Capítulo 4
Después de sofocar sus sollozos con el abrazo de Usui Kazuyoshi, y al estar un poco sorprendida de que le oyó hablando con su verdadera voz por primera vez en su vida, el hombre invitó a Himeko a pasar a su casa.
Él se disculpaba que el apartamento estuviera a oscuras, ya que andaba trabajando y pues su esposa había salido para que lo dejara a solas. Onizuka, con lo poco que podía ver notaba que aunque el lugar luciera limpio, había un montón de cosas por doquier. No le era de extrañarse. Lo único que le vio a Usui hacer era abrir un poco las cortinas porque hacía una buena luz a esa hora.
De hecho, el aspecto del Switch de esa época era todavía más descuidado que cuando lo conoció cuando era un hikikomori, y no era el esbelto joven que veía en la escuela, ya que se veía ligeramente con sobrepeso. Con el cabello un poco más largo de lo usual, con gafas (reales, según él, justificando que fue por el tiempo en el que se pasaba enfrente de las computadoras), y con una barba de mañana sin afeitar.
Ninguno de los dos sabía de qué hablar mas que de esos detalles que ella le indicaba acerca de su aspecto. A decir verdad, la ex delincuente también le veía sonreír. Era como algo en él había cambiado, y ella misma podía sentirlo y verlo un poco más amigable.
"Me es difícil de imaginar que estás casado" decía Himeko en voz alta para poder romper el hielo, pues no había mucho que tratar, ni sabía por dónde comenzar… mientras se ponía uno de sus mechones de cabello por detrás de la oreja.
"Supongo que estás sorprendida al respecto." Suspiraba él, mientras estiraba un poco el cuello. "A decir verdad, a mi esposa no le importa mucho de que luzca así. Aunque ella siempre me regaña de porqué soy así últimamente." Le mencionaba Usui que tocaba algo de su barba sin afeitar.
"He de pensar que es así... te ves algo extraño de esa forma, ¿sabes? No estoy nada acostumbrada a verte tan desaliñado." Le contestó la mujer de pelo castaño.
"Lo que me es difícil imaginar, aun así… es creer que eres Himeko y no Fujisaki Hime" Comentaba el hombre, al verla un poco más de cerca, y al notar como estaba hablando "Tienes el aspecto de una mujer de 27 años, pero suenas como una delincuente de 17. Con todo y el dialecto de Kansai."
"Oi, que hay con eso, ¿eh? ¡No abuses ahora que puedes hablar!" le recriminó la mujer de Osaka, como si de un tsukomi se tratara.
Y ahí iba Kazuyoshi, sonriendo y riendo por el comentario que había hecho. "Perdón." Era inevitable para Himeko no saber ni siquiera que decir o decir acerca de él. Oírlo hablar era una cosa, su aspecto todavía otra… pero, ¿oírlo reír? ¿verlo sonreír?
"¿Puedo seguirte llamando Switch? No creo pasar formalidades hablándote como 'Usui'." Él hombre de gafas sólo afirmó con la cabeza. Si era la Himeko que conocía de la preparatoria antes del incidente estaba bien para él que le dijera Switch."Adelante. Aunque yo les dije que hasta cierto momento pudieran dejarme de decirme 'Switch' creo que todavía tú puedes hacerlo. Así como ahora que te hablo de 'Himeko' y no 'Onizuka'."
La mujer sólo sonrió de forma nerviosa. No sabía que tan fácil podía él aceptar que se trataba de una anomalía y no de la presente Hime, ya que él no era de esa forma de aceptar las cosas de forma sencilla.
"Por cierto… estoy un poco curiosa… ¿cómo fue que empezaste a volver a hablar, eh?" preguntaba Himeko a su antiguo compañero de la escuela.
"¿Quieres saber la verdad?" le preguntaba él. Al ver como ella afirmaba con su cabeza, él guardó un poco de silencio, dejando en suspenso a la mujer, en lo que él sacaba una de sus laptop, abriendo el mismo programa de sintetizador de voz que usaba en su presente.
[Spoilers~] tecleaba en ella, con tono de burla. "¿¡Ya que estamos aquí no me vas a decir?!"
[No es que no quiera. No puedo. Eres la Himeko del pasado. No te podría decir cómo pude recuperar mi voz.] Seguía tecleando, con la misma cara estoica que tanto se le identificaba en el pasado. Aunque claro, ahora le costaba un poco esconderse bajo ese acto de 'ocultar sus emociones'.
