Bueno, ¿Que puedo decir?, me encontré con un post viejo en Tumblr sobre HiccelsaWeek, y me encanto. Me gustaría poder dibujar, pero como no soy muy buena en eso, me conforme con llenar este espacio de historias aleatorias.

Las primeras serán con la temática de aquella semana, para después seguir con one-shots independientes. Todas aquellas ideas Random que no son del todo largas o suficientes para crear un fic, pero que se merecen su espacio.

Y si han leído algo de mis trabajos anteriores en los diferentes fandom, sabrán que no miento cuando digo que lo que aquí acontecerá sera muy variado.

Sin más, espero que les guste.


Tema: Día 4 : Love at first sight

Etiqueta: T

Categoría: Aventura -Ciencia ficción

Sinopsis: UA. cyberpunk. Él soló era un científico más, pero fiel a sus costumbres tuvo que forzar los limites, ¿no es así?. Ahora es un fugitivo, un enemigo publico y...ella estaba viva. Tan viva como una inteligencia artificial puede ser.

Advertencia: Me gusta el Cyberpunk, y me gusta aun más las películas o historias sobre Inteligencia artificial. Este tema solo fue una escusa para poder dar rienda suelta a eso...Oh si, también hay algo de Ooc por ahí...y muchas malas palabras.


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El aire estaba caliente, y el humo de las alcantarillas congestionaba su garganta amenazando con provocarle arcadas. Se contuvo, principalmente porque se negaba a parecer un "niño de Alora" incapaz de manejar las calles del sub mundo Daon. No quería darle razones a todos los tipos sospechosos que rondaban a su alrededor para considerarlo una presa fácil, suficiente era la clara calidad de su ropa o que su piel no estuviera marcada con algún tatuaje o perforación.

La única razón por la que no lo abordaron y solo se limitaban a verlo con recelo, era porque no era del todo raro que niños ricos bajaran para hacer tratos sucios. Muchos de ellos solo venían a pagar por ver y no hacían más daño que eso, mientras otros más valientes se aventuraban a contratar servicios personalmente. Eso significaba que cualquier curioso tenia un pase libre solo porque su ropa cara y sus créditos les daban ese derecho. Y si ese no era el caso, y sospechaban minimamente que eras un policía, o peor, un pobre diablo que no sabia donde estaba parado, terminabas tragado por el lugar.

Sin contemplación o misericordia. O tenias el crédito para pagar por tu vida y la de los demás, o no tenias nada.

Algo injusto y cruel, pero a lo que no se molestaría en darle un segundo pensamiento si podía usarlo a su favor.

Por lo que ignoro los gritos desesperados de una mujer pidiendo ayuda a lo lejos, seguro de que ese no era su problema, él tenia los propios que atender antes de que se dieran cuenta de que estaba ahí, y en consecuencia, todo su plan de contingencia se fuera a la basura. No había tiempo para la moralidad y lo que era correcto, solo contaba con diez minutos para irse antes de que las alarmas sonaran y todos en su laboratorio se dieran cuenta de lo que había hecho.

Algo que sin duda borro toda la moral que le enseñaron, los limites que le dijeron nunca deberían ser saltados, todo por el bien de lo natural. Lo que protegía la frágil burbuja que era su mundo.

Algo...que no pudo evitar romper.

Siempre tenia que hacer ese tipo de cosas, ¿Verdad?, jugar con fuego y salir quemado. No podía hacer simplemente lo que le pedían sin tener que cuestionar o ahondar más en el tema. No, por supuesto que no, tuvo que levantar la alfombra y ver la suciedad que había debajo.

Y por ello, solo era cuestión de minutos para que fuera un enemigo publico buscado.

-Lamento la tardanza. -

Interrumpiendo sus pensamientos y saliendo de entre las sombras, Jack apareció cubierto de negro. Fiel a su estilo, su cabello blanco

se encontraba cortado irregularmente. El corte era nuevo, pero no el color de su cabello. Fue algo que hizo cuando estaban en la secundaria y decidió que el castaño natural no iba con él, un buen día llego teñido genéticamente de color blanco sin opción a cambio y nadie dijo nada al respecto. De alguna extraña forma realmente le quedaba.

En otras circunstancias realmente lo hubiera saludado, en lugar de avanzar hasta él y tomarlo del cuello de su abrigo y llevarlo al fondo del callejón bruscamente.

-¡Hey!, con un "Hola, jack, tiempo sin verte" bastaba -Molesto por lo que hizo, su viejo amigo se separo de un tirón acomodándose el cuello de su camisa. - Primero me llamas sin ninguna explicación en medio de la noche después de cinco años de no vernos y ahora esto, ¿Solo me sacaste de la mejor fiesta que Pitch Black ha dado para poder agredirme?, por que créelo viejo, tengo cosas mejores que hacer que estar en un callejón sucio contigo. -

Bien, al menos su bocota estaba intacta y activa como siempre. Bueno saberlo.

-¿Trajiste lo que te pedí? -

-Uh, si. Pero antes de que te la de, ¿No me vas a decir para que la quieres? -La mirada de recelo que Jack le dio dejaba claro que no saldría de ese lugar tan fácilmente si no le daba algo creíble.

Mentirle seria fácil, pero se vio envuelto por una indeseable oleada de camaradería que le dictaba al menos ser sincero con él. Porque, de alguna forma, se lo debía.

Entonces fue natural responder.

-No -

-¿No?- Incrédulo levanto la voz viéndolo con grandes ojos azules. -¡¿No?! , ¿Simplemente un no?- Sin poder creer lo que le decía, se alejo marchando hacia atrás gesticulando con los brazos de una forma muy dramática y fuera de lugar. - ¿Sabes lo que tuve que hacer para poder conseguirla de un momento a otro, los favores que pedí y ahora deberé, todo por que tú me lo pediste a pesar de no haber hablado en años, ¿Y no tienes la decencia de al menos decirme para que la quieres? -

-No hay tiempo para eso -

-Nunca hay tiempo para nada contigo -Molesto, dejo de hablar con sus manos para verlo con recriminación. Ya no había una fuerza explosiva en sus palabras, solo duro resentimiento y supo que ese era el momento en el que todo animo amistoso terminaba. Comenzaban las acusaciones. - Siempre estas en lo alto de esa torre tuya, inventando cosas locas y viviendo la gran vida de un científico en la superficie. No has hablado con ninguno de nosotros desde que Callaghan te llevo. -

-Jack, realmente no hay tiempo para viajes de recriminación. Necesito que me la des, ahora. -

Todo eso estaba en el pasado, demasiado atrás como para verdaderamente hacer algo.

¿Que si fue reclutado por uno de los mejores científicos de Alora y dejo Daon sin pensarlo dos veces? , no podía culparlo por tomar la oportunidad de salir fuera de ese chatarrero. Y si, puede que con el tiempo dejo de hablar con sus viejos amigos cuando la vida de la superficie se volvió muy demandante. Y no, no tiene el tiempo ni las ganas de enfrentar ese problema ahora.

Pero Jack no pensaba lo mismo, él estaba muy seguro de querer aprovechar la oportunidad de tenerlo de frente para escupir todo lo que tenia dentro. -¿Si?, bueno, ¿Al menos sabias que Tadashi murió?, por que lo hizo Hiccup, hace dos años. -

Si, claro que lo sabia, lo tenia muy claro.

