.
- ¡Vaya! Hay mucho ajetreo aquí
Por la puerta se asomaron dos naciones latinas, una más alta que otra, una más alegre que otra y tras de ellos, un par de chicas de rasgos diferentes.
- Mexico!
El estadounidense se acercó a la nación mexicana en cuanto éste se hizo presente dentro de la habitación; El rubio miró a la protegida de su amigo, mostrando una radiante sonrisa haciendo sonrojar a la joven por tales muestras y "belleza masculina".
- ¡You're very cute! – Rió a su reacción - ¡Alexander!
El chico obedeció a su llamado, atinando un rápido sonrojo en sus mejillas blancas en cuánto divisó a la mexicana.
- He's Alexander Miller – Le presentó – And she is…
- ¡Ah! My name is Mariana Fernández. Nice to meet you.
- My pleasure…
Alejandro conocía bien la cara que Alexy mostraba, aún así, guardó silencio y tomó lugar junto a Estados Unidos con el simple propósito de observar cada faceta del pelinegro y sus intenciones.
La protegida de Chile, de nombre Carmen Rodríguez, miraba con curiosidad los rostros de Alexander, sacando ella sola sus propias e indebidas conclusiones.
- ¿Qué piensas? – Le preguntó Chile con sospecha
- Nada – Sonrió.
Carmen Rodríguez era curiosa, astuta y bastante hiperactiva para alguien de su edad. Se había propuesto la meta de realizar la prueba y ganarla, y gracias a su determinación, se hallaba en esa gran habitación con el propósito de hacerle ver a quienes la rechazaron que era posible mostrar de qué estaba hecha.
Poseía el cabello negro y ojos castaños que hacían una gran apariencia jovial, ¿Y cómo no? Apenas estaba en sus diecinueve años.
Francia y España se mantenían ocupados, y entretenidos, molestando a Inglaterra sobre lo enorme que eran sus cejas y lo "mal que vestía", mientras Alemania les miraba sin comentar nada y aguantando la risa a los comentarios de ambas naciones.
Alice escuchaba atenta la conversación de Isabel al igual que mantenía la atención sobre su lectura haciendo gestos de sorpresa a los chismes que la española le daba.
Lilian acariciaba a Kumajiro con una sonrisa mientras seguía la plática con su nación.
México le gritaba mil y un cosas a Estados Unidos por invadir su espacio personal al intentar darle un abrazo como muestra por tantos años de "amistad" sin ningún tipo de rencor, Chile sólo miraba divertido sabiendo que podría ocupar semejante escena para años futuros.
Mariana y Carmen jugaban con las manos excusando su aburrimiento y sin percatarse de que Alexander picaba el ante brazo y posaba su mirada sobre la de nacionalidad mexicana en un intento desesperado de llamar su atención.
- Menos mal que no han comenzado
- Ah, Rusia – Le llamó Alemania mostrándole una silla vacía – Te esperábamos.
Detrás de la nación fría pero de agradable y tierna sonrisa, se mostraba un chico de apariencia más juvenil que la misma Carmen.
Nikolai Volkov. A pesar de su apariencia tímida, seria e infantil, por dentro se escondía una furia, en cuando a palabras se refiere. No salía mostrar su lado "friki" a menos de llevar una buena amistad con un susodicho, suele avergonzarse con facilidad además de ser un experto en temas de lectura de diferentes ámbitos y sólo Rusia sabía que le gustaban los gatos.
Su negro cabello resonaba en la habitación, puesto que éste era lacio y le llegaba a cierta altura del cuello y rostro, que se hacían perfectamente con unos ojos cafés, acompañados de unos lentes; A pesar de dicha apariencia, era un poco bajo y para era un mérito lograr ese lugar a sus quince años.
Un joven prodigio.
- Bien, ahora que están todos aquí – Comenzó Alemania – Pasarán a firmar para comenzar la reunión.
