"Beso"
La habitación del club mantenía el mismo ambiente de siempre. Nico actualizaba su blog con las más recientes fotos de sí misma; Rin y Hanayo, charlaban sobre el programa de televisión que veían cada noche. Nozomi por su parte se encontraba invocando las fuerzas espirituales necesarias para leer las cartas del tarot a una muy emocionada Kotori; Honoka se dedicaba a asentir ante cada palabra de la sacerdotisa, no comprendía del todo, y Umi, ella permanecía apacible, observando cada carta que era puesta sobre la mesa, y escuchando el significado de la misma. Maki se mantenía en su propio mundo, los auriculares le brindaban ese beneficio. Y Eli... Ella permanecía en la espera. ¿Dé qué? De la atención de su novia, la tenia a su lado, pero ni un solo toque recibía de ella, ninguna palabra, y mucho menos caricia alguna.
"Umi, ¿Has visto la nueva pastelería cerca de la estación?" Cuestiono Eli, intentando ganar un poco de atención. La menor, siguiendo su buena educación giró el rostro para responder.
"No, no la he visto" Y nuevamente poso su interés en Nozomi. Pero la rusa no se rindió ahí.
"Parece un lugar muy lindo, deberíamos ir"
"Claro, Eli, cuando quieras." Umi le dio una sonrisa y por segunda ocasión regreso su atención a las cartas.
"Nee~ Eli, ¿Puedo ir yo también?" Desde que Honoka escuchó la palabra pastelería, decidió prestar mayor importancia a la platica ajena.
"Claro, Honoka" La sonrisa de la rubia era todo menos creíble, sin embargo, Honoka no se percato del pequeño detalle.
Dejando pasar un tiempo prudente, Eli dio inicio al tercer asalto. Y así, con un movimiento suave, cual felino, acorto la distancia que la separaba de Umi.
"Hey, ¿Vamos a casa?" Susurró contra el oído de la arquera, teniendo especial cuidado en que sus labios rozarán la delicada piel. La reacción que tuvo Umi fue exactamente la esperada; ella se congeló y muy lentamente giró el rostro, estupefacta. Sus mejillas ya contaban con el característico tono cobrizo. Eli sonrió sin moverse una pulgada de su presa, miró con descaro los finos labios que tanto deseaba y paso la punta de su lengua por los propios; ansiaba el contacto. Por su parte, Umi, sentía esa conocida sensación en el pecho, aquella que sobrevenía a un beso... ¡Pero no podía darse el lujo de flaquear! No podían ser descubiertas por sus compañeras, por lo cual tuvo que reprimirse, y únicamente fruncir el ceño antes de apartar la vista de Eli. La mayor suspiró y aparto igualmente la mirada, topándose en el camino con un par de brillantes ojos azules, todo el color subió rápidamente a su rostro, había tenido una espectadora. Honoka se limito a sonreír y hacer su clásica pose para animarla: ambos puños sobre el aire.
Después del momento vergonzoso, la rusa se obligo a permanecer tranquila, pero poco duro el control en su cuerpo. El perfume natural de Umi la obligaba a fijar su vista en ella. Entonces, discretamente dezliso su mano por la gran mesa del club, todo hasta colocarla por debajo, ahí sutilmente dejó caer su tacto por sobre la cálida piel ajena, más concretamente, la rodilla de Umi. Inmediatamente percibió el respingo por parte de su novia, pero en lugar de abandonar el roce, giró el rostro; buscando actuar con naturalidad... y resulto, habían pasado ya varios segundos y Umi no aparto el contacto. Con seguridad renovada cepillo la orilla de la tradicional falda a cuadros y lentamente, sin afán de llegar más allá, acarició con naturalidad la piel oculta por la tela. El fuerte ruido de la silla deslizándose se hizo presente momentos después. Umi se había levantado, todos los ojos se posaron en ella a la espera de una explicación.
"Honoka, es hora de hacer tus deberes" Umi abandonó su posición, golpeando en el proceso la rubia y perfecta cola de cabello.
"¡Tan pronto! Mou, no es justo" A pesar de los constantes quejidos de Honoka, acompaño a Umi hasta el escritorio contiguo, a un lado del ordenador.
"No te quejes, mientras más rápido los termines estarás libre"
"Lo sé" Honoka sacó un par de cuadernos e inmediatamente Umi comenzó con la explicación. Para todas las demás era notorio el hecho de que su compañera no prestaba atención a las palabras de su amiga, pero sí lo hacia con la rubia frente a ella. Honoka comprendía más esa situación que los problemas de matemáticas.
"Umi-chan, no entiendo" Se dejó caer contra el escritorio y giró el rostro hacia Eli, guiñándole un ojo "Eli-chan, ven a explicarme"
"Honoka, no molestes a Eli, yo puedo volver a explicarte"
"No, no. Eres difícil de comprender... ¡Eli-chaaaan!"
"Te ayudaré, no te preocupes, Honoka" La rusa se levantó con una sonrisa en el rostro, se sentía avergonzada por todo aquello, mas no dejaría pasar la oportunidad.
"¡Gracias!"
"Como Umi te explicaba, en ésta parte debes utilizar una de las tantas formulas que existen. Lo más importante es utilizar la correcta, después de ahí todo te resultara muy sencillo"
Umi dio un paso para alejarse, y Eli con un suave toque sobre la cadera detuvo su huida.
"¿Cierto, Umi?"
La calidez con que Eli le hablaba casi la hacía olvidar el enojo que aún mantenía.
