Hinata vio a Kiba y Akamaru a lo lejos en el puente, el cielo estaba atardeciendo y se reflejaba en el agua. Kiba se giró, miró a Hinata, empezó a caminar hasta ella. Cuando ya no había distancia entre ellos se miraron a los ojos, él la sorprendió con un dulce beso en los labios y ella, sonrojada, le rodeó el cuello con sus brazos y le dio otro beso. Kiba empezó a acariciar la espalda de Hinata y luego intentó volver a besarla solo que con mas desesperación, pero ésta lo detuvo -Ki...Kiba... no... alguien podria vernos- decia ella entre jadeos.

Él la miró sonriendo, si había algo que le gustaba era ver a Hinata sonrojada -no puedo evitarlo, eres muy hermosa Hinata- dijo Kiba mientras la miraba. Despues se tomaron de la mano y empezaron a caminar, pasaron por la Academia donde se habian convertido en gennin.

-en este lugar... fue que nos conocimos- dijo Hinata mientras sujetaba la mano de Kiba.

Él recordó el día en que se convirtió en gennin y que luego lo pusieron en el mismo equipo que Hinata.

:::::Flashback:::::

Kiba volvía a su casa, ya lo habían puesto en el equipo de Shino y Hinata. Al llegar a su casa, su hermana Hanna lo recibió y luego ambos se sentaron a hablar.

-y bien? Cómo te fue? Quiénes estan en tu equipo?- preguntó Hanna.

-ashh... estan Shino y Hinata- respondió Kiba muy desanimado.

-Hinata? Una niña? Trátala bien, se considerado con ella oiste?- dijo Hanna.

-si si... seré considerado- empezó a decir Kiba.

-es enserio, debes ser amable con ella todo el tiempo, no importa si es una niña muy fuerte o muy mandona. Debes ser amable con las mujeres! Entendiste?- dijo Hanna.

-Ay! Ya entendí!- exclamó Kiba molesto mientras se dirigía a su habitación.

Cuando estaba acostado en su cama, pensaba en lo que le había dicho su hermana -Hinata no es fuerte ni mandona... eso se nota a gran diatancia, de todas formas ya sabía que debería ser considerado con ella- pensaba Kiba.

Llegó el dia de encontrarse con su maestra Kurenai, quien los reunió y le preguntó a cada uno sus motivos para convertirse en gennin.

Kiba dijo que era simple, el queria ser uno de los ninjas mas respetados y poderosos de la aldea, Shino contó que deseaba aprender cosas nuevas, así le sería de mas ayuda a su clan. Hinata confesó que deseaba cambiar y ser mas fuerte. Al oírla, Kiba pensaba en lo dulce que era Hinata y lo dificil le sería conseguir sus metas. Sin embargo, con el paso del tiempo y a lo largo de sus entrenamientos y misiones Kiba entendió que Hinata de verdad deseaba cambiar, ella se esforzaba al máximo y eso era algo que el admiraba.

Durante los entrenamientos y misiones Kiba siempre se detenía cuando veía que Hinata no podía seguir, pero ella insistía en continuar porque no quería que se detuvieran solo por ella. y Kiba, de alguna forma, empezó a amar ese lado de Hinata. Ya no sólo sentia admiración, sentía que amaba ver a esa chica dulce pelear con todas sus fuerzas y mostrar su lado mas feroz en cada batalla.

Los tres empezaron a tenerse gran confianza, se conocían demasiado, Kiba y Shino le tomaron gran cariño a Hinata, sabían todo de ella, sabían de su familia, lo estricto que era su padre e incluso sabían los problemas que ella tenía con Neji.

Por su parte Hinata conocía algunas historias de la familia de Kiba, sabía lo que le molestaba, lo que temía y lo que le agradaba, pero de Shino se sabía muy poco, el era muy reservado y casi siempre estaba en silencio asi que era difícil saber que era lo que tenía en mente.

Durante los exámenes preliminares chunnin Kiba no quería que Hinata se enfrente a Neji, ya que sabía los problemas que habían entre ellos.

:::::Pausa del flashback:::::

Kiba y Hinata caminaban tomados de la mano cerca del puente, siguieron aquel río hasta llegar al bosque en el que solían entrenarse. Una vez que estaban solos, Kiba tomó a Hinata de la cintura y la aprisionó contra un árbol. Hundió su rostro en el hombro de Hinata y aspiró el dulce aroma de su cabello. Ella tímidamente empezó a acariciarle la espalda a Kiba -Hinata te he amado desde hace años, soy muy feliz de tenerte a mi lado... esto... es lo que siempre quise- dijo Kiba.

