Bleach propiedad de Kubo Tite.
Capítulo Cuarto:
Es irritante. Pensó Rukia a la mañana siguiente virando al llegar al final de la piscina cubierta de sus hermanos. Aquel hombre le había sacado de sus casillas y le había puesto la mano encima. Se había quedado mirándolo como si fuera una idiota. Como idiota exactamente; como niña atolondrada de quince años que mira al capitán del equipo de fútbol. Vale, Ichigo Kurosaki, Kuro, emanaba un encanto salvaje, pero no permitiría que le afectara a ella. Ya había tenido más que suficiente con un Kurosaki. Le sobraba hasta para su próxima vida. Demasiado en realidad. No quería saber nada de ningún hombre en esos momentos. Avanzaba con brazadas rítmicas, tratando que la caricia del agua la relajara. No había nada como pillar a tu prometido en flagrante delito para hacerte perder todo interés en una relación. Con un rápido y fluido movimiento salió de la piscina. Tardaría mucho en volver a confiar en los hombres. Se puso de pie y se dirigió hacia donde tenía la toalla. Un hombre alto, con el pelo largo y ébano, la esperaba con la toalla en la mano.
-¿Buscas esto?
-Si- dijo esbozando una leve sonrisa hacia su hermano Byakuya.
La envolvió con la toalla al tirársela- Hoy trabajare desde casa.
-¿Por eso llevas ropa informal?
El reflejo de la luz en la superficie del agua danzaba en el techo por encima de sus cabezas.
-Sí, así es. Son unas de las ventajas de ser el jefe.
-Al parecer te gusta, quien lo diría.
-Me agrada trabajar para ganarme la vida, sobre todo desde casa.
-Hablando de trabajo debí de ir a la florería, para ayudar a Hisana.
-Puedes quedarte aquí. Llevas menos de una semana.
-Pero estamos en una de las épocas más ajetreadas de año- se colgó la toalla alrededor del cuello- Especialmente si tenemos en cuenta que esta noche estará fuera.
-¿Puedo saber cuándo decidirá mi empresa dar su fiesta de Navidad?
-Eres el director general
-¿Crees que me consultan ese tipo de cosas?- repuso él- Además conozco a Hisana y sé cómo es su negocio. No le vienen bien las vacaciones.
-Lo sé, pero que yo esté aquí para sustituirla le viene bien ¿No?- dijo Rukia mientras se dirigía a las ventanas a la parte principal de la casa seguida por Byakuya.
-¿Por qué no vienes con nosotros?- miró que ella negó con la cabeza- Esta noche encienden el árbol en la plaza de la ciudad.
-Con más razón debo de estar en la florería, la gente tendrá ganas de comprar- contestó ella, no solo por las flores sino por el resto de objetos de regalo que vendían.
-Todo por la tienda, ¿No tendrá que ver con que nunca te has perdido el encendido hasta la fecha?
-En absoluto.
-Ya. Tal vez me quede aquí. Soy el director como lo acabas de mencionar.
-Por lo tal tienes responsabilidades- replicó- Tendrás que reunir fuerzas e ir allí a engullir sake con el resto de la gente elegante. Yo defenderé el fuerte.
- Hisana dice que has venido a descansar.
-Me volveré loca si me quedo sentada sin hacer nada. En eso me parezco a Hisana. Tengo que sentirme útil. Además no estoy para andar de fiesta.
-Entiendo.
Rukia le sonrió y se puso de puntillas para darle un beso en la mejilla.
-¿Podría perder la casa?- Ichigo miró fijamente a Urahara Kisuke a través de la impoluta mesa ébano.
-No puede ser- dijo Masaki desde su asiento junto a Ichigo, con su traje de color azul pastel y sus perlas.
-Estás incluida en los consejos de administración de cinco de las sociedades de responsabilidad limitada creadas por Kaien. Me refiero a las empresas tapadera que utilizaba para desviar el dinero- miró por encima la hoja de papel que tenía delante- Corrección, en cinco que sepamos. Hay bastantes más.
-Pero yo no recuerdo nada de eso- dijo Masaki- Y lo recordaría. Nunca firmo nada sin leerlo antes.
-No habría necesitado firma alguna. Le habría bastado con tener acceso a tu número de la seguridad social y pasaporte, ¿Lo tenía?- cuestionó Urahara mirándola con sus orbes grises.
Masaki se quedó inmóvil.
-No lo sé. Tenía acceso a mi despacho, supongo que podría haberlo encontrado si lo andaba buscando.
