Capítulo 4: Dándole la noticia a Byakuya.
Llegó a la oficina del escuadrón 6, iba preparado y desarmado, la misma Rukia se había encargado de que dejara a Zangetsu en la oficina del escuadrón 13. Tocó la puerta y lo recibió un sonriente Renji.
-¡Ichigo! ¿Qué tal?-el teniente lo saludó efusivamente-Rukia me lo dijo todo, felicitaciones, picarón-dijo el pelirrojo arqueando sus cejas una y otra vez.
-Ah… gracias-dijo Ichigo con duda, eso tenía que ser una broma.
-¿Vas a ver a Kuchiki-taicho?
-Uh… si…
-Adelante, pasa, pasa, enseguida te anuncio-Renji caminó unos pasos delante de Ichigo-Hoy estás de suerte, el capitán está de buen humor-el chico aseguró con una enorme sonrisa ¿Por qué demonios él parecía tan feliz con esto? Después de decir esto, tocó la puerta de la capitanía.
-Adelante...-una voz se oyó desde adentro de la oficina, dándole pase a Renji para abrir la puerta.
-¡Taicho! Ichigo vino a verlo-anunció el muchacho irradiando felicidad, era oficial para Ichigo, eso estaba siendo particularmente raro.
-Dile que pase-dijo Byakuya mientras escribía en un pergamino.
-Pasa…-le indicó Renji al pelinaranja, al ver que este entró, el teniente paso a retirarse-con permiso-dijo alejándose poco a poco-buena suerte-le susurró a Ichigo levantando su pulgar y una enorme sonrisa.
-Buenas tardes, Kurosaki.
-Ah… Byakuya…-quiso empezar Ichigo, pero el Kuchiki lo interrumpió.
-Kuchiki-taicho para ti-dijo el capitán sin mirarlo.
-Y se supone que está de buen humor-pensó Ichigo-Ah… si… vine a hablar contigo acerca de Rukia
-Adelante.
-Verás… es que… Rukia y yo… tu sabes… ella es una chica y yo un chico…
-No tengo tu tiempo-dijo Byakuya mientras seguía escribiendo, al parecer no se cansaba de hacer eso.
-Ah… seré breve… Rukia y yo llevamos un poco más de un año saliendo-Ichigo lo soltó de golpe, Byakuya solo lo miró.
-¿Y viniste hasta la Sociedad de Almas solo para decirme eso?
-Es que… hay algo más…-el pelinaranja puso su mano derecha atrás de su nuca-Es que... como te dije… Rukia es una chica… y yo un chico… y pues… tu sabes… esas cosas pasan-el pobre decía mucho sin decir nada-bueno… creo yo que es lo más natural y eso…-al ver que Byakuya lo vio con aburrimiento, terminó-Rukia está esperando un hijo mío-El Kuchiki lo miró seriamente, mientras que un silencio sepulcral se hacía presente, ante la situación, Ichigo empezó a sentirse más nervioso, un aura de batalla empezaba a emanar.
-Kurosaki Ichigo-la mirada de Byakuya pasó de ser seria a la de un verdadero asesino, el pelinaranja empezó a temblar… maldito el momento en que Rukia lo dejó sin Zangetsu-Dispérsate… Senbon Zakura-la Zampaktou del moreno se dividió en miles de pedazos asemejando a pétalos de flor de cerezo, creando una ola que se dirigía peligrosamente al sustituto.