Las naciones europeas pasaron seguidas de las norteamericanas y la única sureña; Al terminar Carmen con dicha firma, procedieron a tomar sus asientos para finalmente comenzar con la presentación de los protegidos.
- ¡Llegué!
Hasta que las puertas se abrieron y dejaron ver a una chica de cabello alborotado, jadeando de cansancio y a una joven detrás de ella.
- ¡Costa Rica! – Expresaron sus hermanos sorprendidos
- V-Vine en…cuanto pude… - Respiró agitada recargándose en el marco de la puerta – Yo… ¡Lo logré al fin!
A varios les era sorpresa que la joven centroamericana estuviese "en posesión" de una persona a quien llamar Protegido; Ximena Espinoza era su nombre, y como estereotipado, poseía el cabello y ojos negros.
Se hacía de una actitud alegre y un poco despistada, sin embargo, era bastante buena con la historia, el dibujo, el arte en general. No era muy alta, tampoco muy delgada, no era una chica sobresaliente, aunque realmente nadie lo era y así como todos los reunidos allí, tenía una razón para realizar la prueba.
- De acuerdo, pasen y firmen
Ambas centroamericanas eran objeto de miradas curiosas, ¿Y cómo no? Habían entrado de una forma dramática y apresurada.
Costa Rica y su protegida firmaron sin importar las miradas y tomaron asiento entre las naciones de México y Chile recibiendo palabras de aliento por parte de éstos.
- Ahora sí, comencemos con las presentaciones.
Los protegidos se levantaron, logrando una sonrisa de orgullo en su nación.
- My name is Alice Morrow – Comenzó la rubia – Soy de Reino Unido, tengo veintitrés años y saqué 100 puntos en la prueba realizada en el mes de Julio.
- ¿Julio? – Preguntó Estados Unidos – Eso significa
- Así es – Respondió Inglaterra – Ella fue la primera en aprovechamiento
- ¿Y por qué no nos hablaste de ella? – Preguntó Francia mirando a Alice seductoramente – Realmente es bonita
- Shut up
El siguiente, no tardó en hacerse notar.
- Mi nombre es Alexander Miller. Soy de Estados Unidos, tengo veintidós años y saqué 95 puntos en la prueba realizada a principios de Agosto.
- ¡Oh! ¡Encontré a mi tocayo!
- He is Alexander!
- En español es lo mismo
Las presentaciones continuaron.
- Mi nombre es Mariana Fernández. Soy de México, tengo veintidós años y también saqué 95 puntos en la prueba.
- M-Mi nombre es Lilian Wells, tengo veinte años y… - Miró a su nación quien le sonrió como apoyo – Soy de Canadá y saqué 97 puntos en la prueba…
- Mi nombre es Kassandra Bouffart. Vengo de Francia, tengo veintiún años y saqué 96 puntos en la prueba
-Mi… nombre es… Nikolai Volkov y soy de Rusia, tengo quince años y… – Tragó con un poco de timidez – Saqué 97 puntos en la prueba
Tomó asiento, suspirando por al fin acabar su presentación.
- Soy Carmen Rodríguez, tengo diecinueve años, vengo de Chile y saqué 95 puntos en la prueba.
- Mi nombre es Isabel Aragón, tengo veintitrés años. Provengo de España y saqué 98 solo para estar con mi querida Alice
- Shut up, stupid!
Eran un caso de extrema obviedad. Y finalmente, la que quedaba.
- S-Soy Ximena Espinoza, provengo de Costa Rica y saqué 95 puntos en la prueba.
Eran pocos realmente, sin embargo, estaban ahí por varios motivos y entre ellos estaba superarse, alejarse de su familia y buscar nuevos horizontes que para ellos, eran comodidad.
