Todo estaba cubierto en una infinita capa de blanco, calma, ni siquiera las cenizas de la guerra podían manchar lo que era ya puro y se sorprendió a sí mismo por admirar después de mucho tiempo su ciudad; el sol comenzaba a salir a lo lejos bañando lo blanco en dorado, como sus ojos.
Solo un grupo más, sus amigos fueron los últimos en ser escoltados en los grupos para llevar a los civiles al campamento de refugiados, estarían protegidos por los aliados y todo estaría bien. Se abrazó a sí mismo y se permitió cerrar sus ojos para suspirar aliviado, copos de nieve caían sobre su rostro y cabello pero no le importó.
Finalmente era momento de regresar a la realidad y girar su rostro para encarar al soviético con el que había pasado las últimas veinticuatro horas y futuramente su jefe. Suspiró y el vaho le ocultó su rostro entristecido mas camino hacía él porque desde kilómetros podía notar su mal humor.
-"¿lo que quiera?…" – repitió el soviético no pudiendo evitar una sonrisa, al parecer Tendría un poco de control sobre él.
-"¡¿te gusta que lo repita?"- preguntó algo arisco de nuevo aunque controlándose después de todo estaba pidiendo algo bastante arriesgado –"…lo que quieras…"- le miró de reojo frunciendo el ceño –"…no me opondré…"- suspiró exasperado –"y si lo quieres, cooperaré…"
-"me gusta tu actitud…"- seguía aun sonriendo –"Son civiles, ¿no?, dime su ubicación exacta y lo haré…"- dijo tornándose serio de repente
-"…iré contigo, no soy estúpido podrías engañarme, no cooperare en lo absoluto hasta que no esté convencido de que se encuentran a salvo…"- suspiró el chino
-"Esta bien, pero recuerda… al menor intento de escape…"- se acercó para poder desatarle un poco para poder llevarlo, no estaba demasiado preocupado sabía que el asiático no era tonto por lo que no intentaría escapar –"¿Cuántos son en total?".
-"veinte… dos ancianos, ocho niños, diez adultos, seis mujeres, cuatro hombres…" – dijo específicamente y respirando aliviado al sentirse desatado aunque el frío no remitía
-"será difícil mover a tantas personas a la vez, propongo que lo hagamos por partes primero los ancianos, luego mujeres y niños por último hombres…de grupos no mayores de cinco…"- explicó el ruso –"será difícil pero no imposible…nos moveremos rápido"
-"pero aún así tardaríamos mucho…tus camaradas se darán cuenta…"- dijo frotándose los brazos, buscando calentarse en vano –"si te desapareces así podrían dispararte por traición… ¿o me equivoco?"
-"a cómo están las cosas no se darán cuenta de ello, además lo haremos rápido y de forma discreta"- dijo mientras le miraba frotarse los brazos –"tienen cosas mejores que hacer además la muerte no es una de mis preocupaciones"
-"supongo que no, si eres un soldado…"- se sopló sus manos, buscando calentarse con su aliento y le miró –"bien… ¿Cuándo partimos?"
-"pronto será el cambio de turno de los guardias que están afuera, partiremos en cuanto se vayan, pero tendré que atarte de nuevo o para no levantar sospechas"
-"…como gustes…"- dijo el otro encogiéndose de hombros –"…podrías…"- tiritó –"¿darme ropa seca al menos?" – pensó por un momento si el ruso encontraba excitante verle mojado e indefenso, después de todo el solo vestía ropas blancas chinas; civil al final.
Sabía que se congelaba por el frío pero no podía traerle ropa por lo que se quitó la chaqueta que traía, después de todo ya estaba acostumbrado al clima –"ten, tendrás que usar esto por el momento, no puedo traerte ropas, sería sospechoso…"
-"gracias…"- dijo secamente el chino haciéndose casi un ovillo dentro de la chaqueta, con sus mejillas coloreándose levemente, aunque rezongó un poco; la chaqueta tenía impregnada el aroma del ruso y pólvora –"…"- tocó uno de los bolsillos sacando una pequeña bala y mirándola luego a la luz –"Rifle… "- parpadeó y le miró –"tienes un Mosin Nagant…"- dijo, acertando con precisión en el arma del ruso, se ve que estaba informado sobre el ejercito.