"Sí" Respondió, posó su mirada sobre la rubia y no pudo evitar sonreír ante la mirada de arrepentimiento que Eli le daba.
"¿Que más?" Honoka, preguntó.
"Dime tú, qué formula parece la más indicada"
Honoka cambio su expresión a una mucho más seria, cualquiera pensaría que de un momento a otro saldría humo de su cuero cabelludo. Sin embargo después de unos segundos se rindió y busco ayuda en cualquiera de las chicas — Menos Nico — para su sorpresa ninguna estaba presente.
"¿A dónde fueron todas?"
Tanto Umi, como Eli, voltearon. Era cierto, ninguna de sus compañeras estaba.
" Qué extraño"
"No te distraigas, Umi, debemos ayudar a Honoka"
"¡Ah, claro!"
Las oportunidades no dejaban de llegar para la rubia. Prácticamente se encontraba a solas con Umi.
"Dime, ¿Tienes ya la respuesta, Honoka?" Umi cuestionó.
"¡En eso estoy! No me apresures, Umi-chan"
"Sí, Umi, deja que se concentre"
"Oh, perdón" La arquera susurró, creyendo que su sola voz sería capaz de hacer perder la concentración a su compañera.
Eli sonrió y observó con agrado la expresión de seriedad sobre el rostro de su novia. Tanteó con suavidad la superficie de la tela contra sus dedos, dio un ultimo vistazo a la sala vaciá y paso su brazo libre por la cintura de Umi, uniendo ambos brazos en el estomago ajeno. Detecto rápidamente el cuerpo entre sus brazos tensarse, seguido de un ligero golpe en el abdomen; no era necesario que Eli guiara su vista hacia abajo... en ocasiones aquello sucedia, si soportaba el dolor físico el premio llegaría solo.
"¡Encontré la formula!" Honoka alardeó.
"Vas bien, tú puedes, Honoka" La mayor ni siquiera había prestado atención a los garabatos sobre el cuaderno, ella estaba muy ocupada frotando su nariz contra la pequeña y rojiza oreja de Umi.
"¡Gracias, Eli-chan!"
Ajena a la situación, Honoka siguió esforzándose, sentir que iba por el camino correcto le proporcionaba una casi desconocida felicidad.
"Umi~" Eli, susurró contra la piel caliente, ansiosa. Sabia que su novia no respondería, y así fue; el silencio le dio el permiso que necesitaba y pidió con discreción. "Te tengo" Abrió sus labios lo suficiente para capturar el lóbulo de su oreja. Sintió a Umi temblar, pero eso no la detuvo para succionar con extrema lentitud la carne dentro de su boca. Si no fuera por los constantes quejidos de una Honoka frustrada, los ligeros gemidos que huían de Umi llenarían por completo el silencio de la habitación. Lamentablemente la felicidad de Eli, duro poco, pues con un movimiento involuntario, Umi termino por clavar su codo sobre la boca del estomago de su mayor. Ésta ultima se inclinó del dolor, poso su cabeza sobre la espalda de Umi y permaneció así por largos segundos.
"¿E-Eli?" La vergüenza mezclada con enojo desaparecía de la agresora a cada instante que pasaba. Se sentía sumamente culpable, ella no había buscado lastimar a la rubia, sólo detenerla.
"¡Lo hice, por fin lo hice!"
Honoka rompió el silencio, vitoreando con el cuaderno entre sus manos. No importaba si faltaban más de una docena de problemas por resolver, ella salio de la habitación con una sonrisa y el deseo de encontrar a Kotori para compartir el triunfo.
La arquera libero el aire contenido y por fin giró hacia Eli, quien comenzaba a enderezarse con un gesto de dolor notorio.
"Eli"
"U-Umi"
Mientras la voz de la menor era fuerte y clara; la voz de Eli era apenas un murmullo mal pronunciado. El terrible regaño estaba a punto de llegar, la rusa lo sabia. Pero no fue así, lo que llego a ella fue un par de labios exigentes que se presionaban con fuerza sobre su boca, pronto sus pies se vieron obligados a retroceder; golpeó de lleno contra la puerta. Sostuvo con firmeza la cintura de su atacante y permitió que su boca fuera invadida por la lengua de Umi. No había tiempo para sorprenderse, sólo para disfrutar del sabor ajeno. Dulces labios que fácilmente revocan al chocolate de su sabor preferido.
"Umi" La rusa suspiró al separarse, su corazón latía con fuerza. Abrió los párpados para observar a la peliazul causante de todo y en ese preciso momento obtuvo un primer plano de Umi atrapando su labio inferior con sus dientes, gimió de placer, vislumbrando el color ámbar que tanto amaba.
"No vuelvas a comportarte así" Umi termino por separarse y apartar la mirada. Tenía tanto las mejillas como la punta de sus orejas sonrosadas. Eli permaneció en silencio, procesando lo que acababa de ocurrir. Tan ensimismada estaba en sus pensamientos que no reaccionó cuando fue apartada de la puerta, al menos hasta que se encontró completamente sola en el club.
"¡Umi, vamos a mi casa!" Gritó antes de salir prácticamente corriendo en busca de su novia.
¿Tarde? c: Buuuueno, la verdad no quede conforme con este "día" o "reto", pero al menos lo he terminado xD Ya saben, comentarios de cualquier tipo estoy encantada de leerlos, igual si desean ver algo en especial, y no forma parte de la lista que tengo predeterminada, con gusto lo haré.
Gracias por tomarse el tiempo de leer3 y por apoyar el bello EliUmi.
