-Su alteza- empezó a decir Erza haciendo una reverencia ante el Sultán- Nos honra estar ante su presencia, nosotras somos sus nuevas bailarinas reales.
Lucy y los demás, con excepción de Virgo, tenían la cara de sorpresa de sus vidas, estaban felices en el fondo porque ya habían encontrado 8 de los 12 que cayeron en el libro, pero a la vez no podían creer que las encontrarían en estas condiciones. Mientras los otros miraban a las chicas con sus caras raras, el Sultán estaba muy feliz y se le notaba.
-El placer es mío, me alegra mucho de que estén todas aquí.- dijo el Sultán feliz.
-Si nos permite, quisiéramos darle una demostración.- dijo Mirajane con una sonrisa
-Si si, por favor, empiecen.- dijo el Sultán emocionado.
Mirajane se sentó en el piso y acomodó su tambor lista para tocar la música. Juvia y Erza se pusieron en posición para bailar, Erza estaba muy preparada, pero Juvia no se veía muy decidida a bailar.
-Erza-san, Juvia no cree que pueda bailarle al Sultán, es muy vergonzoso.- le dijo Juvia a Erza en voz baja, Erza de inmediato le sonrío.
-Tranquila, piensa que esto es una práctica.- dijo Erza con una sonrisa.
-¿Práctica?- preguntó Juvia confundida.
-Si, este baile es muy exótico a parte de hermoso, de seguro a Gray le encantará que bailes para él algún día.- dijo Erza. Juvia al oír a Erza ya se notaba que abandonó el mundo real.
-Gray…-sa…ma?- dijo Juvia. En ese momento en la cabeza de Juvia, apareció una imagen de Gray con traje de sultán sentado en el trono diciendo con elegancia: "Juvia, deléitame con el movimiento de tus hermosas caderas"-¡Kiah!, ¡claro que si Gray-sama!- dijo Juvia muy feliz con prácticamente corazones en los ojos.
-Ps, hija mía, ¿crees que a la bailarina le ocurre algo?- le preguntó el Sultán a Lucy en voz baja.
-No, le aseguro que esta bien.- dijo Lucy con su típica cara de vergüenza ajena.
Juvia y Erza se colocaron en su posición y al ver que estaban listas Mirajane comenzó a tocar su instrumento y las chicas empezaron con el el baile. Sus amigos estaban impresionados, la verdad es que tanto Mirajane como Juvia y Erza lo estaban haciendo muy bien, como unas expertas. El Sultán estaba disfrutando mucho del baile, lo cual la verdad no le gustó mucho a Lucy.
-Que bien, mi padre es un pervertido.- dijo Lucy sarcásticamente con cara de vergüenza ajena, Levy le sonrío.
-No te preocupes, te aseguro que solo esta disfrutando del baile en forma de arte, no de las chicas.
-¿Eh?- dijo Lucy al momento que movió su cara rápido para mirar a Levy.
-Cuando era niña y leía el cuento de nuevo normalmente solo leía la primera parte, recuerdo que el Sultán era un hombre tierno que prácticamente era como un niño en el cuerpo de un hombre, te aseguro que está disfrutando el baile con una inocencia muy grande.- Dijo Levy sonriendo.
Lucy volvió su mirada al rey y sonrió, la verdad era que si prestabas más atención te dabas cuenta de que él si estaba disfrutando del baile y no de las chicas, eso le dio ternura. Juvia y Erza terminaron con su baile y Mirajane con su música, en ese momento el Sultán empezó a aplaudir con alegría.
-Espléndido, absolutamente espléndido.- dijo el Sultán mientras aplaudía. Mirajane se levantó y se paró al lado de las demás.
-Para nosotras es un honor, su majestad.-dijo Mirajane mientras las tres hacían reverencia al Sultán.
-De verdad que su baile es maravilloso, y su música igual.- felicitó el Sultán a las tres.
-Nos alegra que nuestra danza lo haya complacido.- dijo Juvia.