-"tienes buen ojo para ello, dime… ¿cómo es que sabes tanto?"- preguntó de nuevo sin demostrar la curiosidad que sentía
-"mi padre me enseño a disparar…"- dijo mirando en otra dirección –"…lo demás se aprende con la guerra…"- suspiró –"siempre decía que era bueno y debía ser soldado…pero al morir mi tío no lo consideró así…"- le miró de reojo –"terminamos en Manchuria y quién iba a decir que los japoneses lo usarían en una guerra…"
Y quien iba a decir que un soviético terminaría ayudándole…
Le había conseguido un uniforme con chaqueta donde dentro ocultaba su cabello, así como una gorra para que no viesen su rostro además de un rifle de asalto algo desgastado pero para Rei era lo que en mejores condiciones había usado desde los últimos meses. El soviético, haciéndole justicia a su aspecto temible, era serio, calculador y un francotirador preciso y letal tanto que causaba escalofríos en la espalda del chino, preguntándose cómo no le había matado en esa ocasión que se encontraron. Rei era bueno, eso era seguro, pero sus habilidades eran meramente instintivas sin un entrenamiento riguroso por lo que, ambas personas resultaban completamente opuestas en métodos.
Sin embargo, juntos, aunque odiasen admitirlo, eran un equipo excepcional; Rei poseía unos sentidos tan agudos que resultaba como un radar personal para el soviético que simplemente tenía que ser perfectamente encaminado para propiciar el único disparo necesario para matar a sus blancos.
Aunque en ocasiones no podían evitar tener cierta rivalidad por el orgullo que ambos poseían, sobretodo en una ocasión donde revisando el área desde la ventana de una residencia abandonada Rei había conseguido darle a un japonés arreglando el sistema de radio justo antes que el soviético. Rei disparó dándole en el cuello y haciéndole caer al instante y el tiro de Kai simplemente dio a la nada.
Rei no pudo evitar mirarlo de reojo y alzar una ceja algo presumido, aunque luego de la mirada del ruso prefirió mirar en otra dirección. Si hubiese tenido un espejo al frente se habría dado cuenta que se había sonrojado por la intimidación. Así como ese encuentro hubieron muchos otros donde por explosiones, escondites y escabullidas ambos terminaban frente a frente, sintiendo la respiración del otro en momentos que ni el chino podía recibir pero eran…¿agradables?.
De ninguna manera podía admitir que eran agradables pero aún así, Rei podía llegar a pensar que no brindaría solo servicios con su cuerpo al ruso, claro, eso era un pensamiento optimista que le gustaba reservarse porque con el rostro del ruso todo parecía indicar lo contrario. Pero volviendo a la realidad y no a un juego de miradas, habían logrado escoltar exitosamente a casi todos los civiles, con sus riesgos implícitos pero sin nada que lamentar. La misión a pesar de todos esos momentos de rivalidad y galantería tenía un carácter serio pero se podían permitir ciertos descansos.
-"Ya casi terminamos"- dijo el soviético al chino, dándole a entender que sabía a lo que se refería si se acababa la misión.
-"lo sé…"- dijo secamente el otro mirándolo de reojo y luego en otra dirección caminando lejos, haciendo ademan de que se iría a revisar a los civiles pero la verdad era que no le gustaba pasar el tiempo a solas con él y menos con ese tono, por supuesto que sabía a lo que se refería. Antes de que se marchara el soviético le tomó por el hombro, deteniéndole.
El chino se giró lentamente y le miró de reojo –"¿qué?"- preguntó saliendo de su agarre, arisco como siempre. Probablemente le pediría un adelanto o alguna otra patanería, lo intuía por la mirada intensa del otro.
-"debemos irnos ahora…"- dijo Kai luego de salir de un pequeño trance preguntándose porque le había detenido, había sido involuntario.
El chino alzó una ceja –"como digas…pensé que no habían terminado los cambios de guardia…"
-"no podemos confiarnos"- le soltó el hombro y se dio la vuelta, acomodando sus cosas para irse.
