Cap.3 Juegos de niños, juegos pesados
Subió por el andén y recorrió el largo pasillo hasta encontrarse con Theo y Draco, el primero reía de buena gana y el segundo tenía cara de pocos amigos.
-¿Puedo saber que te provoca tanta gracia Theo?—dijo el moreno sentándose al lado de su amigo, y viendo como Draco se revolvía un poco en su asiento.
-Deberías de haber llegado cinco segundos antes, nuestro joven príncipe ha perdido sus modales por completo—seguía riendo Theo, en lo que el tren echaba a andar.
-¿A si?, suena a una platica muy interesante, continúa por favor—dijo Blaise entretenido por el gesto de pocos amigos plantado en la cara de Draco.
-Muy bien imagina la siguiente escena, el joven príncipe—acentúo la palabra de manera sarcástica—entra refunfuñando por no se que cosa, y se fija en mi vestimenta, ya sabes bien como le molestan mis vaqueros y mis botas… ¿Cómo les había puesto?—
-Mata ratas—dijo Blaise entornando una gran sonrisa que contrastaba con su piel morena—continúa—
-Ah si las botas mata ratas; bueno en efecto comentó sobre mi vestimenta, pero también sobre mi barba, comenzó con la letanía de pasar desapercibidos, etcétera y mi respuesta fue, y cito textualmente "no todos tenemos la suerte de ser lampiños"—en este punto Blaise ya bufaba un poco conteniendo la risa de ver como la cara de Draco iba descomponiéndose en una clara gesticulación de asco—y el respondió—Theo imitando el gesto de Draco, tomo sus partes nobles y puso su cara en un puchero exagerado— Te aseguro que tengo lo mismo que tu donde importa, podría asegurar que tengo más que tú de hecho mismo que tú, es mas podría asegurar que tengo más que tú—Blaise finalmente soltó una carcajada que resonó junto a la de Theo por el compartimento en el que estaban.
-Te divierto Blaise—dijo Draco de manera sarcástica, mientras los otros seguían riendo.
-Alteza como cree, simplemente me parece que su anterior aseveración es falsa, yo apuesto 100 galeones a que estas igual de lampiño ahí abajo—Theo se agarraba el estomago de tanto reír, su respiración se entrecortaba, y las lagrimas comenzaban a salir.
-Y yo apuesto 1000 galeones Blaise a que no tienes la mitad de pene que dices tener—ahora Blaise se cayó abruptamente y Draco comenzó a reír de manera pasmosa y armoniosa mientras Theo retomaba un poco de compostura sin embargo por la expresión de plato de Blaise no pudo contener la risa una vez mas.
-Si tan interesados están en sus partes nobles, caballeros me temo que hago mal tercio aquí, si quieren les puedo dar algo de privacidad—volvió a reír de manera sonora y ahora los otros dos se le quedaron viendo a Theo de manera furtiva y amenazadora.
-Tengo una mejor idea Draco-
-Blaise creo que estamos pensando lo mismo—
-¿A si? Y que están pensando—dijo Theo mirándolos cautelosamente, esa expresión no le gustaba para nada… los otros dos se abalanzaron sobre él de manera depredadora, si fuese un uno a uno, sin dudarlo Theo hubiese ganado, pero lamentablemente se vio superado en fuerza, a pesar de que Theo tenía su varita en la mano, fueron mas rápidos y no pudo defenderse, comenzaron a quitarle la playera con un encantamiento reductor y después le quitaron el pantalón con un encantamiento evanecente, le dejaron las botas puestas y por ultimo le quitaron el boxer con un encantamiento confluendo, el boxer prendió fuego en instantes y al ver esto el castaño se quitó lo que quedaba de la tela ágilmente, pero sus bellos pubicos alcanzaron a quemarse, lo tomaron entre los dos y lo sacaron a la fuerza del compartimento y lo dejaron ahí en el pasillo, cerrando la puerta del compartimiento; la expresión de Theo y el pigmento de su rostro paso de rojo a morado, después a verde y rojo una vez más, estaba encolerizado—Déjenme entrar, alguien puede salir al pasillo—los otros dos reían a carcajadas dentro, Draco no pudo contener unas lagrimas de la risa y Blaise se agarraba el estomago del dolor que tanta risa le había provocado.
