Capítulo 4
Rick no la llamó durante esos dos días, se dedicó a escribir, esperando reponerse y que le dieran el alta…
Ella se comunicó una sola vez con Martha, para interesarse sobre su salud…
Y la actriz no pudo con su genio y la interrogó sobre la supuesta cena que él le había propuesto…
-Bueno… todas esas son ideas de él, yo ni siquiera acepté la invitación…
-¿Sucedió algo? ¿Te dijo algo inconveniente?
-No… para nada… es que creo que se está ilusionando conmigo y me siento un poco incómoda…
-¿Quién no podría ilusionarse contigo, querida? Eres como un ángel, llegaste en el momento en que más te necesitaba y le diste inspiración…
-Martha… lo que a mí me produce incomodidad es toda esa situación de sentir que ya nos conocemos, de que existe una historia entre nosotros, cuando yo estoy segura de que no es así…
-Quizá sean almas gemelas… a veces sucede… se ven por primera vez y creen que estuvieron juntos toda la vida…
-Eso es un lindo cuento de hadas… pero no existe en la realidad…
-¿Desde cuándo dejaste de creer en la magia, Kate?
-Desde que contemplo algunas injusticias de la vida que nada tienen que ver con la magia…
-Quizá la magia sea solo para unos pocos…
-Puede ser…
-Escucha, Kate… se que te quedaste por agradecimiento y estoy feliz por eso… solo te pido un poco más de paciencia… tú le haces mucho bien a Rick… él cambió mucho desde que sucedió todo esto…
-¿Todo esto es por la cena?
-Digamos que es como un agasajo sencillo por todo lo que has significado en su cambio…
-De acuerdo… iré…
-Prometo que no te arrepentirás…- le dijo contenta y cuando cortó, Kate se sintió algo nerviosa. Había evaluado varias veces el tema de inventar una excusa para no ir, pero sabía que él seguiría insistiendo…
Espo golpeó la puerta de su oficina y ella lo hizo entrar…
-Hey, Capitana…- le dijo y se sentó frente a ella.
-Dime… ¿hay un nuevo caso?
-No… quería hablarte de algo…
-Te escucho…
-Lanie…
-Ella está bien, Javi…
-Lo sé… tuve una charla con ella el otro día…
-¿Entonces?
-Le dije que quería volver con ella…
-Pero ella no quiere…- dijo con tristeza Kate.
-No… y yo creo que quizá sea porque sigue enamorada del tipo… ese con el que… tendrá el bebé…
-Bueno… es posible… ustedes tuvieron un mal timing… las cosas se complicaron…
-Pero ahora ella está sola… y yo quiero estar con ella, hacerme cargo de ese bebé aunque no sea mío… yo necesitaba algo de tiempo para hacerme a la idea y me di cuenta de que quiero estar con ella…
-Bueno…- dijo Kate algo conmovida- yo… hablaré con ella cuando pueda… trataré de ver si recapacita… me alegra que te hayas dado cuenta de lo que sientes…
Kate lo miró irse y sintió algo de pena. Lanie había sido algo rotunda cuando habían hablado del tema por última vez… y Kate ni siquiera conocía al padre del bebé… había sido una relación incipiente que se había roto cuando ella le contó a él que estaba embarazada…
"El bebé es mío" "Eso es lo único que importa". Le había dicho ella… pero si Javi quería hacerse cargo y ella todavía sentía cosas por él, quizá funcionara…
Un rato más tarde, Kate le envió un texto a Rick para arreglar lo de la cena…
"¿Está bien que vaya a las 8?"
"Cuando tú quieras, estaré esperándote"
"Bien, a esa hora entonces"
No se despidieron, pero ninguno se sintió ofendido por eso…
Kate pasó por una botella de su vino favorito antes de ir. Estaba segura de que Rick y su familia lo disfrutarían…
Se vistió con sencillez. Una falda recta y una remera de hilo. Discreta, no quería que él se hiciera ideas erróneas.
Cepilló su cabello, retocó su maquillaje suave y salió para la casa de Rick.
Cuando Alexis le abrió la puerta sonriente, Kate le devolvió la sonrisa y recordó el comentario de Rick acerca de su cabello…
-Pasa…- le dijo la chica y Kate la siguió, observando cada detalle, ella estaba segura de que no era la decoración de Rick, Martha estaría encargada de eso.
-Alexis… sé que sonará raro… ¿cuál es tu color natural de cabello?
-Bueno… soy pelirroja… pero estaba cansada de que me reconocieran solo por eso… mi madre me aconsejó cambiarlo…
-Entiendo… debía ser un hermoso color…y no es que el oscuro te quede mal…
-A mi padre le gustaba mucho… creo que también lo castigué un poco…
-Bueno… pero puedes volver a él cuando quieras…
-Es cierto…- dijo Alexis sonriente- creo que podría intentarlo…- dijo le guiñó el ojo.
