Perdón por la espera. La gripe no me dejó mucha inspiración esta semana, pero ya he vuelto a la carga así que puedo subir este cap. sin problemas…Bueno, excepto los problemas que me ameritaron ciertas líneas. Ya verán por qué.
En fin, acá les va.
Enjoy!
Disclaimer: The Mentalist no me pertenece y quizás después que lean esto pensarán que es lo mejor (ataque de inseguridad)
Faltaban 15 minutos para la medianoche cuando Jane perdió oficialmente la paciencia. No importaba cuánta TV intentase ver ni cuántas tazas de té se sentase a beber. Necesitaba saber de una vez si había matado o no a Red John, al verdadero al menos.
Sentado en el sofá de brazos cruzados y con un insistente tic nervioso en su pierna derecha miró el teléfono celular en la mesa de té frente suyo, resistiendo la tentación de alcanzarlo y discar el número de Lisbon. Ella le había dicho que no hiciera nada estúpido y contactarla estando aún en el trabajo ciertamente calificaba como tal, pero no podía soportar más la espera ¡Al demonio si lo descubrían y lo arrestaban! Nunca había sido de los que se quedaban esperando resignados.
De pronto, un sonido de llaves en la cerradura lo distrajo y antes de que pudiera hacer algo vio a Lisbon aparecer por la puerta. Sin embargo, a pesar de que era justamente lo que había esperado todo el día, lejos de lanzarse a hacerle preguntas tal como lo había planeado todo lo que atinó a hacer fue ponerse de pie y mirarla lleno de preocupación. No podía verle el rostro porque no despegaba los ojos del suelo, pero su lenguaje corporal hablaba por sí solo.
-sólo dame un momento- respondió cortante antes de que pudiese saludarla. Jane levantó las manos en señal de paz y volvió a su asiento dejándola quitarse la chaqueta a tirones. Estaba a la defensiva, tal como cuando se negaba a admitir que él siempre había estado en lo cierto. En esencia, ya tenía la respuesta de lo que le urgía saber así que pudo concederle su deseo y un poco menos ansioso la dejó tranquilizarse hasta que se derrumbó a su lado, hundiéndose en los cojines.
-si dices "te lo dije"- le advirtió restregándose los ojos llenos de cansancio- juro que te disparo.
Jane sonrió y le sirvió vino en una de las copas que había traído un par de horas atrás, casi seguro de que iban a necesitarlas en cuanto ella llegase a casa.
- Hightower aún se niega a creerlo- dijo algo más reanimada gracias a la tercera ronda de tinto cortesía de Jane-, pero tampoco es estúpida como para cerrarse a la idea que puede ser Red John otra vez así que extraoficialmente el caso se está manejando como uno suyo. Sólo la unidad, ella y Pat saben de lo de la cara feliz en el cadáver mientras que para el resto sigue siendo un crimen cualquiera.
-Ya veo ¿Y han logrado dar con el tal Jorden H.?- inquirió pensativo.
-es un callejón sin salida- respondió desanimada-. No hay ninguna persona con ese nombre en los registros, lo que confirma que se trata de un anagrama. Tampoco hay posibilidades que pueda ser identificado porque según registros este tipo estuvo con el cuerpo durante el turno de noche así que nadie lo vio como para identificarlo y ningún guardia recuerda haber hecho entrar a alguien sospechoso tampoco. Borró alguna evidencia, si alguna vez hubo, limpió el cuerpo como se suponía que tenía que hacer, dibujó la cara y se largó.
Jane se limitó a asentir y continuó con los codos sobre las rodillas y manos apoyadas en el mentón. Lisbon bebió el último sorbo que le quedaba en su copa y se quedó en silencio esperando que eso fuese todo por hoy. Pasaban de las 3 de la mañana y estaba exhausta. Sus preguntas eran cortas y precisas, pero implicaban una larga y agotadora respuesta de su parte y ya no tenía energías para eso cuando todo lo que quería era recostar su cabeza en una almohada y dormir aunque fuese sólo un par de horas.
-continuemos en la mañana ¿Bien?- dijo aprovechando la pausa- Ambos necesitamos descansar.
-¿descansar?- preguntó saliendo de pronto de su ensimismamiento-¡un momento! Aún tenemos que decidir qué haremos.
-¿haremos?
-Oh, vamos, Teresa. Sabes a lo que me refiero. Red John no está muerto y…
-quizás- lo interrumpió poniéndose se pie y recogiendo las copas vacías de la mesa-, pero nosotros no "haremos" nada porque tú te quedas aquí.
Jane quedó atónito por unos segundos, tratando de dilucidar si era en serio o no lo que acababa de escuchar. Tenía que estar bromeando, aunque su rostro resuelto demostrara lo contrario.
- no me voy a quedar de brazos cruzados mientras Red John anda suelto por ahí- dijo decidido siguiéndola a la cocina.
