México, DF
15 de Septiembre, 2016
7:00 am.
Doce horas antes de La Noche de la Expiación
En las calles se respira el miedo.
Caminas cerca de alguien y esa persona no quiere siquiera verte a los ojos. Aunque, a decir verdad, puede ser que no quieran verte a los ojos para que no puedas reconocerlos esta noche.
Hoy, hasta la persona más inocente puede convertirse en un monstruo.
Fuimos de los primeros en entrar al Wal-Mart que queda a cinco calles de nuestra casa, sólo diez personas más entraron con nosotros y todos ellos fueron corriendo a los pasillos que usualmente nadie recorrería con tanta emoción.
Jardinería.
Cocina y electrodomésticos
Entran a trompicones y salen de los pasillos empujando sus carritos llenos de tijeras para cortar el césped, palas, cuchillos y ese tipo de cosas.
¿No sería más práctico ir a comprar rifles, ametralladoras, y esas cosas?
Durante las últimas semanas se han vendido a un precio ridículamente barato, ¿por qué no comprar una siendo que es legal y las han estado vendiendo en todos lados?
Nosotros sólo vamos a los pasillos de comida. Tomamos lo que nos hace falta y salimos sin cruzar más palabra con las demás personas que los buenos días.
O la peor de todas: buena suerte esta noche.
