Perdonen la demora. Corto, pero es algo xD

La diosa oculta.

Ruinas, Valles de los reyes.

Milo se detuvo y miro lo que tenían frente a ellos, la escena frente a ellos. Varios guerreros con armaduras destruidas, y repletas de sangre, se hallaban esparcidos por las cálidas arenas. Sorrento se acercó al cadáver más cerca y contemplo un tatuaje en el brazo del joven. Este era igual al del sol… era una representación del sol. El chico observo cuidadosamente el dibujo.

-Eh visto este dibujo antes…-murmuro, los caballeros dorados le miraron fijamente.- estoy seguro que lo vi antes… en algún lado…-cerro los ojos un momento: ¿Dónde había visto ese dibujo?

Recuerdo.

Había tenido una pesadilla y quería buscar a su maestro… No quería estar solito, temía que el monstruo apareciera y le atacara. Su maestro podría espantar al monstruo sin problema, porque él era muy fuerte. Entro a la habitación, esta estaba iluminada por velas y cerca del escritorio de su maestro había una lámpara de Aceite.

-¿Maestro?-el chiquillo de siete años se acercó a la cama, su maestro no estaba en esta. Vio unos extraños papeles enrollados sobre el escritorio y se acercó a estos. Junto con unos extraños dibujos, estaban dibujadas un grupo de personas en cuyos brazos izquierdos tenían un dibujo del sol. Frente a estas, sentado en un trono, había un ser con cabeza de halcón.

-Sorrento.-el niño se dio vuelta y se encontro con su joven maestro.- ¿Qué haces?

-son dibujos muy raros…-informo mientras volvía la mirada a los dibujos.- nunca vi dibujitos así…

-No son dibujos, comunes-informo Kanon, mientras se acercaba al niño- en realidad, es un papiro que data de la edad de los mitos… Estas personas son…

Fin del recuerdo.

-Los sacerdotes y guerreros de Horus…-murmuro el chico, observo que había personas que no llevaban armaduras- estas personas, son los mortales que sirven a Horus…

-¿Cómo lo sabes?

-Por qué vi los papiros…-murmuro el chico- una vez los vi, sobre el escritorio de Kanon…-Miro a los caballeros- Él me dijo que las personas, con el sol tatuado en el brazo, sirven a Horus…

-Pues, al parecer fueron asesinados por la espalda…-Informo Shura, que revisaba uno de los cuerpos-todos tienen una herida, la herida fatal, en la espalda.-En eso escucharon como si alguien les chitara. Buscaron al responsable con la mirada, volvieron a escuchar el ruido.- es un niña…-vieron que la criatura le hacía gestos de que se acercaran. – ¿Qué pasa?-Les hizo gesto de que se apuraran…-miro a los demás, por lo cual decidieron arriesgarse. Por las dudas, Sorrento se preparó para paralizar a sus posibles rivales con la flauta.


La criatura les llevo hacia una zona rocosa y les indico que le siguieran, desapareció entre unas rocas. Cuando Milo se acercó, encontró una abertura oculta y se introdujeron por ahí. La niña les esperaba dentro de la cueva.

Cueva.

La criatura se acercó a una lámpara de aceite que encendió y les indico que les siguieran. Luego de caminar un largo pasillo, cuyas paredes estaban llenas de jeroglíficos todos referentes a Horus por lo que interpreto Saga. Llegaron a una habitación que no mediría más de cuatro metros de largo por cinco de ancho. Acomodados sobre mesas de piedra, había varias personas gravemente heridas, algunas llevaban lo que parecía ser parte de ropas de entrenamiento.

-¿Quiénes son ellos…?

-Los que sobrevivieron al ataque de Set y Neftis…-informo la niña- están muy mal heridos…

-¿Tú quién eres…?-pregunto Aioria, a la niña de cabellera castaña oscura y ojos del mismo color.

-Soy Athor, bueno, su reencarnación-informo la niña con pena, mientras bajaba la mirada- mi cosmos no es lo suficientemente fuerte como para sanarles, pero si lo suficientemente fuerte para evitar que mueran…

-¿Eres la esposa de Horus?-pregunto Milo algo confundido, mientras la niña de 13 años se sonrojaba un poco.