-Sea como fuere, eso sólo es parte del problema. La prueba más irrefutable es que ha desviado el dinero a través de tu cuenta bancaria. Depositó cinco millones de dólares en diez ocasiones en los últimos dos años- el abogado le entregó una gruesa carpeta- Está todo documentado.
Se le quedó mirando fijamente- ¿Cinco millones de dólares?
-Por diez. Cincuenta millones en total, la pregunta es, ¿Por qué? ¿Tienes alguna razón que lo justifique? ¿Un recibo tal vez? ¿Un registro de las operaciones? Es importante demostrar que fueron transferencias legales.
-Yo no…no sé nada- dijo ella con gesto impotente.
Urahara la miró- Se trata de depósitos de cinco millones de dólares. Es cierto que lo que obtienes entre tus ganancias trimestrales y las propiedades inmobiliarias es tanto más que eso, pero aun así, ¿De dónde creías que procedía ese dinero? ¿Y no te extraño cuando el dinero salía de tu cuenta?
-¿Un error del banco?- sugirió ella.
-¿Diez veces Masaki?- la observó con escepticismo- Si sabes algo, este es el momento de decírnoslo- le inquirió Urahara.
-Yo no…no puedo…yo- se giró hacia Ichigo con una nota de desesperación en la voz- Tu padre siempre se ocupaba de los asuntos de dinero, ya sabes cómo era. Cuando murió, yo…-apretó los labios- Hubo que encargarse de muchas cosas, el funeral, las notificaciones, el testamento. Kaien se ofreció a ocuparse de todo. Y para mí fue un alivio. Después se convirtió en una costumbre- terminó con un hilo de voz apenas audible.
-Le diste la ventaja que necesitaba- dijo Urahara- Utilizó el acceso a todos tus papeles para blanquear el dinero que sacaba de las empresas tapadera a través de tus cuentas y de ahí los transfería a un cómplice.
-No puedo creer que hiciera algo así- dijo Masaki cerrando los ojos por un momento.
-Las autoridades lo creen- dijo Kisuke con expresión adusta- Tienen pruebas suficientes para creer que tú tienes algo que ver. Eso significa que todas tus posesiones serán incautadas.
-¿Todo?- palideció Masaki.
-Pero mi madre no tiene ese dinero.
-No en ese punto. Lo que no saben es si en algún momento cayó en sus manos. Puede que aún lo tenga en algún sitio.
-¿Y pueden quedarse con la casa basándose solo en eso?
-Pueden quedarse con todo- le aseguró Urahara- No de inmediato, claro. Primero tienen que llegar al fondo del asunto, y está tan enmarañado que les llevará un año o más. Sinceramente, ése es el motivo por el que creen que su prometida está involucrada también.
¿Su prometida? ¿Rukia? Ichigo frunció el ceño.
-¿Qué quiere decir?- preguntó Ichigo.
-Ella es contable. ¿No lo sabías? Trabajaba en Yamamoto Financial. No es probable que alguien como Kaien tuviera suficientes conocimientos como para llevar a cabo él solo un plan de este calibre que además pasara inadvertido con alguien con los conocimientos de ella para que se ocupara de la contabilidad, le habría resultado pan comido.
-¿Es contable?- Ichigo había supuesto que se habría especializado en algo como literatura inglesa o historia del arte, uno de esos títulos académicos que no servían para nada. Evidentemente se había equivocado- ¿Entonces creen que tuvo algo que ver?
-Están casi seguros. Claro que aún no tienen pruebas, pero las conseguirán. Confía en mí, lo harán.
-Si tiene algo que ver, estaría en posición de limpiar el nombre de mi madre ¿Verdad?- preguntó Ichigo. Tendría que olvidar bocas vulnerables y ojos ensombrecidos. Si Rukia tenía respuestas, él se las arrancaría.
- Cualquier testimonio que puedas obtener de alguien involucrado en el asunto serviría, sin duda, para ayudar a Masaki- respondió el abogado- Lo que necesitamos de verdad es encontrar a tu hermano, pero parece haberse desvanecido.
Sin embargo Rukia estaba allí.
-Deberíamos de hablar con su prometida- dijo Urahara.
Ichigo sintió como empezaba a arder lentamente la ira en su interior.
-Déjamelo a mí- dijo de pronto Ichigo. Esta vez conseguiría respuestas, antes de que su madre lo perdiera todo.
Olivia se inspiró hondo y se irguió en un movimiento que Ichigo reconoció. Sin lágrimas, sin debilidad- ¿Y después que, Kisuke?
-Nada de forma inmediata. Seguirán investigando hasta que lo averigüen todo y sean capaces de atar todos los hilos del caso. Después lo llevarán a juicio. Con o sin Kaien.