-¡No!-el pelinaranja se incorporó de repente, mientras sudaba y respiraba agitadamente. Poco a poco se calmó, y se dio cuenta que seguía en su habitación, si, lo que había visto definitivamente era un sueño, ya se le hacía raro que Renji estuviera tan feliz. Vio a su alrededor, aun estaba oscuro, viendo su reloj apenas daban un poco más de las 2 de la madrugada, vio a su lado, y Rukia seguía durmiendo plácidamente en su lado de la cama, desde hace unos días ella se había mudado a su habitación, justo después de enterarse que la muchacha esperaba un hijo del pelinaranja. Estaban contentos con la situación, pero era obvio que a más ilusionada era la Shinigami, en más de una ocasión la descubrieron hablando sola mientras se tocaba el vientre. Ichigo compartía esa felicidad, y afortunadamente contaba con el apoyo de su padre, el le había propuesto trabajar medio tiempo en la clínica con una paga como si trabajara tiempo completo, y también, haciendo sus prácticas de la universidad ahí mismo para así reducir sus horarios de clase. Pese a esto, no podía evitar sentirse nervioso, la situación de decirle la noticia a Byakuya estaba latente. Justo esa misma tarde iría a la Sociedad de Almas para hablar con él, ¿Qué rayos iba a hacer? Pero de repente, esa pregunta desapareció de su mente, para dar paso a una palabra más dulce y agradable. Budín. Empezó a sentir un tremendo antojo de un budín de chocolate, pero no cualquier budín, sino uno de los que Rukia a veces preparaba-Rukia… Rukia…-llamó suavemente a su compañera.
-¿Qué sucede?-contestó perezosamente la muchacha, ¿era mucho pedir un buen descanso?
-Quiero budín de chocolate-Ichigo dijo, simple y firme, Rukia terminó de despertar por la sorpresa.
-Bromeas ¿no?-
-¿Te parece que bromeo? Quiero un budín de los que tú preparas
-Ichigo, estás loco, ¿de dónde rayos voy a sacar budín de chocolate a las dos de la madrugada?-pregunto Rukia alzando sus brazos en señal de exasperación.
Y ahí estaban, caminando en medio de la noche, buscando una tienda de conveniencia para buscar donde vendieran polvo para preparar budín de chocolate.
-Rukia… date prisa…
-Por si no lo recuerdas, la que carga al bebé soy yo.
-Si… pero el que tiene los malditos síntomas soy yo, y créeme, sino consigo mi budín pronto, le daré una paliza al primer idiota que se me cruce enfrente.
-Si, sí, claro… mira… ahí hay otra tienda-entraron a la siguiente tienda frente a ellos, ahí había un dependiente bastante aburrido.
-¿En qué puedo servirles?
-Disculpe, ¿De casualidad tendrá polvo para preparar budín de chocolate?-preguntó la muchacha poniendo su mejor cara.
-Por supuesto, pero no sé por qué quieren budín de chocolate a las 2:30 de la madrugada-agregó mientras ponía una pequeña caja que tenía el dibujo de un león parecido a Kon comiendo un postre muy feliz.
-No es tu problema-dijo Ichigo tomando con violencia la caja sobre el mostrador. Solo le faltaba gruñir o ladrar.
-Ah… ¿Cuánto es?-pregunto Rukia queriendo evitar un homicidio ahí mismo.
-Son 200 yens-dijo el dependiente sorprendido… ¿Qué rayos sucedía con ese tipo?
-Muy bien, paga tú, idiota-dijo la Shinigami, Ichigo obedeció y mirando con recelo al muchacho frente a él, pago la cantidad exacta-Muchas gracias-termino la muchacha jalando a su compañero.
Caminaron de regreso a su casa, Ichigo sostenía el paquete como si fuera un tesoro o algo así.
-A eso deben llamar cambios emocionales-pensó Rukia mientras veía al pelinaranja.
Llegaron a la residencia Kurosaki, se instalaron en la cocina, Rukia quería acabar con ese dichoso postre pronto e irse a dormir, Ichigo, bueno, con el olor del chocolate sus ansias eran mayores.
-¿Ya está?-pregunto él, así cual niño pequeño.
-Dame un momento más, Ichigo. Rayos eres muy impaciente-dijo la morena sirviendo la mezcla en un pequeño tazón.
-Oye… no es mi culpa-Ichigo replicó, mientras su novia ponía su postre frente a él.
-Lo que sea… pero si sigues así todas las noches engordarás-Rukia se sentó frente al sustituto, ella solo quería dormir.
-Oh ya cállate-él empezó a comer-Oye, dime que es lo que le pones a tu budín para que sepa distinto.