-Si… y no…-respondió mientras miraba hacia otro lado…- Horus, su reencarnación, solo tiene 16 años… y como veras…

-Perdona…-Saga fulmino con la mirada a su par.- mi amigo se refería al hecho de la mitología…

-Si lo entendí…-la chica seguía algo sonrojada.- Es muy arriesgado que anden a la vista…-les informo, con un tono de ligero reproche- los cuatro guerreros del desierto andan sueltos…

-¿guerreros del desierto?-Los seis jóvenes le miraron atentamente.

-Sí, los guerreros de Seth… Entre ellos, Seth y Neftis-los ojos de la niña se llenaron de lágrimas- llegaron aquí y masacraron a casi todos los guerreros de Horus… Solo pude salvar a 7, ayer murió uno… El que estaba más herido y ahora concentro mi cosmos en mantener vivos a los otros seis…-la niña se enjuago las lágrimas.- no sé si los podre salvar… Intentaron, pero fracasaron…

-¿En que fracasaron?-pregunto Aioros, mientras le limpiaba las lágrimas a la niña con cuidado.

-Se llevaron al hijo de Neit…-la chica les miro, mientras contenía el llanto.- el pequeño solo es un infante, tiene solo meses de vida y con él, Seth, está obligándole a servirle.-los guerreros abrieron de forma desmesurada los ojos.- Llegaron en plena noche, no esperábamos el ataque… Mataron a los sacerdotes y luego fueron por los guerreros… Les atacaron por la espalda… Intentaron hacerle frente a Seth, pero cuando lo hacían… Uno de los guerreros de él aparecía y les atacaba por la espalda…

-¿Hace cuánto fue eso?

-Casi dos meses…-informo la niña.- El cosmos de Horus, está cuidando los cuerpos… Quiere, que sus guerreros y sacerdotes reciban el digno tratamiento para llegar al Duat…

-Escucha…-Saga le miro atentamente- ¿sabes algo del caballero de Géminis?

-¿Acaso ese no eres tú?-la chiquilla le miro confundida.

-Se refiere al General de Dragón Marino.-informo Sorrento- necesitamos saber que paso con él…

-Está encerrado en las criptas-la niña les miro, con pena- o eso escuche la última vez que fui a buscar agua para ellos…-indico a los guerreros inconscientes.-Vengan…-los caballeros le siguieron con un poco de recelo.

-¿A dónde vamos…?-la niña les indico una pared.- ¿qué hay ahí?-pregunto algo receloso Shura.

-Es una entrada secreta, siguiendo ese camino… Llegaran al antiguo arsenal del templo…-informo la niña- ahí es donde se guardan los objetos que utilizarían los guerreros menores.-la criatura comenzó a tocar unos símbolos y la puerta se hizo a un lado.- nosotros, los dioses Egipcios, tenemos acceso a la magia… -Informo la niña- así que tengan cuidado… Nada garantiza que Seth haya hecho alguna locura…-Aiorios le dio un pequeño golpe a su hermano. Quien le miro y recibió una que le decía todo.

-Escucha…-La niña miro al heleno de ojos verdes y cabellera rubia- entre mis habilidades, está la de sanar por cosmos-informo el chico- si gustas, puedo quedarme contigo y ayudarte a sanar a los guerreros.

-Gracias, pero será mejor que vayan a buscar a su amigo y detengan a Seth…

- Si logro sanar a los guerreros, estos serán de mayor ayuda…-Le dijo Aioria, al parecer la diosa negaría siempre su ayuda.

-Pero ¿Y si uno de tus amigos se lastima?-Aioria parpadeo un par de veces.

-Todos tenemos la misma habilidad en menor medida-informo Saga- Diosa Athor, es peligroso que se quede sola…-comento el chico, la joven miro al caballero- Aioria, nos alcanzara cuando los guerreros de Horus estén sanos…

-Si digo que si… -la niña les miro- ¿partirán ahora?

-Si.-recibió la respuesta colectiva.

-Está bien…-la niña miro a Aioria.-solo lo necesario, cuando vea que puedo hacerlo sola, te iras…-el caballero asintió- les diré como llegar a la cripta.

