Capitulo 4

-Molesto creo que debería de irme-dio media vuelta y abre la puerta ahí es cuando reacciono y la agarro de un brazo, la miro y veo que tiene una lagrima deslizándose por su ojo derecho con mucho cuidado la subo a mi habitación y la siento en la cama.

-Bella, espera un minuto, me visto y hablamos ¿de acuerdo?-sin mirarme asiente rápido me quito la toalla y me pongo unos pantalones de chándal y una camisa que veo por allí. Salgo y la veo en la misma posición con la vista baja.

-Edward ha sido un error veo que ya estabas en compañía así que, me tengo que ir vale-no la deje nuevamente la agarre de la muñeca pero fue tanta la fuerza que use que hice que cayera yo encima de ella en la cama, la mire y luego a sus labios esos que desde esa noche no h e vuelto a besar y que lo deseaba, así que fui bajando despacio a sus labios casi los toco cuando muy claramente murmura.

-Edward estoy embarazada-dijo echando su dulce aliento en mi boca, yo como si de un misil se tratase me levanto rápidamente quedando de frente a ella.

-Pensé, como habías, yo no sabia, lo siento creí que viniste me equivoque…-no se como y porque, pero lo único que sentí fue su mano en mi mejilla y un fuerte escozor en ella y luego unos pasos corriendo escaleras abajo, un fuerte portazo y una llantas chirriar con el rugido del motor a tope.

-Jasper me tengo que ir encárgate por favor tu-grite corriendo, arranco el coche y no se como pero estoy detrás de su coche, intento que frene pero no lo hace así que toco el claxon, gira a la derecha y se sale de la calzada.

-No me sigas-grita desde la ventanilla.

-Bella, por favor me quieres explicar te presentas en mi casa después de huir esa noche fantástica y vuelves y sin darme ninguna explicación nada mas que estas embarazada y luego te vas, a no sin antes pegarme, que se me olvidaba-dije lo ultimo en voz alta.

-Edward no me estarás reprochando nada verdad, por que yo no he sido el que estaba con esa muñeca en el salón y tu desnudo-dijo can ojos llorosos saliendo del coche con los brazos cruzados.

-Pero si vienes diciéndome que estas embarazada y a mi eso que-dije bufando vi venir otra bofetada así que la cogí de la mano y la pegue a mi cuerpo-no te entiendo-susurre en su oído.

-Pedazo de jilipollas tu eres el padre, si no por que me iba a presentar en tu casa quise decírtelo-digo forzosamente entrecortando las palabras en mi oído, como no reaccionaba me clavo las uñas para que la soltara.

-Esto no quiere decir que te hagas cargo yo solo quería decírtelo para que lo supieras-dijo ya llorando de verdad.

-Bella-la llame pero me ignoraba así que antes de que se marchara a toda velocidad me interpuse delante del coche.

-Edward apártate, EDWARD FUERA AHORA-grito, pero yo solo sonreí vi que salía del coche y se ponía frente a mi.

-Bella quien carajos te ha dicho que yo no quiera al bebe, solo que me dices estoy embrazada-imite su voz, cosa que hizo que riera-bella no sabes el tiempo que he estado esperando para poder estar a tu lado y ahora mas que nunca, no puedes alejarte de mi, tenemos que ser padres de esa criatura fruto de nuestro amor por que si bella esa noche tu ladrona me robaste mi corazón-Bella estaba callada y eso a mi me ponía nervioso-Bella háblame dime algo no puedo yo solo con esta agonía dame una sola respuesta aunque solo sea un movimiento de tu pequeña boca, ojitos pequeños y brillantes o de tus delicadas manos, dime algo.

-Es…estas loo...co-dijo riendo.

-Quisiera presentarte a mi familia, ¿te gustaría?-pregunto con un poco de miedo a mi respuesta.

-Claro, pero ¿en que trabaja tu padre?-dije temeroso.

-Es policía, pero no te preocupes-dijo restándole importancia en un movimiento de mano.

Claro como preocuparme, no de que de que su padre me pegue un balazo por embarazar a su pequeña hija, no te preocupes, oh joder como no me voy a preocupar.

Estuve temblando todo el trayecto hacia su casa pensando en como seria su padre, un policía corrupto, un policía maltratador, o un hombre policía amable yo de todas ellas me quedaría con la ultima no por que me guste que un policía sea amable o no si no por mi, oh si temía por mi y por si hacia a Bella que abortase esa era mi mayor preocupación y la mas grave ya que Bella en el momento en el que entro por esa puerta diciéndome que estaba embarazada me pertenece.

Al llegar Bella abrió con una llave la puerta chiquitita en donde atravesaba un césped cuidado y con muchas flores de distintas clases por donde fuimos pasando hasta llegar al patio donde había mucha gente bailando hasta que nos vieron y se quedo todo en silencio.

-Por que paran la música, es que no puedo traer a nadie a casa-dijo Bella agarrando mi camisa y pegándome un pellizco en mi tripa.

-Bella, afloja, me haces daño-dije agarrando su mano y haciendo que la cogería con suavidad y ponerla en mi pecho.

-Bella que sorpresa pensaba que me habías dicho que tenias algo importante que hacer y no sabias a que hora vendrías-dijo una mujer bajita con pelo corto e igual a Bella con un parentesco en la cara inconfundible a estas alturas para mi. Su madre

-Si, y hay esta pendiente de solucionar-dijo mirándome-pero por el momento quería presentaros a Edward, un…-me miro esperando que dijese algo pero como no sabia que decir-mi amigo-dijo bufando.

Bella vio a una amiga y se fue dejándome hablando con su madre.

