Capítulo 18

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Selene salió de su habitación para encontrarse con Michael bajando las gradas del sótano y sosteniendo un vaso de sangre aún humeante que le llamó en demasía la atención para mayor sorpresa él se le arrimó segundos después y se lo ofreció, "….Gracias…." le dijo, tomándolo, internamente apreciando el gesto y debatiéndose por una de dos, su gesto era para lucirse o había hecho algún daño y tan solo estaba preparando el terreno.

"Creí que sería bueno para el frío." Le contestó, no por primera vez notando que no estaba acostumbrada a que tuvieran esa clase de gestos con ella de la nada. Por supuesto el frío que estaba haciendo era de la clase que no los molestaría demasiado pero en un par de semanas el invierno entraría con todo y ahí sí las cosas cambiarían.

Selene le asintió, no queriéndole decir que no tenía frío pero prefirió no hacerlo, no quería parecer malagradecida por si su gesto era sincero. "Mira tú camiseta." Le dijo señalándole al mueble mientras empezaba a beber del vaso, el calor de esta haciéndole pensar en algo más que sangre clonada en sangre real.

Dicha camisa se la había prestado hacía unos días durante un entrenamiento tras el cual él accidentalmente mientras probaban sus garras había hecho la blusa de ella añicos, sin culpa, Selene tan solo mirándolo levantándole la ceja y él idiotamente trayendo a cuestión una película donde lo mismo sucedía. Selene inmediatamente sosteniendo hacia ella lo que quedaba de su blusa y haciéndolo callar por su tontería, luego diciéndole que le prestara la camiseta de él. Era obvio que aunque no pudiera ver nada dicha blusa no se mantendría en su posición por mucho tiempo, mucho menos en un entrenamiento. De repente había visto un hilo de sangre apareciendo, no solo había roto la blusa sino que también rayado su piel, después de meses de entrenamiento entendía que sangrar era parte de esto, eso no quería decir que le agradara lastimarla, o que le agradara que ella lo lastimara. Volviendo a su forma más humana Michael se deshizo de su camiseta y se la pasó a ella quien la tomó y luego al verlo que no se movía le levantó de nuevo la ceja. 'Al menos podrías ser un caballero y voltearte.' Le había dicho con desdén. Michael tan solo le sonrió, 'Sería un caballero si hubiera una dama presente.' Le contestó buscando una de esas peleas fingidas que de vez en cuando tenían, y para su sorpresa vio que su eterno ceño fruncido se le cayó, 'Para esta época los caballeros no existen.' Le añadió a punto de voltearse y darle un tanto de privacidad pero ella fue quien se giró inmediatamente, y él juraba que había podido ver una media sonrisa mientras le daba la espalda, luego el mundo se detuvo mientras la vio quitándose la blusa inservible y su espalda quedó desnuda al aire por un par de segundos, ella colocándose su camiseta inmediatamente y después volviendo a darle la cara. Sin palabras ella le hizo una seña para que continuaran entrenando pero estaba muy al tanto que mientras lo hacía le evadía la mirada. Michael fue hasta la camiseta y la cogió, no pudiendo evitar llevársela a la cara y encontrarse con el olor a limpio, la había lavado, "Esto es hasta doméstico," le dijo, refiriéndose a lo que acababan de hacer, él la 'comida' para ella, ella 'lavarle' la ropa. Aún recordaba cuando le había dicho que no había lavadora y Selene tan solo le había respondido con poca paciencia que había un riachuelo a tres kilómetros. 'A lo antiguo será,' le había contestado refiriéndose a como tendría que lavarse la ropa. Michael tras unos segundos le había preguntado si en Ordoghaz ella tenía que preocuparse por ese tipo de cosas y ella encogiéndose de hombros le había dicho que alguien se encargaba de eso.

Selene le frunció el ceño, notando a que se refería, "No te acostumbres," le dijo mas por decirle que por haber algún significado tras sus palabras.

La vio sentándose en un asiento y se sentó en el de enfrente, "Nos hemos convertido en una pareja y ni siquiera somos una….." no era que tuviera doble intenciones con su comentario, tan solo quería burlarse de la situación, "Y diciendo algo que cualquier hombre de mis tiempos diría, creo que esta relación está yendo demasiado rápido." Continuó bromeando a sus expensas, por supuesto ella no sonrió, tan solo lo fijó con su ceño fruncido mientras continuaba bebiendo.

Era la primera en admitirse que estar sola con él por meses estaba haciendo que la relación entre ellos tomara un giro extraño que no pensó llegaría a tomar. En los primeros días había pensado que Michael tan solo sería alguien que estaría ahí para ahora ver que se había convertido en un compañero….y algo más, para ser sincera. "¿Qué es ese corte de cabello?" le preguntó lo que le había sorprendido un tanto. En su sociedad todo el mundo usaba los mismos cortes, cabellos cortos o largos. Michael se había cortado su cabello a los lados pero no arriba, no era nada extraño tampoco, lo que sí era extraño era que en vez de habérselo peinado bien lo traía arreglado parado*. Durante sus años había visto cosas muy raras entre los humanos, y esta estaba lejos de ser la más llamativa o la peor, pero sí era algo que le llamaba la atención.

"El cabello largo ya me fastidiaba en los entrenamientos." Daba más calor, se le pegaba a la piel, le bloqueaba los ojos algunas veces. Hoy sin nada que hacer se había puesto de ocioso a hacerse de peluquero, primero tratando de hacer esto y si no funcionaba tan solo se raparía la cabeza. Eso sí sería más fácil. El cabello de ella también había crecido un tanto y no por primera vez ese día se preguntó si en Ordoghaz habría algún vampiro que le cortara el cabello o si lo hacía ella misma. Selene no parecía la clase de mujer que se preocupara por eso.

"¿Y la barba no?" le preguntó haciendo énfasis a su cara.

La verdad era que a él le gustaba a lo montañés cuando no tenía nada por hacer, o sea, se descuidaba. Cabello largo y barba y aunque se había cortado el pelo se había dejado la barba desde hacía casi dos semanas, cansado de afeitarse diariamente. Michael se encogió de hombros sin responderle nada en cuanto a eso, seguramente se estaba preguntando para qué le había comprado aquella afeitadora solar. Y no había razón de continuar buscando mostrarse en su mejor apariencia, si no le había llamado la atención a Selene antes ya no lo haría ahora. "¿Por qué estás usando el traje de traficante? ¿Vas a ir a cazar?" preguntó.

"No. Tu vas a ir a cazar." Le contestó viendo como la calidez de la sangre le hacía provecho, Michael le alzó las cejas, "Quiero ver que tan bueno eres para seguir una presa."

La había estado persiguiendo por casi tres meses y no lo había dejado atraparla…. "No creo que vaya a ser bueno cazando." Cuando tenía como doce años había pasado un verano en Budapest con su abuelo, este había tratado enseñarle pero Michael no le veía el punto, asistía a sus lecciones y hacía lo que le pedía pero su atención estaba a kilómetros de distancia. Lo que sí le habría gustado aprender y que nunca le enseñó fue a disparar, irónico era que no consideraba matar un animal por deporte como algo entretenido.

"Tienes los instintos, sólo tienes que utilizarlos." Le dijo haciendo a un lado su comentario.

"La otra vez te cacé cuatro conejos, ¿no lo recuerdas? Cuál es –"

"Esta vez quiero una presa mas grande."

"Sí, ¿qué?" le preguntó con ironía, demostrándole que esto no le gustaba.

"Yo." Le contestó.

Aunque le sorprendía un tanto lo que le dijo Michael esta vez no iba a dejar pasar la oportunidad, "He estado detrás de ti por más de dos meses, Selene, y no te has dejado atrapar. No sé cómo eso vaya a cambiar esta noche."

Para ahora ya estaba acostumbrada a sus insinuaciones, si no oía al menos una a la semana era algo extraño. Sus insinuaciones no le molestaban de mucho, eran bastantes dóciles comparadas a cosas que había llegado a oír. Le miró la muñeca de su mano derecha, a su reloj, "Espero que me encuentres en menos de tres horas."

Michael en ese momento se las quiso dar de sabelotodo, "Si te gano fácilmente en los entrenamientos que te hace pensar que–"

"Cazar es algo muy diferente que batallar con el enemigo, como pronto lo descubrirás. Aquí no necesitarás de fuerza sino mas de astucia."

¿Qué tan difícil podía ser cazarla? A veces hasta media hora después de que ella se había marchado la podía oler. "¿No sería enseñarme más lógico que enviarme a perseguirte así como así?"

Selene se apuró con la sangre, "Para cazar no tengo que darte lecciones, está en tu instinto. Sólo necesitas concentrarte."

"Concentrarme…..en ti." Le dijo viéndola tensándose por un momento.

"...Entre otras cosas." le dijo sabiendo muy bien lo que eso parecería, tras unos segundos Selene se aclaró la garganta haciendo la incomodidad a un lado. "¿No puedes ser profesional y dejar ese tipo de comentarios por un momento?"

Michael se quedó mirándola, "Son inofensivos. Estoy seguro que no te estoy acosando sexualmente. Tan solo recordando lo que hay entre nosotros."

Responderle que no había nada entre ellos sería decir una gran mentira, "Muy bien sabes que tus comentarios no son tan inofensivos. Pueden no estar cruzando la línea del irrespeto pero son incómodos." Le contestó. "Y no necesito que me recuerdes nada. Acábate la sangre. Ve y cámbiate en ropa más adecuada." Le ordenó, levantándose de la mesa y marchándose hacia su cuarto.

Directo y al punto. La plática sobre su cabello de las más banales que habían tenido últimamente. Cinco minutos después dejó la habitación, sudadera, saco, tenis, lo mismo que había estado usando cinco minutos atrás, no tenía nada más apropiado que ponerse y ella lo sabía. En cuanto salió se la encontró esperándolo sentada en un asiento, gabardina a un lado, "Al menos no te dará frío." Le dijo refiriéndose a esta y quejándose por el clima. Estaba lloviendo a cantaros.

Selene se giró a mirarlo mientras se acababa de colocar los guantes de látex, la ropa de él no era impermeable y le señaló hacia el traje a su lado, "Saqué un par de la casa de seguridad, solo por si acaso." El par del que hablaba eran trajes de traficante de muerte masculinos, en ese momento había uno a su lado. Lo escuchó caminando y deteniéndose justo detrás de ella, cogiendo el traje.

Michael lo estudió, "Esto en verdad no es mi estilo." Le dijo, ella de espaldas. Él notando que había hecho muy bien en escogerle la talla…..si es que venía por tallas porque por látex ser látex se podría estirar un tanto, "¿No se pone pegajoso cuando se suda?" se fijó que a diferencia del traje de ella este en vez de ser pulido el material era opaco, como el de su gabardina. Supuso que quien los hizo quiso estilizarlos más para las mujeres.

Selene continuó sentada pero giró la cabeza hacia él, "Sólo lo utilizarás un par de horas, además, ¿no te fastidiaría mas la ropa ensopada?"

Michael aventó el traje al mueble, "¿Por qué no hicimos esto antes de que el tiempo empeorara?"

"Porque no se me dio la gana." Le contestó cortante, disgustándole de sobre manera cuando empezaba con esa actitud de ponerle peros a todo, "¿Te vas a cambiar o nos vamos ya?" le preguntó levantándose.

Michael le exhaló, definitivamente no estaba de buenas pulgas hoy, "¿Que bicho te picó? Estabas hasta de buen humor esta mañana….." Le dijo tomando el traje tan solo por probárselo. Michael entró a su habitación y se desnudó para colocarse el traje, lo que resultó más fácil de lo que creyó. No se le pegaba a la piel haciéndole imposible ponérselo, ni le rascaba o apretaba. Lo primero que hizo al estar listo fue tratar de agacharse, el látex no haciendo sonido alguno a diferencia del cuero, no se sentía como si estuviera en una prisión de hecho era hasta un tanto cómodo, lo que dudaba del traje de ella por el corset. Se sentía como si lo hubieran envuelto en el material. Michael sospechaba que la comodidad cambiaría cuando se mojara o se lo fuera a quitar todo sudado. Ahora no tenía dudas de porque hicieron esto del material que hacen los condones. Salió de la habitación con la gabardina en mano, "Creo que los traficantes de muerte me van a odiar mas ahora." Le dijo para llamar su atención, y ni que decir de los lycans, Selene se giró mientras se levantaba y la vio dándole una mirada de pies a cabeza aprobatoriamente, cuando vio una de las esquinas de sus labios subiendo milimétricamente supo que probablemente había obtenido más de lo que había esperado. "¿Cómo me veo?" le preguntó solo por molestarla y justo cuando lo miró a los ojos.

"Como un traficante de muerte." Le contestó, se veía muy bien. Era extraño que por ese simple traje lo encontrara más atractivo. Y sí le quedaba bien, Michael tenía el cuerpo suficiente para llenarlo.

¿Fue él o el corazón de ella empezó a latir más rápidamente? Trató de no sonreír, pensando en preguntarle que si vestido así le producía lo mismo que ella le producía a él pero sabía que no era adecuado. "Es más cómodo de lo que creí."

"¿Ves porque no puedes juzgar a un libro por su portada?"

