¡Un Drabble más!
"Inudrabbles"
IV. MONSTRUO
-Mamá –Kagome giró sobre sus talones una vez más hacia el pequeño que la miraba con expresión trémula desde su cama. Suspiró con paciencia, volvió a acercarse y encendió de nueva cuenta la lámpara de noche que yacía en uno de los burós, haciendo que la tenue luz iluminara parte del rostro infantil.
Recién lo había arropado y le había dado el beso de las buenas noches, segura de que por fin se había quedado dormido y de que ahora podría regresar a su habitación, pero antes de poder acercarse a la puerta, la dulce vocecita la había detenido, reclamando su atención nuevamente.
-Quédate, no te vayas –le dijo el pequeño niño de apenas cinco años, mirándola fijamente con esos ojos ambarinos tan iguales a los de su padre –¿Y si el monstruo regresa?
Kagome sonrió con ternura, tomando asiento en la cama junto a él.
-No hay ningún monstruo –le dijo acariciando su cabello, negro como el de ella.
-¿Cómo estás tan segura?
-Porque ya hemos revisado el armario, debajo de tu cama y todos los cajones –intentó explicarle –Además tú eres un niño muy valiente, ¿qué te parece dormir tu solo ésta noche?
El pequeño frunció el ceño en clara angustia y negó varias veces con la cabeza. Luego la abrazó fuertemente, jalándola poco a poco hacia él con la intención de que también se recostara a su lado.
Kagome finalmente se dio por vencida y cedió ante los dulces ojitos de súplica que su hijo le estaba dedicando, y sin más remedio subió a la cama. El chiquillo se acurrucó junto a ella para esta vez, dormir profundamente.
Después de unos minutos, la puerta de la habitación volvió a abrirse, revelando la figura de un hombre alto y de tez blanca, con los ojos tan dorados como los del niño.
Sesshoumaru no pudo si no sonreír muy levemente al ver aquella escena. Su hijo descansaba en medio del cariñoso abrazo de su madre, quien también había caído rendida ante el sueño. Se acercó en silencio y extendió más las mantas para cubrirlos mejor, acarició rápidamente el cabello del niño y besó a Kagome en la frente, para después regresar por donde había venido.
Resopló resignado, al parecer esa iba a ser otra noche en la que tendría que compartir a su esposa. Aunque ese pequeño era el único ser en el mundo con el que la compartiría, con nadie más.
FIN DEL DRABBLE 4
¿Acaso no fue tierno? :3 Normalmente no leo mucho sobre ésta parejita, pero he notado que a muchos por aquí les gusta, además MaruRamone me hizo la sugerencia de hacer un Drabble con ellos, no pude negarme jeje.
Cuídense, nos leemos.
