Capítulo 4: El lago
POV Peeta
He estado ayudando a Katniss a redecorar su casa durante esta semana. Hemos pintado, cambiado los muebles, toda la decoración de la casa a excepción de la habitación de Prim. Ahí no me ha dejado pasar. Dice que no quiere que nadie entre porque se perdería la esencia de su hermana. La entiendo perfectamente porque yo haría lo mismo si la panadería siguiese en pié, pero no hay panadería y tampoco recuerdos.
Ayer me dijo que hoy me iba a llevar a ese sitio especial y por eso me encuentro empaquetando la comida y bebida que me había propuesto llevar Katniss para preparar una especia de picnic. Yo la verdad no tenía ni la menor idea de dónde me quería llevar pero ella me había dicho que era un lugar muy especial para ella y eso me provocó un vuelco en el corazón.
Katniss era demasiado reservada y que me abriese un trocito de su mundo me hacía pensar que me estaba colando en su corazón y me estaba convierte en alguien importante para ella. Tampoco quería hacerme ilusiones. Siempre que me confiaba ella siempre lograba hacerme daño con sus actos o con sus palabras. Sé que no lo hacia aposta ni queriendo pero yo ya no podría soportar que me siguiese hacer daño y por eso había decidido retomar la relación poco a poco. No quería salir dañado y tampoco quería que ella saliese dañada. Las cosas poco a poco.
No tenía todavía claro si aún seguía queriendo a Katniss y eso me mataba completamente. Ella parecía saber cuales eran sus sentimientos hacia mí. Yo no los tenía claro y tampoco creía que ella los tuviese claros por completo. Me molestaba bastante que se hubiera dado cuenta de sus sentimientos hacia mí mientras me encontraba secuestrado en el Capitolio, ¿tenían que hacerme daño para que se diese cuenta de que me quería?. Eso me parecía muy injusto.
Antes de que me secuestrasen yo tenía muy claros mis sentimientos. La quería, bueno no, la amaba más que a nadie en este mundo y se lo demostraba en cada momento después de los primeros juegos. Ahí había tenido la oportunidad de demostrarle que llevaba enamorado de ella desde que tengo uso de razón. Pero ella en cambio se mostraba confusa por lo que sentía por mí. He de aceptar, que sí, hubo momentos en los que sentí que ella tal vez, y solo tal vez, me quería. Claro que nunca pensé que la intensidad de ese sentimiento igualaba al mío. Nunca. No era tonto, de hecho era bastante observador y a Katniss yo le provocaba una clase de efecto que aún no llegaba a entender.
Era muy difícil llegar a entender los sentimientos de Katniss porque ella era una persona difícil que le costaba abrirse a los demás. Aunque en varias ocasiones ella me había hecho saber que conmigo ella era mucho más abierta que con cualquier otra persona, es decir, Gale. Eso había alimentado mi ego en más de una ocasión, que Katniss contase más conmigo que con su mejor amigo. Pero rápidamente desechaba esa idea. Con Gale, Katniss había vivido muchas cosas y a mí apenas me conocía. Pero no podía negar que entre ella y yo existía un vínculo muy especial, puede que debido a la escena del pan quemado que le tiré cuando éramos niños.
La escena del pan quemado no la habían tocado los del Capitolio. Recordaba exactamente cada detalle de cómo le lancé el pan y la regaña que obtuve después por parte de mi madre. Ella siempre tan cariñosa. Valió la pena porque logré que Katniss no se muriese de hambre y tampoco su familia.
Desde aquel entonces notaba como ella me observaba y obviamente yo también la observaba porque yo me encontraba perdidamente enamorado de ella, Ella era como mi luz atravesando la más fría oscuridad. Ella me alegraba cada segundo de mi pobre existencia y soñaba con que fuese mi novia algún día, cosa que veía imposible ya que era una chica de la Veta. Eso me recordaba a la triste historia de mi padre con la madre de Katniss. Mi padre me había contado que él estuvo enamorado de la madre de Katniss pero que ella había acabado casándose con un minero, en parte porque ella se había enamorado de ese minero pero también porque un comerciante, como lo era mi padre, no se podía casa ni juntar con una persona de la Veta. Al final mi padre se había casado con mi madre dejando escapar al que probablemente había sido el amor de su vida. Por esa razón era una historia triste y me recordaba a la historia que hemos vivido Katniss y yo.