Como si ella no hiciera eso. "Los zapatos por otro lado, tenis hubieran sido mucho más cómodos que unas botas." Y eso, las botas era lo que más tiempo le había tomado colocarse. Las botas tenían hebillas….hebillas. ¿Acaso un cierre, cordones, adhesivos eran tan inauditos para su raza? "¿Cuál es el punto de estas tres hebillas en la gabardina de todas formas?" le preguntó colocándosela.

Selene en un impulso caminó hacia él, "¿Qué no se abra?" le preguntó, ella muy bien había notado que las gabardinas de los hombres solían abrirse más cuando estaban corriendo que las de las mujeres. Probablemente algún problema en el diseño que no se tuvo en cuenta y luego se arregló de esa manera. En ese momento notó que le parecía que el traje le quedaba tan bien que no quería dejarlo de mirar. Esto se estaba volviendo ridículo, e incluso con ese pensamiento se le acercó lo suficiente para coger una de las hebillas del traje y amarrarle la primera, bajando sus manos en cuanto lo sintió tensándose y su pulso aumentando, como el de ella, "Lo siento." Le dijo decidiendo a dejar el trabajo incompleto.

Michael sabía muy bien porqué se disculpaba, hacía unos minutos le estaba diciendo que no hiciera comentarios sobre ellos y después ella misma se le acercaba y en vez de darle palabras inofensivas le daba gestos que decían mucho. "Me gusta y sorprende cuando tienes ese tipo de gestos, pero también me mata que no me dejes devolvértelos."

Selene le mantuvo la mirada por unos segundos que se le hicieron eternos. Ese tipo de gestos como los llamaba él era algo que le venía como algo repentino, de lo que solo pensaba una vez que lo estaba haciendo o ya después de haberlo hecho.

Al ver que no le estaba contestando nada ni marchándose no lo tomó como una oportunidad para acercarse pues la conocía lo suficiente como para saber que lo que sucedía era que no sabía que decirle, Michael se señaló a la gabardina, "También puedes quitármela si lo deseas….todo de hecho." De que le servía reclamarle por sus acercamientos, echarle en cara la hipocresía de que le pedía que se alejara cuando ni siquiera ella podía hacerlo. Prefería sacarle provecho a lo sucedido, "Sé que a mí me encantaría quitarte tu traje." Por supuesto no esperaba respuesta.

Selene lo miró "¿No es eso acoso sexual?" le preguntó sobre lo dicho anteriormente, tentada por sus palabras. Michael le asintió y distinguió que esperaba una respuesta. Una vez más se encontró preguntándose sobre ceder ante él y sus propios deseos. Él con cada frase de ese tipo que le daba la dejaba pensando en el estúpido hecho de que ambos se deseaban y ella no permitía que se compartieran. Controlando sus emociones le respondió lo que más o menos ya le había dicho en más de una ocasión, "Las cosas están mejor así como están."

La vio dudando mientras le respondía, "¿Lo están?" le preguntó con tono de incredulidad, "La tensión sexual entre nosotros está incluso impidiendo que continuemos llevando una vida normal como la que veníamos teniendo. Míranos, ni siquiera podemos mantenernos por cinco minutos en buenos términos. Yo….." quería decirle que la última semana el entrenamiento para él había sido un martirio con tanto rozamiento físico, que no la podía mirar sin que las ganas de lanzarse sobre ella no llegaran…si estuvieran en luna llena le estaría echando la culpa a esta pero no lo estaban, lo que sucedía era que tenía sus hormonas alborotadas.

"Lo sé." Le respondió impidiendo que continuara, "¿Pero qué quieres que hagamos, Michael, hacerlo para sacarlo de nuestro sistema?" le preguntó con tono de incredulidad y no supo porque se sorprendió por inmediatamente pensar que probablemente eso era algo que a él le gustaba escuchar.

"¿Y por qué no?" Michael le preguntó frustrado y caminando hasta donde ella. Selene le mantuvo la mirada por unos segundos y después la vio arrepintiéndose de sus palabras, molesto por esto decidió dejar el tema y volver a la situación en cuestión, "Entonces, ¿Cómo vamos a hacer esto?" le preguntó, y en cuanto la vio que iba a hablar la interrumpió, "….Esto de salir a cazar." Le aclaró.

Selene se aclaró la garganta, obviamente no negándose a dejar el momento atrás, "Me darás de cinco a diez minutos de ventaja. Creo que es tiempo suficiente para seguirme."

Michael le asintió. "Entonces, prácticamente puedes tomar cualquier dirección y yo–"

"Sigue tus instintos." Selene le dijo, viendo como llovía copiosamente y una ráfaga de viento le daba de frente en cuanto salieron a la oscuridad de la noche. "Si en tres horas no me has encontrado redirígete a la cabaña."

Michael le volvió a asentir y la vio marchándose. Tras un momento se volvió a entrar, quería hacerle la pregunta de cómo volver a la cabaña si se perdía pero sabía que eso tan solo sería incitar su rabia. Si la encontraba ella misma lo guiaría, sino al menos se podía dar el gusto de pasar las horas del día buscando el regreso o un punto de referencia. Se sentó en el sillón y por un momento se preguntó si cambiarse de zapatos, andar con estos no le parecía nada bueno, así que fue a su habitación y para mayor comodidad metió los tenis en una chuspa y después en una maleta, luego volvió al sillón y se acostó en este. ¿Cinco a diez minutos? Con el frío que estaba haciendo tan solo quería quedarse adentro todo el día. Media hora después salió. Estaba lloviendo y venteando más duro. Inmediatamente se dio cuenta porque ella había escogido esta época, la lluvia hacia todo oler a tierra mojada, el viento tan solo incomodaba, haciéndole difícil encontrar la guía hacia ella. La había visto marcharse hacia el oeste, así que cogió hacia el este.

Selene mientras tanto no se iba a quedar a esperar a que Michael apareciera o a vagar sin rumbo fijo así que hizo lo que más le gustaba hacer, estar sola y a su vez cazar, aunque fuera una presa menor. En ese mismo momento se encontraba tras los pasos de un venado, lo único que por estos lados había por cazar. Se encontraba siguiendo los rastros de ramas rotas, pisadas, pistas a los lados de los tallos de los arboles, y su olor. No iba a matar al animal a diferencia de lo que había hecho la ultima vez, tan solo quería llegar hasta él, estar segura que en sus meses de huida no se le estuviera olvidando lo que había aprendido desde que era incluso una niña. Una hora después y siguiendo al animal con velocidad humana dio con él, alimentándose. Ahora lo que no sabía si hacer era continuar huyendo o tal vez irse a buscar a Michael, dudaba que él la fuera a encontrar tan rápido, después de todo sus instintos deberían ser suficientes, pero sin tener experiencia le tomaría algo más de tiempo. Escuchó una rama partiéndose detrás suyo y el aroma de Michael le llegó de inmediato. Se giró y lo encontró a varios metros, sonriéndole. Esta bien, sus instintos eran suficientes. Le sorprendía y la vez no le sorprendía, en un principio había creído que le tomaría algún tiempo así como le había tocado acostumbrarse a los entrenamientos, por otro lado era el híbrido, habían pasado las veinticuatro horas de los últimos meses prácticamente juntos, su aroma era algo que debía de conocer de memoria.

"¿Alguna vez te conté que mi abuelo me enseñó a cazar cuando era niño?" le preguntó con actitud triunfante.

"Al menos aprendiste algo útil en tu vida de humano." Le contestó dando un paso hacia atrás.

Michael vio en su mirada un destello y se dio cuenta que no hablaba totalmente en serio. "No tienes ni idea de las cosas útiles que sé." Sabía que iba a intentar algo así que se puso alerta.

Selene no le prestó atención a sus palabras, "Puedes haberme encontrado, pero aún no me has atrapado." Le dijo dándose media vuelta y preparándose para arrancar a correr, y como sabía que él estaría enfrente suyo aún antes de que se acabara de girar tiró un puño en frente suyo, mientras Michael caía por la sorpresa Selene emprendió la huída hacia una zona de árboles frondosos. A ver qué tal le iba en un lugar lleno de obstáculos.

Viendo su juego Michael se levantó y se limpió la sangre de la boca, unos segundos después en la oscuridad de la noche y entre los matorrales estaba siguiéndola, sorprendiéndose un tanto de que fuera más rápida que él corriendo, esquivó una rama que le iba a dar en la cara pero no pudo esquivar la siguiente. Cuando se levantó Selene no estaba a la vista, pero podía seguirla por su olor, cada vez sintiéndola alejarse más. Michael sabía muy bien que ella estaba utilizando su agilidad para librarse de los obstáculos. Él aún tenía muy presente esa vez que corriendo se había perforado el costado y quebrado las costillas, así que no era como si tuviera mucho afán. Miró a su alrededor, nada más que arboles de metros de altura a su alrededor y terreno a desnivel, no se sorprendería nada si también hubieran serpientes o animales venenosos, apurándose se encaminó trotando a seguirla.

Selene se detuvo al ver que lo había perdido, le dio tiempo para que se volviera a acercar, ella sabía que tan difícil le sería acercársele de nuevo, esperó por tres o cuatro minutos preguntándose qué era lo que tanto lo demoraba cuando lo vio apareciendo a su izquierda, no detrás de ella como se lo había creído. "¿Te cambiaste de zapatos?" preguntó no dejándose alcanzar, había visto una mancha blanca en su vestuario mientras volvía a colocar espacio entre ellos. Entonces él tan solo se había detenido a cambiarse las botas por los tenis blancos. Empezó a correr más rápido al sentirlo que se le volvía a acercar, miró sobre su hombro y lo vio a dos o tres metros. En vez de continuar corriendo derecho dio un brinco en el aire y él la pasó derecho, Selene se paró sobre la rama de un árbol y antes de que él se girara a ver donde había ido brincó a la siguiente rama, después al piso nuevamente cambiando dirección. No había avanzado cincuenta metros cuando se encontró con él de frente.

"Eso fue fantástico." Le dijo refiriéndose a todos los brincos que había hecho. Notando que ni siquiera estaba respirando fuertemente como él. Michael se impulsó hacia ella y a mitad de camino la vio levantando con su pie un tronco y aventándoselo a la cara. Lo alcanzó a hacer a un lado antes de que lo golpeara pero por el susto cayó al piso. La vio tocando el piso suavemente varios metros por delante mientras volvía a huir. De nuevo utilizando sus sentidos para cerrarle el paso se levantó y salió corriendo, más que corriendo volando, viendo como todo pasaba rápidamente a sus ojos, la lluvia tan solo haciéndole el camino borroso y haciéndolo resbalar. Si ella quería jugar sucio él también podía hacerlo. La volvió a alcanzar, esta vez al lado de un barranco, estaba esperándolo.

Selene lo vio mirándola, luego a los lados y detrás de ella, estudiando lo que iba a hacer, "¿Si fuera tu enemigo y necesitaras matarme qué harías?"

"Matarte." Michael le respondió sin pensarlo demasiado, "Pero en este momento tan solo quiero alcanzarte para echarte en cara que soy mejor que tú." Michael tenía un plan pero no le gustaba nada, le estaba dando vértigo de tan solo ver el barranco detrás de ella.

"¿Te estás divirtiendo con esto?" le preguntó un tanto sorprendida al verle la sonrisa.

Miró hacia su pie izquierdo y se encogió de hombros, "No es tan malo."

Algo era algo, al menos ya no se encontraba quejando. "Necesitas pensar rápido."

"Estoy esperando que hagas tu primer movimiento. Y ya sé cuál va a–" incluso antes de que ella lo hiciera salió corriendo hacia la derecha, hacia donde ella salió milisegundos después, bordeando el barranco. Michael se fijó en sus pies, en sus piernas, estos le decían que iba a hacer a continuación. Cada vez se le acercaba mas y de lado, y cuando ya no tuvo duda se lanzó sobre ella. Viento inmediatamente dándole en la cara y agitando sus gabardinas mientras se precipitaban al vacío, en medio de la caída aún peleando, ambos girándose en el aire, Michael se aseguró de dejarla libre pero cogerla de la gabardina, dos segundos después ella cayó con gracia al piso, sus piernas flexionándose y tomando todo el momentun de su cuerpo, luego levantándose como si nada, él cayó con un rotundo golpe a su lado, arrodillado. La vio que iba a salir corriendo y tiró de su gabardina, ella quitándosela y dejándosela a él. Pero no tan rápido, una de los pies de Michael había encontrado apoyo contra una piedra y tomó impulso con toda la fuera que tenía, la alcanzó a coger de la bota, haciéndola caer y no la soltó, en vez de eso la tomó fuerte del pie y la arrastró hacia él mientras ella se volteaba. Cuando estuvieron cara a cara la vio hiperventilando como él, una sonrisa retadora en sus labios. Su nariz sangrando. "También te está gustando esto." Michael para ahora sabía que tan solo la enervaría si mostraba preocupación por haberle causado esa herida. Se echó hacia atrás sobre su espalda tomando aire profundamente.

Selene lo volteó a mirar mientras ella también descansaba acostada sobre un barrandal, y más agua cayéndoles encima, "Esta es la primera vez en meses que siento la emoción de la caza. Así que sí." también sabía que era por algo más pero no lo dijo.