-Entonces aún tenemos tiempo- comentó Ichigo.
-Un poco. Cuanto antes consigamos que su prometida diga la verdad, mejor para tu madre.
Y así antes él podría regresar a su vida. Escapar del cenagal en el que estaba empezando a hundirse.
-Entonces supongo que será mejor ponerse manos a la obra- dijo él, levantándose bruscamente al tiempo que le extendía la mano a Urahara Kisuke. Puede que Rukia estuviera involucrada, pero Ichigo sabía bien que nadie empujaba a Kaien a ningún sitio. Había un rasgo de carácter que los dos había heredado de su padre y ese era la testarudez cuando algo se les metía en la cabeza- Mamá, nadie obligó a Kaien a salir huyendo- tratando de ser amable.
-Kaien estará impotente en ese caos en que esa mujer lo ha metido- mantuvo Masaki, pero su voz no sonaba tan segura.
-¿Algunas vez has visto que Kaien hiciera algo que no quería hacer?
-No pudo hacerlo él solo. No me lo creo-Eso quería decir que no quería hacerlo y tendría que asumirlo.
-Nadie lo obligó a apostar dinero en el juego- dijo con la misma amabilidad posible- Ya has visto las declaraciones de los supervisores de las mesas de los casinos. Kaien tenía problemas y quiso salir de ellos sin importarle demasiado cómo.
De pronto, la postura almidonada de Masaki pareció ceder y, por un momento, se dejó caer sobre la barandilla que daba sobre el vestíbulo.
¿Qué voy a hacer?- susurró- Me lo quitarán todo. ¿Cómo ha podido hacer tal cosa? ¿Cómo ha podido dejarme sin nada?
Se echó a llorar. Lo único que pudo hacer Ichigo en ese momento fue estrecharla entre sus brazos y darle palmaditas en la espalda, inútilmente. No. Él no era un pinche inútil. Arrugó más su ceño. Había una manera de arreglar todo aquello e iba a encontrarla pronto. Empezando por Rukia Kuchiki.
-¿Estás segura que estarás bien aquí sola esta noche?- Hisana se abrochaba el abrigo detrás del mostrador.
-Estaré bien. Matsumoto vendrá más tarde a ayudar.
-El muérdago para las perchas de regalo está en la mesa.
-Lo sé. Fui yo quien lo puso ahí, ¿recuerdas? Toma- Rukia le colocó el pañuelo a su hermana alrededor del cuello- Tienes que arreglarte para ir a una fiesta ¿Cómo podrás criticar los centros de mesa si no estás allí?
-¿Qué te hace pensar que yo haría tal cosa?- fingiendo indignación.
-Te conozco demasiado bien. Pásalo bien.- la besó en la mejilla.
-Gracias otra vez. Pero no te quedes toda la noche trabajando. Sal a ver el encendido del árbol. Seguro que te diviertes.
-Fuera- ordenó Rukia señalando la puerta.
-Ya me voy- se apresuró a decir Hisana.
Rukia vio cerrarse la puerta detrás de su hermana. En breve Rangiku aparecía y empezaría a cotorrear como loro. De momento tenia la tienda para ella sola. Aspiró el aire perfumado de rosas, claveles y jacintos. La tienda había moldeado su vida en muchos sentidos. Se había puesto a trabajar para ayudara a pagar algunas de sus cosas y demás caprichos, así como también préstamos para sus estudios en la universidad en Tokio y demás gastos implicados. Los largos y ociosos veranos fueron sustituidos por los días de trabajo en la florería, vestida con la camisa y los pantalones negros que conformaban el uniforme de Hisana.
Hasta el día que Kaien entró a comprar un ramo para su madre. Se enamoró de él igual que cuando tenía quince años en el club de campo y ella sólo deseaba que él le pidiera que jugara con él en un partido de dobles. Habían pasado cinco años desde entonces y allí estaba de nuevo, atando con un lazo una composición de crisantemos. Todos sus años de estudio, su trabajo en Yamamoto Finalcial borrados de un plumazo por culpa de Kaien Kurosaki.
A su espalda, la puerta de la tienda anunció con un tintineo la visita de un cliente. Se giró con resignación y se encontró con Ichigo Kurosaki. Genial. De pronto la tienda se le hizo muy pequeña. Y muy vacía. Él no vaciló, no miró arreglos florales que había a su alrededor. Se dirigió a ella directamente.
-¿Estás buscando una flores?
-Te busco a ti.
Era más alto de lo que había creído. Se encontraba mirándolo debajo de la barbilla, elevó la suya.
-Estoy trabajando.
-La tienda esta vacía. Tenemos que hablar.