-Si si.- dijo el Sultán con una sonrisa, pero luego la cambió a una de tristeza.- Pero ya tenemos muchas bailarinas, bailan de maravilla pero ahora que lo pienso bien ya tenemos bailarinas de más.
-Bueno su majestad, a lo que vinimos fue con el mandato de ser sus bailarinas reales, pero lo que en verdad deseamos es ser las maestras de danza de su alteza la princesa.- dijo Erza señalando con la mano mientras hacia reverencia a Lucy. Lucy estaba confundida, no entendía nada, pero el Sultán estaba muy feliz que incluso rió de la felicidad.
-Espléndida idea, absolutamente espléndida, ustedes son unas jovencitas con un gran potencial, y como sabrán Jazmín se va casar pronto, bailar de nuevo le será muy útil.- dijo el Sultán.
-P-pero..- empezó a decir Lucy confundida.
-Por favor flor mía.- la interrumpió el Sultán mientras se acercaba a ella y tomaba su mano.- Se desde hace mucho que no te interesa la danza, pero esto te será de mucha utilidad, nunca es muy tarde para volver a aprender, incluso cuando seas reina podrías ser tu la que le enseñe a bailar a tus futuras princesas, ¿qué dices?.-Dijo el Sultán tiernamente como siempre. La idea de bailar no le entusiasmaba a Lucy, pero tampoco podía dejar pasar la oportunidad de que Mirajane, Juvia y Erza vivieran cerca de ella.
-E-esta bien.. padre.
-Muy bien, maravilloso, me alegra que hayas aceptado.- dijo el Sultán con una sonrisa para después verla un poco de reojo.- Te veo muy nerviosa hoy, de seguro estas nerviosa por la visita de el príncipe, pero tranquila, todo estará bien.- le dijo el Sultán a Lucy con una sonrisa y luego se acercó a las chicas.- Ya está decidido, ustedes serán las maestras de mi hija, ¿está bien si comienzan hoy?.
-Nos encantaría, pero con todo el respeto su majestad, necesitamos recoger nuestras cosas de nuestro hogar.- le explicó Erza al Sultán.
-Ha está bien, no se preocupen, si quieren puedo conseguir a alguien que les traiga sus cosas.
-No se preocupe, lo haremos nosotras mismas, queremos despedirnos de nuestros parientes igual.
-Si si, por supuesto, si quieren pueden volver mañana a la misma hora, después de todo Jazmín hoy tiene una visita importante, así que no puede empezar con sus clases hoy, pero de seguro que con ustedes de maestras aprenderá rápido, ahora si me disculpan tengo que atender algunos asuntos importantes, hasta mañana.- dijo el Sultán sonriendo y se fue.
En el momento en que el Sultán ya no estaba a la vista, Juvia, Erza y Mirajane se acercaron a los demás y viceversa. Todos estaban muy felices de verlas, no pensaron en reunirse tan pronto, ya solo les quedaban 4 y eso los ponía muy tranquilos.
-¡Chicas!- dijo Levy feliz.- Me alegra mucho verlas.
-A nosotras también.- dijo Erza.- Mirajane tenía el presentimiento de encontraríamos a algunos de ustedes en el castillo pero no creímos que fueran tantos.
-No solo estamos nosotros, sino también los espíritus de la rubia.- dijo Gajeel.
-¿También tomaron forma en la historia?- preguntó Juvia.
-Es complicado…. pero si, por ejemplo, Virgo ahora es una sirvienta junto con Levy.- dijo Lucy señalado a Virgo con la mano.
-Ha, no me había dado cuenta de que estaba ahí.-dijo Erza mientras la miraba a Virgo al igual que Mirajane y Juvia. Lo raro de todo esto es que Virgo no se sintió para nada ofendida de que no se hayan dado cuenta de ella antes, en realidad no le importaba.
-Y este es Loke.- dijo Lucy señalando al tigre que estaba sentado a su lado.
-No Lucy, ya no me llames Loke, hasta que salgamos de aquí quiero que me llames por el nombre que tengo en este mundo, Rajá.- dijo Loke con orgullo. Lucy se veía algo irritada al oír la petición de él.