"Bien, tú eras la presa. Y ya te agarré." No quería concentrarse en la sangre que le salía de la nariz y que le caía en los labios pero era difícil no hacerlo así que prefirió rehuirla con la mirada, centró su mirada en el cielo purpura.

"¿Quieres intentarlo de nuevo?" le preguntó sabiendo que para nada sería necesario pero ella había encontrado una forma de dejar salir a jugar sus instintos y su lado de la inmortalidad. Esperaba que él obtuviera la misma satisfacción de ello que ella obtenía.

Por nada le iba a decir que no a algo que visiblemente a Selene le agradaba. "¿Qué si ahora soy la presa?" le preguntó levantándose, ella haciendo lo mismo. "Quien quita y hasta ese es un incentivo para que te esfuerces más."

Para ahora estaba acostumbrada que le echara en cara que era más fuerte que ella, y no tenía porque molestarse, era verdad. Pero lo que él tenía en fuerza ella lo rebasaba en astucia. Si la había atrapado era porque no había considerado que él dejaría sus temores para aventarlos a ambos desde un barranco y hasta ahora parecía ni siquiera preocuparle haberlo hecho, o haberla lastimado. Y Selene sabía muy bien que cazarlo sería muy difícil sino imposible, pero ahí era donde residía el reto. Le asintió. "Está bien." Le dijo respirando profundamente por la boca, aún no recuperándose por completo. "No creo que necesite darte tiempo para emprender la huída." Selene se limpió la sangre de la cara con la palma de la mano. Tensándose por un segundo cuando sintió dolor.

"Déjame ver." Le dijo cuando la vio quejándose calladamente. Sin esperar a que lo dejara llevó sus manos a su cara y le tocó la nariz buscando alguna fractura, sabiendo que mientras lo hacía a ella le dolía más, pero si algo sabía de Selene era que era una mujer fuerte. "No está rota. Tan solo un poco hinchada." Sabía que era solo cuestión de segundos de que se arreglara por sí sola. Michael dejó de tocarla pero estuvo seguro de ver una mirada de apreciación en sus ojos por el gesto, le sonrió, "Me haz roto la nariz tantas veces en los entrenamientos que no sentí remordimiento de conciencia en haberte causado lo mismo."

"Tan solo fueron tres veces," le reprochó.

Michael le sonrió más abiertamente, "Cuatro."

"Esa última fue tu culpa." Ella muy claramente le había dicho al demostrarle un salto que no se le fuera a interponer en el camino. ¿Y qué fue lo primero que hizo? ¡Eso! "Sinceramente, estoy sorprendida de que no te hayas caído y te perforaras de nuevo el costado."

"Ja. Ja. Ja." Le respondió con el mismo tono de ironía que ella le dio y fijándose que la hinchazón ya había desaparecido mientras por primera vez miraba a su alrededor. Más bosques, una pared de piedra detrás suyo. "Tal vez necesite treinta segundos de adelanto." No quería irse a meter por el lado equivocado para que ella lo atrapara inmediatamente. Selene lo consideró también estudiando sus alrededores y tras unos segundos le asintió.

Michael partió inmediatamente, y como lo había imaginado nada mas fue internarse en el lugar para encontrarse de frente con que por ahí no podía seguir, giró de nuevo, nada, nuevamente, tampoco. Mierda, se dijo, sabiendo que ella probablemente ya habría empezado a seguirle, en su mente no hubo de otra que escalar el barranco así que se salió del bosque y se dirigió de nuevo a este, en cuanto estuvo cerca dio un brinco en el aire y se aferró a la primera piedra, miró hacia abajo en cuanto escuchó pasos y de repente la vio saliendo del bosque, ojos azules, transformada. Inmediatamente se apuró a seguir brincando de piedra a piedra, cada vez escuchándola a ella hacer lo mismo, estaba tomando el último brinco para saltar a la orilla del risco y caer parado cuando vio una sombra pasar a su lado. Ya estaba en el aire cuando vio que ella lo había vencido. Selene aterrizó antes que él y él en el aire no tenía mucho como defenderse, lo primero que se le vino a la mente sería que ella le daría una patada en el estomago devolviéndolo al barranco y después lanzándose para caer justo cuando él estuviera en el piso, pero la vio haciéndose a un lado. Ella sí lo pateó esta vez en el costado haciéndole perder el equilibrio, fue a dar a un lado pero en el medio del aire había logrado cambiar su posición para no caer acostado sino acuclillado, ganándole tiempo a ella. Iba a arrancar a correr pero se tropezó, o no se tropezó, Selene le puso zancadilla, cayó al piso, menos de un segundo después sintió su pie sobre su espalda haciendo presión por un segundo, Michael levantó la cabeza solo para verla parada a su lado, esperando a que él también se levantara.

"Eso fue fácil. He tenido lycans que me han puesto más trabajo." Le dijo viéndolo lentamente levantándose, "Tu eres el híbrido, deberías de hacerlo mejor."

Michael se sorprendió un tanto por el tono de su voz, que para nada sonaba enojado por no haber podido dar algo mejor de lo que ella se esperaba, o sea, no lo estaba regañando. "Necesito otra oportunidad, bien sabes que aún no manejo lo de la escalada a saltos."

Selene le asintió, "Ahora me vuelves a cazar." Le dijo, después de todo estaban aquí por él y no por ella. "Y quiero que te esfuerces al máximo."

Michael le asintió, "Cuanto tiempo–"

"Treinta segundos." Para alejarse lo suficiente, ya no solo quería que la encontrara sino también que la atrapara. Había notado que lo primero se le daba fácilmente, lo segundo no tanto. Sin decirle más salió en un apuro corriendo.

Michael no supo cuanto tiempo había pasado solo que cada vez que el uno atrapaba al otro intercambiaban papeles. Selene era buena en esto, era sumamente rápida y recursiva, también tenía experiencia, él por el otro lado atacaba casi a lo loco pero funcionaba. Ahora venía a ver que cuando salía a correr en las horas del día esto era lo que había estado buscando sin saberlo, desatar verdaderamente sus instintos, quemar la energía de más que sentía, comportarse como el animal que muy bajo de su piel tenía. Esto era mucho mejor que los entrenamientos. Había violencia pero no lo suficiente, casi siempre la necesaria para hacer al otro caer o zafarse, luchar por si no se daba por vencido fácilmente. De nuevo la sintió siguiéndole el rastro, intentó correr más rápido pero cuatro minutos después la tenía a varios metros de distancia. Se arriesgó a mirar hacia atrás, mirada de concentración y de determinación en su cara. Llevaba cazándolo más de cuarenta minutos, lo máximo que habían durado. Volvió a mirar hacia delante para ver donde pisaba. Selene lo había atrapado varias veces pero él se había defendido librándose, reiniciando el juego una vez más. Selene estaba en su elemento, no lo negaba. Euforia. Eso era lo que estaba sintiendo en el momento, pura euforia sin preocupaciones de que esto fuera real, de que hubiera un enemigo verdadero detrás de él. Era simplemente por pura diversión. Vio un charco de agua lo suficientemente ancho a su paso y lo brincó pues sabía que si no lo hacía el agua lo detendría y Selene lo alcanzaría. Sus pies al tocar el piso por un segundo se deslizaron pero volvió a encontrar el equilibrio y continuó. Había dejado de llover hacía rato pero estaba reiniciando con mas aplomo. Un rayo partió de nuevo la oscuridad y sintió su vibración, había caído cerca, giró hacia el lado contrario.

Michael estaba haciendo un buen trabajo, ya no lo veía dudando en cuanto a seguir sus instintos, lo vio saltando sobre un tronco tirado a mitad del camino y ella se desvió no para saltarlo sino para esquivarlo, acercándosele más. Michael pareció notar que había cometido un error porque lo vio aumentando la velocidad, pero de repente lo vio haciendo lo impensable. Lo vio dirigiéndose directo a un árbol y sin disminuir velocidad colocar un pie en este y coger impulso hacia el lado contrario hacia donde iba, o sea, directamente hacia ella, se fue a hacer a un lado pero no alcanzó. Michael no se estrelló contra ella sino que la tomó de los hombros haciéndola irse hacia atrás con él. Para cuando su cuerpo tocó el piso tenía una idea de que hacer, colocó sus pies contra los muslos de él y lo impulsó no dándole la oportunidad definitiva de que la atrapara.

Michael la dejó ir, el látex demasiado resbaladizo mientras él daba un giro en el aire y caía de cara contra un tierrero. 'Buen movimiento pero mal orquestado.' Podía oírla hiperventilando y un tanto alejada. Se fue a levantar inmediatamente pero sintió el peso de ella sobre su espalda, 'La próxima vez lánzate hacia los pies…no hacia la sección media.' mientras lo decía un tanto agresivamente le levantó la cabeza del cabello haciéndosela para atrás, su mano libre yendo a su cuello, a apretárselo.

"Si tuviera un cuchillo….estarías muerto." Le dijo pausadamente, su respiración demasiado agitada. Estaba a punto de soltarle la cabeza y sentarse a un lado, pero no alcanzó, el codo de él le dio con fuerza medida contra su mandíbula haciéndola ir hacia un lado lo que le ganó a Michael un segundo precioso para girarse y quitársela de encima. Selene estaba sentada a un lado pero aún tenía una pierna sobre su pecho, lo que aprovechó para distraerlo haciéndole creer que iba a pegarle con esta pero la verdad lo que hizo fue pegarle con la mano abierta en la nariz mientras llevaba una mano a su bota y volvía a sentársele en el pecho.

Con ojos llorosos y nariz sangrante por el golpe Michael se fue a levantar para demostrarle que aún no había ganado pero sintió que algo frío fue colocado contra su cuello y bajó la mirada para encontrarse con su cuchillo contra la garganta diciéndole así que se diera por vencido, él a su vez le tocó el centro del pecho con el cuchillo que le había sacado de la otra bota antes de que ella le pegara, "Tu también estarías muerta."

Selene solo se vino a dar cuenta del cuchillo contra su pecho cuando él se lo hizo notar. Apoyó el suyo más fuertemente contra el cuello, viendo como un hilo de sangre empezaba a brotar, él restringiéndose de siquiera pasar saliva, a su vez sintió la punta del cuchillo que él traía haciéndole fuerza sobre donde quedaba su corazón, pero hacia fuerza sobre el corsé así que no la estaba lastimando. "Tu dudarías, yo no." Le contestó algo definitivo que ambos sabían.

Donde él estuviera cazando cualquier otro inmortal y lo tuviera que matar primero dudaría, ella no, estaba al tanto de eso. Michael dejó ir el cuchillo, teniendo muy presente que Selene seguía sobre su pecho. Selene un segundo después también dejó ir el cuchillo no pudiendo evitar notar la sangre que lo dejaba por su nariz y por su cuello, esta siendo enjuagada inmediatamente por el agua. El estado de euforia en el que se encontraba y la atracción que su sangre le causó inmediatamente le hizo caer en cuenta sobre su posición. Mirándolo a los ojos vio que él estaba pensando en lo mismo, estaba a punto de quitársele de encima pero Michael se lanzó hacia adelante mientras sentía dos manos asiéndola fuertemente de las piernas, no había acabado de deslizarse desde su pecho a su regazo para encontrarse con sus labios a medio camino, su cara estrellándose con la de él. En su beso al principio falto de coordinación Michael se preguntó si proseguir o no. Las manos de ella sosteniéndolo del cuello de su gabardina y su respiración tan agitada como la de él. ¿Por qué no le sorprendía que a Selene le excitara haberle caído a golpes primero? ¿O que le emocionara tanto la caza? No le dijo nada en cuanto a eso y sin pensar decidió aprovecharse, acercarla, profundizar el beso, tocarla, demostrarle cuanto la deseaba. La bestia en él rugió al sentir la lengua de ella enredándose con la suya, el humano en el fondo sabía que esta tal vez era una reacción mayor por la sangre que salía de su nariz y le caía sobre la boca que ella ahora estaba besando desenfrenadamente. Dios, debe de tener mucha experiencia si ni siquiera me corta con sus colmillos, fue el último razonamiento conciso que Michael tuvo.

El humano sabía que debía de detenerse, ella no estaba totalmente coherente. A la bestia le importaba mierda, acababa de tomar el control. Si Selene se arrepentía mas tarde de esto ese era su problema, él iba a tomar lo que deseaba y que ella en un momento de debilidad estaba dispuesta a dar. En el fondo eran animales y en el momento no quería más que demostrarle que podía ser el animal que ella a veces le pedía fuera. Le cogió la gabardina y estaba a punto de halarla para quitársela pero en cuanto lo sintió se detuvo. "No sobre pienses las cosas, tan solo quiero follarte." Le dijo sin aliento, recordando su maldita preocupación por los sentimientos que ambos se tenían. Sentía como si llevara años sin tocarla, la mirada que le devolvió le aseguró que ella estaba en un estado similar. Cerró los ojos, sintiéndose excitándose contra ella, no había tenido sexo en meses y no creía que la resistencia del híbrido le fuera a ayudar en esa ocasión, tan solo quería una afirmación, el híbrido aún no tomando control por completo.