El chino no pudo evitar sonreír un poco, quizás sus sentidos le habían engañado y el otro no estaba molesto, simplemente impaciente por terminar el asunto para probablemente acostarse con él. Al menos sabía respetar un acuerdo eso le hizo suspirar aliviado –"…claro"- dijo en un tono más suave y caminó a recoger sus cosas
-"es hora de irnos, dense prisa…"- Dijo Kai dirigiéndose a los civiles restantes, el grupo de amigos de Rei y luego retomando la marcha. Rei caminó hasta su grupo de amigos y les hizo una señal, con algo de suerte llegarían pronto sin ningún herido.
Dieron pasos rápidos por la ciudad en ruinas, con cuidado de no levantar demasiado polvo, ni hacer demasiado ruido, todo estaba perfectamente calculado para cruzar el corazón de la ciudad y de allí a las afueras donde se estaban estableciendo los Mongoles que probablemente les recibirían con los brazos abiertos. Entraban en un edificio y subían por los pisos en ruinas, ayudándolos a cargar de uno en uno, por suerte este era uno de los grupos más pequeños, tres amigos de Rei y otros tres civiles.
Kai y Rei se ponían en cubierto y limpiaban el área para proseguir avanzando entre el polvo y la pestilencia, aunque, a medida que se alejaban del centro este iba remitiendo dejando ver incluso algo de pasto sobre las capas de nieve y finalmente, con la puesta de sol el campamento Mongol.
Habían cumplido su tarea, los habían rescatado y aunque Rei estaba feliz no podía evitar tener sienta presión en su pecho, así como miedo. El le había explicado anteriormente a sus amigos que luego de esta incursión no volverían a verse, serviría como "soldado Ruso", por así decirlo. Agradecía a todos los cielos que ellos le hayan creído, no quería dar explicaciones escabrosas.
-"Rei…"- preguntó Mao antes de ir al campamento, en mandarín por supuesto –"¿no te volveremos a ver…?"
-"no lo creo…Mao"- sonrió el de ojos dorados a lo que la chica se colgó en su cuello llorando amargamente
-"pero nos casaríamos…estaríamos juntos…"- lloró, Rei simplemente se limitó a abrazarla y luego separarse un poco
–"…esta bien, todo estará bien…"- le sonrió –"porque después de todo lo que paso estas viva…"
Lee se acercó y puso una mano en el hombro del chino –"gracias, Rei…"
Rei suspiro tristemente pero esbozó una última sonrisa –"…no fue nada.."
Nada…
Cuando se alejaba del campamento no pudo evitar sentir que su pecho se compactaba poco a poco, como si le estuviesen extrayendo el corazón con una pinza y por pedazos. A veces no podía evitar mirar de reojo el lugar y querer salir corriendo con su familia pero sabía que ese no había sido el trato. Miró de reojo al bicolor y no pudo evitar cerrar los puños por la indignación y la rabia.
Entraron de nuevo a la derruida ciudad para hacerse paso al campamento ruso del otro lado, hasta que escucharon el sonido de aviones zumbando en el aire por lo que terminaron entrando a uno de los edificios más cercanos para refugiarse y esperar no ser víctimas de un ataque aéreo. Rei no supo porqué corrió siquiera, si muriese en ese instante habría salvado a su familia y no tener que cumplir con el terrible trato. Al darse cuenta de ese pensamiento su paso se aligero progresivamente hasta detenerse por completo y mirar al cielo desde la ventana de la edificación donde habían entrado. Cerró los ojos y espero.
Kai por su parte miraba hacia afuera a los aviones que pasaban, esperaba que se alejaran para poder seguir o de lo contrario tendría que esperar un buen rato antes de poder regresar al campamento, se frustró un poco pero no había nada que pudiese hacer. Los aviones sobrevolaban por encima de los edificios y el soviético seguía atento a su entorno, después de todo podían también haber soldados revisando los alrededores. Cargó su arma y espero tranquilo, el ambiente era tenso pero no se inmutaba.
-"..."- Rei se sentó al lado del de cabello bicolor, hastiado, la verdad quería que los encontraran para que le matasen pero había cumplido su palabra y debía al menos intentarlo. Suspiró exasperado.
El zumbar de los aviones había cesado luego de unas explosiones en los edificios algo alejados, Rei suspiró resignado y quedo quieto esperando a que la situación se calmase. -"Esperemos otro poco antes de continuar"- dijo el soviético.