"¡OYE, DEJA ESE ACTO, IDIOTA!" le decía ella gritando. De repente la mujer le volvió a ver una sonrisa en su cara, a lo que ella le respondía con una similar, para luego tomar asiento en el sofá que daba a la entrada. Tenía ganas de conocer a ese nuevo Kazuyoshi... "Tengo mucho de no divertirme así contigo" reía el hombre de lentes un poco, ahora sí hablando por su voz normal, dejando la laptop a un lado. "Pero… creo que sabrás qué pudo haberme motivado a volver a hablar. Fue un largo camino…"
"Me imagino..." seguían riendo por un momento, hasta que la expresión de la mujer de nuevo regresaba a una más melancólica, ya que, a fin de cuentas, ella no había venido a congeniar con un viejo amigo. No de esa forma.
"Switch... que pasó... ¿qué pasó hace diez años?"
Usui sabía que ella iba directo al grano. Si ella estaba ahí era porque requería su ayuda. Así que la sonriente mirada del todavía otaku volvió a una seria. Se acordó del incidente que los hizo separarlos. A los tres.
[Si algo pasa… asumiré la culpa de todo esto.]
"El FVCR" musitó el sin ni siquiera dudarlo, quitándose las gafas para limpiarlas un poco.
Justo como lo sospechaba, la ex-delincuente respondió: "Sí... eso mismo pensaba." Pausó un poco para luego continuar: "¿Qué pasó en el incidente…?"
Él no quería contarle a fondo lo que pasó... pero tenía que enterarse de todos modos. "¿Después de la falla de mi invento? ¿O de que no pude regresarte tan fácil?" Se ajustó de nuevo los lentes y procedió. "Estuve peleándome con Fu... con Bossun. No me gustaría darte muchos detalles... hay muchas cosas que pasaron ahí que prefiero no relatarte... ya que no me las quise perdonar. No sólo fueron simples trivialidades como acerca del porqué creé el visor... o porque lo decidí probar en una etapa tan temprana en plena modificación. Pero todas, o en su mayoría, conciernen a tu salud. Cuando estuviste mejor, tú fuiste quien decidió separarnos... al momento en que yo renuncié al club."
"¡Espera!" Himeko oía algo nuevo al respecto de la separación del club. "¿Renunciaste?"
"No soporté la presión. Y no podía quedarme ahí como si nada. Así que decidí irme del Sket Dan." Comentó Kazuyoshi con un tono frío en su voz."Y simplemente, renuncié."
La muchacha de Osaka no sabía siquiera como responder a tal confesión. "¿Y después? ¿Qué pasó?" Era como si presenciara en cámara lenta un accidente automovilístico, sólo quería saber qué pasó. Cómo era posible que ella misma pudiera evitarlo.
"No volvieron a hablarme, ni yo a ustedes. Quise y traté. Pero tanto tú como él me mantuvieron alejado de su mundo." Pausaba. "Y después de un tiempo ya no lo volví a intentar." Vio un momento su vieja laptop, mientras abría una fotografía de aquellos años en la que los tres estaban muy felices con su vida.
"Pero... (Ni... ¿ni siquiera volví a tratar de mantenerme contacto con él...?)" decía Onizuka al tratar de formular algo. "Switch, yo no haría eso, créeme... estoy segura que Bossun tampoco... no creo que haya sido su intención en el primer lu-"
Pero el hombre de cabellera negra la interrumpió. "Mira. Explicarlo todo sería un lío... porque no quisiera que me miraras con lástima. Esos ojos no son los de la Onizuka Hime que alguna vez conocí." Explicó, mirando la pantalla de su laptop.
"Sin embargo... a pesar de haber sido 10 años... en todo este tiempo, no olvidé lo grandioso que fue mi juventud. Así que a pesar de que todavía me siento culpable de lo que sucedió, aún estoy agradecido de que tanto tú como Bossun me ayudaran en aquellos días en los que me encontraba miserablemente perdido." Hacía referencia a todo el tiempo en el que pasó a ser un hikikomori y en la que buscaba una excusa para culparse de lo que pasó con su hermano menor, Masafumi. Y como ellos, lo vinieron a ayudar. Y cómo iniciaron su propio club de ayuda a la gente. "Me ayudaron bastante a regresar a ser yo mismo." Lágrimas salían de sus ojos, empañandole la vista.