-¿Qué pasó con el pelo en pecho Theo, no que eras todo varonil?—grito Draco entre risa y risa.
-¿Creo que después de todo si somos medio lampiños no Theo?—le dijo Blaise viendo como las manos de Theo cubrían solo parte de su sexo.
El joven estaba azorado, era impensable aquella situación, en definitiva no estaba dentro de sus 10 bromas preferidas de los Sly´s, porque ésta la estaba sufriendo en carne propia, a lo lejos comenzó a escuchar la voz de una señora ya bien conocida por todos.
-¿Algo del carrito?—se escuchaba el grito a lo lejos, mientras se escuchaban las ruedas del carrito chocar en el piso-¿Algo del carrito?—la voz se iba escuchando cada vez mas cercana a Theo.
-¡Por Merlín Draco, Blaise déjenme pasar!— los jóvenes seguían riendo y no tenían ninguna intención de dejarlo pasar, al contrario.
-Creo que la señora del carrito se merece tener la vista del adonis que eres mi estimado—dijo Blaise.
-Si después de todo, no todos los días se puede ver a un hombre con el culo de un dios Griego—dijo Draco, mostrando su sonrisa más fingida
Theo en un acto desesperado entró en el compartimiento siguiente y se sentó procurando cubrirse bien, no se había dado cuenta de que el compartimento no estaba solo.
Cuando volteó en la esquina junto a la ventana estaba sentada una joven rubia platino cuya cara estaba total y completamente descompuesta, y su mirada pasaba en intervalos de las manos de Theo, que cubrían no en su totalidad el sexo del joven castaño, a su torso y después a su cara, abriendo y cerrando la boca espasmódicamente sin poder articular palabra alguna.
-Demonios Lovegood, si te vas a quedar ahí, mínimo pásame algo para cubrirme ¿no?— dijo Theo con sorna y esbozando su sonrisa de lado que era tan hipnótica…la chica totalmente ruborizada admiró una vez más el cuerpo del joven que tenía frente a ella, definitivamente pareciera como si la estatua del David hubiese tomado vida, alto y espalda ancha, pelo castaño largo y enmarañado, brazos fuertes y marcados, pectorales prominentes y un abdomen con cada cuadrito bien definido, los ocho bien definidos, luego continuo hacia abajo y pudo observar un poco de piel de mas, "eso es gigante" pensó la pobre chica mientras veía las piernas fuertes del ejemplar que tenía frente a ella, meneaba la cabeza y regresaba a la cara con rasgos marcados y masculinos, el joven entorno una sonrisa y se levanto para sentarse justo frente a ella—¿Disfrutando de la vista Lovegood?—dijo el joven con total sarcasmo, mientras se descubría su miembro—Es verdad que tengo un complejo de exhibicionista, pero de verdad no me molestaría cubrirme—dijo el guiñándole el ojo, mientras su pelo cubría de manera salvaje un poco su rostro brindando una imagen muy sexy.
La chica meneo la cabeza y le dio, o mejor dicho le aventó, una cobijita con los colores del arco iris que traía doblada y estaba justo junto a ella, el chico la tomó y se envolvió, era una imagen hilarante, un Sly, cubierto en colores pasteles y botas "mata ratones", esta imagen pasaría a la posteridad.
-Gracias—dijo el joven abriendo la puerta del compartimento—te debo una Lovegood—y le volvió a guiñar el ojo.
-Lindas botas—fue lo único que la chica pudo alcanzar a decir en un hilo, el evento la había dejado bastante sorprendida y azorada, no dejaba de repasar una y otra vez la escena en su cabeza en cuanto el chico la dejó ahí sola.
….
Un Theo ya más vestido se encontraba en el compartimento junto con sus amigos, ya riendo de la situación tan hilarante que había sucedido, es cierto que jugaban pesado entre ellos, pero el también les había jugado bromas más pesadas, y así es esto "Paid back it´s a bitch" sin embargo no pasó más allá, Theo le contó la expresión de la pobre de Lovegood, y no pararon de reír por un rato.