-Un poco de menta, nada del otro mundo… tienes algo en la cara-falso, Ichigo no tenía algo en la cara, tenía todo el budín en la cara.
-Ah… delicioso… creo que ahora podre dormir bien-dijo el joven estirándose en su silla, para después notar que Rukia no podía con su cansancio-¿Quieres que te lleve a la habitación?
-Es lo mínimo que puedes hacer, idiota-respondió ella mientras Ichigo se le acercaba, la levantó en brazos y llegaron a la habitación que ahora era de ambos. Ichigo sentó a Rukia en la cama, y ella se dispuso a acomodarse y arroparse; vio el reloj, eran las 3:30 de la mañana, estuvo más de una hora despierta por ese dichoso antojo-No puedo creerlo…
-Si, disculpa… se que yo no debería despertarte por esas cosas, después de todo, cuando tu embarazo esté más avanzado, no podrás estar todo el tiempo tras de mí-le dijo él con arrepentimiento, lo que menos quería era que Rukia la pasara mal.
-Ah, no te preocupes… fue divertido-contestó ella con una sonrisa, con eso el mundo de Ichigo se arregló, tomó su lugar al lado de su compañera, al mismo tiempo que apagaba la lámpara sobre la mesa-Buenas noches-dijo mientras acariciaba el vientre de Rukia.
-Buenas noches-contesto la morena, a la par que ponía su mano sobre la de su novio. Aun quedaban varios días y semanas así, y si todo seguía igual… sería bastante entretenido.
Ya era de mañana, un pelinaranja se levantó perezosamente de la cama, eran las 9 de la mañana, ya era un poco tarde, al medio día tendría que estar en la Sociedad de Almas. Observó a Rukia durmiendo un momento, lo mejor sería dejarla descansar un poco más.
Salió de la habitación, y al cerrar la puerta pudo ver un puño dirigiéndose a él.
-¡ICHIGO!-su padre llegaba con su forma típica de saludar, y como el pelinaranja no había descansado muy bien, no pudo esquivar el golpe-Oh, Ichigo… ¿Qué te paso?-un gruñido por parte del joven se hizo escuchar-¿acaso fue un bocadillo nocturno?
-Cállate-Ichigo estaba en el suelo, el cansancio que sentía no le permitía estar muy alerta-ayer tuve una pequeña emergencia.
-Si, la caja y los restos de budín en la mesa no debieron ser de Rukia-chan
-Dime… ¿es normal que yo tenga ese tipo de síntomas en el embarazo de Rukia? Es decir, ella es la embarazada.
-Oh, hijo, es perfectamente normal-dijo Isshin con alegría-Cuando tú estabas en el vientre de tu madre, yo me la pasaba con el estomago revuelto y con la cara en el excusado, y tu madre reía…
-¡Deja de hablar de eso! Ahg, eres asqueroso-el pelinaranja dijo dándole una patada a su padre.
-Vamos, Ichigo, es lo más natural y hermoso del mundo, compartir los síntomas de la etapa más hermosa de la vida de la mujer que amas, ¿Qué más podrías pedir?-el ex capitán dijo con una enorme sonrisa-y por tu cara puedo decir que en cualquier momento uno de los síntomas te atacará-dijo seriamente mientras su hijo lo miraba con su ceño fruncido y los brazos cruzados-si, ya viene… 3… 2… 1…-cuando Isshin dijo el último número, Ichigo salió corriendo en dirección al baño con su mano cubriendo su boca-¡Vamos Ichigo! ¡Déjalo fluir!
-Bueno días…-una perezosa voz se hizo escuchar, Rukia ya había despertado
-Oh, buenos días Rukia-chan, ¿Dormiste bien?
-Pues… si…-contestó ella con duda-¿Dónde está Ichigo?
-El fue al baño, ya sabes… las nauseas y eso. Pero, tú debes ir a desayunar, en tu estado, comer saludablemente es muy importante-Isshin guió a Rukia hasta la cocina, donde ya esperaban Yuzu y Karin en la mesa.
-Rukia-chan, buenos días-la saludó Yuzu quien llevaba un tazón de avena con fresas.
