Capítulo 4: Aún

Took a fine time to leave me hanging' out to dry, understand now I'm grieving'; so don't you waste my time… 'Cause you have taken all the wind out from my sails and I have loved you just the same –Keira Knightley, Like a Fool.

-Frentesota deberías aprender a conducir, estamos a puertas de graduarnos y no siempre voy a actuar de chófer cada vez que tú me requieras - fue la frase demoledora con la que Ino abrió aquella tarde.

Sakura bufó por lo bajo y se acomodó el cinturón de seguridad.

-Gracias por tu preocupación cerda, pero prefiero seguir abusando de tus servicios - le respondió.

-Sakura, sabes que no bromeó, siempre soy yo la que te tiene que llevar a algún lado cuando no llegas a tomar el metro - le recordó Ino.

-La próxima vez tendré que pedirle a Naruto que me lleve - dijo Sakura en voz alta - y será él quien vea la reunión para el baile de fin de año.

Ino la miro de mala manera, y solo atinó a apretar el acelerador.

-Vaya frente, tu sí que sabes ser muy persuasiva.

Su amiga sabía perfectamente que Ino no quería ser parte del comité escolar, pero también sabía que ella se moría por ser parte de la comisión del baile de graduación.

Pero no podía ser lo uno sin ser lo otro, así que lo único a lo que podía aspirar era a que a que Sakura la colase a las reuniones.

Y por eso acepto ser la chófer de la muchacha, no sin antes hacer algún comentario acerca del auto que tenía Sakura en su garaje y que según ella, se debía estar oxidando.

En su defensa Sakura puede decir que el año pasado ella pidió un conjunto de enciclopedias de medicina, pero sus padres salieron con que ya tenía 16 y debía aprender a conducir, así que le dieron oficialmente las llaves del viejo auto de la familia, mientras que se sus padres compraron otro para ellos.

Si de algo estaba convencida, era que sus padres lo habían hecho porque tenían pena de deshacerse de su viejo vehículo, y su cumpleaños dio con la oportunidad de comprar otro auto justo como anillo al dedo.

-El día en que me atreva a estar frente de un volante, los cerdos volarán - dijo - Sabes que tomaría mi bicicleta, pero me demoraría mucho en llegar.

-Tú e Hinata son lo mismo - se quejó Ino - Siempre la bendita bicicleta, pero al menos Hinata está aprendiendo a conducir.

-¿Crees que con Naruto como maestro tenga algunos avances? - río Sakura.

-Neji también va y es quien toma el verdadero control de esas clases - le contó - Aparentemente no le termina de convencer la idea de su prima y Naruto solos en un auto durante más de 3 horas.

-Donde seguramente hablarían de que sabor de ramen les gusta más.

-Es una opción, pero... sabes cómo es Neji, quiere a Hinata como una hermana y no tolerará que alguien le haga daño; haría lo mismo por Hanabi.

-¿Quién necesita un padre celoso cuando se tiene a Neji Hyuga de primo? -Sólo Naruto podría darnos la respuesta.

Ambas rieron fuertemente e Ino aparco su vehículo frente a la escuela, donde se llevaría a cabo la reunión del consejo sobre el baile.

Había pasado casi un mes desde que las clases habían empezado, casi con total tranquilidad, las cosas habían tomado el mismo curso de hace años, Ino fastidiosa, Shikamaru hecho un vago, Neji aplicado, Naruto necesitando ayuda hasta para un simple cálculo...

Solo que ya no era Sakura la que debía correr cada vez que Naruto necesitaba ayuda, ahora Naruto solo gritaba ¡Teme! y Sasuke ya estaba ayudándolo, renegando y de mal humor sí, pero ayudándolo al fin y al cabo.

Ella aún se preguntaba cómo habían podido recuperar su relación tan rápido, como si esos años no hubiesen sido nada, mientras que ella aún se ponía algo tensa cada vez que hablaba con su viejo amigo.

"Es porque Naruto no estaba enamorado de él" le dijo Ino cuando le comentó eso hace unos días, dejándola perpleja y con la mente algo confundida.

Pero aquel no era momento para pensar en esa clase de cosas, ahora tenía algo más difícil con lo que lidiar.

Tenía la primera reunión del consejo sobre el baile de graduación, las elecciones ya habían acontecido y tal como ella lo había temido, tenía a Karin y a Suigetsu como representantes de la clase del último año.

-Karin sólo molesta cuando sabe que tiene las de ganar, además que solo es así contigo - le recordó Ino - Así qué no dejes que te amilane.

-No me preocupa la zanahoria con patas - dijo Sakura - Con que le mencione a la tía Kushina sé que callada, pero...

-Pero cuando está con Suigetsu ambos se descontrolan - término Ino lo que iba a decir su amiga - Pero Juugo te ayudará.

Al menos le quedaba el consuelo de que Juugo sería el secretario del curso aquel año, ella había ido a pedirle que se postule para eso (En nombre de la paz por supuesto, sabía que solo él podría poner la calma cuando esos dos iniciaban alguna batalla verbal) así que aún en contra de su pensamiento sobre "la política estudiantil es violenta" había accedido ayudar a la jefa del consejo.

Karin sola no era el problema, Suigetsu solo no era el problema; ellos dos juntos eran como dinamita pura, ahora solo le quedaba rogar que Kami (y Juugo) la ayuden con esos dos.

Al menos tendría a Ino a su lado para ayudarle a controlarlos ¿No?

-¡Zanahoria te dije que te me quites de encima!

-¡Eres tú él que se me lanzo encima!

Ino intercambió con Sakura una mirada de preocupación.

-¿Es seguro entrar? – le pregunto.

Ella solo entornó la mirada y le señalo la puerta de salida, invitándola a retirarse y perderse la reunión, a lo que Ino solo gruñó por lo bajo y ambas se acercaron al salón del consejo.

-Sakura llegará en cualquier momento, por favor cálmense – escucharon la voz de Juugo en tono pacífico.

Ahí cerca del escritorio central estaban Karin y Suigetsu, en alguna pose extraña pareciendo que luchaban por quien arrancaba la cabellera del otro primero.

-Sakura ya está aquí – hizo notar su presencia la muchacha, haciendo que los chicos se congelase como estaban y dejasen de pelear.