-¿Eh?, ¿Loke-san tiene un nombre diferente?- preguntó Juvia.
-Ha, lo recuerdo, la princesa tenía un tigre de mascota que siempre la seguía a todas partes, incluso tenía nombre, no lo recordaba hasta ahora.- aclaró Mirajane y luego posó sus ojos en Lucy.- Ara, y por lo que veo Lucy, te tocó ser la princesa, te vez muy bien.
-G-gracias.- respondió Lucy sonrojada.
-¿Cómo te llamas ahora Lucy?- preguntó Erza.
-Jazmín, es un bonito nombre, pero aún no me acostumbro.
-Lo bueno es que ya casi sabemos que fue de todos nosotros y lo mas importante es que la mayoría estamos juntos.
-¿Y si no encontramos a los otros?, ¿qué pasará?- preguntó Lucy preocupada. Mirajane le sonrió.
-No tienes nada de que preocuparte Lucy, si seguimos la historia correctamente y ellos son personajes importantes los encontraremos, y si no lo son no importa mucho ya que si terminamos la historia correctamente van a salir del libro junto con nosotros, lo único que debemos hacer es rezar porque no les pase nada y seguir con la historia para que podamos salir de aquí.- dijo Mirajane.
-Oi, ¿cómo es eso de rezar porque estén bien?- preguntó Gajeel.
-El maestro no nos lo dijo, pero estoy segura de que si sufrimos heridas o morimos aquí será lo mismo que si lo hiciéramos en el mundo real, además de que esta es una ciudad muy peligrosa y estricta, debemos cuidarnos.- dijo Mirajane seria.
-¿De verdad?, pero..- empezó a decir Lucy preocupada para luego ser interrumpida.
-No te preocupes Lucy, somos fuertes, nada nos pasará.- dijo Erza interrumpiendo a Lucy. Lucy sonrío.
-Bueno, creo que tienen razón.- dijo Lucy mas calmada.- Por cierto, ¿ustedes han encontrado a alguien?, ¿cómo Natsu o Happy?- preguntó Lucy.
-¿O Gray?- preguntó Levy.
-¿O Wendy?- preguntó Charle preocupada. Juvia y Erza iban a decir algo, pero antes de que lo hicieran Mirajane habló.
-No, no hemos visto a nadie.- dijo Mirajane. Juvia y Erza miraron a Mirajane confundidas, iban a decirle algo pero en ese momento alguien habló primero que a ellas.
-¡Lucy-sama!- dijo alguien que venía corriendo desde una de las puertas, era Lira, y llevaba al libro Crux en las manos.
-¿Lyra?, ¿pasa algo?- preguntó Lucy.
-Si, primero, oí unos ruidos raros que provenían de la ciudad, así que busqué un lugar donde podría ver lo que pasaba y ahí vi que a lo lejos se acerca alguien en un caballo muy elegante y ropas finas.- explicó Lyra.
-Debe de ser el príncipe.- dijo Levy.
-¿Quién es él?- preguntó Juvia.
-Es un pretendiente que viene al castillo a tratar de conseguir la mano de la princesa.- explicó Levy. En ese momento Mirajane ingenió una forma para hacer que Lucy saliera del alcance de sus oídos.
-Virgo, deberías arreglar un poco mas a Lucy ya que el príncipe llagará pronto, ¿no crees?.
-Es cierto.- dijo Virgo para luego tomar la muñeca de Lucy y halarla hasta su alcoba.
-Hey, oye, ¡espera!, ¡Mira-san!- dijo Lucy para luego desaparecer tras la puerta. Juvia y Erza miraron a Mirajane con confusión.
-Mira, ¿qué pasa?, ¿por qué le dijiste a Virgo que se llevara a Lucy y por qué dijiste que no encontramos a nadie más?- preguntó Erza.
-¿Encontraron a alguien mas?- preguntó Lilly. Los demás miraron confundidos a las chicas, no entendían lo que estaba pasando.