Era la primera en mucho tiempo en que Himeko lo veía llorar.
"Switch..." mencionaba Himeko tratando de no soltar más lágrimas, colocando sus manos en su pecho.
"Desearía que todo esto fuera diferente..." Concluía él, al quitarse los lentes para quitarse las lágrimas.
Después de una breve pausa, Himeko le interrumpió: "Tú mismo me dijiste que el futuro no está escrito en piedra... ¿lo recuerdas?"
"Sí, eso lo sé... Sigo creyendo en eso... Aunque..." se mostraba algo desesperado y nervioso.
"No es que Kazuyoshi se sienta miserable. Sí se siente culpable de lo que te pasó. Es como si hubiera perdido gran parte de su motivación en la vida. Sospecho que está desesperado y a la vez, muy decepcionado de lo que haya pasado."
"Switch, ¿eres feliz?" le preguntó Hime, recordando esa conversación por teléfono con la futura Reiko, al verle en una de sus manos, su anillo de matrimonio. Para luego proseguir con lo que le decía.
"A pesar de todo lo que pasó entre nosotros como amigos… Estás casado. Por lo menos hallaste a alguien quien te hiciera feliz a lo largo de este duro camino."
"Sí. Eso es lo único que creo que te podría responder." Usui cambiaba su expresión a una de ternura. "Encontré la felicidad. Sólo... sólo que no me hubiera haberlo descubierto así." Miró su propia mano con el anillo de bodas. Era honesto con su respuesta, porque besaba esa argolla con tristeza.
"¿Sabes? Se supone que yo soy feliz... y no creas... realmente estoy feliz en parte porque descubrí que en este futuro estoy casada con el muchacho que me gustaba… y creo que pude hacer cosas que me hubiera propuesto hacer en estos años. Pero no me siento completa... porque mi felicidad ahorita mismo está con ustedes dos: con Bossun y contigo." Le respondió ella, como complemento.
"Quiero volver a casa. Por eso vine a ti " Le decía ella, mostrando valentía en sus ojos, así como temor mismo. "Estoy muy segura de ello. Estoy muy segura de que tú intentaste todo para volverme con la brevedad de tiempo posible a mi época…"
Pensar en paradojas o en el concepto de viaje en el tiempo era complicado así que ella se cortó en ese momento, en lo que Usui le recomendó que no hablara más del tema. Era difícil para ella entenderlo.
Himeko no sabía lo que iba a pasar ahora.
Poniendo una de sus manos sobre una de las de él, expresó: "Y sé que las cosas van a salir bien… porque… yo… yo tampoco..." La mujer de pelo castaño estaba llorando finalmente... no podía dejar de sentir el miedo de vivir en un mundo semejante a ese en el que se hubieran separado bajo malas circunstancias. Sacudió su cabeza y firmemente contestó: "Porque yo tampoco quiero que esto nos pase a los tres. No quiero perder esta amistad que formamos. Aunque me casara con Bossun... quisiera seguir siendo tu amiga. Yo no te abandonaría de esa forma. Y estoy muy convencida de que ni él menos."
Dudoso, Kazuyoshi tenía que confiar en la joven Hime. Él, seguro, sabía algo que ella no acerca de cómo había regresado: ella no había recurrido su ayuda. Y cuando se refería a 'su' ayuda, se refería a su yo actual.
Sin embargo, esas mismas palabras de 'el futuro no está escrito' eran las que él creía desde antes. Sus primeros amores siempre fueron la tecnología y la ciencia. Por más que el presente de ella ya había pasado, Himeko seguía siendo una 'anomalía temporal'. Una 'falla' que no debía estar ahí, en su futuro.
Y aunque Usui se encontrara feliz con la persona a quien amaba, y también siguió su propio camino... él estaba decidido. "Voy a ayudarte."
Himeko no evitó mostrar felicidad al agradecerle, abrazándolo por el cuello. "Estoy en tus manos."
Al verlo levantarse, no evitó mirar con ternura al hombre de aspecto algo lamentable. Ella empezó a seguirlo cuando le pidió que lo acompañara hacia otra habitación de la vivienda, un cuarto dónde había todo tipo de computadoras y máquinas viejas que fue recopilando con los años. En otras palabras, su oficina. Y justo en el armario del mismo, se hallaba el FVCR, con algunas pequeñas mejoras.