Al menos un momento.

-¡Haruno! ¡Qué bueno que estas aquí! Ahora tal vez tú puedas decirle a esta zanahoria indecente que salga de mí encima- exigió Suigetsu.

-Pelos de chicle hasta que por fin llegas ¿Qué no ves que él es quien está encima de mí? - rebatió Karin enfadada, Sakura arqueó una ceja.

Si había algo que le molestaba incluso más que ver a esos dos peleándose con esa rara especie de tensión sexual no resuelta, era que Karin la llamase "Pelos de chicle", pero hoy no quería enfadarse por eso, así que decidió pasarlo por alto.

-¿Ambos podrían pretender que son alumnos de último año por una vez en su vida? - demandó Sakura con tono peligroso, haciendo que ellos se separasen lentamente.

- Pero...

-He venido a trabajar - recalcó ella - Y espero que lo hagamos con paz y tranquilidad.

Un silencio incómodo siguió a la declaración de la joven, acompañado de la respiración acompasada de Juugo, que parecía estar más relajado con la presencia de Sakura ahí, al menos entre los dos podrían impedir que Karin y Suigetsu se maten entre sí.

-Perfecto - ella aprobó el nuevo estado de las cosas - Ino nos acompañará hoy, estoy segura que nos dará buenas ideas.

-Pelos de chicle te recuerdo que ella no es parte del consejo - advirtió Karin. - ¿Segura que está permitido?

-Ofreció su ayuda - respondió ella, ignorando nuevamente la manera en que la había llamado - y créeme lo que más necesitamos ahora es ayuda.

-¿Qué acaso conmigo no es suficiente? - preguntó Suigetsu en un falso tono ofendido.

-No - respondieron al mismo tiempo las tres chicas y Juugo.

-En ese caso... ¿Qué ideas traes Pelos de chicle?

Sakura no estaba dispuesta a soportar más.

-Suigetsu, Juugo - hizo una pausa y observó atentamente a Karin - Zanahoria con patas, tenemos que empezar a organizar los comités para la graduación desde ya.

Los chicos Sólo asistieron y Karin arqueó una ceja como respuesta, total, ambas ya estaban acostumbradas a llamarse de esa manera.

Entre ellas dos siempre había sido así; zanahoria con patas y pelos de chicle - Sakura incluso se reía al darse cuenta que era más amiga de Suigetsu que de ella - pese al tiempo que llevaban de conocerse, ya que Karin y compañía vivían en el vecindario aledaño a Konoha, además de ser la prima de su mejor amigo.

Se podría decir que casi se conocían de toda la vida, pero no por ello se podrían llevar bien, sobre todo cuando ambas habían tenido el mismo amor platónico de infancia (y el de muchas otras siendo honestos) que nunca las vería de esa forma: Sasuke Uchiha.

Y la relación entre ambas no era la de una sana competitividad como la que mantenían Ino y Sakura en aquellos años, entre ellas dos las cosas a veces parecían una guerra fría declarada, sobre todo porque eran casi las únicas dos chicas con las que Sasuke pasaba tiempo sin quejarse - o al menos no tanto como con otras.

Cuando eran pequeños cada vez que Karin iba a casa de Naruto, ella siempre lograba que jugarán a los ninjas, separándose en equipos; Naruto y Sakura por un lado, ella y Sasuke por el otro, la misión era que el equipo de ellos buscase al de Sasuke, que había huido y a su paso se había encontrado a Karin con la que viajaba desde ese entonces.

Ellos debían intentar llevarlo de vuelta a la alcoba de Naruto donde estaba su refugio secreto, mientras los del otro equipo se escondían en algún lugar de la gran casa esperando no ser atrapados.

Aunque Sakura jamás lo acepte, con el tiempo ese se volvió uno de sus juegos favoritos de infancia, pero que luego por obra del destino se convirtió en casi una mala broma cuando Sasuke se fue de verdad del vecindario.

-¿Pelos de chicle estas ahí? - preguntó entonces Karin, haciendo que Sakura saliera de la burbuja donde se había metido.

-¿Ah...? -Llevamos al menos cuarto de hora dándote ideas y tú no has anotado ni una - le hizo notar Juugo de manera educada.

Sakura pestañeo varias veces, estaba convencida que había dejado de escuchar durante un par de segundos, pero la cara de desaprobación de Ino decía otra cosa.

-Y como seguía diciendo antes de darnos cuenta que Sakura nos ignoraba "Bajo el mar" es un tema espectacular - Suigetsu aprovecho la confusión de ese momento para bromear un poco.

-¡Cállate Tiburón! - chilló Karin, que parecía haberse tomado en serio la palabra de su amigo - Nadie quiere una graduación con peces.

-Eso dejo de estar de moda hace unos 5 años - coincidió Ino.

-Simplemente no - dijo Juugo.

-Suigetsu, por favor tómate esto en serio - rogó Sakura.

-Al menos yo presto atención a lo que dicen esas dos acerca de colores coral y menta - provocó el chico, mostrando una sonrisa afilada.

-¿Juugo controlas a tu animal marino? - pidió Sakura con tono cansado, no pretendía discutir con él ahora.

-Claro Sakura - accedió el gigante de buena gana, que le dio un golpe en la cabeza a su amigo a manera de llamado de atención.

-Bien merecido tiburón - rio Karin, luego se giró hacia Sakura - aunque eso no quita que tú, siendo la presidenta del consejo no lo tomes como un asunto serio.

-Eso mismo, se supone que yo te iba a ayudar, no tú a mí y a mis ideas - recalcó Ino.

Y aquí vamos pensó Sakura, cuando esas dos se ponían de acuerdo no hay quien las calle.

A diferencia de su mejor amiga, Ino podía llevarse bien con Karin, admitía que era fastidiosa y que se metía constantemente con Sakura, pero cuando ambas encontraban algún punto en común, podían ser francamente insoportables.

Y ni pensar que Ino tenía miedo de entrar al salón donde sus amigos estaban discutiendo.

Aquella sería una larga tarde

OOOOOOOooooooooOOOOOOOOoooooooooooOOOO

- Así qué el Usuratonkachi se cree profesor de manejo - se burló Sasuke. - Espero que el auto de la Hyuga tenga seguro.