La mente de Selene se encontraba bloqueada por la sangre, las ganas que tenía, la emoción de haber estado cazando, la euforia, la energía, la posición en que se encontraba…..por él, por su actitud y por su última frase. "Creo que quieres más que eso…" le respondió la parte de ella que aún pensaba racionalmente, sus ojos pasando de hacer contacto visual a su labio superior manchado de sangre, a toda su boca manchada de sangre, respiró profundamente llenándose del aroma, sus ojos cerrándose por un instante, la sed de sangre llegando a todo golpe y ella voluntariamente entregándose a esta.

No le iba a responder nada en cuanto al asunto, "En el momento no quiero nada más que esto." le dijo, "¿Quieres que te folle o no?" le preguntó con autoridad y yendo al punto, cansado de esos meses de darse vueltas el uno al otro. Al ella no responderle al segundo siguiente y al verla aún mirándole la boca le bajó la gabardina de un solo tirón.

"¡Sí!" Selene dejó a un lado el poco decoro que le quedaba al sentirlo bajarle la gabardina bruscamente y viéndole su actitud dominante, "Rápido." Le dijo antes de lanzarse hacia sus labios, sus manos inmediatamente yendo hasta el pecho de él a deshacerse de la gabardina, luchando con las hebillas de esta. "Fuerte." Añadió enredando su lengua con la de él.

El híbrido en él no pudo dejar de rugir al escucharla, iban a coger, y no podía esperar por hacerlo. Saciar sus necesidades físicas mas primales y con ella, con el mejor ejemplar que había conocido. Ya después pensaría en las consecuencias. Ya después pensaría. En ese momento Michael estuvo al tanto que mientras estaba controlando el cambio del híbrido no podía controlar sus instintos. Todo a la mierda. ¿Si a ella no le importaba el control porque le iba a importar a él? Ninguno tuvo paciencia con el asunto, Michael le quitó el corsé rápidamente y lo hizo a un lado, sus manos una yendo inmediatamente entre las piernas de ella haciéndola suspirar contra el beso, la otra a bajarle el cierre en frente del traje. Selene sacando sus brazos de este y después él haciéndola bajar de encima suyo para sentarla sobre la gabardina de ella y continuar bajándole el traje hasta más allá de las rodillas. No había necesidad de desnudarse completamente, solo exponer lo necesario. Michael se desabotonó el pantalón rápidamente mientras de la misma forma le estudiaba el torso y todo lo que le podía ver, en ese momento no colocándole demasiada atención mientras se bajaba el pantalón y un segundo después se acostaba sobre ella, Selene inmediatamente deteniéndolo y abriéndole la camisa de látex, utilizando su fuerza para rasgarla como si fuera una chuspa de plástico, él inmediatamente rugiendo al ver su insistencia y dejándose ir hacia ella, de inmediato sintiendo una punción dolorosa en su cuello, Selene lo había mordido. Michael no perdió el tiempo, sus rodillas inmediatamente la hicieron abrirse más de piernas y después se deslizó lo necesario para ubicarse en su entrada. No había ni acabado de hacer eso cuando la sintió queriendo hacerlo girar para montársele encima, ser de nuevo la persona que mantenía el control negándose a ser pasiva. Michael o más bien el híbrido no se lo iba a permitir, la bestia en él le rugió mientras la tomaba fuerte de las manos que trataban de separarlo de los hombros y se las apoyó sobre el barrandal mojado por encima de la cabeza de ella, sus dos muñecas en una de sus manos mientras la mano libre iba a separarle las piernas otro tanto y a tomarse el miembro para sin más avisos ni esperas introducirse en ella de un solo golpe. Selene profiriendo un quejido y su espalda inmediatamente arqueándose, dolió, dolió pero de la mejor manera.

La sintió alrededor de él contrayéndose, sumamente apretada, el rugiéndole al oído ante las sensaciones y apoyando sus caderas mas contra ella, ella levantándolas, como si quisiera más. Con lo poco y nada que habían hecho hasta el momento Selene estaba bien lubricada. Con un nudo en las entrañas Michael no esperó a que se acostumbrara a su presencia sino que empezó a moverse rápido y fuerte. Ella dejándose, cerrando los ojos y quejándose constantemente, luchando para liberarse de su mano pero él más duro la apretaba, recordándole quien era la persona dominante.

Michael escondió la cara contra su cuello, respirando fuertemente y se giró a mirarlo, ojos cerrados, ceño fruncido y empujando, parecía perdido en las sensaciones y así ella se entregó a las que estaba sintiendo. Apoyando su boca contra su hombro o cuello, respirando el olor de la tierra mojada, el sonido de sus gruñidos que cada vez la hacían humedecer más. Por sobre todas las cosas había una que deseaba mas, quería seguir bebiendo de él, "¿Michael?" lo llamó para que cambiara su cara al otro lado de su cuello para poder seguir bebiendo de la herida ya abierta, él la volteó a mirar un tanto sorprendido pero en vez de hacer lo que sin palabras le pedía la fijó intensamente con la mirada y apuró mas el paso, sus embestidas violentas haciéndola deslizar cada vez más afuera de la gabardina. No pudiendo dejar de quejarse, enterró sus uñas en la mano de él pero ni así la soltó, trató de liberar sus brazos pero no la dejó y volvió a esconder la cara en su cuello, sintiéndolo respirar apresuradamente y gruñendo contra su oreja, temblando, el agua a ella dándole en la cara. Sin importarle el daño vio que no le quedaba de otra que morderle el lado del cuello que no había lastimado ya, esta vez sus colmillos enterrándose fuertemente y casi tocándose entre ellos, lo escuchó quejándose mientras la boca se le llenaba de abundante sangre, a ella no le importaba haberlo lastimado.

Michael muy bien sabía que con el ritmo que llevaba no duraría mucho, hasta ahora tan solo había estado pendiente de su propio placer pero al fijarse en como el cuerpo de ella se contorsionaba, como había apoyado sus pies contra el piso y movía sus caderas contra él se dio cuenta que lo estaba disfrutando. ¿Y porque no lo iba a disfrutar? Selene evidentemente era el tipo de mujer que prefería las cogidas rápidas y violentas a algo más tierno. Para probar su teoría le soltó las muñecas y sus manos inmediatamente vinieron a dar a su espalda, a sus hombros, a hacer presión, a incitarlo más, abrazarlo, sus piernas al mismo tiempo rodeándolo. Sin importarle lastimarse a si mismo levantó la cabeza, músculos y piel rasgándose al los colmillos de ella estar profundamente enterrados. Michael la miró, muy al tanto de la cantidad de sangre que lo dejaba y que le caía a Selene directamente en la cara, manchándosela, ella tan solo inclinando la cabeza y ajustándola para que el chorro le cayera directo a la boca, bebiendo de esa forma, ojos azules entre cerrados, boca abierta, mandíbula completamente manchada de rojo. Se sintió palpitando al ver la reacción tan primal de ella a su sangre. Selene era una vampiro, que no lo demostrase todo el tiempo era una cosa, sus instintos siempre estaban ahí. Sin pensarlo se lanzó por su boca, apoyando sus caras tan fuertemente que dolía, besándola violentamente o ella a él, bebiendo por primera vez sangre, de su propia sangre de la boca de ella, disfrutando de cómo las últimas restricciones entre ellos se acababan. Mientras se besaban brutalmente sentía los dientes de Selene cortándolo pero no le importaba, sus manos tocándole las espalda, cogiéndolo del trasero y empujando hacia ella, haciéndole recordar que se había detenido y él negándose a retomar de nuevo el ritmo fuerte por dedicarse al beso tosco, en ese momento sintiéndose como una bestia en control de Selene, haría lo que a él le diera la gana hacer, no lo que ella quisiera. Y con cada segundo se perdía más en ella, sus muslos apretándolo fuertemente, empujándolo hacia ella, su cuerpo más pequeño debajo suyo, tenso, arqueándose. Selene unos momentos después despegándose de su boca y respirando profundamente, él haciendo lo mismo, quejándose con un gruñido del dolor pasajero. Un segundo después Selene volvía a enterrarse en su cuello y volvía a beber de él, gruñendo mientras con sus piernas las flexionaba sobre su trasero para hacerlo proseguir. Michael alejó su cuello de su boca de nuevo y la miró, estaba más atollada de su sangre, y si eso no lo excitaba aun más no sabía que lo hacía. Selene se contrajo en ese momento sobre él y tembló, cosa que le produjo una reacción similar, desconocido para él fue que esa reacción fue por verlo medio transformándose, ojos negros, garras saliéndole como uñas, dentadura desfigurada, Michael le mantuvo la mirada y sin consideración llevó una de sus manos a su pierna y con las garras del híbrido que ni siquiera sabía le acababan de salir le recorrió la longitud de la pierna a la cadera fuertemente. Selene respirando profundamente tirando la cabeza hacia atrás, contrayéndose más, gimiendo. La forma en que estaba disfrutando de dejarle el control y del placer brusco lo anonadaron, volvió a recorrer su muslo y obtuvo la misma sensación, esta vez notando que el olor a sangre aumentaba, sangre proveniente de ella, la estaba haciendo sangrar. Y él estaba disfrutando de verla así como estaba, excitada por su brusquedad y el dolor. El híbrido tenía un lado sádico y en ese momento le podía importar mierda, a ambos. Michael se movió alejando el peso de su pecho del de ella, apoyando sus manos sobre la gabardina y dejando sus caderas firmemente situadas, un segundo después saliéndose casi por completo tan solo para volverse a introducir en ella de un golpe, Selene inmediatamente quejándose fuertemente, si no supiera mejor diría que era virgen por lo apretada, "¿No era esto lo que deseabas?" le preguntó ahogadamente, marcando ese ritmo fuerte y rápido, como se lo había pedido, al mismo tiempo asegurándose de que el chorro de sangre que aun lo dejaba le cayera a ella en la cara, las manos de ella en su trasero, apretándoselo fuertemente. Que ella no le respondiera tan solo hizo que furia en él apareciera. La bestia en él rugió a los cielos por la forma en que ella se encontraba. ¿Lo quería más rudo y violento? Se preguntó con deleite y en ese momento se detuvo saliéndose de ella y arrodillándose, la escuchó quejándose y en un movimiento rápido la manejo como si fuera una muñeca de trapo, la cogió de las caderas y la hizo girar sobre su estomago, inmediatamente levantándole las caderas y escuchando un 'no' dubitativo pero no le prestó atención. Mientras ella se apoyaba sobre sus manos y rodillas se volvió a introducir de un golpe cogiéndola de esa forma, como los animales que eran en el momento. O que él era, si es que se iba a ser la muy digna después. Penetración profunda, lujuria cruda. Volvió a marcar el ritmo, una mano escurriéndose entre las piernas de ella y escuchando su quejido mientras la empezó a manejar fuerte y rápidamente con la yema de sus dedos, haciéndola gemir fuertemente y que su cuerpo se contorsionara todo el tiempo introduciéndose en ella. ¿Donde había quedado su negativa? se preguntó burlándose al ver sus reacciones pues a pesar de su negativa inicial tras unos segundos la había sentido respondiéndole, moviéndose contra él y ajustando la altura de sus caderas. Así Selene no hubiera querido esta nueva posición no podía negar lo que le provocaba, su humedad había aumentado de sobre manera provocándole más placer a él. Estado animal. Salvaje. Ellos eran animales después de todo.

En toda su vida solo había permitido que un hombre la tomara de esta manera, indignación había cruzado por su mente en cuanto se dio cuenta lo que Michael intentaba pero su mente, nublada por el desahogo de su ser y de sus deseos, se había negado por poco tiempo. El raciocinio momentáneo que había obtenido de ver en qué posición la había colocado y como la estaba tratando volvió a desaparecer por las sensaciones, por el olor a sangre a su alrededor. Sus embestidas y sus dedos la hicieron perder el control rápidamente, la estaba enloqueciendo, en el momento no era más que una masa de nervios que estaba siendo estimulada. Su cuerpo ya estaba empezando a estremecerse fuertemente, el frío de la noche provocándole mayores sensaciones y escalofríos. Selene se mordió el labio inferior para impedir hacer más ruido, cada impacto de su cuerpo provocando que un quejido desde lo más profundo de su ser la dejara. Cerrando los ojos fuertemente y no queriéndose concentrar en lo que sentía Michael se enterró en ella fuertemente y después giró sus caderas lo que la dejó sin aliento, algo se quebró debajo de su mano izquierda y miró a ver que era, la rama que no había sentido que había estado sosteniendo estaba hecha añicos, su mano estaba embarrada, la otra no al haber estado haciendo un puño con su gabardina. De repente Michael se salió de ella e iba a girarse a reclamarle cuando sintió dos manos que la cogieron fuertemente de las caderas y la tiraron hacia adelante, codos contra el piso, su trasero en el aire, inmediatamente se volvió a levantar un tanto y sintió respiración tibia contra su espalda baja y un gruñido enojado para que no fuera a intentar algo. Sólo el rugido la inmovilizó lo suficiente para de repente sentir la respiración cálida sobre su trasero, luego labios, lengua y dientes mordiéndole los glúteos, no rompiendo piel pero seguro dejando marcas. "¡Deja eso!" le ordenó, pero en vez de obedecerle lo sintió deslizándose más, su aliento yendo justo entre sus piernas y tiró su pierna hacia atrás al sentirse degradada, su pie dándole una patada fuertemente en el muslo, al sentir la colisión recordando que aún traía puestas sus botas y que lo había lastimado más de lo que había creído. La reacción por parte de él que creía que le había dejado todo el control no se hizo esperar, lo escuchó rugiendo fuertemente como nunca lo había escuchado y casi inmediatamente sintió que fue halada hacia atrás, se quejó del dolor al sentir sus manos sobre sus caderas apretándola y de un momento a otro él se volvía a deslizar nuevamente dentro de ella.