-La verdad.. es que si, hace unas horas encontramos a Natsu y Happy.- dijo Juvia.
-¡¿Qué?!- exclamaron Levy, Gajeel, Lilly, Charle, Loke y Lyra al mismo tiempo.
-Si, pero Juvia no entiende por qué Mirajane-san dijo que no.- dijo Juvia mirando a Mirajane. Ella levantó la mirada a todos.
-Tengo una explicación para haber dicho todo eso, creo que lo mejor es que Lucy no se entere que encontramos a Natsu.
-¿Y eso por qué?- preguntó Gajeel.
-Porque resulta que Natsu es el héroe de la historia.
-¿Qué?, ¿Salamander es el héroe?- preguntó Gajeel. Mirajane asintió con la cabeza y dijo que si.
-Entonces si Natsu es Aladdin y Lu-chan es Jazmín, eso quiere decir que…- empezó decir Levy, pero no pudo terminar ya que empezó a enrojecerse de solo pensarlo.
-No entiendo nada, ¿qué significa eso?- preguntó Gajeel.
-Lo que pasa es que este cuento, además de ser un cuento de aventuras, es una historia de amor entre el héroe y la princesa.- explicó Mirajane. Todos los que no sabían la historia estaban con la boca abierta.
-¿Es en serio?- preguntó Lilly.
-Si, lo recuerdo muy bien, esos dos tienen varias escenas de amor juntos, incluso se besan.- dijo Charle.
-Lucy y Natsu…¿besándose?- dijo Loke sin poder creerlo.
-Exacto, por eso ni Natsu ni Lucy pueden saber sobre esto.- dijo Mirajane.
-¿Pero por qué?, ¿no sería más fácil si les dijéramos lo que son y qué deben hacer?- preguntó Gajeel.
-Eso yo también creí al principio, pero piénselo bien, conociendo a Natsu y Lucy, ¿qué creen que pasará si les decimos?- preguntó Mirajane.
En ese momento, todos empezaron a tener la misma visualización de cómo reaccionarían Natsu y Lucy si les contaran la historia de amor que ellos tendrían que hacer para poder completar la historia. Primero visualizaron a una Lucy muy sonrojada diciendo: " ¡¿N-Natsu y-yo?!, ¡¿be-besándonos?!, ¡no!, ¡jamás!, ¡nunca podría hacer eso!, ¡es demasiado vergonzoso!", y luego a un Natsu normal diciendo: "¿Eh?, ¿tengo que besar a Lucy para salir de aquí?, bueno.. tampoco besarnos nos va a matar, la besaré en cuanto la vea y cuantas veces pueda hasta que salgamos de aquí". Todos miraron a Mirajane con cara de: 'Tienes razón'.
-Si, mejor que ni se enteren.- dijeron todos excepto Mirajane.
-Pero si no les decimos, ¿entonces cómo lograremos que hagan todo lo que tienen que hacer?- preguntó Levy.
-Tendremos que lograr que todo salga natural entre ellos, lo que significa que tendremos que… lograr que se enamoren- dijo Mirajane muy feliz al decir lo último.
-¿Q-que se enamoren?- dijo Erza muy sonrojada y feliz por dentro.
-Si se enamoran, el plan de Juvia para deshacerse de su rival de amor dará éxito.- pensó Juvia con cara de felicidad y malicia.
-Al parecer todas están muy felices con la idea de que eso pase.-dijo Gajeel, pero luego se puso a pensar.-Aunque pensándolo bien, si Salamander se llega a enamorar, va estar tan distraído con la rubia que se olvidará de entrenar y así por fin él no será rival para mí, eso no estaría nada mal.- pensó Gajeel con una sonrisa.
-Tu también te ves feliz con la idea, Gajeel.- dijo Lilly.
-B-bueno ya, dejemos de pensar en ello, ahora tenemos que planear como l-lograr que ninguno de los dos se entere de quienes son, si en mas de una ocasión ellos están s-solos.- dijo Levy tratando de verse seria, pero no lo logró mucho, ya que en el interior a ella también le emocionaba la idea de que Natsu y Lucy estuvieran juntos.