-Ki-Kiba... yo... yo también soy muy feliz de que... estemos juntos- dijo Hinata mientras acariciaba la espalda de Kiba con ternura.

El puso su mano en la nuca de Hinata y la atrajo dándole un profundo beso.

A metros de distancia TenTen y Lee, volvian de entrenarse, sin querer, vieron lo que sucedía entre Kiba y Hinata desde lejos y se fueron del lugar lo más rápido que pudieron.

-TenTen... yo no... no me esperaba ver algo como eso- decía Lee mientras recuperaba el aliento por haber salido corriendo.

-Ni yo me lo esperaba- agregó TenTen con una mirada algo triste en su rostro -bueno... hasta aqui llega nuestro entrenamiento. Nos veremos mañana para continuar- dijo TenTen mientras se alejaba para no hablar del asunto con Lee.

De camino a su casa ella pensaba en Neji -¿será que él sabe de Hinata y Kiba? Quisiera saber como esta- pensaba TenTen.

Durante la tarde de ese día, Neji había estado arreglando su hogar con la ayuda de una criada. Pero había una habitación en la que él aún no se atrevía a entrar. Se trataba del dormitorio que había sido de sus padres, ahí estaba el altar de sus padres. Neji no había ido a visitarlo desde hacía dos años. -Debe estar lleno de polvo y de tela de arañas... padre, madre... lo lamento mucho- pensaba Neji mientras abría la puerta de ese lugar. Pero para su sorpresa, esa habitación estaba limpia, el altar con los retratos de sus padres estaba impecable, había restos de incienso y un florero con agua limpia y con bellas flores blancas que ya se estaban marchitando, como si alguien hubiera estado allí hace unos tres dias como mínimo -¿quien habrá estado aqui? y... ¿por qué?- se preguntaba Neji.

-Neji ya limpié el suelo, ya esta listo para instalar los nuevos tatamis*- dijo la criada sacando a Neji de sus pensamientos.

-Bien... gracias por su ayuda... creo que sera mejor si los terminamos de instalar ahora, parece que lloverá en cualquier momento- dijo Neji.

Ambos empezaron a instalar los tatamis, luego cambiaron el papel de las paredes y cerraron esa habitación. Cuando terminaron ya era de noche y empezaba a llover suavemente por lo que ambos decidieron dejar el resto para el día siguiente. Tomaron sus herramientas y se fueron del lugar, los dos estaban agotados, Neji solo quería llegar a la casa de su tío para descansar.

Entretanto, en el bosque, Kiba y Hinata se estaban abrazando cuando empezó a anochecer.

-Kiba... yo... creo que ya es algo tarde... de deberíamos volver- susurró Hinata.

-de verdad te quieres ir?- preguntó Kiba haciendo que Hinata empezara a reir.

-no... no me quiero ir- respondió Hinata.

Ambos rieron, se apartaron y se miraron a los ojos.

-se me olvidaba algo!... Kiba... tu... le dijiste a Shino?... le dijiste de... nosotros?- preguntó Hinata mientras movía sus dedos nerviosa.

-¿qué? ¿por qué me preguntas esas cosas?- reclamó Kiba.

-porque me enviaste esa nota con el escarabajo... Shino debió ayudarte... el sabe... lo nuestro? ¿lo que hicimos?- preguntó Hinata mientras se cubría el rostro con las manos.

-bueno... Shino no sabe todo, en cuanto le dije que quería enviarte un mensaje... el... el dijo que no necesitaba saber mas y me ayudó a escribir la nota y a enviarla con ese bicho- respondió Kiba.

Hinata estaba sorprendida, quitó sus manos de su rostro y suspiró aliviada.

-creí que le habías dicho todo... estaba preocupada- dijo Hinata.

-¿qué? ¿Crees que me pondría a alardear?- preguntó Kiba algo molesto.

-Ki-Kiba... es que... a ti te gusta alardear- respondió Hinata.

-tsk... bien es cierto... pero solo me gusta alardear de cosas como misiones, o un nuevo jutsu... no hablaría sobre lo que hago con mi novia para impresionar a otros... eso es estúpido- dijo Kiba.

-¿no-novia?- dijo Hinata.