"Para serte franco, sí hice algunas adaptaciones al visor. Pero te estoy hablando de tecnología de hace una década. Nunca lo volví a retomar." Contestaba Usui al desempolvar la caja dónde se hallaba el FVCR y empezaba a abrirlo en su espacio de trabajo.
"¿Volviste a inventar algo?" le preguntó Himeko al estar un poco anonadada de lo que había en la habitación.
"No." le respondió con una cara de decepción. "Juré no hacer invenciones como éstas desde entonces."
"Ya veo..." respondió la mujer de pelo algo castaño, con decepción en su voz, sentándose en una silla desocupada de puro material electrónico. "Ese definitivamente no sería nuestro sorprendente Switch."
El hombre de gafas sólo mostró una ligera sonrisa en su boca, era claro que tenía mucho tiempo de no oír 'nuestro Switch' y 'asombroso' en un enunciado.
"Sólo por curiosidad... me contactaste gracias a ella, ¿no es así?" Mencionaba él al sacar sus utensilios de trabajo, sus herramientas y varias cajas pequeñas con conexiones y con chips. Mientras enfocaba su vista en esa caja, prendía una de las computadoras que había ahí.
"Sí... Supongo que sigue siendo la misma Reiko de siempre." Sonrió ella, conociendo la situación de esos dos. "Ella estuvo muy convencida de que no formaba parte de esta época."
"Mphhh. Esa mujer no ha cambiado nada desde que estábamos en preparatoria. Debería agradecerle por ayudarme."
Dentro de sí, la ex-yanki sólo reía un poco, sonrojada. "Creo que debes de admitir que hay veces en que el ocultismo ayuda a la ciencia." Expresó ella... evitando la risa.
"Me duele admitirlo... más de lo que crees. Pero con el paso de los años uno se acostumbra. Hemos sabido controlar nuestras diferencias. ¿Ella te contó que estamos…?"
"Sí…" contestó Himeko . "Sobretodo cuando me dijo que el teléfono era el mismo que el de aquí."(Aunque pensar en esa idea…)" veía un portarretratos en el escritorio. "(Pienso que ni siquiera tu propio yo del pasado lo podría aceptar) Por eso me sorprendió cómo pudiste creerme tan fácil."
"Si tú me lo preguntaras entonces… dudaría de tu existencia como una anomalía temporal. ¿Pero ahora? Una anomalía como tú, en mi propio presente, de mi propio pasado. No sería tan difícil de creer..."
Kazuyoshi prendió sus lámparas de trabajo y con su laptop, empezó a sacar los viejos planos del visor. Recordar la fibra óptica y desde el más mínimo mecanismo del mismo era su misión en esos instantes.
Himeko sólo seguía mirando sorprendida los aposentos de esa habitación, y simplemente se quedaba asombrada por lo tecnológico que se veía. Se sentía chica en esa habitación gobernada por tecnología por doquier. Y pensaba que, quizás aunque Switch haya dicho que había dejado las invenciones, todavía trabajaba con las computadoras. En un cierto grado más alto que en su presente.
Comprobaba que era un hecho de que trabajaba en casa, así como le dijo la futura Yuuki Reiko por teléfono. Pero, verlo animado trabajando en uno de sus antiguos proyectos era algo admirable. Trabajaba más rápido de lo que lo veía trabajar en el salón del club. Quizás eso era lo que motivaba más a su 'antiguo' compañero de escuela: ayudarla a cómo de lugar por un error que él había cometido.
Más admirable era el hecho de que (aunque ya sabía que podría pasar) él volvería a hablar. Entendía porque él se negó a darle más amplias explicaciones, aunque dentro de sí sabía que una de las razones por las que va a volver a hablar es... acerca del camino a dónde quiere ir para encontrar una llave... no, una ventana a su felicidad.
El rato pasó y justo cuando Usui estaba probando el visor conectado a la computadora, descubrió que había una señal débil en el uso del artefacto. Era algo que quizás no había esperado en encontrar.
"No... no puede ser." Expresó él al ver las señales que emitía el FVCR.
"¿Qué ocurre?" preguntó Himeko al voltear a ver su trabajo en la computadora, al oírlo sorprendido.
"Esto es... increíble. Mi programa está rastreando ahora el uso del visor original en el pasado. Ssi logro atrapar esa señal, tú puedas regresar a tu época."
"¡¿Estás hablando en serio?! Habías dicho que esto sólo era para experimentar el futuro. ¿Cómo puedes hacer que regrese al pasado?"