-Buenos días, Yuzu.
-Hey Rukia-chan, buenos días, ¿Cómo te sientes?-esta vez, la que hablo fue Karin.
-Bueno días, Karin, me siento bien, muchas gracias-contestó la Shinigami mientras tomaba su lugar en la mesa.
-Rukia-chan, papá me dijo las comidas que pueden ingerir más frecuentemente en tu embarazo, así que para desayunar preparé avena, pan tostado con mermelada y omelette con verduras-le dijo la melliza alegremente.
-Oh, vaya, todo se ve delicioso Yuzu-dijo Rukia alegremente con una enorme sonrisa, esa familia sin duda era única. De repente escucharon unos pasos provenientes de la escalera, era Ichigo que literalmente, se veía verde.
-¿Cuándo demonios acabará esto?-dijo el pelinaranja ya sentado en su sitio, recargando la cabeza sobre la mesa.
-Cerca de los 4 o 5 meses de embarazo, pero como hablamos de ti… cabe la posibilidad que dure todo el embarazo de Rukia-chan-dijo Isshin leyendo el periódico.
-¿Todo el embarazo? No…-dijo el sustituto lamentándose. Rukia lo miró mientras comía tranquilamente.
-Oye, Ichigo, apresúrate, recuerda que hoy vamos a ver a nii-sama.
-Lo sé… ya es hora de enfrentar a este estirado…-con un tenedor tomó un poco de la comida que tenía enfrente-¿Qué es esto?
-Es omelette con verduras-le respondió Yuzu contenta.
-No tengo apetito-dijo Ichigo alejando el plato de sí.
Rukia terminó de desayunar y se dispuso a darse un baño, mientras Ichigo se quedó pensando como decirle a su cuñado la noticia, lo despedazaría, eso es seguro, y lo entendía, si cualquier tonto le viniera con la noticia de que una de sus hermanas estaba embarazada… seguro la pobre terminaría siendo madre soltera. Pensando esto, no se percató del sonido de la puerta abrirse.
-¿Qué piensas?-dijo Rukia al entrar a la habitación.
-No, nada…-dijo el levantándose-¿ya estás lista?
-Si, vamos con Urahara.
Salieron de la casa Kurosaki, Rukia iba muy contenta mientras que Ichigo iba con su ceño fruncido a más no poder, tenía que admitirlo, estaba nervioso, ya había enfrentado a Byakuya en otras ocasiones, pero esta vez era distinto, no es una pelea a muerte con su Bankai, el se había atrevido a tocar a una Kuchiki sin el consentimiento del jefe de su clan. Llegaron a la tienda de Urahara, y él los recibió con su eterna sonrisa.
-¡Oh! Kurosaki-san, Kuchiki-san… bienvenidos.
-Buenas tardes-saludaron ambos jóvenes.
-Kuchiki-san, ya todo está preparado tal y como lo pediste, Kurosaki-san no te tendrá que atravesar el dangai para llegar a la sociedad de almas.
-Genial, tardaremos menos tiempo así
-¿Qué fue lo que planeaste?-le preguntó Ichigo confundido, Rukia siempre era así, pensaba en todo.
-Siendo que eres un Shinigami sustituto, conseguí que te prestaran una mariposa infernal. Teniéndola no tendrás que preocuparte por pasar corriendo el dangai-explicó la joven con simpleza-ahora saca tu alma de tu cuerpo.
-Ah… claro…-Ichigo iba a tomar su insignia cuando palideció-¡Oye! Pero… ¿cómo es que tu irás a la Sociedad de Almas? ¿Qué rayos pasará con el bebé?-preguntó notablemente alarmado.
-No le pasará nada-respondió Rukia indiferentemente.
-¡Ah! ¡Maldita! ¡Y te das el lujo de actuar así como así! ¡¿Qué rayos estás pensando?
-Kurosaki-san, no te alteres, ya que ese bebe esta en el vientre de Kuchiki-san, sus almas están prácticamente ligadas, así que ella podrá salir del gigai sin ningún problema junto con el bebé-explicó Urahara mientras guiaba a Rukia a un pequeño sofá-En cuanto a ti, prefiero que te desprendas del alma sentada aquí, así tu cuerpo junto con el bebé no correrán ningún riesgo.