-no me digas que recién te enteras de que eres mi novia- dijo Kiba mientras sonreía y acercaba su rostro al de ella.

-no... no es eso... es solo que... es... es la primera vez que me dices... que me dices novia... yo- dijo Hinata, pero Kiba la interrumpió con un beso. Pronto sintieron como empezaba a llover y entre risas y besos corrieron por el bosque hasta volver a las calles, ya no había gente y la lluvia se hacía mas fuerte.

:::::Continuación del flashback:::::

Kiba ya se había recuperado de su enfrentamiento con Naruto y había ido a ver a Hinata en el hospital, los medicos habían dicho que pronto se recuperaría, ella aun seguía inconsciente. Kiba se sentó al lado de ella y observó su rostro, se veía muy pálida, parecía que no despertaria jamas.

-Hinata... no debiste enfrentarte a Neji... tienes suerte de haber salido con vida... no quiero que hagas algo asi de nuevo... porque tu eres... muy valiosa para mi... yo... te amo... siempre lo he hecho- dijo Kiba.

Ella seguía inconsiente, Kiba se acercó al rostro de Hinata y acarició su frente. Despues de unos minutos se retiró de la habitación y mientras se iba vio a un anciano y al padre de Hinata yendo hacia la habitación de la chica y mas adelante, en el pasillo, vio a Hanabi corriendo hacia el mismo lugar.

:::::Final del flashback:::::

Por otro lado, Neji y la criada ya habían regresado a la casa principal del clan Hyuga. Una vez allí, Neji se dio un baño y luego de eso se quedó cerca de la entrada principal hablando con Hiashi acerca de los entrenamientos que se aproximaban. Los dos vieron como la lluvia crecía y regresaron adentro, Hiashi Neji y Hanabi cenaron juntos. Luego cada uno fue a su dormitorio, Neji pensaba en Hinata -¿estará con Kiba?no... no debería pensar en esas cosas- pensó Neji.

Hanabi también pensaba en Hinata, estaba algo preocupada, asi que decidió esperarla en la puerta de la casa.

Kiba y Hinata caminaban por las calles de la aldea completamente empapados, se refugiaron debajo del techo de una tienda, Kiba miró a Hinata, ella empezaba a intentar escurrir su cabello. Él la observaba, vio su cuello y tocó las marcas mientras sonreía.

-Ki-Kiba... yo... mi padre las vio... y creo que Neji nii-san también las vio- dijo Hinata.

Kiba la miró mientras sonreía feliz -¿y? ¿hay algún problema con eso?- preguntó.

-aun no te lo había dicho... mi padre quiere que entrene con el resto del clan... el dijo que no quería que yo tuviera estas marcas en lugares visibles- respondió Hinata muy avergonzada.

-tranquila... no hay problema, solo tendré que empezar a hacerlas en un lugar menos visible- dijo Kiba mientras sonreía y miraba fijamente a Hinata.

-Kiba!- exclamó Hinata avergonzada mientras él se reía.

-bien, bien... dejame que te acompañe hasta tu casa... por cierto Shino y yo seguiremos entrenandonos cada mañana, cuando te mejores podrás entrenar con nosotros de nuevo- dijo Kiba.

Después ambos caminaron hasta llegar a la casa de Hinata, una vez allí se despidieron con un beso y Hinata entró corriendo a su casa, al deslizar la puerta se encontró con Hanabi que parecía haber visto lo último.

-Hanabi... tu... ¿tu me viste?- preguntó Hinata sonrojada.

-lo vi todo, pero puedes estar tranquila... no te preguntaré nada... yo- respondió Hanabi muy sonrojada.

-gracias- dijo Hinata aliviada y salió corriendo sin quedarse a escuchar el resto de lo que su pequeña hermana quería decirle.

-asi que ese es el novio de mi hermana- pensó Hanabi mientras sonreía.

Hinata se fue a su habitación, se desnudó y se metió a la bañera pensando en lo que había sucedido -Hanabi lo sabe y quizas Neji nii-san también ya que el vio las marcas... y mi padre... quisiera saber que piensa mi padre... el sólo vio las marcas- pensaba Hinata mientras se duchaba.

Al salir de la ducha Hinata se acostó en su cama y durmió profundamente.

A la mañana siguiente Hinata se despertó temprano, estaba decidida entrenar con Shino y Kiba. Ya estaba terminando de empacarlo todo cuando Neji apareció en el pasillo.