Tenerla de esa forma, al ver su espalda, sus músculos contrayéndose, su trasero, la unión entre ambos, verse desparecer dentro de ella, sus caderas tirándose hacia atrás, hacia él, el agua resbalándole por toda la espalda no había podido dejar de estudiar su cuerpo y por instinto había hecho lo que tantas veces había querido hacerle, morderle el trasero, proclamarle cuanto le admiraba esa parte de su anatomía, uno de sus mejores atributos. Cuando llevó sus dientes a la dulce carne y enterrarlos un tanto en ella y que ella no le dijera nada lo habían hecho palpitar, y después allí el olor de su deseo había sido incitante, por los más cortos segundos la había probado de una forma diferente a la que ella lo había probado a él. Se había deleitado con sus labios y su clítoris y parecía la había hecho enojar por el golpe que no se vio venir recibió. "Algún día, algún día te haré todas las cosas que quiero hacerte. Quiero hacerte enloquecer. Justo como estas ahora." el híbrido le susurró contra la oreja y la escuchó gimiendo ante sus palabras, gimiendo y atrapándolo dentro de ella. Aflojó la fuerza de sus manos al ver que las caderas de ella estaban sangrando justo donde sus garras tocaban su piel. Deslizó su mano derecha entre sus piernas, viendo como el morado que había dejado sobre su cadera desaparecía segundos después, "¿Te gusta esto?" le pregunto refiriéndose al estimulo que le estaba dando.

Selene le asintió, "Sí." Dijo, incluso no encontraba problemas con el tratamiento tosco mientras no se intensificara de más.

"¿Has pensado estar de esta forma conmigo antes?" Vio su cabeza moviéndose positivamente, para ahora lo único en movimiento eran sus dedos, "¿Te has tocado pensando en mí….así como lo hago yo contigo?" No hubo respuesta por unos segundos y después un murmuro, que le dejó ver que ninguno de los dos estaba tan ido, ni ella en la sed de sangre ni él en el en el híbrido. Tras unos segundos se inclinó apoyándose contra su espalda buscando una de sus manos y se la tomó mientras la traía entre sus piernas para que se siguiera tocando mientras él la cogía con las dos manos de las caderas y marcaba un ritmo aun más frenético. Por primera vez no preocupándose por si hacía mucho ruido, por si la asustaba con sus rugidos o a unos vecinos. Michael hacía rato había perdido la cabeza en las sensaciones. Y ella también.

En cuestión de segundos Selene lo sintió marcando un ritmo que ella no le podía seguir y que sin duda aumentó el deseo por él, le encantó. Lamentablemente lo sintió rápidamente alcanzando su pináculo, quería decirle que no se fuera a atrever pero apenas si podía vocalizar algo, además muy claro le había dejado de que ella no tenía ningún decir aquí y así que tan solo se concentró en las sensaciones y se estimuló mas con su propia mano. Los movimientos de él cada vez más erráticos y bruscos, tomándola más fuerte de la cintura, tentativamente deslizó su mano otro poco hacia atrás, a donde estaban unidos e inmediatamente lo escuchó rugiendo y llamando su nombre por primera vez mientras palpitaba. Lascivia inmediatamente la recorrió mientras por unos segundos se centró en la base de él mientras entraba y la dejaba, apretándolo, el gruñendo y cogiéndola más duro, su pene palpitando provocándole sensaciones por las cuales no podía dejar de exhalar, de esa forma se encontró a unos pasos de alcanzar su clímax el cual llegó una palpitación después cuando lo sintió apoyando sus caderas contra las de ella tras una embestida tremendamente violenta. La sensación del frío de la noche en contraste con su calorosa eyaculación le trajo placer junto con las continuas palpitaciones y eso fue lo que jugó con sus sentidos y le desató su clímax. La mano de él volviendo entre sus piernas haciéndole la suya a un lado y tocándola mientras le prolongaba el orgasmo mientras continuaba derramándose y moviéndose en ella. Selene posó su mano sobre la de él haciéndolo detener cuando ya no se podía contener de la prolongación de sus caricias fuertes, la iba a enloquecer.

·

·

Michael se fue hacia atrás asegurándose de traerla con él, ambos sentados, ambos inmóviles mientras sus mentes se aclaraban por completo, inmediatamente lamentando la forma en que habían actuado. Michael se preguntó que podía decirle pero no encontró nada, sentía que habían cruzado una enorme línea con la forma en que la había tratado, algo que podía llevarlos a distanciarse. Selene tampoco era totalmente inocente pero esta vez sabía que las cosas si se habían dado se habían dado por su culpa. Michael estuvo al tanto por esos momentos en que toda clase de pensamientos le cruzaban por la cabeza que ella seguía cerca y que aún tenía su mano sobre la de él, entre sus piernas, inmediatamente la movió hacia su muslo. "Nunca me había dejado llevar de esta forma..." Le susurró para que no fuera a creer que esa era su forma de tratar a las mujeres o que la trataría así de nuevo….al menos no sin su permiso. Le miró los muslos y dudándolo le pasó la mano por estos, para ahora totalmente recuperada, pero la sangre aun presente era un recordatorio constante de lo que le había hecho así que con la copiosa lluvia y sobándola la empezó a limpiar….hasta que dos segundos después se levantó de él.

Selene lo escuchó y le asintió incomoda, siendo la primera en moverse, en alejarse un tanto para silenciosamente acomodarse el traje. Ella se había dejado llevar antes pero lo había hecho con vampiros a los que conocía por décadas. Michael por todo lo que sabía era tan solo un aparecido con tan solo dos meses de conocerlo. Y aún así y aunque eran polos opuestos se identificaba con él, tanto que se preguntaba que estaría pensando por la forma en que habían actuado, si de repente estaría pensando mal de ella. Selene esperó a estar completamente vestida para contestarle, "Evidentemente nuestros instintos fueron los que tuvieron la mayor parte de culpa, voluntariamente todo el pensamiento coherente y el sentido de decencia fue dejado a un lado." Mientras le decía con la ayuda de la lluvia y de su propia mano trataba de limpiarse la cara de la sangre que seguro tendría atollada, esto haciéndola ver hasta donde había llegado ella, haciéndola recordar la exaltación que había obtenido de la sangre y del cuerpo de Michael. Lo odio.

"Actuamos como los animales que somos…." le dijo mientras la veía colocándose de nuevo los guantes negros, no recordaba habérselos quitado o verla quitándoselos.

Selene le asintió, "Por muy mal que nuestros yos civilizados lo vean así…." levantó la gabardina en la cual había estado acostada un par de minutos atrás, disimulando al fingir estudiar su estado. La sacudió y le vio uno que otro rayón al cuero pero no estaba rota. Respirando profundo se la colocó y tras un segundo se giró hacia él dándole la cara.

Michael como ella se había estado vistiendo y cuando la vio dándole la cara se detuvo a punto de agacharse por su gabardina. Vio a Selene evadiéndole la mirada obviamente incomoda mientras lo miraba al cuello, la primera herida ya se había sanado, la segunda aún estaba en camino, aún sentía sangre corriendo de esta, así había sido la herida. Michael se colocó la gabardina y miró a su alrededor, se había tirado a Selene salvajemente, en medio de la madrugada, con un diluvio sobre ellos, algo que en sus fantasías más salvajes no había llegado a pasar. Entendía lo que había sucedido, lo que había querido pensar mientras lo hacían, no se arrepentía pero se sentía sumamente mal de haber actuado como lo hizo en su primera vez con ella. De reojo la miró, no sabiendo muy bien que pensar de lo que esto había significado para ella. Que esta no había sido su primera vez pasando por este tipo de cosas no lo dudaba, pero dudaba que lo sucedido le fuera indiferente. Lamentablemente eso era lo que su actitud demostraba. Selene tras unos segundos se dio la vuelta sin mayores palabras y el recogió lo que quedaba de su camisa de latex y el maletín que había traído para prontamente seguirla en total silencio. La incomodidad reinando. Pasada más de media hora decidió hablar, "….Los próximos días van a ser así, ¿verdad?" le dijo mientras suponía retomaban el camino hacia la cabaña. Selene lo miró de reojo y por un minuto no le respondió nada. Michael exhaló, "Como tú me siento apenado e incomodo por lo sucedido. Me disculpo si hice algo que te insultó." Recordaba el 'no' al que no le había hecho caso. Ni hablar de haberla hecho sangrar, estaba temeroso de tocar el tema, suponía que era bastante distinto que ella mordiera a alguien por necesidad a que él le hubiera cortado las piernas solo por diversión, aunque no hubiera sido él, por así decirlo. "Definitivamente esa no es la forma que hubiese querido nuestra primera vez fuera."

"Nada es ideal." Selene lo respondió, la verdad no era como si supiera cómo manejar esta situación, lo primero que se le venía a la mente era ignorar el asunto, pero por más que lo ignoraran la incomodes sería demasiada como para fingir que nunca sucedió. "Siento…..haberte mordido." Le contestó sin mirarlo.

Michael caminaba detrás de ella, deteniéndose donde ella se detenía, no sabiendo muy bien como hacía para ubicarse, para retomar un camino. Si fuera él solo volviendo a la cabaña estaría perdido. "Tuve algo de control." Le dijo tras otros veinte minutos de silencio, "Si el asunto era dejar los instintos desbordarse yo no dejé al híbrido salir totalmente…..quiero decir, estaba al tanto de lo que quería pero ni una vez se me cruzó por la mente dejar que el híbrido se desinhibiera más de lo que lo hice." le parecía ridículo referirse a sí mismo en tercera persona pero eso era lo que había sucedido sus dos personalidades se habían separado, el humano y la bestia…..o eso se decía para hacerse sentir mejor por su forma de actuar. "La verdad no sé qué es lo que estoy diciendo." Prefirió admitirle, confundido.

Selene le asintió, por un lado pensando que le estaba restregando en la cara que ella sí se había dejado llevar completamente, por el otro siendo realista, Michael no le haría eso. Por sus palabras sabía que por el híbrido debería de estar más atenta de que situaciones como estas no se repitieran. Era un peligro para ella, algo en lo que había pensado en el momento. "Aún eres demasiado humano para que algo así te interese." Le contestó lo que creía sucedía, "Pero el híbrido algún día querrá salir, es solo cuestión de tiempo…..supongo que también depende de ti contenerlo. La verdad, no sé." Por ahora Michael era inofensivo, había que esperar a ver que decía el futuro. Para serse sincera a sí misma, ella no se había dejado llevar totalmente y eso la estaba molestando. ¿Se sentiría menos culpable si su mente no estuviera al tanto en el momento de que se le había entregado voluntariamente y mas que gustosa en una situación que no debió de haber sucedido? Había querido el sexo y su sangre. Estaba a punto de decirle algo que sabía la colocaría entre la espada y la pared, "Por más irracional que las cosas se puedan tornar siempre hay un punto de claridad donde aún se es capaz de salirse de la situación. Todo depende de cuan débil sea la persona." Si le iba a hablar sobre esto lo iba a hacer con la verdad.

"O cuanto desea a la otra."

"Sí." Le dijo esquivando su mirada, ¿para qué le iba a mentir? No podía buscar una explicación que la dejara bien parada en cuanto a la situación.

No habían caminado otros cien metros cuando Michael empezó a ver terreno familiar, esto era lo máximo a lo que él se había alejado de su zona de confort sólo. Cuando otra media hora después supo que ya estaban cerca a la cabaña volvió a hablar porque sabía muy bien que de esto no se discutiría nada una vez que se separaran, que cada uno se fuera a su habitación. "No debí de haberte tomado de la forma qu–"

"Michael." Le dijo interrumpiéndolo y con tono que en vez de salirse como una orden le salió quejumbroso.

No le hizo caso, "No debí de haberte tomado de la forma que lo hice, sabía que estabas expuesta a la sed de sangre y me aproveché, fue una falta de respeto. Yo no–"

"Está bien." Lo interrumpió no queriéndolo dejar que se echara toda la culpa. "Puede que ahora con cabeza fría no nos guste lo sucedido pero en aquel momento lo disfruté, sería una hipócrita el negar que no lo hice. O de querer lavarme las manos y echarte toda la culpa." La situación la incomodaba pero no podía culpar a Michael enteramente de lo sucedido. "Esta fue tu primera vez en dejar que tus instintos te tomaran y no será la última. Ahora dejemos eso atrás."