-Neji va con ellos - le recordó Shikamaru - Así qué las posibilidades de algún muerto se reducen a solo Naruto en caso que se intente "propasar" con Hinata.

Estaban sentados frente a la casa de Shikamaru, viendo como Naruto intentaba enseñarle a manejar a su novia, ante la recelosa mirada de su primo y el ataque de nervios de ella.

-Me parece extraño que no haya aprendido a conducir - le dijo Sasuke - Yo estoy impaciente porque conseguir un auto, pero Orochimaru quiere que espere un poco más, y ella teniendo uno... ¿Prefiere seguir usando la bicicleta?

-No es la única - le contó Shikamaru - Sakura tampoco sabe manejar.

-¿No sabe manejar? - preguntó sorprendido.

-Creo que le da miedo ponerse al frente de un vehículo - dijo Shikamaru - y eso que sus padres le dieron uno hace un año, está convencida de que las bicicletas son mejores.

Sasuke pensó para sí mismo, que el único con derechos a no querer subir a un auto de nuevo era él, debido al accidente que tuvo; pero despejando esos pensamientos, decidió que era divertido que su vieja amiga se niegue a conducir.

-Eso explica porque siempre la veo en el auto de la Yamanaka, como esta tarde. - dijo en tono burlón Sasuke, casi sin percatarse en su afirmación.

-¿Y tú qué haces viendo lo que hace ella siempre, eh? - se rio entonces Shikamaru.

-Tsk.

-¿Qué no vas a decir otra cosa? - preguntó el muchacho Nara, aun con tono de sospecha en su voz.

La verdad, es que este último mes, había estado observando mucho a su amiga, sus gestos, sus nuevas actitudes, la manera en que ahora parecía actuar...

Desde aquel día en que habían hablado en su casa, no se había podido sacar de la cabeza la imagen de la Sakura había encontrado al volver y compararla con la chiquilla que hace unos años le había rogado para que se quede.

Mirando sólo la superficie una pensaría que la pequeña y feliz Sakura seguía ahí: amable con todos, fácil de molestar, emprendedora e inteligente; pero luego pasaba alguna cosa que le demostraba que ella ya no era la niña que él había conocido hace muchos años, y eso era fastidioso, porque pese a que ella había cambiado, seguiría teniendo el mismo efecto en él que hace ya tanto tiempo.

Ella siempre seguiría siendo una molestia, esa que insistía en que debía alimentarse bien y que no debía ser tan brusco con las demás personas, esa que cada vez parecía actuar con más normalidad alrededor suyo y que siempre le recibía con una sonrisa.

-Es imposible no prestarles atención cuando salen – dijo con tono aburrido – son las dos personas más escandalosas que he visto en mi vida.

-En ese punto te puedo discutir un poco – le rebatió - ¿Qué no has estado al costado de Naruto o de Lee últimamente?

-Cierto – acepto Sasuke – No entiendo como Lee puede ser el mejor amigo de Neji.

-Así como nadie entiende porque Naruto es tu mejor amigo – le hizo notar Shikamaru – pero no respondiste a mi pregunta, te pregunte solo por Sakura, no por Ino y Sak…-

El reconocible sonido de alguien frenando intempestivamente proveniente del otro lado de la calle, interrumpió lo que sea que Shikamaru le iba a decir a Sasuke, haciendo que ambos volteen de inmediato a ver qué había pasado con el auto de sus amigos.

Se levantaron de la acera, dispuestos a ver qué había pasado, pero la inconfundible voz de Naruto chilló algo que muy parecido a un "Estamos bien", mientras que de fondo se podía sentir la respiración alterada de Hinata y los gritos del primo de esta.

Naruto no había cambiado mucho pensó Sasuke, o mejor dicho; no había cambiado en nada, siempre sería el emotivo rubio que se reía demasiado fuerte y hablaba cuando nadie se lo pedía con la boca llena de Ramen, que lo había recibido como su mejor amigo al instante de haber llegado y que parecía no acordarse de los 4 años que no había estado ahí con él.

Desde que había regresado, solía pasar mucho tiempo en casa de Naruto, incluso más que cuando eran niños, normalmente acababan en peleas en las cuales terminaba interviniendo Hinata (quién diría que aquella pequeña que era incapaz de decir dos palabras seguidas frente a Naruto sería quien le salve el pellejo ahora de ser golpeado por Sasuke) o si no terminaba llegando Sakura, alertada por los gritos que aparentemente se escuchaban hasta su casa.

-Pobres llantas – lo sacó Shikamaru de su análisis.

-Hmpf

Se recostó sobre la hierba del jardín de la casa de los Nara, desde donde observaba como el auto de la novia de su mejor amigo iba desapareciendo hasta hacerse una figura casi invisible a la altura de las puertas del vecindario.

Miro hacía Shikamaru y lo pudo observar en un estado completamente ido, mirando la forma de las nubes del cielo (Naruto alguna vez le había comentado que era casi un fetiche del Nara) sin parecer darle importancia a lo que habían hablado antes.

-¡Hola chicos! - una voz que Sasuke son reconoció a la primera se unió a ellos, y se sentó a su lado sin siquiera pedir permiso.

-Sai - saludo Shikamaru sin incorporarse - ¿Qué acaso ya terminaste el cuadro que me mostraste el otro día?

-No, pero quiero descansar al aire libre y ver si me ayuda un poco - respondió el chico - leí en un libro que observar tu entorno es bueno para despertar emociones que podrían conllevar a la inspiración.

Y ahí está de nuevo, pensó Sasuke con fastidio, todo el rollo de los libros que leía Sai para intentar entender mejor el carácter del ser humano, o al menos eso le había dicho la única vez que habían hablado por más de cinco minutos desde que él llegó aquí.

Bueno, aunque en un inicio le había parecido que era alguien maduro y serio, al poco tiempo se dio cuenta que tal vez no podía esperar mucho de un chico que estaba detrás de la escandalosa de Ino Yamanaka.

-Y aprovechas la ausencia de Ino que seguramente te diría para que pintes sus flores o naturaleza muerta - intuyó Shikamaru.

-También un poco - admitió Sai - ahora que ella y la fea están en la escuela.

La fea.

¿Pero qué demonios?

-¿La fea? - preguntó Sasuke extrañado.