Siempre había fantaseado con casarme con ella y tener muchos hijos, Pero era simplemente eso fantasías. Mi madre nunca me lo hubiera permitido, ¿juntarme con una niña de la Veta, casarme con ella y tener hijos con ella?. Se habría mofado en mi misma cara. Ella quería emparejarme con la hija de otro comerciante como por ejemplo Delly. Ella era mi amiga de la infancia, la única que sabía de mis sentimientos hacia Katniss, mi confidente. Ella había sido capaz de ordenar mis pensamientos e incluso algunos sentimientos renacieron gracias a ella mientras que estuve en el 13. Solo era una gran amiga y nunca se hubiera convertido en alguien más porque preferiría haberme quedado solo para todo la vida sino tenía el amor de Katniss. Lo sé, era un poco iluso.
Vivir los juegos del hambre, un vasallaje y un secuestro me han hecho madurar y sentirme muy confuso. Han logrado no sentirme seguro conmigo mismo y por lo tanto no sentirme a gusto con Katniss, Antes del secuestro me sentía el hombre más seguro del mundo y quería luchar por el amor de Katniss, pero ahora ya no tenía esa seguridad. Se había esfumado y no sabía si alguna vez llegaría a recuperarla.
Tenía que lograrlo, no podía dejar que el Capitolio me convirtiese en una pieza de sus juegos. Aunque en ciento modo creo que lo lograron. Me habían convertido en un muto, en un muto para Katniss y todos los que me rodean. Habían acabado con todo mi ser y todo para poder destruir a Katniss porque para ella yo lo era todo según ellos. Yo me negaba a creerlo pero llegué a ver a Katniss hundida por mi secuestro. En el 13 me había dicho que ella se negaba a colaborar con la propaganda del cintajo solo por el simple hecho de que no quería que me hiciesen daño. A cada paso que ella daba el que salía herido era yo. En eso tenía razón. Todo el mundo me decía que ella me quería que incluso me amaba más que a nada pero yo seguía creyendo que todo era una simple fachada para llamar la atención.
Noto que la cabeza me da muchas vueltas y me siento en una silla de mi cocina. Esto me pasa muy a menudo cuando hago rondar estas ideas por la cabeza y las voy analizando detenidamente. Mi cabeza llega a un límite y cuando lo cruza me pide que pare. Puede que esto se deba al veneno que corre por mis venas. Por eso tenía que sentarme e intentar relajarme para que no me diera ningún ataque. Respiro profundamente y relajo cada ápice de mi cuerpo. Cuando noto que ya estoy más relajado y que el mareo ha pasado voy hacia la puerta.
Me dispongo a ir a casa de Katniss cuando observo el buzón que hay al lado de mi casa y por pura curiosidad me da por abrirlo. Dentro hay una carta con el sello del nuevo logo del Capitolio. Parece que es una carta oficial y el miedo recorre todo mi cuerpo. No, no quiero abrirla. Quiero disfrutar de este bello día soleado con Katniss así que dejo la carta en la entradita de mi casa y me dirijo hacia la casa de Katniss.
Cuando llego toco a la puerta con dos golpes. Esos dos golpes los reconoce ella muy bien, ya que soy el único que toca a su puerta cada mañana para ir a ayudarla con el desayuno y con la casa.
Ella me abre con una sonrisa radiante en la cara, una que hacía tiempo no veía en su cara. Está simplemente preciosa. Lleva un vestido suelto corto por encima de sus rodillas de color celeste que la hacen resaltar sus preciosos ojos grises y también su piel aceitunada. Lleva unas sandalias de color beís y el pelo recogido en su habitual trenza. Hacía tiempo que no la veía llevar vestido. Creo recordar que desde la boda de Finnick y Annie cuando ella y yo habíamos tenido esa conversación que me dejo hecho una furia.