Y también sabia porque lo mataron y encubrieron todo como un accidente, una trágica explosión causada por un corto circuito que lo consumió todo en fuego. Sus planos de grandes cosas que nadie vera, prototipos que pudieron salvar vidas, experimentos asombrosos de los que nadie más volvió a hablar y fueron condenados al olvido... Como el mismo Tadashi, quien también fue consumido junto con el trabajo de una vida.

Su vida.

-Lo se -Sacudiendo el luto por un buen amigo, se concentro en lo que debía hacer para evitar ser solo otro "accidente" de laboratorio. - Y lo lamento. -Realmente lo hacia. - Pero no hay tiempo para pensar en los muertos, necesito... -

De pronto, la alarma de su reloj le avisaba que el tiempo se había acabado. Los últimos diez minutos se cumplieron y las compuertas de su estudio bajaron las barreras, permitiendo que cualquiera pudiera entrar.

-Mierda -

-Oh, ¿Y ahora que?, ¿Se te acabo el tiempo de tu descanso y tienes que volver a tu oficina a salvar el día?-

Sin escucharlo y apartando su mirada del reloj después de apagarlo, comenzó a correr su mente a una milla por hora buscando una solución, y una rápida. Fue entonces cuando lo vio.

El abrigo.

Jack siempre guardaba las cosas en la bolsa oculta de lo que se pusiera. Era un pésimo lugar porque podría caerse y no te darías cuenta, pero Jack era un cabeza dura de costumbres y siempre lo hacia.

Así que sin darle una oportunidad para saber que estaba pasando o pudiera resistirse, se lanzo sobre él para atajarlo contra la pared. Como era de esperarse Jack grito sorprendido para recuperarse rápidamente y lanzarle maldiciones tratando de alejarlo, pero no estaba dispuesto a que la única oportunidad de salir con vida que tenia se fuera de sus manos. Se aferro con fuerza al abrigo negro que vio tiempos mejores mientras esquivaba los puños y manotazos de un muy molesto chico de cabello blanco.

Le tomo un minuto de forcejeo, pero logro obtener la pieza que quería. Sin embargo, antes de poder alejarse del todo para poder irse, fue sorprendido por un contraataque de Jack que los mando a los dos a rodar por el suelo.

Maldita sea, aun golpeaba duro.

-¡¿Que diablos pasa contigo?!- En un santiamén ya lo tenia bien sujeto del cuello e intento golpearlo en la cara, por suerte pudo mover su cabeza lo suficiente como para que el puño que estaba destinado a chocar con ella, se estrellara contra el suelo. Eso al otro hombre no le importo, volvió a la carga rápidamente. -¡¿Estas drogado, o porque mierda me atacas?! -

Bajo la guardia.

Al gritarle bajo su guardia y no dudo en aprovechar eso. Dejo de intentar quitárselo de encima para atacar su costado golpeando con fuerza usando su codo, no la suficiente como para romper o fracturar algo, pero si para que un feo moretón apareciera después.

Jack fue empujado a un lado con éxito, y solo para estar seguro de que no se levantara en un tiempo inmediato lo pateo en el mismo lugar que anteriormente ataco.

Bien, tal vez ahora si fracturo algo.

-Te dije que no tenia tiempo, idiota. -

Nunca entendería porque siempre terminaba peleando con Jack, de alguna u otra forma. Estaba seguro de que otros amigos tenían mejores formas de acabar una conversación o reunión, pero él no conocía otra forma que no sea esta.

-Hijo de perra -La maldición adolorida del cuerpo a sus pies trajo una pequeña sonrisa a su rostro. A él vienen viejos recuerdos de estar en esa misma posición, golpeado escupiendo sangre y saliva en los suelos de un sucio callejón de mala muerte. Cuando era un niño, y cualquier herida sanaría rápidamente, por que la sangre joven es así. -Ese cuerpo escuálido tuyo funciona muy bien para ocultar todo ese juego sucio. -

-¿Que, acaso hay algún otro tipo de juego? -

-Imbécil -

Las risas que le siguieron a su declaración fueron fáciles, tranquilas. Jack no podía hacer más por el dolor en su costado, y Hiccup no tenia mucho que ofrecer. Ambos estaban cansados y secos.

Extrañaría momentos como estos.

Realmente lo haría.

-¿Si sabes que simplemente pudiste haberlo pedido? -

-Lo hice, y comenzaste a actuar como una reina del drama. -

Desde su lugar, Jack asintió aceptando eso. -Lo suficientemente justo. -Entonces levanto su cara para verlo al hablarle. Aun entre la oscuridad del lugar y las luces fluorescentes podía ver un moretón en formación en su barbilla, y estaba bien, él mismo comenzaba a sentir su labio roto. -Pero no estaba bromeando con lo que dije antes, mantente en contacto hombre o si no...-

De pronto cualquier semblante alegre en las facciones se su amigo se esfumaron del todo y fue sustituida por un semblante pálido; Ojos cada vez más grandes que solo podían ver algo que estaba atrás de él con absoluta incredulidad y horror.

No necesito girarse para saber que es lo que puso a Jack en ese estado de shock, después de todo, la alarma gemela que le dio debió de haberla alertado sobre el final del conteo, así que como no se encontraron como estaba planeado, fue a buscarlo.


-¿Todo esta bien? - La voz hecha por sintetizador hizo un excelente trabajo en sonar natural y humana. Lo que solo causo que el horror en el corazón de Jack solamente aumentara. -¿Hay algo mal? -Entonces volteo a verlo en su lugar en el suelo, y le dio una mirad preocupada. -¿Se encentra bien, necesita ayuda? -

Intento dar un par de pasos hacia él, pero cuando se alejo lo más rápido que pudo Hiccup la sostuvo de un hombro y le impidió avanzar. Nego en silencio hacia ella, y en respuesta retrocedió, entendiendo la indicación silenciosa.

-¿Que hiciste? -

Consternado, uso todo el aire que le quedaba en los pulmones y hablo en un intento de enfrentar a su amigo...

¿Era su amigo realmente, o solo un Frankentein loco?, no estaba seguro, el pánico, miedo y preocupación se embotellaban en su cabeza revolviendolo todo. Cosa que no mejoraba por que Hiccup no le respondía y solo lo miraba con unos ojos ilegibles.

Que fuera incapaz de enfrentarlo directamente y decirle que era esa cosa de pie frente a él simplemente lo molesto lo suficiente como para olvidar su pánico anterior.

-¿Que fue lo que hiciste? -Pregunto de nuevo con un tono mucho más duro. No tenia tiempo para esto, para nada de esta mierda, si su amigo había perdido un tornillo y había caído en un descenso a la locura, bien. Pero que no esperara una aceptación orgánica del equivalente a una puñalada al corazón.

No importaba que la mirada extraña que no podía leer en sus ojos verdes casi parecía reflejar algo del dolor que él mismo sentía. En el fondo de todo ese hielo e indiferencia, como contenida. Apenas manteniendo todo unido, de pie y funcionando.

Sintió asco.

-No lo repetiré una vez más, ¿Que mierda hiciste? -Gruño la ultima parte como un animal herido, avanzando rápidamente del miedo y pánico al sentimiento de bilis y traición.

¿Como se atrevía él a crear algo como eso?.

¿Como. Se. Atrevía?.

-No es lo que crees -

-¡ JA! - Vaya escusa más cliché. -¡No, claro que no es lo que parece! -Ignorando el dolor de sus costillas, se levanto lo mejor que pudo y de forma burlona sonrió de una manera tensa, abriendo las palmas sucias de sus manos como si fuera un mino completando su actuación de un payaso trágico. -¡Obviamente esa cosa no es un Androide de punta que se parece a ella!. - Acuso señalando a la figura delgada y de cabello rubio que aguardaba en silencio ataras de ellos.