-Gracias Urahara-agradeció la Shinigami tomando asiento-Bien, pues, estoy lista.
-Muy bien-Urahara tomó su bastón, y con un movimiento lo puso en la frente de Rukia así desprendiéndola del gigai. Ella en su forma Shinigami se levantó y se estiró un poco, para después ajustar su insignia de teniente en su lugar.
-Ah, hace tantos días que no salía de ahí.
-Pues acostúmbrate, porque ni creas que dejaré que hagas eso seguido-le dijo Ichigo tomando su insignia y colocándosela en el pecho, su alma y su cuerpo se separaron.
-Perfecto, pues cuando gustes Kuchiki-san-el ensombrerado le hizo la indicación a Rukia. Ella sacó su Zampaktou de su funda para empuñarla frente a ella. Hizo un leve movimiento de muñeca como si girara una llave, y el Sekaimon se abrió frente a los tres Shinigamis. Dos mariposas salieron de la puerta, al ver esto Rukia tomó a Ichigo de la mano y caminaron hacía la Sociedad de Almas-¡Buena suerte, Kurosaki-san!-la voz de Urahara se escuchó tras ellos, con esa frase, Ichigo recordó a lo que iban ese día.
Al atravesar el Sekaimon, llegaron al cuartel del escuadrón 13, era un lugar agitado gracias a sus subordinados. Inmediatamente, Ichigo y Rukia fueron abordados por Kiyone y Sentarou.
-¡Kuchiki-Fukutaicho! ¡Bienvenida sea!-dijeron los dos oficiales al unísono. Haciendo una pose militar.
-Hola, ¿qué tal?
-Ya todo está listo para lo que disponga, Kuchiki-Fukutaicho-le dijo Kiyone aun en la misma pose.
-¡Ukitake-taicho la espera en su oficina!-dijo Sentarou de la misma manera.
-¿Por qué demonios le gritas a nuestra Fukutaicho?-la joven rubia se puso frente a su compañero.
-¡Esta loca! ¡Yo no le grité!-le contestó el oficial con sus manos al aire.
-¡Por supuesto que le gritaste! ¡Eres un igualado!
-¡¿Yo? ¡Si por ti fuera le llamarías por su nombre!
-Chicos, iré a ver al capitán-dijo Rukia sonriendo resignadamente, es que esos dos nunca cambiarían-Vamos Ichigo.
-Ah sí…-Ichigo caminó a lado de su novia, miró confundido a los dos oficiales que se quedaban atrás-¿Siempre son así?
-Siempre, pero no te preocupes, ya te acostumbraras-le dijo la joven con una sonrisa mientras ambos caminaban, al pelinaranja, ese ambiente le recordaba un poco a su hogar. Llegaron al fondo de un pasillo, y Rukia tocó la puerta frente a ella.
-Adelante…-una amable voz se hizo escuchar.
-Buenas tardes, Ukitake-taicho-saludó Rukia abriendo la puerta y enseguida caminando al escritorio de su capitán, Ichigo siempre ibas tras ella.
-¡Oh! Rukia-chan, Kurosaki-san, los esperaba-les dijo Ukitake alegremente.
-Buenas tardes, Ukitake-san-saludó Ichigo cortésmente, ese hombre era de los pocos que le infundían verdadero respeto.
-Vengo a entregarle mi último reporte-dijo Rukia entregándole una carpeta decorada a su capitán.
-Al parecer las cosas han estado bastante tranquilas en el mundo de los vivos ¿no es así?-Joushiro abrió la carpeta y su sonrisa se hizo más grande-me encanta como dibujaste aquí a Kurosaki-san-en el dibujo podía apreciarse un pequeño conejito con cabello naranja muy aburrido leyendo libros. A Ichigo casi le da un infarto-Muy bien Rukia-chan.
-Gracias Ukitake-taicho.
-Por cierto, tengo entendido que irás a ver a Kuchiki-taicho.