Las primeras frases de Selene le parecieron justas, pero no las ultimas, le sacudió la cabeza, "No se necesita ser un adivino para saber que te disgusta profundamente haberte dejado llevar y que yo me tomara libertades con tu cuerpo." Por primera vez Selene le sostuvo la mirada mientras caminaban. Era como si se hubiera aprovechado de una mujer en estado de embriaguez, algo bajo.

"¡Deja de culparte!" le dijo molestándose, no era como si la hubiera violado o algo, ella había participado más que activamente. "No tienes nada de que disculparte Michael, cada uno tomó exactamente lo que el otro brindó. Tú no me obligaste a nada así como yo tampoco lo hice. Todo fue consentido, está en nuestra naturaleza….Yo tampoco estoy orgullosa de mi forma de actuar y eso es algo normal…al menos al principio entre todos los que una vez fueron humanos. No estamos cómodos en demostrar los instintos bajos." Selene exhaló, "Si te hace sentir mejor, ambos sabemos que en el fondo pudo haber habido algo más que instintos." En ese momento ambos tuvieron el mismo pensamiento, ¿Estaban colocando como excusa haber perdido el control para haber estado juntos? O ¿Habían estado juntos por haber perdido el control?

No lo hacía sentir mejor. Y con esa aclaración de ella ni se hacía ilusiones de que tal vez esto sirviera para mejorar la situación entre ellos, haría todo lo contrario, cambiarla pero para mal, lo que sí sabía era que ella aparentemente quería dejar los puntos bien claros para que no hubieran mal entendidos después. Se encontraban justo a diez metros de la casa, Michael sabía que si se detenía para hablar con ella Selene seguiría su camino y lo dejaría solo. "Lo que sucedió fue algo incomodo a lo que ambos le encontramos placer, lo entiendo muy bien. A excepción de lo sombrío de la situación no me arrepiento de lo sucedido, eso algún día tendría que pasar, sólo que creo me hubiera sentido más cómodo si hubiera sucedido….." ¿Cuando se tuvieran más confianza? "en otras circunstancias."

A eso último le daba la razón. Subió las tres escaleras que llevaban al portón de la cabaña, la oscuridad aumentando aunque de vez en vez siendo alumbrada por un rayo. Selene sabía muy bien lo que Michael quería con sus palabras, o para donde iba, "Michael, yo aprecio tu compañía más de lo que lo pueda demostrar y es por eso que no quiero que mas malos entendidos o problemas entre nosotros surjan….."

Que ella siguiera su camino sin detenerse le daba a entender que tan solo le informaba, que no le importaba tanto su punto de vista, "Yo tampoco quiero eso, Selene."

Selene se giró hacia él en cuanto se detuvo enfrente de la puerta que llevaba al sótano, "Me gustaría primero pensar las cosas antes de seguirlas hablando." Le dijo refiriéndose a la conversación que él seguramente quería tener, de todas las preguntas que le haría.

Michael le asintió y la pasó de lado, hacia su propia habitación, aclararse la cabeza y llegar a un punto conciso en lo que él mismo pensaba de cómo había actuado le parecía perfecto. Ahora demasiado confundido, diciendo unas cosas pero pensando otras, ni siquiera sabiendo que estaba pensando. Caminó directo hacia el baño. Las próximas horas pasándolas en silencio y perdido en sus pensamientos, horas después empezó a sentirse débil y después de cavilarlo llegó a la conclusión que era por la cantidad de sangre que Selene había tomado y la que se había desperdiciado. Buscó una bolsa de sangre para colocársela intravenosamente pero descubrió que no había en su habitación, tendría que bajar al sótano, donde Selene estaría, en su habitación y dormida. No por primera vez se preguntó en beber la sangre en vez de ponerse un suero con esta, había probado sangre real hacía unas horas, su propia sangre, de la boca de Selene, y así como no recordaba lo que se sentía tocarla tampoco recordaba el sabor de la sangre, ni la sensación. Se imaginó a sí mismo vívidamente bebiendo sangre de una bolsa en los próximos minutos y las nauseas le vinieron con todo. Para mayor malestar nada más fue bajar las gradas para sentir que Selene no estaba en su habitación y encontrarla sentada en la mesa, la misma mesa que él se había encontrado al invadir el campamento de la mina abandonada a varios kilómetros de distancia, se había robado una de las mesas de la cafetería y dos asientos. Ella le alzó la mirada en cuanto lo escuchó pero no le reconoció la presencia, Michael se hizo el loco, si lo veía sacando una bolsa de sangre seguramente también esperaría que la bebiera en frente de ella, así que no lo hizo. Tan solo fue y se sentó en frente de ella, sintiéndose incomodo al ser él quien obviamente iba a iniciar la conversación, pero ella lo esperaba lo podía ver en su mirada, "No usamos protección." Le susurró, ellos muy poco habían hablado de eso, mejor dicho, nada como para él hacerse una idea de cómo funcionaba el asunto en su mundo. "Y si Lucian embarazó a Sonja no veo como–"

Selene rápidamente decidió callar sus preocupaciones, sus palabras, "Para un vampiro es muy difícil concebir." Pero entendía porque estaría preocupado por eso, no conocía esa parte de la inmortalidad tanto como ella, así que decidió revelarle un punto crucial del que no le había hablado antes por ser demasiado personal, a los traficantes de muerte por ser la única seguridad y apoyo verdadero de los covens, si aceptaban y lo deseaban se les daba un método de protección que duraba por décadas. Haciendo las posibilidades más cercanas a las imposibles todavía.

En ese momento algo cambió mientras reflexionaba en lo que ella le había dicho, en vez de hablar de lo que había sucedido con ellos inmediatamente Michael se encontró teniendo una charla que no se imaginó teniendo con ella o para la que se prestaría, lo injusto que su mundo era al también querer controlar eso de ellos. Selene por supuesto no lo vio así, lo que produjo un debate entre ellos. Y una vez más le había puesto en perspectiva con sus respuestas como ella en verdad percibía el mundo. Y después habían venido Lucian y Sonja a la conversación y todo había prácticamente terminado frases después. Cuando el silencio regresó era obvio porque sucedió, Michael levantó la mirada de la mesa y le sonrió, "¿Estas tan incómoda como yo lo estoy por toda esta situación?" probablemente Selene lo negaría pero quería saberlo, para su sorpresa ella le asintió. "Bien."

Tenía experiencia en ese tipo de cosas y no estaba avergonzada, lo que le avergonzaba era…..como él la pudiera estar percibiéndola por lo sucedido. "No hablemos de esto, dejemos las cosas como están." Le dijo, si ambos estaban incómodos para que se iban a causar mayor incomodidad.

Para ahora estaba al tanto de que Si Selene no podía matar lo que le molestaba, lo ignoraba, él estaba cansado de eso, "Bien, eso es más fácil para ti porque tú sabes bien que fue lo que sucedió, yo tan solo estoy adivinando las cosas."

Selene lo fijó con la mirada, sabía que salirse de esta no iba a ser fácil, "¿Qué quieres saber?"

Que no le quitara la mirada de encima era peor, "¿Es siempre así?" decidió hacer una de las preguntas más inocentes que le podía hacer.

"La verdad no, puede ser peor."

"Esto es lo que no entiendo," le dijo inmediatamente decidido a tomar el toro por los cuernos, "Cuando hablabas de perder el control me imaginaba….no sé, como si la conciencia quedara en blanco mientras sucedía lo que se estaba haciendo, y que luego cuando se recobraba el control uno tenía recuerdos borrosos de lo sucedido."

"¿De done sacaste eso?" le preguntó un tanto confundida.

"De ti. De lo que me has dicho y de la vez que me hablaste de cuando te alimentaste de esa persona, que recordabas borrosamente haberlo hecho, como si hubiera sido un sueño."

Selene colocó sus manos sobre la mesa, pensando bien sus palabras antes de darlas, "Es más complicado que eso." Le admitió. "No hay mente en blanco como lo crees. Es….está la parte racional y la de los instintos en todos los seres humanos e inmortales. Cuando se pierde el control la parte racional desaparece más eso no significa que no continúes pensando o 'viendo' lo que estás haciendo. Es como si una nueva identidad se creara….puedes hacerle daño a una persona inocente y tu mente no estará racionalizando que estás cometiendo un error, estará pensando que eso es lo que se necesita hacer. El recuerdo borroso del que llegué a hablar….bien, es borroso porque sucedió hace seiscientos años."

"Pero lo que se recuerda es subjetivo, ¿cierto?" Como él sentía las cosas era que alguien más se había acostado con Selene mientras él veía. Era sumamente extraño porque estaba en ese cuerpo y pensaba pero no era él y era él al mismo tiempo. Ella pareció no entender su pregunta así que decidió darle el ejemplo, "Recuerdo lo sucedido como si hubiera estado ahí pero no recuerdo….." Había estado a punto de decir la sensación de haber estado en ella pero eso seguramente lo haría sonar como un pervertido. Michael no recordaba bien lo que se había sentido ni física ni emocionalmente al besarla, tocarla, penetrarla, "Recuerdo el principio, hasta antes de empezar a desnudarnos, y um, los últimos momentos antes de sentir el clímax. Lo del medio es como si nunca hubiera sucedido."

Selene estaba segura que Michael podía escuchar el latido de su corazón como ella podía escuchar el de él. "Todo empieza con un objetivo, objetivo que se quiere conseguir no importa qué, un objetivo obsesivo que produce la pérdida de control, lo importante no es como conseguirlo, sino conseguirlo. Lo que pasa entre el punto de partida y el final no interesa, por eso casi ni se recuerda." Pasó saliva, "Cuando la claridad mental regresa se sienten solo las sensaciones que aún sigan presentes en el organismo, el sabor de la sangre, de la carne, sofocación, cansancio o euforia." le dio los dos ejemplos más permisivos, "Pero no recordaras las sensaciones que ya pasaron." Estaba de más darle ejemplos de eso. A diferencia de él ella no había tenido solo un objetivo, su otro objetivo había sido la sangre de él, por eso era que tenía recuerdos bastante detallados de lo sucedido. El momento de beber de él había sido prolongado así que en su mente estaban prácticamente todas las sensaciones sentidas, la de su sangre y la de su cuerpo. Las cosas que él no recordaba ella las recordaba con claridad.

Michael le volvió a asentir, por primera vez ella le estaba dando una explicación como se tenía que dar, con paciencia y sin molestias. "Te dije que creía haber mantenido parte del control porque no me había convertido totalmente al híbrido…la explicación que me das…no suena para nada como si hubiera mantenido el control."

"Estuve pensando en eso," le contestó, "Eres el híbrido Michael, y lo que te diga viene de pura especulación, lo que creo que sucedió es que no había razón para que cambiaras en esa situación. Por ejemplo, si hubieras querido alimentarte de mí para que ibas a cambiar aún más si medio transformado tienes tus colmillos que de igual forma me lastimarían."

Bien, eso tenía más sentido que un orgullo basado en un control que la verdad no había tenido. "¿Entonces uno no pierde el control a medias?"

Se tenía o se perdía, "No cuando se trata de cazar. Cuando se trata de sexo es diferente."

"¿Cómo?"

Verlo como con cada segundo se sonrojaba más hacia que su temperatura corporal subiera, "El primero está basado en el sentido de supervivencia, es más fuerte, el otro–"

"¿En procrear aún así cuando es difícil hacerlo para los inmortales?" la interrumpió.

Selene se encogió de hombros, "O las sensaciones que eso produce."

Michael se encontró asintiendo de nuevo, "Um, antes de hablar quiero dejar en claro que mis palabras no son para echarte en cara algo es solo una pregunta." Selene le frunció el ceño sospechando que era lo que se venía y le pidió que prosiguiera, "Tú tienes mucha más experiencia con el autocontrol que yo, ¿Por qué no me detuviste?" ¿Lo habría podido hacer detener?

"Por la misma razón por la que siempre uno deja ir el control, porque se desea." No tenía una mejor respuesta.

Michael la fijó con la mirada, "¿Querías mi sangre o también lo otro?"

Muy bien sabía que si de haber utilizado el sexo como arma se hubiera tratado lo hubiera hecho perdida en la sensación de querer su sangre, su pulso se aceleró, "Ambos." Lo quería a él, eso era todo. Todo este sentimiento de incomodidad entre ellos no existiría si hubiera aceptado una relación con él. Bueno, no sería incomodo para ella pero para él seguro que sí.

Para ahora Michael sabía no tomarse tan apecho sus declaraciones, "¿Estas enojada conmigo?" preguntó, la mayoría de las veces eso era fácil de distinguir, esta vez ella le estaba enviando señales confusas.

"No. Como te lo dije antes no hiciste nada más de lo que hubiera permitido."

"¿No te molesta que te haya hecho sangrar?" ¿Qué la colocara en una posición que muchas mujeres encontraban degradante?

Él no estaba preguntando por sus preferencias sexuales y por eso decidió responderle. "No le veo nada de malo a un tanto de sangre…Soy una vampira."

"Sí, pero te lastimé."

Selene tomó aire, "Jugar con sangre es algo común entre mi raza."

"Te lastimé."

"Y yo te lastimé a ti. Estamos en las mismas." Le contestó fríamente para que dejara la bobada. "¿Me resientes por haberte mordido?"