Las cosas se tornaron un poco más serias cuando Draco sitúo la conversación en un tema más escabroso.
-Fui a Burgin y Burkes con mi madre en el verano, después de estar en tu casa—dijo Draco, mientras observaba detenidamente al castaño.
-Y bien, ¿en qué condiciones está el armario evanescente?—pregunto Theo adquiriendo una mirada fría y un tono de voz mas bajo y ronco
-Está en buenas condiciones, excelentes diría yo—
-Perfecto—dijo Blaise airado por la noticia—entonces solamente tendremos que reparar el que está en la sala de menesteres—
-Pero eso representa un problema, ya que mis estimados, no se si lo recuerden, pero no sabemos entrar—dijo Theo finalmente
En ese momento un polvo negro cubrió el andén entero, dejándolos en total oscuridad por unos 10 segundos, Draco se levantó nervioso mirando hacia todas direcciones, sería un ataque mortifago, ¿tan rápido?, pero si no habían sido informados de nada al respecto.
Entonces Draco abrió la puerta del compartimento y los tres se asomaron varitas en mano en todas las direcciones, se notaba el nerviosismo de los jóvenes, pero cuando el polvo se hubo desvanecido se tranquilizaron en sobre manera, volvieron a sentarse y dejaron ésta vez la puerta abierta.
-Seguro fue alguien de primero Draco—dijo Blaise—Tranquilos, no queremos denotar "algo más" o si—Theo tomó un suspiro parsimonioso y asintió con la cabeza.
Por su lado Draco tomó su pelo entre sus manos y lo revolvió, últimamente era la única expresión que se permitía para demostrar un poco del nerviosismo acumulado, miró levemente hacia arriba y observó como el portafolio de Theo se movía muy levemente. Con un gesto casi imperceptible apremio a Theo para que observará lo mismo que él, y es que, ambos sabían de la existencia de una capa de invisibilidad en Howarts, así es, en su tercer año San Potter les había hecho ver su suerte gracias a la maldita capa, y seguramente estaba espiando su conversación, Merlín sabe desde hacía cuanto tiempo.
-Si seguro que el que lanzó los polvos es uno de primero—esta vez repitió Draco de manera pasmosa y arrastrando las palabras, el sarcasmo era notable—una broma infantil, ¿no lo crees Theo?—
-Desde luego Draco, ¿quién podría ser tan estupido como para hacer algo así?—contestó Theo con los ojos brillantes de odio. Si algo sabían perfectamente bien ambos jóvenes, fue que de no ser por Potter sus padres no estarían en prisión, por lo que el odio acumulado de ambos chicos era de un nivel impresionante, tendrían su venganza eso era obvio… y quizás no tendrían que esperar tanto.
…
Cuando el tren llegó a la estación, todos bajaron rápidamente, mientras que Draco para hacer tiempo con total parsimonia recogió su saco; mientras Theo lentamente quitaba su portafolio del maletero de arriba, Blaise al no haber detectado las intenciones de sus camaradas salió rápidamente con los demás, mientras que Theo, yendo al final del tren bajo la cortina, y a su vez las demás cortinas del Tren se bajaron, le dedicó una sonrisa malévola a Draco y bajo lentamente cuidando que nadie escuchara.
-¿Acaso tu madre jamás te dijo que espiar es de mala educación Potter?—sacó su varita y esgrimiéndola con gran agilidad gritó—Petrificus Totalus—se escucho un seco ruido golpeando contra el suelo, Draco se agacho levemente y con su mano retiró la capa de invisibilidad y ahí estaba, San Potter con los ojos como platos e inexpresivos, Draco emitió una mueca de asco y continuó hablándole—Cierto tu madre ya había muerto antes de que pudieras limpiarte la baba, ¿no es así?—entonces en un arrebato de ira poco común en un ser tan frío y calculador como él, le dio una patada con fuerza desmedida en la cara rompiéndole por completo la nariz—Eso es por mi padre y por el padre de Theo—y haciendo ademán de cubrirlo una vez más con la capa le dijo, antes de cubrirlo por completo—Disfruta tu viaje de regreso a Londres—y salio de manera abrupta del andén.
