Recordatorio: Xenoblade Chronicles no me pertenece.
IV
Fiora estaba con Sharla y Linada. Me habían prometido que la curarían de lo que sea que la estaba afectando. Melia y Riki fueron a explorar el pueblo, mientras que Dunban charlaba amenamente con Dickson, quien no se había ido de vuelta aún. Reyn, extrañamente se quedó con Sharla. Ningún comentario ante eso.
Reposé en la habitación que generosamente me había proporcionado la gente Makhina. Eché un suspiro, analizando lo curioso de la situación: en Melkonis también había vida. Supongo que era un poco ingenuo que el robot gigante que siempre estaba en el horizonte era sólo una pila de basura abandonada.
Desabroché el seguro de Monado, llevándola sobre mi regazo y examinándola. La tomé del mango y noté como no reaccionaba automáticamente como siempre lo hacía.
Justo como aquella vez… ¿Qué le habrá hecho Egil?
Me concentré, como lo había dispuesto durante el combate con los Mekon en la costa de Melkonis. Sentí inmediatamente el calor familiar del arma; sin embargo, deje salir un gemido de dolor al sentir escapar el aire de mí al accionarse La Monado. Desfallecí, cayendo sobre mi espalda en suelo helado de la habitación.
Tenía mucho tiempo sin soñar esto…
Me acercaba para recoger un trasto de metal que me había encontrado cuando, de repente, caí en un hoyo sin fin.
Lo desconocido me aterraba. Me había hecho dependiente de la habilidad de Monado de ver el futuro. ¿Cuándo será la vez que alguna de sus visiones me llevé a mi perdición…?
-¡Shulk, despierta!
Melia me sacudió deprisa, haciéndome doler la cabeza. La princesa éntida me miró extrañada al abrir los ojos. Gruñí un poco antes de reintegrarme.
-¿Estás bien? Te has dormido en el suelo –explicó, ayudándome a levantar-. No sabía que estabas tan agotado… Lamento que tengas que—
-¿Me quedé dormido? –dije sorprendido, aún sosteniéndome la cabeza.
-Pues… sí –contestó con cierta duda-. El Jefe te ha llamado de nuevo y por eso te desperté… pero no reaccionabas. Debías estar muy cansado.
-Ah… pues ya me siento mejor –repuse agradecido, levantándome-. Vamos a ver que quiere ese 'Jefe' ¿no?
Melia asintió, saliendo primero de la habitación. Caminamos hacía el Edificio Central, pero durante el camino estuve pensativo—No me había quedado dormido… La Monado, ella… absorbió lo último que me quedaba de energía.
¿Qué está pasando conmigo?
