Hola, hola. Lo prometido es deuda, aquí estamos makita y yo subiendo el cuarto capitulo al final de los exámenes. :3 me siento bien, nos fue bastante bien BD. Pero al grano, este capitulo represento varios problemas para nosotras, la actitud de gin, la de hirako. Todo eso estuvimos cuidándolo XD y sobretodo el suspenso, espero les guste y ya saben déjennos comentarios si quieren saber la continuación.
Disfrútenlo.
Capitulo 4: cadenas de incertidumbre.
-Al fin, ropa decente- Hirako terminaba de vestirse, admirando en el espejo la ropa que le habían proporcionado: un pantalón blanco, una playera negra con vivos blancos y sin mangas. Todo perfectamente ajustado a su cuerpo. –No quiero saber como es que consiguieron las medidas- se quejo el vizard un poco apenado. Toma la chamarra blanca que completaba el conjunto y salio rumbo al comedor.
Miraba con atención los pasillos cuidándose hasta de su sombra, actitud que había tomado. Desde la caída de la SS. Ya no era posible caminar sin se atacado por algún hollow, todas las almas fuertes eran tratadas como bocadillos, cazadas como animales y nada se podía hacer.
Hirako llego al comedor, se detuvo mirando por un instante los asientos vacíos, y se decidió a tomar el que quedaba mas alejado del castaño, pero Aizen le detuvo.
-por que no te sientas aquí, taicho?- si voz cargada de soberbia había parecer aquella pregunta una orden directa. El vizard le miro con desconfianza, se acerco y cauteloso se sentó. Sus ojos en los de su ex-teniente –no me mire así, taicho. No le pasara nada- sonrió altanero el rey –yo no lo dejare.
-tch…-murmuro molesto el rubio- como si pudiera creerte.- Una bandeja con alimentos fue presentada delante suya, sus ojos se posaron horrorizados sobre aquella carne blanquecina acompañada de algunos de extraña forma. Desde hacia rato sentía la necesidad de alimento torturándole, pero aquella cosa. –se…se mueve?- pregunto sintiendo un escalofrió recorrer su columna. Aquellos pedazos de carne aun se convulsionaban sobre el plato.
-sucede algo, Hirako?- le pregunto con ironía el de ojos carmín.
-Hirako-taicho, aunque te cueste- le reclamo el rubio apartando el plato de si. –que demonios es esa cosa, Aizen?- su voz adquirió un cierto tono irritado.
-su cena, taicho. No le gusta?- sonrió malicioso el castaño. –Tan solo un platillo exótico.- lo pensó. –Como el sushi- dijo con una sonrisa traviesa
-claro, como el sushi.- repitió molesto Hirako, tomo el tenedor y pico uno de los pedazos de la carne, esta se tenso por un segundo y continuo retorciéndose con violencia. –estas de broma, no?- no comeré esto, ESTA VIVO! –su mirada furica se poso sobre Aizen. –y no quiero ni siquiera saber a que animal pertenece.
-pero que quisquilloso eres.- Gin sonrió. –no le temas a la comida, no te hará nada…por ahora.
-pide algo diferente.- le ofreció el rey de hueco mundo. –le traerán lo que desee, solo pídalo.
Hirako lo pensó un poco.
-Quiero…unos hot cakes- musito evocando el dulce aroma de aquel platillo.
Aizen hizo una señal y una arrancar salio rumbo a la cocina para preparar el platillo. Gin frunció levemente el seño, a su parecer Aizen le estaba dando demasiadas atenciones al vizard.
-nunca creí que fueras un niño mimado, Hirako-taicho.- le comento el peliblanco con sarcasmo. –eres todo un crió, tienen que darte trato especial.
Hirako no le respondió, prefirió guardar la oportunidad y cobrárselo luego.
La arrancar no tardo en regresar, en sus brazos traía una bandeja con el pedido del rubio, lo dejo frente al rubio, no sin antes darle una sonrisa maliciosa. Aquel gesto provoco un profundo sentimiento de desconfianza en Hirako.
-no se preocupe, taicho. No esta envenenada.- le aseguro Aizen
Más todas esa palabras solo acrecentaban su desconfianza. Tomo sus cubiertos y partió con cuidado un pedazo de los panques. Esta era una de las comidas mas tensas que había tenido. Miraba la comida, deseando probarla pero su mente le decía que no era seguro.
Preparo el bocado, lo acerco a su boca, pero sus labios se negaron a abrirse. Los segundos pasaban y Hirako no hacia mas que mirar la comida; súbitamente aizen le tomo de la muñeca y le jalo. Hirako opuso resistencia ante aquel movimiento tan repentino, pero el castaño se inclino hacia delante y comió lo que había en el tenedor.