-Hinata-sama- dijo Neji sorprendido de verla tan temprano -yo... buenos dias-.

-buenos dias Neji nii-san... bien... ya debo irme- dijo Hinata y salió, pasó por la puerta delantera, sintió como si algo extraño le recorriera el cuerpo, sintió que Neji la observaba, al girarse pudo comprobar que era cierto. Hinata sonrió forzosamente y salió de la casa.

-¿qué es esta sensación? Es como si le temiera de nuevo a Neji nii-san... no... las cosas cambiaron mucho... yo no debería sentirme así... quizás es porque lo hice enojar ayer- pensaba Hinata mientras caminaba.

Al llegar al bosque Hinata se encontró con Kiba en el lugar de siempre. Él se acercó y le dio un dulce beso en los labios haciendo que Hinata se sonroje por completo.

Luego de unos minutos llegó Shino y miró a Hinata algo preocupado.

-¿Hinata estas segura de que estas bien?¿podrás entrenar?- preguntó Shino.

-estoy bien... ya puedo entrenar- respondió Hinata.

-bien... si te sientes mal ya sabes que solo debes decirlo y nos tomaremos un descanso- dijo Kiba.

Los tres se pusieron en guardia y empezaron a entrenar, Hinata los atacaba con gran fuerza, pero a la hora de defenderse su velocidad se reducía.

Entretanto Neji entrenaba con Hiashi, pero Neji no parecía estar concentrado y eso molestaba a su tío.

-Neji concentrate! Pronto tu deberás enseñar estas técnicas!- reclamó Hiashi.

-si... lo se Hiashi-sama, disculpe- respondió Neji.

La mañana pasó y luego de entrenar con Hiashi, Neji decidió dar una vuelta por la aldea, buscaría flores para ponerlas en el altar de sus padres. Entró a una gran floreria, allí estaba Ino acomodando unas macetas. Ella se volteó y al ver a Neji se acercó rápidamente.

-Neji! que sorpresa! ¿qué haces aqui?- preguntó Ino.

-vine a comprar un ramo de flores- respondió Neji.

Ino sonrió al oir eso -vaya... asi que conseguiste una novia... No te preocupes te ayudaré... haré el ramo perfecto!- exclamó Ino -bien... aqui hay flores, esas de ahi son rosas, lirios- decía Ino sin darse cuenta de que Neji ya no la estaba escuchando.

Neji tenía la vista clavada en unas flores blancas -son iguales a las que estaban en el altar de mis padres- pensó Neji.

Ino se acercó a él y vio las flores que éste tanto observaba -grandioso... la genética es increible, tienes los mismos gustos que tu prima- dijo Ino.

-¿por qué dices eso?- preguntó Neji.

-bueno es que Hinata casi siempre se lleva un ramo de estas flores... y pareciera que a ti también te gustan- respondió Ino.

-¿Hinata-sama siempre compra estas flores?- preguntó Neji.

-si... acabo de decírtelo. Pero no es todos los días, las lleva un par de veces por semana- respondió Ino sin entender lo que sucedía.

Neji sintió algo cálido invadiendo su corazón y sonrió mientras miraba las flores -es la primera vez que veo a Neji sonreir asi... hasta se ve muy apuesto- pensó Ino.

-¿quieres que arme un ramo con estas flores?- preguntó Ino.

-si... creo que estas son perfectas- dijo Neji.

Cuando Neji salió de la tienda llevaba con él un pequeño ramo con las flores blancas. Se dirigió a su hogar y entró a la habitación donde estaba aquel altar. Cambió el agua del florero, reemplazó las flores, limpio un poco el altar y luego rezó.

Antes de salir de ahí el tomó las flores marchitas, pensó en que Hinata las había elegido así que no quería tirarlas y caminó hasta un librero, buscó un libro al azar y allí guardó las flores, puso en cada página del libro una flor, cerró el libro y lo regresó a su lugar.

Al salir de su hogar fue caminando por la aldea, iba de camino a la casa de su tío cuando se encontró con TenTen.

-Neji... hace mucho tiempo que no te veía... ya ni siquiera vienes a entrenar con Lee y conmigo- reclamó TenTen.

-es cierto... he estado muy ocupado... pero veré si puedo hacerme algo de tiempo para seguir entrenando con ustedes- respondió Neji mientras su amiga lo miraba fijamente.