Quiso lanzarse sobre él de nueva cuenta para golpearlo cuando no le respondió y aparto la mirada, pero no tuvo oportunidad porque fue sorprendido por ese sintetizador de voz que lo descoloco por completo.

Al parecer, pensaba que ahora hablaba con ella. -En realidad soy un Cyborg, ya que mi base de datos fue creada tomando una plantilla orgánica, lo cual me permite tener cierta personalidad, y como tal, construirla. Algo que un Androide no lograría puesto que la naturaleza de su programación no se lo permite. - La delicada interrupción fue detenida un momento, para luego ser agregado algo que al parecer olvido. - Sin embargo, desconozco a quien se refiere como "ella", ¿Acaso habla de la plantilla biológica a partir de la que me crearon? - Sus cejas se juntaron levemente e inclino su cabeza ligeramente, imitando a la perfección un gesto que tenia años de no ver.

Con un fuerte golpe en su estomago dejo de lado toda la ira y se vio dividido entre la necesidad de apartar la vista o llorar.

Lucha contra la ultima de esas opciones, pero siente que no puede ganar una la lucha cuando esta demasiado desgastado como para dar una verdadera resistencia.

Así que sede.

-Increíble -Sintiendo la formación de un nudo en la garganta, comienza a negar con la cabeza. -No solo se parece a ella, o suena como ella, si no que incluso se siente como ella. -

Eso no debería ser posible.

Drenado de toda ira y repentinamente cansado, voltea a ver su amigo y le pregunta una vez más. Esta vez, hablando de todo corazón. -¿Hiccup, que hiciste? -

En su lugar algo lejos de él, más cerca de las sombras que de la luz, le entrego una respuesta automática demasiado tensa. -No es ella -

Sus palabras, en consecuencia a ello, también fueron fluidas y fáciles de decir. -No, -Le dijo. -Claro que no es ella -Porque dándole un vistazo de costado, con mayor calma, queda claro que no era ella.

Tenia el cabello de un tono demasiado claro, piel pálida y de estatura ligeramente más alta.

El color de la ropa estaba mal, un conjunto de negro y azul oscuro cubierto con un abrigo largo. Antes, esa figura de muñeca vestiría colores alegres, preferiría pantalones y botas cómodas a ese vestido de dos piezas que gritaba "niña rica de Alora" por todo lo alto.

Usaría su cabello suelto, no en un trenza.

Y, por sobre todo, tendría una ligera capa de pecas adorando sus pómulos y nariz de las cuales él se había reído desde siempre, y con las que la molestaría formando constelaciones con un marcador negro mientras dormía. Sin embargo esa piel era de porcelana, libre de imperfecciones, seguramente sin la cicatriz en su espalda de cuando se cayeron a los diez, intentando subir de forma clandestina a la superficie sin éxito y aterrizando en un montón de chatarra oaxidada.

Después de eso tuvieron fiebre por días, y en algún punto temieron haber contraído el tétanos o algo así. Realmente estaban asustados con la posibilidad de que fueran a morir. Eso hubiera sido lamentable, la muerte más tonta de la historia.

Pero no murieron esa vez, solo ganaron cicatrizares gemelas y fueron la envidia de todos los mocosos del lugar por haber llegado más cerca de la superficie que ninguno de ellos, y ganar marcas de guerra geniales.

Eran tan tontos...

Y felices.

Y...ya no había una marca física que recordara aquello, solo una triste cicatriz vieja en su espalda. De alguna forma más solitaria que nunca.

Casi alza su mano para alcanzar esa linea roja de piel irregular en reflejo por ese triste y cierto pensamiento, cuando la voz de HIccup volvió a hablar.

-E1-Z4, ese es su nombre. Y es todo lo que puedo decirte al respecto sin ponerte en peligro. - Claro y conciso, no le da una oportunidad de ahondar más. Entien por experiencia que ese es su equivalente a cerrar el tema, y se da cuenta de que por mucho que la vida destellante y fácil de Alora haya consumido a su amigo, todavía prevalecían ciertas cosas.

Cosas como su genio loco, la capacidad atroz de meterse en problemas y su código de hacerse responsable de lo que ha roto.

Sin poder evitarlo sonríe, porque eso es lo único que puede hacer ahora, cuando se da cuenta de todo el alcance de este desastre en el que su amigo se metió.

Aun así quiere gritarle por ser estúpido, por dejarse meter en algo tan grande como...eso. Porque puede que él no sea un un genio o un conocedor de la vida ahí arriba, pero si esta seguro de que a esos estirados snob no les gustara para nada que uno de sus mejores científicos deserte y se lleve con él semejante activo.

...¿Porque es solo un activo, verdad?. Hiccup podrá ser capaz de deshacerse de ella cuando llegue el momento, ¿No es así?, por eso le pidió que le trajera la tarjeta madre en primer lugar.

Para poder desconectar y borrar este gran error rubio y de ojos azules.

Aferrándose a ese pensamiento como si fuera la verdad, se trago el nudo de emociones en su garganta para poder hablar. Viendo discretamente en dirección al ser intruso cuando dijo. -Entiendo, has lo que tengas que hacer...solo, solo sigue tu propio concejo y no te dejes envolver por los muertos. -

Muertos, enterrados, consumidos.

Muy lejos para ser rescatados.

En respuesta Hiccup solo le dio un asentimiento seco, mientras tomaba del bazo a la maquina humana que esperaba a lado de él.

-Lo haré -

-Y mantente con vida - Termino por advertirle sin poder contenerse. Viejos hábitos, supone.

Pero antes de verlos salir del callejón y perderse entre los gases y las luces de neón probablemente para siempre, pudo escuchar como una especie de despedida un sincero "Tu también". Después solo se escucharon el eco de los pasos que dejaron atrás.

Se toma un momento de pie para recuperar el aire, y asimilar correctamente que en el infierno acababa de pasar. Preguntándose si cuando fue a recoger la tarjeta de manos de Hiro no había inhalado por accidente algo de la porquería del estudio de Shifu y que el anciano insiste solo es incienso.

Pero no, porque el cuerpo le duele como una maldición y no ha habido sueño que no termine en pesadilla si su hermana estaba involucrada. Por lo que obviamente todo lo que acababa de pasar fue real, y Hiccup cruzo la linea para saltar directo a la locura.

-Maldito lunático. ¿En que diablos te metiste?-

Sin embargo, había algo no le cuadra del todo, y no puede evitar pensar que el mayor de sus problemas no era ese Androide autómata que su amigo cargaba consigo.

...Esperen, ¿Que es lo que había dicho esa cosa sobre tener una personalidad y crearse?. Algo sobre una plantilla biológica.

-¡Mierda! -

Tenia que moverse rápido y salir de ahí, buscar a el resto.


Lo primero que ve al abrir los ojos, es el color verde.

Sabe lo que es el verde gracias a su base de datos, también sabe que el verde frente a ella en realidad son ojos. Cansados y enmarcados por gafas delgadas de metal.

Todo lo que su sistema denomina "lógica" le dicta que los ojos grandes y la cara con pecas que le sonríe con cansancio apenas hace contacto con el mundo, pertenecen a su creador. Él es un hombre joven, con una complexión delgada. Viste de blanco y sostiene una libreta que deja de lado cuando se da cuenta de que sus ojos se mueven para reconocer el nuevo y desconocido lugar.