-te dije que no esta envenenado.- sonrío con sensualidad. El vizard le miro con cierto miedo.
-acabo de confirmar que eres un pervertido.- le murmuro mientras comenzaba a comer un poco mas tranquilo. Durante toda la comida las miradas no se contuvieron, alguna lujuriosa de Aizen para el vizard y retadoras entre Gin y Hirako, pero nada de que preocuparse.
Tan pronto el rubio termino su comida se levanto y se retiro sin decir mas, sus pasos se dirigieron al cuarto de aizen, el único lugar que podía proporcionarle algún tipo de seguridad. Al doblar en un pasillo se percato de los pasos que le seguían.
-que sucede perrito faldero?- se detuvo y giro un poco para poder mirar al peliblanco, darle la espalda era casi una sentencia de muerte. –tu amo te mando a dormir temprano?
-sabes…- Gin escondía sus manos en su haori, lo que le brindaba la oportunidad de un ataque sorpresa. –De cierta forma, Aizen siempre te trato bien.- su voz estaba impregnada de un sabor melancólico. –siempre le interesaste…aunque no lo demostrara.
Avanzo hacia el rubio que le esperaba preparado para un ataque.
-después de lo sucedido.- el peliblanco levanto el rostro, buscando el rostro del castaño. –tu sabes…-trago con dificultad mientras se esforzaba por mantener su sonrisa. –Cuando los volvió vizards.- su voz se corto. –el…el se arrepintió, de alguna manera el se arrepintió.
Hirako escuchaba atentamente las palabras, dudaba que Gin quisiera tener una simple plática.
-y eso que?- le respondió Hirako imponente, quería marcar una barrera entre gin y el.
-después de que tu y los demás vizard desaparecieran con Urahara y Soifon; de en cuando, sin dar aviso a nadie.- tomo aire dolido, atormentado por lo que iba decir –el…el te buscaba en el mundo de los humanos.
El vizard abrió los ojos, asombrado de lo que estaba escuchando.
-no se, tal vez albergaba algo de esperanza por tu amor.- sus ojos carmín se abrieron melancólicos. Avanzo un poco mas, deslizando su mano sobre la fría pared. –pero tu nunca apareciste-
-ja, no lo creo.- Hirako cruzo los brazos sobre su pecho y le miro despectivo. –en verdad crees que voy a tragar ese cuento de que el me buscaba?- aunque Hirako aparentara, muy en el fondo aun sentía esa herida abierta.
-si me crees o no, me da igual.- suspiro con resignación. –yo solo te digo lo que el hacia. Te busco por años, bueno, hasta donde yo se.- Gin toco su pecho. –por que el se escondía…aun de mi.- su voz se volvió un murmullo. –para ser sincero, nunca creí que el te hubiera olvidado.- sus manos se aferraron a la ropa que cubría su corazón, sintiendo la opresión de los celos. –siempre...siempre sentí el amor de aizen te tenia.- Hirako le miro con detenimiento, Gin levanto el rostro, aun en las sombras se podía apreciar su semblante melancólico. –aunque…el dijera que era para mi.
-ah?- los ojos del vizard se abrieron un poco, presas de la curiosidad. –así que tu y Aizen...están juntos?
-eso pensaba, hasta que tu llegaste- el de sonrisa de zorro le miro con rencor. Hirako pudo sentir algo estremecerse dentro de su pecho.
-jamás pensé que Aizen- pronunciar aquel nombre le dejaba un sabor amargo en los labios. –que el…me buscara o algo parecido.
-pues ya vez que no es así.- el peliblanco sintió sus labios temblar y puso una mano sobre ellos, no permitiría que le vieran flaquear, y menos frente a Hirako.
El líder de la resistencia estaba invadido por los recuerdos, atacado por los pensamientos y apenas lo suficientemente consiente para recriminarse el siquiera llegara a considerar que aizen no era el desalmado dictador que conocía.
-no pongas esa cara.- le dijo el peliblanco al verlo perdido en sus pensamientos. –No te preocupes, para tu suerte yo estoy aquí.- El rubio levanto la vista, sorprendido por las palabras del shinigami traidor. –Aizen no te hará nada.- de sus labios escapo una tenue risa. –por que ya no piensa en ti.
-acabas de decir lo contrario.- le reclamo molesto y confundido el Vizard.
-eh? No pensé que te lo ibas a creer.- sonrió de manera infantil.
El rubio no puedo evitar que sus labios profirieran un gruñido y que sus ojos se iluminaran presas de la ira.