Yo le devolví la sonrisa mirándola de arriba a abajo. Tenía un cuerpo perfecto, unas curvas impresionantes y ¡oh! la mejor parte de todo su cuerpo era la parte de sus senos que eran perfectamente redondos y… Peeta para ya por favor, no dejes que las hormonas piensen por ti.
Yo me encontraba vestido con un polo azul marino y unos pantalones blancos. Menos mal que ella iba también arreglada, ya que a mi me daba la impresión de que iba demasiado arreglado pero la ocasión lo merecía. Me iba a llevar a un sitio muy especial para ella y yo no podía ir vestido de cualquier manera. La ropa siempre me ha dado igual pero en esta ocasión quería arreglarme por ella y siento que ella ha hecho lo mismo por mí.
-Hola.- rompe el silencio con su voz dulce.
-Hola.- le contesto sonriendo porque no puedo parar de sonreír, porque estoy muy nervioso y porque tengo a la mujer más guapa del mundo delante de mí-. Estás preciosa.
Noto que el color rojo ocupa la mayor parte de sus mejillas y sonrío por ello.
-Gracias, t-t-tú también estás muy guapo Peeta.- consigue decir.
-Muchas gracias.- le respondo sonriendo y mirando el suelo sin saber en realidad dónde mirar. Bueno sí lo sé pero no quiero que se sienta incómoda.
-¿Nos vamos?.- dice rompiendo otra vez el silencio.
Yo solo asiento y le tiendo una mano para que la coja y vayamos hasta ese sitio cogidos de la mano. Ella me coge la mano sin dudarlo y yo la sonrío de lado. Cierra la puerta de su casa y nos ponemos en marcha hasta llegar a ese lugar. No me es de extrañar que vayamos de camino por el bosque y en eso había pensado mientras que había empaquetado las cosas. Había metido un mantel por si comíamos en la fina hierba del bosque.
Pero cuando veo que los árboles van abriendo paso a un precioso lago del cual no tenía conciencia de que existía, mi expresión se va tornando a sorpresa por encontrarme este lugar tan maravilloso a unos cuantos metros de mi casa. Sigo agarrando con fuerza la mano de Katniss y no la suelto hasta que llegamos a un precioso prado que hay justamente al lado del lago.
Katniss se me queda mirando, ya que noto de reojo que me está observando sonriente. Yo me giro y le devuelvo la sonrisa.
-Este lugar es simplemente precioso Katniss, gracias por traerme aquí.- le doy un beso en la mejilla y ese sonrojo de antes vuelve a aparecer en su cara.
-Este es un lugar muy especial para mi. Mi padre me tría aquí cuando era pequeña y solo nosotros dos sabíamos de su existencia. No había traído aquí nunca, bueno cuando estábamos haciendo la promo traje aquí al equipo pero eso no cuenta.- me dice mientras observa fijamente el lago.
-¿No habías ni siquiera traído a Gale?.- la curiosidad al final ha podido conmigo. Necesito que me responda. Necesito saber si lo ha traído a él aquí. Necesito saber si soy especial para ella.
-No, solo vino a buscarme aquí antes de la gira de la victoria y había venido con la gente del 13, pero te seguro que nunca lo había traído aquí Peeta, por favor no hablemos de él ¿vale?. Este día es solo para nosotros.
-De acuerdo, lo siento.
-No lo sientas.- pasa sus manos por mis mejillas y me mira anhelando algo que sé que espera que haga, pero no, no puedo besarla porque me dejaría llevar y perdería el control.
Carraspeo y miro hacia el lago. Sé que ella se ha decepcionado por no recibir ese beso pero quiero que la cosas vayan lentas no rápidas, ya no.
-¿Vamos a sentarnos allí?.- le pregunto
-Sí, allí está perfecto.- contesta mientras que yo paso a su lado para ir hacia el prado. Ella se queda parada siguiendo mirando el lago.