-Sakura - respondió Sai de inmediato - es su apodo, un libro que leí hace mucho decir que para cimentar las bases de una amistad fuerte, era a veces necesario apodar a sus amigos.

La fea.

-¿Fea? - repitió Sasuke sonando algo incrédulo.

-Bueno... no es que haya sido muy imaginativo en aquel entonces - respondió Sai - además, Sakura es una de mis mejores amigas, no creo que le moleste.

Sasuke asintió no muy convencido, pero no estaba seguro del porqué, si bien es cierto entendía que Sai había pasado aquí ya mucho tiempo, no lograba entender esa confianza con la que llamaba a Sakura "fea" y al parecer por la falta de reacción de Shikamaru ella no intentaba golpearlo por eso.

La fea. No entendí de donde había podido salir dicho sobrenombre, estaba seguro que Sakura podría ser muchas cosas: Escandalosa, algo impulsiva, y según veía aún tenía cierto matiz de egoísmo con ella.

¿Pero fea? Si de algo estaba completamente convencido Sasuke desde el momento en que la vio de nuevo, es que la última cosa que se le ocurriría decir o pensar de ella, era precisamente describirla como fea.

No sabía en qué preciso momento había pasado, pero la primera certeza que tuvo sobre su vieja mejor amiga, es que ella ahora era bonita. No, no ahora, ella siempre fue bonita (incluso cuando vivía quejándose de lo gigantesca que es su frente) es algo que sabe desde que eran unos niños pequeños y qué nunca podría admitir en voz alta.

Si, Sakura es bonita de alguna manera inusual; el cabello rosa, los ojos verdes y la frente ancha que está seguro parecerían espantosos en cualquier otra persona, en ella se veían bien.

Ella se veía bien.

-Esto es tan tranquilo – hizo notar Sai.

Sasuke sacudió la cabeza intentando pensar en otra cosa, Sai había interrumpido su monólogo interior, algo que el muchacho agradeció de cierta manera, dado que sus ideas se estaban saliendo de control en ese momento, así que decidió que podía prestarle atención al joven pinto al menos por esta vez.

-Paz, calma, el vecindario nunca esta tan tranquilo – continuó hablando - excepto cuando estamos sin Naruto, sin Lee, Kiba, sin las chicas.

Y en ese momento otra vez el ruido de un par de llantas frenando bruscamente contra el pavimento rompió la calma.

Los tres se levantaron de golpe, esperando ver salir a un Naruto corriendo del auto con Neji tras de él; pero lo que vieron fue a una Sakura azotando la puerta del auto de Ino con rudeza, mientras la rubia salía del mismo vehículo con cierta expresión divertida en su rostro.

-¡Vamos Sakura! – La escucharon llamar a su amiga, que parecía querer correr con dirección a su casa – no te lo tomes tan a pecho.

-¡No puedo creer que te pusieras de su lado Yamanaka! ¡Y encima la llevaste a su casa! – gritó Sakura, ignorando monumentalmente la presencia de los chicos frente a ella.

Estaban tras del auto y desde donde ellos estaban solo podían ver sus cabezas y escucharlas, aparentemente Ino encontraba muy divertidas las reacciones de Sakura, pues no hacía nada por disimular su buen humor delante de su amiga.

-¿Qué querías? ¿Qué solo lleve a Juugo y deje a Suigetsu y a Karin botados por ahí? Luego me estarías renegando por no ser atenta – siguió riéndose Ino.

Las chicas bajaron el volumen de su pelea a partir de ese mismo momento, mientras los tres chicos frente a ellas solo las miraban extrañados, como intentando adivinar qué había pasado.

-Te dije que era imposible no notarlas cerca de un auto – le picó un poco Sasuke a Shikamaru – son un par de escandalosas.

-Parece que la reunión del consejo no salió muy bien – observó Shikamaru, ignorando a Sasuke - ¿Sai no quieres ir a ver lo que pasa?

Pero no era necesario que Shikamaru hable, antes de que se diesen cuenta Sai ya no estaba a su lado, sino que se había dirigido con dirección a su novia y a Sakura.

No, novia no, se corrigió Sasuke en ese momento, él sabía gracias a algo que le dijo Tenten que ellos dos no salían oficialmente.

Aún.

Pero ese parecía ser un tema bastante delicado para Ino (eso ya no se lo había dicho Tenten, sino que Sakura había tenido que explicárselo luego de que por accidente él los llamase "parejita" durante un almuerzo en el colegio, cuando aún no lo son y eso molesto visiblemente a la rubia e incómodo a Sai).

No es que a Sasuke le importe molestar a alguien, solo que piensa que si hay algo que no está dispuesta a soportar es precisamente a la Yamanaka de mal humor.

Ya había experimentado de ese aquel día en el instituto y no quería pasar por eso otra vez.

Entonces escuchó una fuerte carcajada proveniente de donde estaban sus amigos y se dio cuenta que incluso Shikamaru lo había abandona y se encontraba junto a las recién llegadas y Sai, observándolo a él atentamente mientras seguía sentando en el pasto.

-¿Qué acaso tengo algo en la cara? – preguntó de manera desganada, poniéndose de pie y sacudiéndose el pasto de las piernas.

-No Sasuke – se acercó Sakura con una sonrisa en el rostro – solo que Shikamaru nos estaba comentando de Naruto, el gran profesor de manejo, es imposible no reírse de eso.

-Hmpf – la miró no muy convencido de la explicación que le había dado, pero no entendía porque ahora estaba así, si hace menos de un momento parecía querer matar a Ino.

-¿Cómo fue la reunión? – preguntó entonces Sai para romper el silencio (Hace poco había leído en uno de sus libros que era bueno siempre mostrar interés por lo que pasaba con sus amigos).

Y la sonrisa de Sakura se desvaneció.

-Ya sabes – contestó enfadada – se supone que la cerda me iba a ayudar, pero en realidad solo me complico las cosas más con mis delegados.

-"Mis delegados" – bufó Shikamaru – vaya forma de dirigirte a Juugo, Karin y a Suigetsu; mejor llámalos por lo que son, un verdadero dolor de cabeza.

-No metas a Juugo en el mismo saco – le pidió Sakura – él está ahí para intentar calmar a esos dos.