Su madre la que no dejaba de hablar conmigo era una mujer habladora aunque creo que solo quería sacarme algo, pero no lo consiguió al rato vino Bella y me llevo a bailar, la pegue a mi cuerpo haciéndola notar lo que sentía, ella pego un brinco al sentir un bulto en su estomago, hasta que un chillido.

-Mi hija, bella que bueno que estas aquí, yo pensé que no vendrías, ven acá que te doy un abrazo-un hombre alto y con escopeta, hora de huir.

Se acercó a abrazarle rodeándole la cintura.

-Bella, ¿traes compañía?-bella rápidamente se acercó a mi-un novio nuevo-dijo mirándola con tristeza.

-Si es mi novio que no lo puedo traer a mi casa, Jacob.

Ese tal Jacob se quedo un rato parado mirándome.

-Encantado, me llamo Jacob black-dijo tendiéndome la mano-Edward cullen-dije sosteniéndole la mano.

-Buen que paso a la fiesta, es que no va a seguir-dijo al darse la vuelta.

Sentí como alguien me arrastraba hacia una habitación que olía realmente bien supuse que era la cocina-ma, te ayudo en algo.

-Bella dale esto a Edward que necesito que me batas los huevos-ella cogió un plato de pescado y me lo tendió -dáselo a la abuela rosa a y háblale por el oído derecho que por el otro esta sorda.

Rosa… me dirigí a la mesa y a la primera mujer anciana le tendí el plato y gritándola en el oído derecho-toma, comete esto de parte de Bella.

-Por que me grita- oí que le decía la mujer a otra de su lado contestándola-pienso que cree que eres rosa- yo como si nada me di la vuelta y hable con algunas mujeres que me intentaban sacar cosas, estaba cansado y me dirigí a sentarme a uno de los sofás que había en una tranquila esquina donde al lado había una mujer que me miraba pidiéndome ayuda.

-Oye, perdone podría sostenerme a la niña mientras voy al baño por favor-dijo poniendo en mis manos a una niña recién nacida que me miraba riendo, con cuidado estuve meciéndola hasta que por casualidad, Bella estaba hechando agua en un vaso cuando mira hacia arriba poniendo ojos vidriosos yo temiendo que seme cayese la sostuve contra mi pecho mientras chupaba de mi dedo índice.

Horas después nos dirigíamos a mi casa, ya que la invite, en un total silencio ni una sola palabra me había dirigido desde que estuve cogiendo a esa niña preciosa entre mis brazos.

Ya en mi coche (ya que no quería que condujese ,había bebido solo un poquito y no me dejo conducir), abrí la puerta y no me dio tiempo a cerrarla cuando me tenia acorralado en la esquina de la escalera salto enrollando sus piernas en mi cintura y yo cogiéndola del culo para que no cayera mientras subía a trompicones los escalones de uno en uno muy despacio llegamos a la cama en donde me di cuenta lo que llevaba, un vestido floreado con estampados un poco mas por encima de la rodilla el cual quedo tirado en el suelo, debajo llevaba un conjunto de seda negro que desabroche muy tranquilo lo que no corrieron tanta suerte fueron las bragas las cuales fueron rotas y hechas pedazos en el suelo, ella solo me acariciaba el pelo suavemente cosa que hizo que fuera despacio, con dedos temblorosos me sacó la camisa y juego con el borde del pantalón ya que es la ultima prenda(no me dio tiempo a ponerme calzoncillos con tanta carrera) hasta que al final se decide a quitármelos y sin mirarme a los ojos se sonroja.

-Bella mírame-digo mientras voy entrando suavemente despacio sin prisas dándola besos por todos sitios que me permite la postura la toco la muerdo la mimo mientras el vaivén sigue sin pausa y las miradas que nunca se separan ella sonrojada me acaricia el cuello y araña la espalda mientras se muerde el labio y así llegamos los dos gimiendo nuestros nombres a la cima de nuestro doy la vuelta y ella se acomoda en mi pecho sintiendo su respiración acompasada eso quiere decir que se ha quedado dormida la observo y con mucho cuidado pongo mi mano en su vientre en donde un bebe, MI HIJO crece dentro de ella un bebe que será parte mía y de esta cosita chiquitita que no aparenta mas de 19 años de la que me enamorado, y mientras divago en mis pensamientos me quedo dormido no sin antes poner la alarma por que si esta vez tu no te me escapas.

Pipipipipi…

Yo ya tengo el ojo abierto observo como respira, abre los labios como queriendo hablar y pronuncia mi nombre en sueño eso es nuevo, me fascina esta mujer, mi mujer.

-Mmm-bosteza y colocándose la manta sobre el pecho se sienta en la cama sonriendo.

-Buenos días, no te ha dado tiempo a huir-digo sonriendo y dejando un beso sobre sus labios.

-No pensaba hacerlo-dice yendo al baño con la manta encima-hoy no trabajas-miro el reloj, me visto despacio y preparo café y zumo.

-Si, pero lo primero es desayunar, bueno me voy quédate por favor, luego hablamos-la beso me coge de la corbata y tira de mi haciendo que me siente y ella encima de mi moviéndose provocadoramente, cojo su cuello y la marco, ella se levanta como un resorte y se mira en el espejo de la cristalera.

-Oye que as echo-dice sonrojándose.

-Marcarte por que eres mía-digo dándola una palmada en el culo antes de irme a trabajar.

Hoy seria uno de mis mejores días ya que en mi casa dejo las cosas que amo, mi chica y mi hijo y así, contento y preparado marcho a trabajar por que eso es lo que pienso hacer para cuando llegue a casa disfrutar de ella mi novia, mi esposa y la madre de mi hijo.

Llego al trabajo con un sueño de mil demonios, sentado en mi oficina con un bolígrafo en mi mano derecha y en mi izquierda un vaso de café.