-No necesariamente, normalmente el mono mascota de Aladdin está con ellos siempre por ahora en esta parte de la historia, quien en este caso es Happy.- explicó Mirajane.
-¿Happy es un mono ahora?- preguntó Charle a Mirajane.
-La verdad no, sigue siendo un gato.
-Pero aún así, Happy no sabe de esto, además él no es tan inteligente que digamos.- dijo Charle.
-Según lo que recuerdo, en algún momento de la historia Lucy tiene que escapar del castillo y encontrarse con Natsu.- dijo Levy.
-Por Happy no se preocupen, mañana temprano Natsu irá a vernos y le explicaremos a Happy todo el por qué no le puede decir a Natsu quien es Lucy y que debe de hacer con ella en la historia, estoy segura de que seguirá el plan, a él le encantará molestar a Natsu sobre esto cuando todo termine, y por Lucy, creo que lo mejor es que alguien la acompañe.- explicó Mirajane.
-No se preocupen, yo lo haré, es mi deber como su espíritu celestial y ahora como su fiel mascota y único amigo.- dijo Loke, sin darse cuenta, ofendiendo un poco a los demás al decir :"Único amigo".
-Loke no puedes ir a la ciudad con Lucy, resaltas mucho.- explicó Levy.
-¿Y por qué resalto mucho?
-¿Qué no te has dado cuenta de que eres un tigre enorme?- le dijo Charle con los brazos cruzados.
-Charle, creo que tu podrías acompañar a Lucy.- dijo Mirajane.
-¿Qué?- dijo Charle confundida.
-Si.- dijo Erza.- Eres pequeña y no resaltas mucho, será fácil que acompañes a Lucy sin que nadie sospeche nada, además de que podrías cuidar de que Happy no diga ni haga nada que no debe.
-Bueno.. si no hay de otra.-dijo Charle con los brazos cruzados. Mirajane sonrió.
-¿En qué momento Lucy-san debe escapar del castillo?.- preguntó Juvia.
-Pronto, pero no recuerdo cuando- dijo Levy.
-La verdad es que yo tampoco.- dijo Mirajane.
-Ni yo.- dijo Charle.
-Lucy-sama abandonará el castillo mañana al amanecer.- dijo Lyra. En ese momento todos miraron a Lyra sorprendidos, ella solo estaba sonriendo.
-Lyra, ¿conoces la historia?- preguntó Levy.
-La verdad no, pero Crux si.
-¡¿Qué?!- dijeron todos menos Juvia, Mirajane y Erza, quienes estas ultimas no entendían nada.
-¿Qué pasó?, ¿por qué tan sorprendidos?, y por cierto, ¿qué son Lyra y Crux ahora?.- preguntó Erza sin entender lo que estaba pasando.
-Lyra ahora es una chica que toca música para la princesa, y Crux es un libro, el problema es que él es un libro vacío.- explicó Levy.
-Ya no.- dijo Lyra. Todos prestaron su atención a ella.-Olvidé informarle a Lucy-sama, pero hace un rato Crux se estaba sintiendo raro y lo abrí para ver que tenía, y esto fue lo que encontré.- Lyra al terminar de hablar abrió la cubierta de Crux dejando expuesta la primera pagina que tenía escrito en letras grandes "Aladdin". Todos miraron al libro sorprendidos.
-Tengo varias paginas llenas incluso.- dijo Crux. Levy se acerco a ellos.
-Crux, ¿me permites ver?
-Claro.- dijo Crux. Levy pasó la primera página y pudo ver que decía algo en una caligrafía muy hermosa y empezó a leer en voz alta.
-Hace mucho tiempo en un lejano desierto había un gran y poderoso pueblo llamado Agrabah, hogar de un humilde joven llamado Aladdin. Él era muy especial ya que era una persona de pocos recursos y conocimiento que tenía un gran potencial dentro de su corazón. A este tipo de personas se los conocía por el nombre de: "Diamante en bruto".- empezó a leer Levy con todos los demás atentos a ella. Levy pasó la página y sonrío al instante al verla.- Miren, es un dibujo de Natsu y Happy.- dijo Levy. Todos se acercaron a ver se sorprendieron al verlo.