-Nos dijeron, que Kanon está sujeto con cadenas hechas por Seth.-informo Saga.

-Ahí no les puedo ayudar.-informo la niña-conociendo a Seth, de seguro puso lo que sea que las habrá, en el lugar menos deseado-comento con pena.

-La tiene en el cuello-informo Sorrento. La niña hizo una mueca- el tiempo apremia… -murmuro al ver que no podrían obtener más ayuda de la criatura.- gracias por entrarnos al templo.

-De nada…-informo, la niña, con una pequeña sonrisa.

-Antes que nos vayamos…-Milo le miro atentamente- ¿Qué paso con Horus?

-Seth lo transformo en un halcón y lo tiene enjaulado en el salón del trono-la niña les miro con pena- por lo que escuche…

-Gracias, de nuevo, diosa Athor-Saga le sonrió a la niña, esta hizo aparecer un papiro en sus manos- ¿Qué es?

-Un mapa, este ira cambiando a medida que avancen-les dijo sonriente- por el momento, les guiara a donde desean… Que es la cripta.-los guerreros sonrieron y se retiraron. Dejando sola a la diosa con el caballero de Leo.

-Disculpe las palabras de mi amigo…-informo algo apenado Aioria, cuando los pasos se dejaron de escuchar.- no fue por descortesía.

-No te preocupes, Horus dijo que esperara a que tenga edad para empezar a cortejar mi reencarnación.-la niña se ruborizo un poco y entro de nuevo. La puerta se cerró tras ellos.

Cripta.

Kanon abrió los ojos y se encontró con los tristes ojos de Anubis. Soltó un suspiro, algo le decía que él dios prefería que hubiera seguido en brazos de la inconciencia

-Perdóname…-susurro, apenas, casi ni se escucharon sus palabras. La ráfaga de cosmos, no tardo en recorrer su cuerpo hasta el punto de hacerle gritar de dolor.

Salón del trono.

-No debe ser tan difícil-Seth miro a sus guerreros- encontrar a una cría de 13 años… -Miro al líder de sus tropas- traigan a Athor, no aceptare otro fracaso…

-Mi señor-comenzó el líder de sus guerreros- los caballeros de Athena, fueron parcialmente vistos cerca de la entrada secundaria del templo… Cerca de donde están los cuerpos de los sacerdotes…

-Ya saben qué hacer con ellos-el dios tomo asiento- no me interesa saber dónde están… me interesan sus cabezas.

-Señor-una de sus guerreras, la única guerrera, sonrió- ¿le interesa saber que uno era el caballero de Géminis?-el dios sonrió con malicia.

-Tráiganlo, haremos hablar a su hermano… -amplio su sonrisa- el dragón, no será capaz de guardar silencio… Cuando vea como lo torturo frente a sus ojos.-sintió una penetrante mirada sobre él. Horus le miraba fijo- ¿acaso quieres hacerme mal de ojo sobrino?-soltó una risa burlona-tráiganme a Géminis…

-Sí, señor-dijeron los cuatro guerreros al unísono.

-Neftis…-la diosa se acercó- ve por la niña Athor… también busca a las otras jóvenes reencarnaciones de los aliados de Horus…

-¿Qué quieres que haga con ellos?-pregunto educadamente, mientras una siniestra sonrisa se formaba en sus labios.

-Enciérrales en las criptas. Si no ayudan, serán encerrados en las criptas… Y cuando el dragón hable, serán sellados.

Continuara

Athor.

Hathor fue una divinidad cósmica, diosa nutricia, diosa del amor, de la alegría, la danza y las artes musicales en la mitología egipcia. Su nombre significa "El templo de Horus" o "La morada de Horus", para identificarla como su esposa.

Considerada hija de Ra, ojo de Ra y esposa del dios Horus, aunque en algunas representaciones ceremoniales aparezca como madre del dios asociada a Isis. Según la mitología egipcia juntos vengaron la muerte del padre de Horus, el dios Osiris.

Alimenta y da vida del árbol celestial. Con la imagen de vaca, acoge y protege a los difuntos, ofreciendo alimentos a los muertos y ayudándolos para no sufrir.