-Ah sí… Ichigo y yo le daremos una noticia… que por cierto… ¿podría venir a verlo esta tarde?-preguntó Rukia tímidamente-esta noticia quisiera compartirla también con usted.
-Por supuesto, Rukia-chan, estaré aquí el tiempo que quieras-le contestó el capitán sonriéndole de manera fraternal.
-Gracias Ukitake-taicho, entonces vendremos más tarde-dijo Rukia con una sonrisa dirigiéndose a la salida. Ichigo la vio fugazmente, la relación de la joven con su capitán era parecida a la de un padre con su hija, seria agradable darle la noticia a ese hombre, seguro se pondría feliz.
-Hey, Rukia…-el pelinaranja la llamó, la muchacha volteó ligeramente a verlo.
-Dime…
-Oye… ¿me dejarás solo hablando con Byakuya?
-Por supuesto que no, esta noticia se la tenemos que dar los dos-ella le respondió, Ichigo sintió como un enorme peso se le iba de encima.
-¿Y ahora a donde vamos?
-¿A dónde más? Al cuartel del escuadrón 6, tenemos que darnos prisa.
-Si usamos el Shumpo llegaremos más rápido-sugirió el sustituto con una cara de fastidio.
-Uhm… si-dijo Rukia antes de sentir como Ichigo la levantaba en brazos-¿Qué rayos…?
-Yo me encargo, solo indícame el camino-le dijo su novio sonriéndole arrogantemente.
-Ah… ni hablar… ve hacía la derecha-dicho esto, el pelinaranja se impulso avanzando unos metros de un solo salto.
Renji recorría las oficinas de su escuadrón, el orden ahí abundaba debido a su capitán, pero nunca estaba de más echar un vistazo. De repente, sintió 2 reiatsus conocidos, uno era el de Rukia, y el otro que era derrochado de manera irresponsable, era el de Ichigo, sonrió automáticamente, tenía muchas ganas de ver a la joven. Se dirigió de inmediato a la entrada del escuadrón, y esperó hasta que pudo ver una silueta, una sola. Sintió una punzada en el pecho cuando vio a Rukia en brazos de Ichigo. Ya muchas veces había visto como el sustituto la cargaba o la protegía, pero no de esa manera.
-Hey Renji-le saludó Ichigo mientras bajaba a Rukia.
-Ah… que… ¿Qué tal Ichigo?
-Renji, disculpa, tenemos prisa, ¿está nii-sama?-le preguntó Rukia seriamente al pelirrojo.
-Oh si… está en su oficina.
-¿Podrías anunciarnos?-la joven lo miró confundida.
-Ah sí… voy.
-¿Qué le pasa a Renji?-preguntó Ichigo viendo al pelirrojo alejarse-Parecía perturbado.
-Ni idea… pero seguro que cuando le demos la noticia a él, también se pondrá contento-la morena dio un ligero brinquito de felicidad.
-Si tu lo dices…-respondió el pelinaranja no muy convencido, el tenía la ligera sospecha de lo que le pasaba a Renji.
-Rukia, Ichigo… el capitán dice que pasen a su oficina
-Gracias Renji-le dijo la morena con una sonrisa. Tomó a su novio de la mano y lo guio a la oficina de Byakuya. Llegaron a la oficina principal del escuadrón 6 y se quedaron un momento frente a la puerta-¿Listo?
-Ah… no-dijo Ichigo con nerviosismo.
-Vamos, no es para tanto, vas a ver como se pone contento-le dijo ella tocando la puerta.
-Adelante…-la seria voz de Byakuya se hizo escuchar, Ichigo dio un respingo mientras Rukia abría la puerta.
-Buenas tardes, nii-sama-saludó la joven mientras hacia una reverencia.
-Ah… hola-saludó Ichigo con su mano en la nuca.
-Me llegó tu mensaje Rukia, ¿Qué es eso tan urgente querías decirme?
-Ah, antes de eso, Ichigo tiene algo que decirte-dijo ella empujando a su compañero.
-¿Y bien?-pregunto Byakuya seriamente.