-Ara, se ven bien.- dijo Mirajane.
-¿Por qué pasó esto ahora y no antes?- preguntó Gajeel.
-No se, pero a simple vista tengo una teoría: Crux tomó forma del libro del cuento, Natsu y Happy han avanzado con la historia así que el libro ha empezado a tomar forma y a narrarla, esto nos servirá de mucha ayuda.- dijo Levy.- ¿Hasta donde llega la historia hasta ahora Crux?
-Hasta la parte en que dice que Lucy-sama se escapa del palacio.
-Bien.- dijo Levy y luego tomo a Crux y lo cerró con cuidado.- Iré a leer esto en la terraza, mientras tanto Gajeel, Lilly, por favor vigilen a Lucy, que nada le impida ver al príncipe que viene a verla.
-Déjanoslo a nosotros.- dijo Gajeel para luego dirigirse junto con Lilly a la recamara de Lucy.
-Iremos contigo Levy.- dijo Loke refiriéndose a él y Charle, ella asintió.
-Bueno, parece que todo aquí está bien controlado.- dijo Erza con una sonrisa mientras ella y las otras se cubrían con ropas que tapaban todo menos sus pies, manos y ojos.- Nosotras nos vamos, asegúrense de que Lucy salga al amanecer del castillo.- dijo Erza, Levy sonrió segura.
-No te preocupes, déjennoslo a nosotros, todo saldrá como esta escrito y saldremos de aquí pronto.- dijo Levy para luego hacer su camino a la terraza seguida por Loke y Lyra pero no Charle, ella se dirigió a las chicas antes de que se fueran.
-Oigan.- dijo Charle deteniendo a Juvia, Mirajane y Erza.-¿Creen que esos dos estén bien?- preguntó Charle refiriéndose a Natsu y Happy. Aunque no se pudiera ver por la tela que cubría su boca, Erza sonrió.
-Si, Natsu y Happy pueden ya no tener sus poderes, pero siguen siendo los mismo Natsu y Happy de siempre, no les pasará algo tan fácil.-dijo Erza.- Bueno, nosotras seguimos a irnos, cuídense y cuiden a Lucy.- dijo Erza. Charle asintió y siguió a Levy y a los demás hacia la terraza, Erza y las demás salieron de palacio e hicieron su camino a la ciudad.
-¡Vuelve aquí rata callejera!, ¡guardias!
Gritó un vendedor que había sido victima de la rata callejera(o sea ladrón de la calle) mas grande de Agrabah, exacto, Aladdin, o mas bien Natsu. Natsu y Happy habían robado pan para acompañar el resto de la comida que habían robado y escondido, y ahora estaban escapando de los guardias que los seguían.
-Natsu, esto es muy divertido.- dijo Happy, quién estaba colgado del hombro de Natsu, este le sonrió.
-¡Si Happy!, ¡adoro ser el héroe de la historia!- dijo Natsu con una sonrisa de pura felicidad.
-¿Cómo escaparemos de estos guardias?, esta vez nos persiguen muchos.
-Tu déjamelo a mí, tengo un plan, tu solo no te sueles, ¿está bien?
-¡Aye Sir!- dijo Happy sujetándose más fuerte mientras Natsu aumentaba la velocidad de sus piernas.
Natsu era perseguido por mas guardias que antes, esta mañana solo fueron como 2 pero ahora lo perseguían casi 10. Natsu ya había ingeniado un plan el cual empezó a efectuar desde que aumentó la velocidad. Natsu mientras corría, pasó por unas escaleras y las empezó a subir lo mas rápido que pudo, pero aún así, los guardias los estaban alcanzando.
-Natsu rápido, tienes que saltar y tomar la ventaja.- dijo Happy, en ese momento Natsu se detuvo un momento a pensar.