Theo esperándolo afuera le dedico una mirada de complicidad, tener a Potter fuera del camino era en definitiva un "plus" para lo que planeaban hacer, cuando llegaron a la puerta que marcaba la entrada a los terrenos del castillo se sorprendieron en demasía.
-Aurores… ¿Qué carajos están haciendo aurores en el castillo?—dijo Draco con el rostro aun descompuesto por el coraje que había hecho.
-Era obvio que tendríamos algunas dificultades, me hubiese extrañado que no estuvieran aquí Draco—
-Tienes razón—
Entraron por completo a los terrenos y vieron al profesor Flickwick pasando lista, el hombre bajito les dedicó una mirada inquisitiva y una mueca mientras les hablaba.
-¿Nombres?—
-Nott, Theodore Marcus Nott—dijo el joven con una mirada orgullosa y un gesto altivo poco común en él, el profesor le dedico una mirada al alto joven que tenía frente a él, con ese aspecto poco común y aparentando unos cuantos años más de los que tenía. Y entonces desvió la mirada al otro joven parado junto a él
Con el mismo dejo de arrogancia y gesto altivo entonces Draco entorno su mágica sonrisa, esa que jamás cubría sus ojos y con voz ronca dijo—Malfoy, Draco Lucius Malfoy—el profesor checo los dos nombres en las listas y ambos jóvenes pasaron a recoger sus equipajes.
…
Luna no había querido bajar tan rápido para no encontrarse con Nott, la escena había sido bastante embarazosa de por si, como para todavía verle la cara y volverse a poner toda colorada por culpa de esa maldita sonrisa arrebatadora que le erizaban los bellos.
Cuando vio bajar al castaño y de último a Malfoy, supuso que ya no habría problema, así que se colocó sus anteojos, recogió su periódico y salió del compartimento en el que se encontraba.
Sus anteojos tenían un encantamiento especial que le permitían ver los tropozolos y alguno que otro ser invisible; entonces de la nada observó muchísimos tropozolos, unas criaturas invisibles que se meten a tu cerebro por los oídos y lo confunden, y cuando pasó por el andén que estaba al lado del cual ella se encontraba observó que había muchísimas más ahí, abrió la puerta del compartimento, su curiosidad una vez más había ganado la batalla, levanto su varita y dijo—Inmigue —por lo que descubrió a Harry petrificado en el suelo—finite incatatem—Harry se levanto un poco aturdido aun por el golpe, y ella le dedico una candida sonrisa.
Por un momento Harry notó lo diferente que estaba Luna, ya no tenía el cabello enmarañado, ni la mirada de sorpresa constante que ayudaba a esa apariencia de loca, para nada, su pelo caía en suaves ondas enmarcando su rostro, de ahí hasta la cintura, sus ojos ahora tenían una expresión audaz, y sus labios mas carnosos que antes mostraban una sonrisa picara, mientras que su cuerpo mostraba curvas, que aun a pesar de la tunica y el suéter de la escuela se podían notar, el chico se sorprendió agradablemente de ver como Luna había cambiado tanto, para convertirse en una hermosa jovencita, le correspondió la sonrisa.
-¿Cómo me encontraste Luna?—pregunto Harry, sonando con la voz un poco ahogada, ya que por su nariz rota no podía respirar bien.
-Tropozolos, tu cabeza esta llena de ellos—dijo Luna con una mirada ahora sorprendida, mientras Harry encogía un poco los hombros, mirando para todas partes tratando de encontrar a las criaturas que le habían mencionado.
Habían perdido los carruajes eso era un hecho, sin embargo ya verían la manera de llegar al castillo; cuando por fin pasaron las puertas de los terrenos del castillo el pequeño hombrecillo les dedico una mirada molest
-Por fin, los hemos estado buscando por todos lados—
Mientras el hombrecillo hacía exactamente lo mismo, preguntar los nombres para registrarlos, Nott le dedicó una mirada de furia y llena de enojo a Harry, que no paso desapercibida para Luna, sin embargo cuando la volteo a ver a ella le dedico una vez más esa arrebatadora sonrisa que él era capaz de brindar, de pronto le pareció a Luna, estar tratando con dos personas al mismo tiempo, uno era capaz de hacer cualquier locura, inclusive matar, el otro, tenía alma de niño "¿Cuál de los dos eres Theo Nott?" se preguntó la rubia mientras los jóvenes se iban al castillo escoltados por el Profesor Snape, y escuchó gritar a Malfoy.