Era la primera vez que pensaba en eso, "No. Me agrada que me desees también de esa manera."

Selene no lo negó y se sintió mejor de no haber hecho algo que él encontraba asqueroso, después de todo, no había bebido de ella y eso la decepcionaba más. Era un sentimiento confuso, por un lado se sentía un tanto rechazada y por el otro sabía que podía estar viva gracias a eso. "Tu mente sin saberlo se ha adaptado a ciertas cosas acerca de la inmortalidad. No ves nada malo en que yo te haya mordido pero si lo ves en que me hayas lastimado–"

"Tú tenías la necesidad de beber de mí, Selene. Yo te lastimé pero no bebí de ti, ¿lo hice por diversión?"

"Si hubieras bebido de mí tal vez te hubieran dado ganas de morderme, y eso no hubiera sido lo mejor por hacer, así que–"

Era obvio que ella no iba a aceptar su punto de vista como él no iba a aceptar el de ella así que dejó ese tema en particular. "¿Cada vez que tenga relaciones voy a actuar así? ¿Medio transformarme? ¿Tratar a la mujer mal?"

Selene se encogió de hombros, ¿Cómo iba a saber ella de eso? "¿Acaso hice que le cogieras miedo al sexo?" fue lo único que se le ocurrió preguntarle, con un toque de maldad, y como él le había dicho una vez, trayendo algo divertido a la conversación a ver si las tensiones se marchaban. Michael frunció el ceño y después lo vio sonriéndole mientras la miraba a los ojos.

Y él que había pensado que este momento era demasiado serio como para que una broma existiera. "No tienes ni idea." Le dijo sobándose los ojos, cansado.

Selene le sonrió maldadosamente ante su respuesta, no le quedaba duda de que si le pedía que fueran a su habitación nada de asustado estaría. "Al menos queda que ya nos lo sacamos de nuestro sistema."

Ella le había dicho que lo había disfrutado y él también lo había hecho así que la situación no fue una total decepción. "Eso no cuenta. ¿De qué sirve haberlo hecho sino podemos recordarlo bien?" pasó saliva, "Ni siquiera me tomé el tiempo para disfrutar de un beso tuyo." Le miró la boca entreabierta y no pudo dejar de remojarse los labios pero ella aparte de también mirarle a la boca no se le acercó. "Si fuera a estar con otra mujer, ¿también perdería el control?" la pregunta que hizo parecería venir de la nada pero la hizo en un momento de impulso para ver si provocaba lo que quería y pareció que lo hizo porque la mirada de ella inmediatamente se enfrío y rompió el contacto visual.

Quería estar con ella y de todas formas traía a otras a relucir. Sus palabras alcanzando el objetivo que quería hacer, no la iba a esperar por mucho. "Yo de ti si fuera a estar con otras mujeres me apegaría tan solo a inmortales." Le respondió, el pensamiento que había tenido horas atrás acerca de que ya que habían tenido sexo una vez sería más normal seguir teniéndolo, desapareciendo por completo. Cerrándose a esa posibilidad, al menos por el momento.

"Bien, sólo hay una inmortal que me desea y a ella ni siquiera le importa."

Selene no se iba a dejar molestar más por eso, "Las vampiras podrán rechazarte, pero para las lycans asumo serás un gran partido."

"¿Podríamos incluir a una lycan en nuestro grupo?"

Selene ignoró su comentario que muy bien sabía estaba destinado a producirle celos, lo vio que se iba a levantar y decidió detenerlo, "Espera, hay algo que necesitas saber. Algo que nada tiene que ver con esto."

Inmediatamente se volvió a sentar, preocupado, no era todos los días que Selene le decía que tenía que saber de algo.

Selene lo vio tensándose, tanto él como ella sabiendo que lo que le iba a decir no le iba a agradar. "Llevo un par de semanas pensando en ir a buscar a alguien que puede brindarnos información."

A Michael no le gustó nada lo que acababa de escuchar, "¿Quien?" hasta donde le había entendido nadie los querría ayudar, ningún vampiro y asumía que era un vampiro al que iban a buscar, Selene no tendría conexiones con lycans. No creía que dejar la seguridad de la casa fuera buena idea. "¿Esto viene de lo que pasó con nosotros?" le preguntó inmediatamente, la mirada que recibió decía, 'si hubiera algo más iría al punto y no me pondría con tonterías.' "Ya." Le dio a entender que había comprendido su mirada.

"Andreas Tanis," dijo su nombre sabiendo que esto no le decía nada a Michael, así que añadió, "Era el historiador oficial de los vampiros. Cayó en desgracia después de documentar lo que Viktor llamaba mentiras maliciosas…" y por supuesto ella le había creído a Viktor, aún sin saber qué era lo que estas supuestas mentiras decían. Ahora se preguntaba si los traficantes que la estarían buscando para vengarse la recordarían como la soldado más leal a Viktor, "Aunque seguro que estaba en lo cierto."

¿Un historiador? ¿Para qué mierda necesitaban un historiador? La preocupación aumentando al ver que la decisión de Selene no tenía vuelta atrás, lo sucedido anteriormente olvidado por el momento, "¿Cayó en desgracia?" ¿Por qué no dejaba de ser tan criptica? "¿Que fue de él?"

"Fue exiliado hace más de trescientos años."

"¿Trescientos años?" se burló, cualquiera ya se habría escapado si continuaba con vida, ¿qué idiota se iba a quedar en un lugar solo porque se lo pedían? "¿Y qué te hace pensar que lo encontraremos?"

"Fui yo quien le exilió." Al escucharla Michael hizo la cara que siempre le hacía cuando le hablaba de siglos atrás, como si aun no se acostumbrara a la inmortalidad.

"¿Para que un historiador? ¿No deberíamos enfocarnos más en el futuro que en el pasado?"

"Sí, pero tal vez sepa algo que nos deje negociar con el coven…"

¿Así que a eso se estaba esperanzando ahora? "¿No crees que si lo supiera ya lo hubiera utilizado?"

"No lo sé. Le temía a Viktor pero si se ha enterado de su muerte…todo depende que tan dispuesto estuviese de enfrentarse con Marcus." Marcus, el ultimo mayor que seguramente estaría buscándolos hasta debajo de las rocas. "Y Tanis era un cobarde, así que tengo esperanzas. Dudo que haya cambiado."

"No me gusta la idea…¿No es mejor quedarse aquí que empezar a dejarnos ver en los alrededores?"

"…Tan cómodo como este sitio te pueda parecer, Michael, estamos de paso…Aunque con la llegada del invierno nos hemos ganado un par de meses." Con los días siendo más cortos los vampiros saldrían a buscarlos mucho más pero seguramente los estarían buscando en ciudades grandes y no en lugares remotos como este.

"Entonces, ¿vamos en búsqueda de este tipo y luego qué?" No se podían aparecer así como así donde fuera que ahora se reunían los vampiros y decirles que los iban a chantajear.

"Volvemos aquí y hacemos un plan." Era lo más sensato que encaminarse a una lucha en la cual llevaban las de perder.

"A este Tanis, ¿lo vamos a traer?" No le gustaba nada la idea, aunque sabía que Selene se podría defender sola de él no le gustaba la idea de tener a un posible enemigo cerca a ella. Cerca mientras dormía.

"Si hay ganancias de por medio estoy segura que querrá entrar en el plan." Tanis era un cobarde, lo más probable era que la acompañara hasta aquí para asegurarse que lo incluyeran, pero no iría con ellos a buscar a los vampiros.

"¿Es peligroso?" no lo preguntaba por él y la vio con una sonrisa maldadosa, se dio cuenta que sabía mas de este vampiro de lo que dejaba ver.

"Es un historiador. ¿Qué tan peligroso crees que puede ser un historiador?"

"Soy un doctor, ¿qué tan peligroso creerías que puedo ser?" le preguntó con ironía y con nervios de que ella viera esa pequeña batalla ganada.

"Tú eres valiente, Michael, él es un cobarde. Ahí radica la diferencia."

"¿Y dónde se va a quedar?" El único lugar seguro para un vampiro en esa casa era el sótano y de ninguna forma iba a dejar que ella compartiera ese espacio con él.

Selene le rodó los ojos, por un momento recordándole a Kraven, "Ya veremos."

"De ninguna forma se va a quedar contigo."

Claro que no, "Por si no lo has notado hay una sala en el sótano." En la que se encontraban en ese momento, "Estoy segura que algo se podrá hacer para acomodarlo." Michael le sacudió la cabeza. Y ella exhaló, no vio ni para que se negaba. Ella era quien mandaba en su casa.

Michael dejó eso por un momento, pensando que algo se le ocurriría, así tuviera que arreglarle una habitación en el primer piso a ese vampiro. "¿Y cuándo partiríamos por él?"

Selene lo fijó con la mirada, "Pronto."

A Michael esto le pareció sospechoso, Selene siempre daba fechas y horas exactas, y era puntual, que esta vez no lo fuera le llamó la atención aún más, "¿Cuando exactamente?"

Selene inhaló, "Pensaba en un par de días," y tenía que confiar en que Michael no fuera a hacer un desastre mientras ella no estuviera, y así aquí venía lo peor de esa conversación, "Y voy a ir sola."

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Capítulo 19

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Se despertó a media tarde con las mismas condiciones del día anterior, una tempestad reinando afuera. Trató de conciliar el sueño de nuevo pero tras media hora no pudo y decidió empezar su día desde ahora, de todas formas tenían mucho por hacer, un inventario de lo que dejarían y de lo que llevarían consigo en su viaje de seis días en busca de Tanis, ¿quién hubiera creído que tendría que recurrir a Tanis por ayuda…? Y era lo que llevarían y dejarían en plural porque Michael no había querido dejarla ir sola. Claro, le daba la razón de que unidos era mejor que separados, pero separados si algo sucedía él estaría a salvo.

Después de levantarse, alimentarse y bañarse salió en busca de Michael, primero creyó que lo encontraría en el sillón de afuera de su habitación pero no estaba allí. Hacía unas horas le había dicho que en su insomnio hacía lo que una vez los lycans habían hecho, hacía de guardia diurno a falta de sistema de vigilancia cerrada. Así que decidió subir a buscarlo, solo que esta vez para traerlo al sótano para que la ayudara a hacer el conteo de hasta la última bala y la ultima bolsa de sangre, que ahora venía a notar les quedaba para menos de un mes, lo cual no era bueno. Supuso que si continuaban viviendo aquí podrían hacerse a unos animales por unos tres o cuatro meses mientras pensaba el plan a seguir, no se podían quedar mayor tiempo que ese. Cuando llegó al primer piso notó la misma condición climática del día anterior pero se detuvo en cuanto algo le llamó la atención, olía a sangre vieja, sangre dañada. El olor era fuerte aunque podía decir que provenía de poca sangre, preocupada vio la forma de Michael en su cama y al asegurarse desde esa distancia que estaba bien siguió el olor. Lo que encontró no le gustó nada.

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Selene se encontraba haciendo su inventario cuando una hora y media después vio a Michael bajando las escaleras. La furia que tenía en ese momento era una de las razones por las cuales era mejor eludir todo sentimiento, o sea, no era solo furia lo que tenía, estaba mezclada con decepción. "¿Ya te hiciste la transfusión de sangre?" le preguntó aun antes de que acabara de bajar las gradas.

Michael continuó bajando, ya estaba al tanto de que ella lo sabía. Antes de acostarse había sacado las mangueras que había estado re utilizando para hacerse las transfusiones –poco higiénico para un doctor, cabía notar–, las había estado a punto de sacar de la casa e irlas a enterrar pero por el cansancio estúpidamente había decidido hacerlo después, y después se le había olvidado. Por primera vez había sido descuidado y ella se dio cuenta. Cuando fue a votarlas de una vez por todas se encontró con las mangueras afuera de la chuspa plástica en que las había metido, y fuera del tarro de la basura, donde evidentemente Selene las había dejado para así decirle que ya lo sabía. Todo este tiempo se había estado aprovechando de la media mañana cuando Selene estaba en compañía de Morfeo y no había forma que saliera a buscarlo así que alistaba todo lo que pudiera necesitar y se punzaba la vena para que el líquido lo beneficiara de esa manera. Sabía que se iba a armar la de Troya y por eso no había bajado inmediatamente a buscarla. Enfrentarse a su fría persona era algo que no le agradaría a nadie, mucho menos a él.

Se sentía cono una ilusa, Michael había jugado bien el plan en esos dos meses, ahora que caía en cuenta ella nunca lo había visto bebiendo, siempre que le brindaba sangre la rechazaba aludiendo que estaba lleno, y aunque dijese cosas que a veces la hacían dudar de él lo hacía a un lado porque era Michael, y había visto bolsas de sangre vacías donde él las había colocado estratégicamente para hacerle creer que se estaba alimentando, ciertamente había jugado muy bien el plan.

Al no verla siquiera levantar la mirada del cartucho de balas que estaba contando exhaló, "Siento haberte mentido pero–"

Más lo sentía ella, haber sido tan crédula al haberle caído fácilmente, y recordar que hasta le había dicho que se había adaptado al cambio fácilmente, "Ayer, me pudiste haber matado." Ahora podía ver porque era que él se sentía tan culpable.