Ya no esta rodeada de oscuridad o códigos y dígitos que llueven en cascada, construyéndola. A su alrededor el color del metal y las luces tenues lo cubren casi todo. Puede sentir la cama de metal frió en la que esta recostada y los cables de soporte que aun la mantienen anclada. Esta tan sorprendida con todo a su alrededor, que por un momento olvida a su creador.

Repara de nueva cuenta en él cuando siente el tacto de una mano sobre la suya. Rápidamente deja de ver las luces del techo para atender de donde viene la presión y el calor desconocidos, encontrándose con lo que su archivo reconoce como su propia mano siendo sostenida por la misma extremidad de su creador. Ambos tienen cinco dedos, y uñas y palmas. Sus manos son flexibles, se bren y se cierran, se acoplan bien. Su mano es más pequeña y delicada, a comparación de la otra mano que no a dejado de sostenerla ni un momento mientras hace todo eso.

No puede evitar dejar de verlas.

Es sorprendente.

Se pregunta si es posible quedarse así para siempre, ella sabe que no son necesarias todas las extremidades para funcionar correctamente, por lo que no estaría muy mal si su mano derecha nunca soltara la de su creador, ambos estarían bien.

-Tienes un agarre fuerte -

Sacudida por el sonido acallado hace lo que no creyó posible.

Deja de ver sus manos unidas y voltea a ver el rostro del hombre que le permitió apreciar este nuevo mundo.

Él le sonríe mientras la mira atentamente. Esta inclinado sobre ella por lo que aun muchos de sus rasgos se le escapan por culpa de la oscuridad parcial y las luces, pero puede ver su cabello café, su tono ligeramente más oscuro de piel y sus ojos...su sonrisa.

Algo que las personas hacen cuando están felices, ¿Ella esta feliz?, no lo sabe con exactitud, pero se encuentra reflejando la expresión frente a ella con facilidad.

Siente algo en su pecho, en sus pulmones.

Por lo que sin poder evitarlo, afianza el agarre de ambas manos, sintiendo como era correspondida.

La sensación en su pecho se agranda, su sonrisa también lo hace.

-Vamos, hay que irnos, antes de que alguien se de cuenta de que despertaste. -La voz de su creador esta rota por las lagrimas que evita derramar, pero aun así le sonríe y la ayuda a levantarse.

Ella corresponde fácilmente, no llora como él, pero sabe que eso esta bien. Las lagrimas y las sonrisas son como las personas expresan su felicidad.

Es bueno que él esta feliz de verla, así como ella también lo esta de verlo.


-¿Adonde vamos ahora? -

Con cuidado, se asegura de tenerla bien sujeta de la mano mientras se mueven por la multitud de las calles. Las masas son caóticas y llenas de calor, se mueven por cada recoveco que encuentran y sin no tienen cuidado podrían perderse con facilidad entre los callejones y pasillos. Después de lo que acababa de pasar no tiene ganas de encontrarse con un viejo conocido otra vez, no cree que alguno de ellos sean tan benévolos como lo fue Jack.

Fácilmente podrían delatarlo, llevarse a Elsa o a la tarjeta madre. Cualquier amistad significaba absolutamente nada para esos momentos, seguramente su cabeza ya tenia un precio y seria muy bien apreciado por cualquier habitante de Daon.

Por lo que no, ningún lugar era seguro. No realmente.

-Vamos a Calipso -

Una apuesta arriesgada si tenia que admitirlo. Nadie se atrevía a ir ahí por voluntad propia, un lugar aún peor que el pozo de miseria y decadencia que era Daon. No era llamada la "tierra de nadie" sin un buen motivo.

-¿Calipso, realmente existe? - Sorprendida, Elsa se apresuro a alcanzar su costado para hablar solo con él, teniendo cuidado de no llamar la atención diciendo ese nombre en voz alta. Chica lista. - Pensé que era un mito urbano, como los M.U.T.O.S. o la regla 28. -

Esa incredulidad era de esperarse, nada nuevo. Pero la verdad era mucho peor que eso.

Cuando era niño, él no era muy diferente también a ella o cualquier ciudadano promedio, creyendo que esas solo eran mentiras. Cuentos para asustar y hacerles creer que había lugares mucho peores que el sub mundo. Pero luego cuando tenia doce y se escapo a lo profundo del pozo negro, fue testigo de primera mano de como una abominación de carne, metal y cables cazaba a unos pobres diablos hasta no dejar nada de ellos.

Sin saberlo, hasta mucho tiempo después, había visto a un M.U.T.O. Y jamas seria capas de describir exactamente que era esa cosa.

Desde entonces se tomo muy enserio cualquier leyenda urbana que las voces acallaban, por lo que no le sorprendió descubrir eventualmente que corrupciones a la moral como la regla 28 realmente existían. Oh muchas, muchas cosas más que los altos mandos de Alora escondían para que esta pudiera prevalecer impoluta, perfecta, una utopía. Y como serian perfectamente capaces de matar para mantener las cosas exactamente como están.

Unos arriba, y otros abajo.

-Es real, muy real. -Los archivos encriptados que descubrió un año atrás así lo demostraban. -Escondida, letal y muy lejos de aquí. - El lugar perfecto para huir.

-Espera, si es real y es tan mala como dices ¿Porque vamos ahí?-

-Fácil, porque es el único lugar al que ni siquiera las fuerzas de Alora quieren ir. -

No tendrían por que, crearon Calipso como una prisión sin retorno en primer logar. La llenaron con indeseables y luego con rebeldes para dejarlos pudrirse ahí, pero su pedantería no los dejo ver que estaban creado un arma contra si mismos, y para cuando se dieron cuenta de que habían creado una ciudad cimentada en odio hacia ellos ya era demasiado tarde. Tenían un monstruo hambriento y armado.

Decidieron entonces hacer lo que mejor hacen.

Ocultaron su error y pretendieron que no existía

Ahora, la ciudad autónoma e ingobernable era un mito.

-¿Y como iremos ahí? - Sin ningún tipo de recriminación u objeción, Elsa se acerco un poco más a él en busca de su nuevo plan. Completamente abordo y de acuerdo con lo que sea que haya planeado de ultima hora.

Si no fuera porque no era el lugar y tenían que mantenerse en movimiento la habría abrazado.

Era bueno saber que tenia apoyo.

-Iremos hasta la central Atlas y de ahí tomaremos el carril Neo, eso nos llevara a un contacto que se asegurara de conectarnos con las lineas clandestinas que nos llevaran a Calipso. - Levantando su mano para ver su reloj noto la hora e hizo un calculo rápido. -Si todo sale bien, llegaremos para mañana. -

-Eso es bueno. -

-Tan bueno como puede ser. -Manteniendola cerca, giraron en una curva que los encamino a los pasillos de una ciudadela llena. El lugar se encontraba a diez minutos de una entrada a la central por lo que con algo de prisa y cuidado, llegarían sin problemas.

Estaba apunto de decir algo sobre eso, cuando un sonido rompió el aire seguido de una explosión que hizo contacto muy cerca de su cabeza.

Inmediatamente soltó la mano de Elsa y callo al suelo mientras todo a su alrededor se volvía rápidamente un caos de gritos y estampidas. Luchado contra el dolor de cabeza y el pitido en sus oídos pudo ver como el punto de choque, que fue una pared, quedo completamente destruida.

El material se desmoronaba como arena y una marca de calor restante le dejo claro que tipo de arma mando ese disparo.