-"...como sea..."- dijo el chino y luego se apoyó en la pared cruzado de brazos, tampoco es que tenía prisa por llegar. Rezongo y quedo en silencio a lo que, inconscientemente sus sentidos reaccionaron.
Sintió un pequeño grupo que avanzaba hacia el edificio donde se encontraban justamente del lado opuesto de la ventana donde Kai estaba vigilante por lo que este no les notaría, pero quedó en silencio, solo tenía que esperar a que los encontrarán para hacer todo más sencillo.
Miró una pequeña roca que si la pateaba crearía solo un poco del ruido, solo un desliz necesario para que a cualquier desafortunado le descubriesen. Miró de reojo al bicolor, asegurándose de que no estuviese consiente de sus acciones. Se levanto e hizo ademán de caminar vigilando con su rifle de asalto pero su verdadera intención fue patear ligeramente la pequeña piedra.
En el ambiente silencioso los choques de la roca con el suelo parecían hacer eco. Kai se giró de golpe por el ruido y dirigió su vista al chino, muy molesto, acababa de revelar su posición.
Casi de dos pasos se acercó hacia él –"Acabas de revelar nuestra posición"- siseó furioso. Aunque no tenía tiempo para discutir por lo que le haló de la muñeca en un ademán de salir del edificio antes de que llegara un grupo de soldados.
Rei por su parte, intentó oponer resistencia, pensaba que si tan solo se demoraban un poco más los otros soldados les encontrarían, podía sentirlos cerca. –"¡ya suéltame!"- replicó el chino en un tono que fue innecesariamente alto.
-"se que no te importa pero no quiero morir aquí solo porque se te ocurrió jugar al gato suicida"- insistió el Ruso –"si he de morir no será por tu culpa, eso te lo aseguro"- sus ojos reflejaban una enorme furia hacia el chino.
Rei contuvo una mueca de dolor ante el agarre el otro e intento zafarse y por supuesto evitar su mirada ahora llena de fuego, literalmente, tan temible que no pudo evitar temblar un poco, pero esto solo alentó sus deseos de no estar a solas con él.
Mas sin embargo sonrió un poco, los pasos estaban más cerca, entrarían a la habitación donde se encontraban, miró al marco de la puerta por donde provenía y encontró…
A Boris Kuznetsov con un rifle –"¡malditos japoneses!- les miró y parpadeó un par de veces –"¡mierda Kai…que susto!- Las piernas de Rei fallaron al ver al ruso e instintivamente cayó de rodillas.
Ian, el ruso más alto del grupo se asomó también -"creímos que estabas muerto…"
-"desapareciste la última guardia…Yuriy estaba echando espuma por la boca…"- comentó Boris divertido y miró al chino –"…supongo que te estabas divirtiendo…"
Kai se sorprendió pero no lo demostró ni por un segundo, solo se acercó rápidamente al cuello de Rei haciendo un ademan de que le ayudaría a levantarse pero fue solo para susurrarle –"Al parecer tus planes fallaron, gatito"- en un deje de burla que solo el chino pudo percibir.
Los labios de Rei temblaron un poco y miró a Kai de reojo, por primera vez en todo el tiempo que se conocían visiblemente aterrado y consternado.
-"mejor regresemos…ya que te divertiste Ivanov va a tener un buen regaño para ti…"- Dijo Kuznetsov encogiéndose de hombros
-"…Kai, las tropas han avanzado mucho, la operación para tomar Manchurría ha sido un éxito hasta ahora…"- agregó Ian inexpresivo
-"…les damos por el culo a los japonés…"- sonrió Boris –"ya, volvamos al campamento…"
Rei sintió deseos de llorar.
Ahora sí que no podía escapar.
A la gente hermosísima que me lee, no me maten por que no haya un adelanto por parte de Kai...XD se tiene la teoría de que el muchacho es honorable y no pediría algo asi. además les agradezco un montón que lean mi primer fic y mis babosadas XD... Lamento mucho que este capítulo haya sido tan lento pero les prometo que el Lemmon viene en el proximo! XD... woot! espero no decepcionar a nadie.
gracias a todos de verdad! :D