-¿Qué otra cosa puedes hacer?- preguntó- Eres prófugo de la justicia quieras o no. No puede aparecerte por el CBI ni en los interrogatorios ni en las escenas del crimen sin arriesgarte a ser arrestado. Mataste a un hombre, Jane, por lo general la policía se toma eso en serio.
Él soltó una risa sardónica
-Pero no se tomó en serio que ese tal Creedy podía haber sido Red John…
-¡Tal vez porque no lo era!- exclamó tajante-¡Podía haber sido tanto un maldito cómplice o un hombre inocente! ¡No podíamos correr ese riesgo! ¡Tú lo corriste y ya viste cómo salió todo!
Podía notar cómo su rostro se ensombrecía mientras le gritaba, pero no fue hasta que vio un dejo de dolor en éste que supo que era suficiente. Se mordió el labio, algo apenada. No era su intención escarbar un asunto tan delicado sólo para convencerlo de quedarse en casa.
-Hey. Mírame- le pidió buscando sus ojos-. Lo siento. Todo saldrá bien ¿ok?
Se acercó hasta quedar sólo uno par de centímetros de distancia de él.
-estoy harto- susurró casi imperceptiblemente-. Las cosas no deberían haber resultado así.
-Jane…- Lisbon podía sentir cómo un par de manos se aferraban a sus brazos poco a poco.
-Patrick-la corrigió.
-Patrick- continuó aún sin acostumbrarse a usar su nombre de pila-. Sabías lo que iba a suceder y las consecuencias ¡Maldición! ¿Por qué no alegaste legítima defensa, grandísimo idiota?
Él sonrió con su rostro cada vez más cerca hasta que su frente se apoyó en la suya como si el cansancio se hubiese apoderado súbitamente de él y la necesitase como su apoyo para no caer.
Cerraron los ojos sólo escuchando el sonido de la respiración y los latidos nerviosos del otro.
-porque no era cierto. Además no quería hacerte mentir.
Hubiese puesto los ojos en blancos si no los tuviese cerrados.
-Imbécil orgulloso- murmuró.
La situación era casi irónica. Estar así tan cerca del otro, la conversación que estaban teniendo…Era casi lo mismo que había sucedido seis meses atrás en esa carretera en las afueras de California. Sólo que esta vez, a pesar de que no tenían la presión de ser descubiertos de un momento a otro, no sintió el apremio de que la besara de improviso tal como lo había hecho en ese entonces. Había algo en él, algo que había notado apenas lo había vuelto a ver que la mantenía distante y hasta ausente. No podía describir qué era exactamente, pero le impedían sentirse cómoda ahí con él.
-no hagas nada estúpido- repitió para distraerse de sus propios pensamientos-. Red John está ansioso por demostrar que está vivo y de alguna manera va a querer hacerte volver al juego para que lo demuestres. Esperemos que para ese entonces la muerte de Creedy ya no le importe tanto a Hightower. Con un poco de suerte podrás ver a ese bastardo siendo arrestado con tus propios ojos…
-¿arrestado? No va a tener tanta suerte si puedo evitarlo.
Fue entonces cuando se dio cuenta. Abrió los ojos y se apartó de él rompiendo la especie de trance en el cual estaban inmersos.
-¿qué sucede?- preguntó extrañado.
-Nada- mintió sin importarle que lo notase o no-. Sólo estoy…cansada. Creo que me iré a dormir.
Pasó por su lado sin siquiera darle las buenas noches y prácticamente corrió a encerrarse en su habitación.
Ahora entendía qué era lo que le disgustaba tanto o, más bien, lo que faltaba en él. No había ni una pizca de culpa por haber matado al sujeto equivocado.
Un escalofrío recorrió su espina. Aquella noche después de haberle disparado a Creedy se veía tan perdido y arrepentido, tan humano. Por eso lo había ayudado. Había tenido que cometer el error para darse cuenta de lo que había hecho y de que sus advertencias no habían sido en vano. Lisbon lo había comprendido y perdonado por eso, pero ahora…
Otra vez estaba esa chispa de venganza en sus ojos. Como si nada de eso no nunca hubiese sucedido y lo hubiese borrado de su mente con una frialdad perturbadora. Todo lo que importaba era matar a Red John otra vez y Creedy había sido sólo un pequeño traspié para lograrlo.
Escuchó la puerta de su departamento cerrarse e instintivamente sintió alivio.
No lo quería cerca de ella de esa manera.
Leer estas cosas con más fáciles que escribirlas así que estoy ansiosa por saber su opinión acerca de cómo quedó. Reviews PLZ!
Preview:
"-Tienes que saber, Teresa, que si él trata de contactarte de cualquier manera es tu deber hacérnoslo saber de inmediato. Sé que puede ser difícil. No soy estúpida. Durante meses los vi interactuar juntos…déjame continuar- acortó al ver que ella saltaba a discutirle- y sé que decir que ustedes dos eran "cercanos" no es sólo cierto como también poco exacto así que hay un cierto conflicto de intereses al cual debo estar atenta (…)"