-Katniss… ¿vamos?
-Peeta ¿tú qué sientes por mí?.- me pregunta sin rodeos. Lo que siempre ha definido a Katniss es que es muy directa.
No sé qué decir realmente me he quedado sin palabras y me estoy empezando a poner bastante nervioso. Odio que me haga esto ahora. Podría al menos haberse esperado a que acabara el día para poder evadir su pregunta pero no, ha tenido que hacérmela ahora.
-Emmm… bueno…- me desespera esto-. ¿por qué me haces esto Katniss justo ahora?.
-Necesito que me digas ya qué es lo que sientes por mi Peeta. No puedo esperar más, creo que te he dejado el tiempo suficiente para pensar.
-¿El tiempo suficiente? Já, Katniss no puedo poner todos mis sentimientos en orden en tampoco tiempo, ese tiempo que me has dado.
-¿Por qué no me has besado antes?, ¿es por qué ya no te gusto verdad?. Me desconcierta Peeta en serio. Estos días has estado muy cercano y te lo agradezco pero necesito saber si me sigues queriendo o por lo menos si me quieres algo. Quiero estar contigo Peeta pero tú solo me sigues rechazando, ¿tienes miedo de que te vuelva a hacer daño?. Por eso no tengas miedo Peeta porque yo me voy a encargar de que esto funcione porque te amo, dios, te amo demasiado. Te amo más que a nadie en esta vida. Te amo y te necesito más que al propio aire y tú te sigues rehusando a estar conmigo y me duele. Me duele no estar contigo porque quiero poder besarte y tocarte. Quiero que vivamos juntos de una vez y despertar cada mañana junto a ti. Quiero que me arropes cada noche para alejar las pesadillas. Quiero vestirme y peinarme para ti como lo he hecho hoy. Quiero pasar cada segundo que queda de mi existencia junto a ti. No quiero perder más tiempo sin estar sin ti.- Yo me quedo sin palabras. Hoy está logrando que no salgan las palabras de mi boca y que solo me quede viéndola con brillo en mis ojos porque sé que se está abriendo a mí, que me está abriendo su corazón y sé que si no acepto esto nos hará mal a ambos-. Dí algo por favor, lo que sea.
-¿Qué quieres que diga?, ¿Qué te quiero? Katniss lo siento pero no puedo, no puedo hacerlo porque aún no tengo cl.- me interrumpe posando sus labios sobre los míos. Es tan agradable la sensación que me provocan sus labios que deseo más y más. No Peeta, sabes que tienes que parar no puedes pasar ese límite que tú mismo has fijado. Noto como la intensidad de su beso va aumentando así que la separo y la miro a los ojos sin saber qué hacer o decir. Ella apoya su frente con la mía y cierra los ojos. Yo respiro tranquilo disfrutando de su aroma que tanto me encanta.
-Deja de pensar tanto Peeta. Yo he hecho demasiado caso a mi cabeza durante todo este tiempo y mira como hemos acabado. Peeta ,por favor, deja que tu corazón te guíe. Haz solo lo que sientas-. Me da un pequeño beso.
Yo sigo sin responder. Katniss ha roto cualquier barrera que había forjado entre nosotros, ¿qué debía hacer ahora? ¿permitirme el lujo de decirle a Katniss "está bien Katniss vamos a intentarlo"? No quiero sufrir, no quiero que ella sufra.
-Peeta, ¿qué te dice tu corazón? No pienses solo siente.
-Me dice que sí que siento algo por ti pero que tiene miedo de sufrir.
-Yo también tengo miedo de sufrir pero tengo claro que te quiero y que quiero intentarlo. Sé que te cueste ver lo que es real o lo que no pero te aseguro que te amo y eso es real.