-Lo que digas – dijo el Nara – bueno chicos, se me hace tarde y quede con Temari para cuando salga de sus clases, y se pone histérica cuando llego tarde.

-Las mujeres son complicadas Shikamaru – le picó un poco Ino – y Temari va por encima de esa línea.

Él chico ya no contesto, sino que se dirigió a su casa a paso lento, pero se podía ver que estaba feliz.

Si hay algo que Uchiha Sasuke pensó que nunca vería, es precisamente a Shikamaru Nara andando con prisas para salir con alguien (Shi-ka-ma-ru se repitió a sí mismo, el chico que solía decir que todo y sobre todo las mujeres eran un gran problema).

-Se le ve feliz – apuntó Sakura entonces – no importa cuánto diga que las mujeres son problemáticas, cuando se trata de Temari, se nota claudicado la lucha.

-Supongo – respondió Sasuke, mirando a su alrededor, dándose cuenta que se había quedado solo con Sakura frente a la casa de Shikamaru.

-No preguntes por Ino y por Sai – le dijo ella al notar su expresión confundida – desaparecen así porque si cuando menos te lo esperas.

-¿Y ya es oficial? – preguntó con tono burlón.

-No lo digas nunca de esa manera delante de ella o-

-Armaré la tercera guerra mundial – terminó su oración.

-Aprendes rápido Uchiha. – Felicitó ella.

-Siempre fui alguien listo.

-Y presumido, vaya que nunca pecas de falsa modestia.

-Simplemente me gusta reconocer todas mis capacidades. – declaró él, intentando no sonar herido por lo que ella le había dicho.

-Lo que diga el gran Sasuke Uchiha – dijo ella haciendo una pequeña reverencia, mientras caminaban con dirección a sus respectivas casas.

¿Acaso esta era la misma chica que se había bajado del auto momentos atrás con un aura mortal tras de ella?

-¿Y qué pasa con Karin y Suigetsu? - preguntó entonces él sin poder contenerse.

Sakura arqueó una ceja en su dirección, como quién no cree lo que está pasando en ese momento, como si dudase de que él realmente quisiera saber lo que había pasado en su desastrosa junta de consejo para la planeación del baile de graduación.

-Nada más que lo usual – dijo ella – ya los conoces.

-Los conocía – corrigió él – bueno, con Suigetsu me he visto un par de veces, incluso con Juugo, pero a Karin no la he visto ni en el instituto ni en casa de la tía Kushina.

-Entonces deberías ir a verla – contestó ella de manera brusca – no deja de preguntar por ti ¿Sabes? Incluso me mando saludos.

-No pareces muy feliz de dármelos – dijo él.

-No me hace feliz ser la paloma mensajera de la zanahoria con patas – respondió simplemente.

-Sonaste infantil – apuntó el muchacho.

En ese momento ella no supo que contestarle, venía cansada de la junta y había tenido que aguantar a Karin y a Suigetsu en el asiento trasero del auto, peleándose por cosas que solo ellos entendían.

Y encima Ino se había atrevido a traer a coalición el tema de Sasuke en medio del camino, lo que había provocado que Karin hablase más de lo bien que se veía, mientras Suigetsu proclamaba que no entendía porque las chicas se volvían locas cuando lo veían, habiendo chicos más guapos en el mundo. (Como él según su punto de vista)

"En tus sueños" había sido la respuesta inmediata de Karin y Sakura, provocando las burlas de Ino e incluso estaba segura de haber visto una sonrisa traviesa de Juugo a través de espejo retrovisor tras ese comentario.

Y esa había sido la razón del humor que se traía cuando bajo del auto, Ino le acababa de recordar en voz alta (y para empeorar las cosas delante del chismoso de Suigetsu) el viejo enamoramiento que las tres habían compartido hacia Sasuke cuando habían sido unas niñas.

Y la suerte que tenían de haberlo dejado atrás, ahora todas podían ser amigas y no pelearse por él justo cuando este había vuelto a sus vidas.

Porque claro, era obvio que las tres (sarcasmo hablando en forma de voz de Ino Yamanaka) habían dejado atrás su viejo enamoramiento por el chico, y habían seguido adelante viendo a nuevas personas y madurando completamente.

"Habla por ti misma" Era el pensamiento tormentoso que se había adueñado de la cabeza de Sakura, al mismo tiempo que podía leer la incomodidad en los ojos de Karin, a través del espejo retrovisor.

Vaya que al final si parecían tener algo en común aún después de tanto tiempo, pero definitivamente aquel no era el mejor lugar para pensar en eso.

-No tengo ganas de hablar de eso. – intentó cortar el tema en ese instante, al darse cuenta que por rememorar lo que había pasado en el auto de regreso al vecindario, había dejado a Sasuke con la respuesta en el aire.

-Cuando bajaste del auto notaba que no querías hacerlo, por eso gritabas – se burló un poco.

Ella lo miró con desaprobación y tomó aire. ¿Qué le había dicho su madrina sobre el autocontrol? Cierto, cuenta hasta tres y piensa en algo ingenioso que decirle.

Uno, dos, tres…

-Quién lo diría Sasuke, te has convertido en una vieja chismosa – le respondió.

-No abuses de tú buena suerte Sa-ku-ra

Y ahí estaba de nuevo, pensó ella con frustración, la manía que tenía el chico de separar las silabas de su nombre y ponerla de los nervios al hacer eso.

-Sasuke por favor no hagas eso – le pidió.

-¿Hacer qué?

¿Y encima parecía no notarlo? Eso sí que ofendía a Sakura, le ofendía y sobre todo le fastidiaba que él tenga ese efecto en ella sin si quiera proponérselo.

Justo como cuando eran niños.

-Olvídalo – dijo ella, al ver que se hallaban frente a la casa de Sasuke – bueno, aquí nos despedimos, tengo un informe de mitocondrias que hacer.

Sasuke la miró con cierta extrañeza, pero parecía no querer decirle nada más, así que espero un momento para ver si soltaba alguno de sus ya conocidos monosílabos.

-Tsk

-Nos vemos.

Antes de darse cuenta, Sasuke Uchiha estaba de nuevo solo frente a su casa, dado que ella había corrido con dirección a la suya antes de que si quiera el pudiera añadir otra cosa a su monosílabo, la verdad era que en momentos como estos no entendía mucho de la actitud de Sakura, que le había dejado con más de una duda saltándole en la cabeza.