-No se por qué, pero siento que esa frase quedaría muy bien en una canción.
-¡Natsu!, ¡no es hora de pensar en música!, ¡nos alcanzan!- gritó Happy en su oreja para que reaccionara.
Natsu subió las escaleras lo más rápido que pudo hasta llegar a una ventana y se lanzó rápidamente dentro ella. Ahí tomó una manta y se paró junto a otra ventana y estaba como esperando por algo.
-¡Natsu!, ¿qué haces?, ¡ahí vienen!, ¡nos cortarán las manos!- gritó Happy mientras temblaba de miedo.
-Solo espera…¡Ya!- dijo Natsu.
Al momento en que Natsu gritó el "Ya", de un salto salió por la ventana. Happy gritó y se sujetó lo más que pudo a Natsu y este abrió la sábana usándola como paracaídas. Los guardias no se detuvieron a tiempo y cayeron por la ventana y para mas mala suerte lo que amortiguó su caída fueron kilos de estiércol de vaca. Natsu y Happy no pudieron contener la risa al ver esa escena. Natsu aterrizó detrás de un muro donde tenían el resto de su comida escondida.
-Natsu, ¿cómo ideaste ese plan?- preguntó Happy mientras bajaba del hombro de Natsu y se dirigía a donde estaba escondida el resto de su comida.
-Ser ladrón es divertido pero difícil.- dijo Natsu mientras se sentaba en el suelo.- Ahora que no tengo magia ni fuerza tengo que idear como escapar de los guardias o si no nos cortarán las manos.
-Si pero… nos…salimos…con…la…nuestra.- dijo Happy con dificultad mientras halaba el saco lleno de comida hasta donde estaba Natsu y cuando llegó hasta él se recostó en el suelo a respirar. Natsu abrió la bolsa dejando toda la comida al aire.
-¡Yosh!, ya tenemos carne, pescado, agua, verduras y pan.- dijo Natsu feliz.
-¡A comer!.- dijeron los dos felices al mismo tiempo y empezaron a comer muy rápido como siempre lo hacen.
Mientras disfrutaban de su comida Natsu notó algo en enfrente de ellos, habían una niña y un niño, tal vez hermanos, buscando al parecer comida en la basura. Natsu los miró con una cara de tristeza, se levantó del suelo y se dirigió a donde estaban los niños. Happy lo miró confundido.
-Natsu, ¿a dónde vas?- le preguntó Happy mientras tenía un pescado en la boca. Natsu siguió caminando hasta llegar a los niños, los pequeños miraron a Natsu detenidamente.
-Oigan… nosotros tenemos mucha comida, si quieren pueden comer con nosotros.- les dijo Natsu amablemente a los pequeños, ellos tenían miedo así que se alejaron de Natsu un poco.- No se preocupen, de verdad, pueden comer con nosotros, vamos.- les dijo Natsu esta vez con una sonrisa. Los niños le sonrieron igual y caminaron rápido a donde estaba la comida, se sentaron junto a Happy empezaron a comer con cuidado, Natsu sonrió y se dirigió a comer también. Happy miró de reojo al pequeño niño y luego miró a Natsu.
-Natsu, me he dado cuenta de algo
-¿Hu?, ¿de qué Happy?
-Todos usan ese sombrero menos tu.- dijo Happy señalando el sombrero del niño.
-¿Eh?, ¿ese ridículo sombrero?, lo tiré, ¿no lo recuerdas?- dijo Natsu con comida en la boca
-Lo se, por suerte lo recogí del suelo y lo guarde sin que me vieras.- dijo Happy mientras al instante sacaba el sombrero de alguna parte.
-¿Eh?, ¿dónde guardaste eso?- preguntó Natsu muy sorprendido.
-Eso no importa, no podemos sobresalir Natsu, todos hasta yo usan el sombrero pero tu no, ponte el sombrero.
-No.- dijo Natsu con una cara de niño y cruzando los brazos.
-Ponte el sombrero.
-No.
-Ponte el sombrero.
-¡No!