-realmente creíste todo eso?- Su rostro se ilumino y se torno tan similar al de un zorro que ha capturado a su presa y se prepara para el banquete de su vida. –No puedo creerlo, eres tan ingenuo.- Gin avanzo contoneándose altanero. –Aizen no piensa ni pensó en ti, mucho menos por amor. El solo te odia. Acéptalo.- suspiro feliz. –el solo te utiliza, siempre lo hace, no?- Hirako recobro un poco la compostura y borro de su rostro la sorpresa. –Vamos Hirako-taicho.- reclamo sarcástico. –te perdiste de él los últimos 150 años, de verdad creías que aun te amaba?
-ja! Me alegro de saber eso.- sus labios se curvaron para dejar ver aquella sonrisa tan extraña. –ya comenzaba a preocuparme de su loca obsecion.
-si, y adivina que…- Gin se acerco hasta poder estar a la altura del Vizard,se inclino hacia delante, casi hasta rozar el rostro del rubio. Sus ojos se abrieron, se mostraron levemente ante el rubio para demostrarle cuan en serio hablaba. –a quien quiere es a mi.- sentencio triunfal. Gin se aparto y comenzó a alejarse. –buenas noches taicho, ojala no vayas a perder el sueño.- se burlo mientras se perdía entre las sombras.
Hirako permaneció allí por un rato mas, analizando detenidamente las palabras de Gin, sin saber cual era mentira y cual era verdad.
Llego al cuarto de Aizen, abrió la puerta y fue a su rincón que ocupara tiempo atrás. Se sentó y por largo rato estuvo meditando, pensando en todo y en nada. Recordando a Urahara y su extraña relación, tratando de saber que era lo que estaba pasando, si Aizen le amaba, si no le amaba. Todo el futuro dependía de la respuesta a esa incógnita. Hasta que muy entrada la noche del mundo humano, el frio del desierto le hizo dormir.
Ya entrada la madrugada, si los cálculos de Hirako no fallaban, cuando aquel frio ya había mellado en el cuerpo del rubio. La puerta del cuarto se abrió, el vizard espió por el rabillo del ojo y se sorprendió un poco de ver entrar a Aizen con la ropa apenas cubriendo su cuerpo, con visibles marcas de pasión por toda su piel.
El castaño entro directo a su cama, tiro la ropa donde pudo y se sentó en el borde de la cama. Hirako le miro, esperando alguna palabra insinuante o una frase perversa; una mirada seductora o una sonrisa lasciva.
Pero nada…
Aizen se dejo caer, sin siquiera percatarse de que el rubio estaba aun despierto, se acomodo sobre el colchón y apenas se molesto en taparse un poco.
-Aizen?- pregunto casi en un susurro, pero el tiempo paso y no obtuvo respuesta. Rápidamente su mente formo una hipótesis y confirmo lo que Gin le había dicho: Aizen no estaba interesado en el.
Sus piernas se movieron, se levanto y avanzo hacia donde reposaba el rey de hueco mundo. Su mente se había nublado con tantas ideas y su cuerpo se movía solo por impulso. Se detuvo, su mano se levanto y toco el hombro de su ex–teniente suavemente
-Aizen, hazte a un lado.- le dijo.
Es castaño entre abrió los ojos, sintiéndose aun adormilado.
-Aizen, hazte aun lado.- Repitió.
-Taicho?- pregunto incrédulo, se giro un poco y miro la esbelta figura del rubio parado a su lado. Por un segundo dudo en estar despierto, no era posible lo que estaba escuchando. –usted…-dudo en preguntar, pues tenia acabar con aquella ilusión que le reconfortaba, pero necesitaba saber. –usted quiere dormir conmigo?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-fin del 4 capitulo.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Szayel (sai): OAO….omg!! Ni siquiera nosotras nos esperábamos este final. Pero dios, no resistimos, queríamos dejarlo en esta parte tan crucial de la historia, BD para ver si así nos dejan al menos cartas bomba para amenazarnos. XD
¿Por que Hirako le pidió eso a Aizen? ¿Acaso dejara que Aizen le toque y le haga suyo? ¿Quién será el pasivo en la relación? ¿Que pasara con Urahara, dios, alguien dígame?
Mayuri (maka, anda hasta las letras coinciden :3): ¬¬ tu eres autora, tu debes saber
Szayel: Q^Q pero…pero…
Mayuri: shh! Anda hay que trabajar en el 5to capitulo. *le da zape por dramatica*
Szayel: bien Q^Q *saca lápiz y papel* que seguía?
Mayuiri: O_OU ya no me acuerdo. A si, lemmon?
Szayel: OoO/) no, eso es mas adelante, tocan los besos, no?
Mayuri: ah, si :3
Bueno. En fin nos despedimos, el próximo fin de semana esperen el siguiente capitulo, por favor dejen reviews, nos ayudan a continuar n.n y nos dan inspiración. Gracias.