Se encogió de hombros y decidió que después de terminar con los deberes de Geografía pensaría en ello.

Pequeña molestia.

OOOOOOOooooooooOOOOOOOOoooooooooooOOOO

-¡Se supone que debías hacer un cálculo avanzado no una simple sumatoria! ¡Usuratonkachi!

Y con ese grito en su cabeza, Naruto Uzumaki empezaba su almuerzo aquella tarde.

-Hablas como si fuese afectarte a ti – le respondió el rubio a Sasuke mientras sorbía un bocado de Ramen – ¿Acaso ya estás listo para aceptar lo mucho que te preocupas por mí?

-¡Idiota! Era trabajo en grupo, pero nunca más me siento a hacer algo contigo – dijo Sasuke enfadado.

-No es como si tuvieras más opciones le recordó Naruto, estoy yo o Lee y él trabaja con Shino, así que tendrás que ser mi mano derecha hasta que acabe el año ¿A qué no es maravilloso?

-Y apenas vamos a fines de mayo Sasuke ¿Qué se siente tener que soportar al idiota de mi primo tanto tiempo?

Sasuke volteo a ver quién le hablaba y ante su sorpresa (o tal vez no tanta) vio como Karin que venía junto a Suigetsu, empujaban algo a Naruto y se sentaban cada uno a un lado suyo en la mesa del almuerzo.

Y el pobre Naruto mirando con enojo a su prima, mientras jalaba su ramen y se preparaba para comer mientras aún esperaba a su novia, que había ido junto con su primo a calentar su comida.

Del otro lado del comedor y saliendo de sus clases de biología se encontraban Sakura y Shikamaru que se reían un poco de la vergüenza que Tsunade-Sama había hecho pasar a un alumno por no llevar el informe que había pedido para ese día, cuando notaron de la intromisión en su mesa.

Sakura en ese momento es dolorosamente consciente de que los colores se le han subido al rostro y no necesariamente por el calor, sino que respondía a esa extraña sensación en el bajo vientre y acompañado de los rugidos de un pequeño monstruo que parecía querer tomar control de ella.

-¿Qué hacen esos dos ahí? – preguntó ella sin poder contenerse desde la puerta.

-¿Realmente lo preguntas? – Le dijo – al menos las intenciones de Karin son bastante claras, supongo que Suigetsu está ahí porque no se puede perder la oportunidad de molestarla.

-Así que inició la temporada de caza a Sasuke ¿Eh? – una voz los hizo sobresaltarse a ambos, era Ino que venía de la mano con Sai.

-¡Cerda mira que me asustas! – le dijo Sakura.

-Fea creo que lo que te tiene asustada es otra cosa – apuntó Sai, con dirección a la mesa.

-Cállense ambos. – espetó ella molesta – no estoy molesta ni nada.

-Y es por eso que tienes la cara hecha un poema de celos – dijo Shikamaru – quién lo diría de ti Haruno, bueno como las cosas ahí se pondrán problemáticas, creo que iré junto a Choji, tal vez por una vez me deje picar algo de su almuerzo o mejor dicho no intente comerse el mío.

-¡Nara no me dejes con estos dos! ¡Le diré a Tema… – pero de nada le sirvió el ruego, antes de que lo termine Shikamaru ya se había ido a sentar con sus amigos.

Genial, la dejaba sola.

-Si alguno de ustedes dos hace una insinuación acerca de lo que sea que ustedes creen que estoy pensando – les advirtió – ya verán.

-Frente, por favor que no suene como un trabalenguas – pidió Ino – y mira que no digo nada acerca de tus bastantes notorios celos, pero…

-Una palabra más sobre el tema y te juro Ino Yamanaka que no vuelves a ver la luz del sol.

-Cómo quieras, solo mirare – dijo Ino, que se divertía mirando a su amiga, solo la observaba sin hacer alguna acotación extra.

Si había algo en lo que Ino Yamanaka era buena, era precisamente en observar a la gente y luego a partir de sus acciones, llegar a una conclusión acerca de que era aquello que les molestaba (aunque lamentablemente, carecía del tacto necesario para luego tratar esos problemas con sus amigos).

Y esta vez no sería la excepción.

A paso lento (Sakura, debido a su situación de angustia que no entendía – o más bien fingía no entender – Ino por seguirle el juego a su amiga y Sai… bueno porque él había leído que la empatía era buena para forjar lazos) se acercaron a su mesa; en donde fueron recibidos por la esplendorosa sonrisa de todos los presentes.

Excepto Sasuke claro, pero no es como si esperasen otra cosa.

-Ino, Sai – saludo Suigetsu a la pareja – Su excelentísima presidenta del consejo estudiantil Sakura.

Y así empezaba.

-Tiburón – respondió ella – chicos, Karin… buenas tardes.

-¿Sakura has visto a Hinata? – se apresuró a preguntar Naruto. – Se fue con Neji y Tenten hace rato, pero no los veo ahora.

-Creo que los vi en la fila para calentar comida – se adelantó a responder Ino – esta largo, así que tal vez demoren.

-Umh… gracias – respondió Naruto – luciendo decepcionado.

Un nuevo silencio acompaño a la mesa, un silencio que Sakura deseaba que permaneciese hasta que sea capaz de terminar el almuerzo.

-¿Qué les trae por aquí? – preguntó entonces Sai, como una invitación a los chicos a conversar.

…Y Sakura maldijo el día en que le había dado todos esos libros de etiqueta acerca de "nunca dejar que los silencios se hagan paso en las conversaciones" dado que estos no sirven para crear puentes de comunicación entre las personas.

Si, también admite que jamás debió leer esos libros en primer lugar, porque a ella no le sirvieron de nada y solo hacen que Sai actué como un robot mecanizado en algunas ocasiones (Aunque claro se recuerda, cuando él se mudó a Konoha era peor, ahí parecía ser una carcasa vacía).

-Eso te lo puede contestar la zanahoria que estuvo dando lata hasta que vinimos aquí – respondió Suigetsu, ganándose una mirada de desaprobación de la pelirroja.