-sabes Neji... te ves diferente... ¿te pasó algo bueno?- preguntó TenTen.

-algo así... lo siento pero tengo que irme- respondió Neji mientras se alejaba. Ambos se despidieron y TenTen empezó a caminar hacia unas tiendas.

-quizas Neji aun no sabe lo de Kiba y Hinata... él siempre ha estado pendiente de ella, pero creo que soy la única que se dio cuenta de lo que él siente por Hinata...- pensó TenTen. Ella siempre estuvo cerca de Neji, lo vio cambiar y proteger a Hinata, TenTen se dio cuenta de que Hinata se había convertido en la prioridad de Neji.

Mientras tanto Hinata había terminado de entrenar con sus compañeros.

- bien... Hinata te acompañare hasta tu casa- dijo Kiba mientras agarraba la mano de Hinata y empezaba a caminar.

Hinata se sonrojó y mientras Kiba se la llevaba de la mano, ella miró a Shino muy avergonzada.

-nos... nos vemos mañana Shino- dijo Hinata.

Al llegar a la puerta de la casa de Hinata, Kiba intentó besarla pero ella lo detuvo -Kiba... es de día... mi padre esta cerca de la entrada a esta hora- dijo Hinata.

-esta bien... entonces... nos vemos mañana- dijo Kiba -ah... se me olvidaba algo- agregó.

-¿qué?- preguntó Hinata.

-esto- respondió Kiba,se acercó a Hinata, puso su mano en la mejilla de ella y la atrajo hacia él para darle un beso. Pero ella dio un paso hacía atras impidiéndoselo y lo miró enojada -Kiba te... te dije que no- dijo Hinata enfadada, empezó a caminar molesta pero Kiba la detuvo agarrandola del brazo.

En ese momento, detras de ellos, apareció Neji, que miraba a Kiba furioso y éste le sostuvo la mirada de una forma desafiante.

-¿qué sucede?- reclamó Neji mientras tomaba el brazo de Hinata y la separaba de Kiba.

-tu no te metas!- exclamó Kiba.

Al ver esta situación Hinata se interpuso entre ellos.

-Ki-Kiba yo... gra-gracias por haberme acompañado hasta aqui... nos veamos mañana para seguir entrenando- dijo Hinata muy nerviosa y empezó a abrazar a su primo sujetandole los brazos -Neji nii-san por favor entremos adentro- suplicó Hinata con los ojos algo llorosos. Neji miró a Hinata y le rodeó la cintura con su brazo -bien... como usted quiera Hinata-sama- dijo Neji.

Kiba se fue muy enojado mientras Neji y Hinata entraban a la casa, al entrar se detuvieron en el pasillo.

-Neji nii-san... yo... gracias por preocuparte por mi- dijo Hinata.

-Hinata-sama usted no debería permitir que la traten de esa forma- respondió Neji.

-no... yo... te equivocas Neji nii-san, Ki-Kiba no es... el no es así- dijo Hinata mientras se sonrojaba.

-entiendo... no debí intervenir, disculpe Hinata-sama- dijo Neji molesto.

-no... no quise decir eso... Neji nii-san- dijo Hinata.

-no se preocupe... la comprendo... usted solo quería evitar esa discusión- respondió Neji.

Ella asintió con la cabeza, luego Neji empezó a caminar hacia su habitación pero ella lo detuvo -espera... Neji nii-san... yo lo lamento!- exclamó Hinata.

Neji se giró -Hinata-sama ¿por qué se diculpa?- preguntó Neji.

-yo... hace un momento... te.. a-abracé... prometí que no volvería a hacerlo y lo hice igual. Lo lamento, por favor Neji nii-san no te enojes- dijo Hinata.

Neji se sonrojó -Hinata-sama yo... ayer.. usted me sorprendió mucho, eso es todo... no me enojé- respondió Neji.

-creí... creí que te habías enojado- dijo Hinata aliviada mientras lo abrazaba. Al ver esto, Neji sintió una gran calma y sin pensarlo la rodeó con sus brazos y puso su barbilla en la frente de Hinata.

Ya entrada la tarde, Hinata decidió ayudar a Neji a terminar de arreglar su hogar y luego entrenarían un poco. Salieron de la casa principal para dirigirse al hogar de Neji, el camino era bastante largo y ellos iban despacio, él caminaba detrás de Hinata, miraba su espalda y su cabello que se movía con el viento.