-Ah pues… Rukia y yo…-vio a su novia, ella lo alentó con la mirada, la presencia de ella le infundía un poco más de valor-ella y yo llevamos un poco más de un año saliendo-diciendo esto, cerró sus ojos muy fuerte.
-¿Y vinieron a la Sociedad de Almas solo para decirme eso?
-No, de hecho no-está vez, la que habló fue Rukia-Te tenemos otra noticia-dijo ella alegremente mientras Byakuya la miraba serio-¡Ichigo y yo vamos a tener un bebe! ¿No es grandioso?-terminó ella con una gran sonrisa, Ichigo podía describir el rostro de Byakuya como… estupefacto. El capitán se aclaró la garganta para después mirar a su hermana.
-Rukia… ¿podrías salir un momento? Enseguida te llamo.
-Por supuesto…-dijo ella dirigiéndose a la puerta-Te espero afuera, Ichigo-dijo antes de cerrar la puerta.
Un silencio sepulcral se hizo presente, Ichigo no sabía si empuñar a Zangetsu o salir corriendo en ese instante.
-Kurosaki Ichigo-el pelinaranja oyó su nombre y volteó a ver al hombre frente a él. Su mirada proyectaba verdadero odio-Entiendo que te atreviste a tocar a mi hermana y ahora tendrán un bebé.
-Eh si… pero tú sabes… eso es totalmente normal-dijo Ichigo riéndose nerviosamente. Pero un estruendoso ruido lo salvó.
-¡Ah! ¡Lo sabía!-e hizo su aparición en capitán de la división 11, Zaraki Kempachi-¡Yo sabía que el reiatsu que había sentido era el tuyo!
-¡Ah! ¡Kempachi!-gritó Ichigo en pánico, como si no fuera suficiente con Byakuya.
-Kempachi-taicho, si me disculpa… acaba de destruir mi oficina-dijo Byakuya seriamente mientras se levantaba de su asiento.
-No te preocupes Princesita, vamos Ichigo… tengamos una pequeña pelea a muerte.
-Parece ser que no me expliqué bien, está en mi oficina, y si alguien acabará con Kurosaki, seré yo-el moreno dijo poniéndose frente a su colega, sin previo aviso tomó su espada, y con una estocada se dirigió a Ichigo que, por sus buenos reflejos, logró detener el ataque con Zangetsu.
-¡¿Qué rayos te pasa?
-¡Hora de la fiesta!-dijo Kempachi dando una estocada a donde Ichigo y Byakuya se enfrentaban con sus espadas.
-¡Ustedes dos están dementes!-gritó Ichigo mientras daba un salto hacia atrás.
-Yo solo estoy luchando por el honor de mi hermana-el que habló fue Byakuya.
-Yo solo quiero una batalla a muerte… ¿es que es mucho pedir?-dijo Kempachi rascándose el rostro con su espada, la situación se estaba tornando aburrida.
-Honor y batalla a muerte mis polainas, el honor de Rukia no fue ensuciado porque yo voy a responder por ella y ese bebé, ¡es mi hijo después de todo!
-No te pedí explicaciones Kurosaki-el capitán de la sexta división no estaba dispuesto a escucharlo.
-Un hijo de Ichigo ¿eh? Imagínense el poder que tendría-el otro capitán sonrió cínicamente.
-¡Ahg! Ya me colmaron la paciencia ¡Cállense de una buena vez!-Ichigo corrió empuñando su espada, Byakuya y Kempachi lo siguieron, las 3 Zampaktou chocaron, liberando una gran ola de reiatsu.
Nota de la Autora: Capítulo 4 arriba! Yey :D ah, me tarde horrores escribiendolo, que para variar el resto lo prublcaré en el siguiente capítulo, me encantan las escenas de Byakuya y Kempachi, son tan distintos y eso los hace geniales xDDD
Bueno, creo que los gemelitos han ganado, así que dentro de unos dias incluire este detalle en el fic :D mucha gracias por sus reviews x3! me animan a seguir, espero que este capítulo les guste :D espero más reviews n.n