Era un láser de Tadashi, lo había creado para agregarlo a ese robot enfermero suyo. Se supone que seria utilizado para un modelo que sirviera en accidentes industriales grabes, cuando una persona se encontrara atrapada entre metal. Cortaría el material limpiamente, como mantequilla, para evitar que restos dañaran al herido o entorpecieran más la labor de rescate.

No sabia como ni cuando, pero alguien descubrió la forma de condensar la energía y dispararla en ráfagas.

Esos bastardos.

Se atrevieron a usurpar un invento que estaba destinado a salvar vidas para convertirlo en un arma.

-Siempre hacen estas mierdas. -Masticando sus palabras se apresuro a levantarse rápidamente, sosteniendo su cabeza y buscando a Elsa con la mirada.

Algo que ocurrió mucho más rápido de lo que esperaba, cuando un grito de advertencia rompió el pitido de sus oídos. -¡Hiccup! - Oyó a lo lejos, y solo tuvo un destello de su voz junto el rubio de su cabello antes de que otro disparo fuera lanzado en su contra, mandándolo lejos.

Sintió un dolor atroz en su pierna izquierda, pero ni siquiera pudo gritar porque la fuerza del impacto le saco el aire. Lo único que pudo hacer fue moverse en el suelo, lejos de la ráfaga de disparos que caían a su alrededor. Ninguno volvió a darle y tuvo la suerte suficiente para resguardarse debajo de un puesto que fue derribado y olvidado.

Sintiéndose seguro, tomo grandes bocanadas de aire intentando desesperadamente no desmallarse.

El dolor era demasiado y la cantidad de sangre en sus manos al intentar contener la herida en su pierna, solo le decía que no tenia mucho tiempo para postergar eso. Aun así, con una herida grabe y en medio de un tiroteo estaba agradecido. Porque era más que seguro de que la mala puntería de su atacante era la única razón de que estuviera vivo. Un disparo en su estomago o pecho y no tendría ninguna oportunidad.

-¡Hiccup! -Sorprendido por el grito que provenía de afuera, dejo de hacer presión en su pierna, dejando la sangre fluir.

Mierda, Elsa seguía afuera.

Se apresuro a levantarse sin siquiera pensarlo realmente, pero inmediatamente después se dejo caer gritando. Era mucha sangre, cada vez menos aire y demasiado dolor.

-¡Hiccup!-

Pero, ella estaba ahí afuera a merced del francotirador. No podía quedarse ahí, si todavía tenia fuerza y conciencia debía intentarlo. En especial cuando estaban tan cerca de salir y alejarse tanto de Daon como de Alora.

Podían lograrlo, tenían que.

Si no...no sabría que haría si la perdía otra vez.

-¡Hiccup! -

-¡Elsa! -Gritando tan fuerte como pudo, junto el dolor y la urgencia para hacerse oír.

Temblando uso sus codos y brazos para levantarse, se concentro en su respiración y se negó a ver en que estado estaba su pierna o cuanta sangre estaba perdiendo realmente.

No era el momento para eso.

-¡¿Hiccup?! - El llamado de Elsa se escuchaba cerca. Su voz sonaba asustada y preocupada mientras gritaba su nombre. Se da cuenta entonces que ella no sabe donde se encuentra, ademas de que los disparos se habían detenido.

Esto no esta bien. Piensa entre la bruma del dolor el pánico.

No dejas de disparar a un objetivo que desaparece, es tu presa, nunca sueltas una presa. Pero si esta se pierde...

Usas un señuelo.


Cuando la mujer rubia que acompaña al científico desertor que ha estado siguiendo desde que bajo al sub suelo, levanta un puesto de comida entero de metal como si fuera una caja cualquiera, no se detiene a pensar.

Abre fuego.


Todo a su alrededor se vuelve astillas. La madera, el metal y los materiales que componen las calles y las paredes.

A su alrededor, el mundo se desmorona como si fuera arena.

Pero no ella.


No es ella.

Nervioso repite esa oración en su cabeza una y otra vez desde que vio el archivo codificado. Se supone que ni siquiera debería de tener contacto con la información de alto grado que manejaba la defensa, pero había sido imposible resistirse cuando se dio cuenta de palabras claves y anotaciones muy familiares al husmear por los archivos.

Lo reconoció todo.

Cálculos una vez incompletos, suposiciones dejadas en el aire, planos borrados por la frustración.

Un trabajo hecho y consumido por el duelo.

Los había desechado todos el mismo día que acepto su muerte. Cuando el cansancio fue demasiado y quedo claro que el aferrarse a ella lo estaba matando por dentro. Así que junto todo lo que le quedaba de si mismo para tomar una caja con sus cosas, todos los archivos y planos, avanzar a las afueras de la ciudad para tirarlos al deshuesadero. Lo tomo como un adiós, un reinicio.

Jamas creyó que alguien encontrara su trabajo incompleto e...hiciera esto.

Era inquietante y despreciable. Habían tomado todo de su trabajo, cada medida, cada característica, cada maldita parte y la habían utilizado como si estuvieran armando un jodido Lego.

Incluso habían usado la plantilla que él creo.

Se atrevieron a usar los rasgos de personalidad y emociones Beta, la única parte de ella que podría decirse se quedo con ellos. La piedra angular del proyecto, la razón por la que se atrevió a hacer todo los cálculos en primer lugar. Cuando el dolor le pedía a gritos traerla de vuelta.

Pero nunca pudo hacerlo, jamas tuvo el valor de seguir adelante, por que de hacerlo la estaría profanando. Tratándola como algo reemplazable, algo que si se rompía podía volver a reparar. Y ella... era única, la única.

Nunca habría querido eso. No que le llorara eternamente, ni que su tiempo viva fuera tratado como algo sin valor.

Él lo acepto, lo dejo ir.

Pero luego encuentra esta...monstruosidad y siente la bilis subiendo por su esófago.

No es ella.

Esta, cosa, fue modificada. Llenaron cada hueco en su modelo y pusieron lo que querían, puede que el exterior fuera su trabajo, pero el interior...eso era un arma.

No es ella.

No hay ninguna forma de que lo sea.

Y sin embargo, siente que debe asegurarse de que eso sea verdad. De que no haya ninguna posibilidad de que esa arma ande por ahí luciendo como ella, usando su plantilla Beta. Eso no era suyo, no era de nadie.

Francamente, él no tenia ningún problema si ellos querían un androide, bien, trabajen en una nueva forma de matarse, para lo que le importa. Pero no tenían ningún derecho a usurparla de ninguna forma.


Le toma dos semanas, pero pudo encontrar el lugar exacto en donde llevaban acabo el proyecto E1-Z4.

Fue justo a tiempo, puesto que en una semana más el proyecto seria puesto en marcha para ver si era viable y así poder comenzar su producción en masa. En realidad, encontrar el lugar donde toda la operación se llevaba a cabo no fue particularmente difícil, solo tuvo que buscar entre un par de lugares que cumplían con los requisitos que se necesitaban para mantenerse en secreto.

Y Alora podía ser una urbe en apogeo, pero no era muy grande, y como era obvio, tampoco eran muy originales. De entre las opciones que eran la central cerca de la había y la que se encontraba a un lado de la planta de electricidad, solo una tenia un antecedente de experimentación con prototipos de Androides.