- Bien, no es necesario que les lea las reglas de nuevo – Comentó Alemania levantándose de su asiento – Me iré poniendo en contacto con los nuevos miembros en caso de que los haya, mientras ustedes, ya saben. Deberán asistir a las juntas, tendrán voz y voto, podrán viajar a donde su nación con la condición de no ver a su familia por un tiempo.
A algunos, ya no les era problema, simplemente asintieron.
- Podrán seguir con sus actividades diarias, siempre y cuando estén al pendiente de los hechos de sus hogares y cuando su plazo llegue a su fin, podrán pedir lo que deseen mientras esté en manos de sus naciones. ¿Entendieron?
- Entendimos…
- De acuerdo, pueden retirarse.
Alemania fue el primero en retirarse debido a que la fecha para el examen en su país estaba por realizarse.
Las segundas fueron Isabel y Alice, la primera jalando a la segunda para perderse en la ciudad con la excusa de conocer Estados Unidos y tener un poco de aventura en sus vidas fuera de los libros.
Seguidas de Francia y España charlando animadamente.
- ¿Vamos a tomar algo?
- Ya está. ¡Hey, cejas! ¿No quieres venir?
Inglaterra se sorprendió de dicha invitación y tratándose de antiguos enemigos, negó con una simple y fría mirada junto con una excusa realmente poco creíble.
-Venga, no seas seco – Y al igual que su protegida, jaló a la nación inglesa con él - ¡Será divertido! ¡Ya lo veréis!
- Let me go, damn you!
- Que boca tenéis.
Francis sólo rió ligeramente y les siguió al igual que Kassandra quien sabía que tendría una tarde ocupada por ciertas naciones que llegaban a pasarse con la bebida.
¬ Será una tarde agitada…
En otro lado de la sala, el trío latino salía de la habitación charlando acerca de sus siguientes planes, quejándose de las cosas que sus superiores hacían sin su permiso y cuánto afectaba a su gente, e incluso de cosas más agradables como las celebraciones nacionales que se aproximaban.
Estados Unidos se sentía ignorado y aunque lo demostraba con un rostro sonriente y despreocupado, sólo quería la atención de una nación para él.
- Hey, gringo
Y ahí estaba su voz.
- What?
- Los chicos iremos a comer algo, ¿No quieres venir?
- Really?! – Y ahí estaba su humor habitual
- Claro, siempre y cuando tú pagues lo que comamos – Sonrió Chile no de manera cómoda
- I'll pay whatever!
Claro que no sabía que con ello había formado claramente un pacto de sentencia.
Por parte de los protegidos americanos, Lilian se separó de Canadá bajo la excusa de hallarse con una vieja conocida en el edificio de reuniones, cosa que así era; Mariana escuchaba las curiosidades del país de Carmen al mismo tiempo que Alexy caminaba detrás de ellas, pensante en cómo comenzar la conversación con ambas féminas mientras Ximena miraba con pena al estadounidense.
Al final, bastó una oración por parte de Mariana en cuánto se encontraron en un establecimiento de comida: "Acabo de ver tu colgante de Link de tu celular, veo que te gustan los videojuegos", y Alexander pareció haber encontrado a su mujer ideal.
Por parte de Nikolai e Iván, ambos acordaron entablar una conversación con el resto cuando se hayan anunciado a más postulantes oficiales y sin más, regresaron a su hogar.
Este es el penúltimo capítulo donde aún pueden mandarme a sus Oc, el siguiente será un poco de relleno para los que me han enviado los suyos y finalmente será el capítulo 6 el inicio de la historia en general de la cual no hablaré ahora (Que se podrá ver hasta el lunes) 1 de Septiembre antes de media noche estaré recibiendo y será la actualización del capítulo 5.
Sin más, me despido por ahora.
¡Hasta la próxima!
P.D: Perdonen las faltas de ortografías y esas insinuaciones yaoi/yuri. Cuando escribo, todo se pasa. Esta historia no tendrá romance a menos que sea mayoritaria la petición
¡Gracias por leer!