Ahora soy yo el que me lanzo a sus labios sin más contemplaciones. Necesito esto, la necesito a ella y solo ella. Porque aunque me cueste todavía admitirlo siempre ha sido ella. Ella corresponde mi beso con la misma intensidad. Muevo mis labios sobre los de ella con desespero y queriendo saborearla porque su sabor es lo mejor que he probado en mi maldita vida. Me vuelve loco. El beso va marcando más y más intensidad llegando a hacer un peligroso juego con nuestras lenguas. Mis manos se posan en su cadera y ella me rodea con sus brazos el cuello quedando sus manos enredadas en mi pelo. No existe un mundo alrededor nuestro. No hay nadie más excepto ella y yo.
Empiezo a notar como las piernas me van fallando por el propio deseo y voy bajando hasta la hierba a Katniss conmigo encima. Pongo mis manos en la hierba al lado de sus costados. Ella sigue con sus manos enredadas en mi pelo. Katniss sube una pierna encima de la mía y eso es lo que me enciende. Noto como mi erección va creciendo por momentos. Debo parar o después no podré hacerlo.
-Kat… debemos para.- digo entre beso y beso.
-Yo no quiero parar.
Sonrío.
-¿Qué pretendes que me muera de deseo?
-Ummm ¿no crees que es una buena forma de morir?.- me pregunta con una sonrisa ¿perversa?
-Es una idea muy tentadora pero debemos parar Katniss o después yo por lo menos no podré.
-Vale está bien.- me dice dándome el último beso e incorporándose sobre sus codos. Pone su cara muy cerca de la mía como si estuviese esperando que la dijese algo.
-¿Qué?.- pregunto curioso.
-¿No tienes nada que decirme Mellark?
-Ummm… que te amo.- la vuelvo a besar pasando mi lengua por su cavidad. Ella sonríe sobre mis labios
-No, no otra cosa.
-No comprendo, ¿qué quieres que te diga?.- la miro confuso.
-No sé tal vez y no es que me guste este tipo de escenitas tú mejor que nadie lo saber, pero no sé podrías decirme "¿Katniss te gustaría ser mi novia?2 o alguna cosa asó Mellark.- Ahora lo entiendo todo. Quiere que le pida ser mi novia oficialmente y no la culpo por todo el teatro que hemos tenido que hacer durante los juegos.
Así que tomo aire me incorporo y con una mano la ayudo a levantarse a ella. Se sacude el vestido y pone su cara muy cerca de la mía de nuevo. Creo que no me acostumbraré a esta cercanía nunca.
-Katniss Everdeen ¿me haría el gran honor de ser mi novia?.- ya está, ya está hecho. Ni de lejos pensaba que en el día de hoy lograra ser tan directo y sin pensar pedirle a Katniss lo que le acabo de pedir.
-Sí Peeta. Acepto. Dios por supuesto que acepto.- Y lo sellamos con un beso, este un poco más corto y menos intenso. Solo sellando el compromiso que acabábamos de sellar. Solo saboreándonos el uno al otro. Solo dejando constancia de que estábamos juntos en esto.
¡AQUÍ ESTÁ EL CUARTO CAPÍTULO! POR FÍN COMO MUCHAS DE VOSOTRAS HABRÉIS DICHO AL VER QUE HE ACTUALIZADO
Siento mucho la tardanza por actualizar pero es que desde que hice la selectividad (por cierto que aprobé el curso y la propia selectividad) he estado descansando, ya que ha sido un año muy duro.
Parece ser que la relación de Peeta y Katniss ya se ha consolidado y por fin Peeta se ha decidido por formalizar una relación con Katniss que ya era hora hombre. En muchos fics que he leído en pocos Peeta le pide oficialmente a Katniss que sea su novia y me parece que es un momento muy importante de la historia porque es algo real no teatro.
La verdad es que me ha gustado este capítulo y me gusta por donde estoy llevando la historia, no sé que pensaréis vosotros. Por eso espero que dejéis vuestro rebién diciéndome que os ha parecido el capítulo.
Bueno espero que os haya gustado el capítulo y QUE ME DEJÉIS UN REVIEW ANDA QUE ME HACÉIS MUY FELIZ SI COMENTÁIS.
Os dejo ya
¡Muchísimos besos!
Celia xxx