-Linda cara Potter—
Ahora ella entendía todo, el porque Harry estaba petrificado, seguramente un altercado con Malfoy, y este obviamente termino mal para el joven parado junto a ella y con la nariz sangrando, Luna era bastante perspicaz, no era necesaria preguntarle a Harry algo, sabía perfectamente a qué se debía tal altercado, seguramente era por el señor Malfoy.
-¿Quieres que te la arregle?, personalmente creo que así te da una apariencia más rebelde, pero es tu decisión—preguntó Luna con esa melodiosa voz de la que es portadora.
-¿Has arreglado narices antes?—le pregunta Harry aun con la voz de cuello, ya que su respiración era casi nula.
-He arreglado varios dedos… ¿qué tan distintos pueden ser en realidad?—
-Bien, inténtalo—dijo el joven con un dejo de preocupación en la mirada… por un momento recordó cuando Lockhart le intentó curar el brazo y los huesos desaparecieron.
La chica con varita en mano la apuntó directamente a la nariz de Harry y torciéndola un poco dijo—Episkey—se escuchó el hueso reacomodándose de manera dolorosa en su dueño, Harry solo emitió un quejido y después de que hubo pasado el dolor.
-¿Bien? ¿Cómo me veo?—dijo el joven castaño mientras la observaba expectante.
-Excepcionalmente ordinario—dijo finalmente la rubia.
….
El gran comedor lucia esas hermosas luces en el techo encantado asemejando el cielo nocturno.
Y mientras la multitud iba entrando al castillo y dejando sus cosas, una pelirroja hacia su camino para entrar al gran comedor junto con los demás estudiantes; buscaba ansiosa unas gafas reconocibles, o un pelo enmarañado castaño oscuro, pero nada, no había señal de él desde el tren.
-Maldito—murmuró en voz baja la pelirroja, "seguramente fue a buscar a su querida Chang-a"
-Pero si aun no he dicho nada Weasley—
Una voz seductora y aterciopelada la abstrajo de sus pensamientos, cuando la chica giro la cabeza para ver quién era, descubrió esa mirada furtiva y depredadora que antes le habían dedicado en la estación.
-Zabinni—dijo ella con desgano.
-¿Interrumpí un pensamiento profundo?—Blaise haciendo gala de su notoria capacidad para leer a las personas, sabía perfectamente que no era así, sin embargo le gustaba saber que la chica estaba haciendo una rabieta por la falta de atención de parte de una persona determinada—Oh, seguramente un pensamiento de amor, ¿no es así?, mejor aun, un pensamiento de desamor—
La chica de manera ofendida volteo la cara hacia otro lado para evitar mostrarle al moreno que había dado en el blanco y con voz airada le contestó—eso no es asunto tuyo ¿o si Zabinni?—masticando cada palabra por la molestia que ella tenía, Hermione ya le había dicho una vez que era demasiado transparente con sus sentimientos.
Blaise rió entre dientes mientras seguían caminando poco a poco entre la multitud, y entonces emitió un suspiro exagerado—Ah es que es tan corto el amor y tan largo el olvido—y cuando hubo dicho esto, la pelirroja lo volteo a ver fulminándolo con la mirada.
-¿Disfrutas provocándome Zabinni?—
-Solo cuando me dejas—dicho esto el moreno apuró su paso para sentarse en su mesa, no sin antes dedicarle una mirada seductora a la pelirroja que iba antes a su lado; una vez más la dejó con la boca abierta.
…..
Cuando ya todos estaban sentados, tranquilos, tomando el postre después del delicioso festín que les habían ofrecido gracias a los elfos domésticos del castillo, una joven castaña de mirada miel cuyos ojos en ese momento parecían dos brazas ardiendo gracias a la falta de atención del pelirrojo sentado junto a ella.