-Solo queríamos pasar a saludar a un viejo amigo – respondió Karin luego de un momento. - ¿No es así Sasuke?

-Hmpf.

Sakura no pudo evitar soltar una pequeña risita tras eso, a veces no entendía porque se sentía así cuando alguna chica lo rondaba.

(¿Celos? No, desde luego que no te respondería ella)

Aunque siempre sabía que Sasuke terminaba por sacarlas de ahí de alguna manera.

-Ya veo…

-¿Algo que te de risa para compartir con todos pelos de chicle? – preguntó entonces Karin, que no había pasado por alto la risita de su compañera.

Ella casi se atraganto con su comida, pero paso agua de inmediato.

-Recordé algo que paso en el laboratorio con Tsunade-Sama hoy – respondió rápidamente – ya saben cómo es cuando alguien no le entrega un trabajo y hoy se pasó toda la clase haciendo bromas del pobre de Norigaki.

-¿Qué la vieja ya encontró alguien de quién reírse? – preguntó entonces Naruto.

-¡Naruto no seas idiota! Te he dicho que note refieras así a mi madrina – le espetó Sakura enfadada.

-El año pasado se las tomó conmigo…

-Ni siquiera estabas en su salón – le recordó Ino – pero no es culpa suya que hayas hecho perder los papeles a Shizune-Sensei.

-Además no tenías que decirle vieja delante de todo el alumnado – acotó Sai.

-¿Hiciste todo eso Usuratonkachi? Realmente eres un idiota– sentenció Sasuke riéndose, ante la sorpresa de todos.

Naruto los miró enfadados a todos, y se dedicó a sorber su Ramen más deprisa, mientras seguía buscando a Hinata con la mirada alrededor de todos, algo que no paso por alto Sakura.

-Tal vez vieron la mesa muy llena y se fueron a sentar con Kiba y los demás – le hizo notar Sakura.

-¿Tú crees? – pregunto él.

-Definitivo – dijo ella y luego cambió su tono por uno más autoritario – así que deja de pensar que se ha evaporado con el aire y termina tu comida.

La orden de Sakura fue acatada en ese instante ante la sorpresa de todos; aunque tal vez no tanto, siempre habían pensado que la chica se parecía bastante a Kushina en carácter y es por eso que a veces actuaba un poco más como la madre que como la mejor amiga del muchacho.

Aunque eso era algo que todos agradecían cuando Hinata no estaba cerca para controlar el temperamento fuerte de su novio.

-Mamá Sakura cuidando de todos sus polluelos – dijo Karin en ese momento, con falso tono de admiración – Espero que cuando tengas hijos no salgan con tus pelos de chicle.

-Con que no hereden su frente basta – se unió Suigetsu a la broma.

-Yo creo que unos hijos de Sakura serían bastante lindos. – la defendió Ino. – Todo dependería de quién podría ser el padre.

Sasuke escuchaba la conversación sin intervenir en ella, midiendo las reacciones que su amiga tenía y la verdad es que se estaba divirtiendo observándola convertirse poco a poco en algo parecido a un tomate (Incluso podría ser posible que se compita con la Hyuga) y no haciendo esfuerzos por disimular la sonrisa para enojo de Sakura.

-Voto por Sasori – Karin intervino de manera entusiasta.

Y nunca tanto como en ese momento Sakura deseó ser tragada por la tierra.

-Sí, se veían muy bien juntos hace un año – apuntó Ino – aunque claro, la señorita Haruno no podía quedarse con el más tiempo del previsto y termino antes de que si quiera le dé un beso…

-Yo… - intentó hablar la aludida, pero la conversación de la nada había tomado dimensiones que ni ella podía imaginar.

-¿Por qué tan aguafiestas pelos de chicles? Te pudiste divertir un poco al menos.

-La verdad es que Karin tiene razón, ya sé que dices que ahora no te importa, pero en unos años sí que lo hará, el hecho de que no has aprovechada la preparatoria para divertirte. – secundó Ino la noción.

-¿Sakura acaso hay algo que no me has dicho? – añadió Naruto.

-Aunque imagínense a unos feítos con pelo rosa corriendo por todo el vecindario – empezó a decir Sai, para luego mostrar una expresión confundida – Fea… ¿Acaso estás em-

-Una palabra más Sai, y te juro que mi almuerzo termina en tu cara – advirtió la muchacha, que evitaba la mirada de todos. – Lo de Sasori es un tema cerrado hace mucho tiempo y agradecería que no anden hablando de él en momentos como este.

-Qué nuestra presencia no te incomode Sakura querida – dijo Suigetsu, pasando su brazo alrededor de Sasuke, que había dejado de sonreír de un momento a otro en lo que el pensaría se vería como una pose de chicos malos.

-Habla por ti solamente – dijo Sasuke con tono serio.

-¿Qué acaso estás celoso? – Siguió Suigetsu - ¿Qué Sakura nunca te ha contado de Sasori?

Sakura levantó la mirada esperando por la respuesta de Sasuke, aunque intentando no parecer ansiosa ¿Acaso lo que dijo Suigetsu podía significar algo? Pensó alterada, al mismo tiempo que sentía como el color se le iba poco a poco por la nueva tensión y nerviosismo que sentía.

Sentía las miradas posadas en ella y en su inmediata reacción a la pregunta de Suigetsu, ¿Qué cosas reflejaría su rostro? ¿Sorpresa? ¿Interés? ¿Miedo? ¿Alegría?

Solo sentía que sus ojos se habían puesto a brillar en ese preciso instante.

Sakura sabía que no se podía sentir así, ella misma había decidido que el Uchiha era tema del pasado y que nunca dejaría que le incomode otra vez como lo había hecho en sus trece años.

Solo quería escuchar la respuesta de Sasuke.

-No digas tonterías – espetó aún más serio el chico – solo que no se puede comer tranquilo con este ruido.

Crack.

Aquel debía ser el sonido de un corazón destrozado, pensó Sakura mientras bajaba la mirada intentando que no se note mucho su rostro de decepción… ¿Aunque qué estaba esperando realmente?

Ella ya no estaba enamorada de Sasuke.

-Deberíamos apurarnos – logro decir con el tono más formal que pudo –Él tiene razón y ya pronto será hora de la limpieza.