Él sonriendo orgullosamente, le explicó. "Esas fueron las pequeñas mejoras que le hice. Supongo que no podía usarlas yo por mi cuenta. Si capturo esa señal y la puedo manipular, podrás regresar al instante en que está todavía en uso el visor original." Se distrajo en la pantalla al ver que el movimiento de la señal era débily cada vez que prendía se hacía cada vez menor. "Será mejor que te ponga esto ya. No sé cuánto podré tenerla a mi merced..." Le entregó el visor a la mujer y ella se lo ponía en la cabeza.
"Ah, Himeko..." decía él antes de abrochárselo. "Creo que debo agradecerte por haber venido. Por hablar conmigo. Por todo." Ella sólo negó con su cabeza. "Si deberías agradecerlo por todo… debes incluir también a Bossun en esto. Recuerda… recuerda que él nos juntó en primer lugar. Sin él… yo no estaría aquí… ni tú tampoco."
El Switch que ella conocía no era de mostrar afecto, pero él le dio un ligero beso en la cabeza, a lo que ella sólo se ruborizó un poco, tratándose de limpiar el beso que el hombre adulto le dio, riendo. "Eres un idiota. ¿Qué dirá tu esposa al saber que hiciste eso?"
"No creo que le vaya a importar mucho." Se colocaba detrás de ella para abrocharle el visor. "Ella sabe y entenderá porqué lo hice."
"Ah... Switch..." decía la antigua delincuente a su amigo, recordando que no sabría que iba a pasar con él. A lo que él la interrumpió: "Sinceramente, espero que éste no sea el camino que tanto busqué. Ya que tampoco quisiera desaparecer esa amistad que teníamos. Pero… creo desde mi interior, si quiero llegar a ser feliz como ahora… ha de existir otra ruta a este camino. Sólo quizás."
Al tomar asiento en su computadora, justo antes de accionar el programa, le advirtió: "No vayas mencionar nada de esto que pasó a Bossun ni a mi yo del pasado. Tómalo como precaución." Ella le indicó con un pulgar levantado. "Te juro que no les voy a decir nada en lo absoluto."
"Bien…" Antes de teclear los comandos adecuados, logrando capturar la señal débil del visor, abrió su antiguo programa de voz y terminó tecleando: [Todo depende de ti ahora, Himeko. Buena suerte.]
Hineko sentía como las lágrimas corrían por su cara al oírle a Switch hablarle de esa forma. "Sí, eso quiero que sea".
Al atinarle el último comando, todos los sentidos de Himeko volvieron a oscurecerse.
Usui Kazuyoshi sólo volvió a ver su anillo de bodas con ternura y volteó a ver la foto que estaba al lado de su computadora de trabajo, sonriendo y diciendo "Nos vemos."
Continuará...
La resolución está cerca. ¿Qué es lo que pasará con el Sket Dan de ahora en adelante?
Notas -¿Qué tal estuvo este capítulo? Una parte de mí no quería subirlo o siquiera modificarlo por que no estaba de humor. La verdad, el capítulo sufrió un par de últimas ediciones porque no lo tenía listo completamente en Word.
Sobre el capítulo tengo varias cosas que aclarar: perdón que Switch (mi personaje favorito de la serie, sobretodo...) no fuera más guapo o que sé yo. No podía dejar de imaginarme que podría verse así de descuidado pero creo que sufrió los motivos suficientes para que su yo de este futuro fuera así. Y también soy TAN obvia con quien se terminaría casando |D. (Me encantan ellos dos juntos, no puedo hacerle nada, déjenme soñar un poco...) Creo que sería el único apoyo que tendría en la preparatoria y después en su vida, por lo menos en este tumultuoso camino a este futuro.
Y... también pido perdón por no decir CÓMO o en qué preciso momento es que Switch volvió a hablar. Supongo que los motivos están muy claros. Hablando de concepciones de viaje en el tiempo y espacio, he de pensar que Switch no quiso decirle cómo a Himeko. Y como TODO viaje en el tiempo no voy a explicar los dolores de cabeza que puede sucitar una paradoja como aquella, con ayuda (sin querer) del Switch del presente... o quizás sí, en las notas del capítulo final.
¡Sólo queda un poco más! Aviso de antemano que puede que no suba el capítulo la semana entrante por mis deberes escolares, ¡espero contengan paciencia para saber el final de la historia!
¡Muchas gracias por su apoyo!