-Por Merlín, puedes dejar de comer, tu mejor amigo esta perdido—dijo Hermione mientras con la libreta que traía en mano le daba ligeros golpes en el hombro a Ron.
-¡Hey! Gira tu cabeza, loca, ahí esta parado—dijo Ron mientras seguía comiendo su postre.
-Esta cubierto de sangre otra vez, ¿Por qué siempre esta cubierto de sangre?—dijo la pelirroja haciéndole un espacio a Harry para que se sentara.
-He intentado entenderlo durante estos años Ginny pero con el paso del tiempo simplemente supuse que es parte de él—
Cuando el castaño tomo su lugar, Hermione lo miró con rostro de preocupación, él le hizo una seña, para que no se preocupara y continuaron con la conversación.
…..
Después de la cena, todos se retiraron a sus respectivas casas, y era de esperarse, que desde un inicio nuestro trío de plata comenzara con sus labores.
Los tres se encontraban sentados en la lujosa sala de Slytherin, últimamente parecían un trío de alcohólicos, no dejaban de beber, y Nott hacia gala de toda su ascendencia noruega y cosaca, el whiskey simplemente no tenía efecto alguno en él.
Era necesario dividirse las tareas, y mientras compartían miradas calculadoras entre los tres no tardo mucho para que desde luego el ego de nuestro príncipe tomara la delantera y autoproclamándose el líder de la misión delegó a cada uno las tareas.
-Theo, tu eres el mejor en hechizos y encantamientos, no te será difícil ver la manera de ir a los linderos de los terrenos y verificar que área está menos protegida, y así derribar la barrera que cubre ese lugar—Theo asintió pacientemente ante las instrucciones—quizás el boque prohibido sería un buen lugar para iniciar, así, sí no logramos entrar a la sala, tendremos otra vía de entrada—
-Está bien—se limitó a decir mirando al blondo con ese par de ojos azules tan tempestuosos, no le sería difícil encontrar un punto débil, no por nada era llamado el brujo más brillante de su edad.
-Blaise, tu eres el más meticuloso de los tres, quizás te sea más fácil idear un plan para entrar a la sala de menesteres y comenzar la búsqueda de información para la reparación del armario evanescente—Blaise asintió levemente mientras lo miraba en retrospectiva ya que en ese momento les estaba dando la espalda a los dos.
-¿Y usted majestad, de qué se encargará?—preguntó Theo con sorna y con una mirada perspicaz en sus ojos.
-Yo ya comencé con mi parte de la misión, si es necesario matar a Dumbledore, no será por nuestras manos—el hielo de los ojos de Draco se encontró con el mar de los ojos de Theo.
-¿De qué estas hablando Draco?—
-Estoy hablando Theo, de que no quiero mi alma fragmentada, y ninguno de ustedes quiero imaginar—Ambos jóvenes negaron con la cabeza al mismo tiempo.
-Continua—dijo ahora Blaise con sus ojos verdes bien posados en Draco.
-Seré un poco mas explicito, ¿y si no tuviéramos que levantar nuestras varitas para nada?, ¿si lo matáramos de una manera más sutil?, algo que parezca meramente un accidente, como veneno, o un objeto que contenga magia negra, de lo que estoy hablando…—pero Draco fue abruptamente interrumpido.
-Suena muy Sly, lo quieres hacer, sin embargo, ¿Cómo planeas hacerle llegar semejantes objetos, o el veneno mismo Draco?, ¿o ya olvidaste de quién estamos hablando aquí?—terminó de decir Nott
-Eso es lo de menos, precisamente por ser un mago famoso, es lógico que reciba regalos de sus admiradores, de los mismos alumnos, eso no será difícil para nada Theo—finalizó Blaise
Draco levanto su mano señalando el punto de Blaise, y terminando la conversación subieron al dormitorio que compartían, mañana comenzaría todo, sin mencionar el hecho de que Draco y Nott era prefectos, tendrían que repartirse muy bien las rondas para poder realizar sus demás tareas sin ningún problema.