Así que solo tuvo que investigar el circuito de seguridad que restringía y cubría la central para deshacerse de ellos, lo cual fue sencillo, después de todo ya tenían una planta eléctrica como vecina. Fue fácil usarla para sobrecargar la red de energía que lo alimentaba todo, sumiendo al lugar en penumbras, desactivando los cerrojos y alarmas, ademas de poner como locos a todos los técnicos que intentaban volver a conectar circuitos completamente fritos.

Si, buena suerte con eso.

Se apresuro entonces a entrar, teniendo mucho cuidado al avanzar por los pasillos para no ser visto. No quería ser descubierto y ser cuestionado de porque un científico que se supone trabaja en la central de Trinity se encontraba merodeando en el lugar, esas serian muchas de explicaciones, que, aunque pudiera inventar para dar, eventualmente seria confrontado cuando la información llegara a sus superiores.

Pero tanta precaución le toma tiempo de llegada a su objetivo, quizás diez minutos, un poco más o un poco menos.

Al final, puede llegar sin problemas a la habitación sellada con el grabado D-6 sobre la puerta de metal, y no toma absolutamente nada de él abrirla y entrar sabiendo que esta solo, y lo sera por un buen tiempo.

Apenas cruzar la puerta se da cuenta de que la energía de emergencia funcionaba correctamente a pesar del apagón. Las lamparas del techo alumbraban con un opaco haz de luz azulado, mientras que el sonido de las maquinas demostraban que el soporte vital de proyecto seguía funcionando.

Es cuando ve el proyecto postrado en la cama medica que se detiene en seco y contiene la respiración.

No es ella.

Se dice.

No es ella.

Repite para si mismo con fuerza mientras se atreve a dar un paso adelante, y luego otro.

No es ella.

Se da cuenta de ello cuando esta lo suficientemente cerca. Puede ver mejor el tono rubio platino de su cabello que la fotografía del archivo había opacado, junto con su tono de piel y de labios.

La figura recostada en la cama era un poco más alta, de complexión atlética y curvilínea. El porque se esmerarían en resaltar la feminidad en un diseño para la guerra estaba más haya de su comprensión, pero supone que eso termina pasando cuando juntas aun montón de hombres solitarios a trabajar con un modelo femenino.

Disgustado por ese pensamiento niega con la cabeza y avanza al cable mater del soporte vital, decidido a desconectarlo y acabar con todo eso de una vez. Después de que lo logre, se aseguraría de borrar y eliminar de raíz todo sobre este proyecto. Incluso ya estaba pensando en como podría contactar a Hiro para que le consiga una tarjeta madre capaz de lograr eso.

Por ahora, simplemente se detiene frente al panel que conecta el cable grueso de color rojo, contemplando la linea vital del proyecto, lo más parecido a una arteria de vida. Una vez que desconecte eso, el sistema colapsara en si mismo incapaz de manejar todo el equipo sin una adecuada conexión previa. Al final de todo sera solo un maniquí muy costoso, y luego él podría irse para continuar con su vida.

Fingir que nada paso.

Que no...ha visto la copia más perfecta que jamas pueda volver a ver de un fantasma.

Ella...

No, eso, eso acostado en la cama era solo una muñeca afilada para a guerra.

Pero tenia su tarjeta Beta...

No. NO.

No era ella, no importa cuantos rasgos de personalidad estuvieran ahí dentro. Solo eran puntos inconexos de conciencia, obtenidos de un examen computarizado hecho en un intento desesperado por retener algo de ella cuando se dieron cuenta de que la enfermedad no podía ser combatida. No eran una copia perfecta de su personalidad o recuerdos, eran nada más que puntos guía. Una ayuda para que algo más grande se tejiera, evitando que simplemente fuera una IA hueca y fría.

Viéndolo así, no era sorprendente que tomaran su modelo y la tarjeta Beta para construirla. Se ahorraron tiempo y esfuerzo en crear una base para una personalidad y conciencia únicas. Muy útil si querías soldados capases de pensar por si mismos y no autómatas conectados a un alma mater.

Era en realidad muy novedoso, pensando objetivamente, claro.

Era crear un ser pensante y sensible que se formaría a si mismo, pero que al mismo tiempo, si quisieras, podrías programar un patrón que el seguiría naturalmente y sin cuestionarlo. Era lo más parecido a la manipulación genética de un embrión humano que el publico y el cenado aceptarían.

En especial después del fiasco de la regla 28, impuesta sesenta años atrás en un pequeño sector de mala muerte en Daon y que estuvo en vigencia tan solo unos meses. Se supone que era una regla de contingencia ante una plaga que se descubrió cuando un control de natalidad gratuito para la familias de bajos recursos descubrió una anormalidad en los embriones, y por "piedad" a esas maltrechas vidas y sus familias se decreto la erradicación de semejante "enfermedad". O al menos, eso es lo que dice cualquier registro publico sobre el tema.

Por lo que...esto, dormido en la cama, ignorante de todo su potencial, era un boleto dorado para ellos.

Un salto enorme en lo que a fusiones humano-maquina se refiere.

Y...

¿Estaba viva?. ¿Debería considerarla un alguien y no un algo?. ¿Considerar su potencial?.

No, si consideraba el potencial de lo que podía llegar a ser, entonces también tenia que tomar en cuenta la opción real de que fuera el arma de matar perfecta. Fue creada para eso, su patrón central así se lo dictaría, seria su naturaleza.

Pero...no cree que algo que este creado a base de ella pueda desarrollarse como algo maligno. No puede concebir algo así.

No puede...

No puede...

Ser responsable de extinguir lo ultimo que le queda de ella.


Habia sido una noche tranquila jugando vídeo juegos.

Hasta que el desquiciado de Jack irrumpió en su habitación causando que casi muriera atragantado con un pedazo de dona. Lloro inmediatamente su perdida. Porque puede ser que fuera una dona rancia, pero era su cena, y ahora la mitad de ella yacía en el suelo a un lado de sus calcetines sucios.

Ugh.

-¿Ahora que quieres Jack?, ya te di una tarjeta madre capas de borrar por completo una red de archivos perfectamente codificados. - Y del tamaño de un campo de cosecha, con la complejidad de alta clase. Uno de sus mejores trabajos, si le preguntan. -¿Acaso no te vasta un armagedon tecnológico de dos pulgadas, quieres otra cosa? -

Se detuvo de sus quejas cuando noto que su amigo se recargaba en el marco de su puerta luchando por aire. Se tomaba del pecho e intentaba balbucear algo mientras trataba de aspirar oxigeno al mismo tiempo.

Era algo patético.

-¿Qué dices?, no te entiendo nada, tus lamentos de viejo no me dejan entender. -

-Hic-hicc hasta, haya, él Ahhhg -

-¿Qué? -

-Ayuda esdtf -

Con cuidado y asegurándose de no acercarse demasiado para que no lo llenara de su sudor, le ofreció una lata de refresco para calmarlo. Jack no lo pensó dos veces y tomo bruscamente lo que le ofrecía, bebiéndolo con avidez.

-¡Hay, mi corazón! -Sin cuidado el escandaloso intruso tiro la lata vacía, llevándose de forma dramática una mano a su pecho. - Ya no estoy para estas cosas. -Quitando un poco de cabello de su frente se dejo caer al suelo, aun apoyado en la puerta. -Ugh, mis arterias. Dios, vi mi vida pasar frente a mis ojos...¿En que diablos estaba pensando la maldita mitad del tiempo?-

Cansado de su drama, rodó los ojos buscando su paciencia interior, esa que Shifu tanto lo instaba a encontrar.

-Si, lo que digas. -Dispuesto a ignorarlo le dio la espalda con dirección a su asiento en el asuelo, donde su tableta marcaba una partida perdida.