-Kate…- escucharon las dos.
Castle venía caminando despacio, con algo de dificultad y sonriéndoles…
-Bueno, los dejo…- dijo Alexis con amabilidad y cuando giró para mirar a su padre le guiñó el ojo con complicidad.
-¿No te quedas?
-Tengo planes…- dijo y se fue, sin demasiadas explicaciones.
-Bienvenida…- dijo él y llegó hasta ella y tomó su mano con suavidad.
-Gracias… ¿y tu madre?
-Ella también nos abandonó…- dijo y vio que Kate se ponía incómoda- tranquila, Kate… prometo portarme bien…
-Bueno…- dijo ella con resignación- ya estoy aquí…
-¿Comemos?
-Sí… traje una botella de vino…
-Muchas gracias… ¿quieres que la abra?
-Bueno…- dijo ella con algo de timidez.
Se sentaron a comer y Rick sacó varios temas de conversación que no le resultaban incómodos a Kate para que se relajara. Le preguntó sobre su trabajo, sobre su época de detective de homicidios…
Kate se distendió rápidamente, le gustara o no, se divertía con él y sus comentarios. Este Castle parecía más inmaduro que el que le había salvado la vida, pero en el fondo eran muy parecidos… y esos ojos cristalinos… observadores, seductores…
-Te juro que lo primero que haré con el dinero de mi próximo libro será mudarme…
-¿No te gusta el lugar? ¿O te molesta la compañía?- le dijo sonriendo ella.
-Estoy bien con mi madre… pero no me gusta nada la decoración… en mi sueño vivía aquí, pero todo era diferente… ahí me di cuenta de que este no es mi lugar…
-Bueno… uno siempre tiene que sentirse bien en donde vive…
-¿Qué hay de ti?
-Estoy cómoda… no paso mucho tiempo en casa pero es un lindo lugar…
-Me pasaré por ahí con un bolso unos de estos días…
-¿Perdón?
-Hasta que encuentre un bonito lugar para mudarme…
-Castle…- dijo ella algo shockeada.
-Era broma… pero ¿acaso no me harías un lugar en tu casa?
-Si no tuvieses adonde ir… pero no es el caso…- le dijo algo cortante y él sonrió.
Se movieron hacia el sofá y Kate lo observó mientras preparaba café…
-Aquí tienes…- le dijo al entregarle el café- saborizado con vainilla, edulcorante y algo de crema…
-¿Cómo sabías?- le preguntó sorprendida.
-Intuición…- dijo él y sonrió.
Se mantuvieron en silencio un rato y ella lo observó. Se lo veía bien, calmado, no tan dolorido como ella creyó que estaría…
-¿Tendrás que hacer rehabilitación?
-Es posible… pero me siento bien… gracias a ti…
-Gracias a mi tienes esas cicatrices…
-¿Quieres verlas?- dijo y comenzó a abrir su camisa.
Kate se mordió el labio, quería negarse, sería más seguro, la situación se tornaría incómoda.
-Son feas… soy como un monstruo…
-Ah… no digas tonterías… el día en que una mujer se enamore de ti, no le importará…
-¿Tú crees?- le preguntó con intención.
-Estoy segura… a mí no me importaría…- le dijo sin pensar y luego se arrepintió.
-Eso es bueno…- dijo él y sonrió.
-Déjame ver…- dijo y se inclinó para mirarlo de cerca, su perfume se impregnó en sus fosas nasales- no, no es tan terrible…- se sintió culpable- lo siento… me siento responsable por esto… fue mi culpa…- dijo y cuando levantó la vista se encontró perdida en los ojos de él.
Él le devolvió la mirada y luego miró sus labios, algo tentado de probarlos.
-Si me miras así, creo que podría hacer cualquier cosa por ti…- le dijo y cuando ella iba a reaccionar, retrayéndose un poco, él la tomó con suavidad de su cara y se inclinó lentamente, perdido en su aroma, que le resultaba tan conocido…
-Ricky… ¿gatito?- escucharon desde la puerta y Kate se movió hacia atrás, incómoda.
-¿Chelsea?- dijo Rick con cara de preocupación.
La joven se acercó hasta ellos con su llave en su mano. Estaba enfundada en un vestido ajustado a su bien modelado cuerpo, color rojo intenso… alzó la ceja, cuando vio que él estaba acompañado…
-Creí que me habías elegido para cuidarte en tu convalecencia…- dijo algo molesta y miró a Kate…
El pasado de Rick se vuelve en contra, esperemos que pueda solucionarse! Gracias por leer!