Ichigo la miraba con ojos turbulentos. Sintió la misma excitación sexual del día anterior. El pulso empezó a retumbarle en los oídos. Era demasiado grande, demasiado fuerte. Y estaba demasiado ceca. Inspiró hondo y se apartó de él.
-Tengo cosas que hacer- dijo sin volverse.
-Hablaré contigo mientras las haces- dictaminó.
Rukia emitió un sonido de frustración y se dirigió al mostrador.
-No veo de qué tenemos que hablar.
-¿Qué te parece si empezamos hablando del plan que te has traído entre manos con Kaien?
-Yo no me traigo ningún plan entre manos con Kaien- le contestó mirándolo.
-Las autoridades dicen que sí.
-Las autoridades no tiene pruebas.
-Tu nombre aparece en los consejos de administración de algunas sociedades.
-También el de tu madre- replicó ella.
-¿Por qué crees que estoy aquí? Necesito averiguar lo que sabes.
-Ya te lo dije. No sé nada. Kaien hizo todo eso solo- se perdió en la trasera de la tienda. Pero de nada le sirvió por que Ichigo la siguió.
-Oh venga. Eres su prometida y eres contable. Sabes tan bien como yo que él solo no pudo planear todo esto.
-Mira qué bonito que tengas a tu hermano en tal alta consideración- no lo miró Ichigo la seguía poniendo tan nerviosa como cuando era una adolescente, sólo que ahora la sensación iba revestida de algo más, una tensión vibrante en la que no quería pensar demasiado.
- Lo que yo considere no tiene ninguna importancia- dijo Ichigo- Lo que importa es que mi madre podría perderlo todo por lo que ha hecho. Tengo que solucionar esto y para ello te necesito a ti.
-A quien necesitas es a Kaien, y no, antes de que empieces otra vez, con la misma cantaleta, no sé dónde está- agarró un par de ramas de acebo que había sobre la mesa de trabajo y empezó a limpiarlo de ramitas más pequeñas- No sé nada.
-Me cuesta creerlo.
-No me importa lo que pueda parecerte- tomó unas tijeras. El sonido fue salpicando cada una de sus palabras- Tengo mi apartamento destrozado, mi jefe me pidió que me esfumara y encima tengo que soportar las visitas de un detective. Todo gracias a tu hermano. ¡Me importa un bledo lo que creas!- empezó a cortar tiras de lazo rojo para atar el acebo- ¡Y ahora, o compras algo o te largas de mi tienda!
La contemplo un tiempo de brazos cruzados.
-Está bien. Digamos que no tuviste nada que ver. Así que tendrás tanto interés como yo en llegar al fondo del asunto.
-Y que quieres que haga ¡Que saque mi varita mágica y la agite!
-Déjate de estupideces. Eres contable, deberías de poder seguir la pista. En calidad de prometida de mi hermano yo diría que te gustaría llegar al fondo del asunto y limpiar tu nombre y de paso el de mi madre.
-Que no es mi prometido.
-Muy oportuno.
-Cierra la boca. Si me apetece a jugar a los detectives prefiero hacerlo yo sola.
-No si quieres tener acceso a los papeles de mi madre.
-¿Para qué?- espetó con aspereza. Mirando que se encogió de hombros mientras jugueteaba con un trozo de muérdago.
-Mi hermano utilizó las cuentas de mi madre en su plan de blanqueo. Puede que encuentres la clave en ellos.
- Tú madre no me dejara que me acerque a sus papeles. Por lo que he oído me culpa de todo. ¿Por qué querría ayudar a personas que no me creen e inculpan por las acciones de Kaien?
-Haz que cambie de opinión- sugirió Ichigo- Hazme cambiar de opinión.
-¿Por qué debería?- extendió la mano hacia las ramas de muérdago- ¿Qué importa lo que piensen o pienses?
La mano de Ichigo aterrizó sobre la de Rukia.
-Me importa.- Rukia sintió que el brazo le ardía. Por un instante no se movió, no podía. Ichigo tenía dedos cálidos y una palma dura. Lo único que podía pensar era lo que sentiría si la posara en su cuerpo desnudo.- Piensa en ello.
Desconcertada, tragó saliva.
-No, gracias. Es hora de te vayas.
Él aparto la mano.
-Avísame cuando cambies de opinión.
-Nunca.
Se echó de reír, mostrando su perfecta dentadura blanca y totalmente alineada.
-Estaré pendiente cuando decidas buscarme.
N/A: Muy Ooc Byakuya, pero lo justifico por que Hisana está presente. Derritió el tempano que es Byakuya xD
Muchas gracias a sus comentarios, los cuales me alientan a seguir.