Maldita sea ahí va su esfuerzo de las dos ultimas horas.

Resentido, miro sobre su hombro a la escusa de adulto muriendo en la puerta de su habitación. -¿Si sabes que tengo mejores cosas que hacer, no?. No tengo tiempo para ti y tus cosas, mejor ve a molestar a Merida. -

Sus palabras debieron tocar un punto importante en ese cableado defectuoso que era el cerebro de Jack, por que como movido por una fuerza misteriosa salto de su lugar libre de todo cansancio.

Sorprendido por el repentino cambio se detuvo en medio de su camino, atento a lo que haría ahora.

Lo que, para sus sorpresa, fue sujetarlo de su sudadera y arrastrarlo por el pasillo como si fuera un muñeco de trapo.

-¡Hey! -Manoteo molesto a la mano que lo sujetaba. -¡¿Que crees que haces?!- Sin respuesta o resultado, comenzó a patear al aire, esperando conectar con la espinilla de Jack, o mejor aun, su entrepierna. -¡bájame! -

-Lo haría, pero tus piernas son muy cortas y no hay tiempo para tus pasos de preescolar. -Manejándolo a su antojo, fue arrastrado por los pasillo extrañamente vacíos de la casa hogar. Lo cual, no podía creer. Siempre había alguien corriendo por ahí causando travesuras o abordando a un alma lo suficientemente desafortunada, y ahora que lo secuestran no hay ninguna sombra al rededor.

¿Donde estaban esos malditos inadaptados cuando los necesitaba?.

Ya se la pagarían después, por ahora...

-¡Mi estatura es adecuada para mi edad!, la doctora ya me lo dijo. -

-¿Si, y también te dijo que tú voz se vuelve aguda con los tonos altos? -

-¡¿Qué?!, ¡Yo no hago eso! -

¡Que falacia!

-Lo estas asiendo justo ahora -

-¡Claro que no! -

-Si, lo haces, y es adorable. -

-¡Bájame para que pueda mostrarte quien es adorable! -

-Lo haré cuando...-

Repentinamente su marcha se detuvo, por lo que no lo pensó dos veces y aprovecho su oportunidad. Se soltó del agarre de Jack con un salto. Estuvo apunto de golpearlo en el estomago por lo que había hecho y como lo trato, cuando noto su rostro sorprendido y extrañamente asustado.

-¿Eh? -Sin perder el tiempo, siguió su linea de visión hasta el otro lado de la entrada de la casa hogar, donde se encontró con una mujer rubia cubierta de sangre que sostenía un cuerpo en sus brazos.

Antes de que pudiera procesar adecuadamente el escenario frente a él, su amigo ya estaba frente a ella tratando de recuperar dicho cuerpo.

-¿Que paso?, ¿Que le paso?, ¿Como nos encontraste aquí? -

Aun tratándose de recuperar de la impresión de ver tanta sangre (Tanta, y tan abundante) se toma un momento para simplemente ver.

La mujer no parece herida, pero la persona en sus brazos sin duda lo esta. Es un cuerpo pálido por la falta de sangre, y supone que mucha de la que cubre a la mujer proviene de ahí. De donde viene el resto... solo lo puede suponer.

Si tenis que ser honesto realmente no le importaba, vive en un orfanato del sub mundo, porquería ha visto. Sabe de eso.

Sin embargo, sigue siendo un niño y no esta blindado contra todo daño. Lo acepta específicamente cuando la mujer baja el cuerpo herido al suelo y puede ver un rostro familiar, uno que no ha visto en años, pero que recuerda muy bien.

Sus ojos están cerrados, pero sabe que son verdes. Los labios están pálidos y resecos, pero puede recordar las veces que lo vio sonreír de lado junto a su hermano. Lo puede recordar riendo, o platicando, dándole un concejo sobre algo.

La ultima vez, lo vio cansado, pero bien.

Y ahora...ahora se estaba muriendo desangrado frente a él.

-Hiro -Aturdido, apenas puede atender al llamado de Jack. Le cuesta entender las palabras porque se siente bajo el agua, pero al final lo logra. -Llama a Rapunzel , avísale, y pídele a Gogo que nos ayude con esto. Vamos a Alora. -

No tiene tiempo para meditar las implicaciones de lo que le están pidiendo, simplemente asiente.

-Si -

Y corre.


Su mano tiembla cuando desconecta el cable mater.

En consecuencia, la maquinaria tras de él se detiene por completo y ningún otro sonido que no sea el zumbido de la energía de emergencia se oye.

Esto era todo, si el proyecto E1-Z4 funciona o no, estaba por verse. Ya se había asegurado de programar el sistema adecuadamente, y aunque intento borrar el comando que el ejercito diseño, no tuvo suerte. Sus herramientas actuales eran muy limitas, plenamente enfocadas en el mantenimiento y maduración del proyecto, no en su programación.

Para este punto, todo archivo y comando ya fue cargado. Lo único que pudo hacer fue bloquear el acceso a dicho archivo, provocando que se necesitara de un código llave para desbloquear su capacidad bélica.

A partir de ahí, todo corre por cuenta del Androide.

Eso es lo que se dice mientras simplemente se queda en silencio esperando.

Era una tortura, cada segundo se siente como minutos y no sabe que hacer con si mismo. Jura que ya había pasado una hora esperando cuando lleno de nerviosismo mira su reloj y nota que solo fue un minuto de pura tensión en lo que nada paso.

Dándose cuenta de eso, y dispuesto a deshacerse de los nervios toma una libreta cercana donde se registran los avances esperando distraerse con algo. No lleva más que un par de paginas llenas de intervalos cuando de pronto, por fin, la bella durmiente frente a él abre los ojos y dos charcos de azul se despiertan en un nuevo mundo.

Viendo directamente a él.

Con sorpresa suelta todo el aire de sus pulmones y mira de vuelta atentamente.

La forma de sus ojos, el largo de sus pestañas, la curva de su nariz. Siente el peso de los años que pasaron, notando la piel tersa y sin imperfecciones de la mujer aparentemente joven frente a él. Deja de lado la libreta que tomo y avanza más de cerca, notando maravillado como deja de verlo para prestar atención a su alrededor.

Se mueve lentamente, con elegancia, mientras observa la maquinaria, el techo y las luces.

Hay una chispa de curiosidad y asombro en sus ojos que le quitan las fuerzas de las piernas y lo obliga a inclinarse hacia el frente. Sin pensarlo se sostiene de la cama, y en su búsqueda de apoyo encuentra una sus manos.

Pálida, delicada.

No puede evitarlo, la sujeta con cuidado y se contiene de no mostrar un escalofrió cuando se da cuenta de que no hay ningún tipo de calor ahí.

Es solo un recubrimiento de piel sintética fría, que sirve de protección aun montón de metal y circuitos.

No es ella.

Y quiere apartarse, pero entonces el Androide comienza a mover su mano, a experimentar con el movimiento y el tacto. Con curiosidad y sorpresa, voltea a verla por un momento, notando toda la atención y maravilla que exuda al ver sus manos unidas.

Entonces, mientras abre y cierra los dedos, él también lo nota.

Su pequeña y fría mano es ligera. Sus uñas están perfectamente cortadas y no hay ningún tipo de corte o imperfección que indiquen una vida en la chatarrera de Daon.

No hay restos de esmalte purpura o una muñeca llena de pulseras ridículas y pesadas. Ademas de que sus manos encajan, nunca habían encajado antes.