Cuando llegaron empezaron a cambiarle el papel a las demas paredes que faltaban y terminaron en poco tiempo. Luego entrenaron técnicas del puño suave hasta que empezó a atardecer.

Mas tarde Hinata y Neji entraron a la casa y se sentaron a descansar, estaban muy cansados, Neji estaba sentado, su espalda descansaba sobre la pared y tenía los ojos cerrados, parecía estar meditando. Hinata solo lo observaba, luego miró hacia afuera de la casa y vio como empezaba a llover suavemente.

-Neji nii-san... no deberíamos regresar?... antes de que llueva mas fuerte- sugirió Hinata. Pero Neji no se movía, no abría los ojos, ella se acercó lentamente al rostro de él y se sio cuenta de que Neji estaba dormido.

-debe estar agotado- pensó Hinata, se levantó y decidió buscar algo para cubrir a Neji. Empezó a caminar por la casa y entró a una habitación, allí encontró una manta gris, Hinata la sacudió un poco y luego la llevó hasta donde estaba él. Ella se sentó al lado de Neji y puso la manta para cubrir a ambos, despues ella también cayó dormida.

:::::Sueño de Neji:::::

En medio de una pradera repleta de flores y plantas muy altas, dos niños pequeños corrían de un lugar a otro, Hinata y Neji, ambos vestían ropa tradicional, la pequeña Hinata usaba una yukata violeta con dibujos de peces y Neji vestía una yukata negra. Los dos se reían, jugaban, se tomaban de la mano y corrían hasta perderse en medio de las flores. De repente un grupo de hombres vestidos con yukatas negras empezaban a caminar por la pradera, buscaban algo... buscaban a alguien.

Los dos niños corrían felices y se escondían detrás de unas plantas muy altas, se tapaban la boca con las manos para no soltar ni una carcajada, parecía que se divertían de tener que esconcerse.

Pero el pequeño Neji vio que uno de los hombres se acercaba hacia donde estaban ellos, entonces él tomó la mano de Hinata, se agacharon y en silencio se fueron del lugar hasta llegar al borde de un gran lago. Ambos rieron, creían que nadie los alcanzaría en ese lugar o que nadie podria separarlos. De pronto Hinata miro su yukata, los peces de su ropa comenzaban a moverse, se salían de la yukata y caian en el lago, el agua del lago también se movía, se empezó a formar una gran mano de agua que sujetó a Hinata de la cintura y la jaló hasta meterla en el fondo del lago. El pequeño Neji se metió en el lago como pudo, pero Hinata ya no estaba... solo habían peces y agua.

Los hombres se acercaron a la orilla del lago y rodearon a Neji mientras éste se asustaba, cuando se apartaron de él, Neji ya no era pequeño, se había convertido en un adulto mas, vestía una gran yukata negra, el era uno mas de esos hombres...

Neji se acercó a ver la orilla del lago y en vez de ver su reflejo en el agua, vio a Hinata, ella también se había convertido en una adulta solo que estaba atrapada en ese lugar. Neji se agachó, y se acercó a Hinata, acercó su rostro al de ella para besarla pero en cuanto sus labios la tocaron, el agua tembló debido al contacto y la imagen de Hinata desapareció.

:::::Fin del sueño de Neji:::::

Neji se despertó, estaba oscuro, sentía que le dolía la espalda, y sus piernas estaban dolorosamente acalambradas. Pero aun asi sentía un aroma muy dulce pegado a su rostro, chocando contra su cara, era el cabello de Hinata.

-Hinata-sama!... No puede ser... me quede dormido... y ella también- pensaba Neji mientras trataba de levantarse. -y por el ruido que hay afuera se ve que la lluvia es muy fuerte, incluso suenan relampagos- pensó.

Neji se levantó y acomodó a Hinata para que durmiera acostada y no sentada. Ella seguía durmiendo, y por como sonreía, parecía tener un sueño muy feliz -Hinata-sama... es hermosa- susurró Neji mientras la veía y observaba con detenimiento los labios de la joven.

En cada sueño que él tenía solo había una cosa que no podía hacer y era besar a Hinata, él deseaba eso desde hacía años. Le enfurecía saber que Kiba, teniendo acceso a los labios de Hinata por medio del amor, haya estado tratando de besarla por la fuerza, para Neji eso era algo imperdonable.

Se sentó al lado de Hinata, la cubrió con la manta mientras la contemplaba.