Decidió hacerse frente a ella a ver si así le prestaba atención, "No. Selene yo me hubiera detenido antes de hacerte un daño mayor–"

¿Por qué y hasta le creía? Le acababa de demostrar que era un mentiroso. "Sí, es realmente provechoso que pienses de esa manera." No podía ni mirarlo, sentía que si lo hacía cogería el arma de encima de la mesa y le dispararía.

Michael sabía desde un principio que ella se daría cuenta, no creyó que iba a hacer justo el día después de acostarse con él. "No soy como los otros inmortales allá afuera, Selene. Tu misma lo dijiste una vez. Yo juego con otras reglas y quiero descubrir cuáles son."

¿Ahora la culpaba a ella por su cobardía? No aguantándolo le levantó la mirada, "Yo de ti trataría de ser mas responsable." Todo este tiempo había creído que con él estaba más segura sólo para darse cuenta que era al contrario, tenía un enemigo potencial durmiendo prácticamente a su lado. "Lárgate si no quieres que te dispare."

Fue tomado por sorpresa cuando la vio levantando la cabeza y encontrándose con sus ojos azules, estaba iracunda. "No, Selene, yo–" Selene miró hacia el arma, mentiras, odiaba las mentiras. Michael no sabía que era peor, que tan solo lo regañara, o que tomara una posición pasivo agresiva. "He sido sumamente cuidadoso y hasta ahora–" la mirada de Selene se endureció y la vio levantándose del asiento, él dio un paso hacia atrás alerta a lo que pudiera suceder pues en la mente no le cabía que le fuera a disparar, pero eso fue lo que sucedió, en cuanto escuchó el primer estruendo que le pasó a unos centímetros del hombro pero que no lo lastimó se le acercó por el arma, obviamente no se iba enfrentar con ella, tan solo la iba a desarmar. Como era de esperarse ambos lucharon por esta y ambos sabían que él tenía las de ganar, lo que olvidó por completo era que Selene era una guerrero y tenía sus mañas. Ella le soltó el arma y en cuanto él creyó haber ganado y dejó su estancia defensiva, un pie de ella inmediatamente le pegó por detrás de los suyos, quitándole el apoyo del piso y haciéndolo caer acostado, ella tomando otra pistola y apretando el gatillo varias veces, sólo que no escuchó las explosiones que debería de escuchar. Había planeado todo esto. Selene le disparó cuatro veces y él inmediatamente se levantó mirándose al pecho, ella al ver que los tranquilizantes no hacían efecto inmediato le disparó de nuevo pero la verdad fue que en cuanto Michael se levantó rápidamente había sentido el efecto. Se sacó los dos dardos que pudo mientras caminaba hacia atrás y se estrellaba con algo, al ir a coge el tercer dardo vio que sus dedos no respondían, no sentía nada, la vista la tenía borrosa, miró a Selene, "¿Cómo te atreves?" lo que escuchó le salió de la boca fueron sonidos sin sentido, ¿cómo se atrevía a hacerle eso? Ella le mantuvo la mirada y como si nada le disparó nuevamente. Sus piernas se sintieron como gelatina y se sintió cayendo, el duro golpe de su cabeza en el piso le dejó saber que se la había abierto. Sin poderse mover tan solo miró en frente de sí, veía los pies de Selene y las patas de la mesa, las botas en frente suyo hicieron un giro de ciento ochenta grados y se alejaron en dirección contraria.

Selene se dirigió al refrigerador que tenían y extrajo dos bolsas de sangre y luego se dirigió hacia él. Ver que se había cortado en la frente no le interesó, se sanaría incluso antes de que volviera a despertar. Se agachó a su lado y colocó la cabeza sobre sus piernas. Con las dos manos le abrió la boca y después le introdujo la culata de la beretta que él mismo le había quitado, manteniéndole así la boca abierta, cogió una de las bolsas, la destapó con sus propios dientes y después la inclinó hacia él dejando que un chorro considerable le cayera. Tras unos segundos se detuvo, viendo que inconsciente su cuerpo hacía lo que despierto se negaba hacer. Sin saber empezó a pasar la sangre, Selene lo alimentó una y otra vez hasta que las dos bolsas desaparecieron. Escuchando como su estomago empezaba a rugir fuertemente después de meses de poca comida. Sin cuidado alguno Selene se levantó, no importándole que la cabeza de Michael volviera a golpear el piso violentamente, abriéndose de nuevo otra herida. Caminó hasta el refrigerador y sacó otra bolsa, esta no la destapó sino que se la aventó encima mientras iba y subía hasta la habitación de él, siendo la primera vez que entraba se la revolcó para encontrar lo que utilizaba para colocarse la sangre como si fueran sueros. Lo poco y nada que había en la cabaña hacía que no hubieran muchos escondites, menos de cinco minutos después encontró todo lo que había, o al menos que creía había, pensó sospechosamente. Selene ubicó todo en el bote metálico de la basura y le echó gasolina, un segundo después prendió el fuego sin miedos a que este se fuera a propagar. Minutos después de estar segura de que todo se había quemado colocó la tapa encima y el fuego se extinguió en cuestión de segundos.

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Poco a poco la mente de Michael empezó a despertar, obviamente al principio calmado, creyendo que despertaba después de un momento de descanso pero en cuanto empezó a sentir el hormigueo por todo su cuerpo y el malestar recordó lo que había sucedido. Inmediatamente trató de levantarse pero su cuerpo no le respondió inmediatamente, lo que sí reconoció fue que no había perdido el conocimiento mirando hacia el techo sino hacia un lado, algo había sucedido mientras estaba fuera de sí. Trató de girar la cabeza para ver si ella continuaba ahí pero no pudo, y así, por varios minutos estuvo tratando de mover cada musculo de su cuerpo hasta que poco a poco empezó a sentir que volvía a tener el control motor de este. Lo primero que hizo fue sentarse y al hacerlo sintió que algo cayó desde su pecho hasta sus piernas, al mirar hacia abajo vio una bolsa de sangre, inmediatamente la cogió, el mensaje obvio, aliméntate. Exhaló y al momento de hacerlo sintió algo raro en su aliento, sabor metálico y viejo, "No." Inmediatamente se tocó la cara y sintió algo cerca alrededor de su boca, Selene no se había atrevido, se dijo mirando a su alrededor pero no sentía la presencia de ella cerca, de un solo movimiento se levantó y se arrepintió de haberlo hecho, cogiéndose fuertemente del pasamanos subió las escaleras. En cuanto estuvo en la puerta de su habitación y vio el desorden supo que sí, que ella sí se había atrevido, caminó hasta el baño y en cuanto vio su reflejo en el espejo sus dudas se despejaron al verse la boca manchada de sangre seca. Inmediatamente abrió el chorro y se limpió la cara, se juagó la boca y después para ver si se le quitaba el malestar se metió un baño. Para cuando salió de este no tuvo que buscar ropas, lo poco y nada que tenía estaba tirado en el piso, se colocó lo primero que encontró y después caminó a buscar las jeringas, las mangueras y el algodón pero no encontró nada. Selene lo había encontrado. Escuchó un sonido fuerte, de una puerta cerrándose y siguió ese sonido, deteniéndose en la cocina al ver que el tarro metálico parecía descompuesto, al asomarse y encontrar la parte de adentro negra y derretida supo lo que había sucedido. Sintiéndose como nuevo se dirigió al garaje, en cuanto llegó viéndola meter maleta tras maleta en los asientos traseros, "No tenías ningún derecho de hacer lo que hiciste." Si él no se quería alimentar era problema de él. Las transfusiones le habían ayudado a balancear la falta de alimentación y eso era suficiente.

"Esta es mi casa, Michael, si no quieres vivir bajo mis reglas muy bien te puedes largar." Le contestó sin siquiera mirarlo, ya había sido como hora que despertara.

¿Ahora era su madre? "La decisión que tomé estaba funcionando que a ti no te guste–"

"No tengo ningún interés en discutir eso." Le interrumpió, "Las cosas son muy claras," le dijo por primera vez mirándolo, "O te empiezas a alimentar como se debe y partimos para donde Tanis o no lo haces…..pero cuando regrese en dos semanas no te quiero encontrar aquí." No lo iba a arriesgar todo solo por uno de sus caprichos.

Sus palabras para nada lo sorprendieron, si lo había drogado y alimentado sin su permiso porque le iba a sorprender que le diera un ultimátum echándolo, "¿Por qué todo para ti tiene que ser blanco o negro?"

"Porque lo es. Simplemente has tenido suerte de que tus idioteces te hayan funcionado por el momento. Tu cuerpo no está diseñado para eso, y cuando este se dé por vencido no quiero estar ahí, ni para que me mates, ni para limpiar el desastre. Y cuando eso suceda no me voy a interponer entre tú y los traficantes de muerte. Así que decide." Le dijo, aventándole una bolsa de sangre.

Michael la cogió en el aire, ¿Se iba a marchar para donde Tanis ya? ¿Qué tanto tiempo había pasado? ¿Un par de horas o un día completo? "¿En verdad quieres que me vaya?"

"Eres importante." Aún con enojo le admitió con sinceridad, después de todo si estaba enojada era porque él no era cualquier otro inmortal del que se pudiera deshacer sin parpadear, "Pero también lo es mi vida. No puedo estar huyendo de un grupo para también tener que preocuparme en si harás algo estúpido mientras duermo."

"Así que tan solo–"

Lo volvió a interrumpir en cuanto dio un paso hacia ella, obviamente iba a traer a coalición los sentimientos entre ellos, "No soy una persona que se rige por sus deseos sino por lo que se debe o no hacer."

Michael inmediatamente se detuvo, "Haz dejado eso en claro en más de una ocasión." Le contestó.

Selene le dio una última mirada, "Me voy en media hora," le informó antes de pasarlo de lado, tenía media hora para elegir.

Michael miró la bolsa en su mano y de la rabia aplicó demasiada presión estallándola. "¡Mierda!" gritó. No se podía alimentar. Era algo asqueroso lo que le pedía, inconcebible, pero tampoco se podía traer a siquiera pensar en marcharse. Todo este tiempo había estado a salvo porque ella sabía cómo su mundo se movía, como pensaban los traficantes, los lycans. No queriendo estar más ahí volvió a tomar otro baño, se cambió la ropa y metió más en una maleta. Minutos después estaba de nuevo en el garaje, mirando fijamente el asqueroso reguero de sangre.

Selene volvió al garaje puntualmente, desilusionándose al ver el reguero en el piso, aparentemente había tomado su decisión. De consuelo le quedaba que al menos las cosas entre ellos no habían progresado de a mucho, "Ni siquiera creas que te voy a acercar al pueblo." Desde ese momento estaba solo.

"Quiero ir contigo." Le dijo, en el momento sintiendo el más profundo odio contra ella. Quería que hiciera algo que él no podía hacer.

Sus palabras la sorprendieron haciéndola detener, pero recobrando el aplomo nuevamente siguió su camino. Abrió el maletero del carro y después una de las maletas sacando otra bolsa de sangre para aventársela nuevamente. "Entonces aliméntate. No lo has hecho en veinticuatro horas."

Para ahora era obvio que Selene lo haría alimentarse en frente de ella, desilusionado volvió a mirar la bolsa, nauseas viniendo con todo incluso antes de destaparla. Podía decirle que no, mandarla a la mierda y marcharse, pero eso sería un mal mayor. ¿Cuánto tiempo duraría vivo? ¿Cuánto tiempo le tomaría para regresar buscando su ayuda? Dejando de pensar en lo que hacía destapó la bolsa e inmediatamente inhaló el líquido, nauseas viniéndole con todo y devolviendo la sangre…..pero las nauseas notó fueron llamadas, el cambio le llegó sin llamarlo, sorpresivamente se sintió cambiando y la boca volviéndose agua.

Selene lo vio transformado y bebiéndose la sangre con ansia, inmediatamente se montó al carro, esperando. Unos momentos después lo vio volviendo a su forma humana, respirando fuertemente y extrañado de lo sucedido. Sin darle espera encendió el carro y lo sacó del garaje, Michael miró hacia ella, aproximándose y cerrando la puerta, y después, metiéndose en este.

"Acabo de perder lo único que me quedaba de mi humanidad." Le dijo, con rencor en su voz y sin mirarla, mirando hacia la ventanilla, ignorándola.

Selene lo volteó a mirar. Ella había hecho lo mismo que Michael, sólo que no se había detenido o la habían detenido antes de que matara a alguien. Viktor había sido compresivo, la había hecho beber sangre animal y se había quedado a su lado mientras ella lloraba y le decía prácticamente lo mismo que Michael le había dicho, que estaba perdiendo su humanidad poco a poco. ¿Entonces porque no se podía identificar con él? ¿Por qué no sentía la necesidad de hacerle esto más fácil? "No seas ridículo, eso sucederá cuando mates a alguien." Le contestó con el más puro desdén y no arrepintiéndose de decirlo.

Inmediatamente quiso mandarla a la mierda pero se imaginaba como lo tomaría "Cállate." Prefirió contestarle, inmediatamente el carro siendo acelerado. ¿Por qué se querría quedar con alguien tan hiriente?

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