Lo único que puede encontrar en común del presente con la imagen de sus recuerdos, es el agarre firme, he incluso el actual era mucho más aprensivo.

No puede evitar señalar eso.

-Tienes un agarre fuerte -

Ante su improvisada declaración, con la velocidad de un rayo, el Androide deja de ver atentamente sus manos para verlo directamente a él de nuevo.

Su mirada de asombro y curiosidad solo parecieron incrementarse cuando se centro completamente en su persona.

No puede evitar sonreír ante eso.

Antes, cuando la conoció, ella le había dado un ceño fruncido para luego irse. Y no podría culparla, él hecho a perder su proyecto derramando refresco sobre el. Le tomo un mes completo para convencerla de que lo sentía, y algo más de tiempo para que lo viera con cariño o respeto.

Es sorprendente entonces, como el ente recostado en la cama, aún siendo una copia sintética, puede ser y no ser. En medio de la situación, es capas de distinguir la ironía de eso junto con algo nuevo y desconocido descansando frente a sus ojos. Pero aun así toda incredulidad se contiene ante la verdad de que nada de lo que conforma ese cuerpo frente suyo es original. Por lo que la cruel lógica le gana a cualquier pensamiento fuera de lugar.

Pero entonces, el Androide le sonríe.

Y solo puede describirla como la sonrisa más perfecta que haya visto. Es serena y cálida, y...

Completamente única.

Puede sentir su propio corazón latir en respuesta.

Lo cual es tonto y extraño porque eso no había pasado desde que era un adolescente, pero supone que no podía ser de otra forma si se dejaba llevar por la melancolía.

Si, melancolía. Solo melancolía.

Un sentimiento traidor que lo hace corresponder el apretón en su mano de una forma automática.

La razón por la que termina llorando mientras corresponde la radiante sonrisa de la mujer recostada en la cama, con un halo de cabello rubio a su alrededor.

Es melancólico por que, ella nunca llego a sonreirle de esa manera. Ni a sujetar su mano como si fuera su linea de vida o verlo de...esa forma. Ya sea por falta de tiempo en ese mundo o cualquier otra cosa, sea como sea, termina llorando por eso. Suavemente en silencio sin derramar una lagrima realmente.

Sin embargo, al querer hablar se da cuenta de que es mucho más difícil de hacer sin querer demostrar que tan afectado estaba realmente. Solo le queda esperar que la Androide no sepa identificar o comprender lo que su voz rota significaba cuando hablo en un tono bajo. -Vamos, hay que irnos, antes de que alguien se de cuenta de que despertaste-

El tiempo se estaba acabando, consumiéndose como papel quemado. Pronto, seria cuestión de tiempo para que alguien viniera a verificar el estado del proyecto una vez que el pánico inicial se haya calmado.

Por lo que la ayudo a levantarse y a terminar de desconectar los cables unidos a su nuca, viendo asombrado como los puentes de conexión desaparecen por completo tras su largo cabello, y junto con ellos cualquier indicio de que ella no era humana.

Por un momento se detiene del todo al ser sorprendido por el espejismo frente a él. Viendo con miedo y sorpresa a la mujer rubia y delicada sentada sobre la orilla de una cama clínica vistiendo un camisón blanco y estéril.

La imagen lo asusta mucho y le aprieta el corazón. Es como volver a ver un cumulo de pesadillas que dejaron el polvo de su mente para volver a la vida.

Pero entonces, la luz de emergencia se vuelve solo un poco más clara y todo cambia. Las vías intravenosas se vuelven cables negros y rojos, la camilla de un hospital se vuelve una simple base de metal sin sabanas manchadas con algo de sangre, y por sobre todo, el cuerpo delgado y pálido no lo esta viendo con ojos hundidos que se extinguen con el tiempo. En su lugar, un cuerpo sano lo mira atentamente con grandes ojos vivos y hermosos sin ningún tipo de dolor.

Entonces, cuando la pesadilla se va, es que se da cuenta.

No es ella.

Tan simple, tan contundente.

Es algo completamente nuevo...es alguien completamente nueva.

Y aun contra todo el dolor de su corazón, vuelve a sonreír. Es entonces cuando él toma su mano, y no intenta pretender que solo lo hizo para ayudarla a levantarse y ser un soporte para que pueda caminar.

Simplemente lo acepta. Lo deja ser.

Este es su ultimo adiós, el más definitivo de todos. Porque ya no existe ni siquiera una plantilla Beta, y se asegurara de que jamas vuelva a existir ningún modelo como ese otra vez. De una forma contundente, todo rastro de ella se fue.

Y ahora, solo queda algo completamente nuevo por construirse.

Alguien que lo va a necesitar porque el mundo de ahí afuera era un jungla salvaje, y más que nada, lamentaría que todo lo que vio en eso ojos terminara por extinguirse. Toda esa curiosidad y maravilla merecían ver el mundo, experimentarlo sin miedo o complejo por ser algo completamente diferente que nadie nunca haya visto. Algo hecho para destruir.

Él se aseguraría de que esa lucha interna nunca pasara.

Lo dice tan enserio, somo un corazón que encuentra una nueva esperanza puede decirlo.


Así que cuando descubre algo que no debe, algo grande que lo cambiara todo, no duda.
Toma su mano y corre.

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Dios, eso fue largo.

Y un poco inesperado si tengo que ser honesta. No se supone que esta historia se desarrollara como lo hizo, ya que quería obligarme a escribir algo corto y dejado en un final abierto. Sin embargo, como abran notado falle en la primera parte de eso, ¿Pero que puedo decir?, no mentí cuando dije que me gusta el CyberPunk y crear un universo nuevo siempre es tan emocionante...

Sea como sea, espero que no los haya aburrido y que al menos hubiera sido entretenido.

Y si por curiosidad, se preguntan porque escogí esta historia para el tema del día, puedo decirles que en mi mente fue algo obvio. Amor a primera vista. Este puede llegar de muchas formas, y francamente, me negaba a escoger una manera cliché de relatarlo. Solo espero haber hecho un buen trabajo.

Notas para le Gente curiosa:

-Según una pagina de codificado (con dudosa fiabilidad) el texto del inicio quiere decir: Abriendo programas- sistema funcionando- todo en orden-Despierta.
-Toda la base para el mundo en que se desarrolla la historia viene de las dos películas llamadas "Metropolis". La de 1927 fue el pilar para crear el sub mundo Daon y su explotación industrializada, mientras que la versión japonesa de 2001 ayudo para la idea de que el Androide fuera hecho a imagen y semejanza de alguien muy querido, ademas de la dualidad de destrucción dentro de ella.
-Decidí dejar a libre interpretación del lector si E1-Z4 es de hecho, la verdadera Elsa, o si esta "Elsa" es solo una modificación de alguien más como Astrid. Quiero que se tome en serio el dolor de no saber si es solo una mala copia o alguien completamente nueva. Que quede la duda de si en efecto, hay la posibilidad de un amor residual o uno nuevo.
-Por cierto, no,la razón por la que Hiccup y Elsa estén escapando no es porque hayan descubierto que ella existe y que él saboteo todo el proyecto. En realidad, solo es un problema secundario que hace mas grande la bola de nieve de problemas de Hiccup.
-Casi lo olvidaba, en algunas partes parece que Hiccup es algo mayor, pero en realidad no. Simplemente necesita anteojos por su vista cansada y en realidad tiene como 26 o 27 años en esta historia. Elsa sin embargo, tiene su apariencia de 21.