Despues de un rato se levantó y se fue hasta la puerta de la habitación, el cielo aun estaba oscuro y seguía lloviendo. Neji salió del lugar y caminó por un pasillo, se detuvo antes de entrar a donde se hallaban los altares de sus padres.

-Neji nii-san?- murmuró Hinata.

-Hinata-sama!... veo que se despertó- respondió Neji.

-si... yo... vi que te quedaste dormido y no quise despertarte... ahora ya es tarde para regresar- dijo Hinata.

-si, pero no importa... creo que es mejor así- contestó Neji sonriendo.

Hinata vio que Neji estaba cerca de la habitación en la que se hallaba el altar de sus padres.

-Neji nii-san, lo siento mucho... tu querias ir a... yo creo que mejor me vuelvo a donde estaba- dijo Hinata.

-no iba a entrar... yo solo estaba pensando en algunas cosas y me detuve aqui- dijo Neji.

-Neji nii-san... hay algo que yo... siempre he querido preguntarte- dijo Hinata.

-¿qué es?- preguntó Neji.

-yo... me preguntaba ¿por qué no.. por qué no trajiste a la casa de mi padre el altar de tu familia cuándo empezaste a vivir con nosotros?- preguntó Hinata algo nerviosa.

-porque no podía... no creo que a mi padre le hubiera gustado algo como eso... él odiaba el asunto de las ramas principales... asi que en respeto a lo que el sentía... yo... elegí no llevar los altares a la casa de la familia principal- respondió Neji. Luego miró a Hinata y pensó en que el también tenía algo que preguntarle -Hinata-sama ahora yo le haré una pregunta- dijo Neji mientras Hinata se asustaba. -¿por qué y desde cuándo usted trae flores hasta el altar de mis padres?- preguntó Neji seriamente.

-yo... Neji nii-san... oh no... desde cuando?... fue... desde... desde hace unos años... la primera vez que vine fue cuando tu y los demás habian ido a buscar a Sosuke para traerlo de regreso- dijo Hinata -esa misión casi te cuesta la vida, fui a verte al hospital... pero no me dejaron entrar a verte, asi que... yo fui... fui a tu casa y cuando vi el altar... me quedé ahí. Pero despues de eso no volví a ir sino hasta hace unos años... vine y vi que el altar tenía tela de arañas y mucho polvo... asi que estuve viniendo en secreto... yo lo lamento... no debi hacerlo sin avisarte- dijo Hinata.

-muchas gracias Hinata-sama... yo no debí dejar de venir- dijo Neji.

Ambos caminaron hacia afuera de la casa, ya había dejado de llover y estaba amaneciendo, los dos vieron los primeros rayos del sol. Mientras observaban el amanecer Hinata recordó sus palabras en aquel altar.

:::::Flashback:::::

Hinata había oido que un grupo de jovenes se habian ido a buscar a Sosuke para traerlo de vuelta a la aldea, entre ellos estaba Neji. Ella aun estaba debil por su pelea con él, así que estaba descansando en su hogar, mientras dormía, soñó que Neji estaba herido y que Hizashi lo tomaba del brazo. Hinata se despertó aterrada y cuando se levantó salió a caminar por las calles de la aldea. Allí se encontró con TenTen, ella le comentó que Neji estaba en el hospital, acababa de ingresar y estaba muy herido.

Ella salió corriendo hasta llegar al hospital, las enfermeras no le dejaron ver a Neji ya que su estado era crítico, entonces ella, triste, se fue hasta el hogar de su primo. Esperaba encontrar a alguien, pero no había nadie, Hinata encontró el altar y entendió que su primo no tenía a nadie mas en el mundo. Ella cayo arrodillada enfrente del altar a los padres de Neji, tenía los ojos cerrados, juntó sus palmas enfrente de su rostro y rezó.

-tío Hizashi por favor cuida de Neji nii-san... no lo lleves contigo... yo me asegurare de hacer feliz a Neji nii-san para siempre... se lo prometo- rezaba Hinata.

:::::Final del Flashback:::::

Hinata y Neji decidieron regresar, salieron de la casa y empezaron a caminar hacia la aldea. Con la lluvia los caminos se habían vuelto lodosos asi que Neji la tomaba de la mano para que ella fuera mas tranquila.

(Notas)

Tatami: plataforma sobre el cual se puede practicar cualquier deporte. Casi siempre estan en el suelo de los dojos