-¡Que te pongas el sombrero!
-¡Que no me pondré ese estúpido som…!, ¡Wah!- Natsu no pudo terminar la frase ya que Happy se lanzó sobre él y empezó a tratar de ponerle el sombrero a la fuerza mientras Natsu se resistía. Cansado de todo esto Natsu se rindió.- ¡Ya está bien!, me pondré el estúpido sombrero.- dijo él para luego colocarse el sombrero y ponerse la bufanda en el cuello.
Él estaba molesto, pero al ver que los niños estaban riendo al ver su reacción, la rabia se le fue y sonrió. Los tres pasaron un rato comiendo tranquilamente hasta que oyeron un ruido que venía de la parte de atrás del muro. Los niños curiosos corrieron hacia el otro lado a ver que era lo que sucedía.
-¡Hey!, esperen.- dijo Natsu para luego junto a Happy seguirlos.
Al llegar al otro lado del muro, Natsu y Happy buscaron a los niños con la vista, pero no los vieron, solo vieron una enorme cantidad de persona que tapaban la vista de la calle. Natsu con Happy en el hombro, se hizo paso entre la multitud hasta la calle y vio el por qué de tanto alboroto: había un hombre montado a caballo. El hombre se veía muy raro a los ojos de Natsu, llevaba ropas rosas, holgadas y un sombrero muy grande, además de que llevaba muchas cosas de oro y su caballo incluso también, además de que tenía un bigote muy gracioso.
-Va camino al palacio, supongo.
-De seguro es otro pretendiente para la princesa.- dijeron dos señores a los que Natsu, sin intención, escuchó hablar
-Natsu, ese tipo se ve muy raro.- dijo
-Si, pero al parecer por lo que dice la gente debe de ser una persona muy importante.- dijo Natsu. Natsu estaba por salir de ahí hasta que vio a los pequeños niños.- Ha, mira Happy, ahí están los..- Natsu no terminó su frase ya que vio como el niño más pequeño corrió hacia la calle y la niña mayor fue tras el. Que el pequeño se dirigiera a la calle, hizo que el caballo del señor parara bruscamente, el hombre estaba enojado.
-¡Fuera de mi camino!- dijo este mientras sacaba un látigo.- ¡Niños sucios!- el hombre estaba a punto de golpear a los niños, pero Natsu se interpuso entre él y los niños, y con su brazo detuvo el golpe del látigo y se lo quitó. Natsu estaba molesto.
-¡Oi!, ¡¿quién te crees para pegarle a unos niños?!, ¡se supone que los ricos tienen modales!- dijo Natsu molesto para luego arrojarle el látigo a la cara.
-¡Yo te voy a enseñar modales!-dijo el hombre cruzando al lado de Natsu haciendo que su caballo lo tirara al lodo. La gente se estaba riendo de Natsu, ahora si estaba molesto.
-¡Ven aquí y pelea viejo de bigote ridículo!- le gritó Natsu molesto. El hombre lo volteó a ver indignado mientras la gente se sorprendía a lo que Natsu dijo.
-Eres una rata miserable.- empezó a decir el hombre con una cara de indiferencia.- Naciste miserable y te vas a morir miserable, y solo tus pulgas te lloraran.- dijo el hombre al momento en que pasó la puerta del palacio. Natsu se levantó tras él lo más rápido que pudo, pero ya habían cerrado las puertas. Natsu molesto empezó a patearlas y a golpearlas lo más fuerte que podía.
-¡¿A quien llamas rata miserable?!, ¡ven aquí y pelea!
-Natsu ya cálmate.- le dijo Happy a Natsu.- Recuerda que no tienes tus poderes y él es una persona importante, no nos podemos meter en problemas.- Natsu decepcionado de si mismo por no poder hacer nada, se separó de las puertas y soltó un suspiro.
-Vamonos a casa Happy, ya fue suficiente por hoy.- dijo Natsu para luego darse la vuelta e irse caminando. Happy lo siguió triste de cómo su compañero lamenta sentirse inútil por primera vez en su vida.