Sintió las miradas clavarse en ella otra vez, Ino, Sai, Naruto, Karin, Suigetsu y… Sasuke; pero solo fue capaz de devolvérsela a su mejor amiga, que le intentaba sonreír de manera alentadora.

Vaya mierda.

-Hmpf – confirmo en ese momento Sasuke, dando por cerrada la conversación.

¿O tal vez si lo estaba?

OOOOOOOooooooooOOOOOOOOoooooooooooOOOO

-¿Hinata alguna vez pensaste en superar a Naruto?

Sakura e Hinata estaban descansando en el cuarto de esta última, habían quedado como compañeras para un trabajo para Kurenai y tras haberlo terminado y aprovechando que era fin de semana, habían decidido improvisar una pijamada.

Solo ellas dos por primera vez en mucho tiempo; Tenten había salido con Neji e Ino con Sai, Sakura sabría que se hubiese tenido que quedar sola en casa de no ser porque Naruto había ido a los videojuegos a casa de Gaara donde posiblemente se quedaría dormido.

Pero esa nada tiene que ver con la pregunta que le ha soltado a su amiga, justo cuando la película está por terminar y ambas ya han soltado suficientes lágrimas frente a la pantalla con la comedia romántica que habían elegido ver justo esa noche.

-¿A qué te refieres con eso Sakura?

-Hinata, no es un secreto que has estado enamorada de él desde que íbamos al jardín de niños, todos lo sabíamos. – Explicó Sakura – Eso es mucho tiempo.

-Sí, pero no entiendo tu pregunta aún ¿A qué te refieres con superarlo?

-Ya sabes, echar tierra sobre su memoria y pretender que nunca estuviste enamorada de él, intentar borrarlo de tu cabeza como si nunca hubiese existido…

-Eso hubiese sido imposible – respondió ella – es decir lo veo todos los días en el colegio y aquí en el vecindario.

-Es cierto – apuntó Sakura – pero imagínate que él se hubiese ido por mucho tiempo… ¿Recuerdas ese verano que se fue con su padrino?

-Estuvo con Jiraiya-Sama demasiado tiempo – recordó Hinata.

-Todo era paz aquí – añadió Sakura – pero todos lo extrañamos horrorosamente, porque era su energía la que nos mantiene haciendo cosas y eso, parecía que no llegaba el día en que no llegase para hacer bromas a todo el mundo… sin embargo ese no es mi punto Hinata.

-¿Me estás diciendo si alguna vez intente ver a alguien más?

-No necesariamente, solo olvidarlo dejar de pensar en él, porque sentías que dolía, que de alguna manera sentías que no importase lo que hicieses él nunca iba a verte de otra manera…

Y ahí se quedó callada, intentando sumirse en sus propios pensamientos, un pequeño silencio, ese silencio que fue suficiente para que Hinata entendiera que era lo que le estaba pasando a su amiga.

-Sakura, no me digas que tú…

-Hinata justo ahora no estoy segura de nada – respondió de inmediato Sakura – solo quiero saber si alguna vez esa idea se pasó por tu cabeza.

-Nunca – admitió la morena – Naruto siempre fue aquello que me inspiró a sonreír más, era algo que de alguna manera me animaba a ser mejor no era como si todo mi mundo girase a su alrededor, simplemente sabía que algún día podría caminar a su lado.

-Inspirador – pensó Sakura – pero no me sirve de mucho.

-Hace unos años nos dijiste a todas que él ya era asunto superado – le dijo Hinata.

-Hace unos años no me imagine que él volvería aquí tan campante, con esa actitud de "Aquí no pasó nada, olvida que no estuve aquí por 4 años" para ponerme la vida de cabeza.

-Sakura…

-Ino lo ha venido diciendo desde el momento en que me vio mirarlo por primera vez – continuó ella - ¿Es que acaso soy tan obvia?

-No creo que lo seas, sino a este punto serías la comidilla de toda Konoha – apuntó Hinata.

-No me viste durante el almuerzo de hoy – se quejó Sakura – me puse toda roja y luego le mire con mis ojos llenos de brillo durante el segundo en que creí en que se había puesto celoso porque mencionaron a Sasori, estoy segura que hasta Naruto se dio cuenta y lo peor es que Karin y Suigetsu estaban ahí, ahí mirándome como me ponía en ridículo.

-No creo que alguien lo haya notado – dijo ella – además sabes cómo son esos dos.

-La mirada de lástima que me regalo Ino tras eso no venía en plan de fastidiarme – sentenció Sakura. - ¿Naruto no te ha dicho nada?

-Nada de nada – le prometió – Solo me hablo acerca de que habían hablado de cómo serían tus hijos.

Sakura gimió para sus adentros.

-Eso fue peor, incluso Sasuke se reía de mí en ese momento – se quejó – la última persona en este mundo que yo imaginaría que se reiría con bromas de ese tipo va y se ríe en mi cara de esas cosas.

-¿Lo dices porque es serio o por lo otro?

-Por ambos motivos Hinata y me da tanto miedo que me afecte como solía hacerlo antes – terminó afirmando Sakura – soy peor que la protagonista de "Algo para recordar".

-Supongo que hay cosas que ni los años borran – sentenció su amiga intentando darle una sonrisa que ella no pudo corresponderle.

Porque no importase cuanto se había negado en negarlo ese mes, al final todo había salido de manera tan natural e incluso delante de él que ya no tenía como ocultarlo.

Sakura Haruno seguía enamorada de Sasuke Uchiha y no hay nada que pudiese hacer en contra de eso.

Más le valía ir acostumbrándose a la idea antes de que esta, la destruyese por completo.


Disclaimer: Si yo fuese Kishimoto, Sasuke y Sakura tendrían más de una hija

N/A:: Me he demorado más de lo previsto, pero no por falta de tiempo; por razones ajenas a mi (Telefónica es un asco) No conté con Internet por un par de días, lo que no me permitió subir el capítulo a tiempo y me dejo aislada del mundo por varios días ;_;

En fin, volviendo a la historia creo que las cosas siempre le complican a Sakura y Sasuke... pues bien el siempre ha sido alguien críptico y difícil de leer, los años no lo han cambiado tanto...

Espero que les haya gustado, gracias a todos los que comentan y a las personas que dan follow o ponen la historia en favoritos.

Saludos :)